Buenas aquí os dejo el capítulo de hoy, sobre Damien y Pip. Espero que os guste.
Quiero hablar de dos personas que me intrigan mucho, son dos personas tan opuetas que muchas veces me pregunto como ha acabado juntos, ¡Jescristo si son más opuestos que Craig y yo!, uno es tierno, como el día de la madre, el otro, mejor no cruzarse en su camino, tiene un genio de mil demonios, aunque no es por ello por lo que le han dado el nombre de "anticristo", estoy hablando del lider del otro grupo más numeroso del lugar y su "novia", Damien Storm y Philip Pirrup, más conocido como Pip.
Aún recuerdo la primera vez que hablé con Pip, fue a los pocos días de llegar, me había quedado solo en la cafetería al ir a rellenar mi termo de café, Cheff me lo había regalado cuando se dio cuenta de que estaba cada diez minutos yendo a verle para obtener un vaso que no me duraba ni cinco segundos, en la cola para servirse un té había un chico rubio, sabía que era un chico porque en este lugar no hay mujeres, ¡las violarían a todas si las hubiera!, pero su aspecto era como el de una chica. No llevaba pantalones, solo una camiseta de presidiario que le quedaba larga hasta las rodillas, como un vestido, sin mangas y los zapatos negros que todos llevábamos. Cuando me acerqué se giró a verme y me sonrió.
-Hola me llamo Philip Pirrup, pero todos me llaman Pip, porque me odian-fue su presentación que me hizo temblar y sentirme mal por dentro, ese chico no tenía que haberlas pasado nada bien- tu eres el nuevo, ¿no?
-Mi ngh mi nombre es Tweek Tweak -dije evitando tocar la mano que me tendía- no me gusta el contacto físico-explique para que no se lo tomara a mal-.
-Oh, pero dejas que Craig te toque -dijo con una leve sonrisa y yo me sonroje
-¡Eso es diferente! ¡Craig me toca para calmarme, no por nada en especial! ¡es como una valeriana!
-oh, yo creí que era porque eras su novio -esas palabras me hicieron tirarme de los pelos.
-¡No soy su novio! ¡sería mucha presión!-grité hasta llegando a arrancarme un par de mechones de pelo.- ¡además es imposible que él se fije en un freak como yo!...¡pero no es que quiera que se fije en mi! ¡Dios esto es demasiada presión! ¡Quiero café!
-Bueno, bueno, tranquilo Tweek -me tendió una taza de café Pip- ha quedado claro
-¿De verdad?
-Claro, te gusta, pero no te atreves a admitirlo -grité por esto.
¡Craig no me gusta! Bueno...no mucho...es solo que es amable conmigo, es la primera persona a parte de Bebe que me ha tratado bien...¡pero no me gusta de esa manera!, ¡Y no me estoy sonrojando ahora mismo al pensar en él! ¡Jesucrito, esto es algo que él no puede leer! ¡Pensará mal y me odiará y yo no quiero que me odie!. ¡Gaaaaah! ¡Es demasiada presión!, tengo que esconder bien este diario...aunque más que diario parece un libro de reflexiones.
Bueno a lo que iba, estaba en la cafetería con Pip, teniendo algo cercano a un ataque de nervios cuando él apareció, el chico de pelo negro y ojos rojos que había visto en mi primer día, Damien Storm, el novio de Pip.
-Hola Damien. -saludó Pip alegremente.
-Estas tardando-dijo tono oscuro.
-lo siento es que me entretuve hablando con Tweek- y por unos instantes odie a Pip, ahora esos ojos rojos estaba fijos en mi, y sentí que podía mirar hasta lo más recóndito de mi alma. Tuve miedo, mucho miedo, más que cuando me pillaron los góticos y el chico vampiro. -es el compañero de Craig.
-Ya veo -volvió su vista a Pip- nos vamos.
-Si Damien. Hasta luego Tweek, espero que nos veamos más veces, estaría bien que fueramos amigos
-S..si, claro.
Me sonrió y se fue de allí detrás de Damien quien apenas le miraba más que de reojo, parecían un perro y su amo, aunque según me enteré después Damien de verdad quería a Pip, y era muy celoso, esto último lo comprobé en carne propia cuando me sacó a patadas, literalmente, de la celda de Pip donde había ido a tomar café con él mientras me contaba cuentos de su país de origen. Esto luego costó que Craig fuera a por él para darle una paliza, lo que terminó con ambos en la enfermería por dos días. Luego la cosa se calmó porque vio que yo no era una amenaza real para la integridad de Pip, hasta me pidió perdón, eso si en un susurro. ¡Pero lo hizo!
Estaba feliz de tener más amigos, parte del tiempo lo pasaba con Pip y con Butters, cuando este no estaba demasiado ocupado imitando a los conejos con Kenny, aunque seguía pasando más tiempo con Craig y los demás, fueron mis primeros amigos no me perdonaría dejarles, y no pasó mucho tiempo para que Tweek me contase su historia.
Pip había nacido en Inglaterra, en una familia buena y amable, donde era muy feliz, pero sus padres murieron cuando él tenía seis años y fue dado en adopción a una familia, donde el único que le trataba bien era el hombre de la casa y solo cuando la mujer no le veía. Un día fue a ver la tumba de sus padres y al volver se encontró con un preso que había escapado, y le quitó las esposas dejandole libre, alegando que también era una persona como él. El tiempo pasó y Pip conoció a una chica llamada Estella, de la cual ser enamoró, pero esta tenía una madre que la utilizaba para hacer sufrir a los hombres todo lo que pudieran. Pip y Estella se prometieron que se casarían, hasta la mala mujer lo aceptó, pero entonces Pip descubrió el engaño de la mujer, queriendo a Estella libre no dudo en matar a la vieja vertiendo un potente veneno en su comida. Sin embargo fue traicionado, una vez la vieja estuvo libre, descubrió que Estella estaba con otro hombre al que amaba, más que a él y planeaba huir con él, lleno de ira por verse engañado, los mató a ambos de igual manera que había hecho con la vieja, los invitó a cenar y vertió el veneno en la comida. Escondió los cadáveres igual que hizo con la vieja, y cuando la gente preguntó por ellos, solo dijo que se habían escapado. Sin embargo hubo gente que empezó a sospechar y Pip tuvo que ir acabando con ellos.
-No tenía remordimientos-confesó- ellos me habían tratado mal desde un principio, por lo que no lamenté matarlos, cuando me di cuenta, había mandado a dormir a todo el pueblo, salvo a mis padres adoptivos que se habían ido a vivir a Colorado. -tuve miedo por esa confesión- sin embargo, me terminaron pillando con el tiempo y fui mandado aquí donde conocí a Damien.
Entonces me contó porque Damien estaba en este lugar. Damien no había tenido una familia normal, su madre había muerto cuando él no tenía ni edad para recordarla y su padre, un hombre de negocios metido en política, nunca paraba quieto en ningún lado, por lo que a Damien le costaba mucho el socializar, haciéndose un niño muy cerrado en si mismo y al que le daba igual todo, se metía en peleas cada dos por tres, hacía trastadas demasiado horrendas a los demás, ¡Kyaa menos mal que no fui con él al instituto!, pero sobretodo era porque a su alrrededor cosas raras pasaban, incluso ahora pasan, aún recuerdo la vez que discutió con Christophe y la ventana que había detrás estalló sin ton ni son. Y para colmo se metió a practicar el satanismo, de ahí que le empezaran a llamar " el anticristo".
Os podéis imaginar la historia, Damien se hizo con el poder de la secta, secuestraban gente para sacrificios humanos paganos para el demonio, invocaban espíritus, lanzaban maldiciones y Damien le quitaba el dinero a los sectarios. Al final hizo lo que casi todos los líderes de secta hacen, convenció del suicidio a sus acólitos, que no dudaron ni diez segundos en tomarse la pastilla que Damien les ofrecía para ir a manos del señor de las sombras ¡Hay gente que es estúpida! ¡Jescristo!, ¡A mi nunca se me ocurriría meterme a una secta y menos sabiendo lo que hay! ¡además suicidarse es mucha presión!.
-Damien fue arrestado a los pocos meses-dijo Pip- entramos juntos a este lugar-rió- al verle le dije, "hola, mi nombre es Philip Pirrup, pero todos me llamaban Pip, porque me odiaban", y el me respondió, "entonces te llamaré Pip", no fue un gran comienzo.
-La verdad es que ngh no..
-Pero, con el paso del tiempo fui conociendo un Damien diferente, alejado de lo que yo creía, vi un chico que solo buscaba llamar la atención y ser querido, me enamoré de él- rió- y bueno, creo que él también de mi, y si no es así, por lo menos me trata bien...aunque me sigue llamando Pip.
Muchas veces pienso en Damien y en Pip, son muy distintos, Pip es un ángel, Damien un demonio, no entiendo como pueden estar juntos, pero cuando los miro se que no podría ser de otra manera, a pesar de que aún no entiendo porque Damien obliga a Pip a vestir como si fuera una chica. ¡Gah! ¡Solo espero que si llego algún día a salir con alguien no me haga vestir así!, ¡Seguro que corre fresquito por debajo y me pondré enfermo! ¡además seguro es un atractivo para los pervertidos como Kenny MacCormik!
Bueno, hasta aquí por hoy, dios creí que no acababa. No estoy muy conforme con como ha quedado, asi que toda crítica es bien recibida. Muchas gracias por leer.
