Holaaaaa! ¿Como están?

Pues luego de un largo hiato (se están haciendo muy comunes over here) he podido ponerme a escribir y les traigo contiii!

Espero les esté gustando como va quedando la historia y agradezco a todos los que siempre me leen y comentan.

Por ustedes es que no abandono mis proyectos, gracias!

Pues este ya va por su recta final, este es el último antes del gran final (que pueden ser varios caps) así que espero les guste.

No los distraigo más

ENJOY!


MAKORRIAN LOVE


Iban montaña arriba, cuesta contraria, a paso cansado y bajo el inclemente sol. Era irónico como el clima podía cambiar tan drásticamente de un día a otro, o quizás, simplemente al señor de los cielos le gustaba hacerles a los chicos todo más difícil.

Asami intentó beber de la cantimplora pero ni una gota de agua cayó sobre su reseca boca. Dejó salir un quejido y se detuvo en seco a mitad de camino, por lo cual el resto que marchaba montaña arriba se detuvo con ella.

- ¿Cuánto más nos falta? Siento que he caminado por horas.

- Que bebé -dijo Kuvira burlona mientras adelantaba el paso riendo a sus adentros. Asami se limita a lanzarle una mirada penetrante-

Mako, quien era uno de los que cargaba las bolsas con las pertenencias de los chicos las puso en el suelo y se limpia el sudor de su frente cansado.

- Hace mucho calor, incluso para un maestro fuego.

- Justo pensaba eso -sonríe atontado Baraz-

- Oigan no se detengan, casi llegamos -presiona Tenzin sin ser demasiado brusco pues sabía que sus chicos no estaban en la mejor condición física ni en la cumbre de su energía-

- ¿Adónde nos llevas? -preguntó Korra al sabio maestro segundos después que el grupo recuperara la marcha-

- Cuando fuimos atacados por nuestros dobles, huimos a este lugar donde creímos estar seguros. Ahora muchos como nosotros se refugian allí.

- ¿Quiere decir que aún no han sido unificados pero tampoco han vencido a sus dobles? -inquiere la morena algo inquieta. Tenzin le sonríe y responde-

- No debes preocuparte por eso, nuestros dobles no volverán.

Korra suspira de alivio.

En eso Kuvira se adelanta al grupo alcanzando al avatar y al maestro aire, metiéndose en la conversación.

- Estoy intrigada, ¿Qué es el lugar a donde vamos y por qué están todos allí? -pregunta la ojos verdes-

- Bien -aclara Tenzin- Como habrán podido darse cuenta, prácticamente todos en Ciudad República han sido unificados y los que han logrado escapar de la unificación son muy pocos en comparación a los que sí. Ciudad República ya no es un lugar seguro para ninguno de nosotros, por eso luego de vencer a nuestros dobles huimos del templo aire para encontrar un lugar seguro. Una vez fuera de peligro comenzamos nuestra búsqueda de otros maestros que también estuvieran libres de la unificación.

- ¡Y LLEGAMOS! -dice Kai emocionado deteniéndose en la punta de aquella colina y abriendo sus brazos de par en par.

Los chicos observaron impresionados hacia aquel pequeño valle perdido en el bosque. Era una especie de fortaleza hecha de tierra y metal. Había casas y tiendas improvisadas. Muchos maestros iban y venían por aquellos senderos, pasando por debajo de los puestos de vigilancia, los cuales detectaron al instante a los que se acercaban por el risco.

Ver a tantos maestros reunidos en un solo sitio hizo que a la morena se le aguaran los ojos al instante y creciera la emoción en todos. Tenzin observó a la morena y lleno de orgullo, le dice.

- Y llamamos a este lugar... La Colmena.


Capítulo 17: The Hive


Emocionada, corrió hasta el pico del risco y saltó hacia aquel valle amortiguando su caída con aire control. Los demás maestros aire ayudaron al resto a bajar.

Korra caminó hacia la tienda central y observó el panorama aún sorprendida.

- Esto es maravilloso, mi-miren toda esa gente junta chicos. -exclama volteándose a ver a su equipo-

- Lo vemos Korra -dijo Asami- es grandioso. En realidad pensamos que éramos los únicos.

- Somos la resistencia -dijo de pronto una voz que no pertenecía a ninguno de ellos o, al menos, no la habían escuchado durante el largo viaje de camino a la colmena.

Los chicos voltearon y observaron a un anciano vestido de trajes imperiales rojos, cabello largo recogido y una cicatriz en uno de sus ojos. Impresionados, los chicos no pudieron más que reverenciarse respetuosamente.

- ¡Zuko! -dijo Korra antes de ir frente a él y darle un abrazo, que si bien no se lo esperó el sabio anciano, no opuso resistencia-

- Avatar Korra -respondió.

- No puedo creerlo -suspiró Baraz con entusiasmo- ¡Eres el Señor Zuko en persona! ¡Wow!

- Si mi hermano estuviese aquí, estaría gritando como niña, de nuevo -exclama Mako con una sonrisa algo nostálgica-

- Pensé que no habría tanta gente liberada de la unificación -dice Kuvira-

- Y no son todos -prosigue Tenzin señalando a un grupo de maestros que salían de la tienda principal. Los ojos de todos se abrieron de par en par contemplando la escena.

Un general maestro fuego vestido de rojo uniforme y fuera apariencia, antiguo amigo del grupo. Dos gemelos morenos de vestiduras largas y conservadoras características de la tribu agua y la maestra agua hermana de Tenzin.

- ¿Iroh? ¿Kya? ¿Primos?

- Parece que la prima Korra decidió omitir nuestros nombres hermana -dijo Desna- creo que ya no somos relevantes en su vida.

- Tal vez te apresuras a los hechos -contesta su hermana- demos tiempo de ver cómo se desarrollan los hechos.

Con una sonrisa, Tenzin observó como todos se saludaban con todos mientras el resto de los maestros salían de las tiendas aledañas al constatarse de la presencia del avatar en el refugio. Sus rostros eran de emoción y aplaudían felices luego de rodearla a ella y al equipo avatar en un círculo.

- ¡Miren! ¡Es el avatar!

- ¡Ha aparecido!

- ¡Si, ella nos salvará!

Era lo que decían algunos en la multitud. Korra contempla al grupo de personas y mira sus rostros y sus ropas. Estaban algo sucias y gastadas, seguramente tenían días, quizás semanas ocultos en el bosque, huyendo de la terrible e infernal capital de la república unida la cual estaba sumida en caos. Vió sus rostros llenos de esperanza y sus ánimos de luchar, eran sobrevivientes, y ella era su avatar.

De pronto comenzó a sentir una fuerza dentro de ella, su miedo se fue y por primera vez en mucho tiempo, comenzó a sentir que sí podía.

Korra se limpió una lágrima que bajaba por su mejilla rápidamente en un intento por ocultar su dicha en ese momento. Zuko puso la mano sobre su hombro y la miró fijamente.

- ¿Qué sucede, Avatar?

Ella mira a los ojos al anciano y luego a la multitud reunida en aquel lugar, quien seguía aplaudiendo su presencia.

- Es que... por primera vez, creo que no todo está perdido. Antes me sentía perdida y atemorizada creyendo que solo éramos mis amigos y yo, pero ahora que veo que somos un ejército pequeño de maestros que todavía pueden luchar, me doy cuenta que quizás sí podemos ganar esta guerra.

- Estamos a tus órdenes Korra, dinos que hacer -dijo Tenzin antes de agacharse a tierra de manera respetuosa. Entonces todos los demás maestros comenzaron a inclinarse ante ella, incluso sus amigos que estuvieron con ella desde el principio. Korra se plantó sobre el suelo de forma poderosa mientras sus ojos titilaron de blanco por un segundo sin entrar en estado avatar-

Ella miró la entera colmena y exclamó.

- Levántense mis compañeros de guerra, no tienen que inclinarse, pronto serán otros los que tendrán que hacerlo. ¿Todos ustedes saben pelear?

- No -escuchó una voz de alguna parte- somos maestros pero ciudadanos pacíficos.

- Pues tendrán que aprender a hacerlo -contestó Korra- Una guerra se acerca y todos tendremos que defender nuestro mundo de aquellos que quieren hacernos daño. Pero no teman -instó el avatar- mis amigos y yo les mostraremos cómo.

Todos dieron un grito de guerra, la entera colmena, mientras alzaban sus brazos secundando lo dicho por el avatar. De pronto, ambos grupos habían recuperado las esperanzas, la presencia de uno agrandaba las fuerzas del otro y viceversa. A Korra y sus amigos les encantó ver que no estaban solos en esa lucha que creían prácticamente perdida y, a ese puñado de maestros les infundió valor el ver que el glorioso equipo avatar estaba vivo y dispuesto a pelear.

Zuko se acercó disimuladamente y dijo a Tenzin al oído al contemplar la escena.

- Hiciste un buen trabajo entrenando a Korra y al resto de estos chicos, son dignos de admirar.

- Mi entrenamiento no tuvo nada que ver -dijo Tenzin con orgullo- estos chicos aprendieron a luchar y ser fuertes por las experiencias que han vivido, cada uno de ellos ha crecido y se han convertido en excelentes personas y guerreros. En especial Korra, yo mantengo mi fe en ella -prosiguió el maestro aire- yo sí creo que Korra podrá salvarnos.

Zuko sonríe.

- Yo creía lo mismo de Aang, y así lo hizo. -dicho esto volteó la mirada hacia la ojos azules quien se encontraba todavía infundiéndoles valor al resto de los maestros- y yo creo que en esta nueva reencarnación que tiene, él volverá a hacerlo.

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Al Mismo Tiempo

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Encima de aquella colina, de pie sobre el horizonte, viendo el cielo nublado y medianamente oscuro en esa tarde otoñal sobre la metrópolis de la República Unida se encontraba la poderosa Dark Korra observando el entero paisaje hecho de concreto y con la luz del gran portal espiritual de fondo.

Estuvo sola, al menos unos instantes, hasta que Khan se paró a su lado y comenzó a observar el paisaje con su líder, ambos en silencio. Hasta que el doble del avatar abrió la boca y dijo.

- Mira esos edificios, tan grandes, tan majestuosos... ¡No son nada!

Khan la mira fijamente.

- ¿Alguna vez pensó que llegaría tan lejos, mi señora?

- Desde que Wan me encerró supe que tenía que llegar el día en que alguna de sus reencarnaciones futuras tendría que dejarse consumir por el miedo. Míranos ahora, doblegando la balanza a nuestro lado. No hay reino que dure para siempre, no hay ciudad tan poderosa como para que no caiga -entonces levanta la vista y contempla directamente a los ojos al maestro metal- El mundo será nuestro Khan.

- ¿Qué va a hacer con los insurgentes? Ellos siguen sueltos... ¿Qué tal si logran detenernos?

- No debes preocuparte por ellos -dijo la copia- El mundo entero ya está bajo el poder de la unificación, en tan solo dos días, el Holocausto comenzará y la primera fase de nuestro plan estará completa.

La mirada de Khan se fija en el suelo, como si sintiera algo de pesar.

- Los unificados no maestros... mueren, ¿verdad?

Dark Korra sonríe con placer.

- Su muerte compensará el desbalance que ha traído toda esta rebelión espiritual, para ese momento ya debemos haber controlado la cuarta parte del mundo. Cuando el Holocausto se complete nuestra única debilidad dejará de existir y podremos apoderarnos de todo y levantar un nuevo imperio.

Khan traga saliva nervioso ante la sádica intervención de Dark Korra. Ella parecía tan segura y suspicaz. Por alguna razón, Khan no tenía la misma confianza.

- ¿Qué tal si el Avatar y sus amigos descubren nuestro talón de aquiles?

Antes de que el espíritu pudiese contestar, Bolin llegó corriendo hacia los dos seres presentes con el fin de traer un informe.

- Dark Korra -dijo Bolin- nuestra búsqueda ha terminado. Hemos reunido a todos los Unificados que encontramos en la ciudad, creo que es un ejército de temer. ¡Estan listos para recibir instrucciones!

- Perfecto -dijo en tono de excitación malsana la doble- en un momento estoy allá.

Bolin se reverencia respetuosamente y se marcha. Dark Korra vuelve a fijar su confiada mirada en Khan, cada vez más nervioso y dijo.

- No está entrando miedo en tu corazón ¿Verdad? -aquella pregunta lo golpeó tan fuerte como una brisa huracanada, tomándolo por sorpresa. Su pulso comenzó a temblar y la mirada completamente fija de ella sobre él no variaba con los segundos- Necesitaré toda tu ayuda y completa lealtad para completar nuestra victoria Khan. Así que no me falles.

- Si... mi señora -titubeó luego de tragar saliva-

Dark Korra se dió la vuelta para atender a los recién llegados, pero entonces miró hacia atrás, nuevamente a Khan y finalizó diciendo.

- Ah... y sobre tu pregunta... -le sonríe- ¡No lo harán!

Con eso la copia se marchó hasta perderse de vista.

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Mientras Tanto

En La Colmena

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Korra estaba sentada sobre un banco en medio de aquella tienda cuando Tenzin se acercó a ella y se sentó a su lado.

- ¿Qué piensas? -inquirió el maestro aire-

- Estaba pensando en mi... En mi doble -al nombrar su contraparte oscura, su mirada reveló algo de miedo- Ella es mucho más poderosa que yo ¿Verdad?

- Será más poderosa si la dejas ser más poderosa -contestó- Korra, todos tenemos miedos e inseguridades. Debes luchar contra ellas.

- ¡SIENTO QUE LLEVO AÑOS LUCHANDO CONTRA MIS MIEDOS E INSEGURIDADES! -dijo en un grito ahogado mientras se tomaba la cabeza con las manos y una lágrima bajaba por su mejilla- Tenzin, no quiero fallarle a toda esta gente. ¿Qué pasará si no soy capaz de vencer a mi doble? ¿Y si ella termina consumiéndome?

Tenzin levanta el rostro de ella poniendo su mano sobre el mentón de ella y le responde.

- La clave está en no rendirse. No podemos eliminar nuestros miedos, nos consumirán muchas veces y nos harán débiles, pero mientras más nos caigamos, más nos levantamos. El no rendirse es la clave del éxito. Todos los que formamos esta colmena de maestros liberados tuvimos éxito, y eso es porque nunca nos rendimos. Korra -prosigue luego de unos segundos- Esta gente sabe que podemos ganar o perder, saben que es peligroso, pero también saben que lo intenten o no sus vidas están en riesgo, así que no se rinden y te ofrecen su ayuda a ti, su avatar.

Korra suspira algo presionada.

- No están pidiendo que ganes necesariamente esta batalla Korra -dice Tenzin- ¡Están pidiendo que no te rindas!

- Hoy por primera vez he sentido una confianza que no había sentido en mucho tiempo. Esta gente, tiene aún esperanza. -con eso la morena se levanta de su banca y exclama con firmeza- ¡No voy a darme por vencida con ellos!

- ¡Esa es la Korra que conozco y de la que estoy orgulloso! -dice Tenzin mientras le ponía una mano sobre el hombro-

- Gracias por todo Tenzin, luego de todos estos años, sigues siendo un gran mentor para mi.

- Yo también he aprendido mucho de ti y tus amigos, y sé que ellos nunca te dejarán pase lo que pase.

- ¿Pase lo que pase? ¿Qué tratas de decirme?

- Se aproxima una guerra Korra. Nuestros maestros aire han estado espiando el campamento enemigo y sabemos que tu doble planea finalmente tomar la Ciudad. Aparentemente viene un acontecimiento muy grande y para eso necesitan proteger algo valioso. No sabemos qué es, pero debemos impedirles el paso a la ciudad y tratar de eliminarlos antes de que ese acontecimiento llegue.

De pronto, una especie de tristeza apareció en el rostro de Tenzin acompañado de un nudo en la garganta, al decir.

- Quizás sea nuestra última semana. -confiesa- Por eso, en caso de que algo malo nos pase y no podamos evitar el fin de los tiempos, asegúrate de que todos los cabos en tu vida estén resueltos. Haz lo que te haga sentir mejor, rodéate con las mejores personas y hazles saber lo especial que son para ti. -Entonces le fija la mirada en sus grandes ojos azules y finaliza- Y asegúrate de decirle a la persona que de verdad ames, que quieres pasar tus días con ella. Quizás mañana no estemos aquí Korra... ¡Haz todo eso hoy!

Una sonrisa apareció en el rostro de la joven avatar y luego de agradecer el consejo del sabio maestro aire, la chica salió entre carreras de aquella tienda.

Ninguno de los dos, ni el avatar ni el maestro aire se habían percatado de que la joven Sato se había quedado escuchando aquella conversación cuando al intentar entrar a la tienda para hablar con Korra, se dió cuenta de que ella ya estaba hablando con alguien.

Y esas palabras también surgieron efecto en ella.

- ¡Asami! -la llamó Baraz de pronto sacándola de sus ensoñaciones. Ella voltea y lo observa acercársele-

- Baraz -contesta nerviosa. La última conversación que ambos tuvieron no fue muy amena, en realidad, fue en extremo amarga y no estaba segura de si algo había cambiado desde el lapso que pasó desde allí hasta ahora-

- Tenemos que hablar -dice él-

- ¿De qué?

- Estuve pensando en las cosas que te dije hace unos días y creo que me extralimité. Sé que intentas reparar tus errores y lo menos que necesitamos es pelear entre nosotros. ¿Sabes? No quise decir las cosas que dije ese día.

- ¿Quieres decir que... no fueron ciertas todas las cosas que dijiste?

Él sonríe de medio lado y toma las manos de la chica y adueñándose de su agarre.

- No todas las cosas fueron mentira. -dijo. Asami recordó al instante que él había dicho que estaba enamorado de ella ese día y su mirada ahora lo estaba delatando.

Asami cierra sus ojos con pesadez y deja salir un suspiro al momento que se libera del agarre del chico.

- No puedo Baraz -exclama con voz triste-

- ¿No puedes qué?

- No puedo seguir estando contigo cuando ni siquiera te merezco.

- No entiendo -dice confundido-

- No es nuestro destino el que estemos juntos. Yo ni siquiera debería estar enamorándome de ti como lo estoy haciendo porque se supone que yo amo a otra persona.

- Korra, ¿No? -responde resignado-

- Baraz, por favor, entiende que ella es la persona para mi. No puedo evitar sentir estas cosas que siento por ella ni tampoco quiero dejar de hacerlo. Siento cosas hermosas por ti también pero es mejor no alimentar esas cosas. No quiero lastimarte, no quiero salir lastimada.

Él la abraza con todas sus fuerzas y ella llora una lágrima.

- Si de verdad la amas entonces yo no puedo hacer más que aceptarlo.

Asami lo mira a los ojos y frota su mejilla con cariño.

- Creo que Ana es la única mujer que ha logrado merecerte completamente. Espero que puedas encontrar a otra como ella.

Con un abrazo de intenso cariño, ambos dan por finalizada la discusión. A Asami le dolía poner fin a ese sentimiento, pero estaba segura de que quería estar con Korra y aunque le doliera, tenía que comenzar a dar los pasos correctos.

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Mientras Tanto

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En la tienda central de la colmena, algunos maestros más relevantes estaban reunidos planificando cómo sería la resistencia contra los unificados. Entre ellos se contaban Zuko, Tenzin, Kya, Iroh, Kai, Jinora y Kuvira.

- Tenemos que movernos con rapidez, en nuestra guardia de hoy vimos a una gran multitud de unificados moviéndose hacia las afueras de la ciudad. Iban rumbo al bosque donde se resguarda Khan y los otros -dijo Jinora-

- Creemos que los están preparando para una especie de matanza. -completa Kai-

- ¿Una matanza? ¿Cómo así? -inquiere Kya-

- Me estuve proyectando espiritualmente al campamento -responde Jinora- y según pude escuchar, Dark Korra planea usar a todos los unificados no maestros para oficiar un sacrificio en masa.

- ¿Un sacrificio? -pregunta Kuvira alarmada- ¿Con qué objeto matar a tantas y tantas personas?

- Creo imaginarlo -interrumpe Tenzin frotando su barbilla- Khan y el doble de Korra están generando demasiado desequilibrio espiritual el cual es desmedido. Deben renunciar a una buena parte de su poder activo para poder equilibrar la balanza y que el universo no termine colapsando. Como los no-maestros le son prácticamente inservibles para defenderse los sacrificará a ellos y no a los que controlan algún elemento.

- Pero si quiere dejar con vida a los maestros es porque necesita proteger algo o a alguien -razona Zuko- pero ¿Qué podrá ser?

Kuvira abre sus ojos de par en par y exclama con una sorpresa abismal.

- ¡Creo que ya sé lo que es!

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Al Mismo Tiempo

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El atardecer estaba cayendo y Mako estaba de pie al lado de un gran árbol, simplemente mirando como las hojas iban cayendo muertas a sus pies, como cediendo ante un ciclo que tenía necesariamente que acabar para dar inicio a otro nuevo. Mako se estaba preguntando si ellos mismos, el mundo mismo, era el ciclo que se estaba acabando y uno nuevo debía iniciar, uno con los dobles espirituales de todos como integrantes.

No quería atosigarse con preguntas pesimistas o ahondamientos profundos pero inexactos sobre el futuro que les esperaba. Su único deseo era que las cosas cayeran por su propio peso y que esta vez la balanza se inclinara a su lado.

- Ya termina otro año -de pronto escucha Mako la voz de Korra decir.

Algo asustado se voltea y la ve allí frente a él, sonriéndole.

- Korra -exclama sorprendido- me asustaste.

- Lo siento. -Dice mientras se pone a su lado bajo aquel árbol- ¿Qué haces?

- Observo todo fijamente, fotografío todo en mi mente.

- ¿Por qué lo haces?

- Porque no sé si esto se mantendrá intacto en los días que vienen. Mañana... pasado... ¿Cómo estará todo esto? ¿No te lo has preguntado? -inquiere el joven. Ella le devuelve la mirada y con una sonrisa, apenas conteniendo el deseo de besarlo con locura, contestó-

- Si. Y por eso quiero asegurarme de estar con la persona a la cual de veras amo antes de que todo termine. Tú eres esa persona Mako, estoy segura de eso. -le confesó.- Finalmente lo he entendido.

Los ojos de Mako se abrieron de par en par. Ella estaba aceptando que él era la persona que realmente amaba y, quizás era la persona que siempre amó realmente. Su corazón dió un vuelco y nunca se sintió más feliz que ahora.

Quiso gritarle que la amaba y besarla de una vez luego de años sin hacerlo. Pero entonces los recuerdos de su conversación con Asami vinieron a su mente como un tormento del cual no podía escapar.

¿Quién le había dicho a él que tenía el derecho de enamorarse de la mujer de otra? ¿Quién le dijo que aún podían darse una segunda oportunidad? ¿Quién le dió el derecho de herir a Asami otra vez?.. Su respuesta para todas las preguntas fue la misma: Nadie.

Tomó un respiro profundo y ahogó un gemido. La miró a los ojos y dijo.

- Creo que es tiempo de que aceptes que tú y yo no podemos estar juntos.

Quizás fue demasiado directo, no brusco, pero sí directo. Ella lo miró sorprendida y arrugó su frente en muestra de tristeza.

- ¿Qué dices?

- Korra... ¿En serio creíste que lo nuestro tenía arreglo? ¡Míranos! Yo he crecido, tú has crecido. Yo he logrado cosas, tú también. Los ciclos acaban, como las hojas de estos árboles que están cayendo frente a nuestros pies. Nuestro ciclo terminó hace mucho y no podemos recuperarlo. Tú debes estar con Asami, no conmigo.

- No, No, No Mako escúchame -dijo con desespero mientras tomaba su rostro entre sus manos- Estoy dispuesta a dejarla para estar contigo, es lo que mi corazón me indica. Sé que yo me fui, sé que yo me aparté y te hice daño, pero finalmente estoy lista para comenzar de nuevo, nuestro ciclo no tiene que terminarse sino queremos.

- ¿Y qué si yo no quiero seguir? ¿Qué tal si te digo que yo cerré el ciclo hace un año ya?

- No te creería, sé que no es así. -Mako lanzó a Korra la mirada más decidida y brusca que pudo ante ella para luego agregar-

- Pues créelo. Ya te superé hace mucho.

Negada a perderlo, negada a irse con las manos vacías, la morena tomó las manos del joven y las dirigió hacia su corazón haciéndole sentir su pulso, luego dijo.

- ¿Esto te parece incorrecto? ¿Te parece que este sentimiento es mentira? Porque yo lo siento vivo dentro de mi como una llama que no se apaga, me quema por dentro cada vez más e incinera mis órganos internos. Ese es el amor que siento por ti, solo puede aplacarse si te tengo conmigo. No me digas que no sientes lo mismo.

"Si Korra, si lo siento" -pensó dentro de él pero...

- Yo dejé de sentirlo cuando te fuiste -fue lo que dijo, muy a su pesar el ojos dorados.

Observó una lágrima bajar por las mejillas de la morena y con su dedo limpió su rostro para luego besar su frente con cariño, cerrando el mismo sus ojos con fuerza.

- Pero, teníamos promesas que cumplir.

- Tenemos promesas que cumplir -le corrige- pero no necesitamos estar juntos para hacerlo. Tu destino es estar con otra persona y creo que nos hará bien a ambos si obedeces al destino.

"No me dejes, por favor" -suplicó en su mente- "No te vayas"

- Ahora ve con Asami y dile lo que sientes. -aconsejó Mako. Ella le miró con esos ojos llenos de lágrimas, estaba herida pero no podía decirle más, él no cambiaría de opinión. Lo había perdido y tenía que aceptarlo-

Korra se despegó del cejas arqueadas y se marchó con paso apresurado de él como quien huye del dolor. Mako se tomó el rostro con fuerza dejando salir un gruñido de desesperación y deslizó su espalda por aquel árbol hasta caer sentado en el suelo, llorando, en silencio, completamente solo.

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Mientras Tanto

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Cientos y cientos de almas se estaban reuniendo aquella noche debajo de aquella colina. El campamento y ese bosque nunca tuvo tantos seres respirando el mismo aire como ahora.

Maestros y no maestros de todas las clases, colores y texturas. Diferentes pero unidos bajo un mismo estado de unificación, todos reunidos a la espera de su líder, el poderoso espíritu que dió origen a todo el proceso de unificación espiritual, que los había hecho poderosos, que los había alzado sobre los demás. Ese que les daría la posibilidad de vivir una nueva era.

Ese ser no se hizo esperar y llegó con una brisa fría de pie sobre la colina observando su ejército en la tierra debajo. Su mirada reflejaba cinismo, satisfacción, grandeza. Dark Korra ni siquiera podía contar la multitud por número.

A su lado sobre la colina estaba Khan, Bolin, a cada lado de ella y el clan Beifong detrás de la doppelganger.

Levantando su poderosa voz y dirigiéndose al pueblo congregado, Dark Korra exclamó.

- Hermanos y hermanas. El universo nos creó por separado pero la unificación nos ha unido como un solo cuerpo. Esta noche vemos materializado el resultado de miles de años. Cuando fui encerrada por el Avatar Wan, nos estaban condenando a todos a vivir sin nuestra parte más completa de nuestro ser. Se nos condenó a ser mediocres, inferiores, subordinados. Pero sabía que algún día se romperían las cadenas y volveríamos a ser libres. Ese día ha llegado ¡Y NUESTRA LIBERACIÓN ESTÁ CERCA!

Los aplausos y gritos del ejército unificado se escucharon de un extremo al otro de ese bosque.

- Solo nos falta una cosa que hacer -continuó la doppelganger- Debemos asegurar nuestra victoria hermanos míos. ¡MARCHEMOS A CIUDAD REPÚBLICA Y TOMÉMOSLA! ¡SERÁ EL EPICENTRO DE NUESTRO TRIUNFO!

Luego de un ensordecedor grito afirmativo de parte del ejército. Los unificados comenzaron a moverse colina abajo, de vuelta a la ciudad.

Khan se acercó a Dark Korra y le preguntó en voz susurrante.

- ¿Eso es para proteger la única cosa que nos hace débiles, verdad?

- Te dije que ellos no podrían detenernos. -con una sonrisa macabra finalizó aquel cruce de palabras y ellos mismos comenzaron a ir colina abajo rumbo a la metrópoli-

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Casi de forma paralela, en la colmena, Korra, Mako y el resto del equipo fueron llamados por Kuvira de manera inmediata para reunirse en la tienda principal. Según pudo escuchar el avatar, había noticias que debían ser sabidas por ella y los demás al instante.

- ¿Qué sucede? ¿Por qué han mandado a llamarnos? -preguntó Mako confundido al entrar a la tienda y observar la misma llena de maestros influyentes de la colmena-

- Creo que por fin sabemos a qué nos enfrentamos. -dijo Tenzin ante la pregunta del maestro fuego-

- ¿A qué se refieren? -inquirió el avatar. Tomando la palabra, la antigua unificadora contestó diciendo.

- A la verdadera naturaleza del enemigo -contestó- Korra, estuvimos hablando acerca de tu doble, eres la única que todavía no ha sido unificada ni ha recibido un ataque directo de su doble. Pero aún así hay algo que la diferencia a ella de los demás dobles.

- ¿Cómo qué?

- Los dobles espirituales solo pueden ser vistos por su contraparte humana antes de ser unificados, por eso solo la persona en cuestión podía enfrentarse a su doble sin ayuda de nadie más. Pero tal parece que todos pueden ver, hablar e interactuar con el doble de Korra aunque todavía no hayan sido unificadas.

- Ahora que lo dices, no había pensado en eso -exclama Korra-

- ¿Eso tiene alguna relevancia? -pregunta Sato-

- Tiene mucha relevancia y lógica sin pensamos en que el doble del cual hablamos es nada más y nada menos que el doble del avatar -prosigue Kuvira- Los dobles de las demás personas solo podían afectar al humano que atacaban pues representaban solo sus miedos y frustraciones. Pero el avatar es el puente entre ambos mundos y lo que le pase al avatar le afecta a todos, es por eso que lo que concierne a Dark Korra le concierne al mundo entero.

- Tiene lógica -dice Baraz-

- ¿Crees que Dark Korra sea aquello que hay que proteger? ¿El talón de aquiles? -pregunta Mako-

- Dark Korra solo es una representación muy poderosa de los miedos y frustraciones de Korra los cuales a su vez están conectados hacia todos los seres de ambos mundos. Esto quiere decir que puede ser vencida al igual que los otros dobles espirituales, Dark Korra en sí misma no es imprescindible, solo es la manifestación más poderosa del movimiento unificatorio, la manera más oportuna de garantizarles la victoria a los unificados. Pero ni Dark Korra ni los demás dobles hubiesen existido sin que una fuente externa los hubiese generado. ¡Eso es exactamente lo que Dark Korra busca proteger!

- ¿Y que es entonces? -pregunta Korra ya con impaciencia-

- Mako -lo llama Kuvira- ¿Te acuerdas lo que sucedió el primer día que Korra y Asami volvieron del mundo espiritual?

- Si, el portal se puso algo inestable y arrojó una especie de radiación -contesta-

Kuvira asiente.

- ¿Recuerdan lo que Khan tuvo que hacer para liberar a los dobles espirituales al mundo físico?

- ¡Tuvo que sobrecargar el portal espiritual! -razonó Korra capturando cada vez más la esencia de lo que el grupo trataba de decirles-

- ¡Exacto! -exclamó la maestra metal- ¿Y recuerdas como se generó ese portal? Fue cuando contuviste toda esa energía proveniente de la explosión de las enredaderas espirituales para protegerme. ¿Tienes idea de cuanta energía se formó en ese lugar?

- La energía en sí misma no es buena ni es mala -siguió Tenzin en el predicamento- pero puede ser fácilmente corrompida por factores externos. Las enredaderas espirituales fueron usadas de forma incorrecta y antinatural para general energía oscura y crear el poder destructivo del arma del coloso. Esa energía ya estaba corrupta para ese entonces.

- La energía oscura en poca medida puede ser reparada, pero los niveles exorbitantes que se acumularon cuando detuviste la explosión fueron incalculables Korra -abordó Zuko- Toda esa energía se juntó como una sola para crear algo monstruoso.

Los ojos de los chicos se abrieron de par en par a medida que Kuvira continuaba con su exposición.

- Fue a través de esa misma cosa que la energía negativa contenida cambió de forma y dió inicio a un proceso que trajo desequilibrio en el mundo espiritual donde el Avatar Wan encerró al doble de Korra. Fue por la misma fuente que siguió en marcha el proceso unificatorio junto a todo lo que conlleva hasta que finalmente fue liberado a nuestro mundo físico.

- ¿Quieres decir que...? -titubeó el avatar-

- Toda esa energía oscura siempre ha estado presente generando un desbalance en el ecosistema de ambos mundos y es esa energía oscura es lo que permite que el proceso unificatorio siga su curso. Esa enorme cantidad de materia espiritual corrupta ha estado frente a nuestros ojos todo este tiempo y es la que potencia a todos los unificados. Si se destruye esa fuente de poder el movimiento unificatorio se acaba al igual que la 'personificación' maligna de los miedos y frustraciones de la gente. Justo por eso es que Dark Korra está reuniendo gente para proteger eso que los mantiene todavía en el juego. Y esa fuente es...

Korra al instante mira por la ventana de esa tienda y observa el brillante faro de luz que jamás dejaba de iluminar la ciudad de noche y de día. Como si hubiese despertado de una ceguera perpetua, lo entendió todo al instante y exclamó casi sin aire y sintiendo un escalofrío en su piel.

- ¡El portal espiritual!

Kuvira puso un rostro maquiavélico y decidido al momento que mirando al grupo y en especial, al avatar, exclamó.

- No hay que vencer a Dark Korra, no hay que enfrentarse a nuestros familiares y amigos que la siguen, ni encararse a un ejército de millones de personas que han sido unificadas. Si queremos ganar esta guerra... ¡DEBEMOS DESTRUÍR ESE PORTAL!

Decidida, Korra hizo parpadear sus ojos de blanco por medio segundo y luego con porte de poderío y grandeza exclamó al grupo.

- Entonces no hay tiempo que perder. Dark Korra y los que la siguen verán su final cuando destruyamos ese portal cuanto antes. No más unificados, no más violencia, no más muerte. ¡Nosotros somos la resistencia! ¡NOSOTROS SOMOS LA COLMENA!

Con aquel grito de guerra, el resto de los integrantes unieron sus voces junto a la de ella mostrando que estaban dispuestos a dar la batalla, pese al número inferior, pese a las fuerzas limitadas.

No importaba qué... Ellos no iban a rendirse.


Continuará...


Bueno, las cartas están echadas, no hay más secretos, no hay más giros. Solo queda luchar para evitar que Dark Korra y los suyos completen el movimiento unificatorio. ¿Creen que los chicos pueden lograrlo?

Han descubierto que destruyendo el portal pueden ganar pero Dark Korra tiene planeado protegerlo a toda costa ¿Llegarán a tiempo?

¿Se perderán todas esas vidas en el Holocausto? Todo eso y más en el gran final de fic que constará de * caps (los que me salgan de la imaginación)

AGRADEZCO de nuevo el apoyo de todos y si me consideran digno de regalarme un review, estaría muy feliz.

Gracias por leer, nos vemos pronto!

Prota Makorrian Out!