Capítulo 3: La determinación de Loki

-¡Me humilló ante todos! –gritaba Loki mientras rompía cosas en su habitación con la ayuda de su magia.

Frigga veía afligida como su bebé destrozaba el lugar y vio con pena como lagrimas caían de sus ojos. Se acercó con cuidado, tomó su mano y lo volteó para abrasarlo.

-Suéltalo todo, bebé –le dijo acariciando su espalda, mientras los sollozos hacían que Loki se estremeciera-. Sé que es algo difícil de entender…

-¿Difícil de entender? Madre, lo que pasó allá en el trono, está lejos de ser normal. Thor es un idiota al decir tal barbarie.

-Quizás no lo vea como una barbaridad en sí, hijo. Quizás de verdad, tu hermano…

-No –dijo tajante alejándose del abraso de su madre-. Él no pudo… no debió… ¿Cómo crees que me tratará ahora la gente?

-No creo que el trato del pueblo…

-Por alguna razón, la cual yo desconozco, el pueblo me trata con algo de miedo ¿Qué es eso, madre? ¿Qué me hace tan distinto a nuestro pueblo? –preguntó con pesar y algo de melancolía.

Frigga sabía que esta conversación llegaría en algún momento, pero creía que el asunto ameritaba calma por parte de todos y Loki no estaba precisamente del mejor ánimo ni con sus sentidos en mejor posición como para que se descubriera toda la verdad ante él.

-No es tiempo aun, hijo mío –le dijo tomando su mano y guiándolo a la cama para que se sentara junto a ella-. Si bien hay algo que te hemos ocultado, no es nada de lo que te tengas que avergonzar. Además de eso, si mis pensamientos no están errados, tu hermano sabe algo de esa verdad y fue por eso que tomó esa decisión.

-No me casaré con Thor –dijo tajante, mirando a su madre a los ojos y esta vio la decisión en sus irises.

-Te pediría que lo pensaras. Sé que amas a tu hermano…

-No como a un hombre, sí como mi hermano, algo que está quedando de lado al notar tal humillación a mi persona.

-¿Y es tanto una humillación, Loki?

-Me trató como a una cosa, algo de lo que tomar cuando le dé la gana. No voy a permitirlo.

-Hijo, siempre has sido impetuoso, sé que hubieras deseado más que nada ser el rey…

-No haría este tipo de estupideces, eso está claro –dijo con desdén, mirando hacia el lado.

Frigga pudo ver en su cara el dolor y le iba a seguir hablando cuando el padre de todos irrumpió en la habitación.

-Me extrañó que no estuvieran en la fiesta –dijo cerrando la puerta tras él.

-¿Te extrañó? –preguntó Loki altanero, mientras se levantaba y caminando por la habitación- No puedo creer que me traicionaras así. Creía que me tenías un poco más de aprecio.

-No digas eso, Loki…

-Me entregaste a Thor como un objeto, sin siquiera preguntar mi opinión.

-Thor es rey y…

Loki tiró un hermoso florero al piso mientras apretaba con fuerza las manos, no podía creer que su padre pusiera el titulo de Thor por sobre su persona.

-Déjenme solo, por favor –dijo sin voltear a mirarlos.

Frigga pensó que sería lo mejor y sostuvo a su marido del brazo para sacarlo de ahí, pero el hombre, antes de retirarse, volvió a hablar a su hijo.

-Un matrimonio real no puede tardar mucho en desenlazarse, por lo que se realizara mañana al atardecer.

Luego de eso salieron de la habitación dejando solo a Loki, quien, más furioso que antes, se dirigió a su gran ropero y sacó de ahí unas cuantas prendas las que metió a un pequeño morral, el cual agrandó con su magia.

-Veremos que harán, sin su bufón para alegrarles la velada –dijo con rencor antes de asomarse por el gran ventanal que daba a los jardines y salió por este para perderse en la noche.

Continuará…