Disclaimer: Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto. Afterschool pertenece a jumblegut-Lane

Sólo me faltaban un par de párrafos para subirlo pero nunca me di tiempo. Así que lamento la tardanza, se vienen los últimos exámenes y con suerte actualizaré mucho, mucho más rápido.


Capítulo 5: Dormitorios

–Y Srta. Sakura–empezó Tsunade con una sonrisa depredadora– ¿Cómo podemos resolver el problema de las así-llamadas "libras de invierno"? –Sakura miró por encima del costado de su brazo. Se encontró con las duras luces blancas del salón de clases y puso su cabeza de vuelta en sus brazos.

¿Dónde estoy?

Mmmm… ¿en clases?

Oh, en clases.

¿EN CLASES?

Sí, en clases.

¿Qué demonios estaba haciendo?

Bueno, deduciendo de nuestro nivel de letargo y la baba corriendo por nuestra mejilla, tendría que decir que nos quedamos dormidas.

Joder joder joder joder joder ¡joder!

–Lo siento Sra. Tsunade, ¿podría repetir la pregunta por favor? –Los otro chicos en la clase, previamente luchando con su propio sueño, se inclinaron hacia adelante en expectación del primer error de todo el año de la estudiante estrella. Sakura sofocó un gran bostezo mientras la Sra. Tsunade repetía la pregunta.

–Bueno–dijo Sakura, su mente acelerada–Me imagino que podrían usar biología molecular aquí. Por supuesto todos sabemos que la melatonina es producida por la serotonina, y que lo que produce serotonina es triglicéridos. La melatonina te hace dormir, y duermes más en el invierno. Necesitas más melatonina para dormir ahora. Así que necesitas más triglicéridos. Ahora eso es hecho por la insulina, que es lo que se correlaciona con la comida o la toma de insulina. Empiezas a comer más en orden de conseguir insulina. Entonces ahí está el problema. Ahora la solución podría ser tal vez… tomar el plásmido y una enzima también como… algunas ligasas. Y poner un gen dentro que suprima la melatonina. Usar la enzima para cortarla y la ligasa para sellarla. Tal vez usar… algún tipo de vector.

Los grillos podían ser escuchados en el silencio que siguió. Tsunade frunció el ceño, arrugas profundas formándose alrededor de la boca. –Supongo que eso es suficiente por ahora, pero espero una respuesta más profunda de ti, Sakura. La próxima vez quiero enzimas específicas EcoRI, HaeIII, etcétera. No pienses que puedes simplemente dormir a través de este curso Srta. Haruno. Incluso para ti, Pre-Medicina no es una broma.

–Sí señora–Sakura respondió con rigidez, manteniendo su mirada fija al frente. Tsunade nunca había tenido razón para reprender al prodigio antes. El aula se rompió en risitas ahogadas y Sakura sintió el calor de la vergüenza arrastrándose hasta su cuello. Ella sabía que se estaban mostrando, pero siguió mirando adelante, incluso mientras manchas rosas florecían en su rostro.


Hey, me enteré de lo que pasó hoy–masculló Naruto con la boca llena de uvas–Eso apesta. –Sakura asintió, aceptando el apoyo amablemente.

Bueno miren quién es–una voz anunció detrás de Sakura. Se volteó y lanzó a Kiba una mirada especialmente venenosa. –Está en todas las noticias: Estudiante estrella va a la deriva en clases ¿no? –Kiba se echó a reír. –Finalmente alguien tiene que decirte ¡buen trabajo idiota!

Hinata le dio una mirada a Kiba mientras se sentaba. –¿Puedes callarte, por favor?

Neji, como de costumbre, respaldó a su prima. –En serio, ¿podrías ser más idiota en este momento? –lanzó una mirada penetrante hacia la mano de Hinata, que ahora descansaba en el hombro de Sakura, consolándola. Sakura encontró sus ojos con los de ella y él se movió y miró lejos tímidamente.

¡Juro por Dios, le dices a alguien que eres lesbiana y de repente estás tras cada chica que te habla!

¡En serio! ¿Mucho prejuicio?

...La mano de Hinata se siente bien.

Lo sé es como suave y cálida. Y algo como-

–¿Estás bien Sakura? –interrumpió Hinata en voz baja. Ella sabía lo mucho que el colegio valía para Sakura, particularmente sus clases de Pre-Medicina. Sakura pasó una mano por su cabello y respiró con fuerza en frustración. –Bien–respondió secamente.

–Sakura…–comezó Hinata. Sakura miró a Hinata, pero todavía se preguntaba que podía haber hecho para contestar mejor la pregunta. EcoRI nunca hubiera funcionado, ¿o sí?

Hinata suspiró. –No importa.


–…y esa es la razón por la cual 2+2=4. ¡Uf! –Sakura se limpió el sudor imaginario de su frente. Se sentía bien volver a la zona y meterse algo de Cálculo Avanzado para explicar porque las cosas pasaban en matemáticas en lugar de simplemente decir que lo hacían. Nada calmaba a la pelirrosa más que las tareas.

Mientras ella descifraba un problema particularmente desafiante, su celular empezó a vibrar. Sakura frunció el ceño. ¿Quién le mandaría un mensaje durante su hora de estudio? Todo el mundo sabía que no debían molestarla durante su hora de estudio. Ella negó con la cabeza e ignoró el mensaje. Quienquiera que fuera tendría que esperar. Ella volvió de vuelta al trabajo, pero fue sacudida de su trance de estudio por el sonido del timbre de la puerta acompañado de un par de golpes desagradables.

¿Esa es Ino? Pensé que no iba estar aquí hasta ¿las seis?

Um sí, ya es las nueve.

Oh.

Sí, que manera de salir de la zona idiota.

¡Sabes que has sido una completa imbécil últimamente!

Lo siento es "ese tiempo" para mí.

¿Qué? ¿Cómo-?

Ahora una vagamente perturbada Sakura abrió a la puerta y dio un paso atrás, dejando a Ino pasarse de su lado como si ella fuera la dueña del lugar. Como siempre. Ella se estaba preparando para preguntar a Ino en que necesitaba ayuda con ese día cuando algo le llamó la atención. –¿Qué hay con la bolsa?

Ino se giró y la miró como si ella hubiera preguntado cuánto pesaba o si la alfombra combinaba con las cortinas. ¿No recibiste mi mensaje? –preguntó–Me quedaré a dormir.

La mandíbula de Sakura se dejó caer. –¿Q-quedarte a dormir?

¿No es así como el sueño de anoche empezó?

Cállate, ¡no necesito estar pensando en eso ahora mismo!

Bien, lo que sea… Sólo esperemos que no conseguiremos dormir esta noche tampoco.

¡Cállate!

–¡No puedes quedarte aquí! –Sakura espetó. Ino sólo levantó una ceja, desafiando a Sakura a explicar el por qué. –Mi, mi mamá viene a casa tarde, así que la tutoría está bien, pero ella no quiere a una amiga quedarse a dormir. ¡Sobre todo en una noche de colegio! –Sakura asintió, satisfecha con su defensa. Hasta que vio la expresión de Ino, al menos.

–En primer lugar–empezó Ino– ¿Amiga? No te hagas ilusiones. Y en segundo lugar, tu mamá me dejaría quedarme a dormir. Sabes que lo hará. –Sakura sabía. Justo como Ino sabía que Sakura nunca podría decirle a su mamá acerca de los días que se las pasa escondiéndose en los armarios para evitar el tormento. Cómo nunca podría explicar que en apenas cuatro meses, su mejor amiga se había convertido en su principal perpetradora de dicho tormento. No, por lo que la madre de Sakura sabía, Ino todavía era una buena amiga. Una buena amiga que era bienvenida a cualquier hora.

¡Entonces sólo dile la verdad!

No, ella sólo se preocupará.

¡Sí, y luego llama al director y para a esos idiotas en el colegio!

Tú sabes que eso nunca funcionará. Sólo haríamos que se involucre sin razón alguna.

¡Bien, pero esa perra no se quedará aquí! ¡No la queremos aquí en absoluto y tener una mente subconsciente rara! ¡Y ninguno de ellos hace una buena situación!

¡Finalmente dices algo inteligente! ¿Qué debemos hacer?

–Mira, no puedes quedarte aquí ¿de acuerdo? Mi casa, este es mi santuario, y-y ¡tú ya la violas cada día cuando vienes por tutoría! ¿En serio estás haciendo esto ahora? Por favor, sólo vete.

Bien.

Gracias.

Ino parpadeó. –Um…no. Se está haciendo bastante tarde ¿no? Tomaré la cama–Ella se paseó en dirección de la habitación de Sakura. Al ver la cara de sorpresa de Sakura, ella no pudo resistir una última oportunidad– Quiero decir, yo quedándome aquí es honestamente como un privilegio para ti. –Sakura se recuperó después de un momento y se apresuró detrás de Ino para asegurarse de que no toque nada.

¡Esa perra!

¡En serio!

¡Juro por Dios!

¡De verás!

¡El descaro!

Sakura resopló– ¡Privilegio mí trasero!

Ino se volteó, una expresión ilegible en su rostro. –¿Qué?

–¿Qué? –bromeó Sakura, su mente acelerada. ¡Haciendo un montón de errores estúpidos hoy Sakura!

Justo cuando iba a comenzar alguna explicación lamentable acerca de cómo su silla de escritorio hacía que su trasero se sintiera más bien rico y privilegiado, Ino se echó a reír. Sakura miró como Ino se limpiaba una lágrima de la esquina de su ojo. –¡Oh Dios mío! ¡Eso fue totalmente Sakura interna!

Sakura consideró ir a la ventana para comprobar si había algún cerdo volando alrededor. –Um…

–Siempre me gustó ella– Ino reveló a través de risas.

Oh ¡detente!

Oh, ¡basta! ¡Ella estaba hablando de mí!

Um, ¡claramente escuché Sakura interna es esa declaración!

Sí, ¡pero soy la que lo dijo!

–Actualmente, lo creas o no–empezó Sakura con una risita nerviosa–Fui yo la dijo que, uh, pequeño chisme ahí. –añadió una pequeña sonrisa que más parecía una mueca.

–Oh. Aun así no me gustas. Me cambiaré.

Ha. Te lo dij- ¿Qué demonios? ¿Cambiarse? ¡Eso estaba en el sueño también!

Oh Dios, debería darme la vuelta.

¡Esto se está poniendo raro! Oh hey ten cuidado hay un-

¡Dulce madre de Dios!

-Espejo. Por ahí.

Uf, no vi nada, sólo la espalda.

Maldita sea, ¡sólo obtuve la espalda!

¡Pensé que no te gustaba!

Yo- Deberías advertir a alguien, como una advertencia de diez minutos, antes de cambiarte. Y hay un baño lo sabes– se quejó Sakura, usando molestia para enmascarar la creciente vergüenza. Ser golpeada con el suspensorio de Naruto hubiera sido menos incómodo que lo que estaba sintiendo ahora.

–Lo que sea–dijo Ino, lanzando su pelo sobre sus hombros. Estaba vestida en una enorme camiseta y un par de cortos púrpura. Un corto par de cortos púrpuras. Un trasero abrazando un par de cortos púrpura. Sakura necesitaba tiempo para armarse contra la tentación. –¿No necesitas ir a quitarte el maquillaje?

–No estoy usando ni uno–dijo Ino, añadiendo un "idiota" a la sentencia con su expresión.

¡Perra!

¿Cierto? ¡Actitud!

No, quiero decir que ¿ella no está usando ningún tipo de maquillaje? ¡Maldita sea!

Ella caminó hacia la cama para levantar el edredón rosa. Se sentó y balanceó una larga pierna desnuda bajo las sábanas antes de mirar a Sakura, quien estaba trabajando su posición para dormir en la silla de oficina giratoria al lado del escritorio. Sakura se sentó normalmente, luego rebotó dos veces. Ella pasó una pierna encima del brazo de la silla, o más bien lo intentó. En cambio, ella se golpeó su canilla en el brazo de la silla y retrocedió de inmediato, sacándose fuera de balance y cayendo fuera de la silla hacia el suelo alfombrado.

Después de un par de segundos, miró tímidamente hacia Ino y se levantó a sí misma del suelo. Ella volvió a sentarse en la silla, más cautelosamente esta vez.

–¡Oh mi Dios! –Ino exclamó airadamente. –¡Sólo ven aquí!

Sakura levantó la cabeza y le dio a Ino la mirada de un niño siendo ofrecido con un cono de helado por un hombre viejo. La persona ofreciéndolo no era digno de confianza de todos modos, pero el helado se veía muy bien. Ino levantó el edredón impaciente, ofreciendo a Sakura su última oportunidad. –Uh, sí, ¡sólo déjame cambiar!

Sakura, no tan segura de su cuerpo como Ino, huyó al baño contiguo. Se cambió como si su vida dependiera de ello, asustada de una retirada de la oferta. Sakura interna, sin embargo, parecía decidida a distraerla.

Bien, sólo voy a decir, ¡estoy bastante segura que eso pasó en el sueño también! ¡Está es una mala idea!

Vamos, ¡te caíste de la silla! Y nada pasará, ¿con Ino de todas las personas? No.

Pero a pesar de que estoy segura que nada pasará, que pasa si tienes… ¿sueños como los tuviste anoche? ¡Esa sería una extraña conversación! ¿O debería decir un extraño remojón en la taza del baño al día siguiente?

Yo…eso…solo estaba, no era… ¡no pasará de nuevo!

...

Cállate, ¿de acuerdo? ¡Estaré bien! ¡No lograría conciliar sueño en esa silla de todos modos! Además, ¿desde cuándo fuiste tú la racional?

Oooh la ley del hielo, ¡eres tan mala!

Por favor háblame, ¡necesito tú ayuda!

Bien, ¡cómo sea!

Sakura abrió la puerta de su dormitorio y entró confiadamente. Entonces vio a Ino. En su cama. Sakura sintió una extraña sensación de revoloteo empezar desde algún lugar en su estómago y se recordó a si misma a respirar. Ella se deslizó hacia un lado de la habitación para apagar la luz, dolorosamente consciente de la mirada de Ino en ella justo mientras ella apagaba el interruptor. Por un momento Sakura estaba llena de ese sentimiento de verdadera soledad que sólo la oscuridad podía causar. Ella escuchó el sonido de su propia respiración mientras hacía eco alrededor del dormitorio, las dimensiones inseguras por la falta de luz.

–¿Te vas a quedar ahí parada respirando fuerte como un asesino serial? –exigió Ino, interrumpiendo el momento. Sakura salió de él, y se deslizó hasta la cama. Ella hizo una mueca ante el crujido de su descenso a sí misma sobre el colchón, y sintió su corazón detenerse cuando su mano se encontró con una suave, flexible… almohada.

¡Ohh gracias a Dios! Bien, ¡hora de dormir!

Ella metió la almohada debajo su cabeza y miró hacia el techo. A pesar del deseo de Sakura por un rápido, descenso ocasional en el sueño, ella parecía que no era capaz de llegar ahí. E Ino olía bien. Un poco como vainilla y… miel.

Hm… ¿Qué hizo a Ino volverse una perra?

¿Es lo que parece? No, porque Temari es bastante sexy también. Me refiero los ojos azules parecen como que estarían mejor, pero son más o menos igual. Temari tiene todo esa cosa de chocolate derretido yendo… y un buen cuerpo. No, ¡un gran cuerpo! Y esa Tayuya, también. Quiero decir es obvio, ella es una porrista, incluso si ella tiene todo ese aspecto de skater rockero pasando. Sí, y Tayuta es más como si quisieras poner tus manos en sus caderas.

¡Y Temari es más como si quisieras poner sus manos en sus caderas!

¡Exactamente!

Pero escucha, y sólo da esta oportunidad, si estamos hablando acerca del top de la Academia de Konoha de mejores cuerpos-

No lo hacemos.

Lo que sea. ¡HINATA!

¿Qué?

Bien, sólo piensa en ello. ¡Ella es taaan sexy! ¡Y tú le gustas totalmente!

Sí, ¡como amiga!

No estoy hablan- Oh joder mierda mierda joder hija de puta ¿Qué fue eso?

Algo le había rozado la mano de Sakura, causando una sensación bastante incómoda para subir rápidamente su brazo. Ella calmó su respiración y se quedó inmóvil, esperando que algo suceda. Ella había planeado por el incidente de alguien metiéndose, y había decidió quedarse quieta y esperar que el asesino en serie se apiade de ella. Entonces se dio cuenta que la puerta de la habitación nunca había sido abierta. El contacto había venido de su lado izquierdo. Ino.

Oh. ¿Cómo me pude olvidar acerca de la cosa de Ino?

Te refieres a ¿su miedo por la oscuridad?

Bueno… sí.

Me preguntó cómo esas perras animadoras, y todo el mundo realmente reaccionaría si escucharan que su "abeja reina" ¿le tiene miedo a la oscuridad? Ve cuanto respeto ella obtiene entonces.

¡Basta! ¡Suenas como algún villano malvado de película! ¡Cada uno tiene su cosa! Ten un corazón, caray.

Otro cosquilleo subió por el brazo de Sakura mientras Ino rozaba su meñique contra la mano de Sakura nuevamente. Ella parecía ganar un poco de valor a partir de la falta de reacción de Sakura y agarró la mano de Sakura en la suya. Su mano estaba temblando y Sakura sintió algo como cálido y… maternal. Ella tragó saliva y luego, reuniendo su coraje, se volteó y echó su brazo sobre la cintura de Ino, acercándola.

–¿Qué demonios estás haciendo? –siseó Ino. –¡Quítate! –Sakura cerró sus ojos tan fuerte como pudo y respiró muy, muy lentamente. Ella no se desplazó o movió ni un centímetro. Si este improvisado acto de amabilidad iba a funcionar, ella iba a necesitar hacerlo completamente. Ino podría ser demasiado orgullosa para aceptar esto de una Sakura despierta, pero con suerte ella tomaría la ayuda de una Sakura inconsciente. Las predicciones de Sakura fueron validadas cuando Ino se relajó. Pronto la respiración de Ino se calmó y Sakura se relajó.

¿De verdad no tienes un mal presentimiento sobre esto?

Sakura sonrió y cerró sus ojos, acariciando un poco más de cerca la calidez de Ino.

Vamos ¡re-lajate! ¡Este es tu tipo de situación! ¡En cama con una chica bonita! Hacer una broma sucia, me refiero a ¿qué podría salir mal?

Claro que Sakura olvidó que esas eran palabras de mal augurio.