Buenas. Si, se que tenía que haber subido esto ayer, pero tenía trabajos que hacer, terminé a las cuatro de la mañana y no me daba la vida para más. Espero que os guste el capítulo y en serio, lamento no haberlo subido. Nos vemos en dos días.
Decir que en esos momentos estaba nervioso, era quedarse corto, estaba bastante más que nervioso, y solo dios sabía porque no sufría un ataque de ansiedad en esos momentos que le dejara tirado en el suelo, no sabía porque estaba ahí, solo tenía claro una cosa, Scott Ternoman intimidaba, y mucho, más incluso de que el chico que había dejado con él para que hablaran, Ian Somewhere. Era más alto que él, y tenía el cuerpo más desarrollado, sus pelo rojizo estaba liso y recogido en una coleta baja, oculto en parte por una gorra de guardia, y sus ojos verdosos eran fríos con un brillo de locura que Tweek conocía bien, lo había visto muchas veces en la prisión y otras tantas en sus propios ojos cuando le daban sus paranoias, Ian Somewhere le recordó a Tweek a un guardia de campo de concentración nazi y el se sentía el judío al que iban a mandar a fusilar.
El rubio se encontraba sentado tras la mesa, ante él, Ian paseaba en silencio, poniéndole cada vez más nervioso, Tweek se mordía los labios y se tiraba de las mangas del uniforme, tenía miedo, pero tenía que ser valiente.
- Wendy Testaburger -dijo de pronto Ian haciendo saltar en su sitio a Tweek- ese es el nombre de tu nueva abogada, ¿verdad? -se acercó a una mesa que había junto a la puerta, donde había una cafetera de plástico y varios vasos de papel. -¿Café?
-Si, por favor -pidió, quizás ese líquido marrón lograría calmarle un poco. Scott con cuidado vertió dos vasos de café tendiéndole uno a Tweek después de que este se negase al ofrecimiento de azucar- y si, Wendy es mi nueva abogada.
-¿Sabes algo de ella? ¿has oído hablar de ella antes?
-¡Jesucristo no!, solo se que es la exnovia de Stan Marsh
-ya veo -Scott se sentó frente a Tweek reconstándose en la silla, meneando su vaso de café- no deberías juntarte con ella. Es más deberías llamar a tus padres y decir que anulen el contrato con ella.
-¡¿Qué?!
-Esa chica no es de fiar. -respondió con simpleza dando un sorbo a su café. - Tú no conoces a Wendy Testaburguer, yo si, y te digo que no es trigo limpio.
-Ni que tu lo fueras -susurró Tweek antes de beber su café.
-¿Has dicho algo?
-¡Gah! ¡No!
-Hmp, ¿entonces lo harás?
-No, ngh, yo no puedo hacer nada ngh
-¡Mira escuchame pedazo de mierda! -gritó Ian poniéndose en pie haciendo que Tweek soltase su vaso y el café se derramase sobre él, el pelirrojo le tomó del cuello del uniforme y le alzó unos centímetros del suelo, Tweek podía sentir el aliento de Ian sobre el suyo, sus ojos verdosos estaban clavados en los propios como dagas que que podían matarlo en cualquier momento. -Vas a llamar a tus padres, y vas a decirles que alejen a Wendy Testaburger de ti, o sino, pagarás las consecuencias.
-No..ngh, no me importa, no pienso llamar a mis padres -dijo en un acto que muchos podrían catalogar de valentía y otros de estupidez.
Ian enfadado le soltó sobre la mesa, apresándole ahí, Tweek tuvo miedo, ¿y si Ian le violaba? ¿ y si le torturaba hasta que aceptara llamar a sus padres? Él no quería ser torturado ni violado, pero algo le decía que había gente en esa prisión que estaba involucrada en el caso de Bebe, o que al menos sabía algo, y sería por Bebé, por que se hiciera justicia con su muerte que soportaría aquello.
-Mira estúpido, aquí hay una norma clara, se hace lo que yo diga si no quieres acabar mal.
-No, ngh, no eres el jefe.
-Como si lo fuera, Cartman y Scott me han dado carta blanca para hacer lo que quiera -una de las manos de Ian subió por las piernas de Tweek, este se estremeció- y eso significa que tengo total permiso para usar el método que me plazca para convencerte -acercó su boca a la oreja de Tweek- aun si eso no te gusta, pequeño vibrador. -y dicho esto mordió la oreja del rubio que profirió un gritito empezando a revolverse- eso es, lucha, me encantan los que que luchan – y eso era verdad, quizás por eso le gustaba tanto hacerlo con presos porque a pesar de todos los años que llevaba en esa institución, todos seguían dándole un poco de lucha al principio.
-¡Jesucristo suéltame!, ¡No me toques! -gritó Tweek levantando una de sus piernas y logrando golpear a Ian en sus partes, haciendo que le soltara y se alejara de él, cosa que Tweek aprovechó para darle un puñetazo como los que daba en sus clases de boxeo, dejándole tirado en el suelo de la celda. Tweek aprovechó entonces para correr hacia la puerta de la celda, y muy a su pesar descubrió que estaba cerrada con llave, Scott los había encerrado. Empezó a patearla y a golpearla con todas sus fuerzas, gritando, quizás Kyle o algún guardia caritativo estaba por esa zona y podría abrirle.
-Hijo de puta...no creas que de esta te libras -escuchó decir Tweek a Ian y antes de que se diera cuenta, el pelirrojo ensangrentado estaba sobre él, Tweek solo pudo gritar.
-¡Craig!
-¿Craig a donde coño te crees que vas? -inquirió Token viendo como Craig se dirigía hacia la puerta del bloque de celdas, tras él iban Token y Clyde, Jason, Christophe y Gregory estaban ocupados en una partida de cartas contra Damien, Stan y Kenny.
-Tweekers -fue la única respuesta que dio.
-deberías calmarte, seguro Scott sigue con él
-Scott ha vuelto hace un rato, además tengo la sensación de que algo va mal -llegaron a la puerta y se detuvieron en ella.
-¿Y que quieres hacer? No podemos salir.
-Oh, claro que si -dijo Craig entrando en la celda que había al lado de la puerta, la celda de Kenny y Butters y empezando a tantear la pared, golpeando las baldosas con el puño hasta con dar una que sonaba hueco- ¿Nunca os habéis preguntado porque Mysterion sigue apareciendo si Kenny está encerrado?
-El hijo de puta se escapa. -bramó Clyde viendo como Craig quitaba una pared falsa hecha con los ladrillos mostrando un acceso al otro lado de la puerta.
-Clyde, quedate aquí con Token, vigilad.
-¿Donde vas?
-A buscar a Tweekers
-¿Tu solo? -la única respuesta fue un "vete a la mierda" gestual
Sin perder tiempo Craig y The mole empezaron a correr por los pasillos evitando guardias y cámaras hasta llegar a las escaleras que dirigían al sótano. Craig tragó duro acelerando el paso, oía gritos, los gritos de Tweek, y juraba por dios que si le habían hecho algo mataría al que lo hubiera hecho.
Llegó entonces a la puerta tras la cual estaba Tweek, oían sus gritos y los insultos de quien estaba con él, ambos palidecieron al reconocerla, sin perder tiempo Craig trató de abrir la puerta comprobando para su mala suerte que estaba cerrada, lleno de ira empezó a golpear la puerta para echarla abajo, los gritos de Tweek se colaban en su mente, la puerta empezaba a salise de las visagras, y no hicieron falta más que un par de golpes más para que esta cayera y dejara ver a Craig la escena que había en el interior, escena que le dejó helado
Tweek estaba ahí, en el suelo, con Ian Somewhere sobre él, tenía la camisa abierta y los pantalones y la ropa interior brillaban por su ausencia, sus piernas luchaban por cerrarse, pero le era imposible, pues el pelirrojo estaba entre ellas. Las partes que podía ver del cuerpo de Tweek tenían pequeñas marcas, unas de golpes, otras de los labios de Somewhere. Solo hizo falta que Tweek dijera su nombre entre lágrimas de miedo e impotencia para que Tucker viera rojo.
Ian no lo vio venir, cuando se quiso dar cuenta estaba contra el suelo, con Craig Tucker encima moliendole a golpes, no le dejaba ni respirar, golpeaba su cara una y otra vez, rompiéndole el tabique nasal, amoratándole los ojos, le pareció ver como sus ojos azules emanaban un par de chispas.
-Craig -dijo Tweek alejándose de la pelea hacia una esquina, tenía miedo.
-No tenías derecho a tocarlo, pagarás por esto, por hacerle esto a mi Tweekers- decía Craig como un mantra- te mataré, te mataré, te mataré. -Tweek jamás le había visto así.
Tanto Tweek como Ian creyeron que todo había terminado cuando Craig se levanto de sobre el guardia, sin embargo no fue así, Craig caminó hacia la puerta y tomó el dintel a medio sacar, arrancándolo, Tweek se estremeció, Craig iba a matar a Ian, pero él no se sentía con las fuerzas suficientes como para pararle.
-Gah, Craig. -el de chuyo azul se acercó a él y se arrodilló a su lado, quitándose el chullo Craig sonrió.
-No te preocupes Tweekers, todo estará bien, yo me encargo -le puso la prenda azul en la cabeza- tú no mires, no va a ser agradable. -y dicho esto besó su mejilla y se acercó a Ian a paso lento.
-¡No, no por favor! -Craig alzó el palo con clavos mientras Ian rogaba por su vida- ¡No!- Craig bajó el palo golpeándole, sus ruegos no fueron escuchados.
Desde una esquina Tweek se abrazaba a si mismo, los gritos de Ian le taladraban la cabeza, el olor de sangre inundó sus fosas nasales, la sangre se expandía a cada golpe por el suelo. Entonces Tweek miró la escena, pero en vez de ver a Ian vio a Bebe, a Bebe siendo asesinada, ¿sería aquel dolor que estaba sintiendo Ian el mismo que sintió Bebe al morir? No quería saberlo. "Dentenle" escuchó decir en su cabeza, y no supo como pero Tweek sacó las fuerzas para levantarse y correr hacia Craig.
-¡Por Dios para! -gritó abrazando a Craig por detrás- este no eres tú, por favor, ngh, Craig, ya basta, vámonos.
-Te ha dañado
-Si lo matas no arreglarás nada
-Tweekers.
-Te lo ngh ruego Craig, detente, por favor, ngh, vámonos.
Craig le miró unos segundos y su visa se posó de nuevo en Ian, suspiró soltando el dintel ensangrentado que cayó al lado del cuerpo al que apenas le quedaba vida, se giró, y aún manchado de sangre como estaba abrazó a Tweek y este se dejó abrazar.
-Esta bien -susurró antes de tomar a Tweek en brazos y salir de esa celda.
Caminó Craig el camino de vuelta en silencio, cuando llegó de nuevo a las celdas nadie dijo nada, ni siquiera Clyde, cuando vieron a Tweek aparecer abrazado a Craig mientras este estaba lleno de sangre. La pareja entró a su celda y se acostaron en la cama de Tweek, y el rubio comenzó a llorar, no solo por él, sino también con Craig, que no podía expresar ni con palabras la frustración que sentía en esos momentos, solo abrazó a Tweek y se quedaron así todo el día.
-¿Por que lo querías matar?
-Te dañó y yo no dejo que dañen a lo que quiero -dijo Craig en un susurro- y puedo decir que te quiero mucho Tweek
-Yo ngh también te quiero Craig.
Mientras en otro lado los gemidos no dejaban escucharse, en la cama el cuerpo de Cartman se retorcía bajo el de Scott que se encargaba de marcarle el cuello mientras sus caderas se movían al unísono. No había besos entre ellos, los besos eran algo que en ese acto se daban las parejas que se querían, y aunque Cartman admitía, muy muy en el fondo, estar enamorado de Scott, no creía que sus sentimientos fueran correspondidos.
-Han matado a Ian -dijo Cartman, estaba tumbado en la cama, únicamente cubierto con una sábana de cintura para abajo
-Lo se -respondió de manera neutra Scott mientras miraba por la ventana, estaba apoyado en la pared al lado de la ventana entreabierta, cigarrillo en la mano con la mirada perdida en el firmamento- no conté con el factor Tucker
-Se nos acaba el tiempo Scott -avisó Cartman girándose para verle- se bien que Wendy no encontrará nada, pero sería mejor eliminar cualquier cosa relacionada.
-Si eliminamos al rubito -tomó una calada- la habremos cagado, y lo sabes -tiró el cigarrillo por la ventana y se acercó a la cama tomando su ropa para ponérsela.- no te preocupes cerdito -se ajustó su gorra policial a la cabeza y caminó hacia la puerta del cuarto- todo saldrá bien. -fueron las palabras dichas antes de abandonar el cuarto.
Cartman suspiró y rodó en la amplia cama King size que tenía, ni una noche Scott se quedaba, pero ahora tenía más cosas en las que pensar que en su relación con su medio hermano. Suspiró llevandose las manos a la cara, era hora de tomar cartas en el asunto.
Bueno, espero que les haya gustado, gracias por leer
