Disclaimer: Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto. Afterschool pertenece a jumblegut-Lane.

Me tomó un poco de tiempo pero ya está listo. Estoy empezando en el próximo capítulo pero aun así me tomará algo de tiempo. Espero que les guste el capítulo.


Capítulo 7: Cabaña (Parte 2)

–¿Ya llegamos? –Naruto gritó por el pasillo hacia la conductora del autobús. La conductora del autobús se quedó mirando la carretera, manteniendo el autobús estable con una mano mientras ella le mostraba el dedo medio con la otra. Fue una falta grave, pero a este punto nadie del bus la culpaba. Naruto se había presentado para el viaje en su equipo de nieve completo. Al parecer, no tuvo en cuenta el viaje en autobús de cinco horas para llegar a la Codillera Schein. Todo el camino él se había estado quejando acerca de lo caliente que estaba el autobús y gradualmente quitándose capa tras capa de ropa. La única cosa que interrumpía los sonidos era él gritando, "¿Ya llegamos?" a cualquiera que quisiera escuchar. Sakura golpeó su cabeza contra la ventana y se quedó mirando el paisaje.

Juro que ese chico tiene energía ilimitada.

Suenas como un hombre viejo.

Me siento como uno.

Las piernas de Sakura se habían acalambrado hace dos horas, y en este punto se habrían pegado en sus lugares metidos contra el cuerpo de Sakura incluso si el enorme peso de Chouji no los mantenía ahí. Naruto había insistido en sentarse detrás de Shikamaru, así ese niño-genio podía intentar enseñarle el arte del ajedrez, pero Shikamaru se había rendido de él hace horas y Sakura todavía estaba pegada detrás de Chouji.

Culo gordo.

En serio.

¿Qué? ¿No está la Srta. Buena Chica protestando nunca más?

Bueno, tal vez podría ser un poco más amable si pudiera sentir ¡mis jodidas piernas!

-¿Ya llegamos? –Naruto llamó nuevamente. Temari se giró desde la parte delantera del autobús.

–¡Sí! Estamos a la vuelta de la esquina así que ¿podrías callarte la boca? –espetó ella.

–¿En serio? –Naruto prácticamente chilló. Él se levantó, estirándo el cuello para ver a través de la ventana.

–No, ¡maldito idiota! –Temari se burló. El autobús estalló en carcajadas y Naruto se dejó caer en su asiento, un leve rubor rosa en sus mejillas.

–Perra–él murmuró.

–¿Qué demonios acabas de decir, imbécil? –Temari gritó, parándose. Su rostro ardía un rojo brillante y ella se veía lista para sacar el cuchillo que ella siempre afirmaba tener. Naruto se levantó también, una sonrisa en su rostro.

–¡Dije que eras una maldita perra y que ya estoy bastante harto de tu maldita actitud! –El cuerpo estudiantil dijo ooh y se voltearon hacia Temari cuyo rostro se había vuelto rojo y sus fosas nasales estaban ensanchadas, al igual que un toro enfurecido.

De acuerdo, ¿qué demonios pasó aquí?

Lo sé, ¿cierto? La perra se ve tan horrible como la mierda en este instante.

No, yo no- ¡Ugh! ¡Me refiero a la pelea! ¿Cómo empezó? Fue tan rápido.

Oh, bueno Temari le calló la boca a Naruto y luego él dijo algo como "Perra por favor, no molestes" y ahora Temari está tratando de pensar algo. Voy a apostar 10 por Naruto.

¿Qué? ¡No! E-es la culpa de ambos, de acuerdo ¡aquí va!

Sakura se paró, agarrando la cabecera del asiento de adelante para mantenerse firme. –De acuerdo Naruto, cállate. Siéntate. Deja de hacer una escena en el autobús. Estamos lo bastante molestos sin ti volando nuestros tímpanos con tus gritos– Naruto se sentó, pero no sin antes darle una mirada a Temari. El cuerpo estudiantil se sentó congelado, confundidos por la memoria que el saco de boxeo del colegio era en realidad destacada y presidenta del cuerpo estudiantil.

–Temari, te sugiero hacer lo mismo–añadió Sakura. La expresión de Temari era incrédula mientras intentaba calcular el hecho de que Sakura recién le había ordenado hacer algo.

–Ummm perra-

–Siéntate. Cállate.

En ese momento Sakura no podía haber amado más a la conductora. Temari había sido callada porque hasta ella sabía que no debían molestarse con un conductor de autobús de trescientos diez libras. Los conductores de autobús lo han visto todo.

¡Sí! Oye, sólo yo, la genial Presidenta de la Academia Konoha. ¿Qué pasó?

Sí, bueno, si la "genial presidenta" se mantiene de pie por más tiempo, ella se caerá.

Oh… Gracias.


Dulce, ¡dulce suelo!

En ese momento Sakura pudo haberlo besado. Lo consideró, pero desechó la idea después de calcular la probabilidad de ser pateada en el trasero por una de las porristas. Era demasiado alta. Ella se colocó para dejarse caer en el césped cubierto de nieve y recostarse.

–Perfecto– ronroneó ella, cerrando los ojos y recostándose para echarse en la nieve. Un rostro apareció en el cielo.

–No necesito que me lo digas–Ino sonrió. –Ya sé que lo soy. Mi cabaña está acerca de unos cuarenta minutos lejos de aquí. Fenómenos, en el auto negro– ella hizo un gesto al Mercedes-Benz Clase GL esperando en la nieve. Sakura vio mientras Ino se pavoneaba alejándose, permitiendo a sus ojos vagar un poco más abajo de lo aceptable.

–¿Acabo de agarrarte viendo el trasero de Ino Yamanaka? –murmuró Sasuke, sentándose al lado de Sakura. Ella movió su mirada a él con demasiada rapidez.

–¡No! Yo estaba… mirando el logotipo… en la parte inferior de su chaqueta– explicó sin convicción. Sasuke se rio y se echó hacia atrás para mantener el equilibrio sobre sus codos, peinando algo de cabello fuera de su rostro. Sakura lo miró con cautela.

¿Cómo es que él siempre se las arregla para verse como un maldito modelo?

Creo que es su esculpida quijada y ojos penetrantes… Mmm…

Uh-uh lesbiana ¿recuerdas?

Sí, sí, aunque es tan trágico…

Cierto… ¿por qué no pudo ser él una chica?

–Está bien, lo entiendo–aseguró Sasuke. –Debo decir que apuntas alto en el poste totémico, pero Ino es difícil de resistir. Ella tiene esas- No sé ni siquiera cómo decirlo- esas caderas de Beyoncé. Tú sólo quieres poner tus manos en ellas y mecerlas hast-

–Bien, bien, ¡lo entiendo! Y no la estaba viendo, no me gusta de esa manera. O en absoluto–susurró Sakura.

–Si tú lo dices–respondió Sasuke fácilmente. –Vamos, nos dirigimos hacia la cabaña ahora–se levantó y luego ofreció una mano a Sakura, quién se negó a tomarla.

–Recién bajamos del autobús–se quejó, agitándose como una tortuga volcada– Ellos serán aún más molestosos en la cabaña. ¡Sólo debí quedarme con todos los demás!

–No seas tan marica–sonrió Sasuke, dándose la vuelta y alejándose.

Sakura dijo Hmph, luego se quejó mientras se levantaba.

Maldición, la gordura de Chouji realmente hizo un número en mis piernas.

Tú lo dijiste hombre.

Oye, eso es…

La melodía de "99 Botellas de cerveza" estaba a todo volumen desde el auto, en tonos desagradables de Naruto. Sakura hizo una mueca.

Jesús, mátame ahora.

Por una vez, ella y Sakura interna estaban en completo acuerdo.


–¡El último en bajar tiene que coquetear con el Sabio pervertido! –Naruto gritó, empujando el borde de su tabla en el borde de la pendiente. Habían llegado a la cabaña hace 10 minutos y apenas habían puesto sus cosas abajo cuando Naruto comenzó a gritar acerca de salir afuera. Así que dejaron la extraña habitación, arreglándose para después, en favor de un poco de diversión a alta-velocidad. –De acuerdo, en sus marcas… listos…

Sasuke se deslizó por casualidad, puntuando su rebelión con una voltereta hacia atrás sobre la cabeza de Naruto.

–SASUKE, TÚ- saben qué chicos lo que sea, no lo necesitamos así que en sus marcas…–Una vez más Naruto fue interrumpido por una figura borrosa deslizándose. Esta vez era Neji en sus esquís, pero él se veía extraño por alguna razón.

–¡NEJI ESTÁS ESQUIANDO DE ESPALDAS, TÚ MALDITO PRESUMIDO! –Naruto gritó a medida que el resto del grupo se deslizaba hacia abajo después de Neji. –Esperen, pensé que íbamos- ah, ¡a la mierda! –Naruto se deslizó hacia abajo también, navegando la pronunciada pendiente fácilmente para alcanzar a Sasuke, y haciendo una voltereta hacia adelante.

–¡TOMA ESO! –él bramó a Sasuke con su sonrisa de firma. Kiba se deslizó de ambos, realizando una voltereta hacia atrás, luego dándose la vuelta y sonriendo, el tipo de sonrisa que te hacía querer librar a esa persona de sus dientes.

–¡ESO NO ES NADA! –Tayuya gritó desde el frente. Todo el grupo se giró a ella. Ellos ni siquiera la habían notado levantarse ahí y viendo su tabla ellos entendieron el por qué. Tayuya estaba en su elemento, y era obvio desde su perfecto Backside Misty que ella era muy experimentada. Naruto, quién había tenido sus ojos en ella desde el principio de el truco, se volvió loco.

–ESO FUE TAN PERF-

Sasuke sonrió y Tayuya se rio por completo al ver a Naruto envuelto alrededor de un árbol. Neji sonrió e incluso Hinata tuvo que soltar una risita. Naruto se apartó lentamente del árbol, luego se desplomó en el suelo. El grupo, a pesar de estar sumamente divertidos por el encontronazo, aun eran bueno amigos y se apresuraron a Naruto inmediatamente.

–¿Estás bien? –preguntó Hinata con voz de pánico.

–Sí, tú maldito idiota–empezó Tayuya. –¿Estás – Quién es esa? –Todo el grupo se volteó a echar un vistazo a la colina y casi perdieron la figura vestida de rosa disparándose hacia abajo de la colina a alta velocidad en su tabla. Todas sus cabezas se movieron con la tabla mientras se alzaba en el aire y bajaba mientras completaba uno de los trucos más complicados que ellos habían visto nunca.

–E-esa es la tabla de Sakura… y-y la ropa de Sakura… p-pero…–tartamudeaba Naruto. Tayuya se puso de pie, agarrando su tabla.

–Necesito ir a preguntarle cómo hizo eso–exclamó, su mirada aun siguiendo la figura rosa.

–¿Vas a hablar con Sakura? –preguntó Kiba. Todos menos Tayuya se voltearon a fulminarlo con la mirada. –De acuerdo, eso sonó más ofensivo de lo que esperaba.

–No me importa quién es–respondió Tayuya. –Ese fue un sexy truco y ¡debo saberlo! –ella corrió colina abajo, tratando de agarrar a Sakura mientras el resto observaba.

–Creo que pude haber perdido un diente–Naruto se quejó antes de desmayarse.


–Vamos sólo inténtalo–Temari instó a Ino. –Mira incluso la enana rosa está fuera de – dulce Jesús, ¿qué fue eso? ¿Viste eso? –Se volteó a la abrigada figura tras ella. Ino se había sentado y había puesto su rostro en sus brazos. Bien podría haber sido una gran roca púrpura. Temari se quejó y miró con nostalgia por la pendiente. Ino miró con una mirada que podría cortar el acero.

–Si quieres ir sólo ve–le ordenó en su mejor voz de perra antes de poner su cabeza de vuelta en sus brazos. Temari echó un vistazo más hacia ella, luego miró de vuelta a la pendiente.

–Bien–respondió con enojo. –No me voy a sentar todo el día sólo porque tú eres muy marica para intentar nada– Y con eso, se fue.

Ino miró con rabia por un momento, y luego se puso de pie estrepitosamente. Ella le mostraría a Temari quien era la marica. O, más acertadamente, quién no lo era.


–Sí, fue uhhh… una voltereta hacia atrás inversa con doble giro, creo–Sakura explicó con indiferencia, tomando un sorbo de agua. O al menos ella esperaba que pareciera de esa forma. Durante todo este tiempo, Tayuya nunca le había hablado excepto para insultarla, así que tenerla efusiva sobre sus habilidades con la tabla era muy, muy nuevo para Sakura.

–¿De quién lo aprendiste? –Tayuya preguntó ansiosamente. Sakura se limpió un poco de sudor de su frente. A pesar de que el fuego en la cabaña era muy acogedor y agradable, no se sentía muy bien en su caliente piel después de deslizarse con la tabla.

–Vi un video en YouTube de ello y lo deduje–dijo Sakura. Tayuya miró. –Así que creo que YouTube me enseño– finalizó con una nerviosa risita. Tayuya aún miraba.

Oh Dios mío, ¡vamos a ser golpeadas!

¿Qué? ¡No hay razón para que ella nos lastime!

¡No tiene por qué haber una razón!

Oh Dios mío, ¡vamos a ser golpeadas!

Sakura se encogió mientras la mano de Tayuya empezaba a descender hacia su rostro, llegando hasta agarrarla… en una amigable llave de cabeza.

¿Qué?

–Maldita sea, Rosadita, ¡eres un puta bestia! –exclamó Tayuya, erizando el cabello de Sakura–¿Puedes enseñarte a ti misma trucos de YouTube? Gusto en conocerte, soy tu nueva discípula, Tayuya, ¡mentora! –Sakura sintió volverse roja aunque no estaba segura de sí era por los cumplidos, la llave de cabeza, o el hecho que el lado de su rostro estaba actualmente asfixiado en el considerable seno derecho de Tayuya.

Tayuya la liberó, y ella miró a su alrededor para asegurarse que todos vieron que esto estaba realmente sucediendo. Y posiblemente restregárselo en la cara de Ino. Naruto definitivamente estaba mirando y Sasuke estaba sonriéndole. Hinata y Neji estaban hablando y viendo, mientras fingían no hacerlo. Kiba y Chouji estaban mendigando por comida. Shikamaru estaba, sorprendentemente, hablando con Temari.

–¿Dónde está Ino? –Sakura se preguntó en voz alta. Todos continuaron con lo que ellos estaban haciendo. –Oye Temari, ¿dónde está Ino?

Temari levantó la vista de Shikamaru y se burló– Lo último que vi es que ella estaba sentada en lo alto de la pendiente puteando acerca de cómo ella no podía esquiar o hacer snowboard. –Se volteó de vuelta a Shikamaru.

–Espera, ¿tú no la viste volver con nosotros? –preguntó Sakura, su sangre corriendo fría.

–¡No! –enfatizó Temari, exasperada de ser interrogada. –No sobreactúes. Sólo mira, ella vendrá a través de esa puerta en cualquier min- –Su discurso fue interrumpido por el sonido del portazo.


–¡INO! –Sakura gritó, ahuecando las manos para amplificar el sonido. Ella había estado caminando en la nieve durante cuarenta minutos y la única respuesta que ella había obtenido hasta ahora era su propio eco. Ella intentó de nuevo, su voz creciendo con más pánico por segundo. –¡INOOOOO!

Su pie tropezó con algo y ella cayó al suelo, su cabeza golpeándose en la dura nieve.

¿No se supone que la nieve es suave?

Ella se volteó y se sentó, revisando su pie para asegurarse de que estaba bien. Mientras lo giraba para verificar la movilidad, algo le llamó la atención. Se veía como una pequeña roca púrpura. Le dio unos golpecitos. Era duro como una roca. Ella dio un paso atrás y lo examinó, su mente trabajando lentamente a través de la niebla helada que el frío había creado.

Oh Dios mío.

–¡Idiota! –susurró, y empezó a excavar.


Estaba caliente. Ino entreabrió los ojos y tarareaba con admiración a la luz natural filtrándose a través de la ventana. Ella se sentía como si recién acabara de despertar de la mejor siesta en toda su vida. Se estiró perezosamente, luego cayó de vuelta en la cama cuando una sacudida de dolor atravesó su tobillo.

–Mierda– se quejó-gritó cerrando los ojos con fuerza. A su derecha algo se movió y ella abrió los ojos de nuevo. –¿Temari?

–Gracias a Dios–exclamó Temara, una sonrisa de alivio en su rostro. Ella soltó una enorme bocanada de aire. –Es bueno verla de nuevo en el mundo de los vivos Capitana.

Ino le sonrió a Temari tentativamente. Temari sólo la llamaba Capitana cuando ella estaba muy complacida, usualmente refiriéndose a ella ya sea como "Yamanaka" o "puta". Y lo último que recordaba Ino, Temari estaba molesta con ella.

–¿Estar alrededor de Shika te ha hecho una mejor persona o me perdí de algo? –Ino preguntó con una sonrisa, no queriendo romper cualquier hechizo que se había apoderado de Temari.

–¿No te acuerdas? –preguntó Temari, con los ojos muy abiertos. Ino sacudió la cabeza.

–Así que te fuiste e hiciste alguna mierda jodidamente estúpida, no sé qué, que aparentemente resultó en una esguince de tobillo– explicó Temari, haciendo un gesto al tobillo de Ino– Ese es el por qué tu tobillo probablemente esté doliéndote como mierda ahora. Luego la jodida Sakura- –Ino levantó una ceja ante Temari llamando a Sakura por su nombre– -vino irrumpiendo la puerta como una jodida… no sé. Como puto Superman agarrando a Lois Lane o algo y en una jodida voz de hombre, no, en serio, ella era como "enciendan el agua". Y tú estabas acostada ahí como un jodido cadáver todo pálido, una mierda colgando ahí como una jodida-

–Me hago la idea–interrumpió Ino, levantando una mano– Espera, así que Sakura me encontró en un lugar al azar y… ¿y me trajo aquí y me puso en una bañera? –Temari asintió.

–Sí, ella corrió dentro y todos nosotros estábamos como, qué, y así la seguí al baño y ella simplemente estaba rasgando tú ropa-

–¿Ella me vio desnuda? –gritó Ino, apretando inconscientemente las fundas más cerca.

–Sí, tus ropas eran putas paletas, nosotras prácticamente tuvimos que desgarrarlas de ti y ella te puso allí y tú empezaste a recobrarte, y yo estaba cagada de miedo, ni siquiera voy a mentir. Yo pensaba que estabas a punto de morir. Pero Sakura es genial, ella es como, eso está bien, significa sintiendo volver o algo, algo, mierda médica ¿sabes? Así que tú recién estás teniendo como algo, como tipo de calor-gasmo o algo, simplemente a gusto o algo como eso y luego te golpeaste el tobillo y tú gritaste muy alto. –Ino se sonrojó por su propio pasado.

–Así que lo llevamos a cabo y Sakura te alza de nuevo y luego todos están afuera ellos estaba preocupados, sabes, y luego tú estabas desnuda así que todos eran como "Oh Dios mio" y yo era todo como "Alejen su puta vista ustedes putos pervertidos", fue genial, estarías orgullosa de mi.

–¿Lo estaría? –preguntó Ino alzando una ceja– Suena como que si no hiciste nada en absoluto.

–¿Qué? –Temari jadeó con fingida sorpresa. –Totalmente los mantuve de comerte con los ojos y yo prendí el agua de ese baño ¡como una jefa! –Ino se rio y sacudió con la cabeza.

–Además–Temari sonrió maliciosamente–No deberías hablar así, la mejor parte aún no ha llegado.

–Procede–asintió Ino.

–Así que Sakura estaba tratando de averiguar lo que pasaba con tú pie ¿cierto? Y tú estabas tipo encendida de tanto dolor ¿cierto? Y tú eras como Saku, Saku y la Rosadita está toda ruborizada pero ella se estaba quedando en el personaje y consigue envolverte todo el pie y lo que sea. Así que era para mí como, ordenándome alrededor como si ella fuera un puto doctor real, como "quédate con ella para asegurarte que no mueva ese pie". Y luego tú- –ella se rompió a reír– -tú eras como Saku no te vayas, ven a dormir conmigo. Y tú eras toda rosa por el baño y tú cabello estaba todo desarreglado y te veías como una puta diosa del sexo y juro por Dios ni siquiera entenderás cuan rojo su rostro se pone. ¡Oh Dios mío y Naruto! –Temari se rompió a reír a carcajadas mientras Ino se sonrojaba.

–Así que ella se acuesta y yo me estoy yendo como "las dejaré a las dos solas" y ella se sonroja de nuevo y te escuché mientras me alejaba como "ven más cerca" y como el más fuerte, y nervioso trago de saliva que ¡nunca escuché! –Temari se rio a carcajadas nuevamente mientras Ino se ruborizaba más fuerte. Finalmente, después de dos minutos de pura risa, Temari se limpió las lágrimas de sus ojos y redujo el ataque a un par de risas.

–Whoo eso fue tan divertido–ella sonrió.

–Eres una perra–Ino le devolvió la sonrisa. Temari le dio una "qué harás al respecto" sonrisa e Ino se inclinó hacia adelante, planeando agarrar uno de sus cuatros infames colas de caballo cuando una voz la detuvo.

–Vas a lastimarte más a ti misma–dijo Sakura desde la puerta. Ino se empujó a si misma de vuelta a su posición original e hizo un extraño contacto visual con Sakura.

–Las dejaré a las dos solas–Temari se rio– Estoy segura de que ustedes chicas tiene mucho de qué hablar– Las dos se quedaron incómodas mientras observaban a Temari salir de la habitación y cerrar la puerta detrás ella. Sakura finalmente dio un paso adelante, rompiendo el silencio.

–Déjame revisar cómo va la esguince–ella ordenó. Ino se sentó y observó cómo hábiles dedos desenvolvían las vendas alrededor de su tobillo. Mierda, ¿qué le dices a alguien qué acaba de salvar tu vida?

–Um… gracias. –Ino se estremeció ante su propia estupidez antes de mirar, para encontrar el par de ojos más grandes que ella había visto nunca. Sakura se le quedó viendo un poco más luego negó con la cabeza, sacándola del momento.

–Está bien–ella contestó–Solo estaba esperando que pudieras decirme cómo diablos esto incluso pasó.

–Yo… Yo estaba tan enojada que Temari me dejara porque no podía esquiar–comenzó Ino, sonrojándose–así que fui al otro lado de la pendiente para un entrenamiento secreto–Eso sonó, incluso más tonto en voz alta.

–Así que, déjame ver si entendí–Sakura se rio sin humor–Así que no podías esquiar en absoluto, y tú decidiste que lo mejor para hacer era ir por tu cuenta al lado salvaje de la pendiente más difícil en el complejo y ¿trataste de enseñarte a esquiar? –Ino asintió y levantó la cabeza, negándose a estar avergonzada por su propia estupidez. Ella persuadió a sus músculos faciales en una "lo que sea" expresión.

–¡Tienes suerte de bajar con vida! –Sakura la regaño, luego se suavizó–Tenemos suerte de que bajaste con vida– Ino entrecerró los ojos, la "lo que sea" expresión olvidada tan fácilmente como un antiguo novio. ¿Qué estaba Sakura tratando de decir?

–Tú -

–Bien, bien, las horas de visita se terminaron–Temari gritó irrumpiendo a través de la puerta. –Al menos para los fenómenos lo están. Sasuke tú eres el próximo–le guiño al chico, quien no intentaba levantarse del sofá de ninguna manera.

–Uh sí, bueno, un doctor debería estar aquí pronto. Uno real esta vez, así que estoy suponiendo que no te levantarás por el resto del viaje así que um… descansa bien–Sakura salió torpemente. Desde el interior de la habitación la rubia podía escuchar la charla emocionada de sus compañeros de clase, pero para una muy confundida Ino Yamanaka, las vacaciones habían terminado.