Buenas. Aquí os traigo el siguente capítulo. Espero que lo disfruteís. Muchas gracias por los reviews. Dicho esto me voy, dios que presión, puta universidad, ni en huelga estoy libre

Friends

La primera vez que vi a Craig Tucker me quedé de piedra mirándole a los ojos, parado ante la que sería nuestra celda, sin dejar de mirarle y sin que él dejara de mirarme a mi. Temblé más nervioso que antes cuando él se bajó de la cama y di un gritito cuando le tuve parado ante mi, sus ojos azules profundo, como dos zafiros, me escrutaban de arriba a abajo, el muy hijo de su madre era más alto que yo por unos cuantos centímetros. Temblé más y me lleve las manos a la cabeza, ¡dios mio me iba a violar como había intentado hacer el viejo de Garrison!, quise tirarme de los pelos, pero una mano más grande que la mía lo impidió, Craig me había tomado de la mano. Le miré asustado, con lágrimas en los ojos y temblando como un movil en vibración al que le acosan a mensajes.

-No te tires del pelo, tranquilo -me dijo como una orden, pero en un tono suave, yo solo pude asentir despacio, y bajar mis manos mirándole- No voy a hacerte nada.

-Gra..ngh...gracias-dije apartando la mirada, aunque no me fiaba de él, había algo que me hacía estar calmado en su presencia, apenas si tenía temblores.

-Será mejor que te acomodes, la litera de arriba es mía -me avisó mientras ponía sus manos en sus bolsillos y salía de la celda- no toques nada mío-me advirtió antes de perderse.

-Espera -pedí aunque no me hizo ni caso, y solo avanzó hasta descender por las escaleras dejándome solo, el muy bastardo.

Suspiré nuevamente nervioso y con mis constantes tiks que habían vuelto, miré mi cama, parecía que Craig no la había tocado nunca, me senté en ella y empecé a ver a mi alrrededor, la celda era pequeña, sin letrina, pero tenía un pequeño mueble sobre el cual había un reloj. Craig tenía algunos posters también, sobre paisajes naturales, había uno sobre una selva de Perú, pero que estaba rajado, al parecer, era el único que a Craig no le gustaba. Me levanté de la cama dispuesto a arrancarlo, si no le gustaba sería mejor quitarlo.

-No deberías tocar nada-me dijo una voz amable haciendome dar un grito y girarme solo para encontrarme con el chico de color que había visto antes, tenía el pelo negro hecho rastas recogidas en una coleta y sus ojos negros, eran de los más amables que había visto en mi vida- Craig se enfadará

-Lo ngh lo siento

-No pasa nada -me sonrió acercándose y extendiendo su mano hacia mi- me llamo Token. Token Black

-Tweek Tweak-me presenté sin tomar su mano haciendo que él me mirara raro- no me gusta el contacto físico.-me excusé, ¿sabía acaso cuantas bacterias viven en la piel y pueden transmitirse?, ¡muchas! ¡Millones! ¡Y yo no quería morir por esas bacterias!.

-Tranquilo, entiendo.¿te apetece venir conmigo? Puedo enseñarte la prisión, te vendría bien.

-¡Hey Token!-llamó un chico a voz en grito, era otro de los que había visto, de cabellos castaños desordenados y ojos ambarinos- ¿vais a venir ya?

-Esperate Clyde, dios mio, ¿no podías estarte abajo tranquilo con Jason y los demás?-le riñó el negro.

-Es que tardabas mucho,-hizo un puchero que me hizo reir un poco, Clyde se giró hacia mi y me sonrió cortándome la risa de golpe- ¿así que tu eres el nuevo?-yo asentí y en menos de lo que se dice café ya lo tenía encima mía dándome un abrazo-encantado de conocerte.

¿Mi respuesta? Un grito destrozador de tímpanos y un empujon que le estampó contra las rejas de la celda, ocasionando las risas de Token y un leve llanto en Clyde mientras yo retrocedía hasta dar con la espalda en la pared, temblando de nuevo, iba a matarme, ¡dios mío iba a matarme!.

-No deberías haberle abrazado Clyde-rió Token limpiándose unas lagrimillas de los ojos- al nuevo no le gusta el contacto físico.

-¿Y yo que sé?-se limpió las lágrimas de dolor para luego mirarme- siento haberte asustado, no sabía que no se te podía tocar. -se volvió entonces a mirar a Token frunciendo el ceño- y tú ya podías haberme avisado.

-No he tenido tiempo, te has lanzado a por el en cuanto le has visto-se excusó Token- iba a ir ahora a presentaroslo, pero mírale, ahora mismo no creo ni que quiera salir.

-I..ngh...iré -dije separándome de la pared- pero ngh, no me toquéis.

-Tranquilo, no lo haremos.

Salimos juntos de la celda y me llevaron a donde estaba el resto de su grupo, y Token empezó a hacer las presentaciones. El chico de pelo castaño y ojos negros se llamaba Jason, y era un chico bastante calmado, pero al que no convenía enfadar. El rubio repeinado era de origen inglés y se llamaba Gregory, era el cantante del grupo, tenía una voz espectacular, y sus ojos eran azul cielo, y por último estaba el castaño de grandes ojeras, un francés llamado Christophe el cual al parecere tenía serios problemas con Dios. Todos ellos estaban dentro del grupo de Craig, el cual, como supe después había ido a conseguir un par de cigarros para Chistophe y para él.

-Así que tu eres el nuevo compañero de Craig-inquirió Gregory mirándome de arriba a abajo- tienes buena pinta, durarás más que los otros.

-¿los otros? -inquirí un tanto asustado.

-Gregory -dijo con advertencia en su voz Token mirando mal al inglés.

-Craig ha tenido muchos compañeros-explicó Christophe- pero ninguno dura más de tres días con él, la excepción fue McCormic, ese duró un mes.

¡dios mio! ¡Estaba encerrado con un psicópata!, ¡me iba a matar, o algo peor!, ¡Dios, no quería estar con Tucker en la celda!. Sin darme cuenta empecé a temblar más y más, llevandome las manos al pelo y empezando a tirar de él hasta notando como algunos cabellos se desprendian y se quedaban entre mis dedos.

-Hey, tranquilo-me dijo Clyde con una leve sonrisa- no hagas caso a este franchute, Craig es un buen tipo, nos cuida, contigo hará lo mismo...siempre que no le toques las narices.

-Gha, yo no quiero morir

-No morirás-dijo Jason con una leve sonrisa- Craig no te matará.

Pasé el rato con ellos, comentándoles cosas sobre el mundo exterior, al parecer estaban completamente aislados a excepción de algunas cosas que conseguían de extraperlo, desde que habían entrado, algunos desde hacía más de tres años. Encontré en ellos unos buenos compañeros que no me miraban raro por mis ticks, ni por mis grititos, o por mis temblores. No se que hora sería cuando una alarma al más puro estilo Silent Hill empezó a sonar haciendome dar un bote en mi sitio.

-¡Es la guerra!-grité muerto de miedo, ocasionando la risa de ellos.

-Puede decirse que si-bromeó Token, entonces vimos acercarse a Craig que traía un par de cajas de cigarros en las manos- si que te has tardado.

-la puta de McCormik estaba demasiado liado tirándose a Butters como para antenderme de primeras-bufó tendiéndole una de las cajas a Christophe que le miró como si fuera un ángel caido del cielo, y es que la nicotina para el francés era algo que no se podía olvidar, era como yo con él café. Entonces Craig me miró- Veo que ya le habéis metido al grupo.

-Es tu compañero de celda,-dijo como si nada Clyde.- ¿Hemos hecho mal?

Entonces Craig me miró de nuevo de arriba a abajo, de manera tan penetrante que me hizo temblar mucho más, tirando de las mangas de mi uniforme naranja de preso y moridendome el labio hasta hacerme sangre. Fue entonces cuando Craig llevó una de sus manos a mi mentón y lo alzó, obligandome a verle directamente a los ojos, y como bien había pasado antes, me calmé, no hubo más temblores.

-No te muerdas los labios, te estás haciendo sangre- me riñó de manera calmada antes de soltarme tras que yo asintiera- así mejor, vamos a comer, o los del grupo de Damien cogerán todo lo bueno.

Él empezó a andar y todos los demás le seguimos, pude oir a Clyde quejándose a Token sobre el porqué yo no había empujado a Craig cuando me tocó, y en cambio a él casi lo mato del empujón, pero esa pregunta no tenía respuesta, ni siquiera yo lo sabía.

La comida de la cafetería era horrible, ni siquiera el café era decente, pero necesitaba tanto uno que me dio igual lo mal que supiera, a decir verdad era un café demasiado aguado. Nos sentamos todos en una gran mesa y entonces Token empezó a explicarme todas las dudas que tuviera y aquello que necesitara saber para sobrevivir el tiempo que pasara en prisión, y su advertencia se resumía básicamente en una sola cosa.

"Nunca hagas enfadar a Eric Cartman"


En el próximo capítulo si logro hacer que doña inspi vuelva a mi, seguramente salga Eric y los otros. Aunque de momento ya tenemos al grupo principal. Muchas gracias por leer nos vemos en dos días