Disclaimer: Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto. Afterschool pertenece a jumblegut-Lane.
Este capítulo sucede inmediatamente después del capítulo 8.
Capítulo 11: Capítulo 8 y medio
–¡P-pero no lo entiendo! –balbuceó Sakura. –¿Cómo lo conseguiste?
–Sólo tienes que ser indirecta al respecto–explicó Hinata en voz baja. –Tú siempre lo pones justo encima de la cosa que quieres. –Sakura miró en estado de shock.
–¡Pero ese es el que quiero! ¡Es normal! –exclamó al entrar a su casa.
–T-tú puedes tener el mío si quieres–ofreció Hinata, levantando el oso de peluche hacia Sakura. Ella bajó su voz a lo más silencioso posible (lo cual Hinata está más allá de las capacidades auditivas de un perro) –Saku. –ella se dio la vuelta de inmediato, su rostro sobrepasado por un rubor profundo. Sakura se volvió hacia ella, confundida.
–Sí, gracias, eso es muy amable de tu parte. Lo pondré en mi- ¿Ino?
–¿Qué mierdas Sakura? –estalló Ino, con toda actitud y justa ira. – ¡Tengo un puto 75! Estoy cansada de esta mierda de evasión, necesitas-
–¿Qué estás haciendo aquí? –preguntó Sakura. Ella había llegado a la puerta y ahora estaba al otro de la habitación al lado de Ino, su equilibrio hacia adelante como si fuera a saltar a Ino en cualquier segundo. Ella prácticamente se sacudió con furia. –¿Y cómo demonios entraste aquí?
La intensidad de la voz de Sakura le dio a Ino una pausa, pero no por mucho. –Um, en primer lugar, ¿la llave debajo del tapete? No es exactamente original. Y no sé porque estoy aquí, tal vez es el hecho de que se supone que debes ser mi tutor y ahora tú estás jod- ¿Hinata? –Ino miró a Hinata con una mezcla de sorpresa y disgusto. Ella se giró a Hinata, lista para amenazarla por silencio.
–Ella ya sabe–dijo Sakura, dando un paso delante de Hinata protectoramente. –Le conté el primer día.
–¿Qué demonios Sakura? ¡Pensé que teníamos un acuerdo! –exigió Ino con enojo cojeando hacia adelante. Sakura dio un paso adelante también, encontrándose con el reto de Ino.
–¿Qué, el acuerdo en el que me dejarías en paz si yo era tu tutora? ¿Es ese el acuerdo al que te refieres Ino? –la tensión en su voz se incrementaba con cada palabra.
Hay casos en una pelea cuando te das cuenta que no estás en el extremo correcto de la misma. Ino estaba en ese punto. Pero, como de costumbre, ella estaba demasiado lejos para echarse atrás. El orgullo triunfo sobre todo.
–Mira, yo traté de cumplir el acuerdo, pero-
–¡A LA MIERDA EL ACUERDO! –gritó Sakura, arremetiendo con su mano derecha y golpeando la lámpara del escritorio al suelo. Hinata e Ino se estremecieron. Hinata miró fijamente. Nunca había visto a Sakura tan molesta antes y era algo…
Se mordió el labio y desvió la mirada, luego de vuelta a Sakura, cuyas mejillas estaban rojas de ira. Sus ojos brillaban, con resplandeciente enojo y su respiración se volvió pesada.
–¿Qué carajos estás viendo? –gruñó Ino hacia Hinata, sacándola de su estado de conmoción. El ceño fruncido de Sakura se profundizó y se interpuso entre las dos nuevamente en un obvio gesto de protección. Los ojos de Ino se entrecerraban mientras Hinata se sonrojaba.
–No seas arrogante, tú no eres nada para ella, perra–dijo Ino fríamente, volviendo más objetiva la ira que tenía. –Nada.
–¿Qué demonios Ino? –exigió Sakura confusa, dando un paso delante de Hinata aún más. –¿De qué- ? Hinata ni siquiera es parte de esto así que sólo… retráctate.
–Hm–respondió Ino. La cantidad de actitud que manejaba para encajarlas en una sílaba era increíble. Ella tomó un profundo aliento y visiblemente se tragó su enojo. –Mira tengo 70, es Asuma, y entiendo que necesites tiempo después de todo, pero nosotras seriamente necesitamos volver en la marcha ahora.
–¿No lo captas? –preguntó Sakura, luchando por expresar sus pensamientos en torno a su ira. –¿Lo. Qué hiciste? ¿No lo entiendes? –suspiró y sacudió su cabeza. –Honestamente, como completa y sinceramente no me importa una simple mierda tus notas Ino–resopló–¿No quieres ser modelo de todas formas? Buena suerte con eso. –se burló con sorna.
–¿Qué quieres decir con eso? –preguntó Ino con cuidado, aun tratando de mantener su temperamento bajo control. Sakura se rio sin alegría.
–Había una razón por la cuál te llamaba Ino-cerda–sonrió, rastrillando sus ojos por el cuerpo de Ino con lo que obviamente era una mirada crítica. Los ojos de Ino se volvieron acerados, luego acuosos, luego acerados nuevamente. La rubia se giró sobre sus talones (bueno, su muleta en realidad) y se fue.
Sakura se volvió hacia Hinata, ignorando el endurecimiento de su estómago mientras recordaba la expresión en el rostro de Ino mientras se iba.
–Siento todo eso Hinata–Sakura suspiró con una respiración temblorosa. –Yo sólo... –Ella exhaló profundamente. –Sólo necesito como resolver está mierda. Pronto
