Buenas chicuelos. Aquí os traigo el siguiente capítulo y un aviso que es probable. En navidades quizás aumente el plazo de dos días a una semana, no solo por las fiestas sino porque al volver tengo exámenes. Depende de como lleve las asignaturas así haré. Espero que os guste este cap.

-Espera, Kyle -pidió Stan corriendo tras el pelirrojo que había echado a andar por la galería tras ver que todos los que habían tenido visita sin siquiera volver la vista a su novio, no le había gustado nada la cara que había puesto Stan cuando Wendy y Tweek se dieron de la mano, era como si aún la quisiera, si aún se pusiera celoso por ella. -¡Kyle!

-Déjame en paz Stan

-Pero espera, es que no se que he echo.

-¿No lo sabes? -frenó en seco el de New Jersey girándose a ver a su pareja- ¿acaso no te has dado cuenta de que no le has quitado ojo de encima a Wendy o de que casi matas a Tweek con la mirada por darla la mano?

A estas alturas todos miraban a la parejita feliz discutir, en verdad era la primera vez que lo veían y les parecía más irreal que aquella vez en la que Pip golpeó a Damien por llamarle "francesito" o la primera vez que Butters se negó a tener sexo con Kenny, aunque ese último más que irreal, les parecía un recuerdo digno de olvidar.

-¡Yo no he hecho tal cosa!

-Si lo has hecho- terció Ike mirando mal a Stan- no le has quitado ojo en todo el rato.

-¿ y tu como lo sabes? ¿me andabas mirando?

-Ike tiene mejores cosas que hacer que mirar a un conformista hippie como tú -defendió Ike a su pareja con mala leche, Ike solo tenía ojos para él.

-¡No metas a Ike en esto Stan! -gruñó Kyle.- no pagues con él lo que tú haces. Dime la verdad, ¡aún te gusta Wendy!

-Eso no es...verdad

-¿entonces porque casi matas con la mirada a Tweek? ¿eh? -Stan abrió la boca y luego la volvió a cerrar, incapaz de decir nada coherente que le salvara de la situación. Kyle tenía razón, por mucho que lo negara, casi había matado a Tweek con la mirada solo por tocar a Wendy- Lo suponía. Me largo, no la liéis -suspiró Kyle, y aunque se fue con la cabeza bien alta, aquellos que le vieron abandonar el pabellón vieron en sus ojos verdes una gran tristeza.

-La has cagado macho.

-Cállate Kenny -bufó Stan antes de ir a su celda, tenía que aclarar sus pensamientos.

-Kyle tenía razón ngh, Stan me miraba como si quisiera matarme-dijo Tweek mientras se acomodaba con Craig en la litera alta, siendo rodeado por los fuertes brazos de Craig para que no se cayera, cosa imposible por el quita miedos de metal, pero que Tweek creía posible.

-Si te llega a hacer algo le hubiera tirado de lo alto de la torre de guardia -dijo seriamente, Tweek rió un poco, pero Craig no le acompañó, dando a entender que iba en serio su amenaza, el rubio se puso nervioso.

-¡Jesucristo Craig!, yo no quiero que mates por mi, ni siquiera a Stan, ¡Dios mio!, te pondrían más pena y entonces no podrías salir de aquí jamás, y no estarías ni con tu hermana ni con tu madre ni ni -Craig puso su mano en la cabeza de Tweek y empezó a acariciarle para calmarlo.

-Ese Marsh se merece cosas malas.

-¿Aún molesto por lo de ngh Perú? -un bufido fue la única respuesta- veo que ngh si. ¿tan malo fue?

-Acabe echando rayos por los ojos, así que imaginate. Lo único bueno de ese viaje fueron los conejos de indias, eran tan lindos.

Y Tweek se lo imaginó y no le gustó nada lo que su imaginación le mostró, Craig tenía que haberlo pasado muy mal. Se acurrucó contra él apoyando la cabeza en su pecho, dejándo que siguiera acariciándole, entonces en su cabeza algo hizo clik.

-Craig...¿tu tenías un conejo de indias, verdad? -Craig asintió- ¿no me estarás acariciando así porque te recuerdo a uno?

-Mierda-pensó Craig, y aunque su cara no lo demostró, supo que estaba muy jodido. Tweek le había pillado.

-¿Y bien?

-Es que eres lindo-dijo saliéndose por la tangente, Tweek infó las mejillas, tenía razón.

-¡No soy un cobayo!-gritó haciendo un puchero que a Craig le pareció adorable.

-Pero eres tan lindo a mis ojos como uno.-y ahí Tweek se sonrojó hasta las orejas, prefirió dejar el tema y volver a su posición al pecho de Craig, con un poco de suerte, lograría dormir algo- Tweek...-pero al parecer no iba a tener esa suerte, hizo un pequeño ruidito dando a entender que le escuchaba- ¿que te ha dicho Wendy?-Tweek tragó duro.

-Va a ngh, reabrir mi caso -dijo con pesar- es mi nueva abogada.

-Oh...no pareces muy feliz.

-¿debería estarlo?- inquirió alzando la mirada para ver a Craig a los ojos, y pudo ver en ese mar azul un poco de pena.- ¿Craig?

-Supongo, saldrás de esta mierda, Wendy, según me dijeron es muy buena en lo suyo. -suspiró y apresó a Tweek apegándole con fuerza a su persona.- te sacará.

-pero, ngh, ¡Jesucristo Craig!, yo...yo no se si...-no completó la frase, Craig le había besado con una pasión que, si hace un año le hubieran dicho que tenía, Tweek se hubeira reído- ¿ngh, Craig?

-sss -le cayó con un leve beso, apenas un roce- disfrutemos juntos el tiempo que te queda aquí. -Tweek asintió y se dejó hacer.

Y mientras estaba en los brazos de Craig pensó en cúando podría decirle a Craig que no sabía si de verdad quería irse, porque irse era alejarse de él, era solo poder verle una vez al año, y él estaba seguro de que el esperaría los años que hicieran falta, pero ¿Craig lo haría? ¿volvería de nuevo a los recuerdos de Thomas?, no quería pensarlo. Mientras los pensamientos de Craig no distaban de los de Tweek, salvo por un punto y ese era, que si Wendy había intervenido en el caso del cafeinómano era porque había algo gordo detrás.

En otro lugar de la prisión Cartman se movía de un lado a otro del despacho, tenía los altavoces a todo volumen, dejando oír la voz de lady Gaga, pero ni la voz de su querida rubia lograba calmarle, tenía los nervios a flor de piel. Fue cuando Bad Romance cambió a Judas que la puerta de su despacho se abrió.

-Milly, estúpida rata, te dije que no quería que nadie me molestara.

-No soy Milly, cerdito. -y entonces Cartman se sintió palidecer, pero se mostró fuerte ante quien acababa de entrar, su medio hermano, Scott Ternoman.-¿Qué pasa? ¿tan cabreado estás que no vienes ni a saludarme?

-No estoy cabreado.

-No, tienes razón, estás nervioso, ¿que ha pasado cerdito?-se acercó a la cadena de música y bajó el volumen para luego sentarse en el escritorio- ¿ te ha puesto nervioso la visita de Wendy Testaburguer?

-¿Cómo sabes que...? ¡Tú sabías que ella vendría!

-La vi cuando el judío estaba haciendo las comprobaciones. -dijo como si nada- ¿te molesta que no te haya avisado?

-Eres un -pero antes de que pudiera hacer nada Scott había bajado del escritorio y se había tirado sobre él, derribándole contra la alfombra roja.

-¿Un qué cerdito? Vamos, termina la frase

-Nada, no iba a decir nada

-Eso me pareció-susurró mientras le acariciaba la mejilla- no deberías juntarte con ella, no me gusta para tí, además me tienes a mi.

-Pero ella va a investigar el caso de Tweek

-No hay nada que investigar en ese caso Cartman, y eso es algo que ambos sabemos, pero no te preocupes, si por un casual logra algo, sé lo que tengo que hacer -susurró antes de besar a Cartman en los labios con hambre para luego quitarse de encima- iré esta noche a tu cuarto cerdito, más vale que estés listo para mi.

Y mientras Scott salía del despacho del alcaide, los últimos versos de la canción de Judas sonaba a medio volumen en el reproductor del castaño que no pudo evitar susurrar.

-Soy solo un santo loco, oh bebé es tan cruel, pero sigo enamorado de Judas- y su mirada se clavó en el pasillo por el cual caminaba Scott de espaldas a él listo para comandar a su ejercito de pelirrojos, sin saber que alguien había oído toda la conversación.

-esto puede ser interesante.

Bueno. Hasta aquí por hoy. A ver cuando me dura el fanfic. Espero que os haya gustado. Nos vemos el sábado.