What's Uppp!

Bueno, engalanados aquí nuevamente trayendo conti.

Ha llegado el momento señores. La última actualización de este fic ha llegado T.T

Espero que hasta el presente momento les haya gustado esta historia y espero que este final no los decepcione, más bien, tal como quiero, le haga honor a este fic que tan feliz me ha hecho escribir.

En fin, el discursito cursi se los dejo al final. Mientras tanto, tomen sus palomitas y disfruten el último capítulo de este proyecto llamado Makorrian Love.

ENJOY...


MAKORRIAN LOVE


Capítulo Final


"Hola, mi nombre es Korra y soy su avatar. Creo que ya me conocen.

Todos estamos reunidos aquí hoy porque como ya sabemos, hemos sido golpeados con mucha fuerza estos últimos días, pero afortunadamente hemos logrado sobrevivir a final de todo. Luchamos lado a lado y creo que eso fue la clav.

Creo que las cosas malas, que fueron bastantes, finalmente han pasado y podemos mirar el futuro con otros ojos.

Hoy por hoy, creo que podemos volver atrás y recordarlo todo como un aliciente de lo que tuvimos que hacer para no rendirnos, lo que nos esforzamos para seguir luchando. Constancia, tenacidad, sujetarnos fuertemente de esas cosas y no perderlas.

El pasado ya no da miedo, el pasado ya no es doloroso. Es solo un libro abierto que nos recuerda que, aunque hemos perdido mucho... y a muchos, el hoy supera con creces esas pérdidas. Por eso no debemos ignorar nuestro pasado.

... Es una historia que merece ser contada."


Capítulo 21: Makorrian Love


Caía la tarde en aquella desolada Ciudad que anteriormente era un imperio metropolitano, pero ahora estaba reducida a cenizas.

Quizás estaba amaneciendo más bien. No sabían si el día aún no acababa o, en el rugir de la guerra habían luchado durante toda la noche sin darse cuenta. El cielo casi siempre estuvo oscuro, tenebroso, agonizante.

El hecho era que ahora el firmamento pintaba una especie de tintes anaranjados y rosas, que, como brazadas de esperanza, iluminaba el mundo de los vivos. Aunque hacía frío, sí, mucho frío.

Hasta el más grande de los edificios estaba en el suelo. Algunos autos se apilonaban encima de otros. Algunas carreteras estaban destruidas y se interrumpían. El puente de Ciudad República seguía inestable y, desde un confín al otro de la ciudad, cuerpos y más cuerpos recostados inmóviles sobre el suelo.

Pero todo eso pasaba a un segundo plano de importancia. Todo ese grupo de maestros había sobrevivido a una explosión sin precedentes. Como una bomba nuclear, el portal espiritual reventó con la fuerza de mil demonios arrasando con todo a su paso, pero gracias al Avatar Korra, quien con aún más fuerza contuvo el poder destructivo, todos aquellos seguían con vida.

Bueno... todos menos uno.

- ¿Mako? -exclamó la morena con preocupación al voltear y ver al chico de cejas arqueadas acostado en el suelo con la cabeza posada sobre las piernas de su hermano Bolin. Estaba pálido y no parecía reaccionar-

Korra se acercó y miró a los ojos de Bolin. Estaban enrojecidos y llenos de lágrimas. Sus labios estaban temblorosos pero él no decía nada. No podía.

La morena miró al chico y frotó su mejilla mientras las lágrimas comenzaban a deslizarse sobre su rostro.

- Él... está... ¿Muerto?... -preguntó en voz baja uno de los gemelos a su madre Suyin, quien en afirmación bajó la cabeza y dejó salir un suspiro-

- Ma..ko... -susurró la entristecida Asami mientras observaba como la morena intentaba reanimar a Mako, pero le era imposible-

- Por favor... escúchame... despierta... -rogaba la morena mientras daba pequeños golpecitos en el rostro al joven pero no surtían efecto alguno en él- No me hagas esto Mako... reacciona... no... no te vayas...

Bolin cayó de rodillas al suelo tapándose el rostro mientras lloraba en silencio pero Opal no tardó en acercarse y abrazarlo con fuerza. Kuvira miraba todo aquello en silencio, pero también, al igual que todos estaba conmovida.

- Pero... lo alejamos de la explosión... la radiación no lo dañó... -decía Kya consternada por la situación. Los gritos desgarradores del avatar Korra se oían de fondo como un cruel concierto de dolor y penar-

- Pero ese relámpago que utilizó... y lo débil que estaba... -siguió Tenzin con tristeza-

- ¡NO! -gritó Korra en dirección al grupo- Él no está muerto... él solo está... ¡Inconsciente! Eso... eso es todo... Va a despertar y todo será como antes y... Le daré las gracias... y...

- Korra, debes calmarte -intentó Kuvira mediar-

- NO! ¡NO ME CALMO! -replicó al instante para luego dejarse caer sobre el pecho de Mako y seguir llorando amargamente. Las gotas, cayeron sobre la ropa del chico-

Con su mano, seguía acariciando su rostro y con la otra golpeaba el suelo con molestia.

- ¿Por qué Mako? -gimió- ¿Por qué tuviste que irte ahora? Tenía tantas cosas que decirte. Tantas cosas son claras ahora y quería decírtelo. ¡Dios! ¡No me dejes!

- Iré a ver si consigo algunas plantas para hacer un té que la calme -dijo Kya. Lin le tomó la palabra en seguida-

- Te acompaño -y ambas se fueron-

Korra no se movió ni un instante del lado de Mako.

- ... Yo... -intentaba hablar con voz entrecortada- yo iba a decirte lo especial que eras para mí. Que finalmente me doy cuenta que esto que siento, este dolor en mi corazón, esta presión que no me deja en paz ni un momento se debe a que tú no formas parte de mi vida, te saqué de ella a la fuerza y fue la peor decisión que pude tomar. Tú fuiste incondicional conmigo y yo te pagué mal, pero ahora me doy cuenta que estaba equivocada y ahora que intento arreglarlo... Tú no estás... ¡Por favor! ¡Despierta! –gritó con frustración-

- ¡Korra! ¡Basta por favor! -dijo Bolin notablemente sensible, pero Opal lo abrazó con más fuerza y le susurraba palabras de aliento al oído que solo él podía escuchar-

Korra observó a Bolin llorar, estaba desconsolado, pero aun así volteó su rostro de nuevo a Mako y decidió proseguir.

- Iba a decirte también, que fuiste fiel y cumpliste cada promesa que me hiciste, te sacrificaste no una, sino dos veces y hasta más por mi... Sé que todo lo hacías por mí y no me daba cuenta hasta ahora. Lo único que quería era ser feliz pero estaba buscando la felicidad en el lugar incorrecto, lo que tú me ofrecías, si bien era caótico me hacía sentir bien. Extraño tus peleas, la forma en la que me llevabas la contraria, me demostrabas que no siempre tenía la razón y eso mantenía mis pies en la tierra, si te hubiese hecho caso quizás no hubiera sido tan golpeada por la vida.

Con eso Korra levantó la mirada y observó a Asami, quien estaba de pie frente a ambos escuchándolo todo con la mirada perdida. La morena la divisó con el entrecejo triste y dijo.

- Asami, espero que me perdones, pero tengo que hacer lo que dice mi corazón.

- Entiendo -se limitó la chica a decir-

¿Y qué más podía agregar a eso? Asami había visto como esos dos vivían y respiraban para el otro. Todo lo que hacían tenía que ver indirectamente con la otra persona. Mako siempre fue tan caballero y preocupado en el bienestar de Korra, hasta el punto de siempre ceder ante las cosas que él quería hacer para complacerla a ella. Y Korra, siempre estaba allí para impedir que él hiciera ese tipo de cosas, pues no quería ser tratada como alguien especial sobre los demás, quería ser tan humilde y humana como él, estaba aprendiendo a serlo a su lado.

Finalmente, durante esa guerra, Asami se dió cuenta de que ellos dos se amaban genuinamente. Tanto que fueron capaces de dar la vida de uno por la del otro. Mako destruyendo el portal para salvarla a ella y Korra deteniendo la explosión para salvarlo a él.

Era un amor tan puro y tan genuino, que a pesar que no todo fuese color de rosas todo el tiempo, eran esos increíbles y pequeños actos lo que la convencían de que Mako y Korra debían estar juntos. Por eso ella no se interpondría más. Los dejaría ser felices y buscaría ella misma ser feliz de alguna manera.

Finalmente Korra observó de nuevo a Mako tras recibir la respuesta de Asami y acarició su rostro de nuevo mirándolo con ternura.

- Si tan solo pudieras escucharme, te diría que ya no hay por qué tener miedo, ya no tienes que guardarte lo que sientes, no tienes que aguantarte las ganas de besarme porque quieres ser un caballero conmigo. Si vivieras, te diría que me entregaría a ti de cuerpo y alma sin importar los problemas. Te diría que me que me acogieras con tus brazos. Te diría que no importa si somos incompatibles o si nuestras actitudes chocan, lo haríamos funcionar, yo no me rendiría y tú tampoco. Funcionaría, estoy segura. Y por último... -se limpió una lágrima- si vivieras, te diría que me besaras como nunca antes, pues he estado esperando ese beso desde hace mucho tiempo.

- Korra -interrumpió Asami. La morena voltea a verla y, con una sonrisa amable, la ojos verdes completa-

- No dejes que él se vaya sin que sepa que lo amas.

Korra asintió y, dejando de llorar por un instante, limpió su rostro y se acercó nuevamente hacia el cuerpo del chico. Su rostro se posó sobre el suyo hasta que sus labios se rozaron.

- Te amo -dijo ella antes de unirse a él con un beso tierno, lento y cariñoso. Todo su sentir, estaba contenido en ese beso y si dependiera de ella, ese beso podría durar para siempre-

Entonces una mano acarició su nuca acercándola al chico y sin siquiera notarlo entre tantas caricias que ella le estaba dando, escuchó una voz decirle.

- Yo también te amo.

Petrificada. La chica se separó unos centímetros con los ojos bien abiertos y observó como Mako estaba allí mirándola con una sonrisa débil.

Se quedó sin voz en el acto. No sabía cómo reaccionar. Hubiese jurado que estaba besando el cadáver de su ex-novio, pero ahora resulta que él había vuelto de la inconciencia para devolverle ese beso que casi ni pudo sentir.

- Mako... -bufó en un susurro, aún estaba fatalmente sorprendida-

Opal tocó el hombro de Bolin, quien no paraba de llorar y, cuando este volteó ella señaló hacia la escena que se estaba desarrollando.

El asombro invadió al maestro tierra quien no podía dar crédito a lo que estaba viendo. Pero entonces una gran sonrisa se dibujó en sus labios y esto hizo contagiar a Opal también de dicha felicidad.

Poco a poco, el resto de los maestros se fueron dando cuenta de la situación y las caras de tristeza fueron cambiando paulatinamente, pues ahora sabían que...

- Estás vivo... -dijo Korra maravillada- ¿Desde hace cuando escuchas? -preguntó entonces algo apenada. Mako le sonríe y exclama-

- Lo suficiente.

Entonces Korra se acerca nuevamente a Mako y lo besa con ternura, pero esta vez, él le responde de la misma forma.

Se escucharon aplausos de los presentes, y algunos silbidos que aclamaban a la pareja. Luego que terminaron, Bolin se abalanzó sobre su hermano llevado por la emoción y besó su frente y mejillas con frenetismo mientras lo abrazaba con desesperación.

- ¡HERMANO! ¡ESTÁS VIVO! ¡TE QUIERO TANTO!

- Gracias Bolin –contestó Mako- yo te quiero también.

Con eso ayudaron al joven a levantarse mientras los aplausos seguían.

A partir de ese momento, ellos mismos redefinirían su historia. Y así se quedaría.

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"Fue entonces cuando supe que todo estaría bien, que todo seguiría su curso y podríamos recuperarnos. Claro, todavía había mucho dolor, la ciudad estaba muy destruida y había demasiados heridos. Durante semanas nuestra única misión fue socorrer a los necesitados.

¿Qué esperaban? ¿Un final mágico y automático de cuentos de hadas? No lo fue. De hecho fue duro. Trabajamos sin descanso pero, dentro de lo que cabe, ese trabajo no fue pesado ni agotador, porque ahora sabíamos que todo iba a mejorar a partir de entonces.

Nos tomó exactamente tres semanas atender a los necesitados y reconstruir algunas casas y refugios temporales. Las demás naciones acudieron en nuestra ayuda rápidamente. Antes de que lo pensáramos, ya teníamos algo de tiempo libre."

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- Mira que bonito quedó -decía Suyin mientras observaba junto a su hermana Lin una edificación marmoleada y pulida que serviría como refugio para los afectados por el ataque. La estructura era fina y brillaba con la luz del sol.

Suyin y su familia encabezaban las labores de reconstrucción de la ciudad. Pero no estaba sola. Había otra persona que también era de gran importancia en la reconstrucción.

- Su, tengo los planos -dijo la voz de Kuvira detrás de la maestra metal. Esta se voltea y la ayuda a cargar esos pesados pergaminos que traía encima- Si hace buen tiempo podremos terminar incluso antes de lo previsto -finalizó con una sonrisa-

Un pequeño sonrojo se notó en el rostro de Kuvira al notar que la matriarca de Zaofu no respondía a su comentario. En lugar de eso, se quedaba mirándola fijamente con los ojos enternecidos y una gran sonrisa.

- ¿Qué sucede Su? -preguntó la chica-

- Mi niña... -recitó ella mientras con su delicada mano acariciaba el rostro de Kuvira. Al principio, la recibió un poco rígida, tenía tiempo sin experimentar lo que era el amor, lo que era el afecto, pero entonces recordó aquellos momentos felices cuando Suyin solía decirle cosas hermosas- Estoy tan orgullosa de ti -Si, cosas como esas-

- ¿Por qué estarías orgullosa de mi?

- Porque me demostraste lo equivocada que estaba -contesta Suyin- por tanto tiempo te guardé rencor pensando que eras la mala y que no tenías sentimientos. Pero entonces vino el movimiento unificatorio y se intercambiaron los papeles, yo nunca pensé que la vida haría que me pusiera en tus zapatos a la fuerza y ahora lo entiendo todo. Todo lo que sentiste, cuando te disculpaste luego de causas tantos problemas con el coloso… fuiste sincera y ahora lo sé, pero yo no te escuché. Hice cosas horribles mientras estuve unificada y pedir perdón no es suficiente, por eso te entiendo de formas que no tienes idea, porque yo también estoy arrepentida.

Kuvira apartó el rostro rápidamente mirando hacia otro lado, pero Suyin volvió a atraer su rostro hacia ella con su mano y notó que la ojos verdes estaba derramando algunas lágrimas. Aunque intentó secárselas con rapidez, Suyin pudo notar lo conmovida que estaba.

- Su... -dijo entre gemidos- no sabes lo mucho que significan para mi esas palabras -confesó- has sido una madre para mí y me dolía tu rechazo, pero yo me lo busqué... No podía obligarte. Y ahora estamos aquí, juntas, de nuevo... ¿Podemos volver a ser como antes?

- No -acotó tajante, cosa que sorprendió a Kuvira. Pero entonces Suyin abrazó a su hijastra con cariño y completó diciendo- seremos incluso mejor que antes.

Otra lágrima de felicidad, una última, se derramó por la mejilla de Kuvira. Entonces, cuando todavía estaba unida a Kuvira en ese abrazo, alzó la mirada y observó a alguien que venía.

Era un muchacho alto, fornido, de ojos profundamente verdes como esmeralda, cabello medio largo lacio y negro. Ya no tenía esa aura, ya no tenía ese karma oscuro, realmente parecía otra persona.

- Khan -dijo Suyin al notar la presencia del muchacho. Él le sonrió y le saludó de la misma forma, nombrándola-

La matriarca rápidamente comenzó a sentir como estaba sobrando y con una sonrisa cómplice tomó el resto de los pergaminos que traía Kuvira y dijo.

- Bueno, creo que iré a procesar estos planos con Lin en el despacho. Nos vemos para la gran cena muchachos.

- Claro Su, gracias -contestó Kuvira-

Al instante, ella sintió el tibio toque de Khan sobre su mano, lo que la hizo inmediatamente dirigir su mirada hacia él, quien la observaba como entre perdido y conmovido, con una sonrisa, eso sí.

- ¿Charlamos un rato?

- Claro -contesta ella-

Metieron los pies en el agua luego de sentarse sobre aquel muelle, mirando al infinito, estaban solos, solos los dos.

- Gracias -exclamó Khan eventualmente luego de un largo silencio-

Kuvira voltea a verle.

- ¿Por qué?

- Por no darte por vencido conmigo -le confiesa- Sé que hiciste todo esto para traerme de vuelta y casi mueres por intentar salvarme... No tengo como pagarte.

- Oye -interrumpe Kuvira mientras posaba su mano sobre la de él, que a su vez estaba sobre la madera del puente en el que se sentaban- ¿Recuerdas cuando era niña y esos niños abusones se burlaban de mis trencitas? -Khan asiente- Tú solías protegerme de ellos. Un día los correteaste por todo Zaofu hasta que se cansaron tanto que tuvieron que acceder a arrodillarse a mis pies y pedirme perdón. ¿Recuerdas?

Khan ríe por lo bajo.

- Si. ¿Cuál es el punto?

- ¿Recuerdas lo que me dijiste luego de que ellos se fueron?

Khan levantó la mirada pensativo, buscando ahondar en los recuerdos de su antigua niñez. Entonces la imagen de ellos sentados en la plaza de la ciudad, mirándose frente a frente y los asustados niños corriendo en el fondo vino a su mente. Y recordó con lujo de detalles, lo que ese pequeño Khan dijo esa vez.


Recuerdo...

- Kuvira, recuerda que no estás sola, recuerda que estoy para protegerte. No dejaré que nadie jamás te haga daño...


- ... Ni ahora, ni cuando seamos grandes y nos... -se detuvo el maestro metal con una sonrisa, mientras sus mejillas parecían sonrojarse. Miró a Kuvira fijamente cuando ella tocó su mejilla con la mano-

- Lo recuerdas -dijo- Tú me prometiste eso. ¿Recuerdas lo que pasó entonces?

- Lo siento, no recuerdo todo con lujo de detalles.

- Yo si -interrumpe- entonces te hice la misma promesa y ligamos dedos. -aclara- Sé que lo que yo hice por ti, lo hubieses hecho tú por mí también. Has sido mi único amigo real y verdadero. Incluso ahora que somos adultos, la promesa sigue en pie.

Khan la observa, se observan y permanecen callados por un rato. Entonces sonríen al mismo tiempo y miran al horizonte de nuevo, rumbo al infinito, ese infinito que ahora parecía podían tocar con los dedos.

Y hablando de tocar, sus manos nunca dejaron de rozarse.

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Mientras Tanto

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- ¡Entonces, la malvada Dark Korra lanzó una poderosa cortina de viento y golpeó a Korra contra unas rocas! ¡Chaaasss! -recitaba Bolin mientras él y otros de sus amigos estaban sobre una tarima improvisada de madera y, frente a ellos, docenas de niños que miraban la escena-

- Oh nooo... -gritó Korra con dramatismo mientras fingía tambalearse hacia atrás-

- Pero entonces... ¿Qué creen que hizo Korra, niños? -preguntó Bolin-

- ¡Hizo rayo control! -contestaron ellos al unísono-

- ¡Así es! -exclamó Bolin, para lo cual entonces Korra sacó un listón azul y lo arrojó a la actriz que interpretaba a su doble maligno y esta cayó al suelo-

Los niños aplaudieron.

- Luego de eso niños -dijo Korra- tuve que irme corriendo porque me enteré que mi buen amigo Mako estaba intentando destruir el portal él solo

- ¡OH NO! -dijeron los niños sorprendidos-

- Korra, debes ir a ayudarlo -completó una niña, sumamente preocupada desde atrás-

Entonces hubo un cambio de escena y Mako apareció acostado en el suelo como inconsciente, pero cuando la morena llegó, él despertó y ambos se vieron a los ojos.

Los niños suspiraron.

- ¡Y vivieron felices para siempre! -finalizó Bolin a lo cual los niños comienzan a aplaudir emocionados y a gritar una y otra vez que se besaran-

Mako y Korra rieron nerviosos. Justo en eso entró Asami al recinto con una gran sonrisa al ver a todos esos niños emocionados en la sala de teatro. Sin interrumpir, Asami se sentó en una silla cerca de los niños y siguió mirando el acto.

- ¿Cuál fue la parte que más les gustó? -preguntó Mako. Los niños alzaron la mano todos juntos- Oh.. a ver... ¡Muchas manos! ¿Qué tal tú, Shizhu? -señaló a un niño moreno-

- Mi parte favorita fue cuando Korra hizo ¡Puff! Y recuperó sus conexiones pasadas... ¿Cómo fue Korra? ¿Cómo fue?

La morena sonríe por lo bajo y dice.

- Sucede que no las había perdido realmente. La que se había perdido era yo. Una gran parte de mi ser, la mala, estaba opacando mi parte buena y mi espiritualidad se vino a pique. Mis miedos me controlaron -confesó- Pero cuando finalmente me liberé de ellos y toda la energía oscura del portal espiritual ya no estaba para corromperme, pude abrirme y encontrar de nuevo la luz. Bien lo dijo Aang -finaliza- cuando llegamos a nuestro punto más bajo, abrimos nuestra mente a las posibilidades.

- Wow... Es asombroso... ¡Eres mi avatar favorita! -dijo el niño con emoción-

- ¿Y bien? ¿Alguien más quiere opinar? -siguió Bolin- a ver.. Tú. -señaló esta vez a una niña-

- A mí me gustó cuando Mako y Korra se besaron al final, fue tan romántico.

Ambos chicos se vieron y voltearon sonrojados. ¿Cómo a los niños podían siquiera interesarle esas cosas?

- ¿Qué quieres decir, Ten? -exclamó Korra a otra niña-

- Mi parte favorita fue cuando Asami desunificó a todos los malos. Ella es mi heroína -confesó la niña mientras que Asami la escuchaba conmovida- Ella no controla ningún elemento y aun así los ayudó a todos con su poder, es incluso tan grandiosa como el avatar.

- Claro que si -contestó Korra mientras la miraba y le sonreía a la bella Sato, quien correspondió su sonrisa-

- ¡Ahora chicos! ¡Es hora de... IR A COMER!

- YAAAAYYYY... -gritaron los niños ante lo dicho por Bolin y todos salen corriendo del salón-

Entonces solamente Mako, Bolin, Asami y Korra quedaron en la sala. Los tres chicos se veían cansados. Entonces la lúcida Sato se levantó con una sonrisa y dijo.

- Me encanta lo que están haciendo. Es una hermosura.

- Mako y yo decidimos que podíamos ayudar a más niños que son como nosotros, huérfanos -contesta el ojos verdes mientras abrazaba a su hermano- No quiero que ningún niño tenga que volver a dormir en la calle o tener una vida dura. Esta fundación es como un sueño para mí. -dijo el ojos verdes risueño-

- Eres un gran entusiasta Bolin -confiesa Asami- tan joven y ya tienen una fundación tu hermano y tú. -entonces voltea a ver al cejas arqueadas- ¿Qué hay de ti? ¿Vas a dejar de ser policía para dedicarte a esto?

- Bueno, a los chicos les agrada tener un director que sea detective y atrape a los malos, así que creo que me dedicaré a ambas cosas. Amo a estos niños, así que limpiando las calles de los malos también puedo ayudarlos.

- Siii, y aún somos guardas de la ciudad -siguió Bolin- y ¡Diantres! ya tenemos que ir con los niños.

Bolin jaló del brazo a Mako y ambos se fueron corriendo del salón persiguiendo a los niños.

Korra inmediatamente abrazó a Asami y esta le correspondió.

- Oye, ¿Cómo estás?

- Bien, de hecho -le responde sonriente- sigo muy ocupada con la reconstrucción de la ciudad. Ahora mismo Varrick y yo estamos muy ocupados fabricando máquinas que nos ayuden a acelerar las cosas y construir grandes edificios otra vez.

- Wow, les vino bien asociarse.

- Aunque sigue siendo un idiota intragable -ambas rompieron a reír-

- Bueno, fue increíble que te tomaras un tiempo en tu apretada agenda para venir a ver la función.

- Me gustó hacerlo. -Entonces Korra la miró y exclamó-

- Gracias, por ayudarme. No lo hubiéramos hecho sin ti. Esos niños te ven como su heroína y su modelo a seguir, lo dicen todo el tiempo.

- Bueno, eso me conmovió bastante -confesó la ojos verdes-

- Quiero que sepas que no importa cuánto cambien las cosas. Eres y siempre serás parte del equipo avatar.

Conmovida, Sato secó una pequeña lágrima de su rostro y contemplando a la ojos azules, respondió.

- Muchas gracias.

- Bueno, iré con los niños.

- Claro.

La morena se marchó y Asami se quedó sola en aquella habitación. Pensativa y sonriente, algo nostálgica pero feliz de todo lo que estaba pasando. ¿Ella? ¿Una heroína? ¡Quién lo diría!

Pero ahora sabía lo que esos niños pensaban de ella. Ella representaba su modelo a seguir... Y no tenía que controlar ningún elemento para que fuera así, mucho menos tenía que ser el avatar para fue fuera así.

... Simplemente, era así.

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"Si. Unos renovaron de nuevo sus votos de amistad. Otros, cumplieron sus sueños de la niñez. Y otros incluso encontraron el amor... Y no me refiero a mí personalmente."

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Asami procedía a irse de aquel salón, así que tomando su bolso, arregló un poco su cabello y cruzó la puerta de salida. El letrero de bienvenida a la fundación de Mako & Bolin se posó sobre su cabeza enmarcado en la pared.

Entonces la chica se detiene en seco cuando observa a una persona parada fuera, esperándola.

Se trataba de un maestro fuego de facciones algo sobrias y definidas. Este la miraba con decisión mientras sostenía un ramo de rosas azules en sus manos. Asami pareció sorprenderle aquel encuentro.

- ¿Baraz?

El chico se acercó a ella, caminando a paso rápido como si caminara sin respeto por su propio territorio hasta que estuvo frente a ella. Con cierta rudeza en su tono de voz, la miró y dijo.

- No me importa lo que me dijiste antes. No me importa como puedan salir las cosas hoy, me arriesgué a venir aquí con este ramo de flores porque sabía que iba a encontrarte.

- Oye...

- Déjame terminar. Por favor -la interrumpe- Sé lo que me dijiste la última vez que hablamos, lo recuerdo, no tienes que repetírmelo. Pero no me importa porque yo tengo la potestad de hacer caso de eso o no. Quiero que sepas que no importa cuánto tenga que esperar, no importa lo que tenga que hacer, incluso no me importa sino lo quieres ahora... Pero voy a luchar por ti, cada día, a cada momento. Me esforzaré por ser el hombre que tú mereces, porque tú eres la mujer que yo quiero para mí. No tienes que ser como Ana para estar conmigo, eres Asami y yo... te amo, Asami.

- Baraz... -dijo sorprendida- No... No sé qué decir.

- No digas nada, y toma estas flores -dice al entregarle el ramo- son para ti.

- Son hermosas, gracias -le sonríe luego de olerlas. Entonces le mira y confiesa- Baraz, es claro que yo también siento algo muy fuerte por ti, pero justo ahora no puedo aventurarme en otra relación. Hay cosas más primordiales que eso ahora.

- Yo esperaré. Solo dame una oportunidad.

Asami se acerca al chico y poniendo la mano sobre su hombro, dirige sus labios al oído del chico mientras le aclara en un susurro.

- No la necesitas. Solo has que mis prioridades cambien.

Luego de una palmada en el hombro, la joven Sato se despide y, subiendo a su moto se pierde en el horizonte. Baraz se quedó mirando cómo se marchaba con una gran sonrisa en sus labios.

Lo había logrado.

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"Las relaciones que tenemos ahora son incluso mejores que antes. Si antes éramos amigos, ahora somos mejores amigos. Si antes no teníamos familia, ahora todos somos una gran familia y eso es lo hermoso de esto."

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- ¿Cómo me veo hermano? -dice Mako luego de atar su corbata y voltearse a vista de Bolin-

El ojos dorados vestía un smoking negro, con camisa y pantalón del mismo tono, agregando el color con el dramático rojo de su amada bufanda que rodeaba su cuello. Sí, esa bufanda.

- Wow, te ves increíble Mako.

- Bueno, tú no te ves nada mal tampoco. -ríe-

- Y bueno yo iré adelantándome, no quiero llegar tarde a la gran cena.

- Ya te alcanzo bro -dice Mako mientras se da la vuelta para mirarse al espejo y peinar su cabello de lado, como ahora acostumbraba-

El chico no se dió cuenta cuando una hermosa morena entró en el apartamento y se posó detrás de él, con una sonrisa sincera. Él observó su reflejo en el cristal y se volteó a verla con emoción.

- Korra -dijo en un suspiro que le había robado el aliento. Ella lucía hermosa con ese traje azul con detalles cristálicos que brillaban al son de la luz de la luna que entraba por la ventana- Estás preciosa.

La morena se acercó a él y tomó sus manos, entrelazando los dedos. Entonces cierra sus ojos y besa sus labios, tan suaves y sedosos, tan carnosos y tibios que tanto amaba. Mako tomó la espalda de ella y la empujó hacia él, pegándose lo más que pudo.

Con sus manos apartó su cabello para poder besarla libremente, tal y como él lo quería, tal y como él lo añoraba.

Su aliento, su aroma, su todo. Cada cosa era perfecta y la amaba intensamente.

Korra abrazó al chico mientras elevaba sus brazos, sintiendo cada parte de su anatomía en sus manos, cada músculo, cada parte. El roce de sus labios con los de él la hacía enloquecer. Nuevamente, sentía ese calor en su pecho que no pudo sentir con nadie más. Solo ese calor lo podía provocar ese maestro fuego.

- ¿Esto es real? -pregunta Korra enamorada luego de despegar sus labios- ¿Realmente está pasando?

- ¿Por qué no podría? -inquirió Mako. Ella acaricia su cabeza, enredando sus dedos entre las cerdas de su cabello y se quedaba detallando cada facción de su rostro. Entonces contestó-

- Porque la perfección no existe... Y esto es perfecto. –Él sonríe y luego exclama-

- Gracias por cumplir tu promesa

- Tú la cumpliste primero -contesta para luego darle un beso corto y sonoro-

- Sabes... -confiesa el chico mientras se sienta en el borde de la cama y ella le acompaña- Ahora que reflexiono en lo que pasó, creo que a veces uno actúa por impulso.

- ¿A qué te refieres?

- Todos me siguen diciendo que soy un héroe porque destruí el portal y arriesgué mi vida y todo eso. Pero la verdad es... que cuando lo pienso bien, no estoy seguro de que estando en mis cabales hubiese cometido un suicidio como ese. Pero en ese momento pareció lo correcto, tenía que ayudarte. No estaba pensando en los demás, solo sabía que si tú morías, yo lo haría también. Así que tenía en mente tu rostro cuando disparé ese relámpago, esperando que funcionara y que tú pudieras estar bien, no me importaba nada más. Es como si estuviésemos conectados o algo.

- Yo también sentí eso cuando te vi destruir el portal. Quizás si estamos conectados después de todo, porque a pesar de lo que dijeran los otros, yo sabía que no estabas muerto, no podías dejarme, no iba a dejarte.

- Bueno, tenemos esta nueva oportunidad de estar juntos.

- ¿Funcionará esta vez? -pregunta ella con cierto temor. Él chasquea los labios y dice en forma graciosa-

- Mmmm... No sé, yo solo sé que me prometiste cosas allá atrás en mi lecho de muerte.

- ¡Rayos! Es cierto... debo dejar de prometer cosas que no voy a cumplir.

Dicho esto ambos carcajean hasta el cansancio. Entonces el silencio los envuelve al igual que las miradas de uno para con el otro.

Sin saberlo, se acercaban cada vez más.

- O...Oye -dice Mako nervioso- Se nos hará algo tarde para la gran cena... Debemos irnos ya.

- O... -dice ella mientras empujaba suavemente a Mako hacia la cama y ella se subía sobre él aprisionando sus brazos- podemos quedarnos aquí esta noche. Igual, tengo fama de siempre perderme cuando la gente más me necesita.

- Bueno, no siempre... -contesta Mako- yo te necesito justo ahora.

Korra sonríe con picardía y exclama.

- Wow, entonces estoy mejorando.

Inmediatamente ella se acerca para besar a Mako en los labios una vez más. Él con sus manos liberadas recorrió las piernas de su amada mientras subía hasta la curva de su trasero y correspondía con más besos. Entonces subió hacia su espalda y comenzó a bajar el cierre que mantenía unido el vestido de la morena, desnudando su espalda.

Korra bajó con besos por su cuello mientras con sus manos iba desabotonando la camisa del maestro fuego, abriendo brecha entre su piel y sus labios, que comenzaron a besar cada parte de su anatomía.

Mako despidió un suspiro cuando ella besó sus pezones mientras cariñosamente recorría el resto de su torso con sus manos.

El chico entonces levantó su tronco mientras besaba el pecho de la morena. Como ese vestido seguía estorbándole, ella levantó los brazos y él lo retiró de su piel, quedando únicamente con un bikini negro ajustado y unas panties del mismo color.

Él se perdió besando el contorno de su pecho mientras con su mano desabrochaba el sostén por detrás. Ella besaba y mordisqueaba el lóbulo de su oreja mientras él hacía su trabajo.

Cayó la prenda sobre la cama y segundos después comenzaron a escucharse más gemidos. Estos eran más continuos y sonoros cada vez.

Ella se sentó sobre el estómago de Mako y él entró dentro de Korra con suavidad. Un calor invadió su interior, era un calor que nadie jamás le hizo sentir, ella lo sabía. Por primera vez se sentía una con alguien. Ese cosquilleo en su entrada le provocaba espasmos sobre su espalda, como un intenso hormigueo que hacía que se arqueara y gimiera de placer.

Mako se perdía tan solo mirándola fijamente mientras él podía sentir esas punzadas placenteras en la parte baja de su abdomen.

Imitando las corrientes marinas iban y venían como una suave y armónica danza. Como uniendo cada punto de una noche estrellada, como encajando la pieza que faltaba de la estructura. Ahora estaban completos, porque se completaban el uno al otro.

Ella se desparramó sobre el pecho de él luego de sentir esa tibieza recorrer su interior. Él la guardó entre sus brazos y besó su frente.

- Ahora puedes dormirte Korra -dijo Mako cariñosamente- y cuando despiertes yo seguiré aquí a tu lado.

- ¿Es una promesa?

- Lo es. -finaliza el joven-

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"Hay recuerdos especiales que siguen vivos en mi mente y me hace bien recordar. Todos tenemos esos momentos, porque los vivimos juntos.

Ya no existen las cuatro naciones, esas fronteras se han borrado ya, tampoco existen las nacionalidades, todos somos iguales. Yo, soy igual a ustedes y ustedes iguales a mí. Esta ciudad es tan suya como mía.

Estos recuerdos son los que mantendremos siempre. Como cuando compartimos juntos, la primera de muchas veces que lo haríamos.

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Una mesa increíblemente larga se abría paso en el centro de la mansión Sato. Fastuosos y deliciosos platillos se extendían a lo largo de la misma a la cual estaban sentados muchos de los amigos del avatar y héroes de la batalla que definió el destino del mundo.

Kya y los gemelos Eska y Desna estaban presentes al igual que Tenzin y los maestros aire. Los Beifong no podían faltar, tampoco Kuvira ni Khan. Y en una esquina de la mesa estaban Asami al lado de Bolin y del otro lado de cada uno, Opal y Baraz, sus acompañantes.

La música era casi tan alta como las risas de los invitados. El general Iroh hacía gala de una potente voz de cantante que nadie sabía que tenía para ese momento mientras que Zuko y Toph contaban algunas historias del pasado.

Solo dos puestos permanecían desocupados.

- Oye Bolin -le susurra Opal al oído en medio del bullicio- ¿Tu hermano no viene a la cena?

- Él me dijo que venía, pero mira la hora que es y no ha llegado.

Asami interrumpe con una sonrisa.

- Bueno, Korra dijo que iría al departamento de Mako para que ambos se vinieran juntos.

- Ohhh... -dijo Bolin con una sonrisita perversa- entonces ya sabemos lo que sucedió.

Entonces Tenzin se levantó de su asiento e hizo sonar una copa con uno de los cubiertos.

- Atención por favor, quisiera proponer un brindis por todos los que estamos aquí. Por nuestra hermandad, por nuestra unión. No fuimos unificados -prosigue- pero ahora estamos más unidos que nunca. Somos compañeros de lucha, pero también somos familia... y la familia no te abandona. ¡Salud!

Todos levantaron sus copas y dijeron al unísono.

¡Salud!

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La noche pasó y la luna quedó brillando en el centro del cielo como un faro tan brillante como lo era el antiguo portal. De hecho, casi ni se extrañaba su luz por las noches, había otras cosas que brillaban con la misma intensidad ahora.

Kuvira se encontraba en la alcoba mirando la ciudad y observando lo mucho que había cambiado en ese trayecto. Su vida era diferente ahora, se sentía como una persona nueva. Era una persona nueva.

Pero no solo ella.

- ¿Te hago compañía?

Kuvira voltea su rostro y observa a Khan a su lado sonriéndole. Él se puso de espaldas al horizonte que ella miraba, apoyándose sobre el barandal a su lado, mirando las estrellas de la otra parte del cielo.

- ¿Sabías que he recordado cada detalle de lo que te dije cuando niños? -pregunta el ojos verdes. Al instante Kuvira se sonroja-

- ¿Si?

- De hecho si, omití una parte hace rato.

- Me di cuenta -contesta. Comenzó a jorungar su cabello como muestra del nerviosismo que traía-

- Te dije... -sigue Khan mientras se pone frente a ella y toma sus manos- que iba a protegerte de niños y también aun cuando fuéramos grandes y...

- Nos casáramos. -recitan ambos al mismo tiempo. El sonrojo se notó en sus mejillas-

- ¿Por qué no dijiste nada cuando lo omití si tú lo recordabas bien? -pregunta Khan-

- Porque pensé que lo omitías porque no sentías lo mismo que cuando niños. No creí que luego de tanto tiempo le dieras importancia a algo que dijiste cuando niños.

Khan acaricia el suave cabello de la chica y pasa un mechón hasta detrás de su oreja.

- ¿Y si sí siento lo mismo? -ella le miró fijamente- ¿Me dejarías cumplir mi promesa?

Kuvira no contestó. Simplemente cerró sus ojos y dejó que la brisa la empujara hacia adelante, encontrándose de frente con los labios de Khan, los cuales besó tiernamente.

Si, ese portal ya no era necesario. Había cosas que brillaban con más intensidad ahora.

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"Eso solo fue las cosas que vivimos durante las primeras semanas luego de que el portal fuera destruido. Algunas cosas las guardaremos para nosotros, pero hay otras que deben compartirse con el mundo.

Una de esas cosas, es lo que hemos aprendido estos últimos días luego de la tragedia que nuestra ciudad y el mundo entero llegaron a sufrir. Porque detrás de cada guerra que peleamos, aunque nos devaste, trae consigo una enseñanza.

Kuvira aprendió sobre la redención. Pasó de ser una fugitiva peligrosa a ser una miembro destacado del ejército del reino tierra e ícono de que lo grandioso que se puede ser, cuando se encuentra el camino correcto.

Mako y Bolin aprendieron que los lazos de sangre es lo más fuerte que puede existir. El amor que los une es genuino. Ahora ellos están cambiando el mundo, y la vida de muchos niños que ahora tienen un hogar y sienten que son parte de una familia.

Asami aprendió que las experiencias te hacen fuerte. No importa si pareces incluso la más débil, puedes ser poderosa. Ella fue la primera en descubrir la cura para la unificación y terminó salvando a muchos de sus garras.

Y yo... Yo quizás fui la que más aprendió. Porque aprendí el valor de las promesas que se hacen, aprendí que debemos cumplirlas aunque nos tome años. Que no debemos darle la espalda a aquellos que se sacrifican por nosotros y que debemos ser incondicionales con aquellos que hacen lo mismo. Aprendí que tener miedo no es malo, pero también a cómo manejarlo para que no me corrompa. En fin... aprendí una vez más a cómo ser el avatar y eso me llena de alegría."

- Por eso, me enorgullece en nombre del presidente Raiko, la jefa de policías Lin Beifong, los guardas de la Ciudad y el resto de las personas que trabajaron en este proyecto... Presentarles a la nueva Ciudad República, finalmente reconstruida.

Un aplauso inundó completamente la inmensa plaza pública abarrotada de personas de todos los colores y rasgos luego de que el Avatar Korra hiciera aquel emocionante anuncio.

Ella observó conmovida como todos los habitantes reunidos reían y hasta lloraban por ver a su antigua ciudad nuevamente erigirse como la hermosa metrópolis que alguna vez fue, y seguía siendo.

Mako trajo unas tijeras en sus manos y Korra las tomó, cortando el listón rojo que caía y abría las puertas a un nuevo futuro, un nuevo lugar donde vivir.

- ¡VAYAN A EXPLORAR! -dijo la morena emocionada mientras el grupo comenzó a dispersarse-

Sí, todo había salido mejor de lo que se hubieran imaginado.

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Días Después

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Los tintes rosas y naranjas del cielo ahora parecían colorear cada tarde veraniega el inmenso firmamento encima del mundo de los vivos.

El verde de los suaves pastos contrastaba con el hermoso azul de las aguas cristalinas que adornaban esa pendiente. El sonido de la caída de agua era como un concierto sonoro y relajante. La espuma que se generaba de esa caída, solo hermoseaba aún más el paisaje.

Los espíritus seguían revoloteando felices de un lado al otro, generando soniditos alegres mientras bailaban juntos una alegre melodía que nunca finalizaba.

Aún con todos esos sonidos de fondo, lo único que podían sentir Mako y Korra, sentados en aquella grama en frente de todas esas bellezas, era el profundo silencio que los envolvía a ambos, como si fuesen las únicas personas poblando el mundo.

Él la miraba sonriente y ella hacía lo mismo con él. Desde hacía mucho las palabras habían perdido su efecto y ya no eran necesarias, con una mirada podían decirse todo.

Él coge la mano de ella y entrelaza sus dedos.

- Esto es hermoso -dijo embobado mirando el paisaje- ojalá así fueran todos los días.

- Pudiera serlo si eso quieres -contesta la morena-

Él acerca su rostro al de ella para darle un beso en los labios y luego seguir.

- El que no sea así a diario hace que estos momentos sean aún más especiales Korra.

- Es cierto -dice ella en un suspiro-

Un corto silencio los interrumpe de nuevo.

Luego ella voltea nuevamente y dice.

- Es gracioso como todo empezó conmigo yendo de vacaciones y terminara con nosotros de vacaciones también.

- Bueno, las vacaciones eran bien merecidas -dice Mako- pero estas son mejores. Porque te tengo a ti... -le frota la mejilla- y al resto de personas que quiero.

Inmediatamente una voz habló a manera de grito desde unos metros de distancia diciendo.

- ¡Chicos, la parrillada está lista!

Inmediatamente, los chicos voltearon y observaron como Bolin y Asami estaban cortando el alimento que comerían y, al frente, una mesa de madera mantenía a Kuvira, Khan, Baraz y Opal quienes se saboreaban al sentir el olor de la carne recién sacada de la parrilla.

Mako y Korra se unieron al grupo.

- Wow huele delicioso. -dijo el cejas arqueadas frotando su estómago-

- Toma asiento hermano, hay un pedazo grande para cada quién.

- ¡Espero que el mío sea el más grande! -dice Korra- ¡Soy el avatar!

Una carcajada soltaron todos los personajes ante el chiste de la morena que se fue a sentar. Pronto, cada uno tuvo su plato de comida en su puesto, se vieron las caras llenas de felicidad y alegría, cada quién con alguien especial y rodeado de más personas especiales.

Como debió ser antes del portal, antes del primer unificado, antes de Dark Korra, antes de la guerra, antes del sacrificio.

En fin. Como debió ser en un principio.


...FIN...


Aaaaaand... ¡That's a Wrap! T.T Hasta aquí llegó Makorrian Love.

Como siempre, si les gustó o quieren darme su opinión sobre el cap o el fic en general, bien recibido es.

Bueno *aclara garganta* Espero les haya gustado este final y, hablando en términos globales, el fic. Principalmente lo hice para satisfacer mis necesidades Makorrianas luego del final de LOK (Me reservo comentarios) Pero una cosa fue llevando a la otra y terminé creando una historia que logró enamorarme a mi como escritor (Solamente me ha pasado esto con mi saga de Los Diarios de Korra) y pues me enorgullece finalizar hoy este proyecto y, al menos para mi, estoy conforme con el resultado.

Gracias de nuevo a todos los que se dieron el tiempo y la tarea de leer este fic y seguir cada actualización. Me llena de alegría leer sus opiniones y sugerencias, al igual que las criticas constructivas. Gracias a ellas, pude hacer este trabajo, que si bien podría ser mucho mejor, no es lo peor tampoco. xD

También amé trabajar las diferentes parejas, desarrollar el Makorra como yo quería pero además darle a cada quién el final que se merece, sin hacer exclusiones (Si Bryke, es una indirecta directa xD) Y bueno, atesoraré esta historia y yo mismo la leeré de vez en cuando T.T

Otra vez les agradezco el haberse pasado por este fic y leerlo hasta el final. Si comentaste alguna vez, las gracias son dobles. Espero seguir aportando cosas al fandom y seguir creciendo con ustedes.

Gracias y nos leemos a la próxima.

Prota Makorrian Out.