Gracias por seguir esta historia, la verdad que me ha hecho ilusión. Espero poder subir uno diario, ya que a mi no me gusta esperar mucho por los capítulos, jeje. Me gustaría que me dierais vuestra opinión :) Gracias!

Arizona se alejó de Callie sabiendo que es lo que debía hacer. No podía darle lo que quería, no podía intentar retenerla aun sabiendo que era un error. Sin levantar la vista para que Callie no pudiera ver sus ojos llenos de lágrimas. Simplemente se alejó, se alejó cada vez más intentando no flaquear y volverse. Una vez en la puerta no pudo reprimir su deseo. Se dio la vuelta…

- Callie…

- No, por favor Arizona no digas nada

- Enviaré a alguien a por mis cosas

Y de esa manera, sus caminos se separaron. Arizona salió del apartamento aparentando toda la serenidad que pudo. Tras cruzar el pasillo no pudo más. Lloró. Lloró inconsolablemente sabiendo que dejaba tanto atrás… Se apoyó en la pared del frío pasillo bajando sus manos a las rodillas. Intentando recomponerse…

- Robbins…

- Mark! –Arizona trató de aparentar, pero intuía que era demasiado tarde-

- Eh... tranquila, vamos no puede ser tan grave

- Mark tengo que irme, creo que deberías ir a ver a Callie

Dicho esto Arizona se alejó a toda prisa. No quería mostrarle esa cara a Mark Sloan, no era una de sus personas favoritas. La verdad, cualquiera que hubiera pasado por el dormitorio de Callie no era de sus personas favoritas. Tras salir del portal subió a su coche lo más rápido que pudo. Y sólo le cruzó un pensamiento antes de dirigirse a su apartamento – Espero que Callie no esté sintiendo lo mismo que yo…-

En ese momento, no muy lejos de allí. Callie se dirigía como un rayo hacia su puerta a la que llamaban. Deseando que Arizona hubiera dado marcha atrás. Pero su gesto se descompuso aún más si cabía al ver a Mark. No hizo falta palabra alguna, Mark al verla la atrajo hacia sus brazos. Tras un buen rato, cuando logró que Callie parara de llorar, la llevó hacia el sofá. Y Callie como pudo, le explicó la situación.

- Ya veo… Callie debes pensar fríamente, ten por seguro que esta historia no termina aquí

- Has escuchado algo de lo que te he dicho? No se trata de una pelea, no se trata de pintar las putas paredes de un color claro u oscuro. Se trata de que tenemos un plan de futuro totalmente distinto

- He escuchado cada palabra que has dicho. Esto no termina aquí. Hay cosas que simplemente no pueden terminar

Callie oía a Mark, pero no escuchaba ni una sola palabra. Estaba segura de lo que acababa de vivir. Estaba segura de que ese era el final de Callie y Arizona, la pareja perfecta.

Sin saber cómo, terminó la noche y empezó un nuevo día. Arizona agradeció enormemente no haber programado su primera operación hasta las 9:00 AM, pues había logrado dormirse cerca de las 5:00 de la madrugada. La verdad que no era para nada la noche que había planeado. Había planeado pedir comida china para que Callie y ella no tuvieran que salir de la cama en toda la noche. Pero eso ya no importaba. Se encontraba en su plaza de aparcamiento, sentada en su coche intentando alejarse de sus sentimientos para poder así cumplir con su deber.

Al entrar en el ala de pediatría notó como su ánimo cambiaba. Allí estaban sus pequeños, esos que creen en cuentos y en la magia. En el y fueron felices para siempre.. Una sonrisa apareció en su rostro, forzada, pero sonrisa. Seguida por sus residentes e intentando ser lo menos transparente posible entró en la habitación donde Steven se encontraba charlando alegremente con su madre

- Buenos días Steven!

- Buenos días doctora Robbins!

- Como has pasado la noche?

- Con hambre – todos los presentes incluido Steven soltaron una risa al unísono-

- Bueno, pero me has hecho caso y no has comido verdad?

- Si doctora, no he comido nada. Además mi madre no me ha dejado salir de la habitación

- Bueno, te prometo que cuando salgas me ocuparé personalmente de que tengas la comida que más te guste

- Pizza?

- Si es pizza no te prometo que no venga yo a quitártela

- No podrá, mi madre me ha dicho que después de operarme estaré mucho más fuerte

- Pelearé por esa pizza jovencito, no te quepa la menor duda

La sonrisa de Arizona ya no era forzada, Steven en unos segundos había logrado hacerla olvidar su fatídica noche y aunque fuera por ese momento únicamente, Había notado como su malestar decrecía.

Callie por su parte había pasado toda la mañana encerrada en el laboratorio. No quería arriesgarse a un encuentro con Arizona. Un esfuerzo que resultó inútil a la hora de comer. Callie entró a la cafetería seguida por Mark y Lexie. Charlaban tranquilamente mientras cogían su comida. Callie inconscientemente levantó la cabeza hacia la mesa en la que siempre se sentaba a comer con Arizona, y allí estaba. Se veía tan tranquila charlando con Teddy. Verla así tranquila, en cierto modo le dolió. Verla como si nada hubiera pasado. Sintió un cumulo de sensaciones, empezando por tristeza y terminando por rabia. Una rabia por sentir que si Arizona es capaz de pasar página en menos de 24 horas, es porque realmente no la quería como decía.

Continuará...