HOLAAAAA!

Qué bueno que vengan a leer. Bueno aquí les traigo la continuación de este fic, viene cargado de muuuchas emociones diría yo y ya quiero que lo lean.

De antemano agradezco todo su apoyo, sus lecturas y comentarios. Son la razón de que siga adelante.

No les quito más tiempo. DISFRUTEN!


MAKORRIAN LOVE


Los cantos de los cuervos se amplificaban perdiéndose entre la acústica de ese inmenso bosque a las afueras de Ciudad República. Los macizos árboles creaban una especie de capa con sus ramas que impedían pasar luz del sol, manteniendo aquel sendero tan oscuro y tenebroso.

La madrugada estaba corriendo y los primeros destellos del amanecer llegaron al mismo tiempo que las gotas de rocío que caían de las copas de los árboles producto de la recia lluvia de la noche anterior.

Aquel bosque parecía olvidado, solo, pero en realidad estaba lleno de vida.

Varias personas con miradas profundas y malvadas, parecidas todas entre sí y con ropajes verdes metálicos caminaban hasta pararse de pie frente al contorno del cuerpo del poderoso Khan quien los observaba con cierta fascinación. Aquellas almas eran los únicos habitantes en esos kilómetros de jungla.

Khan posó sus penetrantes ojos verde esmeralda sobre el grupo al exclamar.

- Clan Beifong... ¡Que placer verlos a todos reunidos al fin!

El poderoso clan de maestros tierra/metal observaron a Khan con sonrisas algo peligrosas, entonces Suyin dió un paso al frente y respondió.

- Estamos aquí porque nos prometiste poder y gloria. Esperamos que cumplas, hasta ahora solo hablas de que una nueva era viene y no hemos visto nada más de ti.

- No sean impacientes -les responde calmado- bien saben que aún tenemos varios baches en el camino que han impedido que la unificación se complete en el lapso que esperábamos. Aún hay que encargarse de esos asuntos... No me hagan recordarles que ustedes fallaron en su misión de acabar con el avatar y sus fastidiosos amigos.

Entonces el siniestro Khan fijó su mirada sobre la más anciana de los maestros metal y distorsionando un poco su sonrisa haciéndola parecer más macabra y burlona, dijo.

- Oh poderosa Toph... ¿No que tú no fallabas?

- Puedo demostrártelo ahora mismo -contestó retadora la mujer ciega, a lo cual Khan emite una risita- ¿Miedo? -dijo retadora-

El silencio se hizo presente en aquel ambiente boscoso. Literalmente se pudo escuchar al viento silbar mientras pasaba a toda velocidad a través de ellos. Las miradas de Khan y Toph se cruzaron y se mantuvieron fijas la una a la otra. Ambos parecían unos invencibles arrogantes que nunca darían un brazo a torcer. Pero tampoco era para que iniciaran un combate.

De pronto Toph movió su pie arrancando una roca mediana del suelo y casi de manera imperceptible al ojo humano la arrojó con suma rapidez hacia Khan, pero este la atrapó con su mano haciendo gala de sus buenos reflejos. Sus movimientos tan precisos y rápidos sorprendieron al resto del clan.

Khan apretó su puño agrietando la roca hasta hacerla pedazos y regarla en el suelo como arenilla a la vista de todos. Toph sonrió de medio lado y volvió a su posición original.

- Espero que podamos llevárnosla bien todos y evitar cualquier tipo de riñas -dijo Khan- Al fin y al cabo estamos unidos en un mismo fin, ¿No?

- Si los baches son los que nos están impidiendo avanzar, entonces hay que eliminarlos de una vez -interrumpe Lin en su forma más brusca posible- Conozco bien a esos 4 miembros del equipo Avatar. Podríamos encargarnos de ellos fácilmente.

- Réstale uno -dice Khan- yo ya me he encargado personalmente de uno de ellos.

La familia Beifong se sorprende al escuchar aquello.

- ¿Te has encargado de uno? ¿De quién? -pregunta Toph-

De pronto una voz diferente interrumpe la conversación diciendo.

- Del único maestro lava que existe en todo el mundo. -Los maestros voltearon sus rostros al escuchar aquello y sus ojos divisan a un poderoso y sombrío Bolin salir de las sombras de aquellos árboles. Su presencia parecía más siniestra y temible ahora y su entrecejo fruncido detonaba mucha malicia sin tener necesariamente que perder esa sonrisa confiada y arrogante de su rostro. Los miembros del clan se sorprenden aún más al descubrir que el maestro lava había sido unificado-

Khan observa a Bolin satisfecho y con una notable felicidad y agrado, respondió.

- Bienvenido... Bolin.


Capítulo 13: The Hunger For Blood


Las llamas salieron de cada centímetro de sus manos y llenaron toda la habitación. Un grito de desespero acompañó la horrible ola de calor que vino junto con las llamas, quemándolo todo, incinerando hasta el más mínimo detalle.

Lo único más grande que los gritos y las llamas era el dolor que siempre permanecía. Sus ojos estaban casi cegados por el resplandor y empañados por las lágrimas. Se estaba quemando a sí mismo pero no le importaba, debía dejar salir toda esa rabia que tenía dentro.

- BOLIN! -gritó de nuevo al momento que extendió sus manos hacia el suelo disparando mucho más fuego que se propagó a todos lados de esa cabaña de madera abandonada. El fuego ya estaba muy avivado-

Korra entró entre carreras a la cabaña y disipó las llamas con sus manos al momento que iba hacia Mako y lo sostenía con fuerza de los brazos.

- ¡Mako! ¿Estás loco? ¿Piensas quemarte vivo a ti mismo? -lo regaña-

Mako bruscamente se libera del agarre de Korra y le da la espalda, afincándose con su brazo a la pared y acurrucándose allí para llorar. Sus gemidos conmovieron a la morena, sabía lo mal que Mako se estaba sintiendo. Había perdido a su hermano y eso lo había devastado por completo, de hecho nunca lo vió tan destruido.

- Ma... Mako... -intenta acercarse la morena lentamente, sintiendo algo de miedo por él- Por favor no te pongas así...

- ¿Y CÓMO QUIERES QUE ME PONGA? -le gritó frustrado mientras le lanzaba una mirada de rabia al rostro- ¡ME ARREBATARON A MI HERMANO! ¿NO VES?

- Lo sé Mako, y lo siento. -dice ella al instante mientras lo abrazaba con fuerza apegándolo a su pecho mientras sus ojos despedían algunas lágrimas. Él no quería ser abrazado pero Korra no le permitió moverse, tenía que saber que ella lo sentía.

El chico solo se limitó a desviar su mirada de ella y a suspirar con algo de pena.

- Sentirlo no sirve de nada. No me devolverá a mi hermano.

La voz quebradiza de Mako, sus temblorosos labios al pronunciar palabras, sus ojos irritados y su rostro enrojecido por las pequeñas quemaduras que se había auto provocado en su ataque de rabia hacía que la morena entendiera al segundo que Mako estaba hablando dominado por la impotencia, la tristeza y el enojo. Quería conocer las palabras mágicas que pudiesen tranquilizarlo o que su abrazo le trajera calma, pero sabía que el único abrazo que podría arreglarlo todo, era el de su hermano Bolin.

- Bolin era lo único que tenía ¡Era lo único que me quedaba! Ya me lo han quitado todo ¡No pueden quitármelo a él también! -dijo apretando los dientes con tanto enojo que golpeó la pared con todas sus fuerzas dejando una marca de ceniza con la forma de su puño en la madera-

- Mako, por favor escúchame -intercede Korra mientras con sus brazos nuevamente lo toma con fuerza obligándolo a mirarla a los ojos- sé que te sientes frustrado y perdido, sé lo que es perder lo que más quieres... Pero quiero que sepas que no voy a dejarte solo, haré todo mi esfuerzo y dedicaré todas mis energías en encontrar a Bolin y no descansaré hasta devolverte a tu hermano sano y salvo... ¿Me oíste?

Mako de manera leve levantó la mirada con sus ojos aún hinchados y llorosos, pero sin contestar. Korra lo meció con fuerza y repitió.

- ¿ME OÍTE?

Mako miró en los ojos de Korra, tan puros, decididos, fuertes y sinceros, comenzaba a sentir como la morena realmente estaba siendo incondicional para él y, justo en ese momento la necesitaba más que nunca. Él solo no podía pelear esta batalla, él solo no podía sobreponerse, necesitaba un hombro duro en el cual afincarse.

... Y Korra estaba allí para él.

Conmovido él se lanza sobre ella abrazándola con fuerza, esta vez siendo él quien había tomado la iniciativa. Ella lo amarra con sus brazos y escucha el susurrar de su quebradiza voz cerca de su oído decir...

- Gracias Korra.

Ella solo pudo abrazarlo con más fuerzas.

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Mientras Tanto

En La Mansión Sato

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Baraz subía las escaleras hacia el pasillo de las habitaciones sosteniendo una bandeja de comida en sus manos en la cual sobresalía una rosa roja. El chico se notaba serio, sin embargo, y preocupado. No había tenido un simple gesto de preparar un desayuno, eso solo era un pretexto para poderse acercar a Asami luego de lo que ocurrió entre ellos.

Se detuvo detrás del marco de la puerta y tocó suavemente varias veces. Asami, quien estaba acostada sobre su cama despierta, con su cara llena de vergüenza y cero ganas de ver a nadie, mucho menos a él, respondió.

- Vete Baraz

- Asami, por favor... necesitamos hablar

- No quiero hablar -responde ella con fuerza-

- Te... Te traje el desayuno -interrumpe-

- Llévatelo

Con algo de desespero, Baraz golpeó la puerta con su puño mientras decía en voz algo rasposa y dolida.

- Sé que fui un idiota, no quise hacerte daño ni meterme en tu vida... No podría perdonarme el que estés enojada o herida por mi culpa. Por favor, déjame entrar...

Un largo silencio vino después en el que Baraz pensó que estaba perdiendo su tiempo y su saliva, ella no iba a responder. Pero entonces la puerta del cuarto de Asami se abrió y la chica apareció mirándolo con ojos verdes llenos de pena y dolor. Baraz entró deprisa antes que la chica se arrepintiera, quiso abrazarla pero ella se hizo para atrás. Él la miró con cierta pena, se sentía culpable.

- Sé que estás con Korra -le dice- sé que debes tener muchos sentimientos encontrados. Entenderé si ya no quieres seguir con esto, pero necesito saber que no me odias.

- No te odio, ese es el problema -replica ella frustrada antes de lanzarse sentada sobre la cama- no puedo odiarte ni aunque quisiera.

Ella parecía lastimada, triste y frágil. Baraz se dió cuenta que todo ese dolor interno no era por él, algo había vivido la bella Sato que la tenía tan rendida en la vida. Caminó hacia ella sentándose a su lado, esta no presentó resistencia. Con una mano levantó su mentón delicadamente para que lo viera a los ojos y entonces el maestro fuego dijo...

- ¿Por qué dices eso?

- Porque por más que me duele que me hayas besado, no se sintió mal, yo quería que lo hicieras. Eres la única persona que ha estado conmigo en estos momentos difíciles, me ha escuchado y verdaderamente siento que puedo decírtelo todo, como si te conociera de antes. -Debido al asombro en la cara de Baraz la chica voltea su rostro bruscamente para continuar con algo de coraje diciendo- Las personas que se supone tienen que estar conmigo no lo están... Tú has sido lo único que he tenido estas semanas.

- Pero... -titubeó el maestro fuego- ¿Cómo están tú y Korra?

Un suspiro fue lo que salió de la boca de la chica.

- Ya ni sé -exclamó rodando los ojos- no la he visto más, no hemos hablado más... La última vez que me vió yo estaba unificada y escapé de sus manos. Supongo que hasta este tiempo no me ha buscado... o... no me ha encontrado... ¡Ya ni sé!

- Lamento oír eso.

- Los primeros meses fueron excelentes con ella en el mundo espiritual, pero ahora todo ha cambiado... No es lo mismo.

- Vaya -suspira Baraz- pero y tus otros amigos? Bolin y su hermano?

- Bolin está bien, pero no entendería esta clase de cosas... -contestó la chica deteniéndose en seco, Baraz la miró fijamente como intentando sacarle las palabras de la boca-

- ¿Y Mako?

Asami apretó sus puños al escuchar su nombre.

- Ese dejó de ser mi amigo hace mucho tiempo.

A Baraz le sorprendió quizás la forma en que lo dijo, parecía molesta, resentida por algo. Tenía que saber lo que en realidad estaba pasando.

- ¿Por qué dices eso? Creí que estabas agradecida con él porque nos salvó de Khan.

- Mako ha sido la causa de todas mis desgracias y fracasos amorosos -dice la chica aun con rabia, pero con los ojos llenos de lágrimas-

- ¿Cómo? ¿Saliste con él?

- Si, lo hice -responde- y fue hermoso hasta que él se fijó en Korra. Lo que ambos tenían era fuerte, tanto que no podía dejar de pensar en ella. Eventualmente tuvimos que terminar para que él estuviera libre para estar con Korra...

- Lo siento -dijo él-

- Luego ellos también rompieron porque no estaban en la misma frecuencia, fue entonces cuando comencé a interactuar más con Korra -confiesa- nuestra amistad creció mucho, pero sabía que todavía sentía algo por Mako y era evidente aunque no tocaran el tema... Fueron el primer amor uno del otro... eso no se olvida ¿No? Además ambos maduraron y ya no tenían los problemas de antes, estaba segura de que si decidieran volver a intentarlo, podrían funcionar... Pero entonces me eligió a mí -dijo Asami-

- ¿Crees que Mako tiene que ver con que ahora tú y Korra estén teniendo problemas?

- Tiene todo que ver -replica entre dientes- ¡Ha! ¡Qué estúpida fui! Debí saber que Korra se iría con él al tener la más mínima oportunidad. No se han superado... son el uno para el otro -gime- siempre lo fueron. Pero me duele porque yo sí me enamoré de ella... fui sincera...

- ¿Y no has intentado arreglar tus problemas con Korra? Digo no tienen que terminar por eso.

- Pero es que no sé si sirva de algo. Seguramente Korra ya está con él, apoyándolo en todo lo que necesite como Mako siempre estuvo para ella, y yo por mi parte he vuelto a ser invisible.

Baraz abraza a Asami para consolarla un poco y ella se deja cubrir por él tranquilizándose en sus brazos.

- No sé... No sé que decir -exclama Baraz-

- No tienes que decir nada -respondió ella levantándose y mirando en sus ojos- Solo quiero que sepas que no te odio ni podría hacerlo. Eres el único que realmente me escucha, quisiera que mis amigos fuesen más como tú.

Él le sonríe y dice...

- ¿Qué pasará contigo y Mako? -ella vuelve a desviar mientras dejaba salir otro suspiro-

- No lo sé -dice brusca- sólo no deseo verlo más.

En ese momento los chicos escuchan la puerta sonar con bastante insistencia, así que ambos bajan entre carreras a abrirla, parecía urgente.

A Asami le costó tragar saliva cuando al abrir, observó el rostro de la morena Korra mirándola con ojos desesperanzados mientras Mako estaba apoyado en uno de sus hombros con la cabeza gacha. Sato estaba paralizada mientras Korra la veía con ojos suplicantes y decía...

- ¿Puedo pasar?

Asami solo pudo mirarla sin palabras unos segundos más.

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Allí estaba Korra, prácticamente trayendo en brazos a un debilitado Mako que parecía no tener fuerzas ni para estar de pie. Ambos se veían como si acabasen de venir de una guerra, tenían raspones y heridas a medio cicatrizar, la mirada suplicante de Korra completó la escena.

- Asami... ¿Podemos pasar?

- ¿Qué... Qué les pasó? -dice ella sin salir de su asombro. Korra entra con Mako y Baraz la ayuda a cargarlo hasta sentarlo en el sofá. El estaba en estado de shock, inmóvil y sin reaccionar ante nada. La morena fue hacia Asami y dijo-

- Tuvimos que enfrentarnos a Toph y pues huimos antes de que acabaran con nosotros, estuvimos unos días refugiados en las montañas y ahora recién hemos vuelto...

- ¿Y a él qué le sucede? -interrumpió Baraz mientras agitaba su mano frente al rostro inexpresivo de Mako quien estaba sentado en el sillón sin moverse ni omitir palabras-

Korra observó al chico y luego volteó su mirada hacia Asami. Ella notó al instante su desesperación y tristeza, sus ojos azules conteniendo las lágrimas la hicieron desesperarse por ese corto silencio que pareció una eternidad.

- ¿Qué sucedió!? -presionó Sato-

- Ellos tienen a Bolin! -contestó la morena.

Asami abrió sus ojos de par en par e incluso Baraz se sorprendió al escuchar aquello. Una lágrima recorrió la mejilla de Mako en el proceso.

- Oh no... -exclamó Asami horrorizada para luego ver a Mako, con razón estaba tan pálido y demacrado, podía imaginarse lo que estaba sufriendo-

- ¿Cómo pasó? -preguntó Baraz-

- No lo sé -responde Korra con frustración- él salió a buscar comida y al volver sólo atacó a Mako, entonces supimos que había sido unificado.

- Pobre... -masculló Asami viéndolo, por un segundo se sintió un poco mal por todo lo que había dicho de él antes, eso no cambiaba en nada su posición, pero tampoco la hacía sentir una mejor persona, al fin y al cabo estaba sufriendo- Pueden quedarse todo lo que necesiten, Mako debe descansar y...

- No... -interrumpió el cejas arqueadas con molestia- Hay que ir a buscar a mi hermano... No tengo tiempo para descansar yo...

- Oye maestro fuego, cálmate -lo interrumpió Bolin- todos te ayudaremos, no tienes que explotar

- ¡A ustedes no les importa una mierda mi hermano! -gritó con la voz entrecortada- ¿Cómo pueden estar aquí sentados diciendo que lo dejarán para después cuando mi hermano podría estar en peligro justo ahora? ¡NO SABEN NADA!

- Mako cálmate! -gritó Asami-

- NO ME PIDAS QUE ME CALME MALDICIÓN! -gritó entre lágrimas, a lo cual la morena corrió a abrazarlo con fuerza imposibilitándole cada movimiento. Asami quedó fría al ver la reacción de la morena. Mako rompió a llorar en el hombro de Korra y ella tomó su rostro con ambas manos y lo hizo mirarla-

- Mako, te prometo, YO te prometo que vamos a rescatar a tu hermano esté donde esté... No te voy a dejar solo, pero primero necesitas estar al 100% o solo serás un estorbo para nosotros, sé que quieres encontrarlo, nosotros también, pero tenemos que hacer las cosas bien ¿Entiendes? No estás solo... estamos contigo...

Asami observó con los puños cerrados y mordiendo su lengua con fuerza para no decir nada impropio el cómo Mako observaba fijamente a Korra como hipnotizado por ella, dejó de gemir y recuperó la calma, nadie hubiese logrado calmar a Mako en esa misma situación, solo Korra probó que podía hacerlo. Además su cercanía, el estar tan apegados el uno al otro, el cruce de respiraciones y miradas... Asami solo sintió una rabia asesina, pero supo controlarse y solo se limitó a voltear la mirada.

- Júramelo -dijo Mako-

- Con mi vida -respondió ella-

- Ahí tienes tu juramento chico malote -dijo Baraz mientras pasaba el brazo de Mako sobre su hombro para ayudarlo- ahora vamos a una de las habitaciones para que duermas.

- Yo puedo...

- Shhh... Cállate, no puedes. -respondió antes de que ambos se marcharan-

Korra volteó su mirada y observó a Asami parada en el medio de la sala mirándola fijamente, estaba seria, quizás demasiado pero Korra nunca adivinó que estuviese molesta por algo, así que se limitó a suspirar y decir a su novia.

- Me siento mal por Mako... Pobre...

- Si, claro -respondió agria- por cierto Korra hace mucho tiempo que no nos vemos y la última vez que lo hicimos yo estaba unificada, me pregunto si estabas tan preocupada por mi como ahora lo estás por Mako.

- ¿Qué? ¿A qué viene todo eso? -preguntó extrañada-

- Nada, olvídalo. -dijo Asami antes de darse la vuelta y salir hacia el balcón pese a los llamados de Korra. No hizo caso, solo se alejó de ella-

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Al Mismo Tiempo

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En aquel siniestro y frío bosque, en ese desolado territorio apartado de la tienda de los unificados. Khan estaba de cara al crepúsculo y de espaldas a Bolin quien lo miraba fijamente. Los cuervos revoloteaban sobre sus cabezas y los búhos anunciaban la llegada de la noche. Solo aquellos dos poderosos maestros respiraban ese mismo aire.

- Todos mis enviados me han fallado -inició Khan su discurso con su característica voz áspera aun dándole la espalda a Bolin y con la vista fija en el horizonte- ... Incluso la "más poderosa maestra tierra" del mundo fracasó en su intento de capturar al avatar y sus amigos... ¿Qué te hace a ti diferente? -preguntó eso último luego de darse la vuelta para espiar en sus ojos cada reacción-

Bolin permaneció calmado y sumamente confiado. Se veía macabro, tenebroso y sin alma.

- Porque Toph es una maestra tierra/metal... poderosa o no, hay muchos como ella en el mundo. Pero yo soy un maestro lava, él único en mi clase que has visto y verás... Yo no cometo errores -sentenció de manera fría-

- Eso lo pongo en duda -desafía- aún debes encarar a tu querido hermano maestro fuego... ¿Estás seguro de que puedes hacerle frente?

A Bolin se le escapa una pequeña carcajada.

- No solo puedo encararlo, sino que lo voy a destrozar -dijo confiado- Y lo mejor de todo es que ni siquiera tendré que tomarme la molestia de ir a buscarlo.

- ¿Cómo estás tan seguro? -pregunta el maestro metal-

- Porque conozco a mi hermano... Él vendrá a mi como abejas a la miel, y entonces estará acabado

Con una sonrisa maligna cerró aquella cita llena de confianza y arrogancia, lo cual Khan disfrutó completamente, tanto que sonrió junto con él de la misma forma.

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En La Mansión Sato

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Asami estaba posada sobre el barandal de su balcón observando el despejado cielo anaranjado mientras el viento hacía mover su hermoso cabello negro. Sus ojos parecían vacíos y resentidos, quería estar sola un rato, pero no tardó en escuchar la voz de Korra hablarle detrás de sí.

- Oye... ¿Podemos hablar? -Asami suspira-

- Aunque te diga que no igual vas a hacerlo... Ustedes maestros fuego son iguales.

- Oye ¿Qué fue todo eso de allá? Claro que estaba preocupada, pero mientras te buscábamos Toph intentó matarnos y tuvimos que ocultarnos unos días, me alegra que ahora que hemos vuelto veo que estés bien.

- ¿Qué nos pasó? -pregunta ella mirándola a los ojos. Korra se hacía la misma pregunta, pero se limitó a levantar los hombros en señal de no saber- antes todo se daba tan fácil y ahora es imposible que si quiera encontremos un momento para hablar y cuando lo hacemos solo discutimos... Lo mismo te pasaba con Mako.. ¿No?

- Si, lo sé... Es difícil ser pareja del avatar, lo siento -se lamenta-

- Es que, ya no siento que seamos las mismas de hace un año, hemos cambiado... sabes a lo que me refiero.

- Oye, -dice Korra poniendo la mano sobre su hombro y dedicándole una sonrisa- han habido complicaciones, pero creo que hay cosas más importantes con las qué lidiar

- ¡Claro! -sonríe de forma sarcástica- siempre hay algo más importante que yo

- No quise decir eso...

- ¡Siempre hay cosas más importantes que yo! ¿Te has detenido a preguntar cómo me liberé de la unificación? ¡Te apuesto a que no lo sabes! -le replicó- lo sabrías si me prestaras un poco de más atención.

- ¡ESTOY HACIENDO LO QUE PUEDO PARA AYUDAR AL MUNDO! ¡YA BASTANTES PROBLEMAS TENGO ENCIMA! ¿POR QUÉ INSISTES EN AÑADIR OTROS?

- Oh perdona... Si tanto te molestan los sentimientos de tu novia, entonces...

- ¿Pero qué es lo que pasa? -la interrumpe con desesperación mientras se toma el rostro con las manos- ¿Por qué estás molesta conmigo? ¿Qué te hice?

- Sabes bien lo que hiciste!

- No! No lo sé, por eso te estoy preguntando...

- ¿Acaso no es evidente lo que pasa? -le confronta- ¿Acaso no es evidente que todavía tienes sentimientos por...?

- ¡CHICAS! -apareció de pronto Baraz algo agitado interrumpiéndolas en el acto, ambas lo vieron intrigadas y el maestro fuego con algo de temor, les dijo- Mako no está... ¡Escapó!

Los ojos de Korra se abrieron como platos y su mandíbula cayó con ella.

- ¿Qué?

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Al Mismo Tiempo

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- "No puedo esperar" -pensaba Mako mientras caminaba a paso apurado rumbo a ese bosque en el cual se hubo encontrado a su doble aquella vez. Era tan tenebroso, sabía que allí tenía que estar su hermano, iba a rescatarlo como diera lugar- "Ellos no entienden" -continuó- "Solo lo retrasan y esto no puede esperar. Aguanta Bo, voy por ti"

La noche comenzaba a caer y la poca iluminación que había en ese bosque durante el día ya estaba muriendo con el sol. Aun así eso no sería inconveniente para un maestro fuego.

Con cautela se adentró en aquel lugar, tan solitario que cada paso generaba un eco a lo profundo del mismo. Necesitaba ser precavido, sabía que lo que hacía era peligroso, estaba consciente de que podría salir muerto de esto, pero no le importó. Mako siempre había puesto cosas de menor importancia por encima de su propia vida, pero Bolin era lo más valioso que el maestro fuego podía tener, era de esperarse que no dudara en esperar medio segundo para ir por él.

Mako sabía que los chicos querían ayudarlo, pero él no quería consuelos vacíos. El único consuelo que le serviría es tener a su hermano frente a él mirándolo a los ojos como antes, sonriéndole y diciendo algo tonto, solo eso lo calmaría y mientras no lo tuviera no iba a detenerse. Costara lo que costara, no lo haría.

Se camufló en uno de los árboles y miró hacia dentro de ese sendero que se abría frente a él. Sabía que estaba cerca, su sexto sentido se lo indicaba con fuerza, ese era el camino.

Se dirigió a hurtadillas más adelante y se detuvo al observar una tienda de metal construida a medias en aquel lugar, pero parecía vacía como si se hubiesen marchado hacía tiempo. ¿Acaso sabían que venía? ¿Dónde estaban todos?

Mako comenzó a sentirse nervioso. Incluso más cuando una voz habló detrás de él pegándole un susto de muerte.

- ¿Me buscabas? -Asombrado, el cejas arqueadas se volteó para divisar la silueta de su hermano parado justo frente a él en medio de ese desolado lugar. Su corazón se aceleró, estaba asustado, pero decidido-

- Bolin -exclamó Mako. Estaba emocionado de encontrar a su hermano, pero comprendía su nueva naturaleza, no se dejaría engañar, no de nuevo-

- Te estaba esperando, sé que quieres llevarme de vuelta a casa y que vuelva a ser como antes. Así que ¿Qué tal esto? Que se decida con un combate, sólo tú y yo hermano. El que gane tendrá el derecho a decidir lo que hará con el perdedor, si perdonarle la vida o darle muerte -expresó Bolin con su mirada completamente profunda- Si tu ganas, podrás llevarme contigo y no opondré resistencia, pero si yo gano... -hace pausa para sonreír- es mejor que no pierdas, porque yo no te perdonaré la vida.

- Ambos sabemos cómo terminará esto. Recuperaré a mi hermano y a ti te mandaré al infierno asqueroso doble -replica-

- Bien, te dejaré dar el primer golpe. -dice Bolin burlón, a lo cual Mako decidido da el primer paso para ir contra él pero entonces el ojos verdes se lleva las manos a la boca fingiendo sorpresa- Oh no espera... -Mako se detiene en seco- olvidé algo importante.

- ¿Qué?

- ¿Acaso crees que en realidad solo somos tú y yo, hermano? -se carcajeó- ¿Te has metido en la fosa de los leones y tienes el descaro de venir a desafiarme? -hace un pequeño chasqueo de labios- ¡Qué inocente!

De pronto muchas sombras comenzaron a salir y rodear al maestro fuego. Su corazón se aceleró repentinamente al contemplar cómo se trataba del temible clan Beifong, todos juntos, rodeándolo. Sus sonrisas eran un presagio de lo que iba a pasar a continuación, Mako supo entonces que estaba perdido.

Volteó la mirada de nuevo a su hermano unificado al escucharlo reír.

- De verdad quería que tuviéramos un combate solo tú y yo bro, lo juro! -dice Bolin entre risas burlonas- pero creo que entiendes que aquí todos son como leones hambrientos, si llega un pedazo de carne fresca... Todos se pelean por él -sentencia- Y realmente no estoy interesado en una pelea familiar, eso sería muy cursi.

- ¡COBARDE! -gritó Mako alterado- ¡DIJISTE QUE SI YO TE GANABA VENDRÍAS CONMIGO! ¿PARA QUÉ DICES ESO SI NO IBAS A PELEAR? ¡ENFRÉNTAME!

- No estás en posición de hacerte el rudo hermanito... Sabes que estás acabado...

- ¿Qué hacemos con él Bolin? -preguntó uno de los gemelos, quienes parecían más desquiciados que nunca por ver algo de sangre-

A Mako se le paralizó el corazón al escuchar esa pregunta algo sarcástica. Volteó su rostro de nuevo hasta ese ser que ya no parecía ser su hermano y el tiempo pareció detenerse a cámara lenta en medio del nerviosismo. Aún tenía esperanzas de que su hermano genuino dentro de ese ser tuviese algo de compasión.

- ¡MÁTENLO! -sentenció Bolin con total calma-

De pronto Mako se vió venir a todos esos maestros tierra/metal encima de él y solo pudo girarse creando una burbuja de fuego que lo cubriese, pero incluso él sabía que eso no era suficiente para detener a esos leones hambrientos, su sed de sangre era demasiado intensa para detenerla con unas simples llamas.

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Al Mismo Tiempo

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- Mako, resiste! -se decía a sí misma Korra en voz alta mientras a toda velocidad se deslizaba por el suelo en medio de una avalancha como si de un misil se tratara.

Había detectado la energía de Mako utilizando su habilidad rastreadora y estaba yendo lo más rápido que podía. Estaba tan desesperada y temerosa de lo que pudiese pasar que no tenía tiempo de esperar a Baraz quien se había ofrecido a ir con ella. De hecho, lo había dejado atrás hace mucho.

Korra debió saberlo, debió saber que Mako actuaría con impulsividad. Al fin y al cabo si se tratara de sus padres o de Naga, ella haría lo mismo, así que no lo juzgaba ni lo insultaba mentalmente... demasiado. Solo esperaba que estuviese bien para cuando llegara.

Las malas noticias eran, que cada segundo era decisivo y Korra se sentía más lejos que nunca.

- Aguanta, por favor!

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Mientras Tanto

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Un gruñido se escapó involuntariamente de su boca cuando una roca se le revienta en la cara haciéndolo perder la noción del equilibrio. Tambaleándose mareado como un muñeco, Mako intentó recuperar la razón, pero entonces otra roca lo golpeó en el costado y lo hizo tambalearse, pero no tuvo tiempo ni siquiera de irse al suelo porque otra roca colisionó en su espalda enviándolo hacia adelante quedando justo en frente de la unificada Lin Beifong, quién asestó un fuerte puñetazo en su rostro que lo arrojó al suelo.

Las risas del grupo eran ensordecedoras, las burlas del clan hacia el maestro fuego quien se contorsionaba como gusano de dolor, se hacían más escandalosas.

- ¡Vamos maestro fuego! ¡Levántate! -se burló Wing- ¿No quieres salvar a tu hermano?

Lleno de rabia e impotencia, Mako intentó levantarse rápidamente encendiendo una flama de fuego en su mano, pero Suyin pateó una roca que se le resquebrajó en el mentón al chico y lo envió de espaldas al suelo de nuevo.

Esa paliza le tenía el rostro moreteado y con muchos rasguños. Las risas mientras tanto no cesaban.

Negándose a rendirse, Mako afincó sus manos en la tierra y utilizó la poca fuerza que se quedaba para irse levantando de manera lenta y torpe, ignorando todas las burlas y los dedos que lo señalaban. Antes de lo pensado, el determinado chico estaba nuevamente de pie mirando enfadado a la anciana frente a él. Sin lidiar palabras arrojó una llamarada hacia ella pero esta fácilmente se agachó esquivándola para luego arrojar una pieza de metal que amarró sus manos y lo hizo levantar sus brazos flotando en el aire unos centímetros. La anciana se acercó con la fuerza que le provocaba la propulsión de su elemento y hundió su puño en el abdomen de Mako arrancándole un horrible grito de dolor en el cual escupió un poco de sangre.

- Siento como uno de tus órganos internos se ha movido de lugar -sonrió Toph para luego empujarlo y hacerlo irse al suelo. Inmediatamente se enrolló como un armadillo apretándose el abdomen y temblando de dolor. Suyin se acercó a su madre inmediatamente diciendo-

- Este chico ya no puede más... Quiero ver algo de sangre

- Eso se puede arreglar -interviene Huan antes de hacer flotar varias placas filosas de metal sobre sus manos-

- ¡CÓRTALO HUAN! ¡CÓRTALO! -gritaban excitados los gemelos y el chico oscuro no iba a hacerse de rogar. Levantó su mano con la cuchilla dispuesto a acabar con la vida del derrotado maestro fuego, pero cuando intentó arrojársela, esta fue en dirección contraria clavándose contra un árbol-

Entonces todos oyeron una dominante voz.

- ¡DÉJENLO EN PAZ! -los Beifong voltearon, incluso Bolin quien observaba desde no muy lejos la golpiza-

- ¡Pies ligeros! -exclamó Toph luego de sentirla con sus pies-

Korra horrorizada miró hacia un lado a Mako tirado en un mar de sangre provocado por las heridas en sus extremidades y temblando de frío y dolor. Su rostro se llenó de rabia y solo pudo contemplar con demasiada ira asesina al resto del clan.

- Ustedes se arrepentirán de haberle hecho eso -amenazó con los dientes apretados-

- ¿Y qué harás al respecto? -desafió Suyin-

- ¡ACABAR CON USTEDES!

Dicho esto Korra juntó sus puños e inclinó su cabeza. De pronto una explosión de aire se genera sobre sus pies al entrar violentamente en estado avatar, pintando sus ojos de un dominante blanco. Una ventisca poderosa golpeó a los maestros metal haciéndolos retroceder unos pasos. La poderosa avatar no iba a tener piedad esta vez.

- ¡SOBRE ELLA! -ordenó Suyin a sus hijos quienes salieron disparados hacia la morena como poderosos misiles propulsados, pero Korra golpeó la tierra con ambos puños creando una grieta en el suelo que se extendió rápidamente hacia el camino de los gemelos creando una explosión en sus pies y arrebatándoles todo el equilibrio. Con un simple movimiento de manos creó dos corrientes de viento que los separaron hacia cada lado enviándolos por los aires hasta golpearse fuertemente contra un árbol y caer al suelo-

De pronto Korra observó como una lluvia de placas metálicas cortantes se le venían encima, eran cientos de cuchillas asesinas todas rumbo a ella. Pero extendió su mano al frente y todas se detuvieron en seco, entonces la morena en un movimiento circular de pies y manos devolvió aquella poderosa lluvia de hojillas que si bien antes eran controladas por todos los maestros metal, Korra se bastaba para moverlas por sí sola.

Sabía que esas placas metálicas no detendrían al clan, es por eso que luego de arrojarlas, fijó bien sus pies sobre el suelo y contrayendo su abdomen se inclinó un poco hacia adelante soplando con fuerza al momento que de sus labios una enorme llamarada de fuego tan grande que cubrió todo el panorama salió disparado hacia los maestros tierra, quienes en un acto reflejo levantaron una gran muralla para resguardarse, pero la colisión del fuego contra la tierra hizo que esta se hiciera hacia atrás y todo el clan luchara por no ceder, pero el poder del avatar y su fuego control era demasiado y no parecía tener límites.

- NOSOTRAS PODEMOS AGUANTAR ¡VAYAN POR ELLA! -gritó Lin a Su y Huan, quienes dejaron de empujar la muralla y se propulsaron hacia arriba por columnas de tierra pasando por encima de la muralla y las llamas-

Korra levantó la mirada y los observó venir hacia ella por los aires. Suyin y su hijo dispararon dos proyectiles de tierra hacia el avatar pero esta los destrozó con sus manos fácilmente cuando cayeron sobre ella. Sin perder tiempo disparó dos látigos de agua con cada mano que se amarraron a los cuerpos de los maestros metal aún en el aire y en un movimiento circular y muy certero los estampó a ambos contra la tierra de cara y con fuerza. No conforma con eso, hundió sus brazos hacia abajo haciendo que los maestros tierra agrietaran aún más el suelo creando con sus cuerpos un cráter y terminando hundidos en la tierra.

Al segundo, Korra sintió un gran trozo de la antigua muralla hirviene salir disparado hacia ella por lo que se movió ágilmente hacia un lado con lo cual el pedazo de concreto le rozó el rostro. El proceso se repitió de la misma forma una vez más. Entonces, sabiendo que aquellos ataques eran una mera distracción, Korra fijó su vista al frente observando como Lin Beifong se le venía encima propulsada por arena, pero Korra salió disparada también propulsada con la fuerza del aire hacia Lin tan rápido que esta no pudo captarla, solo sintió el agarre poderoso de la mano de Korra sobre su cuello. Observó horrorizada esos ojos blancos brillarle tan de cerca y luego un golpe de viento en su estómago que la mandó a volar sin más remedio hasta destrozar su espalda contra la última parte de la muralla que seguía en pie.

Solo quedaba una enojada Toph quien no dudó en aparecer frente a Korra en menos de dos segundos arrojándole un certero golpe, pero la morena lo esquivó al igual que aquellos que le prosiguieron. Entonces Korra tomó una placa metálica y amarró los brazos de Toph elevándola en el aire y hundiendo su puño en el abdomen de la anciana de la misma forma como se lo había hecho a Mako, arrancándole un grito quizás más horroroso. Acto seguido invocó un chorro a presión de agua para golpear el pecho de la anciana y alejarla de sí.

El avatar levantó su fiera mirada y observó a lo lejos como Bolin estaba de pie algo nervioso observando esa demostración increíble de poder. Sus miedos se acrecentaron cuando la sintió venir a toda velocidad propulsada por el aire.

- ¡NO! -gritó terco antes de lanzarle una gran oleada de ardiente lava en su dirección, pero Korra disipó aquello con una ventisca pasando justo por el centro y embistiendo a Bolin ambos yéndose al suelo-

Korra terminó encima de él poniendo sus brazos detrás de su espalda y cubriendo sus puños con un metal que él no podría controlar.

- ¡SUÉLTAME AVATAR! -gritó enfadado, pero Korra lo levantó con una sola mano y lo confrontó diciendo-

- Tú vienes conmigo.

Acto seguido, la morena fue a recoger a Mako con su otra mano montándolo sobre su hombro y sin más se propulsó con fuego en sus pies para salir de aquel lugar con ambos maestros en su poder. El avatar desapareció de repente.

Khan observó aquella pelea y escape del avatar con una rabia asesina. Sus dientes estaban apretados al igual que sus puños y su diafragma estaba comprimido. Khan odiaba al avatar, y lo odiaba con todas sus fuerzas.

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Más Tarde esa noche

En La Mansión Sato

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- ¡BOLIN! -se despertó Mako de golpe quedando sentado sobre aquella cama pero gruñendo al instante de dolor en sus costillas por ese brusco movimiento-

- Oye calmado -lo detuvo Korra poniendo su mano sobre el hombro de él. Este levanta la mirada y la observa sonreírle-

- ¿Korra? ¿Dónde estamos? -preguntó confundido-

- Estamos bien, en casa...

- ¿Y Bolin?

- Está con nosotros. -respondió ella. Esas palabras calmaron sobremanera al chico de ojos dorados quien literalmente emitió un suspiro de alivio muy profundo. Entonces Mako desvía su mirada y observa que Asami y Baraz también estaban en la habitación-

- Oye vaya susto nos diste -exclamó el otro maestro fuego- ¿Estás loco o qué?

- ¡Nunca nos vuelvas a dar un susto como ese! -regañó Sato a continuación-

Mako se limitó a buscar la mirada de Korra nuevamente y con los ojos llenos de lágrimas, le dijo.

- Korra, no tengo cómo agradecerte por todo lo que has hecho por mi, esto significa demasiado... No sabes cuánto.

Korra se sienta con él a la cama y responde.

- Solo trato de devolverte todos esos años de incondicionalidad que tuviste para conmigo. Tú te sacrificaste muchas veces por mí y yo no lo hice por ti, pero ahora quiero asegurarme de que estés bien y garantizar tu protección con mi vida. No importa lo que pase Mako... ¡Yo estoy contigo!

Esas palabras alegraron el corazón de Mako, más de lo que incluso hubiese pensado.

- Ya buscaremos la forma de devolver a tu hermano a su estado original -siguió Korra- pero lo importante es que te prometí que iba a devolverte a tu hermano... Y eso es lo que voy a hacer.

Luego de decir esto, la morena puso su mano sobre la de Mako aportándole calor. Él se dejó tomar por ella y la estrechó entrelazando sus dedos. Asami contempló aquello horrorizada y con el ceño fruncido, su corazón, aún más y más roto terminó de resquebrajarse en ese momento. Sabía que Korra simplemente lo estaba apoyando, pero lo que había detrás de todo eso era el problema. No le importaba sentirse egoísta o ególatra, la hermosísima Sato estaba decidida a no dejar que Mako le arrebatara el amor de su chica... No esta vez.


Continuará...


Uuuuyyy… ¿Les gustó? *.*

Bueno muchas cosas pasaron en ese capítulo. A medida que la relación entre Mako y Korra va avanzando, la relación del avatar con la bella Sato se desmorona. ¿Qué hará Sato? ¿Luchará por el amor de Korra?

¿Qué pasará con Bolin? ¿Lograrán sacarlo de la unificación?

Por otro lado… ¿Qué hará Khan ante esta nueva derrota? ¿Cómo reaccionará la desconocida entidad maligna a la que sirve?

Todavía queda muuucho por contar así que espero puedan seguir conmigo en lo que reste del fic. Si les gustó, les agradecería grandemente su opinión.

De nuevo, gracias a todos por leer y nos vemos pronto.

Prota Makorrian Out!