Wasaaap people!

Makorrian Love is back! (Prota too xD)

Bueno he encontrado algo de tiempito para avocarme a actualizar mis historias olvidadas, y les traigo la conti de esta primero. Espero les guste.

Cada vez nos aproximamos más al final, asi que espero que quede bien todo D:

Disfruten!


MAKORRIAN LOVE


La luz iluminaba aquellos verdosos pastos que conducían entre otros senderos, a aquella cueva recóndita y oscura a la cual no entraba ni un foco de ella.

Khan salió a paso lento de la oscuridad de la caverna y su rostro se iluminó al momento que miraba al cielo, tan disperso y brillante, había demasiada energía recorriendo cada recóndito lugar.

Entonces Khan volteó su rostro hacia atrás al escuchar una voz algo gruesa y macabra, pero aún así femenina salir de dentro de la cueva diciendo...

- Hace tantos siglos que no veo la luz del sol...

De pronto una mano morena y tambaleante traspasa el firmamento negro de la cueva, pasando la fina línea entre la oscuridad y la luz. Sus dedos estaban separados en forma tensa como si estuviese entumecido su brazo entero. Lentamente aquel espectro fue saliendo de la cueva y todo su cuerpo fue divisado por el maestro metal.

Era la figura idéntica del avatar Korra, aún cuando tenía el cabello largo, pero este estaba un tanto reseco y abultado sobre sus hombros, era la paga por tanto tiempo de encierro. Sus ojos parecían más oscuros que de costumbre, con un azul incluso más profundo. Su mirada, era ardiente como los hornos del infierno. Vestía una especie de corsé azul ajustado al cuerpo y pantalones azules algo holgados en las piernas. Cadenas amarradas a sus muñecas que caían casi un metro al suelo arrastrándose a tierra era el sonido que la acompañaba con cada movimiento. Era prácticamente idéntica a lo peor que había dentro del avatar y... en efecto... Lo era.

- ¿Por qué nunca se había liberado antes y cómo fue que terminó encerrada aquí? -preguntó Khan al doble de Korra-

- Cuando las personas superan sus miedos, estos no desaparecen, más bien son encerrados en tu subconsciente para que no puedan molestarte más. Los que vencieron a sus dobles espirituales, solo los encerraron por un tiempo, siguen allí pero inmóviles. -Khan se sorprende- No es como que dejes de tener miedo por siempre

- Pero si es en el subconsciente... ¿Por qué terminaste aquí... en el mundo espiritual?

El espectro ve al maestro metal.

- El subconsciente de una persona se limita a su tiempo de vida, como sabrás el espíritu del avatar es inmortal, renaciendo en cada reencarnación. Es por eso que sus miedos también son inmortales. Se necesita de un lugar que tampoco tenga fecha de expiración para contener esos miedos y debido a la conexión del avatar a lo espiritual, este mundo es el ideal.

- ¿Por qué tienes tanto tiempo encerrado en este lugar si renaces con cada vida del avatar? ¿No deberías estar libre de vez en cuando?

- El avatar usualmente tiene más herramientas para enfrentar sus miedos que el resto de la gente. El dominio de los cuatro elementos, el espíritu de Raava y el estado avatar. Cuando un avatar experimentado logra dominar todo eso, el miedo cede. Y aunque reencarne en una persona u otra sigue teniendo la misma esencia del avatar anterior quien ya había dominado sus miedos antes... Siguiendo esa misma línea... He estado encerrado aquí desde que el Avatar Wan dejó de tener miedo.

Finalizó aquello con una voz tan llena de rencor y cinismo oscuro que Khan tragó saliva algo atemorizado. El espectro traqueó los músculos de su cuello y los huesos de sus dedos para luego exclamar.

- ... Como comprenderás eso pasó hace demasiado tiempo. Es momento de que este mundo me conozca.

Khan solo pudo ver a aquel imponente ser sonreírle con malicia y sin exclamar absolutamente nada más.


Capítulo 15 Dark Korra


Mansión Sato

Baraz había salido esa mañana al jardín detrás de la mansión de la joven de ojos verdes para contemplar los primeros destellos de luz del sol los cuales iluminaban esa pequeña laguna con algunos patos tortuga que nadaban alegremente.

El maestro fuego tomó una hogaza de pan y desgajándolo con sus manos arrojó pedacitos al agua y sonrió cuando los animales corrían luchando por ser el primero en probar de ese bocado. Era realmente temprano aún, no había tanto movimiento en casa.

Es por eso que le extrañó ver a Asami abriendo la puerta y corriendo hacia él con algo de desespero gritando su nombre!

- Asami.. ¿Qué sucede? -preguntó él algo confundido. Ella lo tomó de sus brazos, sus ojos estaban rojos y sus labios temblaban como si quisiera ceder a las lágrimas. Baraz quería ayudarla pero ella parecía muy inquieta- ¡Dime qué te pasa! -le exigió con impaciencia debido a su preocupación-

- Oh Baraz... -dice ella mirándolo a los ojos con decepción de sí misma- He hecho algo terrible...

Baraz simplemente la miró de manera fija sin responderle nada, solo esperando a que ella misma explicara a qué se debía esa confesión y ese extraño comportamiento.

Justo al mismo tiempo, dentro de la casa, el plato de comida que el otro maestro fuego habitante de la mansión tenía en sus manos cayó al suelo creando un desastre.

Sus ojos estaban abiertos como platos al igual que su mandíbula muy abierta. Un terror recorrió su columna vertebral al contemplar la escena y el aire se fue de sus pulmones.

- ¿Dónde está Bolin? -se preguntó a sí mismo el ojos dorados mientras una gota de sudor bajaba por su frente-

Ver la silla vacía a mitad de la habitación, las cuerdas rotas y absolutamente ningún destrozo hacía aún más inexplicable aquella desaparición. Todo estaba perfectamente cerrado anoche, justo como lo había hecho antes de ir a dormir. No había explicación.

El maestro fuego solo corrió a toda velocidad al encuentro con sus amigos quienes se hallaban en la sala. El Avatar Korra y también Kuvira lo miraron llegar con aquella urgencia, el terror en la cara del maestro fuego fue interpretada al instante por la morena de ojos azules.

- ¿Mako? ¿Sucede algo malo?

Él la miró horrorizado y respondió.

- Bolin escapó!

Ellas abrieron sus ojos sorprendidas y mirando al chico, contagiándose de la misma incertidumbre, dijeron al unísono...

- ¿Qué?

- ¡NO SÉ! -dijo Mako en tono de grito mientras se tomaba la cabeza con las manos- Yo fui a llevarle el desayuno y no estaba allí... desapareció.

- Oh no... -suspiró Korra- esto está mal, muy mal.

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Allí estaba Asami en frente de Baraz mirándolo con los ojos llenos de lágrimas, hacía momentos se había declarado culpable de algo grave pero el maestro fuego no sabía de lo que estaba hablando.

- Baraz... yo... -titubeaba la chica-

Pero entonces Korra apareció detrás de ambos diciendo...

- Tenemos que hablar, ahora!

- Pero, Asami y yo estamos en algo... importante -intentó excusarse recibiendo un grito ahogado de parte de la morena-

- ¡AHORA!

Sin poder oponer resistencia los chicos entraron nuevamente a la casa. Lo primero que observó Asami fue a Mako sentado en una silla enrollado como un armadillo mientras con sus brazos se abrazaba a sí mismo frotándose como si tuviera frío, su mirada perdida, sus susurros vacíos habían vuelto.

La piel de Asami se palidificó y sus labios se secaron. La culpa llegó a ella envolviéndola como sábanas que la cubrían por completo impidiéndole respirar. Flechas señalaban en su dirección igual que los dedos acusadores en su mente, al menos, así lo veía ella.

Mientras ella seguía sumergida en la culpa, Korra le explicó a Baraz e indirectamente a Asami (puesto que ella ya sabía la verdad) lo que había pasado. El maestro fuego no podía creer lo que acababa de escuchar, esto sin duda era más importante de lo que Asami tenía para decirle, eso podía esperar.

- ¿Cómo que Bolin escapó? -replicó Baraz con incredulidad-

- ¡No está donde lo dejamos! -responde Korra-

- Pe-Pero no puede ser... Lo teníamos bajo control

- ¡Pero no está! -le grita- ha escapado y esto nos pone un paso atrás nuevamente

Kuvira, quien era la que parecía más calmada en el fondo, cruzada de brazos y sin aportar demasiado drama a la conversación, habló diciendo.

- Escapó... O lo liberaron!

Al escuchar aquella sentencia, todas las miradas se posaron en la antigua unificadora.

- ¿Qué quieres decir? -inquiere Mako en una voz algo débil mientras intentaba mantener la mirada fija en ella pese a su frustración-

- No hay forma de que Bolin hubiese escapado del fuerte encierro en el que estaba sin al menos haber destrozado una pared, es imposible que hubiese salido libre como si fuese un residente más de la casa que camina dentro y fuera a voluntad. Mi teoría es que alguien lo liberó... Y ese traidor... -hizo pausa para lanzar una mirada retrechera a todo mundo antes de continuar- ... Está entre nosotros!

Los ojos de la morena se abrieron de par en par al igual que el de todos. Cada uno se repetía a sí mismo que eran inocentes, de eso no tenían la menor duda... Pero... ver a los otros y desconfiar, eso nunca les había pasado. Lentamente todos comenzaron a verse con miradas frías y sospechosas, sin duda se había creado un ambiente pesado.

Mako y Asami seguían siendo los que estaban más alejados de toda aquella escena, metidos cada uno en su propio infierno.

- ¿Insinúas que alguno de nosotros nos traicionó? ¿Cómo te atreves? -replicó Korra hacia Kuvira. Ella era una de las que desconfiaba de todos, pero apelaba al buen corazón de su grupo-

- Solo digo que no podría haber escapado sin al menos haber usado todo su poder y que nos diéramos cuenta pero nos venciera en batalla. Sin embargo sabemos que estaba demasiado débil para eso.

- ¿Estás diciendo que yo lo hice? -exclama Korra algo alterada, Kuvira simplemente le redirecciona la preguntan en un tono algo certero-

- ¿Lo hiciste?

- ¡CLARO QUE NO!

- Oigan basta -interrumpió Baraz- Esto es una ridiculez, nadie de aquí lo hizo.

- Eso mismo diría aquel que se quiere librar de la culpa -interrumpió Kuvira. Baraz le lanzó una mirada de indignación y respondió con enfado-

- ¿Que tal si fuiste tú la que lo hizo? Todos sabemos que eres un monstruo, ese Khan fue el que te liberó en primer lugar ¿Y ahora de una te pones en su contra? Eso no tendría sentido a menos que fuera un engaño para despistarnos a todos.

- He demostrado que cambié

- ¡Eres la asesina de mi padre! -interrumpió Asami- ¡Eso nunca va a cambiar!

- Ow pero miren quién habló! ¿No es la chica que me detesta? Ya me extrañaba que no me hubieses echado la culpa.

Las conversaciones comenzaron a entrecruzarse unas con otras sin orden ni armonía, convirtiéndose en una cháchara ruidosa inentendible. Mako quien observaba con rabia aquella escena se limitó a ponerse de pie y caminar hacia la salida pasando por el medio de el grupo de chicos que peleaban. Estos guardaron silencio al instante de verlo pasar. Él era el único afectado directo y ese tipo de peleas no lo estaban ayudando, de pronto todos se sintieron muy mal.

- ¿Oye Mako? ¿Adónde vas? -pregunta Korra al verlo abrir la puerta de salida. Él voltea la mirada sin muchas ganas, y responde.-

- A buscar a mi hermano. Todas estas peleas entre nosotros no lo traerán de vuelta.

Todos tragaron saliva al mismo tiempo. Comprendieron que en vez de buscar pelear, había que hallar una solución y Mako, aunque estaba destruido, parecía convencido de eso.

- Te prometí ayudarte y lo haré. Yo voy contigo -dijo Korra-

- Yo igual -exclama Kuvira- puedo ser de utilidad.

- Yo debo ir -dice Asami pero Korra la interrumpe-

- No, Asami... quédate aquí con Baraz... Necesitamos que alguien esté aquí por si decide aparecerse.

- Estaremos pendientes -dice Baraz un poco confundido. ¿Para qué iría Bolin a volver a la casa donde lo encerrarían de nuevo? De pronto eso le sonó como una manera algo evidente de evitar la compañía de Asami, tal vez. Pero... ¿Debido a qué? ¿A qué sabía que no podían estar Asami y Kuvira en el mismo equipo de búsqueda? ¿Porque prefería ir con Mako? ¿O porque de verdad quería proteger la casa? Realmente era difícil leer las acciones de Korra.-

- Está bien -gruñó Asami algo molesta mientras se cruzaba de brazos-

- Vámonos ya -presiona Kuvira- Bolin es muy poderoso, tenemos que encontrarlo antes de que haga daño a gente inocente.

La mirada de Mako se fijaron en la distancia, tan grande e inhóspita donde buscar. Intrigado y temeroso, se dijo a sí mismo.

- Hermano... ¿Dónde estás?

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Mientras Tanto

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Un debilitado Bolin caminaba a paso lento por las calles de Ciudad República. Su visión se tornaba borrosa, su paso era vacilante, sus tripas rechillaban y con su mano apretaba su estómago. Estaba muriendo de hambre. Comenzó a cuestionarse el haberse hecho el fuerte frente a su hermano cuando este quiso alimentarlo, tenía dos días sin comer y ahora era todo menos poderoso.

- Oye chico... ¿Estás bien? -preguntó una mujer acercándose al maestro tierra al verlo trastabillarse. La mujer lo sostuvo de manera que no cayera para luego hacerle la pregunta. Entonces Bolin levantó el rostro y sus ojos se tornaron azul brillante lo cual horrorizó instantáneamente a la mujer- eres uno de ellos -dijo para sí antes de soltarlo e irse corriendo lo más rápido que pudo. Bolin cayó de rodillas-

El maestro lava como pudo se levantó segundos después con una ligera sonrisa y caminó de forma lenta hacia adelante. Sus ojos se fijaron en una especie de taberna que invitaba con un llamativo letrero a entrar y relajarse. El chico no lo pensó dos veces antes de adentrarse en aquella taberna.

Las miradas de todos los ocupantes se posaron en Bolin al momento que entró, caminando como si hubiese recibido una golpiza de alguien y se detuvo en la barra donde un musculoso sujeto lustraba una copa y le mira de reojo.

El maestro lava levanta la mirada y dice de forma amenazante.

- Dame comida y ropa.

- No pareces dinero para pagarme -respondió el hombre- fuera de aquí

- Creo que no me expliqué bien. Dame comida y ropa o todos los ocupantes de este lugar morirán aquí junto contigo.

- ¿QUIÉN TE CREES PARA AMENAZARME? -replicó el hombre al momento que sacaba una filosa cuchilla y señalaba al maestro tierra, pero entonces los ojos del chico brillan nuevamente de azul mostrando a todos la posesión de su lado oscuro. El rostro del sujeto cambió al instante dejando caer la cuchilla al suelo con impresión. El resto de los ocupantes algo alarmados quisieron abandonar pero Bolin atrancó la puerta de la salida levantando una pared con tierra control.

La poca luz que entraba fue suprimida por esa pared, ahora estaban a oscuras y solos... con un unificado.

Bolin miró a la cara llena de miedo del cantinero y respondiendo a su pregunta anterior, el maestro lava dijo.

- Yo soy el diablo.

Desde afuera podían escucharse los gritos de terror y sufrimiento en los minutos subsiguientes. Una matanza horrible se estaba llevando a cabo, pero nadie, ni siquiera los que estaban afuera observando la escena se atrevió a intervenir por miedo a sus vidas. Pronto los gritos cesaron, al igual que las respiraciones de muchos en esa taberna.

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Mientras Tanto

En El Mundo Espiritual

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Allí estaban Khan y el Dark Korra de pie frente al portal de luz espiritual que llevaba hacia el mundo de los humanos. Ambos estaban dejándose llenar por su luz y grandeza, una sensación de adrenalina recorría la piel de la entidad maligna. Aún Khan sentía ese respeto reverente hacia ese personaje aun sabiendo que solo se trataba de la versión oscura del avatar, quien en el mundo de los humanos ya no tenía credibilidad o fama.

- He estado tanto tiempo deseando recuperar mi libertad -dijo Dark Korra luego de una larga inspiración- y ya casi por fin podré volver a pisar suelo humano.

- ¿Casi? -pregunta Khan extrañado- ¿No se trata solo de que cruces el portal y ya?

- No es tan fácil amigo mío -responde- Cuando el avatar Wan dominó sus miedos encerrándome aquí, se encargó de que también toda la energía maligna quedara apresada de este lado del mundo espiritual para que de esa manera no afectara el mundo terrestre. Es por eso que aun estando libre, sigo confinada a estar en el mundo espiritual.

- Pero... yo sobrecargué el portal una vez y gracias a eso todos los dobles malignos pudieron cruzar el portal hacia el mundo humano... ¿Cómo eso no te permite cruzar a ti también?

- No soy un simple humano Khan, soy el ser más poderoso del universo y tengo conexiones con ambos mundos. Avatar Wan era inteligente y sabía que no podía contener toda energía maligna y corrupta dentro del mundo espiritual puesto que eso no dependía de él. Pero sí sabía que al menos podría tenerme a mi encerrado por siempre.

- ¿Cómo? -Dark Korra le clava una fría mirada a Khan al contestar-

- Controlando sus miedos. -resopló- de esa forma me mantuvo encerrada por milenios. Si los avatares subsiguientes podían mantener sus miedos a raya yo seguiría en mi encierro. La energía espiritual corrupta me ha permitido lograr una libertad relativa, como escapar de mi encierro y caminar libre por el mundo espiritual pero si quiero conseguir la libertad absoluta todavía me queda una cosa por lograr.

- ¿Y qué cosa es esa? -A Dark Korra comienzan a brillarles los ojos de un nefasto azul profundo al momento que la sonrisa más macabra se dibujó en su rostro al momento que su voz, acompañada del sonido de las cadenas atadas a sus manos, exclamó-

- Hacer que el avatar tema de nuevo.

Khan abre los ojos absorto.

- ¿Y cómo harás eso?

- ¿Recuerdas cuando te dije que aún durante mi encierro pude aparecer por breves y cortos momentos al mundo real como meras apariciones?

- Si... ¿Y?

- Mi meta al hacerlo era comenzar a sembrar el miedo en el corazón de Korra, gracias a eso yo me fortalezco mientras ella se debilita. Debo hacer que se horrorice hasta el punto de que me haga lo suficientemente poderosa como para poder cruzar el portal al mundo humano y deshacer el entuerto de Wan.

Con eso Dark Korra se sienta en el suelo en posición de meditación y, mirando por última vez al maestro metal, exclamó.

- Es momento de verme con mi doble carnal cara a cara, una vez más.

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Al Mismo Tiempo

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- BOLIN! ¡BOLIN! -gritaba Korra mientras ella junto a Mako y Kuvira caminaban por aquellos bosques a las afueras de la ciudad, justo por donde esos dobles espirituales solían rondar. Pero la realidad era que habían buscado por mucho tiempo y no tenían ni rastro del maestro lava-

- Esto es inútil -se quejó Kuvira- llevamos horas en esto y no tenemos nada.

- Hay que seguir buscando -replica Mako-

- No digo que dejemos de buscar, sólo digo que sería bueno que intentáramos otros métodos de búsqueda más eficaces que gritar el nombre de tu hermano como idiotas mientras caminamos sin rumbo. -contestó Kuvira con logística-

- Oh, esperen... yo tengo una buena idea -dice Korra de inmediato-

- ¿Qué cosa?

- Tengo la habilidad de sentir las esencias de las personas y localizarlos a través de las ramas espirituales que cubren toda la ciudad, al final, todo está conectado.

- ¿Crees que puedas encontrarlo de esa forma? -pregunta Mako algo desesperanzado. Ella le pone la mano sobre su hombro mientras le ofrece una mirada sincera-

- Encontraremos a tu hermano Mako, no pierdas la fe. Y ahora chicos quédense aquí por si acaso, yo iré a buscar un buen lugar para localizar a Bolin.

Dicho esto la morena se separó del grupo y con aire control se fue propulsando lejos hasta perderse entre las copas de los árboles en un santiamén.

Con suspiro algo forzado Mako se dejó deslizar por una gran roca y caer sentado en el suelo. Kuvira miró algo incómoda al chico acurrucarse en silencio para seguirse torturando mentalmente sobre lo que podía pasar. La antigua gran unificadora no era para nada buena dando consuelo de ningún tipo, era más fácil dar órdenes y, al fin y al cabo ella siempre estuvo por encima de todos en lo que a rangos significa, nunca tuvo necesariamente que sentarse y darle ánimo a alguien, así que definitivamente no sabía cómo hacerlo.

Pero Kuvira apreciaba a Bolin y sabía que ese chico era lo que era gracias a su hermano mayor, así que aunque estuvo a punto de abofetearse a sí misma para reaccionar antes de tiempo, la maestra metal decidió sentarse a su lado en el suelo sin decir nada, solo mirando a la distancia un rato.

Luego se atrevió a voltear a verle con la cabeza metida en sus rodillas.

- Oye -lo llama-

- Uh-Huh? -responde él-

- Encontraremos a Bolin, deja ya de preocuparte

- Es fácil para ti decirlo, no estás totalmente sola en el mundo ni acabas de perder a tu única familia.

- Ouch... -resopló ella-

- Oye lo siento -se lamenta- no debí pagarla contigo

- No, está bien. Sé lo que estás sintiendo. Yo también lo perdí todo... dos veces. -Mako voltea a verla sorprendido- Tú al menos tienes a tu hermano, yo literalmente no tengo a nadie y, aunque lo tuviera... no estoy segura de que quisieran verme de todas formas. Antes se sentía genial el ser la líder de un gran ejército, de todo el mundo haciendo lo que dices... ahora que no perdí todo es que me dí cuenta que aun cuando era anónima tenía una familia. Ahora no tengo ni grandeza ni familia... ni nada. Solo a los miembros del equipo avatar los cuales confían medianamente en mi.

- Lo siento, yo trato de hacerlo.

- Lo sé y te agradezco por eso.

Mako sonríe y desvía la mirada nuevamente

- Oye -dice ella- no sé si te sirva de algo pero, eres de los que mejor me cae del grupo, sabías? -Al escuchar eso, Mako levantó la mirada algo extrañado y la observa- es cierto. Me parece que eres más como yo. Callado y tranquilo, pero no demasiado, además defiendes bien tus ideales y luchas por lo que crees correcto.

- Bueno, gracias -dice él un poco sonrojado. Mako todavía podía ver el rostro de la gran unificadora dentro de esa maestra metal y que ella dijera algo así era, de alguna extraña manera, halagador.-

- ¿Te cuento algo? -sigue Kuvira-

- ¿Qué?

- Aunque parezca loco y descabellado, Khan solía ser mi mejor amigo

- No suena tan loco y descabellado. -Kuvira ríe-

- Pero él no era así, debiste conocerlo antes de ser unificado. Él era compasivo, humilde, cariñoso y peleaba por los débiles. También tenía una buena facha de líder -presume- y quizás eso lo conserve todavía.

- ¿Adónde quieres llegar con eso?

- Que así como tú quieres recuperar a tu hermano, yo quiero recuperar a Khan -dijo Kuvira con la voz un poco entrecortada. Ella disimula con rapidez cualquier signo de sentimentalismo y trata de ocultar cualquier pista fingiendo que arreglaba su cabello con torpeza. Mako la busca con la mirada y con su mano toma las muñecas de ella para que se deje el cabello y lo mirara a los ojos-

- Oye, está bien sentirse triste. Y te creo -confesó- Bolin también es muy diferente ahora de como era antes, si dices que Khan era todo eso, entonces es verdad.

- Khan es para mí como Bolin para ti -exclama Kuvira- me dolió demasiado verlo unificado, por eso desde el primer momento que me rescató de la prisión, supe que no era él. Algo no andaba bien. Yo... -baja la cabeza y una lágrima baja por su mejilla en silencio- Yo quiero salvarlo.

Algo apenado e incómodo, Mako extiende sus brazos y atrae a Kuvira hacia sí mismo para abrazarla y darle consuelo. Él miró hacia arriba en cualquier momento. ¿Abrazar a Kuvira? ¿En serio? Al menos ella se estaba dejando. Quizás dos almas heridas se entendían mejor, quizás Kuvira tenía razón y ambos eran parecidos.

- Rescataremos a Bolin -dice Mako- y a Khan... no tengo dudas de eso.

Kuvira levanta la mirada separándose del abrazo de Mako para luego limpiarse cualquier lágrima que estuviesen rodando por sus ojos. Entonces dijo al chico.

- No le digas a nadie que me has visto así, ¿Entendiste? -Mako levanta su mano derecha en señal de juramento- Ahora... ¿Dónde estará Korra? Hace rato que se fue

- Tenemos que ir a buscarla, ahora que lo dices... no tengo un buen presentimiento -ambos se miran a los ojos y se levantan de inmediato-

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Mientras Tanto

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Korra había llegado a una parte solitaria del bosque en la cual había muchas terminaciones de las ramas espirituales que cubrían la ciudad. Todo parecía callado y vacío, así que la chica se detuvo allí.

- Creo que este es un buen lugar para buscar -se dijo a sí misma-

La chica caminó hacia una de las ramas y puso su mano sobre ella para comenzar a ejercer su poder, pero entonces tuvo la sensación de que una sombra oscura pasó detrás de ella a toda velocidad. Volteó y no pudo ver nada.

- ¿Hola? -al terminar de pronunciar esto la sombra pasó detrás de ella una vez más. La morena preocupada pero alerta tomó posición de batalla y arrugó su entrecejo- te lo advierto, sal donde pueda verte.

Una brisa misteriosa llegó hacia aquel lugar moviendo las hojas secas y haciendo bailar el cabello del avatar, por cuya frente bajaba una gota de sudor. Ya no era tan cómodo estar sola.

Entonces algo parecido a una sombra comenzó a generarse no muy lejos frente a ella. Era como el contorno de una mujer oscura cuya única cosa que brillaba era sus ojos blancos virginales pero horripilantes al mismo tiempo. Escuchó un sonido como el de cadenas y no tardó en darse cuenta que esas cadenas caían de sus muñecas hacia el suelo y se arrastraban.

El ser levantó la mirada y un foco de luz le dió en el rostro mostrándose enteramente hacia el avatar, quien suspiró de incredulidad. Su corazón se paralizó y sus miedos se dispararon. No supo cómo reaccionar en ese momento.

- No puede ser... -dijo en voz casi nula- ¡Tú!

El espantoso ser, completamente idéntico al avatar pero con el cabello largo y un aura maligna, la miró y dijo.

- Nos encontramos de nuevo, avatar.

- ¡NO! ¡ALÉJATE DE MI! -gritó aterrada para luego lanzar una gran bola de fuego antes de salir corriendo con todas sus fuerzas en dirección contraria. La bola de fuego traspasó a Dark Korra como si de un fantasma se tratara. Entonces esta de un ligero movimiento de brazos hizo que las cadenas fuesen arrojadas como un lazo en su dirección con una rapidez asesina-

Korra corría a toda velocidad sin mirar atrás o detenerse. Pero entonces unas cadenas se amarran en su cuello de golpe y la detienen en seco casi haciendo que se fuera al suelo. Aterrada, miró atrás y observó como Dark Korra la había atrapado.

El doble espiritual tiró de las cadenas con fuerza atrayendo a Korra hacia ella como un proyectil. La morena gritaba aterrada.

Dark Korra creó una muralla de piedra en la dirección por la que el avatar iba a pasar y esta se golpea duramente contra la roca de espaldas soltando un grito de dolor. Al instante la piedra cubre sus manos y pies apresándola para que no pudiera escapar. Estaba atrapada, horrorizada y con el espantoso doble frente a sus ojos.

Los ojos blancos de ese ser contemplaron los azules temerosos de ella y dijeron.

- Bienvenida a un viaje de ida al dolor.

Korra, atrapada e inmóvil solo pudo tragar saliva y esperar a que sucediera un milagro.

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Al Mismo Tiempo

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Mako y Kuvira corrían a toda velocidad colina abajo por el bosque llamando a la morena sin obtener resultado. Los miedos del maestro fuego se habían disparado y su corazonada era cada vez más grande. Algo malo estaba pasando.

- No está -replicó Mako con frustración-

- Tal vez volvió a Ciudad República o a casa de Asami, allí hay más ramas espirituales.

- Yo iré allá -contestó- tú sigue buscando.

Acto seguido los chicos se separaron tomando caminos diferentes. Ahora no solamente buscaban a Bolin. Era prioridad buscar al Avatar.

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En La Mansión Sato

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Asami estaba parada sobre el barandal de la mansión observando el cielo del atardecer cuando Baraz llega hacia ella. Notando su presencia ella bajó la mirada apenada, sabía lo que iba a pasar.

Baraz se puso de espaldas al barandal pero a su lado, y dijo.

- Me puse a atar cabos y creo que hay conexión entre todo lo que ha pasado hoy. -Entonces voltea a verla de frente y preguntar- Tú liberaste a Bolin ¿Cierto?

Una lágrima baja por la mejilla de Asami y sin decir otra cosa, más bien mordiéndose los labios de pena, ella asiente con la cabeza. Baraz deja salir un suspiro de decepción.

- Bueno, era todo lo que necesitaba escuchar -replicó alterado antes de caminar lejos de ella pero Asami voltea y grita-

- Por favor no te vayas, yo no quise hacerlo

- ¡Creí que eras diferente Asami! ¡Creí que no traicionabas a tus amigos!

- Lo siento yo... No sé qué me pasó.

- No, yo sí lo sé -la interrumpe- y tú también lo sabes. Odias a Mako, odias que Korra se fije en él, odias que todos estén bien menos tú. Por eso lo hiciste. Eres una egoísta.

- No, por favor... -gimió- no pienses eso de mi

- ¿Y qué quieres que piense? ¡Yo te tenía en un pedestal! ¡Me enamoré de ti como un imbécil pensando que eras la chica más maravillosa y leal del mundo! ¿Y qué me encuentro? ¿Con que eres una apuñaladora de espaldas?

- Espera... -dice ella sorprendida- ¿Te enamoraste de mi?

- Eso ya que importa. -contesta él- Lo único que sé es que nos traicionaste a todos fingiendo lo contrario, liberaste a Bolin y nos has hecho más difícil detener la unificación... ¿Estás feliz ahora?

De pronto una tercera voz inesperada se unió a la conversación.

- ¿Qué Asami hizo qué..?

Baraz voltea al igual que lo hace Sato y ambos observan al maestro fuego Mako mirándolos con los ojos bien abiertos y llenos de incredulidad. Estos se llenaron de lágrimas al instante y sus labios comenzaron a temblar levemente. Baraz tragó saliva y Asami se tapó el rostro con sus manos de vergüenza.

- Mako no... -gimió ella intentando llegar a él pero este da un paso hacia atrás-

- ¡No me toques! -le gritó- ¿Fuiste tú la que liberó a mi hermano? ¿Por qué?

Baraz se retira sin decir nada y Asami cae de rodillas a los pies de Mako llorando, él la mira con algo de desprecio mientras también lloraba en silencio.

- Perdóname Mako... me dejé llevar por la ira, la frustración, cometí el peor error de todos.

- ¿Estabas molesta? ¿Conmigo? ¿Por qué? ¿QUÉ TE HICE YO?

Ella levanta la mirada y se toma el rostro con desespero al decir.

- ¿EN SERIO? ¿Qué me has hecho? ¡Mako, tú me impides ser feliz! He llegado a la conclusión de que no puedo ser feliz contigo y tampoco sin ti. He tratado de salir adelante pero tú siempre estás en medio. Cuando fuimos pareja preferiste a otra persona, y cuando finalmente consigo a alguien especial, ella te prefiere a ti. ¡Estoy cansada de que me dejen de lado! Mire hacia donde mire estás tú para hacerme sentir inferior... Por eso he desarrollado una especie de mala opinión sobre ti y me la he callado por mucho, intenté cambiarla pero no puedo. -Mako estaba paralizado al escuchar a Asami decirle todo eso- Lo admito, eso no me da el derecho de haber hecho lo que hice, pero si querías una respuesta ahí está... ¡Lo hice por tu culpa!

- P...Pero Asami... -dijo horrorizado- Yo nunca quise hacerte daño y me disculpé contigo por eso, creí que lo habíamos superado... Pero lo que tú hiciste fue a propósito... ¡Liberaste a mi hermano sabiendo lo mucho que él significa para mi!

- Perdóname...

- ¿De qué sirve un perdóname ahora? -le grita- ¿Cuál es el premio? ¿Korra? ¡Pues quédatela! ella es tu novia... Te metiste con la única familia que me quedaba y no te perdonaré jamás por eso. -Dicho aquello Mako se da la vuelta para irse pero ella lo detiene-

- ¿Adónde vas? -Él voltea a verla con desprecio y responde-

- Ya no puedo estar en esta casa. Despídete de los demás por mi, buscaré a Bolin por mi cuenta.

Mako sale de la presencia de Asami y ella rompe a llorar amargamente. Se había dejado llevar por el odio y ahora estaba viendo las consecuencias de sus actos. Si tan solo hubiese sido madura, si tan solo lo hubiese conversado antes, no estaría pasando por esto.

Ahora se veía a sí misma y se preguntaba. ¿Cuál era la diferencia entre esa Asami limpia y una Asami unificada?

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Al Mismo Tiempo

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Dark Korra estaba libre. El avatar estaba encerrada en una pared de concreto. El doble tenía muchas ínfulas de poder. Korra estaba muriendo de miedo.

La morena siempre observó a ese reflejo oscuro de ella como la causa de todos sus miedos y temores, le costó demasiado deshacerse de ella y ahora que volvía a ver ese reflejo supo que nada había valido la pena. Sus miedos seguían allí atormentándola como nunca.

- ¡NO! -gritó Korra- ¡YO ME DESHICE DE TI! ¡YO ME DESHICE DE MIS MIEDOS! -Dark Korra ríe por lo bajo-

- No puedes deshacerte de tus miedos, eso es imposible. Tener miedo es una característica innata del ser humano, por más que quieras arrancarme de ti, yo siempre existiré.

- ¡ALÉJATE! ¡NO TE TEMERÉ MÁS!

- Si no me temes ¿Entonces por qué no te has liberado? ¿Por qué no has usado el estado avatar para destruir esa muralla y atacarme? -Korra se paraliza- ah si, porque me tienes miedo. Estás petrificada y no sabes qué hacer, tu mente divaga sin ningún control y ni siquiera puedes pensar con claridad.

- No... no es.. cierto -titubea obligándose a cerrar sus ojos mientras comenzaba a temblar. Dark Korra rompe a reír de manera despectiva-

- ¡MIENTRAS MÁS TEMOR SIENTAS MÁS PODEROSA YO SERÉ!

- Basta... basta... -suspiró mientras una lágrima caía por su rostro-

- Es momento de acabar con la poca moral de avatar que te queda -sentenció el espíritu y Korra abre los ojos para verla extrañada-

- ¿Qué?

En ese momento Dark Korra hizo aparecer en un movimiento de manos a Mako y Asami. Ambos amarrados con láminas de metal flotando en el aire con ambos brazos levantados. Parecía que habían recibido una golpiza anteriormente pues sus rostros estaban moreteados y apenas podían mantenerse conscientes.

- ¡NO! ¿QUÉ LES HICISTE? ¡DÉJALOS EN PAZ! -gritó la morena muerta de la impresión- ¡ELLOS NO TIENEN NADA QUE VER!

- ¡TIENEN TODO QUE VER! -la interrumpe el doble- Si asesino a las personas que más amas destruiré por completo lo que eres, tú serás débil y yo seré poderosa. Entonces nos unificaremos y completaré finalmente el proceso de la unificación.

- ¿Tú eres la líder?

- ¡Nosotras! -contesta de forma macabra- Pero me siento algo bondadosa el día de hoy, al final ambos van a morir tarde o temprano, pero mientras tanto dejaré a uno vivo para no ser tan cruel.

En ese momento Dark Korra abre los brazos y Asami y Mako quienes seguían flotando amarrados en el aire son acercados hacia Korra poniéndolos frente a su rostro.

- ELIGE AVATAR! ¿A QUIÉN QUIERES SALVAR? ¡DEBE SER AL QUE AMES MÁS! ¡AL QUE AMES DE VERDAD! ¡A LA PERSONA SIN LA CUAL NO PUEDES VIVIR! VAMOS ELIGE... QUE HASTA ELLOS MISMOS TIENEN LA DUDA... -dijo mirando a los rehenes- ¿CON CUAL DE LOS DOS TE QUEDAS?

Mako y Asami levantan la mirada al mismo tiempo y ven con sus ojos desesperanzados y heridos a la morena quien estaba horrorizada. ¿Cómo iba a elegir entre ellos dos? Los amaba demasiado a ambos, había compartido tanto con cada uno. Aún así, su cabeza le decía un nombre y su corazón otro. Se sintió presionada y no pudo seguir, sus miedos la estaban dominando. Sin más rompió a llorar.

- Por favor... déjalos libres, mátame a mi si quieres...pero déjalos vivir a ambos.

- ¡ELIGE AHORA O LOS MATARÉ A LOS DOS FRENTE A TUS OJOS!

- Korra... soy tu novia... ¡Sálvame! -dijo Asami, pero entonces Mako la miró también y excamó-

- Korra... Yo te amo... ¡No me dejes morir!

Un mar de lágrimas caía al suelo desprendiéndose de los ojos de la morena como si de lluvia se tratara. Nunca experimentó tal grado de desesperación. Su corazón casi se paraliza cuando Dark Korra genera un cuchillo de fuego con su mano y camina hacia los rehenes diciendo.

- Hora de elegir...

El tiempo se detuvo. Cualquier ruido se silenció, solo estaban ellos cuatro en todo el universo conocido, era el momento de la verdad. Con mucha resignación y dolor, sabiendo que no había escapatoria, el avatar levantó la mirada y dijo a su doble.

- Yo... Elijo a...

- ¡KORRA! -gritó la voz de Kuvira de repente quien se aproximaba a ese lugar. La antigua unificadora observó que Korra se encontraba de pie llorando con los brazos extendidos a los lados como si estuviese amarrada, pero estaba completamente libre y sola en todo aquel bosque- ¿Qué haces? -preguntó Kuvira-

- ¡DECIDE AHORA KORRA! -gritó el doble-

- KUVIRA VETE DE AQUÍ... ES PELIGROSO, MI DOBLE TE MATARÁ A TI TAMBIÉN! -gritó el avatar-

- ¿Doble? ¡Con razón no puedo ver nada! -razonó Kuvira- Korra... ¿Estás frente a tu doble espiritual? ¿Qué te está diciendo?

- Tiene capturados a Mako y Asami y me está haciendo elegir a uno, el otro morirá ante mis ojos... Ayúdame por favor -gritó con desespero-

- ¡ELIGE YA! -gritó Dark Korra-

- ¡KORRA, ESCÚCHAME! ¡ENFÓCATE EN MI VOZ Y SOLO MI VOZ! -dijo Kuvira al avatar quien se hallaba inmersa en el miedo- Nada de lo que estás viendo es real, Mako está en la mansión con Asami, están a salvo... No te dejes engañar por tu doble... ¡ELLOS ESTÁN BIEN! ¡ENFRENTA A TU DOBLE!

- Pe... Pero los tiene colgando amarrados frente a mi -dijo el avatar-

- ¡ES MENTIRA! LOS DOBLES TE MUESTRAN COSAS HORRIBLES PARA QUE TE MUERAS DEL MIEDO... ¡RECHAZA TUS MIEDOS!

Korra miró al frente directo hacia su doble quién reía con malicia y esta le dijo.

- Tal vez ya sepas la verdad Korra, pero con todo el miedo que ya tienes me es suficiente para seguir con mis planes. Pronto nos veremos cara a cara y no seré una ilusión.

De un certero movimiento de manos, Dark Korra desaparece llevándose toda aquella visión consigo. Mako y Asami desaparecieron al igual que la pared que la ataba. Quedó justo en la posición en la que Kuvira la veía desde el principio.

Korra cae de rodillas al suelo llorando en estado de shock y Kuvira corre a socorrerla, tratando de calmarla, pero era imposible. Sus miedos la habían dominado.

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Al Mismo Tiempo

En El Mundo Espiritual

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Dark Korra despertó de su trance de manera violenta y Khan, quien estaba a su lado la observó con detenimiento.

- ¿Qué sucedió mi señora? -Dark Korra se levanta decidida y con firmeza, diciendo con malicia-

- Es hora de cruzar el portal... -Un escalofrío recorrió la espalda de Khan al escucharle decir aquello.

Con pasos lentos el doble espiritual del Avatar caminó hacia la cegadora luz del portal hasta tenerlo en frente, entonces extendió su mano y tocó la luz provocándose una reacción adversa parecido a un corto circuito que le provocó algo de dolor al doble, pero este siguió extendiendo su mano a pesar del dolor y esta fue cruzando hacia el otro lado aunque las chispas siguieran aumentando.

Dark Korra gritaba adolorido pero seguía empujándose fuera del mundo espiritual con determinación. La mitad de sus brazos ya habían cruzado al otro lado y seguía avanzando.

Comenzó a reír de forma demoníaca y sin control mientras gritaba llena de excitación.

- ¡AVATAR WAN! ¡HAS FALLADO EN TU LABOR DE MANTENERME ENCERRADA AQUÍ POR SIEMPRE!

El portal comenzó a volverse inestable del lado del mundo de los vivos a medida que una persona estaba saliendo cada vez más deprisa de aquel portal. Un rostro idéntico al de Korra cruzó al otro lado igual que la mayoría de su cuerpo, solo faltaba una pierna.

De un tirón la hizo salir del portal también y cayó de rodillas al suelo algo cansada, pero estaba finalmente en el mundo de los vivos. Segundos después Khan salió a su encuentro y la ayudó a levantarse.

Era un hecho, Dark Korra, luego de milenios de encierro había visto la luz del mundo de los vivos una vez más, materializando los miedos de Korra a algo real. Era el doble espiritual más poderoso de todos, por eso cualquiera podría verla aunque no estuviese unificada. Era la peor parte de cientos de vidas reencarnadas juntas, y no parecía tener rival alguno.

- Finalmente estoy libre -decía el doble mientras observaba sus manos, entonces cerró sus puños y miró hacia el frente la ciudad para terminar diciendo- ... ¡Y tengo más poder que nunca!

Con una risa macabra expresó la condenación a la que el mundo tendría que encararse irremediablemente.

El fin se acercaba.


Continuará...


D: Pobre Korra y Asami *ríe malvadamente* xD

¿Les gustó? Espero que si... ¿Podrían dejar un review a este humilde escritor?

Pues como podemos ver Asami tiene las consecuencias de sus actos. Kuvira se abrió sobre Khan y Korra ha tenido el primer encuentro con su doble espiritual quien ya está completamente libre de su encierro.

¿Qué más creen que va a pasar? ¡Espero les esté gustando el resultado de esta cosa!

Pronto actualizaré A-617 así que aguanten mis lectores, ya voy T.T

Gracias a todos por leer y comentar, son lo máximo.

Saludos!