los personajes de Katekyo Hitman Reborn!no me pertenecen son de Akira Amano, yo solo los uso por diversión.
-diálogos.
-TITULO DEL CAPITULO-
-cambio de lugar/personajes-
*pensamientos*
-llamada telefónica o mensaje.
:imitación o burla a alguien:
(opiniones de la autora)
NOTA: mis conejitos con este cap terminamos el 3395! Espero lo disfruten =)
ADVERTENCIA: lemon,incesto,yuri, lenguaje obsceno, casi violaciones, no recomendado para menores.
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-AHORA-
3 años después de la "primer pelea".
Nadie de la familia se sorprendía de verlos pelear, era normal encontrarlos en algún lugar discutiendo, incluso forcejeando, esos dos se llevaban peor que mal a la vista de todos.
Y eso era perfecto, podían franelear en cualquier lugar, cada reunión familiar hacer un rapidito, manosearse descaradamente o decirse todo tipo de cosas sucias, total a cada ruido comenzaban con una discusión y se los sorprendían con las manos acopadas fingían estar pelean, cosa que tampoco le sorprendía a la familia ya que Kyoko era de irse a las manos, pero sin dudas la mejor coartada era la inclinación sexual de la pelinaranja.
Para Ryohei que solo había tenido relaciones con se ex esposa, el sexo con Kyoko era maravilloso, a ella le encantaba probar cosas nuevas, tomar riesgos, no le molestaba que fuera bruto, todo lo contrario mientras más brusco la trataba ella mas gozaba. Lo que más le sorprendió fue que la chica lo incluyera en su relación lésbica con Bianchi quien resulto ser la sobrina que su amigo Reborn se tiraba, fue después de la primera vez que estuvo con ambas cuando confeso que nunca le había dado asco su relación, sino celos, después de eso y del sonrojo las chicas…lo violaron.
Ryohei llevaba fin de semana de por medio a su hijo a su casa, lugar en el que se la pasaba jugando con Kyoko, la cual se moría de amor por el pequeño, sentimiento mutuo ya que el niño le había preguntado a su padre más de una vez la razón por la cual no se había casado con ella.
En ese tiempo también Kyoko se vio obligada a soportar a Hana, con la que se llevaba pésimo, incluso la había terminado insultando y echándola de su casa alegando que allí no le agradaban las golfas, ese día el peliblanco se la follo tan fuerte y tan rico que la pelinaranja deseaba tener otra oportunidad para maltratar a la ex de su amante.
Después de tanto tiempo el, había conseguido un dpto perfecto para vivir, ubicado en un buen lugar y lo suficientemente grande como para él y su hijo.
Su madrastra había obligado a Kyoko a ayudarlo con la mudanza, como una manera de "hacer las paces".
Ahora mismo se lo agradecía a su madrastra.
La chica estaba acostada en el colchón que estaba tirado en el piso, en un costado había una vela prendida, mantenía la mirada fija en Ryohei, el cual de manera sensual se quitaba el disfraz de bombero.
-espera, espera. Se arrodillo y así se le acerco. – déjame ayudarte con el pantalón. Pidió.
-no. Y la empujo, ella se mordió el labio. Mientras él seguía bailando y quitándose la ropa hasta quedar completamente desnudo, de a poco se le acerco.
-quieto. Le exigió, se subió sobre él y tomo la vela, la inclino suavemente dejando caer gotas de cera sobre su pecho, vio como un gesto de ardor se formaba en su rostro, lo disfrutaba.
-te gusta hacerme daño? Le pregunto.
-me gusta cómo me haces daño. Le contesto, sin esperar Ryohei se sentó y enterró su cara entre los pechos de Kyoko, ella tiro la vela para sujetarlo de los cabellos y tirar de ellos, obligándolo a verla.- aun falta mí numero.
-no hace falta capelucita…este lobo ya esta feroz. Contesto haciendo énfasis en su disfraz.-siente. La apoyo, ella soltó un gemido.
-ummm, señor lobo que ojos tan grandes tiene. Le susurro, fingiendo inocencia.
-son para verte mejor. Contesto lascivo, observándole los pechos.
-señor lobo que manos tan grandes tiene. Continuo, ronroneando.
-son para tocarte mejor. Contesto desatando el nudo del corsé de cuero rojo que llevaba, para continuar por la camisita blanca y dejando ver el sostén de encaje rojo.
-señor lobo que boca tan grande tiene. Paso su lengua por los labios, pero no dejo que la besara.
-es para comerte mejor. Metió en su boca uno de los pezones y lo mordisqueo.
-s-señor lobo…que gra-grande verga que tiene. Dijo masturbándolo muy lentamente, moviendo su mano en círculos y rozando el glande con los dedos.
-es…para follarte mejor. Termino por darla vuelta, tirándola sobre la cama, la observo, con los pechos libres, una mini falda tableada de cuero rojo, medias de red rojas, ya había notado que no tenia bragas, levanto la falda.
-estas lista capelucita? Se acomodo entre sus piernas y lamio su intimidad, lentamente. Ella se estremecía y clavaba las uñas en el colchón, soltando gemidos.
-lobo…por favor. Pidió justo antes de terminar.
-eres una niña mala capelucita, terminaste sin mi permiso, mala, mala. Le decía mientras la nalguea con fuerza.-mereces un castigo.
-ah, si… castígueme señor lobo, soy una chica muy mala. Le pidió, el no se hizo rogar y entro en ella, ambos gimieron.
Fue una lucha por el domino, en que ambos rodaban por la cama, por momentos Kyoko mandaba cabalgándolo con furia y en otro Ryohei tomaba el control penetrándola con fuerza, entre tanta vuelta terminaron en el suelo. Kyoko había ganado o tal vez Ryohei se había dejado ganar, ninguno lo sabía y a ninguno le importaba, el dpto se lleno de insultos, gemidos, y el ruido de los cuerpos sudorosos haciendo fricción.
Sabiendo que no duraría mucho, él la giro y acelero las embestidas, mientras masajeaba el clítoris de la pelinaranja haciéndola terminar, él la acompaño poco después.
Se quedaron ahí en el suelo, recuperando el aire.
-todavía quedan habitaciones que estrenar…señor lobo. Se aviso.
-solo piensas en sexo? La vio asentir. –por cierto, tu versión del cuento de capelucita roja está bastante distorsionada. Se burlo, ella sonrió.
-creo que mi versión es más apta para este tipo de cosas. Ambos rieron, se quedaron así callados unos minutos. Ella le besaba el cuello, hasta llegar a sus labios y unirlos.
-en que pensas? Pregunto apoyándose en su pecho.
-en que Coronnello tiene razón en algo, al extremo.
-en qué?
-nosotros somos hermanastros, no tenemos ninguna conexión sanguínea.
-lo sé y que con eso.
-no hay impedimentos legales para casarnos. Sonrió cerrando los ojos, por alguna razón no quería ver la expresión en la cara de la pelinaranja, como respuesta recibió un apasionado…cachetazo.
-deja de pensar idioteces y follemos. Le ordeno riéndose, *ella no dijo que no*, pensó antes de besarla.
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Moshi, moshi, que les parecio? Les deje el final abierto para que mueran de curiosidad! mujaja.
Ok, eso es todo por hoy, nos leemos, besitos!
