Buenas. Si, se que debía haber subido esto hace más o menos dos meses, pero me lesioné la mano y no podía escribir, y por desgracia cuando me recuperé empezaron los exámenes y además que no tengo internet en casa por culpa de la maldita compañía telefoníca. En fin, que lo siento mucho y espero que disfrutéis.

Tweek no se lo creía, Craig había dicho que le quería, que le quería mucho, sus palabras le habían congelado cuando las había procesado, cuando había procesado su propio "yo también te quiero", se dio cuenta de lo que el chico de ojos azules había dicho. Sonrió, no pudo evitarlo, a pesar de que lo que quería ahora mismo era llorar hasta que no le quedaran lágrimas, ducharse y quitarse el olor de Ian de la piel, se sentía sucio, pero, dentro de todo ese barullo de sentimientos y sensaciones, había una chispa de felicidad.

-No volveré a dejarte solo -dijo Craig acariciando su mejilla con delicadeza, como si acariciara la más fina porcelana o el más frágil cristal. -no volveré a dejar que te hagan daño

-esta ngh bien -tomó su mano y la apegó más a la mejilla, entonces se dio cuenta de algo, su cuerpo, su cuerpo había sido mancillado por Ian, si bien no había llegado a penetrarle, le había tocado a gusto, notó el estómago revolverse, no quería que Craig le tocara, no hasta que se hubiera quitado aquella asquerosa sensacion de encima. Se separó de él como si le hubiera dado calambre- voy, ngh, voy a ir a las duchas.

-Te acompaño

-¡No! -gritó sobresaltando a Craig y sobresaltándose a sí mismo. - gha, ¡Jesucristo, lo siento! ¡no quería gritarte es solo que...-la mano de Craig se posó en su cabeza con gentileza.

-Lo sé, lo entiendo, pero yo también quiero quitarme la sangre de encima. ¿vamos juntos?-la única respuesta de Tweek fue asentir.

Salieron de su celda y pronto Tweek, mientras caminaba a las duchas, sintió todas las miradas clavadas en él, tembló, no quería que le miraran, era demasiada vergüenza, demasiada presión. Se mordió los labios y cerró por unos momentos los ojos, no quería que le miraran, no quería ser visto así, como el débil de Tweek al que casi violan, el débil de Tweek que hizo que Craig matara de nuevo. Empezó a tirarse de las mangas del uniforme, hasta que Craig le tomó de la mano mientras que con la otra mandaba a todos a la mierda con su típico gesto, haciendo que cada uno volviera a sus asuntos, solo dos personas continuaron mirando el lugar por el cual se había ido la pareja.

-Pobre Tweek, no ser merecía lo que le ha pasado persé -dijo Vampir, a su lado Pete seguía mirando el lugar por el que habían andado Craig y Tweek con un aura depresiva que asustó al chico vampiro.-Pete...¿quieres...?

-¿Hablar de ello? -inquirió sin mirar a su pareja- ¿crees que eso cambiaría algo? ¿que esa mierda conformista de "cuentalo y te sentirás mejor" es verdadera? Puede que alivie un poco, pero seamos sinceros, no hará que las pesadillas se marchen y los recuerdos se borren.

-Pete

-Tweek tendrá suerte si logra superarlo, aunque nunca se supera del todo, por mucho psicólogo al que vayas ni muchos libros de autoayuda que los estúpidos conformistas escribieron que leas. -suspiró cuando Mike pasó el brazo por sus hombros. -aún no se como me aguantas, alguien que cada día que pasa, más parece un puto emo

-Porque aunque no me creas te quiero Pete, aunque hayamos tenido nuestros más y nuestros menos, aun recuerdo cuando me secuestrasteis y me mandasteis lejos por correo, o como quemastéis el cuartel general de mi grupo, pequeños pirómanos, persé -le giró para mirarle a los ojos, apartando el mechón de pelo que caía sobre su rostro- pero a pesar de eso te quiero, persé

-Eres un idiota vampiro -rió el gótico rojo antes de darle un pequeño beso en los labios a su pareja- pero creo que yo también te quiero, a pesar de toda la mierda conformista que implica este sentimiento.

Y mientras Mike le besaba, Pete pensaba en aquel momento que desató la guerra contra los vampkids radicales, pensó en Vlad, en como el vampiro le había vestido de mujer, con un camisón de seda transparente roja, en como le había atado a la cama para que no luchara, en como le había drogado para que opusiera la menos resistencia posible, en como le había mordido para mostrar que era su nueva novia, en como le había violado para remarcar su propiedad, quiso vomitar, tembló y Mike lo notó abrazandole con fuerza. Había noches en las que Pete soñaba con esos momentos, con su cuerpo tendido en la cama de la casa de Vlad mientras este estaba encima suya, noches en las que se sentía morir y en las que acababa despertando al borde de un ataque al corazón. Pero era en esas noches cuando Mike más le demostraba su amor, el vampiro se bajaba de su cama y se metía con el en la litera baja y le abrazaba hasta que se calmaba, recitando versos de Edgard Allan Poe en su oído, recordándole que Vlad estaba muerto, que ellos dos juntos lo habían matado, que era libre a pesar de estar encerrado.

-Espero que Tucker esté preparado para lo que se avecina -pensó el gótico antes de irse a su celda con Mike, necesitaba que su chico vampiro le hiciera olvidar el día que le reclamaron como esposa de un vampiro al que no quería.

Mientras en las duchas Craig ayudaba a Tweek a limpiarse, estaban los dos desnudos, con el agua cayendo sobre ellos y tintándose de rojo por la sangre que Craig tenía en su cuerpo, sus grandes manos tocaban el cuerpo de Tweek llenándolo de jabón mientras este temblaba, por lo menos ya no lloraba, aunque no era por la falta de ganas, se sentía fatal, pero por lo menos sabía que a Craig no le daba asco tocarle, aquello por lo menos era un avance, aunque estaba seguro de que la cosa se complicaría mucho.

-Ngh, Craig, perdon -dijo en un susurro haciendo que Tucker alzara una ceja.

-No es tu culpa Tweekers, en todo caso es mía, por no poder protegerte.

-¡No soy una damisela!-gritó- yo no, ngh, no soy debil, no necesito que me protejas y menos de esa manera, Jesucristo Craig, has matado a un hombre.

-Y volvería a hacerlo Tweek, volvería a matarlo una y otra vez con tal de que no te volviera a poner las manos encima -dijo mientras lo abrazaba, su tono era calmado, aunque se podía ver la ira tras sus palabras- no quiero verte sufrir Tweek, me importas, me importas mucho.

-Ngh, pero...yo no quiero que mates a nadie por mi Craig yo no lo...-los labios de Tucker le callaron poniéndose sobre los suyos en un leve roce.

-No digas eso Tweek, ni mil vidas de mil grades personas serían suficientes para demostrar cuanto mereces, te mereces todo y más Tweek.

El momento era perfecto en la mente de Tweek mientras Craig volvía a besarle, pero no todo puede ser perfecto en esta vida, de pronto una tropa de guardias pelirrojos entraron al baño y los separaron a la fuerza, emujando a Tweek contra la pared y tirando a Craig al suelo para tratar de darle una paliza, cuando lo tuvieron reducido contra el suelo, Cartman apareció por la puerta, imponente, como un demonio surgido del averno.

-Lamento interrumpir vuestro momento romántico, pero es hora de hacer que Tucker pague lo que ha hecho.

-Fue en defensa propia -dijo Craig- y lo sabes gordo de mierda.

-Eso díselo al juez, ah, no que no tendrás juicio. -rió Cartman mientras levantaban a Craig para llevarseo.- Jowy leele los cargos y la condena.

-Craig Tucker, has sido encontrado culpable de la muerte de Ian Somewhere acontecida la pasada noche,-Tweek trataba de quitarse del agarre de los guardias, quería ir con Craig- por la presente se te condena a pasar dos semanas encerrado en las celdas de aislamiento, hasta que reparemos la silla electrica y tu condena a muerte sea ejecutada.

-No...no...no no no nononnonononononononono -empezó a decir Tweek mientras se llevaban a Craig-¡No Craig!

¿por que demonios ahora que las cosas mejoraba un poco tenía que empeorar todo de nuevo?

-Estarás contento Cartman. -murmuró Craig al pasar por el lado del alcaide.

-No lo sabes tu bien Tucker, no lo sabes tu bien.

En fin, hasta aquí por hoy, tengo la sensación de que me vais a matar, pero bueno. Ya veremos que pasa. Nos vemos la semana que viene. Bye Bye