Capítulo 12: Noche de boda
Loki no podía sentirse más ahogado en ese momento. Desde que el padre de todos los hubiera casado, que su mundo dejó de ser lo que era antes. Todo el mundo le miraba de reojo, como si supieran el terrible secreto que rodeaba a su familia, y las tremendas ganas de que todo el mundo supiera que era un gigante de hielo le consumía las entrañas.
¿Sería más fácil para sí mismo que le temieran en lugar de verlo como un usurpador al trono?
Oh, porque lo sabía, ellos creían que él había convencido a su hermano para que lo desposara, para que lo ascendieran al puesto que cualquier digna asgardiana podría tener, porque Thor era popular, guapo, valiente y todos los títulos nobles que se le quisieran dar y no le costaría encontrar a la futura reina entre las valientes guerreras de su pueblo. No habría mujer en Asgard que no quisiera compartir su vida y sus noches con el verdadero y único hijo de Odín y Frigga.
Lo que más odiaba es que le miraran con repulsión, que creyeran que él sería capaz de revolcarse con su propio hermano con tal de quedarse con el poder.
¿Qué clase de repulsiva criatura creían que era?
Era ciertamente la mente menos pura del reino, que cobijara odio y rencor en su corazón, pero no a tal punto.
Por eso apretó las manos cuando él y su "esposo" se tuvieron que retirar para consumar su matrimonio.
Caminaban en silencio, a lo largo de los pasillos, sin el menor interés de mirarse el uno al otro. Loki por que no quería ni siquiera sentir la presencia de su hermano a su lado. Thor, muy por el contrario, ansioso de lo que se avecinaba, de la reacción de Loki a lo que pasara esa noche.
Cuando llegaron al cuarto ambos se dispusieron a prepararse para acostarse, ponerse sus ropas de dormir, simples túnicas que les llegaban a los muslos, dando un buen espectáculo de su cuerpo al contrario. Thor notaba la tención de su esposo, lo notaba en cada paso, en cada inútil intento por cubrir su cuerpo de su rapaz mirada, cada vez que le volteaba a ver de lado, previniendo que le fuera a atacar.
-Loki, -le llamó- no voy a saltarte encima, si es lo que crees –informó divertido, mientras terminaba de cambiarse.
-En este momento no puedo creer en ti –le atacó con palabras, era lo único que podía hacer por el momento.
-Te amo…
-¡Deja de decir eso! –gritó indignado, ya demasiado había aguantado en el salón donde se celebraba la fiesta de matrimonio- ¡Demonios, Thor! –se agarró los cabellos con frustración- Me obligaste a casarme contigo.
-Era necesario –soltó un suspiro al ver que su esposo aun no entendía lo trascendental de todo eso-. Sabes que eres lo más importante para mí.
-No –le dijo volteando a verlo, con los puños apretados, los cuales relajó luego para apuntarlo de manera grosera-. Lo más importante para ti es tu orgullo.
-¿Mi orgullo? –preguntó abriendo los ojos de manera exagerada– Loki, hasta eso puse de lado por ti.
-¿Cómo? –preguntó al tiempo en que se acercaba a Thor y golpeaba el pecho de su esposo con su dedo índice- ¿En qué momento lo hiciste que no me di cuenta?
-Te pedí matrimonio frente a todo el reino –respondió con simpleza.
-¡No hiciste tal cosa! –le gritó alejándose nuevamente, caminando por la habitación como animal enjaulado- ¡Dijiste que te casarías conmigo! Lo impusiste sin siquiera preguntarme.
-¡De haberlo hecho no hubieras aceptado! –contraatacó, sabiendo de antemano la respuesta.
-¡Eso sólo agrava la falta! –dijo perdiendo la paciencia.
En todas esas horas en las que meditó el porqué de la decisión de su hermano de simplemente imponerlo, no se imaginó que le saldría con esa respuesta a la hora de preguntar.
Estaba molesto, dolido, se sentía altamente traicionado… y agotado.
–Si no vas a obligarme a estar contigo, entonces deja que duerma –pidió cuando se encaminó a la gran cama matrimonial en la que fácilmente podrían dormir los dos sin la imperiosa necesidad de estar en contacto.
Thor sabía que tenían más cosas que discutir, pero en este momento no podía más, no con un Loki que reclamaba cosas que para él, no existían de la misma manera.
-Duerme bien, Loki –le dijo al acostarse al otro lado de la cama. Le picaban las manos por acariciarlo, pero era imposible, sabía que pasaría mucho antes de que su esposo se dejara poseer.
-Eso es imposible. –dijo Loki, como último acto de rebeldía esa noche.
Continuará…
N/A: Bien, pues ya los case.
Apropocito, antes de seguir, quería contarles de un nuevo fic que voy a empezar, al mismo estilo de este, capítulos cortos (aunque no tanto como estos, o eso espero) y diarios, la pareja… cha cha cha channnn la misma. Ajajajaja, pero se me vino la idea de invertir las cosas. Loi, un Loki sensual, picaro e inteligente, se le meterá por los ojos a Thor para que este enloquesca de amor y decida casarce… muajajajajja, la vengansa de Loki. En fin, esto quería contarles.
Un beso
Majo
