Bueno de nuevo yo, aqui sigo con mi fic, espero les guste.
SnK no me pertenece.
Gracias a Yuki-nee que me a apoyado a seguir este fic nwn...
ya no los molesto mas... comenzemos!
Cerro la puerta, y se puso la pijama nueva que Levi le compro, apago la luz y se recostó, pensando y analizando todo, luego se levanto en la oscuridad de la habitación y busco en la bolsita de la falda que llevaba, encontró aquel objeto, se recostó de nuevo mientras lo miraba con cierta nostalgia, era una joya realmente preciosa, enorme y bellamente realizada, era una placa con unas alas grabadas (jiyuu no tsubasa), una de ellas tallada en cuarzo blanco y la otra hecha con piezas de lapislázuli, debajo de estas, un escudo hecho con jade y la base de la pieza era oro puro, le gustaba mucho verla y tenerla cerca ya que tenía un pasado realmente interesante, mientras la miraba sus ojos se comenzaron a cerrar y fue vencida por el sueño al poco rato.
Mientras tanto Levi, hacia un poco de ejercicio en su habitación, ya que eso le ayudaba a dormir, mientras lo hacía, recordaba el abrazo, y el acercamiento hacia Ellen que lo sonrojaba de vez en cuando, pensaba en que estaba equivocado en lo que sentía hacia ella, pero a la vez sus ojos verdes y profundos le hacían pensar otra cosa, termino su ejercicio por que se dio cuenta que no estaba atento y mucho menos dispuesto a seguir, se seco el sudor del torso y el pecho se seco el cabello y se dirijo al baño, para enjugarse todo el sudor, al terminar llevaba puesta su pijama, solo era un pants color negro y una camiseta blanca que marcaba muy bien su cuerpo.
Se recostó en la cama mirando al techo, aun con el cabello húmedo y con gotas de agua resbalar por su cabeza y frente.
"mañana debería preguntarle un poco más sobre su pasado, quizá esa sea una clave para descifrar quien es en realidad, y puede que me de pistas para buscar a su familia, es probable que la estén buscando, lleva 5 años fuera de casa y debe regresar"
Pensaba mientras frotaba su cabello con la toalla, se levanto, se termino de secar, colgó la toalla en la silla de escritorio que tenia y apago la luz, antes de llegar a su cama escucho un ruido, como un susurro, se acerco a la puerta y a abrió lentamente, salió casi de puntitas, camino hacia el cuarto de Ellen, de ahí venia el susurro, pensó que estaba hablando con alguien, pero al abrir la puerta se dio cuenta que estaba profundamente dormida, y no solo eso sino que estaba tarareando una tonada tranquila y muy apacible.
Sonrió al verla así, salió sin hacer ruido, y se dirigió de nuevo a su habitación, se recostó, se volteo y susurro "buenas noches Ellen".
Al día siguiente…
-Buenos días Levi-
-Valla, despertaste de muy buen humor-
-Hacia años no dormía en una cama tan suave y tan abrigadora como esa, es obvio que tenía que estar de buenas, fue la noche más maravillosa de mi vida-
-Ven a desayunar, hoy tenemos que salir-
-¿A si? ¿A dónde iremos?-
-Es necesario comprarte algunas cosas más, además de que tengo que hacer las compras del hogar, necesito cosas para la limpieza y para la cocina-
-Pppfff, jajajaja-
-¿De qué carajos te ríes?-
-No sabía que un hombre era tan ordenado, y tan obsesionado con la limpieza-
-No es obsesión, es un hobbie -
-Jajajaja si claro, está bien me arreglare para irnos-
-No tardes, por favor-
Pronto se arreglo para salir, se puso unos bellos jeans ajustados de color azul marino con costuras blancas, zapatillas blancas, y una blusa morada de mangas cortas y con un estampado en el frente.
A Levi le impresiono ver como la chica tenía un muy buen gusto en cuanto a la ropa, y le agradaba saber que la que el escogió había sido una buena elección, el vestía unos jeans oscuros, camisa blanca y zapatos negros.
-Está bien, vámonos-
-Si está bien-
Mientras caminaban, Ellen estaba muy callada al igual que Levi, ese silencio era un poco incomodo, pero alguien debía romperlo en algún momento.
-Y dime ¿Hace cuanto vives solo?- pregunto la chica mirando a Levi
-Desde que tengo trabajo, aproximadamente unos siete años-
-Disculpa la indiscreción, ¿Qué edad tienes?-
Levi se sonrojo y le dijo en voz baja…-Tengo 25-
-Es increíble que seas soltero, bueno supongo que nadie estaría con alguien tan serio como tú, además de que eres un friki de la limpieza, eso también te resta puntos como hombre y además…-
-¡TE QUIERES CALLAR!- Ellen lo miro asustada, pero al verlo a la cara noto que estaba rojo como un tomate, lo que hizo que la ojiverde muriera de la risa.
-En primer lugar no soy un friki de la limpieza, segundo no me avergüenzo de mi edad, y tercero soy soltero por voluntad propia-
-Pero, estás en tu plena juventud, debes disfrutar, tener pareja, ser feliz con alguien, si no te quedaras de adorno-
-Créeme que, me da pena decirlo pero estoy buscando algo especial, a alguien que merezca y respete quien soy-
-ya veo, es natural, como seres humanos todos queremos y buscamos eso, pero pocos lo logran y muchos mueren en el intento-
-Si, y a todo esto, ¿Qué edad tienes tu?-
-Yo… tengo 23-
-¡ah!, ¿Ósea que escapaste de casa a los 18?-
-Si, así es y honestamente no me arrepiento, aunque extraño muchas cosas, no debo volver-
-Puedo saber el porqué-
-No- dijo bajando la mirada
-Está bien, ya casi llegamos al centro comercial así que quédate a mi lado y no te separes ¿oíste?-
-Si papá como digas- dijo en tono burlón, y lo siguió para entrar al enorme establecimiento.
Durante varias horas estuvieron comprando y buscando cosas, cuando por fin compraron todo lo que necesitaban, estaban a punto de salir, cuando Ellen se detuvo frente a un establecimiento de joyas, miraba con mucha atención un alhajero en forma de huevo, que tenia grabado un cielo, un campo y un castillo muy pequeño, Levi se detuvo al ver que era lo que tenía tan embobada a Ellen.
-¿Qué miras?- pregunto acercándose para apreciar mejor
-Nada, es solo que, ese alhajero de ahí, es hermoso, y quedaría bien con algo que tengo-
-¿Te gusta?-
-Claro que sí, es muy lindo-
-Entra por él, yo lo comprare para ti-
-¿No crees que sería muy desconsiderado de mi parte permitir que me lo compres?-
-Si te gusta, no le veo problema-
-Pero no durare en tu casa, además quizá me valla pronto, uno nunca sabe-
-Puedes dejar todo en mi casa si te vas, y podrás volver cuando quieras-
-Está bien, iré por el-
Al comprar la cajita, se dirigieron a casa, Levi estaba cansado, pero iba feliz de haber comprado lo que necesitaba, Ellen por otra parte estaba feliz ya que su alhajero estaría muy bien para la joya que guardaba con tanto recelo.
A lo lejos, un bandido de gorra los miraba, y se daba cuenta que era Ellen la que caminaba con el sujeto, obviamente esto era información valiosa así que decidió seguirlos para saber qué era lo que estaba pasando, al llegar a la dirección que deseaba, salió corriendo a avisar a sus amigos. Llego a un callejón y sus amigos lo saludaron amablemente, pero todo se volvió silencio cuando menciono a la chica…
-Así que ¿Ellen esta con ese hombre?-
-Así parece, entraron a la misma casa juntos, llevaban bolsas con alimentos y cosas de hogar-
-Dudo mucho que sea algún familiar, ¿estás seguro que era ella?-
-Muy seguro, reconocería a Ellen en cualquier lugar-
-Está bien, debemos planear como podemos sacarla de la casa y dejarla vulnerable, y así poder tener lo que ella nos robo-
-¿Cómo haremos eso?-
-Ya habrá algo, hay que tener paciencia-
Los 5 chicos, los pandilleros más peligrosos de la cuidad, uno de ellos, Connie, el más bajito pero fuerte y perseverante, no dejaba de pelear aunque estuviera muy mal herido, Reiner, el rubio mal encarado de todos, Berthold con apariencia más mayor que los demás, Marco el único con sentido común, era la vocecita del bien aunque jamás le hacen caso y Jean el líder de todos.
Todos alguna vez fueron muy unidos a Ellen, pero jamás pensarían que su "amistad" se vería afectada por algo tan sencillo.
En casa de Levi el ambiente era un tanto alegre, hacía tiempo que no tenia visitas que duraran más de 5 minutos así que de algún modo la compañía de Ellen le estaba sentando bien, aunque a veces lo hacía enojar y repelar, pero le gustaba su compañía.
-Dime, el alhajero que compraste es para algo en especial-
-Si, es algo que es muy valioso para mí-
-¿Puedo saber qué es?-
-No, aun no, primero debo saber si no serás capaz de arrebatarlo de mi lado-
-a que te refieres, piensas que te lo robare-
-así como esos hombres quisieron quitármelo, me siento insegura y pienso que todo mundo quiere llevar consigo esa preciada joya-
-ya veo, no te preocupes, jamás te la quitaría, sabiendo lo mucho que la proteges, debe ser algo especial-
-Significa mucho para mí, es una señal de que puedo ser quien soy, sin tener que fingir, solo yo y nada mas-
-Eso es bueno, es tarde debemos ir a dormir-
-Claro que si, buenas noches, y… gracias por esto, gracias por todo-
-No tienes que agradecer, a dormir-
Dijo mientras se dirigía hacia arriba, Ellen aun miraba el alhajero y en cuanto escucho que la puerta de la habitación de Levi cerraba, corrió a la suya, cerró la puerta y saco de entre sus cosas la bella joya que guardaba, la metió en el huevo y la volvió a poner en su sitio, se acostó y sin querer se quedo dormida así como estaba.
Levi cada vez estaba más inquieto, más curioso y más necesario de información sobre ella, ahora ya tenía más pistas, que edad tenía cuando escapo, que efectivamente tenia familia, que había peleado con esos hombres por una joya, pero no sabía cómo armar ese rompecabezas estaba muy confundido, y a la vez sentía su corazón doler… cerró los ojos y un fugaz recuerdo regreso…
"¿Cómo que te irás? ¿A dónde?"
"Perdóname, pero yo jamás te ame, Levi eres un gran chico, pero no puedo seguir fingiendo… Lo siento tanto"
"¡Lárgate de mi vista! No quiero volver a saber de ti me oyes, jamás debí darte oportunidad de nada"
"Lo sé, yo tampoco debí dejar que esto pasara"…
Regreso a su realidad, totalmente alterado, se sentó en la cama tratando de reaccionar, ¿Por qué justo ahora recorvada eso?, esa maldita ocasión en que prometió no volver a posar su vista en una joven.
-Creo, que debo resolver eso antes que algo salga mal, "no quiero volver a amar"- cerró de nuevo los ojos y se volvió a acostar quedando dormido luego de un rato.
A la mañana, el sol hacia su aparición, pero las ganas de Levi de levantarse no se aparecían por ningún lado, tenía que ir a trabajar y para colmo no había dormido bien.
-Tch, maldita sea debo alistarme o llegare tardísimo-
Se baño, busco su traje y se arreglo lo más rápido que pudo, tomo su maletín y antes de salir, le dejo una nota a Ellen en el comedor, salió a toda prisa y cerró bien la puerta.
Camino al trabajo, pensaba en que le diría a Erwin, ya que este estaría ardiendo en furia, pero no le importaba ya que él era un buen amigo y sabría ganárselo con algo.
Al llegar, las miradas de sus compañeros no se hicieron esperar, por lo tanto decidió ignorarlas por completo, pero cuando menos se lo espero una mujer de traje negro se abalanzo sobre el, y este solo se movió a un lado dejando que la chica cayera de lleno al suelo, esta se levanto y le dirigió una mirada acusadora.
-Que quieres cuatro ojos- Nombre que de cariño le daba a Hanji Zoe, amiga de la infancia, un poco loca pero gran persona.
-Oye oye, porque te desapareciste, alguien quiere matarte en cuanto te vea-
-Tch, no me jodan, además tuve algo que hacer-
-¿Qué era tan importante como para dejar tu trabajo 2 días?, ni siquiera cuando estás enfermo has faltado-
-Es una chica que…- no termino de hablar y Hanji se puso roja, y comenzó a jalarle las mejillas
-Picaron, ya veo estabas de caliente con una chica, dime, dime ¿Cómo es?, ¿Qué edad tiene? ¿Es bonita?-
-Deja de decir estupideces quieres, no se trata de eso, a la hora del almuerzo te contare vale, pero no me jodas-
-Ok está bien, esperare, aunque me muero de ansiedad-
-Pues muérete de una vez-
-Mal humorado- dijo sacándole la lengua para irse por donde llego.
Se metió en su oficina, que estaba justo a un lado de la de Erwin , lo paso de largo, este solo tenia sus manos entrelazadas apoyando su mentón en ellas, y recargado en el escritorio, Levi llego a su silla, encendió la computadora y comenzó a revisar unos archivos de la gaveta que tenia a un lado, El rubio solo observaba de reojo, y veía que el pelinegro ni se preocupaba por dirigirle la palabra, cuando este perdió la paciencia, dio un golpe en la mesa, el otro no se inmuto con el ruido, se levanto y se puso frente a la mesa del moreno, viendo que este no lo miraba, retiro el cable del computador, haciendo que Levi arqueara una ceja, y por fin lo volteara a ver.
-Se puede sabe-
-Trabajare horas extra- le dijo como para evitar el fuerte regaño que le esperaba, lo cual no funciono.
-Por que faltaste sin avisar, sabes que odio eso y más de ti que eres mi mano derecha en esta empresa-
-Ya te dije que hare mi trabajo atrasado, no tienes por que ponerte furico-
-sabes que me pongo así cuando mi socio de confianza me hace esto, sabes que tenemos que estar al día con todas las ventas y transacciones-
-Ya te dije que trabajare horas extras, ¿Qué no me escuchaste?-
-No solo es eso Levi y lo sabes bien, tenemos la responsabilidad entera de esta empresa-
Y claro que no se equivocaba, la empresa perteneció a la familia Smith por décadas, siendo una empresa de Bienes raíces que comenzó como un sueño, se convirtió en la mas importante del país, Erwin era el presidente, pero la empresa comenzó a decaer, Levi siendo aun un estudiante le comenzó a dar ideas para sacar a flote su imperio, lo que le dio la idea de darle trabajo, y por supuesto hacerlo su asistente, pero el ingenio y la buena mano del chico para hacer las cosas lo hicieron subir de puesto al punto de ser la mano derecha del rubio.
La familia de Erwin estaba maravillada con lo bien que iban las cosas al punto que Levi se volvió una parte importante de ella, todos lo querían como un miembro de la familia, por esa razón se sentía obligado a mantener la empresa, ya que les debía muchos favores a la familia Smith.
-ya lo se- suspiro algo cansado de escuchar los regaños.
-No te daré la razón por la cual no vine aquí, solo te diré que hare mi trabajo y que no volverá a suceder-
-Esta bien, lo entiendo, no tienes que decirme nada solo te pido que no vuelva a pasar, te daré los papeles de las ultimas ventas-
-De a cuerdo- dijo sin ganas y se levanto a conectar el monitor que aun seguía apagado, aunque le preocupaba su trabajo, no le apuraba mas que saber como estaba Ellen ya que estaba sola y sin nadie que la cuidara, por suerte su vecina Christa, era una chica buena y de gran corazón, ella dijo que estaría al pendiente de todo mientras el no estuviera, aunque a la rubia se le hacia extraño que el pelinegro le pidiera algo ya que no hablaba con nadie.
