Buenas aquí os traigo el capítulo de hoy. Muchas gracias por vuestros reviews, me han hecho muy feliz. -hace reverencia- espero que os guste este capítulo.
Los hermanos Broflovsky
No creo en la llamada de la sangre. La sangre no hace hermanos ni hijos. Conozco hermanos de sangre y padres e hijos que no se hablan o no se respetan.Kyle Broflovsky, ese chico pelirrojo que si destaca no es por su pelo rojo afro y su gran inteligencia, sino por ser uno de los pocos guardias que nos tratan como si fueramos personas. La verdad es que Kyle me gusta, ¡no me malinterpretéis! ¡No es en ESE sentido!, jamás me fijaría en Kyle de esa manera, ¡Por dios Stan es capaz de sacarme los ojos si se me ocurriera siquiera tocarle más de cinco segundos sin que hubiera un termo de café por medio! ¡gah! ¡No quiero que Stan me mate! ¡no lo lograría, Craig le daría una paliza antes de que me tocara!, ¡Jescristo! ¡Eso ha sonado como si fuera mi novio! ¡Craig no es mi novio! Solo me cuida y me protege porque somos buenos amigos, hasta me deja ponerme su chullo cuando tengo frío, pero eso es lo que hacen los buenos amigos, ¿verdad?
Luego le preguntaré a Token.
La vez que supe de la historia de Kyle fue cuando me quedé a con él en la cafetería, aquel día me había tocado ayudar a Chef junto con otros presos, ninguno, para mi desgracia de mi grupo, hasta había otros de otros pabellones, junto a mi se había quedado otro chico llamado Ike, del grupo de Damien, por aquel entonces apenas trataba a nadie de ese grupo que no fuera Pip, y eso cuando Damien le soltaba más de cinco minutos, cosa que no era muy normal de ver, más que su novio parecía su complemento. Ike es un chico unos pocos centímetros más bajos que yo, de pelo completamente negro, al igual que sus ojos, nunca me había fijado mucho en él, solo sabía que siempre estaba con los llamados góticos.
Estábamos limpiando la cocina mientras Chef cantaba a nuestra espalda, una canción que no se si Ike hubiera debido oír por el alto contenido sexual al que estaba derivando, ¡Por dios, en esta prisión son todos uno pervertidos!. Fue mientras fregábamos que Kyle apareció, lucía cansado pero en su rostro apareció una sonrisa al vernos, una sonrisa que Ike correspondió.
-Tweek, ¿me puedes hacer un favor? -inquirió Kyle- tengo que llevarme a Ike un momento, ¿puedes encargarte tú de su parte?
-Gah, es-está bien.-dije tomando la fregona que Ike me tendía viendo como se iban juntos.
-¿y Ike?-inquirió Chef al rato cuando yo ya casi había terminado.
-Se, gah, se ha ido con Kyle-él esbozó una sonrisa.
-Ains, Kyle no puede pasar un día sin ver a Ike -rió un poco.
-¿son pareja?-inquerí, sabía que Kyle estaba con Stan, no habían sido pocas las veces en las que los había pillado besándose el uno al otro durante un paseo con mis amigos. ¿¡Le estaba poniendo los cuernos a Stan!?, si Marsh se enteraba iba a correr la sangre de Ike, y luego los góticos irían a por Stan y lo matarían, ¡Iba a ser un baño de sangre!. La carcajada de Cheff paró mis pensamientos sangrientos de sopetón.
-Para nada -le miré curioso entonces- ellos son hermanos
-¡¿Hermanos?! -grité y Cheff me hizo bajar la voz- per...perdón, pero es que no se parecen.
-Ike es adoptado -explicó- es canadiense.
Entonces Cheff empezó a contarme la historia de como ambos hermanos habían llegado a la prisión.
La historia se remontaba a antes de que el pueblo fuera destruido para hacer la ciudad, Kyle era amigo por aquel entonces de Stan, Kenny y, para su desgracia, Cartman, un grupo de chicos a los que siempre solían pasarle cosas raras, ¡Cristo, si yo hubiera vivido tantas aventuras hubiera muerto de presión!.
Kyle no era lo que se dice un hermano ejemplar, solía pegar a Ike en un juego llamado "patea al bebe" pero siempre andaba preocupado por su hermano pequeño, Ike por su parte adoraba a Kyle, tratando de imitarle en muchas cosas. Su familia era una familia normal, con una madre sobreprotectora y alarmista que los amaba mucho, y un padre que los quería de igual manera, aunque no era tan sobreprotector como su mujer. Eran lo que se dice una familia feliz.
A los doce años Kyle había empezado a salir con su mejor amigo, Stan Marsh, en una relación clandestina, puesto que sus padres podrían poner el grito en el cielo si averiguaban lo que hacían los mejores amigos cuando se quedaban solos. ¡Dios, si yo tuviera que hacer eso me moriría de la presión!. Por su parte Ike empezó mucho antes la escuela de lo que debería por su gran inteligencia, fue en la escuela donde conoció a quien le llevaría a la perdición...su profesora.
Ike creció siendo amado por su profesora de jardín de infancia, nadie supo de su relación hasta que Kyle los pilló y puso el grito en el cielo, sin embargo no fue Kyle quien dijo algo ¡Dios yo me hubiera ido de la lengua!, sino Cartman. Les obligaron a separarse, y Ike creyendo que había sido Kyle dejó de hablarle.
Según Cheff fueron tiempos duros para Kyle, que solo quería lo mejor para su hermano. Pero el verdadero problema vino cuando construyeron la prisión. La familia Broflovsky iba a ser reinsertada en New Jersey, y el día antes del viaje Cartman fue a molestar a Kyle, pero este estaba con Stan despidiéndose, ya que él iría a Atlanta donde tenía familia. Con quien se encontró fue con Ike. Le dijo cosas muy crueles, como que en realidad sus padres iban a llevarlo a un campo de concentración para judíos canadienses y que harían jabón con él, que Kyle le abandonaría en medio de una cuneta, que si ya era hora de que los judíos se largaran del lugar porque lo contaminaban etc. Una sarta de insultos que acabó por cabrear a Ike. Según Cheff, la paliza que le dio Ike al gordo fue tal que si no los llegan a separar Kyle y Stan, el canadiense lo hubiera matado.
"Esta me las pagarás rata judia canadiense" fueron las palabras de Cartman, pero ninguno de los otros tres le hizo caso, total, no se volverían a ver.
Ike contaba con trece años cuando las palabras de Cartman se hicieron realidad. Llevaban ya un tiempo instalados en New Jersey, Kyle estaba ya entrando la universidad para estudiar abogacía y seguir los pasos de su padre, mientras que Ike ya estaba por terminar la primaria e iniciar la secundaria. Un día, mientras Kyle salía de su clase en la universidad, recibió la llamada de su madre, estaba histérica, diciendo que se habían llevado a Ike a comisaría acusado de asesinato. Kyle no lo creía y menos cuando vio que la supuesta asesinada era la profesora de su hermano, con la que había salido. Su cadáver había sido hallado en un hotel de New Jersey apuñalado repetidas veces y el arma del crimen tenía las huellas de Ike.
La sentencia fue clara, veinte años de prisión para el chico, siendo solicitado el translado a la prisión de South Park cuando cumpliera la mayoría de edad. No hizo falta a Kyle sumar dos más dos para saber que quien estaba tras la acusación y el traslado era Cartman que se había quedado a vivir en Denver. Fue a por él, pero el gordo negó todo y Kyle no tenía pruebas para demostrar que esa acusación era falsa y Ike fue encerrado en un correccional.
Kyle estudió años el caso de su hermano, mientras el matrimonio de sus padres se hundía, su vida personal se volvió una mierda cuando Stan fue mandado a prisión por supuesto tráfico de drogas, casualmente un día después de haberse encontrado con Cartman y haberle llamado "gordo". Al final resolvió volverse funcionario de la prisión de South Park, su hermano iría a parar allí y al menos así podría estar con Stan, pero su motivo principal era cuidar al pequeño Ike cuando entrara a la prisión, sobretodo cuando se empezó a rumorear que Cartman podía llegar a tomar el poder.
-La venganza de Cartman para Kyle, a pesar de ser amigos, era quitarle todo lo que quería, pero le salió mal, Kyle se lleva bien con Ternoman -confesó Cheff- y eso le hace prácticamente intocable, por lo que puede ver a su hermano y a su novio sin que le digan nada.
Mirando nuevamente a Ike y a Kyle abrazados en una esquina de la cafetería, hablando en susurros me pregunté, ¿era posible un vínculo tan fuerte a pesar de no compartir la sangre?, se notaba que Kyle quería a Ike y que Ike adoraba a Kyle, que a pesar de la sangre eran hermanos, ¿y quien no es capaz por un hermano de meterse en el mismo infierno? Kyle era capaz de eso y de mucho más por Ike. La verdad siento algo de envidia, siempre he sido hijo único, mis padres estaban demasiado ocupados como para pensar en darme un hermano, me pregunto si hubiera salido tan nervioso como yo, o mis padres habrían aprendido la lección de no dar café a sus hijos y saldría normal, ¿si así fuera se avergonzaría de tenerme como hermano? ¿me querría o me odiaría?, dudo que me hubiera visto con tanta devoción como la que hay en los ojos de Ike. ¡Jesucristo, seguro que con la suerte que tengo se metería conmigo como todos los demás!.
-Tweekers es hora de irse-me llamó Craig una vez la hora de limpiar había pasado, desde el incidente con Cartman se había vuelto más protector conmigo, ¡No es una queja! La verdad es que me gusta que me espere y que esté conmigo...¡pero porque somos amigos!, ¡No penséis cosas raras!.
-Ya ngh, ya voy. -respondí dándole la fregona a Cheff y yendo junto a Craig que me recibió revolviéndome aún más los cabellos, a veces pienso que para él soy un animal o algo.
Antes de irnos me giré en dirección a Kyle y a Ike, ambos sonreían, eso me hizo sonreír a mi también, pero no fuí el único que sonrió ante aquellas sonrisas, un chico mas bajito que yo, de pelo negro corto con flequillo a un lado de la cara y ojos negros también miraba la escena mientras jugaba con una navaja. Era Firkle, uno de los góticos y el sicario de Damien.
Bueno, hasta aquí el capítulo de hoy. Espero que les haya gustado. Nos vemos en el próximo registro del diario de Tweek "Criaturas de la noche".
Un beso
