SAAAAP! ¿Cómo están?

Bueno aprovechando el finde para ver si actualizaba esto (Sorry por A-617 estoy trancado para el humor right now, pero no he abandonado la historia)

En fin, les traigo esta conti para ver si les gusta. Yo diría que ya estamos avanzaditos en la historia, a ver cuantos caps más me salen.

Ehmm... No tuve tiempo de ponerme a corregir este cap así que si ven horrores ortográficos o gramaticales del tamaño de Júpiter, favor pasarlo por alto xDDD Gracias por vuestra comprensión. (?)

No les quito más tiempo, enjoy!


Makorrian Love


La densa neblina no se apartaba de la ciudad. El frío recorría cada esquina como una sentencia de muerte, las calles parecían cristales solidificados por el gélido clima y el sol ni siquiera se avistaba en aquel cielo ennegrecido por las solidificadas nubes que chocaban entre sí creando un estruendo espantoso que sacudía el mundo de los vivos con violencia cada vez más continua.

Si, ese día pintaba a ser uno de los más oscuros de su clase. Como un sacrilegio de muerte.

La luz del portal parecía ser la única que ocultaba la ciudad de la oscuridad del cielo, acompañado del inmenso silencio de aquel corazón espiritual de la república unida. De pronto una sombra traspasó el portal de dentro hacia afuera, un ser pasó la barrera al mundo de los vivos y su uniforme metálico lo delató...

Khan.

El maestro metal observó los cielos nublados, se acercaba una tormenta. Contempló aquello con una sonrisa en sus labios, parecía tener una afinidad por lo oscuro, pero entonces supo que no estaba solo.

Antes de que siquiera pudiese llenar completamente sus pulmones de oxígeno, sintió como un látigo de metal venía a toda velocidad hacia él. Sus ojos se abrieron de par en par y actuando con rapidez, intentó detenerlo con su mano, pero entonces un punzante dolor recorre su palma. Un respingo dió mientras su mirada comenzaba a ver la sangre salir de su mano. El extremo de aquel cable de metal era una púa filosa que había traspasado su palma. Khan apretó los dientes intentando soportar el dolor mientras con su otra mano trataba de retirar el metal con cuidado de no dañar aun más sus articulaciones, pero de pronto... Otro metal frío disparado desde el lado opuesto se clavó en su otra palma dejándolo imposibilitado para hacer control.

Entonces los cables se extendieron a cada lado obligando a Khan a abrir sus brazos de par en par mientras gruñía de dolor y caía de rodillas al suelo. Estaba como crucificado mientras la sangre seguía manchando la arena del suelo, entonces escuchó unos pasos y una sombra ennegreció su panorama.

Con una sonrisa algo cínica en sus labios de forma masoquista levantó su mirada y observó cas disfrutando de su dolor al ver a la persona que estaba frente a él.

Era la gran unificadora.

La ojos verdes observó a su némesis derrotado e inmóvil y con una mirada llena de satisfacción y poderío, exclamó.

- Tú vienes conmigo.

Dicho esto, el panorama de Khan se oscureció por completo.


Capítulo 12: Monsters Like Torture


Su mirada se restauró cuando aquel cobertor negro le fue quitado de la cabeza con violencia y contempló de nuevo el rostro de su captora. Estaban en medio de quién sabe dónde metidos en una cabaña de madera algo deteriorada, solo se escuchaba un silencio atronador desde afuera. No había nada ni nadie a kilómetros...

Podía sentirlo...

Solo estaban ellos dos, un cielo nublado y todo el tiempo del mundo para conversar.

Sus manos imposibilitadas estaban atadas y suspendidas por unos cobertores de titanio sobre su cabeza. Su torso estaba desnudo y sus pies estaban atados a cadenas del mismo modo. Verse tan derrotado y sin salida le provocó cierta alegría al maestro metal quien sonreía aunque sabía que estaba perdido. Kuvira estaba frente a él contemplando su reflejo en la hoja de un filoso cuchillo de metal.

- Qué irónico es esto -exclamó Khan mientras en su tono de voz se podía sentir el dolor que le provocaba ese encierro- ¿Te estás vengando por lo que yo te hice a ti, verdad?

- Y a ti parece divertirte, es como si no supieras que estás perdido -dijo Kuvira en una pose peligrosamente tranquila-

- Escuché que también derrotaste a tu doble espiritual, Kuvira, eso me llena de orgullo -respondió utilizando todo el sarcasmo que le permitió esa sonrisa- Ustedes realmente están haciéndome quedar mal en mis planes de unificación... Y no estoy feliz con eso -dijo mientras le lanzaba una mirada sombría-

- A diferencia de ti que sí te dejaste vencer por tu doble espiritual, es tan decepcionante... ¿Dónde quedó el poderoso maestro metal que solías ser?

- ¡Dime qué quieres! -replicó- No me digas que viniste a hablar conmigo sobre lo hermoso que es estar libre de tu doble espiritual, mostrándome recuerdos sentimentales que hagan que el viejo Khan vuelva...

- No -exclamó Kuvira con relajo mientras tomando una especie de saco lo tiraba en la mesa para luego desenrollarlo desenfundando varios implementos de tortura. Khan observó aquello con los ojos bien abiertos y en silencio. Kuvira por su parte tomó una especie de daga corta de metal muy filosa y caminando hacia su compañero hasta que estuvieran tan cerca que podían sentir las respiraciones del otro, le dijo- Vengo a mostrarte lo que les pasa a los cobardes que se dejan absorber por sus dobles.

Khan se mantuvo en silencio, algo nervioso debido a la sonrisa para nada equilibrada de Kuvira.

- A los monstruos como nosotros les gusta la tortura, ¿No?

- ¿Qué es lo que quieres?

- Vas a responder a todas mis preguntas al momento que intentas no llorar como un bebé mientras te hago pedazos los huesos ¿Te parece?

El ojos verdes miró con demasiada rabia a su actual némesis apretando sus dientes y no pudiendo evitar sentirse frustrado. Sabía de lo que era capaz, y si todavía tenía esa persona vengativa dentro, sabía que estaba perdido.

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Mientras Tanto

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La tierra se abrió por debajo en una circunferencia frente a aquella cueva a las afueras de la ciudad al momento que Bolin era el primero en salir. Su ropa estaba algo rasgada y tenía algunos moretones. Extendió su mano dentro del agujero y Korra estrechó su mano con él saliendo más adelante. Mako salió segundos después.

Los tres chicos se veían agotados por aquella violenta pelea que acababan de tener. Bolin salió corriendo a recostarse en una roca para buscar poner recta su columna, Korra se veía bastante molesta y Mako parecía el más sereno como siempre con sus brazos cruzados sin omitir muchas palabras.

- Mi espalda está matándome! -se queja Bolin-

- ¡No puedo creerlo! ¡No puede ser que todos los Beifongs se hayan dejado vencer por sus dobles! ¡Es patético!

- Korra, no se trata de una pelea física ¿No lo has entendido aún? -intervino Mako-

- ¿Entonces de qué se trata? ¡Porque esa pelea que tuvimos con Toph fue bastante física para mí!

- ¿Ya van a comenzar a discutir ustedes dos? -preguntó Bolin con algo de miedo. Korra le sonríe y mientras se frota la nuca, responde-

- No estamos peleando Bo, de hecho nuestra relación ha mejorado bastante, es que estoy algo frustrada. Pero Mako tiene razón -prosigue- él es el único de nosotros que ha podido vencer a su doble, ¿Quién mejor que él para decirnos cómo derrotarlos?

- Los dobles somos nosotros mismos chicos -dice Mako- nuestros miedos y desesperanzas, todo aquello a lo que le tememos, es una encarnación de todo eso que nos caza hasta que nos rendimos y luego toma control de nosotros.

- ¿Es como lo peor viviendo dentro de ti? -preguntó la morena-

- Algo parecido.

- Yo pensé que eran espíritus.

- No -interrumpe el maestro fuego- eso es lo que Khan quiere que creamos, al ofrecer poder ilimitado al mundo espera que la gente se deje absorber por sus dobles sin presentar ninguna resistencia... El resultado es...

- Un mundo lleno de personas dominadas por el miedo y actuando como lo peor que pueden ser... -razonó Korra impactada interrumpiendo a Mako, entonces miró preocupada al maestro fuego, él conocía muy bien esa mirada-

Esa mirada perdida que solía poner cuando, siendo más joven, estaba preocupada y no tenía una respuesta inteligente que dar. Esa mirada que revelaba que no sabía qué hacer y que no podía hacerlo sola tampoco. Esa mirada que solo encontraba la calma en unos brazos fuertes y unos ojos dorados que sabían hacerla sentir mejor. Hacía años que Mako no veía esa mirada, Korra llevaba tanto tiempo no necesitando protección, que había olvidado como lucía y casi pasaba por alto aquella mirada

- ¿Ahora qué se supone que vamos a hacer Mako? -pregunta ella mientras lo veía a los ojos- Yo soy terrible lidiando con mis sentimientos, Ciudad República es un asco en eso... ¿Qué tal si soy absorbida también?

- Korra basta! -dijo Mako mientras la tomaba de los brazos y la obligaba a verlo única y exclusivamente a él- ¿Cómo crees que fueron los recuerdos que mi doble me mostró a mi al atacarme?

- Horribles -responde ella-

- Si yo, un chico maestro fuego cualquiera pudo con eso, seguramente la increíble, poderosa y madura mujer que es el avatar puede con eso y mucho más.

Ella lo ve algo sonrojada y con una sonrisa.

- ¿Por qué pareces ser la única persona en toda la ciudad que aún cree en mi?

Él mueve sus manos acariciando los brazos de Korra al responderle con sinceridad...

- Porque te prometí que no importa cuán locas se pusieran las cosas, contarías conmigo. Trato de cumplir mi palabra.

Los ojos de Korra se aguaron al instante y mordió sus labios para ocultar su sentimentalismo. Sin dudarlo abrazó al chico con fuerza amarrando sus brazos a la espalda de él, el cual le corresponde.

- Gracias Mako, sé que eres incondicional.

Bolin levantó la mirada pues seguía recostado en aquella piedra y los vió abrazarse de ese modo, tan encarecido y de manera tan profunda. Sus ojos se entrecerraron y comenzó a sentir esa misma incertidumbre punzante al saber exactamente qué había en el corazón de su hermano, lo conocía mejor que nadie. Solo esperaba que, esto no hiciera que él por querer amar de nuevo, terminara siendo el malo como la última vez que lo intentó.

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En La Mansión Sato

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- ¿Hey cómo amaneces? -pregunta Sato al entrar de manera furtiva a una de las habitaciones la cual le había cedido a Baraz para que pudiera descansar, pero se sonroja al instante al ver que de manera impertinente había entrado cuando él se estaba vistiendo. Dió un respigo y tapó sus ojos- Ay, perdona, no estoy viendo.

Baraz sonríe por la tontedad de aquella chica y termina de cubrir su torso bien definido con aquella camisa algo gastada y luego se acerca a ella retirando los brazos de sus ojos con sus propias manos y con una sonrisa encantadora, le dice.

- Ya puedes ver.

- Gracias al cielo yo... -se calla de pronto al ver la mirada de extrañamiento que le envió el chico- quiero decir... Qué modales, debí tocar antes de entrar, pensé que seguías dormido.

- Ya no me gusta dormir tanto -responde-

- ¿Por qué no?

- Porque mientras más duermes, más posibilidades hay de que tus pesadillas te persigan -recitó aquel chico de forma tan oscura y macabra que dejó a la bella Sato en blanco-

- Ooook... -automáticamente el maestro fuego recuperó su encantadora sonrisa y exclamó-

- ¿Qué hay de desayunar? -con eso siguió su camino hacia la cocina silbando tranquilamente mientras Asami lo veía irse con un leve tic en el ojo-

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Al Mismo Tiempo

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En aquella cabaña solitaria, la antigua gran unificadora y su rehén seguían siendo los únicos habitantes en aquel pedazo de territorio. Él estaba con el torso desnudo y su piel se había puesto de gallina por el frío que hacía, más sin embargo nunca pareció tener miedo de la maestra metal, al menos no hasta ese momento.

- Necesito que me respondas algunas cosas -exclamó Kuvira-

- Diga usted -contestó burlón-

- Tu movimiento de unificación... ¿Cómo se detiene?

- Creo que ya algunos de tus amigos descubrieron como desunificar a la gente, ¿No estabas enterada? -sonrió-

- Hablo de una forma más general Khan -lo interrumpe mientras tomando dos filosos palillos de metal en cada una de sus manos caminaba hacia él y los ponía sobre cada uno de sus pectorales sin herirlo- me refiero a algo más parecido a un botón de autodestrucción, algo que haga que todo se vaya al diablo y se pueda volver a como se era antes. Supongo que eso tendría que hacerse, desde dentro...

Al pronunciar aquellas palabras, Kuvira empujó los palillos filosos hacia adelante enterrándolos levemente en la piel de Khan, quien prorrumpió un ligero quejido. Las gotas de sangre comenzaron a bajar por su torso a medida que Kuvira empujaba un poco más el metal dentro de su cuerpo y sonreía de forma sádica.

- La unificación no puede ser detenida por nada ni nadie -le responde Khan-

- Sabes que no es cierto, todo tiene su talón de Aquiles... ¿Cuál será el de la unificación espiritual? ¿Serás tú mismo Khan? -rió mientras con sus manos desviaba la trayectoria de los palillos abriendo aún más sus heridas, provocándole un dolor y sangrado más intenso. Observó con placer como Khan cerró sus ojos y arrugó su frente al momento del acto- Uhh... ¿Te gusta eso? Tu corazón está tan cerca, puedo sentir los latidos a través del metal.

Khan abre los ojos y le dice a Kuvira.

- Mátame y nunca tendrás la respuesta que buscas.

- Suena justo -dice ella mientras torcía los palillos aún más dentro de su piel. Por todo su pecho y abdomen goteaba mucha sangre y su pectoral ya se podían avistar los agujeros de aquellas heridas abiertas- Quizás no tengas que decírmelo, yo misma puedo descifrar la verdad.

Con eso Kuvira saca de golpe las astillas ensangrentadas del pecho de Khan y las arroja al suelo. Entonces lo mira a los ojos de forma dominante mientras continúa diciéndole...

- ¿Por qué no comienzas contándome cómo es que fuiste el primer unificado de la historia?

- No tengo por qué contarte nada -replica Khan con molestia-

- ¿Acaso tienes opción?

Khan fija una mirada asesina a Kuvira, al momento que le dice en voz de suma amenaza...

- Siempre hay opciones. Tú por ejemplo tienes la opción de alejarte ahora que puedes, no me tendrás aquí por siempre y es cuestión de tiempo antes de que este juego de ajedrez termine para ti. Te haré sufrir los peores horrores que hayas visto jamás, ni siquiera a tu doble debías temerle... ¡Debes tenerme más miedo a mi y de lo que soy capaz!

Kuvira esboza una carcajada disimulada luego de escuchar aquello para luego mover su mano y atraer hacia ella una especie de recipiente grande de metal el cual emanaba vapor caliente y visible hacia arriba, concentrándose en el techo. Ella se puso detrás del recipiente y comenzó a mover sus manos de forma circular. Khan pudo sentir como lo que estaba en el interior de ese recipiente obedecía los movimientos de la ojos verdes.

- ¿Qué es eso? -preguntó inquieto-

- Es metal hirviente, totalmente moldeable y peligroso y estoy a punto de rociarlo por toda la piel de tu espalda sino me dices lo que quiero saber -Entonces lo mira directo a los ojos y exclama- ¿Qué hacías en el mundo espiritual?

El maestro metal solo pudo quedarse callado y tragar saliva.

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Mientras Tanto

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Korra estaba vendando una de sus muñecas en aquella cueva solitaria. Bolin había ido en busca de algo para comer y Mako estaba afuera practicando. Entonces la morena comenzó a escuchar un sonido chirriante y continuo a lo cual seguían sonidos de explosiones en las montañas cercanas.

Ella se levantó y salió hacia la abertura de la cueva, entonces, allí lo vió.

Mako estaba con el torso desnudo y su bufanda amarrada en la cintura mientras con sus manos y bajo la luz del inclemente sol comenzaba a generar chispas en sus dedos las cuales comenzaba a dar forma, moldeando las corrientes y convirtiéndolo en un gran relámpago. El maestro fuego manejaba aquella técnica con tanta facilidad y letalidad que asustaba, no parecían haber equivocaciones ni movimientos bruscos, su chi recorría libremente por su cuerpo. Mako extendió su brazo y el rayo salió disparado hacia el frente colisionando en una montaña lejana creando un estruendo y desgajando parte de la base sobre la cual impactó.

Luego de realizar aquella técnica, Mako limpió algo del sudor de su frente con su brazo y tomó un poco de agua, fue entonces cuando se dió cuenta de que Korra lo miraba y fue aproximándose hacia él.

Ella estaba perdida en el torso del maestro fuego, no lo recordaba tan musculoso antes, realmente se había estado entrenando en su faceta como guarda de la ciudad. Sentía algo muy parecido al deseo al ver como las gotas de sudor bajaban por sus pectorales, pasando por su abdomen y se detenían en su cintura, y pensar que ella podía controlar cada gota de su cuerpo. ¿Desde cuándo ese maestro fuego le estaba dando vueltas en la cabeza de esa forma?

Se sentía aturdida y sin saber qué pensar. Pero no quería arruinarlo tampoco, al fin y al cabo, simplemente quizás se sentía atraída al ver algo como ese guapo maestro fuego, pero eso no significaba absolutamente nada peligroso para su actual vida y relación con Asami. Así que en cuanto a ella, actuaría normal.

- Korra... -exclamó Mako de repente sacándola de sus ensoñaciones, ella tuvo que disimular mientras levantaba la mirada, pues seguía perdida mirando la figura del maestro fuego-

- Mako yo, no te espiaba solo...

- ¿Te gusta el relámpago control? -la interrumpió de inmediato al ver como estaba a punto de incomodarse. Ella lo miró con los ojos bien abiertos y con una sonrisa inmensa-

- Me encanta, es un sub-elemento fantástico. Se ve que tiene tanta adrenalina cuando lo practicas -le confesó-

- El relámpago sirve para desahogarme también -le responde- hay que tener bastante control sobre tus emociones para hacer uno. Para mí, cada relámpago que lanzo es como mis miedos alejándose de mí, me ayuda a despejarme.

- Eso es increíble Mako, de verdad -le sonríe-

- Oye ya tu dominas el metal que es un sub-elemento de la tierra... ¿Quieres aprender a generar un rayo? -le propone, a lo cual ella inmediatamente se emociona de más, pero le dura poco pues después baja su cabeza apenada-

- Sería increíble pero... no podría hacerlo.

- ¿Quién dice que no? ¡Eres el avatar más capaz que conozco!

- Si claro -bufa ella- quedé sin poderes cuando me enfrenté a Amon, sin mi conexión espiritual cuando me enfrenté a Vaatu y Zaheer me dejó traumada y en silla de ruedas...

- ... Y supiste salir adelante pese a todo eso, ahora eres una increíble mujer madura y poderosa que ha vuelto a traer la paz y el equilibrio al mundo las veces que ha hecho falta y eso teniendo menos de la mitad de tu potencial, cualquier otro avatar se hubiese rendido... Tú no -le dice- por eso creo que eres el más capaz de todos.

Korra se sonroja de inmediato y mira apenada al maestro fuego.

- ¿De verdad crees que puedo hacerlo?

- No tengo la menor duda de que puedes. -le sonríe-

Con eso Mako extiende su mano hacia ella y la morena la toma dejándose llevar por él. Él cejas arqueada se pone detrás de ella pegando su cuerpo al suyo, la respiración se le entrecortó la morena al sentir sus brazos sobre los suyos guiándolos en movimientos circulares continuos y armónicos.

- El rayo no es más que el chi de tu cuerpo recorriendo por los canales de tus brazos, que son la guía. Tú le das la forma, como el barro que moldeas con tus manos. Si te bloqueas por algún sentir de debilidad tu chi se bloqueará y el rayo te explotará en la cara, por eso debes ser como los maestros agua y dejar fluir todos esos sentimientos contenidos, libera tus miedos y dale forma al relámpago.

- ¿Y qué tal si no puedo hacerlo?

- Yo no pude hacerlo a la primera -responde Mako- pero tuve a alguien que me ayudó. Tú me tienes a mi -dijo él antes de separarse de ella y hacerse a un lado-

- Eso me tranquiliza -responde sin perder el sonrojo-

- Inténtalo Korra -anima Mako- deja que tus miedos fluyan.

Con eso la morena cerró sus ojos dejando salir un pequeño suspiro. Abrió sus piernas para buscar estabilidad y comenzó a mover por sí sola sus brazos en forma circular mientras balanceaba sus piernas de un lado a otro como lo hacía Mako. Sus manos comenzaron a generar calor y varias llamas de fuego comenzaron a seguirle el paso a la morena. El fuego era moldeado por los brazos de Korra mientras ella seguía intentando convertirlas en electricidad, pero luego bajó los brazos y las llamas desaparecieron.

- Te dije que no podría hacerlo -dice desanimada mientras bajaba la cabeza, pero el chico se acerca a ella y subiendo su mirada con la mano en su mentón, dice.

- Sí puedes. -le respondió en un susurro para luego alejarse y ponerse frente a ella- sólo sígueme.

En ese momento Mako pone una palma encima de la otra y las gira ambas al momento que crea una pequeña esfera de fuego, luego abrió sus brazos y comenzó a moverlos de forma circular mientras las llamas le seguían el paso. El avatar comenzó a imitar al maestro fuego haciendo lo mismo que él, mientras lo hacía, observaba la calma con la que él manejaba el fuego y literalmente podía sentir como su chi recorría libre por sus extremidades. Mako en un movimiento certero de manos convirtió las llamas en electricidad pintando la escena de un dramático azul retumbante mientras lo veía llenarse de poder y energía. Korra, quien aún moldeaba la llama, observó impresionada a uno de los más grandes maestros fuego que tuvo el placer de conocer. Su admiración seguía creciendo.

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Al Mismo Tiempo

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Los gritos de terror y dolor inundaban aquel valle. Los lamentos eran atronadores y los gemidos desconcertantes. Khan gritaba de desesperación cuando varias gotas del metal hirviendo se desparramaban sobre su espalda y se extendían por toda su superficie. Él intentaba tirar de las cadenas que lo ataban para liberarse del dolor pero no podía escapar, la frustración lo estaba consumiendo.

Kuvira luego de quemar su espalda con el líquido dejó el resto del metal hirviente dentro de su recipiente para luego caminar hacia su víctima quien, sudado y con la cabeza gacha respiraba de forma acelerada seguía lidiando con él dolor. Ella levanta su rostro para que la viera, y exclama.

- Habla...

- ¿Qué es lo que quieres saber? -le dijo entre quejidos-

- Quiero saber cómo empezó todo esto, quiero saber qué lo desató.

Khan desvió la mirada por un momento y permaneció en silencio. Molesta Kuvira hizo que otra fracción de metal hirviente flotara sobre la espalda de Khan, pero no tuvo que quemarlo de nuevo, pues antes de que se diera cuenta, ya estaba hablando.

- Fue hace aproximadamente 11 meses después de que el avatar se hubiese ido al mundo espiritual...

Flash Back...

"El mundo estaba en paz otra vez, nadie atentaba contra el equilibrio del mundo y las naciones estaban muy unidas, era natural que un capitán del ejército de Zao Fu tuviera algún tiempo libre.

Hacía casi 4 años que te habías marchado de la ciudad y casi se cumplía el primer año de tu condena. Una parte de mi quería ir a hablar contigo para tratar de hacer las pases, pero otra parte se sentía atraído por ese nuevo portal espiritual que estaba en Ciudad República. Siempre sentí fascinación con los temas espirituales, pero antes era casi imposible que un simple ser humano pudiese llegar a conectarse con esa parte del mundo.

Pero con el portal allí, abierto a todos, era como un llamado a explorarlo.

Al principio me sorprendí mucho al ver la belleza del mundo espiritual. Los espíritus rondaban en paz con los humanos que lo habían cruzado. Decidí quedarme unas semanas. Pero de pronto, algo comenzó a cambiar en el mundo espiritual"

Khan se despierta al oír una especie de trueno resonar en el cielo, estaba acostado sobre la suave grama y luego del salto cayó sentado. Miró al cielo y este estaba nublado, nunca había visto que el mundo espiritual luciera tan oscuro.

- ¿Qué sucede? -se dijo a sí mismo-

Miró a su lado y observó a los asustados espíritus que vagaban por allí, lucían asustados al ver la oscuridad de aquellas nubes acercarse hacia ellos y comenzaron a desaparecer gradualmente hasta dejarlo completamente solo.

Fin Flash Back...

- No sabía de dónde había aparecido esa oscuridad ni por qué tan repentinamente era tan evidente. -proseguía Khan- No quise dejar de manera inmediata el mundo espiritual, pues quería descubrir qué estaba pasando, obviamente algo había traído esa oscuridad al mundo de los espíritus. Días después me enteré el avatar había dejado el portal cuando aún todavía armonía. Creo que existe una relación directa entre el momento en el que el avatar dejó el mundo espiritual y el momento en el que la oscuridad se disparó -observó a Kuvira con una mirada atemorizante al decir- ... como si ella fuera la única razón por la cual todo no se había desmoronado.

- Quizás la presencia del avatar era la que mantenía el equilibrio en el mundo espiritual, pero esa especie de corrosión ya se estaba llevando a cabo debajo de la mesa -razonó Kuvira- Pero... ¿Qué desató esa oscuridad?

- No lo sé -contestó- yo estaba tan confundido cuando la oscuridad nos alcanzó como tú lo estás ahora. Debía haber alguna explicación y yo quería encontrarla, por eso decidí no dejar el mundo espiritual. En cambio me adentré más en su superficie.

- ¿Y qué viste?

- Me dí cuenta de que mientras más adentrado en el mundo espiritual estaba, mayor era la oscuridad, como si emergiera de su mismo centro. La luz del portal era lo único que se distinguía a lo lejos. Entonces todo comenzó a cambiar para mal. Las cosas que antes eran invisibles comenzaron a tomar forma y fue entonces cuando vi a mi doble.

- Algo tuviste que hacer para traer la inestabilidad al mundo espiritual, no pudo pasar porque sí -refuta Kuvira- Tú eres el que inició todo esto de la unificación, debes saber cómo detener esto.

Khan observa a Kuvira.

- El hecho de que yo haya sido el primer unificado no significa que yo haya dado comienzo a la rebelión espiritual

- ¿Dices que hay alguien más detrás de esto?

Khan sonríe sombríamente de medio lado, delatando su respuesta al instante.

- Ahora lo entiendo todo -exclamó la maestra metal- al fin y al cabo tú eres como todos los demás que han sido unificados, hay algo más que dió inicio a todo esto y yo descubriré que es.

- Lo único que sé es que ahora soy mucho más poderoso de lo que antes era -interrumpe Khan- y no dejaría esta clase de poder por nada.

- ¿NO TE DAS CUENTA KHAN? ¡ES LA PEOR PARTE DE TI LA QUE HABLA! ¡TÚ NO ERAS ASÍ! ¡MIRA EN LO QUE TE HAS CONVERTIDO!

- ¿Y eso qué? Soy más fuerte ahora, nunca me sentí más vivo y lleno de poder que ahora...

Al pronunciar estas palabras, Kuvira comenzó a observar como el recipiente de metal hirviente comenzaba a temblar de un lado a otro, pero ella no estaba ejerciendo ningún control sobre él. Una especie de gran magnetismo comenzó a sentirse en toda aquella habitación y Khan parecía ser el único culpable.

- ¡DETEN ESTO AHORA KHAN! ¡NO DEJES QUE TUS MIEDOS TE CONTROLEN! ¡ESTO ES UNA LOCURA!

El ojos verdes comenzó a reír a carcajadas, subiendo su tono de burla cada vez más.

- Tienes miedo de lo que soy capaz, ¿verdad?

Los implementos de tortura que estaban regados por toda la habitación comenzaron a flotar en el aire y el metal hirviendo seguía meciéndose por aquel campo magnético poderoso que se estaba generando. Kuvira comenzó a sentirse aprisionada y con algo de miedo, estaba sintiendo demasiado poder y las risas del terrorífico maestro metal seguían incrementándose.

De pronto el recipiente de metal hirviente se volcó al suelo y el caliente líquido se regó por el suelo aumentando el calor de toda la cabaña. Acto seguido el metal comenzó a elevarse en el aire formando una especie de bola contenida. Kuvira observaba aquello con los ojos bien abiertos, ninguno de los dos estaba haciendo control.

Acaso... ¿Khan estaba haciendo control con la mente?

La bola de metal moldeable comenzó a girar con rapidez al momento que filosas púas metálicas comenzaron a salir disparadas clavándose en las paredes cada vez más hasta que la bola metálica se dispersó. Entonces una gran explosión acabó con aquellas paredes y una gran nube de polvo se levantó.

Kuvira comenzó a toser de repente y con sus brazos disipó todo el polvo, horrorizándose por la escena.

Allí mismo, detrás de donde anteriormente estaban esas paredes, se encontraba todo el clan Beifong rodeando la cabaña. Los ojos de todos brillaban de un profundo azul y todos observaban a Kuvira, quien tragó saliva con nerviosismo. Ahora había entendido el por qué de tanto poder.

El agarre de las manos de Khan se destrozaron y él quedó libre desplomándose de rodillas al suelo sin dejar de reír de satisfacción. Levantó su sombría mirada y observó el horrorizado rostro de Kuvira, al exclamar.

- Jaque Mate!

Con eso los gemelos Wing y Wei ayudaron a Khan a levantarse y mantenerse de pie al momento que decían.

- ¿Qué hacemos con ella jefe? ¿La aniquilamos?

Kuvira sintió un punzante escalofrío.

- No -respondió Khan- Ella debe contemplarme en toda mi grandeza antes de siquiera pensar en morirse. Déjenla ir por ahora, será cuestión de tiempo antes que ella y sus amigos dejen de existir. -Con eso miró de nuevo a la chica y completó- Para este momento debería saber que todos están perdidos.

Dicho esto, los Beifong salieron disparados propulsándose con tierra control llevándose a Khan consigo en una gran nube de polvo. De un momento a otro, Kuvira se había quedado sola, con las manos vacías y un gran sentimiento de impotencia.

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Mientras Tanto

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Korra seguía moviendo sus brazos casi a la perfecta sincronía con Mako, pero él manejaba un relámpago y ella seguía con las llamas yendo de un lado a otro sin realizar ningún cambio. Algo frustrada y cansada de llevar horas haciendo lo mismo, extendió su mano con desespero y de sus dedos se generó una explosión que la envió al suelo algo herida.

- Korra! -gritó Mako con preocupación deshaciendo su relámpago y yendo a ayudarla. La sienta y ella con suma desesperación y ojos cerrados, responde-

- No puedo, simplemente no puedo aprender. Jamás tendré ese control en mí, soy un fracaso.

Él la mira a los ojos y exclama...

- No, no lo eres, pero es justo por eso que no puedes generar el relámpago. Ven -invita mientras la ayuda a ponerse de pie- te enseñaré como se hace.

Con eso el maestro fuego pega nuevamente su cuerpo a la espalda de ella. Su respiración le daba en el cuello y calentaba esa parte de su piel, también le permitía disfrutar de su aliento a menta. Sus brazos recorrieron los de la morena al igual que el calor de sus manos. Él se plantó detrás de ella como una sombra, adoptando la misma posición de los brazos de ella como si estuviesen unidos, nunca hubieron estado tan cerca.

- Solo déjate llevar, Korra -invita el maestro fuego.

Con eso Mako mueve sus manos y las de Korra se movieron al mismo tiempo con él.

La llama se encendió y comenzó a seguir el movimiento de sus manos. Korra no estaba haciendo control, pero podía sentir la energía de Mako en su cuerpo, como si fuese ella quien le daba forma a la llama.

Entonces una sensación diferente recorrió su cuerpo. Un chispeante azul comenzó a aparecer frente al rostro de la morena a medida que Mako convertía el fuego en electricidad. Estaban tan unidos que podían sentir lo mismo. La adrenalina se contagió a la morena y le llenó de escalofríos el cuerpo, un sentimiento inquietante, pero a la vez irresistible. No podía contenerlo, pero tampoco quería que se acabara, lo estaba disfrutando.

Mako permaneció concentrado haciendo todo el trabajo mientras Korra simplemente dejaba que el chico tomara el control de la situación y le enseñara lo que se sentía ser una maestra rayo, y ese sentir era el mejor que hubiese experimentado jamás. No cambiaría ese momento por nada.

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Al Mismo Tiempo

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- Oye Baraz

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Mientras Tanto

En La Mansión Sato

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- Oye Baraz -dijo Asami interrumpiendo aquel silencio que ya llevaba cierto tiempo entre ambos, quienes estaban solos en aquel despacho. Él, quién comía a gusto una pieza de pollo, levantó la mirada para ver a la chica y responder-

- ¿Si?

- ¿Puedo preguntarte algo?

- Ajá...

- Bueno...-titubeó- tenía curiosidad... Antes de ser unificado... Cuando te enfrentaste con tu doble... ¿Con qué te atacó?

Al escuchar aquello, Baraz soltó el alimento y lo puso a un lado, se encorvó un poco y miró al suelo con la vista algo perdida, era obvio que le había incomodado la pregunta.

- No es algo de lo que me guste hablar -respondió en voz casi nula-

- Oh, lo siento yo no quise... ¡Dios que tonta! No debí meterme en tu vida yo...

- Descuida, es solo que... es algo doloroso.

- Te entiendo -dice Asami- todos hemos perdido muchas cosas, y de verdad no quise incomodarte con esa pregunta, solo buscaba algo para conversar y...

- Él usó a Ana -la interrumpe y ella queda callada unos segundos-

- ¿Ana?

- Si, Ana, mi novia... No la conociste, Bolin sí lo hizo -agrega- éramos prisioneros en los campos de concentración de Kuvira cuando lo conocimos a él y a Varrick, ellos nos ayudaron a escapar y nos devolvieron la libertad.

- ¿Qué sucedió con ella?

- Ana era una luchadora, luchaba en favor de los débiles al igual que yo, y seguimos haciéndolo luego de ser liberados. Ella murió siendo una luchadora. -Exclamó al momento que se le partía la voz. Asami tapó su boca por el asombro-

- Lo siento mucho -dijo casi en un susurro. Los ojos de Baraz se llenaron de lágrimas al solo recordarlo-

- Y lo que más me duele es que no estuve allí con ella para salvarla, lo hubiera hecho sino y estaría aquí con nosotros. Pero ella murió defendiendo los mismos intereses que yo en batalla. Era una campeona y se sacrificó mucho por mi -confiesa- nunca había conocido a alguien tan valiente, honrada, luchadora y especial como ella...

Levanta la vista y observa a Asami...

- ... Al menos hasta ahora... -completa- Asami yo te debo mi vida y estoy tan agradecido que me ayudaras. Has pasado por tanto y aun así sigues luchando y ayudas a los que lo necesitan sin pedir nada a cambio... Me recuerdas mucho a ella -Asami se sonroja al escucharle decir eso- creo que por eso me siento tan conectado a ti... no sé...

- Pero yo también te debo mi vida -confiesa Sato- y también creo que eres un chico muy valiente y capaz. Creo que también me siento conectada a ti... Es algo extraño... -dice con frustración- es que necesitaba tanto alguien con quien hablar y abrirme y las personas que se supone que deberían estar conmigo y escucharme me han dejado de lado y no tengo a nadie sino a ti, y tú has sido tan caballeroso conmigo que... Creo que te conozco de antes.

- Asami...-dice Baraz- ¿Y si fue el destino que nos conociéramos de esa forma?

- Yo -titubea- yo no sé...

Baraz miró fijamente en sus ojos verdes, tan llenos de hermosura y con unas lágrimas contenidas en sus párpados. Su belleza no tenía límites y sus labios rojos y carnosos lo impulsaban a querer acercarse más.

Lo extraño era, que Asami estaba sintiendo exactamente lo mismo.

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Al Mismo Tiempo

Con Mako y Korra

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Allí estaban aquellos jóvenes pegados el uno al otro como cuerpo y sombra, imitando movimientos, como uno solo, y el relámpago que estaban generando los obedecía.

Las chispas se agrandaron y la morena comenzó a sentir miedo, pero entonces recordó que Mako estaba con ella y no dejaría que nada malo le pasara, sintió esa confianza que tenía más de cuatro años sin sentir, cuando él le prestaba todo su apoyo en cualquier situación que se le presentara, incondicionalmente, él lo dejaba todo a un lado para que ella pudiese tener éxito. Ese sentimiento de protección la envolvió más enteramente que la adrenalina del rayo.

Ambos contraen sus brazos y retienen el relámpago por unos segundos. La emoción de Korra casi la hacía gritar, pues sentía como el chi también recorría su piel, ella estaba reteniendo el rayo también.

- Lista, Korra? -escuchó ella decir a Mako-

- Estoy lista. -respondió.

Con eso ambos extienden sus brazos y el más poderoso y armónico relámpago que hubiesen disparado jamás salió como misil potente y arrollador, tan azul y vibrante que era increíble de ver. El chirrido del mismo era ensordecente y la energía grandísima.

Fue inmensa la explosión cuando el rayo colisionó. Segundos después todo había pasado.

La morena se volteó hacia Mako emocionada y lo abrazó con fuerza mientras no podía evitar sonreír.

- Gracias -le dijo- muchísimas gracias... Nunca pensé que podía experimentar algo como esto

- Es un gusto Korra -respondió él algo sonrojado y con una sonrisa-

Ella entonces se separó del abrazo y ambos quedaron viéndose a los ojos, tan cerca y aún tan lejos. El deseo era tan intenso como el silencio que se generó entonces.

Él la quería con todas las fuerzas, ella lo quería también, solo unos centímetros los fueron separando... centímetros que fueron siendo acortados cuando de manera automática, sin pensarlo, Korra comenzó a acercarse más a Mako.

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La escena se llevaba a cabo simultáneamente en el mismo lapso de tiempo. Los cuatro jóvenes estaban en sus respectivas escenas sintiendo el mismo sentimiento por la persona que tenían en frente, era algo poderoso e inevitable.

Los segundos corrieron y el futuro se volvió presente.

Los labios de Baraz tocaron los de Asami mientras sus brazos la acercaban a él. Ella parecía no responder al principio, pero eventualmente cerró sus ojos y se dejó llevar por ese beso lento, tierno y algo torpe. Ella sintió algo dispararse en su estómago, esas caricias, tenía tiempo sin sentirlas. Esos roces de labios eran la droga que estaba necesitando. Su mente quedó en blanco y no pudo pensar en nada más.

Mientras tanto Korra se acercaba hacia los labios de Mako quien estaba inmóvil al ver a esa belleza de tez morena venírsele encima. El corazón de ella comenzó a palpitar muy deprisa deseando el contacto.

Pero entonces algo la detuvo. Abrió sus ojos y encontró el dedo de Mako deteniendo su proximidad sobre sus labios. Él parecía algo sacrificado y con un suspiro dejó salir su sentir. La morena lo miró a los ojos preocupada y exclamó.

- ¿Qué sucede Mako? ¿No quieres besarme? -Él la mira con ojos vacíos y tristes por ella-

- Si quiero Korra, es lo que más deseo. Pero no a sí -dijo casi en medio de un susurro-

- ¿Cuál es el problema entonces? -Él levanta la mirada y la enfrenta-

- Tú estás con alguien más ahora. No volveré a hacerle daño a las personas que quiero.

- Mako yo... estoy confundida -replicó ella con desespero- no sé qué hacer... arrhh... maldita cabeza mía!

- Lo siento Korra, no puedo estar contigo de ese modo, trato de ser un caballero... -con eso el chico se separó de ella dándole la espalda para marcharse, pero sintió el agarre de la morena sobre sus manos jalándolo hacia él. Al voltearse, divisa sus ojos llenos de lágrimas y de impotencia. Su labio le temblaba y su corazón estaba por salírsele del pecho-

- ¿Y si te digo que te amo a ti? -exclamó ella-

- Entonces, demuéstramelo.

Con eso, Mako la deja dándole la espalda y yéndose de aquel lugar. Ella lo observa partir y las lágrimas comienzan a recorrer sus mejillas sin permiso en su rostro serio. Nunca sintió una desesperación tan grande, un vacío tan inmenso en el pecho.

¿Por qué lo había dejado ir? ¿Por qué seguía siendo tan fuerte? ¿Por qué no se sentía culpable?

Korra realmente no era buena lidiando con sus sentimientos. Ahora tenía la certeza de ello.

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- Baraz, basta... -gime Asami mientras utiliza toda su fuerza de voluntad para empujar al maestro fuego lejos de sus labios y se levantó de repente sintiéndose apenada y muy sonrojada.-

- Perdóname Asami -ruega él al instante- no quise hacerlo... soy un idiota yo... ¡Por favor no me odies!

- NO! -le gritó al observar que él intentaba acercarse lo cual lo detuvo por completo. El susurró un casi inaudible "Lo siento" mientras su cara de arrepentimiento lucía totalmente genuina. Ella con lágrimas en los ojos y la voz entrecortada, exclama- Es que tú no entiendes...

- ¿Entender qué? ¿Qué soy un idiota? ¿Qué debí saber que tenías novia y no tenía derecho a besarte? ¿Qué soy el peor de los...?

- ¡YO QUERÍA QUE ME BESARAS! -replicó amargamente antes de irse de su presencia llorando desconsolada. Ahora su culpa la atormentaría el resto de la noche.

Baraz se quedó completamente en blanco en medio de aquella sala ahora solitaria. No sabía cómo reaccionar ni cómo responder ante eso. Simplemente estaba dividido, una parte de él se sentía mal por haberla besado, pero otra parte estaba muy feliz, porque se sentía exactamente como la primera vez que besó a Ana. ¿Cómo algo tan hermoso podría ser malo?

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Más Tarde

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Mako se hallaba sentado en aquella colina observando el crepúsculo del cielo. Aquellos tintes naranjas y rojizos le traían calma y la soledad de aquel valle le permitían pensar libremente sobre lo que estaba pasando en su vida y en su corazón. Tenía tantas cosas atascadas en el pecho que quería decir, pero no era el momento. Tantos sentimientos que quería volver a experimentar, pero no tenía derecho.

Esos sentimientos eran prohibidos para él. Quería aventurarse de nuevo sin importar lo que pasara. Pero con una vez le fue suficiente para aprender la lección, el amor duele cuando no es correspondido, su corazón estaba todavía lleno de enmiendas improvisadas que ni el tiempo pudo unir. Mako no estaría dispuesto a luchar por algo o por alguien que sabía que a la final no tendría. Esta vez, sólo esta vez, quería saber lo que se siente que luchasen por ganar su amor.

- Lindo, no? -dijo de pronto una voz, asustando al maestro fuego. Este voltea y ve a su hermano sonreírle-

- Ah, que bueno verte Bo, ya me estaba preocupando. -responde Mako-

- Es que quería darles tiempo a ti y a Korra para que hablaran -confiesa y luego Mako suspira-

- ¿Qué sucede?

- Es complicado Bro... Creo que nunca podré ser feliz al lado de la persona que amo. Siempre pasa algo, siempre hay algo que lo impide.

- La vida es un asco a veces. -dice Bolin- pero si ella no puede ver lo asombroso y especial que eres entonces no te merece.

- Ella está con Asami -suspira Mako- es lo único que sé.

- ¿Sabes qué? No importa Mako, siempre hemos sido tú y yo contra el mundo, no hemos necesitado a nadie más. ¡Sabes que cuentas conmigo!

Mako lo mira con una sonrisa, parecía algo más animado.

- Tienes razón Bro, gracias.

- Por cierto hay alguien con quien quiero llevarte, es alguien que quiere hablar contigo.

- ¿Sí? ¿De quién se trata?

- En realidad estaba un poco molesto cuando habló de ti -confesó Bolin- dice que siempre te andas metiendo en su camino y pues me encomendó buscarte para encargarse de ti personalmente.

Mako miró extrañado a su hermano, quien hablaba de una manera tan relajada y normal que daba miedo.

- No entiendo lo que dices.

- .. Así que dime bro -lo interrumpe- ¿vendrás a la buena o a la mala?

De pronto un escalofrío recorre el espinazo del maestro fuego cuando los ojos de Bolin brillan de azul frente al rostro de Mako. Este pega un grito y es tomado de la camisa por Bolin quien lo asestó contra un árbol apretándolo a él. El maestro fuego estaba horrorizado.

- No sabes lo bien que se siente tener acceso a tanto poder. Luchar con mi doble no fue tarea fácil, pero unirnos fue la mejor decisión.

- Bolin no...

- ¡MAKO! -grita de pronto la voz de Korra quien luego apareció aproximándose hacia ambos. Bolin gruñó y presionó más a su hermano contra el árbol mientras le daba un ultimátum-

- No tendrás al avatar siempre contigo para defenderte. Tarde o temprano te encontraré y acabaré contigo.

Dicho esto Bolin soltó a su hermano quien cayó de rodillas al suelo y desapareció en un instante propulsándose con el poder de la tierra. En ese segundo llegó Korra hacia el ojos dorados.

- Mako ¿Estás bien? -preguntó preocupada pero él no respondió, simplemente estaba inmóvil con su vista fija en el horizonte mientras observaba a su hermano perderse en la lejanía-

Sus ojos dejaron salir un mar de lágrimas que comenzaron a inundar sus mejillas y sus labios comenzaron a temblar casi tanto como su pulso. Su corazón se rompió y la palidez fue el tono dominante de su piel. Parecía muerto en vida. Korra sintió también el deseo de llorar al ver a Mako tan roto y horrorizado.

Con la voz entrecortada y un deseo inquietante de impotencia y rabia. Mako profirió estas palabras...

- No Bolin... No Bolin...

Comenzó a gemir desconsolado y Korra se agachó para abrazarlo con fuerza. Él enterró la cabeza sobre su pecho y ella lo atrajo a sí misma para protegerlo con sus brazos.

Bolin había sido unificado. Nada podría estar peor.

Cada vez eran menos y era más difícil mantener la lucha. ¿Qué les iba a deparar el futuro ahora?


Continuará...


Jajajajajaja Te Amo Kuvira! Gracias por patearle el trasero así sea momentaneamente al hdp de Khan.

En fin... ¿Les gustó el cap? Si es así, por favor agradezco sus reviews, me animan y me ayudan a continuar escribiendo esto.

Bueno, revelaciones y más dudas on coming... Dodecaedro amoroso a la vista xD Ships crack naciendo... ¿Cómo terminará todo esto?

Y Bolin... T.T Me reservo comentarios, soy un maldito xDDD

En fin gracias a todos por leer, son increíbles su apoyo me hace feliz, no solo sus reviews, sino también sus favs and follows. :)

Nos leemos la próxima.

Prota Makorrian.