Hi'ttebane!
Hehe, les debo a tod s una ENORME DISCULPA, enserio lo siento, la verdad es que soy un terrible desastre humano y siempre olvido cosas, desde hace meses que no conseguía recordar ni la dirección ni la contraseña que había utilizado para crear esta cuenta y en verdad estaba renuente a volver a publicarla...
Pero tarán~ :D de alguna forma les recuperé y así que aquí está el nuevo capítulo. Espero que os guste.
Disclaimer: obviamente Naruto es de Masashi Kishimoto y no me pertenece. Esta historia son simples suposiciones mías con sus personajes...
Stalker
Acosador, enfermo, perseguidor, el chiflado que quedó lo suficientemente flipado con alguien como para seguirle sin tregua por la vida. Definitivamente un adjetivo que nadie en sus 5 sentidos daría al bueno de mi mejor amigo.
¿Y quién es ese sudodicho mejor amigo que no merece tan descarada denominación?
Él era el "sol" de la aldea, era el chico al que prácticamente resultaba imposible odiar, lo admirabas e inclusive podías envidarlo, sí, muchas veces y por muchas de sus apabullantes cualidades, pero nunca conseguías detestarle porque todo él te llama a ser su AMIGO. Era el clásico chico bueno, aquel del que difícilmente encontrarías otro igual en esta vida, el típico que saludaba a todos por la aldea, siempre con la sonrisa bien pegada en el rostro, radiante, con el tono de voz adecuado para sonar eternamente amable y la honestidad de desearle el bien a todos completamente impresa en la mirada, eso era lo peor del todo, sabías que el chico no fingía, era bueno por naturaleza y punto.
Vamos que tampoco era el tonto de turno, no, el mofletes amable que describo allá arriba también era fuerte, inteligente y decidido (mega nota mental: ni él ni absolutamente nadie en este mundo se va a enterar de que pienso esto, JAMÁS), la verdad no era mi amigo sólo porque era amigo de todos, lo era porque yo lo respetaba y él a mí, su talento y el esfuerzo que impregnaba en cada entrenamiento me parecían dignos de admiración y para qué negarlo, él era de los pocos que podía soportar a un Uchiha sin entrar en una discusión al menos una vez al día (sí, soy un integrante del único, esplendoroso e inigualable clan UCHIHA!).
En conclusión era digno de ser el mejor amigo del futuro líder del clan Uchiha y yo (osease el futuro líder del único, esplendoroso e inigualable clan UCHIHA!) lo estimaba.
Precisamente porque lo estimaba no lograba comprender en qué maldito momento alguien arranco a mi perfecto camarada ninja y lo convirtió en lo que sea que se le pueda llamar a esto. A eso. ¡A él en estos momentos!
–Fugaku si sigues frunciendo el seño así no podrás volverlo a la normalidad jamás –Sentenció una monótona voz a sus espaldas. La verdad tanto con este chico como con él era imposible saber el estado de ánimo sólo por la voz.
–Hmp, silencio Hyuga.
–Claro, siempre que estás enojado soy "Hyuga". ¿Enserio vamos a seguir haciendo esto?
–Hmp…
–En algún momento se va a dar cuenta que lo seguimos.
Ni siquiera me digné a repetir mi monosílabo simplemente le dirigí mi mejor mirada de "Yo hago lo que se me antoje y ya deja de fastidiar" marca Uchiha.
Pero si alguien en este mundo podía equipararse al ego del futuro líder del clan Uchiha (el único, esplendoroso, e inigualable blablabla…) era sin duda el futuro líder del clan Hyuga, así que sin inmutarse ni siquiera un poco Hiashi simplemente me devolvió su mejor mirada de "Ni te atrevas a mirarme así maldito Uchiha porque sabes bien que tengo la razón" marca Hyuga.
No sé por cuanto tiempo nos quedamos viendo fijamente, lo hacemos varias veces al día, es algo así como nuestra civilizada forma de discusión, pero esta vez fue él quien tuvo que ceder. Yo nunca podría ceder ante esta horrible situación…
Hiashi cerró los ojos con una solemnidad equiparable a la de un adulto, por algo así como un mili segundo me hizo sentir celoso de lo responsable que se vio y de lo infantil que yo, el futuro líder del clan Uchiha (el único, esplendoroso, blablabla…) he de haber parecido ante una mirada externa, pero la verdad me importaba muy poco, en un panorama general yo había ganado, hasta él debía aceptar que YO tenía la razón.
–Entiendo como te sientes, Fugaku, creéme yo tampoco lo comprendo. Pero eso no justifica lo que estamos haciendo justo ahora. La única razón por la que no nos ha descubierto es porque está demasiado embelesado con… –Mi buen compañero de ojos platas debe hacer un pausa para asimilar el gesto de repulsión que se forma en su rostro antes de poder continuar. –Con… –Pero sigue sin hallar una forma de denominar al actual centro de atención de nuestro afín amigo. –Con eso, la verdad no sé ni como llamarlo, parece un animal salvaje perdido entre humanos.
–Hmp –Esta vez mi monosílabo va cargado de complicidad y esa altivez que me caracteriza, dice a leguas: Lo ves, ni siquiera tú puedes negar que tengo razón.
–Me imagino que con eso das a entender que no vamos a dejar de espiar a –Por alguna casualidad volteamos al mismo tiempo para comprobar que nuestro objetivo siga ahí, donde nuestras miradas lo habían dejado la última vez, agazapado detrás de un poste cualquiera en medio de la calle, representando lo que nunca creímos que él sería capaz de hacer, acosando a "eso".
–¡Mierda Hiashi, Minato se escapó! –Le grito con genuino reproche, él se yergue en indignación al instante.
–Pareces una novia celosa Fugaku. ¿Quién te viera? –Ni siquiera termino de asimilar su burla cuando mi mente ya se está preparando para acabarlo con un Katon: Gōkakyū no Jutsu, la más reciente técnica del clan Uchiha que he aprendido. Y él parece presentir la amenaza de una pelea más que visual porque enseguida se encuentra ya en la posición típica de pelea de su familia.
–¡Eh, Fugaku, Hiashi! ¿Qué hacen ahí? –El chico ojiblanco frente a mí y todo el clan Hyuga en general deben agradecer eternamente a la portadora de esa voz porque sin su acertada intromisión nadie hubiera sido capaz de detener la matanza que estaba a punto de desatarse ahí, matanza en la que por supuesto yo resultaba ganador. Al instante algo hace click en mi mente, olvido por completo la rabia que me inundaba hace nada y mi cuerpo vuelve enseguida a su erguida y distinguida posición, inclusive mi entrecejo se relaja, sólo un poco, mientras mi amigo Hyuga que me mira efímeramente con complicidad. Nos decimos "tregua" con la vista y posamos nuestra atención en los recién llegados.
–Hola chicas –Saluda Hiashi, con la voz monótona pero imponente de siempre.
–Hola –Menciona tímidamente una niña con los ojos igual de blancos que mi amigo, misma que se halla medio escondida a espaldas de Mikoto, la chica que impidió un funeral en la casa principal del clan Hyuga. El último recién llegado, sólo hace un ligero movimiento de cabeza en señal de saludo, el chico es una copia exacta de Hiashi prácticamente idéntico de no ser por la mirada más "amable", por decirlo de alguna forma, que se muestra en su rostro.
–Hana, Hizashi y yo estábamos de camino a comprar unos dangos. ¿Quieren venir? –Pregunta con una sonrisa casual Mikoto, otra digna integrante del clan Uchiha, siempre siendo ella quien dá las órdenes, quien habla primero. Siento un alarmante, pero para nada desagradable cosquilleo en la punta de los dedos de mis manos cuando ella posa su mirada en mí, de momento lo ignoro, luego le preguntaré a papá, puede que sea un efecto colateral de mis arduos entrenamientos.
–No podemos, Hiashi y yo estamos ocupados con algo.
–¿Con qué si se puede saber? –Pregunta insistente como siempre Mikoto mientras eleva su ceja derecha en señal de escepticismo. Nadie suele decirle que no a Mikoto Uchiha, ella está muy acostumbrada a eso.
–Con algo privado –No tarda en entrecerrar los ojos ante mi cortante y nada explícita respuesta. Vale Mikoto Uchiha simplemente no está nada acostumbrada a no tener todas las respuestas que exige al momento, pero es que yo tampoco estoy acostumbrado a darlas.
–Déjalos Mikoto, mirarse fijamente a los ojos en medio de la calle es algo de pareja que Hiashi y Fugaku disfrutan con frecuencia, nosotros no pintamos nada ahí, vámonos ya…
Claro, la sorna de Hizashi Hyuga estaba tardando en aparecer, al momento Hiashi lo fulmina con la mirada.
–Repítelo y te dejo inconsciente "hermanito" –Y ahí está la primera advertencia de Hiashi, la verdad nunca suele haber una segunda. "El destino" como ellos suelen decirle, se negó a darles los super poderes de complicidad propios de los gemelos. En otras palabras se odian a muerte el 90% del tiempo.
–Por favor Hizashi, Hiashi, no peleen –El otro 10% fingen que no se odian sólo por ella, Hana Hyuga, la dulce chica que ahora mismo se encuentra frente a Hizashi interponiéndose valerosamente en una nueva posible matanza. Ambos hermanos sólo dan un resoplido en señal de conciliación y miran hacia otro lado como si las paredes de las casas alrededor fueran lo más interesante del mundo.
Estoy a punto de despedirlos cortantemente para llevarme a mi amigo y salir en busca de lo que queda del remedo de humano que solía ser nuestro rubio acompañante cuando un grito a lo lejos nos alerta a todos.
–¡EH TÚ! ¡Quién quiera que seas sal detrás de ese maldito poste de una buena vez por todas y enfréntate a mí como se debe, cobarde!
–¿Escucharon eso? –Mikoto pregunta con curiosidad genuina pero todos sabemos a quién pertenece tan escandalosa voz y Hiashi y yo sabemos quién es el inepto que desato su innecesaria ira.
–¡Que salgas te digo! ¡No me hagas ir por ti porque hoy no estoy de buen humor!
Já, como si ese engendro alguna vez lo estuviera…
–Hana, Hizashi vamos a ver a quién se va a cargar Kushina esta vez, suena prometedor.
Los tres salen corriendo en dirección al origen de los gritos, aunque sólo Mikoto y Hizashi parecen divertidos con la situación, Hana va más que nada preocupada por lo que pueda estar a punto de hacer su "amiga". Sip, ese engendro de la naturaleza shinobi es "amiga" de esos 3 antes respetables chichos, ahora también completamente insanos, así como quedará Minato si Hiashi y yo no lo rescatamos a tiempo.
–Supongo que debemos ir a salvarlo –Hiashi me mira con duda. Tanto él como yo sabemos lo que es enfrentarse a los golpes de esa pelirroja violenta. Por supuesto pensar en ello no nos trae ningún buen recuerdo. –Es por esto que debimos detener tal locura. ¡Te lo dije!
Hiashi sólo me lanza la mirada de "no empieces de nuevo" cuando conseguimos llegar a tiempo para ver a un impávido Minato siendo sujetado del cuello por La habanera sangrienta.
– ¡Sabía que eras tú! ¡No te basta con intentar intimidarme todo el día en la escuela, también me tienes que fastidiar en la calle!
Mi pobre amigo rubio ni siquiera hace el intento verbal ni físico de defenderse, y lo peor del asunto es que no sé si es debido al susto o porque lo disfruta.
Veo un sonrojo más que obvio aparecer en sus mejillas y al instante Hiashi se da la palmada de su vida en la cara. Y ahí va, lo poco del respetable Minato Namikaze que nos quedaba, oficialmente lo hemos perdido.
Aparte de stalker nos resultó masoquista, efectivamente damas y caballeros: el menso obviamente disfruta su actual situación. Se le halla con el cuello de la chaqueta firmemente sujeto en un intento de tipo estrangulatorio, una potente mirada violeta llena de furia, casi desorbitante y el puño derecho de su objeto de admiración en lo alto, más que listo para plantarse contra su rubio ser. Sin duda sólo un enfermo podría sonrojarse y sonreír, sí el ingrato está SORIENDO, en tal situación. Puff, la verdad no sé ni por qué lo intentamos.
– ¡Ni aunque te pongas rojo de enojo te salvas de esta!
La risa alegre de Mikoto se escucha a lo cerca y yo también arrastro mi mano fatídicamente contra mi rostro, Kami-sama: ¿Por qué mi mejor amigo se "enamoró" de tal idiota?
–No, Uzumaki-san yo…
PUM! Muy tarde llegó la defensa verbal de Minato, su rostro ya se hallaba siendo distorsionado por el puño de la pelirroja cuando él lo estaba intentando. Cayó pesadamente a nuestros pies con los ojos dándole vueltas y la mejilla izquierda del tamaño de la torre Hokage.
–¡A ver si con eso aprendes que nadie se mete conmigo! –Los gritos de la Uzumaki parecían nunca cesar, sinceramente no hacían más que fastidiarme. Minato hizo ademán de levantarse pero sólo consiguió recargarse sobre su codo derecho así tendido de espaldas como seguía a la vez que su mano izquierda se frotaba sobre su doloroso rostro. – ¡Afeminado!
Fue lo último que escuchamos de Kushina antes de que esta se diera la vuelta sobre sus pies y alcanzara a una Mikoto y un Hizashi muertos de risa al final de la cuadra. Mientras Hana se acercaba preocupada hacia ella, como si la víctima fuera la chica que casi mata a nuestro amigo.
Un potente CRACK y lo que parecen ser los restros del corazón de alguien cayendo poco a poco sobre la calle llaman mi atención nuevamente, ahora Minato se halla completamente tendido de espaldas, tirado ahí a media calle, sin dignidad y sin vida en los ojos a la vez que susurra posesamente: "Afeminado" "Afeminado" "Ella volvió a llamarme así" "Afeminado" "Afeminado" "¿Por qué Kami-sama, por qué?"
Hiashi finalmente da el que parece ser el suspiro más largo del universo para enseguida acercarse a evaluar la poca estabilidad mental que puede que quede en nuestro amigo.
–¡Por stalker, por eso te pasan estas cosas Minato! –Finalmente lo saco de mi sistema, con todo el reproche que puedo. Maldita seas Kushina Uzumaki por robarte y descomponer a mi mejor amigo.
Mis duras palabras parecen llegar a Minato que no hace más que comenzar con un nuevo balbuceo: "Yo sólo quería hablar con ella" "Yo nunca acosaría a nadie yo…" – Hmp… –Que más da, lo único que me queda ya es ayudar a Hiashi a levantar a nuestro penoso amigo del suelo y quizás llevarlo por algo de comer para que se le pase su nuevo estado de depresión…
Bien un millón de cosas han pasado en el fandom desde la última vez que publiqué...
Puff, Naruto ya terminó, de alguna forma... Pero hey, my otp es canon! Hehe, lo siento necesitaba expresarme xD...
Regresando al capítulo: lamento que la mente de Fugaku maldiga mucho, para el próximo prometo volver a meterme en el pensamiento del rubio maravilloso que protagoniza esta historia...
Si les agradó o no o piensan que debería agregar o cambiar algo no duden en hacerme llegar un bonito review con su opinión, lo apreciaría sobremanera.
Gracias por leer...
Si nada falla nos vemos el próximo viernes...
Bye-bee~
