Disclaimer: Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto. Afterschool pertenece a jumblegut-Lane.
Esta vez sí que me tarde demasiado, lo siento. Estaba lidiando con otras cosas, en serio lo siento. Aquí están los capítulos espero que les guste.
Capítulo 8: Saltándose el colegio
Oh Dios, ¿qué esperar?
Mierda, no lo sé, tú sólo salvaste a las animadora más popular del colegio. Ve a través de las putas puertas, ¡estoy muriendo!
Ugh, realmente no necesito todo eso, sería bueno sólo ser dejada sola por una vez.
¿Qué? ¡A la mierda ser dejada sola! ¡Tratamiento real aquí vamos!
Sakura respiró hondo, luego tiró de la manija de la puerta derecha. Los sonidos familiares del bullicioso colegio llenaron los oídos de Sakura mientras intentaba desacelerar su respiración. Pero, mientras caminaba lentamente a través del pasillo, empezó a darse cuenta que nadie estaba mirando su camino. De hecho, nadie le prestaba atención en absoluto.
¡Perfecto! ¡Esto es todo lo que quería!
Justo cuando ella comenzaba a relajarse en su oscuridad recién descubierta, de repente se encontró a sí misma paralela al suelo. Su cuerpo, acostumbrado a que le hicieran zancadillas, había reaccionado inconscientemente, sus manos saltando hacia adelante para sujetarse justo antes de que golpeara el suelo. Se levantó con sus manos y miró a su alrededor. El perpetrador estaba en ningún lugar para ser encontrado.
¿Tal vez fue un accidente?
Cállate la boca. Algo está pasando aquí.
Sakura continuó su caminata en el pasillo con un poco más de cautela, escaneando de lado a lado. Justo cuando ella miró a la izquierda, alguien empujó su hombro derecho. Éste fue acompañado con un susurro.
–Puta lesbiana.
¿Qué?
¿Cómo mierdas sabe él eso?
–Lesbiana.
–Jodida puta come alfombras–cada murmullo fue acompañado por un empujón, con Sakura demasiado sorprendida para siquiera responder. Buscó en el pasillo con los ojos para encontrar la fuente de todo esto y se centró en el tablón de anuncios. El periódico escolar estaba publicado en el tablero de corcho con una gran imagen en blanco y negro de Sakura mirando con amor a una mujer. El título decía: ¿Presidenta envuelta en una descabellada aventura con una mujer?
Sakura se acercó e inclinó hacia la imagen. La mujer – no, la chica, era Ino mientras su tobillo había sido lastimado. Sin embargo, su cabello estaba hacia abajo, por lo que era prácticamente irreconocible para cualquiera del colegio. Ella llevaba el pelo recogido en la misma cola de caballo desde el tercer grado.
Oh Dios…
–Sabía que le gustaban las chicas.
–Era demasiado obvio.
–Coño, lesbiana de mierda–luego, los pasillos quedaron en silencio. Sakura se giró hacía las puertas del pasillo para ver a Ino, Temari y Tayuya pavoneándose su camino.
Joder esto, ni siquiera podemos jodidamente procesar esto ahora. Nos están rescatando.
Sakura siguió las instrucciones y se dirigió hacia la puerta, ignorando las exclamaciones que surgieron tras de ella.
–Hey– una diminuta voz decía desde la puerta de Sakura. Sakura no se volteó a ver, en cambio escogió quedarse en su cama, con un brazo arrojado sobre los ojos.
–¿Cómo entraste Hinata?
–Dejaste la puerta abierta– respondió Hinata, acercándose a la cama, vacilante. Se hundió en la cama lentamente, esperando por la reacción de Sakura, pero ninguna llegó. –Escuché lo que pasó hoy.
–¿De verdad? –Sakura preguntó con sarcasmo.
–Sakura…–Hinata suplicó, inclinándose hacia adelante. Sakura sabía que Hinata no sabía que decir, y estaba haciendo esto intencionalmente difícil.
–Hinata–Sakura imitó, levantando los brazos de su cara. Hinata se sorprendió al encontrar que sus ojos no estuviesen rojos o hinchados en lo más mínimo. –No trates de levantarme el ánimo, o convencerme de pelear. No quiero un consejo de alguien que ni siquiera puede confrontar su enamoramiento.
Ella sonrió, una sonrisa presumida que rápidamente desapareció cuando ella vio las lágrimas formándose en los ojos de Hinata. Ella se sentó rápidamente, luchando por algo que decir.
–Mierda, lo siento Hinata yo- –Sakura busco a tientas, pasando una mano por su pelo. –Estaba lastimada, así que ataqué, y cuando hago cosas como esas honestamente yo soy peor que las personas que lo iniciaron. Especialmente cuando estoy arremetiendo con una amiga tan asombrosa como tú. Gracias por venir. Oh, y uh lo siento de nuevo–Ella buscó los ojos de Hinata con los verdes serios, agarrando la mano de Hinata.
Hinata se sonrojó y tartamudeó. –Y-yo sé que estás en lo c-correcto, yo debí d-decirle a Naruto hasta ahora pero-
–¡No Hinata, tú no tienes que justificarte ante mí! –Sakura exclamó–Honestamente yo sólo estaba siendo una estúpida, yo –
–Lo sé, pero debo decirte que–
–No, en serio Hinata, sé lo difícil que es el –
–¡Creo que me gusta alguien más!
Espera, ¿qué mierdas?
¿Cuánto tiempo le ha gustado Naruto otra vez?
Desde el puto vientre, ¡así de tiempo!
–H-Hinata, quién – cómo…
–¡Eso es lo que estaba tratando de decirte! –Hinata exclamó–Estaba por confesarme a Naruto, pero eso me hizo dar cuenta que me gustaba… a-alguien más.
–Bueno, ¿cuándo sucedió eso? –preguntó Sakura, levantando las manos.
–No lo sé–respondió Hinata– ¿El comienzo del tercer año de secundaria?
–¡Estamos como a la mitad del camino ahora! –Sakura se quedó boquiabierta–¿Y no me lo dijiste?
–¡B-bueno tenía que asegurarme que me gustaban! –Hinata chilló de vuelta. Sakura dejó escapar un respiro que no sabía que había estado conteniendo.
–Bueno, ahora que lo sabes, ¿quién es? –Hinata se puso nerviosa.
–Um… no puedo decirte.
–¿Qué? –gritó Sakura–¡No puedes mantenerme en suspenso así!
–P-pero no te gustaría–Hinata advirtió tímidamente.
¡Oh Dios mío es el puto Kiba!
¡No! ¡No! ¡Ella no caería tan bajo!
Estamos hablando de la chica que tenía un enamoramiento de Naruto.
¡Oh Dios es Kiba!
–De acuerdo, bueno tal vez podrías sólo darme algunas pistas–sugirió Sakura. –Como, ¿cómo son?
Hinata pensó, luego asintió. –B-bien, bueno, son muy dulces y p-pensativos. Un poco emocional y tonto, pero también un poco fuerte y no lo sé, simplemente me hace sentir segura. Coquetean y dicen cosas bonitas y me hacen… um, son muy inteligentes y m-muy lindos– Ella se sonrojó en la última parte y se cubrió el rostro con las manos
...¿Lee?
–Wow, suena como que realmente te gusta este chico– Sakura sonrió, inclinándose hacia adelante con una mano. Ella usó la otra para alcanzar y tocar la mejilla de Hinata. –Sonrojarse es tan bonito. No hay muchas personas que se sonroja, pero te queda. –Hinata simplemente asintió, incapaz de palabras.
–No es por ser superficial, pero ¿puedo tener tal vez una vaga descripción física? –Sakura preguntó con curiosidad– A lo que me refiero, tú dijiste qué es lindo y Naruto no está tan mal así que sé que tienes buen gusto. –Hinata asintió nuevamente.
–A-algo pequeño, p-pero realmente fuerte y bien construido supongo. Um… no sé, una nariz normal, y piel bonita, y rosados… l-labios y realmente brillantes ojos cálidos. –describió Hinata, evitando mirar el rostro de Sakura.
…¿Tal vez Lee?
No, ¡no el puto Lee! ¡De ninguna manera!
Pero como, a través de los ojos de alguien a quién le gusta.
Ugh eso es difícil de imaginar, bien um… taaaal vez.
–Creo que sé quién es–dijo Sakura, golpeando su edredón con su puño e inclinándose hacia adelante.
–¿Lo h-h-h-h-h-h-haces? –preguntó Hinata, miedo y esperanza danzando por su rostro.
–Sí, es obvio que es - –de repente, una conglomeración fuerte de una guitarra y tamboreo interrumpió a Sakura, causando a Hinata sacudirse nuevamente.
–¿Hola? –dijo Sakura, contestando el teléfono.
–¿Por qué demonios no estás en clases?
–Lo siento Sra. Tsunade estaba-
–Sí, sí, no quiero escuchar tu excusa de mierda, simplemente ten tu trasero aquí mañana, 7 en punto.
–¡Sí, señora! –la llamada terminó y Sakura se giró hacia Hinata.
–¿Qué estaba diciendo…? Oh, sí, ¿quieres comer algo ya que estamos saltándonos el colegio? ¿Ir a la ciudad, pintarla de rojo, levantar un poco de jaleo? –preguntó Sakura, de repente sintiéndose juguetona.
–Um, seguro–respondió Hinata– pero - –una vez más el estado de ánimo fue destruido por el tono de la música de rock oh-tan-mal-oportuna.
–¿Hola? –respondió Sakura
–¿Dónde-?
–Vete a la mierda–interrumpió Sakura. Colgó y volvió a Hinata. –De acuerdo, ¿lista para ir?
