N/A.: ¡Aquí está! El capítulo ocho de este interminable fic *muere, pero resucita para terminarlo* Espero que sea de su agrado y puedan darme su opinión ;)
Disfruten~~
Capítulo 8
Me convencí a mí mismo que podía hacerlo y Ze Mole pareció contagiarse un poco de mi entusiasmo, pero sólo un poquito. Me contó rápidamente que llevaba atrapado mucho tiempo en la Memoria y estaba decidido a encontrar a Gregory, su masuta, antes de irse de allí. No sabía cuánto tiempo había pasado, pero poco le importaba, pues los años no pasaban realmente y no existían el día y la noche.
-De hecho, puede que sólo hayan pasado unas horas desde que nos separamos, así como pudieron pasar años…
Me resistí a debatirle que lo había visto hace dos semanas junto a los chicos, pues ni yo sabía cuánto había pasado desde que entré en el edificio con aquel letrero fluorescente tan llamativo.
-Cuéntame, amigo mío, ¿cómo fue que llegaste aquí?
-Amm… pues, sería muy complicado explicarlo desde el principio. Luego de… hacerlo con Craig, aparecimos en un lugar blanco y… lo eliminaron. Luego desperté en una habitación rara y dije que quería venir a la Memoria, en los archivos de Craig, entonces apareció una puerta y… estoy aquí…
-¡Vaya! ¿Fue realmente así? ¡Tweek, te has facilitado mil veces las cosas!
-¿Q-qué quieres decir?
-Verás, yo llegué aquí por no haber soltado a Gregory mientras unas cosas… se lo llevaban. Él desapareció y yo desperté en una especie de anfiteatro al medio de este lugar. Pero tú, cielos, ingresaste un destino casi exacto.
-Entonces…
-¡Craig está en ese edificio!
Me voltee, tratando de ocultar inútilmente mi emoción. ¿Verdaderamente estaba allí dentro? ¿Sólo debía entrar y gritarle que huyéramos? ¿Qué es lo que debería hacer?
-Te acompañaré. He logrado descifrar unos códigos que he encontrado en distintos edificios de por aquí que pueden ayudarte a volver a tu vida normal junto a Craig.
-Pero… ¿Qué hay de Gregory?
-Lo he buscado por mucho tiempo y podré seguir haciéndolo. Si tú no aprovechas de irte ahora, no sabrás hasta cuando se presentará otra oportunidad.
Tragué saliva, nervioso. Debía dejar de preguntar y entrar de una vez ¡Sí! ¡Debo recuperar a Craig! Empujé la puerta, bastante pesada por cierto, y en la entrada tan solo habían muchas pantallas de televisión. Demasiadas. Cielos, ¿qué significa esto? Parecen películas sin sonido vistas desde la perspectiva de una persona, unas pantallas se encienden por unos segundos y se apagan tras mostrar algo sin un sentido definido.
Christophe me explicó que eran los recuerdos de Craig de pequeño y que en los pisos superiores podía encontrar muchos más, pero lo importante era llegar al ascensor y subir hasta el último nivel, donde supuestamente debería estar él.
Sólo teníamos que caminar en línea recta hasta el elevador y ya estaba temblando ¡Cielos! ¿Y si esto es como en los videojuegos donde vas muy tranquilo y una criatura horrible aparece de la nada y te devora? ¡Jesús! ¡Todas las pantallas se apagaron de repente! ¡Un ruido! ¿Qué… pero… qué es eso? ¿Son… voces de niños? Una pantalla se encendió precisamente a mi lado y, por algún motivo, tenía sonido.
-¡No queremos jugar contigo! ¡Harás que perdamos!
-Sí, de seguro eres muy malo.
Esto está desde la perspectiva de Craig por lo que él en ese momento estaba detrás de unos cuatro niños que insultaban a otro. El pequeño estaba al borde de las lágrimas y… se me hacía muy familiar.
-P-pero, ngh, sé jugar bien y… y ¡ack! ¿P-puedo…?
-¡Que no!
Soy… ¡¿yo?! Es un recuerdo de Craig de cuando nos conocimos. Cielos, había olvidado ese momento, fue horrible, mi padre me llevó al parque para que jugara con los hijos de sus amigos y todos me trataron muy mal por tiritar mucho y gritar de repente ¡No podía evitarlo! ¡Bebía más café de lo que un niño de 8 años debía consumir! ¡Yo no…! Yo… acaso… ¿acaso estoy justificándome?... Me siento extraño.
-Mejor vete, niño vibrador.
-Pero…
-Él jugará conmigo. Nosotros dos contra ustedes cuatro.
Craig apartó a uno de los niños y sostuvo al otro… a mí, de un brazo, acercándome a él.
-¿Hablas en serio? Qué tonto eres, Tucker. Te ganaremos en seguida.
-Pero jugaremos todos, ¿no es así?
La pantalla se apagó súbitamente y todo volvió a como estaba antes… Yo… por algún motivo… no puedo dejar de llorar. Mi pecho duele mucho y sólo puedo pensar en Craig, Craig, Craig… él cuidó de mí desde el momento en que me conoció. Jamás había cruzado palabra alguna conmigo y me defendió de sus propios amigos. Recuerdo que perdimos rotundamente… pero jugué… nunca antes había jugado con otros niños y me sentía demasiado feliz.
El Topo colocó una mano sobre mi hombro y me sonrió, podía notar que estaba enternecido.
Sequé mis lágrimas y subimos al ascensor. Sentía mi corazón hincharse y dolía. Se hinchaba de ansias, angustia, alegría, recuerdos… estaba a punto de explotar por todo el amor a Craig que trataba de entrar a un corazón que yo quería mantener pequeño.
-Prepárate, Tweek. Podemos ver cualquier cosa cuando las puertas se abran.- me advirtió Ze Mole. Respiró hondo y detuve lo mejor que pude mis temblores.
La campanita del ascensor sonó para indicarnos de que ya estábamos en el último piso. Me siento muy nervioso, pero haría lo que fuera por Craig… Las puertas comenzaron a abrirse.
-Oh… dios mío… esto…
No debo hiperventilar ¡No debo hacerlo! Craig está… Craig está… él… oh dios… tiene un montón de cables por todo su cuerpo y una cosa extraña incrustada en su pecho. Parece que unos tubos gigantes lo sujetan fuerte por la espalda, pues parece estar flotando delante de mis ojos. Se ve muy doloroso y terrible. Christophe corrió hacia una computadora que se encontraba justo debajo de sus pies y escribió con letras que no lograba entender.
-Tienes que apresurarte, Tweek. El sistema quiere extraer todo de él para el desarrollo de nuevos programas y… ¡merde! No puedo descriptarlo… esto es malo.
El edificio comenzó a agitarse fuertemente, parece un terremoto ¡Cielos! ¡Craig está sufriendo! ¡Ze Mole, dime qué hacer!
-Debes acceder a su mente y quitar todas las trabas que el sistema colocó allí ¡Esto no me deja acceder! Acércate a Craig y coloca esto en tu cuello cuando te diga.
Me entregó un tubo muy extraño, parecido a los que sostenían a Craig. Me da escalofríos ver todas las agujas que tiene al final. No importa ¡Debo hacerlo por Craig!
-¡Prepárate Tweek! ¡Estoy ingresando!
Debo hacerlo por él.
-¡Cuando diga tres!
Por él.
-¡Uno!
La torre parece estar a punto de derrumbarse.
-¡Dos!
Tengo que incrustarme esto en el cuello.
-¡Tres! ¡Ahora!
...
...
...
Craig…
Ayúdame…
Todo está… muy oscuro…
