Una vez habiéndose encargado del troll, los dos únicos miembros libres de la Banda continuaron avanzando para acercarse a Sábado, más las circunstancias no cambiaban para nada sus diferencias.
Esto se reflejó claramente en una insignificante, pero polémica situación que se presentó al intentar llegar al siguiente vagón. Ambos intentaron cruzar al mismo tiempo la puerta.
-¿No has escuchado nunca lo de "las damas primero"?- le reclamó Trixie tras quedar atorados.
-¿Crees de verdad que dejaré que lideres nuestra misión luego de ver la imprudencia de tus actos pasados?- respondió Junjie molesto intentando pasar.
-¿Misión? Solo es un simple y patético villano. Lidiamos con cosas como estas todo el tiempo. No es la gran cosa.
-Si la vida de tus amigos no te parece gran cosa, creo que estamos en serios problemas.- gruñó el chico intentando dar un empujón más para finalmente salir de allí, mas no de la manera más adecuada puesto que el impulso los lanzó a ambos al suelo.
-Mis amigos si son la gran cosa para mí.- aclaró ella apoyándose en él para levantarse, empujándolo con eso de vuelta al suelo.- Tan solo no exagero las cosas como tú.
-Yo no exagero las cosas.- le reclamó Junjie levantándose finalmente.- Solo pienso que a los temas importantes hay que darles prioridad. Y no sé tú, pero el hecho de que nuestros amigos hayan sido puestos en nuestra contra y tengamos que enfrentarlos es algo importante para mí.
-¡Arg! No estamos llegando a nada con esto.- gruñó Trixie ya cansada de discutir con el único compañero de equipo que le quedaba, que no era precisamente su favorito.
-Claro que no. Tenemos que trabajar juntos para salir de esto, no discut...- El sonido de una lanzadora disparando interrumpió la respuesta del chico. Antes de que supieran a quien pertenecía esta, se vieron rodeados por una nube de espantoso edor. No había mucho que adivinar.
-¡Pronto!- exclamó Trixie. Este, zombificado aún, se acercó hacia ellos con una babosa torpedo en su arma. Más la distracción de la babosa flatulorinca fue arruinada por la tornado de la pelirroja.
-No podemos atacarlo en estas condiciones.- la detuo Junjie al ver que se disponía a rematar con una babosa carnero.- Recuerda que él no es él ahora. Solo debemos detenerlo.
-¿Y cómo planeas hacer eso?- preguntó su compañera sin comprender plenamente su plan. Sin molestarse en dar explicaciones, el lanzador dió un paso frente a ella y respondió al topoide con una babosa gelatinosa, dejándolo atascado en el suelo sin capacidad de moverse.
-Así.- respondió el chico con una leve sonrisa triunfante a la molesta joven. Esta tan solo bufó y lo empujó a un lado para continuar su camino hacia la locomotora.
-Apresúrate, debemos llegar con Sábado.- le llamó de mala gana.
En completo silencio, la siguió hasta el siguiente vagón, el cual se encontraba vacío por alguna razón. Esto incomodó un poco a los héroes, ya que esperaban encontrarse con el líder de la Banda aquí. ¿Sería a caso que Sábado de lo había llevado con él para mantenerlo como un guardaespaldas?
-¿Dónde está Eli?- preguntó Trixie en un susurro.
-Aún falta un vagón para llegar a la locomotora. Puede que lo halla colocado en ese.
-Claro.- respondió ella no muy convencida.
-Tengo la impresión de que no tiene mucha fé en mi deducción... ni en mis planes... ni en mis estrategias... ni en nada de lo que hago.- comentó Junjie con bastante seriedad.
-¿Qué te hace pensar eso?- preguntó Trixie de una manera retórica.
-Bueno, tus expresiones, comentarios, respuestas, tono de voz y constantes actitudes contrarias a las mías.- dijo el especialista en BabosaFu sin comprender su sarcasmo.
-Eres un genio...- murmuró ella. Mas la hora de los chiste acabó al ver frente a ellos lo que parecía ser la silueta del Shane, tambaleándose por su estado. De pie en la entrada del vagón continuo, aguardaba su llegada con lanzadora en mano, dando indicios a los dos lanzadores de lo que les esperaba a continuación.
Ya se me olvidó que se supone que se escriben en las notas de autor...
