Buenas. Gracias a todos por vuestros reviews. Empezamos ahora la trama del fic. Espero que os guste. Dios creí que no me daba tiempo a subirlo.
Los gemidos se escapaba de su boca a cada embestida que el otro propinaba en su cuerpo, su espalda friccionaba con la tela blanca la cual era estrujada por los dedos de sus pies que estaban crispados. Un beso demandante ocupó sus labios, acallando sus sonidos, unos fuertes brazos le rodearon, separándole de las sábanas y haciendo que su pecho contactara con el ajeno. Sus propios brazos se aferraron a la espalda de quien estaba encima apegándose todo lo posible, rasguñando con sus uñas los omóplatos del contrario. La culminación estaba cerca y llegó con unos gemidos ahogados en la boca contraria.
Cayeron ambos a la cama respirando agitadamente, quien estaba abajo llevó las manos a las ebras oscuras de su pareja acariciándolas con cuidado, recibiendo como respuesta a ese gesto un beso en la mejilla que le hizo soltar una risita nerviosa.
-¡Craig buenos dí...!¡OH DIOS MIO! -ahí estaba Clyde para romper el momento
-¡Gah Clyde!-gritó Tweek de pronto nervioso, removiéndose de debajo de Craig que solo bufó alzando el brazo para mostrarle a Clyde su tan típica señal.
-¡Oh, por el amor de Dios, mis ojos! ¡Token, mis ojos!-gritó dramáticamente tapándose los ojos y dándose la vuelta el castaño.
-Te dije que no entraras, pero, como siempre, ni caso que me haces-se quejó el chico de color soltando un suspiro, este había sido más listo y no había entrado a la celda, sabiendo de aten mano lo que estaban haciendo sus dos ocupantes-de todas maneras, no hay nada que no hayas visto ya
Mientras Clyde y Token discutían sobre las pautas a seguir por las mañanas, Craig se levantó de sobre Tweek y empezó a vestirse tras quitarse el condón y tirarlo, tendiéndole la ropa al rubio tembloroso para que hiciera lo mismo, puede que Craig no estuviera enamorado de él, todavía, pero no iba a permitir que nadie que no fuera él viera a Tweek desnudo fuera de las duchas, y ahí porque no podía hacer nada para evitarlo.
Cuando Tweek estuvo ya vestido ambos pasaron por entre Token y Clyde que seguían discutiendo sobre las normas de la decencia sin hacer ruido, ignorándoles, solo para encontrarse a Jasón que miraba la escena con cara de poker.
-Buenos días-saludó el de cabellos castaños bien peinados.
-Bu ngh, buenos días Jason -saludó Tweek, Craig solo mostró el dedo de enmedio.
-¿Vamos a desayunar?-inquirió Jasón, Tweek asintió, mientras Craig seguía caminando en dirección a la cafetería.
La cafetería estaba poblada de gente, muy pocas mesas quedaban sin gente, al parecer, por mantener relaciones se habían tardado un poco, y hasta su mesa usual había sido ocupada, gracias a lo que fuera, habían sido Chris y Greg quien la habían ocupado, por lo que no debían preocuparse por tener que buscar otra.
-Hoy es día de visitas-dijo Greg cuando tomaron asiento.
-No es como si me importase-dijo Jason- mis padres pasan de venir a verme.
-¿Vendrá tu familia Craig?-el del chullo azul se encogió de hombros
-Seguramente vengan Ruby y mi madre.
-Michael está nervioso -comentó Greg y todos se giraron a ver al gótico más alto que temblaba y daba una calada a su cigarro cada tres segundos de reloj.
-Es ngh, normal, hoy conocerá a su hijo, ¿no?-dijo Tweek viendo como Pete le daba un par de palmaditas al chico de los rizos
Hacía unos once meses, un mes después de la última visita de los familiares, en la prisión South Park solo se permitía la visita una vez al año, Henrrietta Biggle, la última integrante de los góticos, la única que se había librado de la prisión, había mandado una carta a Michael dádole una noticia, por la cual el gótico mayor se desmayó, Tweek aún recuerda con agonía, los gritos de Pete llamando a Michael que estaba en el suelo inconsciente agarrando una nota de papel, una carta de Henrrieta donde le decía que estaba embarazada, que iban a ser padres. Hoy, un año después de esa carta, sería la primera vez que Michael viera a su hijo en persona.
-Vamos, tío, relájate, no es como si te fuera a comer.
-¿Pero y si Henrrietta me lo deja y se me cae? ¿y si cuando lo cojo se pone a llorar?
-Tío para con esa mierda conformista-le riñó Firkle que tenía sobre sus rodillas a Ike- tú no eres así.
-Estoy nervioso, joder -una nueva calada- ¿y si cuando sea mayor me odia por estar en la cárcel?
-No creo que te odie, persé, -dijo el chico vampiro con una leve sonrisa- y anímate.
-Además, mal gótico sería si no viera bien el sacrificio que hiciste por salvarnos de los vampkids-senteció Pete- bueno, de los más radicales- añadió cuando Vampir le miró mal.
Tweek miraba todo esto desde su mesa, la verdad le resultaba tierno que los góticos y el niño vampiro trataran de animal al gótico de los rizos, en realidad eran como una gran familia, sonrió, se alegraba de que por fin Michael pudiera conocer a su hijo, el pequeño Edgard, nombrado así en memoria a Edgard Allan Poe. Craig por el contrario no sonrió, no le hacía mucha gracia que Tweek mirara a otros y sonriera por ellos, era celoso, mucho, y tenía que admitir que desde que había empezado con el rubio, hacía cosa de medio año, había desarrollado por él unos sentimientos similares a los que en su día tuvo por Thomas, pero, aunque le gustaba ser sincero consigo mismo, aún no estaba preparado para admitir que desde que Tweek había entrado a su vida, apenas había pensado en Thomas.
-Pareces feliz-comentó Craig antes de darle un mordisco a su magdalena, Tweek se giró a verle.
-Bueno, estoy ngh, feliz por Michael -dijo antes de tomar un sorbo de su café- tenía ganas de ver a su ngh hijo desde que supo que había nacido.
-Pues ahora parece que tiene ganas de huir-comentó Jasón girándose a ver al gótico que no quitaba ojo del reloj que había en la cafetería.
-Creo que es normal, ¡Jesucristo, si fuera la primera vez que iba a ver a mi hijo yo también estaría así!.
-¿Has pensado en tener alguna vez hijos?-Craig alzó una ceja ante la pregunta de Jason, y Tweek se atraganto con su café.
-Bu bueno, ngh, no me, no me disgustaría -dijo Tweek y su mirada se cruzó con la de Craig, un sonrojo cruzó su cara al imaginarse a él y a Craig con un bebe- ¡Pero jesucristo eso es imposible!, '¡además los niños son frágiles, se rompen fácil! Y y yo..yo no sabría como cuidarl luego me odiaría y se irí -la mano de Craig se posó en su cabeza
-Serías un buen padre Tweekers -dijo con su voz profunda y nasal y solo eso hizo falta para que el rostro de Tweek le hiciera sana competencia al pelo de Kyle. ¡Por Dios bendito, eso sonaba como una proposición de que tuvieran hijos juntos!-estoy seguro de ello- ¡No podía dejar que se le subiera a la cabeza!-muy seguro- ¡Tarde!, se le había subido más rápido que un trago del tequila más fuerte. Y ahora en su cabeza estaba la imagen de él y Craig fuera de la cárcel con un niño pequeño rubio y de ojos azules con el que daban un paseo por un parque en plan familia feliz mientras acariciaba su tripa que estaba abultada, y luego Craig le besaba y le daba las gracias por darle una familia perfecta. Gritó y salió corriendo de allí bajo la mirada asombrada de todos que le oyeron gritar algo así como "¡Soy hombre y no me puedo embarazar, el plan familia feliz a la mierda!", dejado a Craig tan rojo que tuvo que ocultar su cara entre sus brazos.
-¿de verdad está pensando en tener hijos conmigo? -pensó Craig y una leve sonrisa apareció en sus labios.-mama Tweekers -susurró antes de soltar una leve risa.
Tweek corrió y corrió hasta que no le dieron más las piernas, llegando hasta el final de la galería, apoyándose en la pared y dejándose resbalar hasta el suelo. Tenía que controlar sus líneas de pensamiento, si bien en esos seis meses había hecho avances significativos con Craig, se suponía que no podía ponerse a pensar en un futuro con el chico de chullo azul.
-Tweek, idiota, idiota, idiota-se dijo tirándose del pelo- él aún ama a Thomas, aunque te trate bien, aunque te cuide, aún le quiere...aggg, soy idiota.
Fue entonces cuando un fuerte chirrido proveniente de los altavoces de la prisión hizo que todos saltaran del susto. La voz de Cartman se dejó oír por todos los pabellones.
-Bien, estúpidos, es hora de que vean a sus familias, tienen veinticuatro horas para estar con ellos, nada de intentar escapar, ni hacer trapicheos, os vigilaremos -advirtió Cartman- ahora diré los nombres de aquellos que tiene visita hoy. -Se aclaró la voz- Michael Levan Ike Broflovsky, Stan Marsh, Pete Oneil, Firkle Steven, Mike Makowsky, Token Black, Clyde Donovan, Craig Tucker, Kenneth MacCormik, Leopold Stotch, Gregory Yardale y Tweek Tweak,-bufó- esto es todo, dirigíos a la puerta veintitrés, en orden, y no tardéis.
Tweek suspiró y se levantó, la verdad, una de las cosas buenas que tenía estar en la cárcel es que sus padres se preocupaban más por él de lo que nunca se habían preocupado en su vida, le mandaban cartas semanales, que él no podía responderle, pero que le animaban cada vez que las leía y las tenía guardada en una cajita de metal que Craig le había hecho en el taller y le había regalado cuando hicieron tres meses. Llegó a la cola y pudo ver a Pip junto a Damien felicitando a Michael y entregándole un paquete donde iba un jersey de lana tamaño bebe que el rubio le había hecho, en negro, para su pequeño hijo, Damien miraba todo con un semblante indiferente, pero si mirabas en sus ojos, podrías ver su pena, su padre no había ido a verle ni una sola vez desde que había entrado a ese lugar, ni siquiera le enviaba alguna carta, era como si Damien no le importase, algo era cierto ya que ni siquiera había aparecido en el juicio contra su hijo.
Craig apareció a su lado y le sonrió levemente, de pronto Tweek se sintió nervioso, sería la primera vez que vería a sus padres desde que le encerraron, ¿y si no le reconocían? ¿y si le rechazaban por ser ahora la novia de uno de los presidiarios? ¡era demasiada presión!. Empezó a temblar, y al verlo Craig le tomó de la mano, usando la otra para tomarle el rostro y que le mirase a los ojos.
-Tranquilo, todo estará bien -dijo antes de darle un ligero beso en los labios que a Tweek le supo a gloria y tras él solo pudo asentir.
Las puertas se abrieron y uno a uno los presos fueron entrando en el orden en el que Cartman les había llamado, dejando a Tweek el último de todos. Craig le dió un último beso antes de entrar a ver a su familia, dejándole atontado.
-Venga Tweek, te toca-le dijo Pip al verle tan parado, antes de irse con Damien de allí a pasar el día juntos.
Tweek tragó duro y tirándose de las mangas de su traje de preso entró a la sala de visitas. Era una sala grande y blanca, con varias mesas que eran ocupadas por los familiares, en una de ellas Tweek pudo ver a los góticos rodeando a la que parecía ser Henrrieta, una mujer algo entrada en carnes, pálida, de pelo negro y ojos grisácieos que vestía un largo vestido negro, la mujer le entregó a Michael un pequeño bultito negro, un niño vestido con un peto azul marino con una camiseta negra, con el pelo corto negro, como sus padres que balbuceaba. Esa fue la primera vez que Tweek vio a Michael llorar mientras tenía a su hijo en brazos.
-No llores Michael, que sino vas a hacer que Edgard te recuerde como "mi padre, el llorón".-escuchó que lo reñía Pete haciendo que los demás rieran
En otra mesa estaba Kenny con una chica de cabellos castaños que le abrazaba como si le fuera la vida en ello, mientras Kenny le acariciaba el pelo, su hermana Karen, que sonreía recibiendo los mimos de su hermano. En otra mesa estaban los hermanos Broflovsky con sus padres, que abrazaban al pequeño Ike, al que luego se unió Firkle para darle sus respetos a sus suegros. En otra estaba Stan Marsh con sus padres, y Token y Cyde con los suyos, todos parecían muy felices de ver a su familia. Entoces Tweek vio a Craig, estaba con una mujer mayor, rubia de ojos azules y una chica, de la edad de la hermana de Kenny, de pelo rojo y ojos negros, que estaba sentada en el regazo de Craig, las reconoció como Laura Tucker, la madre de Craig y Ruby Tucker, la hermana menor de su "novio", el cual sonreía ante lo que su hermana le contaba.
-Tweek -escuchó que le llamaban, se giró y vio entonces a sus padres, su madre corrió hasta él y le abrazó con fuerza, el olor a café invadió sus fosas nasales, olía como si hubiera vuelto a casa.
-Mamá -susurró abrazándola.
Y fue cuando su madre le soltó que Tweek vio que junto a su padre había una chica, una mujer de cabellos negros y ojos ambar, vestida con un conjunto de falda y chaqueta morada y una boina del mismo color a un lado de su cabeza.
-¿Quien es?-inquirió a su madre y esta sonrió.
-Ella es Wendy Testaburger, tu nueva abogada.
-Un gusto el conocerte Tweek-dijo la chica con una leve sonrisa, extendiendo su mano hacia el rubio, y cuando Tweek la tocó pudo notar tres pares de miradas en su persona.
Bueno, hasta aquí por ahora. De momento tenemos a un Craig empezando a enamorarse y ahora una nueva abogada para Tweek, me pregunto en qué desembocará esto. Bueno, nos vemos el martes.
Bye bye
