Capitulo dos.
.
.
.
Sakura suspiro con alivio al llegar a la última hora de clases de la Universidad. El aula estaba vacía a excepción de la presencia de Uzumaki Naruto, su mejor amigo, sentado en el último pupitre cerca de la ventana. No se extrañó que no hubiera casi nadie en los pasillos ya que la mayoría había terminado su horario de clases y se habría ido a casa a descansar.
Su cuerpo estaba agotado, aun así hizo un último esfuerzo y comenzó a caminar lentamente hasta acercarse al rubio y sentarse junto a él en su asiento de siempre. El chico al notar su presencia le sonrió radiantemente.
Se encontraba reposando con sus brazos cruzados, su cabeza gacha y sus ojos soñolientos, había estado durmiendo seguramente. La calma que lo rodeaban hizo que Sakura se contagiara de una paz que la hacía sentir tranquila, por eso le gustaba pasar tiempo con él, siempre lograba calmarla aunque no hiciera nada, con solo verlo ella se sentía bien.
—Buenos días. — dijo ella sonriéndole, el se sonrojo levemente avergonzado y se levantó rápidamente para sentarse colocando su espalda en el respaldo. —Lamento haberte despertado. — se disculpó.
El levanto los brazos restándole importancia. — No te preocupes, solo estaba dormitando. ¿Sabes? Este clima hace que quiera estar en cama todo el día, es acogedor. — Sakura lo sabía, a ella le pasaba lo mismo. Miro por la ventana, se encontraba empañada por una leve capa de neblina. Los arboles afuera estaban cubiertos por una capa de nieve, el antes pasto verde ahora era de un blanco intenso. Eran las seis de la tarde y el clima no había mejorado mucho, si bien la constante tormenta ya no acechaba, si había dejado un frio que congelaba los huesos.
Ella regreso la vista al rubio. — Lose, quisiera estar en cama entre mis sabanas, quizá mirando una película y tomando chocolate caliente. — El solo imaginar la escena hizo que su cuerpo sintiera una cálida sensación recorriéndolo, pero desecho la idea rápidamente, era imposible en muchos aspectos. Tenía demasiados deberes que seguramente ocuparían todo lo que restaba de su tarde, por no mencionar los estudios constantes que hacía para mantener su promedio, no tendría ningún minuto libre.
Naruto sonrió seguramente imaginando la misma escena. — Eso suena bastante bien.
Ambos pasaron algunos minutos conversando de cosas que seguramente nunca podrían hacer en algún tiempo, pero eso no les importaba, ambos disfrutaban de la presencia del otro y eso bastaba. Algunos compañeros comenzaban a llegar, platicaban entre ellos y otros tenían una cara de fastidio que era mejor no acercarse. Entre los últimos estaba Uzumaki Karin, la prima de Naruto. No sabía que problema tenía esa peli roja con ella, pero las constantes miradas llenas de odio que le dirigía le dejaban en claro que era uno grande.
—Vaya vaya. — levanto la voz para que todos los presentes escucharan, Sakura solo rodo los ojos esperando. — Parece que ahora dejan entrar a cualquier puta. — Karin rio de su propio insulto, y todos giraron esperando su respuesta.
Ella sonrió de lado. — Lo sé. Ya me he quejado a dirección pero al parecer no pueden expulsarte. — Muchos murmullos se escucharon y unas cuantas risas. — Y eso a pesar de que tus padres deben más de dos colegiaturas. Es bastante triste. — La peli roja suspiro frustrada, Sakura solo le sonrió hipócritamente.
La chica, seguida de otras dos que Sakura no reconocía a pesar de que seguramente compartían varias clases, se sentaron a unos pupitres de distancia al ver que él profesor acababa de entrar. La miraban fijamente hasta que alguna decía alguna idiotez y reían sin importarle si ella escuchaba o no, aunque probablemente ese era su objetivo.
Naruto le estiro la mano y ella la choco, no se llevaba muy bien con su prima razón por la cual siempre se alegraba y enorgullecía cuando Sakura la ponía en su lugar.
— ¿Qué tal jóvenes? — Saludo, un hombre de algunos sesenta años con una bata blanca y un maletín. Se sentó en su escritorio, los miro cansado y suspiro con aburrimiento. — Es la última hora y todos queremos irnos a casa. — Recalco la palabra todos— Así que no interrumpan y acabaremos pronto. Ahora saquen su libro en la página 41O y comiencen a leer…—
La siguiente hora fue un infierno, Sakura rio de lo irónico que era estar congelándose afuera y parecer estar quemándose adentro. El profesor veterano había puesto un examen sorpresa en los últimos veinte minutos de clase ante la mirada asustada y ofendida de algunos. Su lápiz de madera se movía rápidamente tratando de sacar ventaja, sabía las respuestas pero no tenía el tiempo para contestar a todas las preguntas. Dio un vistazo de escasos segundos a su amigo, parecía desconcentrado y un poco asustado, ella quería ayudarle pero no había nada que pudiera hacer sin ser descubierta.
—Bien. — La voz del profesor resonó y todos levantaron la cabeza alarmados. — El tiempo se acabó. — comenzó a caminar entre los pasillos y quitando, casi jalando los exámenes. Algunos llevaron las manos a la cabeza preocupados y otros relajaron los hombros aliviados de que hubiera terminado. Cuando llego a ella dio una mirada a su examen y leyó algunas respuestas, después la miro y Sakura casi pudo jurar que una sonrisa apareció en su cara.
Dos minutos después salió del aula con la frente en alto.
Naruto y ella caminaban por los pasillos vacíos, el poco sol que había se estaba ocultando dejando ver algunas estrellas, iba a oscurecer pronto. —Me ha ido terrible. — exploto el rubio frustrado. — Mis padres van a matarme. — Sakura lo miro y sintió un poco de pena por él, pero no pudo evitar sentir celos también. Los padres de su amigo tenían una posición económica muy buena y trabajos que demandaban bastante de su tiempo pero a pesar de ello, se preocupaban por su hijo y todo lo que lo rodeaba.
—Solo es un examen. — Decía las palabras más para ella que para el chico. —Todo estará bien. — animo con una sonrisa.
—Eso espero. — él le regreso la sonrisa. —Pero bien, cambiemos de tema, no quiero ser un aguafiestas. ¿Quieres cenar algo? Podríamos ir a Starbucks por algún café y hacer los deberes juntos. — Ofreció. Naruto amaba la compañía de su mejor amiga y amor platónico de años; pero esta vez más que su compañía necesitaba su inteligencia, realmente no entendía nada de la tarea de bioquímica. Ella lo miro y supo que no obtendría ninguno de los dos.
—Lo lamento. — se disculpó. — Tengo que ir a casa y tener una seria conversación con mi padre…otra vez. Ha vuelto a dejarme plantada y estoy harta de ello. — Naruto sentía lastima por su amiga –aunque nunca lo admitiría o ella seguramente se enfadaría demasiado- su padre nunca estaba en casa y siempre que le fallaba en algo la recompensaba con algún caro regalo, ella siempre decía que no importaba, pero él sabía que ella necesitaba y quería estar con él.
— ¿Qué te ha dado esta vez? — Intento bromear.
—Un vestido Armani. — bajo la cabeza. — ¿Sabes? Ni siquiera es mi talla o color favorito. Seguramente su asistente lo ha comprado, para estas alturas ya debería saber mis gustos ¿no crees? —
—Te propongo algo. — dijo al ver a su amiga cabizbaja. Ella lo miro curiosa. — Ve habla con tu padre, y después paso a recogerte, iremos a donde tú quieras. — Esta vez lo dijo desinteresadamente, no le importaba tener un cero si eso significaba verla a ella feliz.
Sakura pensó la propuesta por un momento, era tentadora. Haría los deberes rápido y hablaría con su padre, quizá a las 9:3O estaría libre para salir. Y como un balde de agua fría el vino a su mente alarmándola.
Sasuke.
.
Sasuke se removió entre las sabanas y bostezo suavemente. Acababa de despertar y lo primero que noto fue un peso considerable sobre su cama, alguien se estaba recargando en ella con los brazos cruzados, probablemente dormido. Extendió su mano y se encontró con cabello, un largo cabello.
— ¿Sakura? —pregunto esperanzado. La persona dormida comenzó a moverse lentamente y le tomo la mano, era suave y delicada. Sasuke sonrió.
— ¿Ya has despertado, cariño? — La voz de su madre. El peli negro sintió una gran decepción, no es que no se alegrara de que su madre estuviera allí con él, pero francamente tenía la esperanza de que Sakura regresara.
Había esperado toda la mañana ansioso pero ella nunca se presentó. Trato de no pensar en ello y tratar de calmarse el mismo con excusas como que quizá estaba en el colegio, pero a estas horas ya no se tragaba eso.
Ella no vendría.
Y no la culpaba, no le había prometido nada, y no es como que ella quisiera estar encerrada con un ciego que acaba de conocer. Sasuke suspiro molesto consigo mismo por hacerse ilusiones.
—Es tarde, debería irte a casa a dormir. Estoy bien. — dijo. No quería que su madre estuviera toda la noche en un incómodo sillón donde era imposible dormir, además quería estar solo. Ella seguramente le sonrío pero el no pudo verle.
—Eso hare cariño. — Sasuke se sorprendió de que aceptara tan rápido. — Pero Itachi vendrá en algunos minutos. Se ha ofrecido a quedarse esta noche. — No sabía qué hacer para que sus padres o su hermano entendieran que el no necesitaba ayuda, el podía estar solo como cualquier persona normal.
—Estaré bien, no es necesario. —
—Lo sé, pero sabes creo que más que cuidarte el quiere estar contigo ¿sabes? Te extraña mucho, le haces falta. —Se sorprendió al escuchar las palabras de su madre pero fingió no darle importancia, no necesitaba ponerse sentimental ahora.
—Bien. — acepto de mala gana.
La puerta se abrió y entro una enfermera de cabello largo y tez blanca. Converso unos segundos con su madre de cosas que el no quiso escuchar, así que no les prestó atención.
—Sasuke. — hablo su madre. — Debo irme, la señorita me ha avisado que tu hermano esta abajo, pero no puede subir hasta que yo me vaya, ya sabes, solo un visitante por turno. —Ella se acercó a el y beso su frente. Sasuke se removió incómodo.
—Vendré mañana. — dijo antes de irse y dejar a los dos solos.
—Hola. — Saludo la joven. — Mi nombre es Hinata Hyuga, y seré tu enfermera hoy, solo revisare algunas cosas de rutina. — dijo con una sonrisa.
Hyuga Hinata.
La chica de la que Sakura huía y la culpable de que la hubiera conocido. Sasuke sintió curiosidad, sentía como la chica estaba a su lado porque escuchaba algunos sonidos, su oído había mejorado bastante debía admitir. Ninguno de los dos dijo nada por varios minutos.
—Hyuga. — llamo. La chica dio un brinco nerviosa. — ¿Conoce a Sakura? — se sintió estúpido al preguntarte a una desconocida por otra desconocida, pues ni siquiera conocía su apellido. Además ¿a el que le interesaba?
Hinata asintió, pero al recordar que el chico era ciego decidió hablar. — Si. —dijo casi inaudible. —Ella está aquí algunas tardes. —Sasuke sintió una leve esperanza de volver a verle.
— ¿Ha venido hoy? — exigió saber ansioso sin importarle lo que la enfermera pensara de el.
—Bueno no que yo sepa…— Sasuke se desanimó y la chica lo noto así que rápidamente agrego. —Peor la he visto en la escuela, iba caminando con su amigo Naruto. Ellos son muy unidos. — No supo que pensar. Hasta ahora sabía que Hinata era quizá de su edad porque compartía clases con Sakura, así que dejaría de hablarle de usted. Otra cosa era que definitivamente tenía que averiguar más de ese tal Naruto.
—Si deseas verla seguramente será pronto…— el levanto la mirada intrigado. —Su padre está aquí, así que viene a verle de vez en cuando. — Recordó que el día anterior le había avisado que había salido de una operación, así que seguramente ahora estaría en un cuarto. Ella tendría que ir.
— ¿Cómo es ella? — pregunto curioso. No recordaba sentir curiosidad por alguien nunca, pero le intrigaba saber cómo era Sakura, no solamente físicamente.
—Bueno…—Hinata dudo. — es muy bonita. — Sasuke sonrió. — Todos en la escuela desean salir con ella, aunque siempre los rechaza, de hecho nunca la he visto hablar con nadie más que con Naruto. —recordó. El apretó las sabanas molesto. —Y su personalidad es…— Hinata no sabía como describirla. — complicada. — finalizo.
Sasuke sabía perfectamente lo que quería decir, esa chica no se mesclaba con cualquiera. Tenía una personalidad bastante fuerte.
Hinata termino de revisar los aparatos y estaba a punto de despedirse cuando la puerta se abrió. Entro un joven alto y de cabello largo muy parecido a Sasuke. La miro y le sonrió, ella se sonrojo levemente.
—Debo irme. — agrego al ver que el hermano del paciente había llegado. — Con permiso. — dijo sin más y salió rápidamente.
—Itachi…— dijo Sasuke a su hermano mayor.
Sakura había llegado a su casa hacía cerca de media hora, para su sorpresa su padre no se encontraba en casa debido a una operación de emergencia a la cual tuvo que asistir según le dijo la empleada. Había arruinado todos sus planes de reconciliarse con él. Hizo sus deberes rápido debido a que había avanzado en horas libres, lo cual resulto bastante producente porque a las nueve ella ya estaba libre. Le había dicho a Naruto escusas para no salir esa noche, el pareció entender.
Ahora se encontraba caminando por el pasillo rumbo a la habitación de Sasuke. Estaba nerviosa, aunque no sabía porque. En sus manos llevaba unos pequeños M&M que había sacado de la maquina hacía unos segundos, los compro para tener una excusa para visitarlo.
Al doblar por la esquina una enfermera la detuvo. —No puede estar aquí, la hora de visitas termino. — dijo. Ella la miro desafiante y la joven pareció reconocerla por lo cual se echó para atrás nerviosa. — Aunque hare una excepción claro. —
—Que bueno. — dijo superior. —Mi padre, ¿Dónde está? — pregunto curiosa, quizá podría irse con el a casa.
La enfermera reviso su tabla de apuntes, giro unas hojas y después la miro. —Él ha salido desde las seis, no tiene turno hasta mañana temprano. — Sakura la miro en busca de descubrir alguna mentira de su parte pero al no encontrar una razón del porque la chica mentiría siguió caminando dejándola sola en el pasillo.
Antes de poder analizar porque su padre le había mentido se encontraba frente a la habitación 202. Ella jalo la manija y entro como si fuera su propia habitación.
Sasuke estaba dormido con algunos mechones en su cara, era bastante tarde y Sakura pensó en dejarlo descansar. Deposito la pequeña bolsita de golosinas en la mesita junto a el cuándo escucho una voz proveniente del fondo que la desconcertó.
— ¿Quién eres tú? — Un joven muy guapo la estaba mirando sonriente.
.
.
Aquí está el capítulo dos; espero que les guste.
¿Sugerencias de que les gustaría que pasara? Gracias por sus bonitos mensajes me gusta leerlos. Lo que no me gusta es que agreguen a favoritos sin dejar un mensaje, me hace sentir triste *inserte cara de chantaje* ¡GRACIAS COMO QUIERA!
inesUchiha: Mi primer mensaje, gracias. Francamente había pensado en matarlos jaja pero sería muy mala suerte para Sasuke. :p
Zhen: oww eso es tan lindo, muchas gracias.
Sayki : Por alguna razón siento que me tengo que dirigir a ti con respeto, no sé porque. Soy muy mala en redacción, no se usar acentos o tildes, todo me lo corrige Word y yo como tonta confió en el. Nunca fui muy buena escritora así que no escribía nada porque me frustraba y no quedaba como quería, después escribía algo y leía algo aún mejor de otra persona así que me hacía a la idea de que lo mío era basura y no lo subía, pero una amiga me dijo que como pensaba mejorar si no hacía nada al respecto así que comencé a subir mis historias, estoy consciente de que me falta mucho que aprender y espero poder lograrlo con el tiempo, en fin, gracias por tu mensaje; me he pasado por tu perfil y leí el summary de tus historias una me intrigo así que justo después de subir esto comenzare a leerla. Nos vemos.
: Quiero hacerlo rudo pero un poco vulnerable, pero me estaba constando trabajo darle esa personalidad, generalmente trabajo con personajes tiernos y frágiles, aunque los malos son mis favoritos. Gracias por tu mensaje.
J.A Uzumaki : Hace muchísimo tiempo leí uno muy bueno y lo he estado buscando pero no recuerdo donde lo vi, ni el nombre, a mí también me encanta ese tipo de trama y no encuentro ninguno, si lo encuentro te lo paso, Gracias por tu mensaje.
¡GRACIAS POR SUS MENSAJES!
