WAAASAAAAAAPP!

Pues aquí el negligente Prota Makorrian trayendo la conti de este fic algo loco y psicópata xD

Primero paso a agradecerles por su apoyo, como siempre me animan a seguir escribiendo.

Hay muchas cosas que faltan por develarse y creo que este capítulo es de revelaciones y giros en la trama, así que pues espero lo disfruten.


MAKORRIAN LOVE


La madrugada seguía su curso, aún estaba oscuro en ambos mundos. El sol aún no había salido y desde ya sabía que ese día sería muy largo y pesado. Lo que tenía que hacer a continuación no era de su agrado, incluso ya podía sentir su boca completamente seca y ese sabor amargo en ella. Su corazón latía con fuerza y sus manos sudaban. Si, tenía miedo.

Ya no estaba en el mundo de los humanos, estaba en el centro más recóndito del mundo espiritual, frente a aquella caverna oscura cuya energía era tan intensa que podía sentirse en el aire que respiraba. Tintes negros con bordes rojizos era el aura que esa energía oscura que emergía de la cueva pintaba.

Suspiró a profundidad y caminó dentro. La oscuridad lo cubrió de repente. El silencio era tan profundo que pudiera haberle sangrado los oídos. Ese lugar parecía no tener fin pues el eco de cada paso era repetitivo y continuo. En cierto punto se detuvo y bajó la mirada con otro suspiro, entonces inclina su tronco.

- Khan... -dijo aquella voz ronca y algo deformada que salió de la oscuridad. El maestro metal levantó la mirada y trató de encontrarle una forma a ese ser que estaba frente a él, pero le fue imposible entre tanta oscuridad-

- Mi señor -se limitó a contestar-

- He escuchado que tus hombres tuvieron un enfrentamiento con el avatar y no les fue muy bien... Se te escapó de las manos... De nuevo.

Khan se muerde los labios con impotencia y replica...

- Solo es cuestión de tiempo para que capturemos al avatar y entonces...

- ¡YO ME ENCARGO DEL AVATAR! -le gritó- ¡TE PEDÍ QUE ACABARAS CON SUS AMIGOS O QUE LOS UNIFICARAS! ¿Cómo puede ser que esos mocosos te venzan en cada batalla que tienen? ¿Acaso te falta poder luego de tu unificación?

- No mi señor

- ¿ENTONCES POR QUÉ SIGUES FALLANDO?

- Le imploro que me dé tiempo -exclamó aterrado cayendo sobre sus rodillas de forma respetuosa- Deme otra oportunidad para demostrarle lo que valgo, la próxima vez me encargaré de ellos personalmente sin dejárselo a terceros. Sé que puedo cumplir sus órdenes gran señor... Sé que puedo hacerlo feliz.

- Dame una razón para no aniquilarte ahora mismo -inquirió en voz desafiante-

- Porque no he cometidos más fallos que estos -respondió- aparte del avatar y su gente, el resto de la ciudad está unificada. La unificación está casi completa, pronto los espíritus tomarán el control.

- No morirás hoy... -dice la entidad luego de un rato- te necesito para algo grande que está por venir y quiero a alguien de mi entera confianza.

- Sabe que la tiene, señor. ¿Qué es eso grande que está por venir?

- Todo a su tiempo -interrumpe- lo único que necesito saber por ahora es si estás dispuesto a hacer lo que sea por la unificación.

- Lo que sea -contestó sin chistar de forma apresurada-

- ¿Estarías dispuesto a morir? -preguntó en aquella voz fría que palidificaba su piel. Tuvo que tragar saliva, pero su muerte estaba asegurada si se negaba, así que sin tener otro remedio, Khan lo miró decidido pero con algo de miedo y respondió-

- Estoy a sus órdenes jefe... Dígame qué hacer...

- ... Escucha con atención...


Capítulo 14: Talk With The Devil


Ciudad República prácticamente estaba en ruinas. La plaza del pueblo era un desastre. Con los humanos unificados, sus actitudes más violentas afloraban y solo sabían ir dando saltos como locos creando destrucción por doquier, lo que dejaba como resultado aceras rotas, árboles caídos y mitades de autos incrustados en casas comunes. Pero esa mañana lucía más desolada que de costumbre, era como si la vida en Ciudad República se hubiese existido esa misma mañana.

... O al menos eso llegó a pensar la antigua gran unificadora.

Kuvira caminaba a paso lento, cojeando un poco del pie derecho y algo cansada. Había caminado kilómetros desde su última ubicación para llegar a la ciudad, tenía hambre y moría de cansancio. Su cabello alborotado y mala cara se hacían notar.

La ojos verdes observaba el desolado y ruinoso paisaje frente a ella y solo podía sentirse mal. Era una ciudad muy bella y ahora estaba destruida. Pero tampoco podía ignorar el hecho de que parecía un zombie en medio de un planeta inexplorado... ¿Dónde estaban todos?

De pronto escuchó un paso no muy lejos de ella y al voltear el rostro observó a un sujeto parado a uno de sus laterales mirándola inmóvil. Parecía tranquilo pero estar en medio de una ciudad desolada observándola de pies a cabeza no le inspiraba confianza, así que decidió apurar el paso pero al voltear la mirada hacia el frente de nuevo observa a otro sujeto a escasos metros de ella, viéndola con esa misma mirada hipnotizante.

Kuvira se detiene en seco. Justo ahora se daba cuenta que esos hombres parecían ser más bien zombies, sedientos de algo, ella sospechaba que era su sangre.

Desvió su mirada de nuevo hacia atrás y le costó tragar saliva al darse cuenta de que estaba rodeada casi por 11 sujetos zombies cuyos ojos brillaban de azul. ¿Cómo era eso posible si hacía solo segundos estaba completamente sola?

- ¡Genial! -balbuceó la ojos verdes- más de ustedes.

Sin perder la calma pero con una clara incomodidad ante la situación, se retiró sus zapatos abollados y apretados de tanto caminar, poniendo sus pies descalzos sobre el suelo sintiendo cada fibra, cada grano de arena en su piel. Abrió los ojos y se cuadró en posición de batalla frente al círculo de unificados que la rodeaba y exclamó.

- Finalmente podré liberar este mal humor que cargo encima.

Con una mirada asesina, invocó el poder de la tierra y segundos después una gran nube de polvo los cubre completamente.

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Al Mismo Tiempo

En La Mansión Sato

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Mako sale de la cocina con una taza de café caliente esa mañana. Korra, Asami y Baraz estaban en la sala de estar. Korra se levantó de inmediato para ir hacia él. Sabía que lo que estaba a punto de hacer sería quizás lo más difícil que haya experimentado.

La morena se le acerca y lo ve a los ojos, sintió su miedo y expectación, también su incertidumbre y parte de su esperanza.

- ¿Estás seguro de que quieres hacer esto Mako? -él asiente ligeramente. Asami se levanta y se pone al lado de Korra, mirando al maestro fuego-

- Nosotras podríamos encargarnos de...

- Esto es algo que tengo que hacer por mí mismo -interrumpe- pero gracias por su ofrecimiento.

Korra y Asami se ven las caras con preocupación suspirando ambas derrotadas al mismo tiempo. La bella sato mete la mano en su bolsillo y saca un llavero que lentamente extiende hacia el ojos dorados.

- Suerte -le dijo. Mako sintió el frío metal de las llaves en su palma y asintió de nuevo con decisión.

Tenía que hacerlo, era su responsabilidad, siempre lo había sido. Se dió la media vuelta y caminó hacia el sótano de la casa, bajando por ese pasillo tan oscuro, el más recóndito de la mansión. Fijó su mirada en esa puerta de madera algo gastada al final del corredor y se detuvo frente a ella. Tragó saliva nervioso y metió la llave en la cerradura dando un pequeño giro en la muñeca.

El rechinamiento de la puerta acompañó la poca luz que entró a dicha habitación al abrise completamente, develando la sombra de una persona a mitad del cuarto atada fuertemente a una silla: El unificado Bolin.

Este, quien parecía estar dormido con la cabeza gacha, levanta la mirada y esboza una sonrisita burlona al observar a su hermano.

- Miren a quién tenemos aquí... ¡Pero si es mi hermanito!

- Tú y yo vamos a hablar! -le dijo decidido mientras cerraba la puerta detrás de él sumiéndolos a ambos en esa densa oscuridad de aquel sótano apartado.-

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Las chicas estaban preocupadas por él mientras permanecían en silencio en la sala de estar. Debido a la presión Korra abraza a Asami y ella la recibe en sus brazos.

- ¿Crees que estará bien? -pregunta la morena. A la bella Sato le molestó un poco el hecho de que tanto la pregunta como el abrazo fuesen por causa de Mako y no de ella, pero igual decidió tragarse su amargura y contestar-

- Lo va a estar, Korra.

- Oigan chicas, ¿Quién es esa? -preguntó Baraz quien observaba por la ventana a una mujer vestida de verde traer a dos sujetos montados sobre sus hombros, estos estaban golpeados y al borde del desmayo. Ella arrojó a uno al suelo antes de entrar a la casa y bruscamente lo hace sosteniendo de la camisa a otro de los sujetos lastimados-

- ¿Kuvira? -exclama Korra extrañada-

- ¿QUÉ HACE ELLA EN MI CASA? -replicó Asami-

- Dejemos la cordialidad para después ¿Quieren? -exclamó Kuvira mientras estampaba con fuerza al sujeto contra la mesa y lo apretaba del cuello. Este ya se encontraba maniatado con láminas de metal-

- ¿Qué hace? ¿Qué hace? -decía Sato-

- ¡Oh Espíritus! ¿Acaso no ven quién es? ¡Es Kuvira! -replica Baraz mientras encendía sus brazos en flamas muy enojado con la única intención de enfrentarse a ella. La ojos verdes por su parte lo observó un tanto burlona, si él quería pelea, ella podría dársela, pero Korra se puso en medio-

- ¡No habrá enfrentamientos entre nosotros! ¡Basta!

- ¡LA QUIERO FUERA DE MI CASA! -gritó Asami-

- ¿Pudieran ser maduros por 5 segundos? Este gusano tiene un asunto importante que comunicarles -respondió la maestra metal-

- ¿Quién es? -inquiere Korra-

- Es uno de los juguetes unificados de Khan. Él y otro pequeño grupo quisieron atacarme mientras venía a este lugar.

- ¿Y para qué lo traes a mi casa?

- Supuse que quién mejor para conocer información de Khan y sus planes que atrapando a uno de sus sirvientes. Es una jugada más sensata que meterse a sí mismo en el foso de los leones ¿No es así Sato?

Las palabras llenas de veneno sobre la decisión de Asami de fingir estar unificada y adentrarse al campamento de Khan le hizo hervir la sangre a la no maestra, quién apretó sus puños al mismo tiempo que sus dientes, pero decidió no responder.

- ¿Qué información le sacaste? -pregunta Korra. Acto seguido Kuvira toma al sujeto de la ropa y alzándolo en peso con una mano mientras con la otra sostenía una hojilla de metal, le dijo-

- ¿Por qué no le dices a ellas lo que me dijiste a mi allá atrás?

- No... No sé de qué hablas.

Enojada, Kuvira arrojó con fuerza al sujeto por los aires haciéndolo golpear contra un espejo en la pared destrozándolo y cayendo al suelo.

- ¡Estás destruyendo mi casa! -replicó Asami alterada. Kuvira ignoró su predicamento y caminó hacia el unificado al que volvió a estampar contra la pared-

- Este sujeto me habló sobre una energía negativa aún más poderosa que la de Khan. Dijo algo sobre que Khan era un unificado más y estaba bajo las órdenes de otra cosa aún más grande.

- ¿Hablas de... Una especie de entidad maligna superior? -preguntó Korra asombrada. Kuvira la ve con cierta malicia-

- Exactamente. -Luego toma al sujeto y lo golpea contra la mesa nuevamente mientras con su mirada psicópata y cínicamente juguetona exclama al hombre unificado- Ahora comienza a parlotear si aprecias tu vida... ¿Quién es esa entidad maligna? ¡Habla!

- Yo no diré nada -replicó el sujeto-

- Oh no, sí lo harás -interrumpió Korra apartando a Kuvira a un lado- O esto se pondrá muy feo.

- Patrañas!

Al notar la incredulidad de aquel sujeto, Korra junta sus puños y entra en estado avatar allí mismo dentro de la casa creando un fuerte remolino de viento que comenzó a hacer volar los papeles y objetos livianos. El tornado de viento se concentró alrededor de Korra y se agudizaba sobre los pies de aquella mesa que tambaleaba y cedía cada vez más ante el poder del avatar.

Aterrado, el hombre comenzó a pensar que Korra sí hablaba en serio y que su vida realmente peligraba. Así que poniéndose cada vez más nervioso, exclamó...

- Espera... detente... No sé quién o qué es esa entidad maligna... Solo sé que hay una y que Khan le sirve, pero no sé quién es.

- ¡Miente! -replicó Kuvira en su más sombría expresión facial.

Korra arrugó el entrecejo y fijó su mirada blanca en aquel hombre a medida que la ventisca se hacía más fuerte. Asami se tambaleó un poco y Baraz la atajó en sus brazos para protegerla. Las hojillas de metal del uniforme de Kuvira se despegaron al comando del avatar y comenzaron a dar vueltas con suma rapidez alrededor del unificado. Este se impacientaba cada vez más.

- ¡BASTA! JURO QUE NO MIENTO... NO SÉ QUIÉN ES... NADIE SABE QUIÉN ES... POR FAVOR NO ME ASESINES...

Korra cada vez más incrédula arrugó más el entrecejo mientras algunas grietas comenzaban a formarse en las paredes debido a toda esa energía contenida dentro de la mansión. Desesperado por la situación, Baraz gritó a Korra.

- ¡ÉL DICE LA VERDAD!

Aquello sacó a la morena del trance de forma automática y los objetos que sobrevolaban cerca del techo comenzaron a caer como meteoritos. El Avatar fija su seria mirada sobre el maestro fuego.

- ¿Cómo lo sabes?

- Porque yo también fui unificado ¿Recuerdas? Yo sabía que existe una entidad maligna más allá de Khan pero no sabía tampoco quién era... nadie lo sabe... Apuesto a que ni siquiera Khan.

- ¿Y ocultas la verdad hasta ahora? -dice Kuvira al maestro fuego de forma desafiante- siento decirlo Korra, pero estos amigos tuyos son unos traidores en potencia.

- ¡TÚ ERES LA QUE MENOS DEBES HABLAR AQUÍ! -interrumpió Asami encarando frente a frente a la maestra metal- ¡ERES UNA ASESINA! ¡Y QUIERO QUE TE VAYAS DE MI...!

- ¡ASAMI BASTA! -gritó Korra con desesperación y rabia. La ojos verdes voltea incrédula hacia la morena y el aire se escapa de sus pulmones al recibir aquella mirada de rechazo. Sus ojos se llenaron de lágrimas automáticamente-

- No puedo creer que te pongas de parte de la asesina de mi padre... ¡Esto nunca te lo perdonaré!

Dicho esto Sato escapa entre carreras de aquel lugar. Korra suspira derrotada, sintiéndose algo mal por ella, tampoco quiso herir sus sentimientos pero Kuvira solamente trataba de ayudar, sin embargo entendía el comportamiento de su ¿Novia?... Ya ni tenía idea de qué eran, a esa altura no le sorprendería si la hermosa Sato rompiera con ella luego de abofetearla varias veces.

- Ding Dong... -exclamó Kuvira con cierta ironía para luego tomar al unificado y llevarlo a la puerta de salida... a rastras- Tú ya no nos sirves para nada... ¡Fuera de aquí!

El sujeto se alejó lo más rápido que pudo lleno de miedo. Mientras tanto, aquellos que quedaron dentro de la casa intercambiaron miradas. Korra ciertamente estaba comenzando a sentir desconfianza de Baraz, porque al parecer, estaba ocultando cosas.

- ¿Por qué no habías dicho que había una entidad maligna superior a Khan?

- Esa es una bueeena pregunta -interrumpe Kuvira con picardía mientras se lanza al sillón. Luego de todo aquel tiempo, la ex-dictadora conservaba su actitud fría y algo cruel aunque ya no estuviera del lado del mal-

- ¿Y qué querías que te dijera Korra? ¿Algo lo cual no puedo comprobar? ¿Qué parte de que ni siquiera sé quién es el tipo no entiendes? ¡Podría ser un espíritu! ¿Qué se yo?

- ¡Es que esto no tiene sentido! -replicó la morena tomándose la cabeza con las manos- Esto cambia completamente la situación... A Khan... podíamos enfrentarlo, pero Ahora tenemos que lidiar con otro enemigo al cual no conocemos ni sabemos qué tan fuerte es?

- Khan solo fue el primer unificado Korra... Alguien tuvo que unificarlo a él ¿No te parece? -responde Baraz-

- Odio a los espíritus y sus asuntos misteriosos -bufó Kuvira-

- ¿Cómo puedes saber que existe tal entidad si no la has visto? -inquiere el avatar-

- Porque en cierta forma los unificados están conectados a ella Korra -contesta Baraz- parte de la energía y el poder ampliado de los que son unificados por sus dobles emergen de esa entidad, lo que los hace estar agradecidos y en deuda con él. Por eso sabemos que existe.

- ¿Pero entonces por qué obedecer a Khan? -pregunta Korra- si él es otro unificado más, ¿Por qué todos le obedecen a él aún cuando no sea el 'origen'?

- Usa la lógica avatar -exclama Kuvira- Al ser el primer unificado, Khan es el principal enviado de esa entidad y sería el rostro del movimiento unificador hasta que este decidiera aparecer para encargarse él mismo.

- ... Y algo me dice que ese momento se está acercando -completa Baraz para incrementar la preocupación de la morena. Kuvira hace un pequeño sonido con sus labios y exclama-

- Creo que tenemos tarea para la casa...

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Al Mismo Tiempo

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Allí estaba Khan, de pie frente aquel ser cubierto por las sombras. Su aura era perfectamente sombreada por un contorno de maldad, el corazón del casi inamovible Khan estaba apresurado pues podía sentir el poder de esa creatura, no parecía tener límites.

Aquella cueva oscura en el mundo espiritual era el epicentro de aquella conversación.

- ... Un acontecimiento histórico está a punto de sobrevenir sobre el mundo mi fiel Khan y nuestros ojos están por contemplarlo.

Ciertamente Khan no sabía de qué acontecimiento hablaba, así que levantando la mirada confundido, exclamó.

- ¿A qué se refiere, Señor?

- El movimiento unificatorio está muy avanzado y ya no solamente cubre a Ciudad República. Ya en el resto del reino tierra y parte de la nación del fuego las personas están siendo enfrentadas por sus dobles. Solo faltan las tribus agua y las colonias del aire. Cuando la oscuridad cubra toda la faz y la unificación esté completa entonces un acontecimiento sin precedentes habrá de ocurrir.

- ¿Qué... Qué acontecimiento?

Khan pudo sentir aún desde las sombras como esa cosa lo miraba fijamente, para luego contestar en voz muerta y áspera.

- Yo lo llamo... El Holocausto! -Khan se sorprende- Cuando la energía oscura cubra toda la tierra y se trague por completo la energía espiritual de la luz, tiene que haber un lapso de cambio, de recreación en el cual la tierra se adaptará a las nuevas circunstancias. Será un periodo de inestabilidad espiritual tremenda parecido al de la convergencia armónica, pero este será completamente oscuro. Luego del Holocausto, los unificados que quedemos en la tierra formaremos la nueva generación de maestros totalmente conectados con nuestros dobles espirituales y el mundo será finalmente nuestro.

- Espera... ¿Los que queden?

- Desafortunadamente los eventos espirituales oscuros o de luz no son equitativos. Del Holocausto solo quedarán los más fuertes, será un periodo de selección natural, en el cuál los más débiles dejarán de existir como las presas y los depredadores permanecerán. La Supervivencia del más apto Khan -dice en tono certero y peligroso-

- Pero... no entiendo.

- No todos pueden soportar la intensidad espiritual de la energía oscura que se sobreviene y hay que calmarla ofreciendo algunas vidas al universo, por suerte, se darán solas.

- ¿Por qué hay que ofrecer vidas?

- Porque no puedes crear un desequilibrio tan grande en el mundo sin dar algo a cambio para reestablecerlo. La muerte de los más débiles no sobrecargará la energía ya presente. Todo cambio trae sacrificios, lo sabes!

- ¿Dices que para que la unificación se complete, algunos morirán?

- Despreocúpate Khan, tú tienes facha de buen líder... No morirás en el Holocausto, de hecho te tengo encomendada otra tarea para ti antes de que ese momento llegue.

Los pulmones de Khan se llenaron de aire nuevamente al escuchar eso. Y aunque le llamaba la atención saber cuál sería esa 'tarea' que tenían preparada para él, había otra cosa que irónicamente le preocupaba más.

- Entonces dime... ¿Quiénes serán los que mueran en el holocausto? Espera... antes dijiste que seríamos una nueva generación de maestros... ¿Acaso los humanos unificados morirán?

- La única razón para que los unificara es para que sean asesinados en el día final

- ¡PERO SON MILLONES! -exclamó horrorizado. No tenía idea de por qué le importaba, pero de alguna manera, lo hacía-

- Para grandes cambios, grandes sacrificios... -exclamó antes de saborearse los labios- mmmm... ¿No es excitante? -finalizó con malicia-

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Mientras Tanto

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Mako sostenía una bandeja de comida que representaba el desayuno de su hermano unificado, quien lo miraba de forma desafiante y algo burlona mientras seguía allí, atado fuertemente a la silla.

- ¿Tú lo hiciste? -Mako le fija una mirada inexpresiva pero no dijo nada. Bolin masculló una risita y exclamó-

- Llévate esa porquería, nunca me gustó tu comida.

Mako cerró sus ojos y respiró profundo. Trataba de repetirse mentalmente que ese no era su hermano, ese que decía esas cosas tan feas no era él. Pero siempre terminaban asaltándolo las dudas por más que se resistiera... Bolin siempre había sido muy bueno y nunca diría algo que molestara a su bro, ¿Qué tal si nunca se atrevió a decirlo? ¿Y si realmente no le gustaba su comida?

No... No debía pensar esas cosas.

- Debes comer, o te pondrás débil -le dice Mako mientras intenta acercarle un bocado en su boca pero Bolin aparta la cara neciamente. Como Mako parecía forcejear para alimentarlo, Bolin giró su tobillo lo poco que el agarre de las cuerdas le permitió e hizo que parte del círculo donde Mako estaba parado diera un giro brusco que arrojó la comida al suelo y casi hace que perdiera estabilidad-

Bolin rompió en risas al ver como su hermano se agachaba para recoger el desastre, cerrando los ojos con fuerza en un intento de mantener la calma..

- Dime una cosa -prosiguió Bolin- ¿Cómo es que estás vivo? Pensé que los Beifong habían acabado contigo para siempre... ¡Y yo que estaba celebrando ser hijo único ahora! ¡Debí encargarme de ti personalmente!

"Sigue así Bolin, lo estás intimidando" -pensó el maestro lava al ver el entrecejo arrugado de su hermano- "Sólo dale donde más le duele y entonces acaba con él"

Por su parte Mako apretó los puños enojado. Sabía que cada palabra era mentira... ¿Entonces por qué le afectaban tanto? Asociar esas palabras con ese rostro quizás era lo que lo ponían así... Tal vez era una ilusión, pero una muy realista. Bolin sí había dicho eso y no había signos de arrepentimiento en él.

Mako encendió ambas manos en llamas que iluminaron el rostro de Bolin y de forma amenazante le gritó.

- ¡ADELANTE! Puedes decir lo que te plazca asqueroso doble infernal, te haré pagar cada segundo por haberte atrevido a absorber a mi hermano. Irás al infierno al que perteneces.

Al principio Bolin se asombró un tanto de que Mako le hubiese hablado de ese modo, no creyó que se atreviera, pero no tardó en recuperar la sonrisa confiada y arrogante de siempre. Quería ver qué tan lejos podría llegar.

- ¿Qué no te das cuenta? Ahora soy uno con mi doble, tengo todo el poder que necesito y de ninguna forma me harás cambiar de opinión. Pero si quieres intentarlo ya que -dijo despreocupado- tengo tooodo el tiempo del mundo.

Luego de esto se sumió en una carcajada burlona que inundó toda la habitación, apagó las llamas en las manos de Mako y... de cierta forma, su espíritu también.

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Mientras Tanto

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- Oye... Asami -dijo Baraz mientras salía hacia el patio deteniéndose en aquella banca bajo la sombra del árbol donde la hermosa Sato estaba sentada deshojando una flor- ¿Estás bien?

- No -respondió seca-

- Yo tampoco confío completamente en Kuvira si eso te hace sentir mejor.

- No es una buena persona Baraz, ella asesinó a mi padre... pero tampoco espero que lo entiendas.

- Oye oye... -dijo él tomándola de los hombros- Ella nos encerró en campos de concentración a mi y a mi gente, sabíamos lo monstruosa que ella era y pues así como tu padre ya no está conmigo... Ana no está conmigo tampoco -dice con la voz quebradiza- pero de una cosa estoy seguro.

- ¿De qué?

- Que tú no eres ni serás como ella, así que desecha todo ese rencor y has lo correcto. Al final cada quién tendrá lo que merece por sus actos, pero tú no eres una mala persona... No te conviertas en una.

- ¿Por qué eres el único que parece tener fe en mi cuando todos me ven como la mala?

- Porque sé lo que es hablar cuando estás herido. Sé lo mucho que duele ver a la persona que amas y que debería confiar en ti darte la espalda y decirte cosas hirientes, no eres la única que lo siente.

- ¿Quién más lo hace? -pregunta ella. Baraz desvía su mirada dentro de la mansión mientras decía-

- ¿Cómo crees que se sienta Mako en este momento? -Asami se sorprende pues ni siquiera había pensado en él- estar encerrado con su hermano a quien idolatra soportando toda esa basura que su doble debe estar diciéndole solo por querer hacer lo correcto y liberarlo de su unificación aunque no sepa cómo.

- ¿Y yo qué tengo que ver?

- Tú me liberaste a mi con esa técnica que sólo tú puedes y sabes desarrollar... Podrías liberar a Bolin si quisieras.

Asami voltea el rostro renegada.

- No estoy lista para perdonar a Mako. Él no ha sufrido lo suficiente

- Esa eres tú hablando a través del rencor... ¿Cómo te proclamas mejor que Kuvira entonces? ¿Crees que tu padre estaría orgulloso de oírte hablar así?

Una lágrima bajó por la mejilla de Sato al escuchar aquello pero Baraz no pudo verlo pues ella seguía con el rostro volteado.

Algo imponente, Baraz la tomó de los hombros con fuerza obligándola a verle a los ojos y meciéndola con fuerza, ordenó...

- Vas a liberar a Bolin porque es lo correcto y porque tú no eres igual que Kuvira... ¿Me entendiste?

Asami observa con los ojos bien abiertos al maestro fuego, quién parecía ser la voz de la razón, razón que parecía haberse perdido en lo inhóspito de su ser. Pero entonces la chica se dió cuenta de que quizás él tenía razón y ella podía aún hacer lo correcto, pero eso no quitaba que fuera difícil. Tendría que renunciar a su orgullo para hacerlo... una vez más.

- Lo intentaré Baraz -dijo en voz de susurro-

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Al Mismo Tiempo

Con Mako y Bolin

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Mako buscó una silla y se sentó frente a su hermano. Ambos se miraron fijamente por unos segundos. Entonces el ojos dorados suspiró y sacando una placa dorada de su bolsillo dijo...

- Recuerdo lo emocionado que estabas cuando recibiste esta placa. Significaba que eras ahora guarda de la ciudad junto conmigo. No sabías que te atraía el lado policial hasta que trabajaste de la mano con Kuvira en su intento por unir al reino tierra, pero luego de eso, estuviste completamente seguro. Por eso te hizo tan feliz recibir esta placa, porque significaba que podías hacer lo que te gusta sin tener que hacerle daño a nadie, como lo hiciste estando con Kuvira.

Bolin pareció no prestar atención a lo que decía su hermano, como si no le importase lo más mínimo.

- Estoy orgulloso de ti hermano -dijo Mako. Bolin volteó a verlo pues ciertamente no se esperaba aquello. ¿Por qué lo estaba tratando tan bien?- Porque sé que no te has rendido, sigues luchando sea cuales sean las circunstancias.

- Ay Mako cállate, deja de decir tonterías!

- Cuando luché contra mi doble... Él te usó a ti para buscar atacarme, sabía que eras lo más preciado que tengo, mi única familia. Pero sabes por qué no pudo vencerme? Porque aunque estuviese viendo tu rostro y escuchando tus palabras... Sabía que no eras tú el que las decía, sabía que no era verdad. Así que esa cosa espantosa que estoy viendo ahora me interesa poco... Yo te hablo a ti -dice Mako mientras tocaba el pecho de su hermano, cada vez más ablandado- ese que está allí dentro.

- ¡Quítame las manos de encima y deja de decir tantas pendejadas! -refunfuñó-

- Bolin -lo mira a los ojos- sé que eres fuerte, sé que puedes sobreponerte si así lo quieres. Solo te dejaste vencer por tus miedos una vez, está bien... a todos nos da miedo a veces pero uno puede sobreponerse a ellos aunque sean más fuertes que nosotros. Vamos... Yo confío en ti...

Los ojos de Bolin parecieron cambiar de repente, recuperaron algo de brillo y parecían hipnotizados en la profunda mirada de su hermano. Su labio inferior comenzó a temblar como si gimiera en silencio y sus lagrimales se llenaron, solo que no se permitiría llorar...

¿Qué estaba pasando?

- Yo no perderé la fe en ti -siguió Mako con varias lágrimas corriéndole en el rostro- nunca lo hice y nunca lo haré... Porque eres mi hermano.

- No... No... Deja de decir eso... -gimió con el entrecejo arrugado y cediendo a las lágrimas también- aléjate...

- No tengas miedo Bolin, enfrenta a tu doble desde dentro, sé que puedas.

- Nooo cállate, cállate... -Mako lo tomó con ambas manos y con mucha fuerza del rostro-

- Mírame... ¡Mírame! Hazlo ya... vacíate y sé libre.

Bolin cerró sus ojos con fuerza y apretó sus dientes, era ahora o nunca.

Segundos después el silencio cesó cuando volvió a abrir los ojos tan sorprendido como aquel ciego que puede volver a ver y contempló a su hermano maravillado. El maestro fuego no tenía palabras.

- ¿Mako? -exclamó el chico de ojos verdes. Sin poder resistirse, el ojos dorados se lanza a abrazarlo con fuerza-

- Oh por Dios, Bolin!

Pero entonces...

- Maaako... -escuchó de nuevo pero esta vez en un tono más burlón. ESE tono burlón.

Horrorizado, Mako se separa del pecho de Bolin y este escupe en el rostro del maestro fuego haciéndole retirar a un más la cara y dar un respingo hacia atrás.

Las carcajadas de Bolin fueron aumentando de poco a más a medida que el ojos dorados no podía dar crédito a lo que estaba contemplando. Esa maldad no tenía límites. Su corazón se había roto en pedazos, por un momento pensó que Bolin había vuelto pero fue inútil. Bolin por su parte disfrutaba del show que le daba el rostro herido y petrificado de Mako.

- ¿De verdad creíste que venir aquí a contarme historias hermosas sobre el pasado me volverían bueno de nuevo? ¡Eres patético! Y toda esa mierda que dijiste anteriormente lo ratifica... ¿Por qué querría volver a ser un patético maestro tierra que siempre está a la sombra de su hermano mayor? ¡Eres una molestia!

- Basta Bolin! -decía notablemente herido-

- Todos estos años he pensado de esa forma pero nunca fui capaz de decírtelo, esa es la verdad. Estar alejado de ti es lo mejor que me ha pasado en la vida, estoy harto de que me digas qué hacer, harto de que nunca me des el crédito que me merezco.

- No es cierto... no... -gimió-

- Soportar todos esos años de tu amargura y sobreprotección fue un infierno... Hubiese deseado morir con mis padres esa noche para no tener que verte nunca más... ¡TE ODIO!

- BAAASTAAAA! -gritó con desesperación antes de dejar caer todo el peso de su puño sobre la mandíbula de Bolin callándolo en el acto y haciendo girar su cuello y escupir un poco de sangre.

Anonadado, Bolin regresó la mirada hacia su hermano sin perder el asombro. Si bien Mako se veía al borde de quebrarse por las ofensas de Bolin hacia él, nunca pensó recibir aquel golpe que ahora lo hacía sangrar a borbotones.

- ¿QUÉ SUCEDE? ¡TE DUELE LA VERDAD!

Mako se le acercó a su hermano y lo tomó del mentón con fuerza mientras le lanzaba una mirada asesina, directo al corazón de ese doble.

- Eres un asco -lo soltó con brusquedad y Bolin con los dientes manchados de sangre comenzó a reír a carcajadas de nuevo. Era algo insano y desesperante.

Mako se dió vuelta y lo contempló en medio de sus burlas. Suspiró derrotado y dijo...

- De verdad pensé que podrías liberarte por tus propios medios. No pensé que tendría que sacarte a ese doble yo mismo.

Bolin paró de reírse en seco.

- ¿A qué te refieres?

- Luego de enfrentarme con mi doble, me encontré con Zaheer en una cueva cercana. Él me enseñó algunas cosas, entre ellas una técnica de iluminación espiritual que sirve para desunificarte de tu doble.

- Imposible! -exclamó sorprendido-

- ¿En serio creíste que habías ganado espíritu? -dijo Mako- todo este tiempo estuviste perdido.

Con eso, el maestro fuego se fue acercando hacia su hermano quien comenzaba a mostrar signos de terror en su rostro.

- No... NO... ¡ALÉJATE DE MI! ¡NO TE ATREVAS!

Mako ignoró sus quejas y cerró sus ojos concentrándose en el chi que recorría sobre sus brazos. Respiró profundo y extendió su dedo hacia su hermano al momento que una chispa de luz iluminó la escena por un momento, hasta que el toquido se produjo.

Bolin se estremeció con fuerza y su cabeza cayó hacia abajo pareciendo desmayado, o más bien aturdido pues luego reaccionó sacudiendo la cabeza. Mako lo observó con desconfianza.

- Me provocaste cosquillas brrrr -confesó el maestro tierra en un respingo contenido por el amarre- ¿Esa era tu gran técnica?

No podía ser. Mako no lo podía creer, pensó que con esa técnica que le había enseñado Zaheer podía rescatar a su hermano pero una vez más había fallado. Se tuvo que enfrentar a las risas burlonas de su hermano de nuevo, pero esta vez sí le herían, esta vez sí le dolían. Se tomó el rostro con desesperación mientras replicaba...

- No No No... No es posible! -acto seguido intentó repetir mil y una vez la técnica, pero ya no tenía calma ni concentración, por lo cual ya ni la chispa de luz se avistaba en sus dedos-

Derrotado, cansado y sumamente herido cayó de rodillas al suelo a los pies de Bolin mordiendo sus labios para intentar inútilmente contener su frustración. ¿Por qué tenía que ser tan difícil? ¿Por qué nunca podía lograr nada? ¿Hasta cuándo tendría que encarar derrotas? Ciertamente ya no podía más y cedió a las lágrimas.

- Lo.. Siento Bolin... -gimió- No puedo salvarte...

- Vete a llorar a otro lado, deprimes mi aura -replicó Bolin-

Mako se levantó lentamente y lo miró con tristeza. Quizás se dió por vencido, quizás entendió que no podría hacer nada más por él, pero al fin y al cabo lo tenía consigo, ya encontraría la forma.

Se limpió las lágrimas con la manga de su camisa y salió de aquella habitación, dejando solo y en paz al maestro tierra luego de horas de lucha.

Al salir lo primero que encontraron sus ojos fueron a la morena Korra esperándolo fuera. Su rostro lo dijo todo, no necesitó argumentar nada para que ella lo abrazara con fuerza, él no necesitaba y ella lo sabía. Mako ya no podía hacerse el fuerte, nuevamente no era capaz de hacerlo solo.

- No pude salvarlo Korra... -dijo en una voz muerta y susurrante- perdí a Bolin para siempre.

- No -interrumpe ella de manera inmediata- hay que seguir intentando... No hay manera de que te deje rendirte!

- Lo siento -exclama él con el mismo tono de voz mientras se aparta de ella con desgano y va caminando a paso lento hacia su habitación para encerrarse en ella, no sin antes decir- ... Eso ni tú misma lo crees.

Una lágrima recorrió el rostro serio de Korra al verlo marcharse así. Desvió la mirada hacia la puerta que daba con el cuarto de Bolin y dejó escapar un suspiro de frustración. La morena no iba a dejar que esto terminara así, sencillamente no podía pasar. Haría hasta lo imposible por arreglar las cosas, aunque todo se estuviese rompiendo a pedazos.

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En El Mundo Espiritual

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- Dijiste que tenías una encomienda para mí -dijo Khan al ser maligno mientras ambos seguían en ese mismo lugar- ¿Qué es eso?

- Hay algo que necesito que protejas con tu vida -le responde la voz, puesto que era lo único que podía distinguir con claridad- Es muy importante para nuestro movimiento de unificación.

- ¿Qué es?

- Es lo que dió origen a todo esto. El 'Epicentro'. Lo que nos da la energía que necesitamos para enfrentarnos a los humanos. El Holocausto se aproxima y necesito que cuides la única cosa que nos da la ventaja.

- Estoy para servirle mi señor. Yo lo protegeré de cualquier mal señor... Cuente conmigo.

La entidad lanza una pequeña carcajada.

- No estoy hablando precisamente de mí.

Khan entrecerró sus ojos confundido y observó detenidamente a aquella entidad que cada vez parecía ser más misteriosa. Tenía que comenzar a conocer mejor a quién servía, porque eso de conversar esa sombra maligna a quién ni siquiera podía dar forma, era completamente insano. Era como hablar con el mismísimo diablo.

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Mientras Tanto

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La noche había avanzado bastante y ya todos se encontraban durmiendo bajo el frío manto negro y oscuro, levemente iluminado por la luz de las estrellas. La mansión Sato era un remanente de silencio profundo e inquebrantable. Todas las almas se encontraban dormidas...

... Excepto una.

Dando vueltas sobre su cama, Asami Sato seguía luchando por quedarse dormidas, pero luego de tantas horas fallando al hacerlo, la joven de un salto se sienta sobre su cama apoyando sus codos sobre sus piernas y la frente sobre sus manos. Su larga cabellera negra se desparramó sobre sus brazos mientras exhalaba con fuerza.

No podía dejar de pensar en todo lo que su vida se había convertido. Su padre estaba muerto, la asesina estaba trabajando del lado de su novia, su novia estaba enamorada de su antiguo novio y su antiguo novio, justamente él, necesitaba su ayuda. La peor parte de ella deseaba verlo sufrir un poco más, pero su parte sensata sabía lo que era perder una madre y luego a un padre, Mako los había perdido a ambos... No era justo que ahora también perdiera a su hermano.

Sin embargo su mente seguía maquinando y no dejándola en paz en ningún momento. Tenía que terminar con esto antes de volverse loca, tenía como decía Baraz... que hacer lo correcto.

Se levantó metiendo sus pies dentro de sus pantuflas y bajó en silencio caminando por ese sótano oscuro, iluminándose solo con la luz de una lámpara de lava. Metió la llave en la cerradura y trató de hacer que la puerta no rechinase tanto al abrirla.

Allí, cabeceando y con grandes ojeras estaba Bolin, aún encerrado, aún vulnerable.

- ¡Tú! -dijo el maestro tierra al levantar la mirada y contemplar a la joven- ¡Traidora! ¿Qué haces aquí?

- Vine a hacer lo correcto -respondió-

Los ojos de Bolin se abrieron como platos al observar que la chica se le venía encima con su brazo extendido hacia él. De pronto comenzó a sentir una energía pura emanar de sus dedos, esta vez sí era real, mucho más poderoso que lo que sintió con Mako. Ella sí dominaba aquella técnica.

Nuevamente, se llenó de terror.

- No te atrevas... ¡ALÉJATE! ¡NO ME TOQUES! ¡NOOOO! -Gritó resignado mientras cerraba sus ojos y se preparaba para despedirse de todo ese poder-

Pero segundos después sintió algo filoso pasar por entre sus muñecas y entonces algo cayó al suelo y sus manos quedaron libres. Abrió los ojos y contempló el rostro de Asami confundido, aterrado y completamente arrepentido de lo que había hecho.

La incredulidad de Bolin también era demasiada.

Se levantó de la silla y frotó su muñeca con su otra mano, aún sin despegar la mirada de la joven y ahora indefensa Sato. Ella estaba boquiabierta, horrorizada de lo que había hecho. No controló sus movimientos, su mente la engañó y no pudo evitarlo. Estaba sin palabras y una lágrima recorrió su mejilla.

- Tal vez no seas una traidora después de todo -dice Bolin a la mujer que no paraba de temblar y gemir asustada- solo por eso te perdonaré la vida hoy y de paso te daré un consejo. Sabes cuál es el equipo ganador... No intentes ir en contra de nosotros.

Con un beso que aventó al aire y en su dirección Bolin abandonó la habitación y luego la casa. Presa de sus miedos, Asami cayó de rodillas al suelo aterrada. Aún estaba en shock por lo que había hecho, todo pasó tan rápido que ni siquiera pudo evitarlo. Solo pudo mirar en dirección a la puerta y a ese pasillo oscuro por el cual Bolin había escapado y repetirse a sí misma...

- Asami... ¿Qué has hecho?

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Al Mismo Tiempo

En El Mundo Espiritual

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- Ahora que sabes lo que tienes que hacer -dijo la entidad- es momento de aclarar algunos que no te han quedado muy claros. -Khan traga saliva nervioso- Claramente te encomendé que te encargaras de los amigos del avatar y de todo el que se opusiera al movimiento unificatorio. Pero a ella tenías que dejarla con vida... Y has intentado matarla más de una vez.

- Pero... mi señor... ¡Es el avatar! Es demasiado poderosa, ella es la única que podría detenerlo y a su movimiento.

- Exactamente por eso hay que mantenerla con vida.

- Explíqueme, por favor.

- Ella es el puente entre ambos mundos, maneja mucho poder... ¿No te has planteado la idea de utilizar una fuente de poder tan grande como esa? Tendríamos la victoria asegurada.

- No le estoy entendiendo... ¡Hay muchas cosas sobre usted que no entiendo! -replicó con desespero- me ha pedido lealtad y resultados cuando ni siquiera he visto su rostro... Si de verdad quiere contar con mis valiosos servicios, respóndame algo... -entonces le mira fijamente e inquiere- ¿Quién eres?

Un silencio penetrante se escuchó en los segundos subsiguientes. Pero entonces, la creatura habló...

- Soy un poderoso espíritu que ha vivido por milenios, he visto pasar generación tras generación y he presenciado los cambios espirituales de nuestro universo a través de la historia. Nadie mejor que yo para encabezar algo tan grande, pero siempre me he mantenido bajo las sombras, encadenado a este mundo espiritual, apenas pudiendo manifestarme en visiones al mundo real. Pero ahora que el epicentro me ha dado la energía que necesito finalmente puedo comenzar a sentir la libertad que toda la energía oscura me está dando.

Una gota de sudor corría por la frente de Khan a medida que escuchaba aquellas terribles declaraciones.

- Pensé que podía encargarte la tarea de completar la unificación del mundo por mí pero tus continuos fallos me han solo ratificado una cosa. No envíes a un lacayo a hacer tu trabajo... Es tiempo de que yo mismo me encargue de los asuntos hasta que la unificación esté completa.

Lleno de miedo pero con cierta chispa de valentía, o quizás era estupidez, Khan dijo a la entidad.

- Muéstrame tu rostro señor... ¡Muéstramelo ahora y te acompañaré hasta el final!

Una risilla salió de la oscuridad. De pronto un sonido parecido al de cadenas comenzaron a escucharse friccionando contra el suelo, entonces escuchó que se rompieron de repente. Su corazón empezó a latir más deprisa.

Algo parecido al sonido de paredes agrietándose acompañó las risas continuadas de aquel ser mientras seguía liberándose de un encierro bastante literal. Algunas partículas de polvo llegaron hasta el maestro metal haciéndolo toser, pero nunca despegó su mirada del frente. No quería perderse ese momento.

Sintió como el ser cayó de pies al suelo frente a él, como si hubiese estado encadenado a la pared todo este tiempo. El sonido de las cadenas seguía acompañando cada movimiento de ese ser. Sentía como frenéticamente lo tenía en frente, mirándolo a los ojos, solo separados por ese velo de oscuridad. El silencio se hizo insoportable y los latidos del corazón al igual que las respiraciones de Khan estaban muy aceleradas.

La máscara que cubría su rostro cayó a sus pies luego de un movimiento de manos.

- Supongo que no puedo negarle a mi más fiel lacayo la oportunidad de conocerme... -dijo la entidad-

Entonces dos flamas de fuego se encendieron sobre las palmas de las manos de la entidad iluminando de repente aquella oscura escena y flasheando el rostro de aquel ser ante Khan quien no pudo más que abrir sus ojos como platos y quedarse sin aire al contemplar aquel rostro.

En medio de tartamudeos, logró completar...

- Avatar Korra?

La morena frente a él abrió sus ojos entrando poderosamente en estado avatar a medida que su cabello comenzaba a moverse con el viento debido a la fuerza del vórtice de viento que se generó en aquella cueva.

La morena observó al temeroso Khan y lo corrigió diciendo...

- ... Su doble espiritual, querrás decir!


Continuará...


Uhhh… A medida que se acerca el final se siguen agregando mierdas extrañas a esta mierda xD ¿Qué les ha parecido? ¿Me dejarían un review con su opinión?

Ok, no sé si me expliqué bien con el asunto del Holocausto. En mi mente si lo entiendo pero no sé explicarlo xD es raro de todos modos si les quedó alguna duda yo les puedo explicar mejor

Apartando eso… Uuurrrfff Asami que car#jos!? xDDD Pobrecita, nada de hate :D

Bueno muchas gracias por leer y por comentar. Son increíbles chicos.

PD: KYA NO ES GAY WWAAAHHHH… Estaba enamorado completamente de esa mujer :( jajaja nos leemos.

Prota Makorrian