Siento no haber subido nada esta semana, lo compenso subiendo 2. Gracias por la paciencia y disculpas de nuevo
- Torres despierta! –Mark la sacó enseguida de su ensoñación-
- Mark, tengo que salir de aquí
- Que dices?
- Arizona está ahí, estoy haciendo un gran esfuerzo por no salir corriendo, te lo digo en serio
- Callie, no comes desde ayer por la tarde. Tienes que comer algo, escóndete de la pediatra más tarde
Pero lo que dijo Mark no sirvió de nada, en el momento que Arizona levantó la cabeza y su mirada se cruzó con la suya. No pudo evitarlo, intentó parecer lo más serena posible antes de dirigirse hacia la puerta. Esa mirada la había atravesado como una flecha. No podía creerlo, como podía Arizona ser tan fría? De verdad nunca la había querido? La cabeza de Callie era como una montaña rusa. Pero la realidad era otra, la situación no podía ser más diferente de lo que Callie imaginaba
- Has visto como me ha mirado Callie?
- No Arizona, estaba de espaldas. Está aquí?
- No, acaba de salir. Después de mirarme como si fuera de otro planeta
- Es normal, no puedes pretender que después de haber pasado solo una noche actúe de otra manera, la verdad que es a ti a la que no comprendo. Estás muy serena
- No estoy serena. No me siento bien. La echo muchísimo de menos, y solo ha pasado una noche
- Es lo que parece, como si para ti fuera un día absolutamente normal
- He pasado una noche horrible Teddy
- No tienes que convencerme Arizona. Solo digo que si realmente te sientes así y aparentas normalidad eres mi ídolo, yo soy como un libro abierto ante esas situaciones
- No entiendo que me pasa la verdad
- Tranquila, lo arreglareis
- No lo creo, esto solo tiene dos soluciones posibles
- Cuáles?
- O que a mí de repente me apetezca tener hijos, cosa que siento decir que dudo muchísimo. O que a Callie se le quiten las ganas de tenerlos, cosa que dudo aun mas
- Quien sabe… de momento esta noche te invito a una copa en Joe´s y no admito un no por respuesta
- Está bien, pero una copa. Necesito dormir
El día transcurrió con normalidad, Callie agradeció enormemente no volver a encontrarse con Arizona. El que no paraba de rondarle era Mark, Callie intuía que rondaba por miedo a que se derrumbara
- Mark, espero que esta vez al menos me hayas traído un café
- No, pero ya tengo excusa para la próxima
- En serio, estoy bien
- Sí, claro
- Sabes lo que me ha dolido? Verla como si nada, estaba tan… normal
- Preferirías haberla visto llorando en una esquina?
- No, claro que no, es solo… no me gustaría verla hundida claro que no, pero tampoco me ha gustado verla como si no hubiera pasado absolutamente nada, como si no le importara
- Crees que no le importa? Yo creo que te equivocas, yo la vi anoche y no tenía pinta de una persona a la que no le importa nada. Es más, fue ella quien me dijo que debía ir a verte
- De verdad?
- Qué crees Torres? Que no le importas?
- No lo sé…
- Pues yo creo que estas mal de la cabeza
- Yo creo que necesito una copa y creo que invitas tu por no traerme un café
- Hecho
Joe´s estaba lleno esa noche, algo más que de costumbre. Arizona estaba charlando tranquilamente con Teddy y Alex, cuando entraron Callie y Mark. Arizona la vió al entrar y ésta vez fue ella la que se sintió como en una montaña rusa. La veía tan guapa que hasta le dolía. Callie giró su cabeza hacia ella por un instante, pero enseguida desvió la mirada y unos segundos después se encamino hacia el baño. Callie volvió a sentir la misma necesidad de correr, aunque su mirada se cruzara un segundo, para ella fueron eternos. Se miró al espejo por un momento y agacho la cabeza hacia el lavabo…
- Calliope… -Su corazón dio un vuelco tan grande al ver a Arizona allí parada, como la primera vez que la vio, tan guapa, tan imponente en esos momentos cuando quiere. Que se dio cuenta de que ese vuelco se había exteriorizado en una exhalación-
- A… Ariz…- No pudo terminar, Arizona en tres pasos decididos se plantó justo delante de ella. Sin mediar palabra, agarró la nuca de Callie con una mano y la besó. Un beso lleno de todo. Lleno de recuerdos, de mariposas… de sensaciones…
Pero Callie no pudo, en una milésima de segundo recordó el dolor y eso la impulsó a retirarse al instante
- No! Nada ha cambiado verdad?
- Lo siento, te echo de menos
- Y yo a ti, pero te repito la pregunta. Nada ha cambiado verdad?
- No. Pero Callie…
- No Arizona, tengo que irme
Callie salió del baño decidida, no podía quedarse o cedería. Fue directa a la barra. Y un poco aturdida solo puedo vocalizar –ponme algo fuerte por favor-. El corazón le latía fuerte dentro del pecho, Arizona ejercía un poder sobre ella inimaginable. Ni ella misma entendía como había podido decir que no cuando todo el cuerpo le decía –SÍ!-
- Un mal día? -Callie ni siquiera se había dado cuenta de que el chico que tenia al lado la estaba escaneando de arriba abajo, era un chico moreno, con rasgos sureños-
- Un día largo
- Podría terminar bien… -Callie estaba a punto de rechazarlo elegantemente, cuando vio a Arizona salir del baño y mirar hacia donde ella estaba.-
- A que llamas tu terminar bien?
- Yo llamo bien a encontrarme con un ángel después de pasar un día eterno encerrado en la oficina e invitar al ángel a una copa
- Vaya, has estado entrenando esa frase ante un espejo?
- Se nota mucho? –Callie observó que Arizona se había quedado petrificada al verla hablando con ese chico. La miraba descaradamente sin mover ni un musculo. Y entonces se le ocurrió. Quería hacérselo más fácil a Arizona y a ella misma, y sabía que no le serviría de nada evitarla como ya había hecho. Pues siempre terminaban encontrándose de alguna manera. Así que tomo una decisión, y nada más tomarla sabia que se arrepentiría, pero siguió adelante-
- Creo que deberías ser más directo..- y dicho esto, Callie le plantó un beso al chico anónimo. Se sintió miserable porque sabía que Arizona estaba mirando, y como ya había deducido anteriormente, Se arrepintió nada más hacerlo. Cuando se separó del anónimo, sus ojos se dirigieron hacia donde estaba Arizona, pero ya no estaba allí-
- Oye, disculpa, tengo que irme
- Pero que dices?
- Lo siento ha sido un error yo… yo tengo que irme
- Bueno, si cambias de idea, aquí está mi teléfono –Le entregó una tarjeta en la que estaba su nombre, Adrian Jones y su teléfono-
- Lo siento, discúlpame
Callie se alejó todo lo rápido que pudo de la barra, buscaba a Mark y lo localizó en una mesa con Lexie. Se acercó inconscientemente mirando hacia todas partes buscando a Arizona, pero cuando localizó la mesa donde se encontraba al entrar, estaba ocupada por otra gente.
- Torres se puede saber que has hecho?
- No sé que he hecho Mark
- Todos se han quedado atónitos- dijo Lexie un poco incomoda-
- Donde está Arizona?
- Robbins? Creo que no le ha gustado el espectáculo porque ha salido como un cohete, y unos segundos después Teddy y Alex tras ella
- No puedo creer lo que he hecho
