Capítulo 14: El paseo

Las cosas después del matrimonio entre Loki y Thor, no habían sido fáciles. Ambos seguían durmiendo juntos, pero Thor había cumplido con su palabra de no tocar a su hermano, no de manera carnal, por lo menos, porque siempre que necesitaba un abrazo, su amado esposo le daba ese pequeño respiro. El problema con los amigos de Thor, quienes habían cometido una grave traición a su rey, seguían bajo prisión, si bien eso mortificaba a Thor tenía a Loki mucho más tranquilo. No quería ser exagerado, pero nunca había sido amenazado tan de frente y eso era algo que no quería volver a vivir.

Ahora Loki se encontraba en su habitación leyendo relajado, a sabiendas de que ese momento de paz podía ser interrumpido en cualquier momento por su esposo. Y si sus oídos no le engañaban, su momento de relajo llegaría a su fin en unos cuantos segundos, por el sonido de pisadas que se apresuraban a donde él se encontraba refugiado.

-¡Loki! –tal y como el mencionado lo imagina su esposo entró de sopetón en la habitación, abriendo las puertas de par en par.

-¿Qué quieres ahora, Thor? –le preguntó suspirando, ya se imaginaba que su lectura sería irremediablemente interrumpida, por lo que no se molestó en seguir leyendo algo a lo que no podía prestar la atención necesaria.

El libro de tapa purpura que relataba antiguas batallas quedaba olvidado sobre la mesa de noche del príncipe consorte que ahora dedicaba su poca atención a su esposo.

-Vamos a galopar –le dijo de sopetón, viendo como la cara y la boca de Loki hacían una extraña transformación-. Vamos, como cuando éramos niños.

-Dejamos eso atrás desde hace mucho –dijo suspirando, luego de entender que no sacaba nada con ponerse a darle mil y un motivos a Thor para que se olvidara del asunto. Mucho más tomando en cuenta el entusiasmo con que se lo decía. Y en honor a la verdad, prefería este Thor infantil y feliz que al deprimido y amargado que se ponía de vez en cuanto recordaba la cruel traición a la que se vieron expuestos. -, bien, vamos.

Salieron del castillo, montaron sus corceles y se enfilaron a las montañas. Thor había dado órdenes expresas de que nadie, absolutamente nadie les podía seguir, y que de ser interrumpidos tenía que deberes a que el castillo estuviera en llamas, antes no. Ese era un tiempo que quería disfrutar con su pareja.

Loki lo seguía a una prudente distancia. No es que quisiera alejarse del todo, pero conocía las manías de Thor, y entre ellas estaba el tirar de sus riendas, algo que no quería que hiciera ahora que su instinto de supervivencia estaba más alerta que nunca.

Desde el ataque había estado entrenándose, física y mentalmente. No podía dar crédito a que le hubieran estado a punto de lanzar al abismo, si no hubiera sido por su magia, quizás en que desolado reino estaría ahora, si es que ese abismo llegaba a algún reino, pues era algo que aun desconocían, y prefería no ser él el encargado de averiguarlo.

Ahora, con sus habilidades más afiladas, estaba seguro de que si alguien le llegaba a encontrar con la guardia baja, se encargaría de que esa persona recordara porque era un Dios y por qué estaba ocupando en el lugar en el que estaba al cabeza del reino.

-Ven, quiero mostrarte algo.

La voz de Thor lo sacó del hilo de sus pensamientos y notó como este se ponía a su lado. Menudo instinto y agudeza, al primer desliz al notar la ancha espalda de su esposo frente a él, había perdido por completa su concentración. ¿Podría alguien culparlo realmente?

Llegaron a un maravilloso estanque. Rodeado de plantas silvestres y el cual recordaba de cuando eran niños y paseaban de la mano de Frigga. Era un hermoso recuerdo, el que se vio empañado cuando sintió el agua golpear su rostro y por la desconcentración calló de lleno, siendo abrasado por un sonriente Thor que estaba parado con el agua llegándole a la cintura y ayudándolo a ponerse de pie.

-¡Thor! –reclamó al darse cuenta de que su accidente había sido propiciado por su hermano.

-Diviértete -le dijo mientras se sumergía y volvía a salir, tirando agua por la boca, como si se tratara de una de las piletas de las plazas del reino

-Ya no eres un niño, Thor -le regañó, queriendo salir del agua, pero siendo sujetado antes de que si quiera tratara de hacerlo.

-¡Claro que lo somos! –dijo divertido, sosteniendo al menor del brazo- Recién estamos dando paso a la adultez.

-Eres rey –le interrumpió, con voz apagada y mirada ausente, recordando aun lo doloroso que era el tema, porque por más que tratara de dejarlo en el olvido, no era algo tan fácil-, no puedes comportarte de esta manera.

-Eres mi reina y yo lo autorizo.

Loki apretó las manos, aun bajo el agua y sintió como el agua se comenzaba a condensar a su alrededor. Eso era algo que verdaderamente detestaba de Thor.

-Odio que me llames de esa manera. –dijo apretando los dientes y caminando en dirección a su hermano, con paso amenazante, para terminar a un palmo de distancia de este.-. Como a una hembra.

-Sabes que te llame como te llame- le dijo abrazándolo, pegándolo a su mojado cuerpo-, de todos modos te enfadaras.

-Sería más fácil- le dijo incomodo- si me llamaras…

-¿Rey? ¿Príncipe? ¿Princesa?

-¡Basta! –gritó indignado, separándolos de golpe. Girándose finalmente para salir del estanque.

-¿Ves? –masculló caminando tras él, con lo incomodo que resultaba hacerlo en las aguas- Te diga lo que te diga te indignaras de todos modos. –le reclamó cuando hubieran salido, viendo como su hermano invocaba su magia para segarse, su cabello, libre y sedoso, caía como cascada por su cuello, cubriendo su nuca-. Por eso te llamo así- le dijo llamando nuevamente su atención-, por lo menos es satisfactorio para mí.

-Me denigras.-dijo acercándose al rubio y poniendo una mano sobre su hombro, para hacer que su magia cubriera su cuerpo y lo secara con el mismo y sencillo hechizo que había utilizado sobre él mismo.

-¿Y nuestra madre? –le dijo luego de que la obnubilación que le provocaba la magia de Loki en su cuerpo, hubiera dejado de causarle estragos internos- ¿Crees que ella se sintió denigrada en algún momento de la vida?

-Ella sí es una reina -dijo antes de alejarse y tomar las riendas de su caballo para emprender el regreso al palacio.

-Para mí lo eres. –le dijo al verlo galopar furioso, alejándose de su vista-. La reina de Asgard –se dijo al verlo desaparecer en la distancia.

Obviamente el paseo había acabado, pero Thor sentía que la brecha que Loki había levantado entre ambos empezaba a hacerse cada vez más corta.

Continuará…

N/A: Lamento mucho la demora, pero estoy medio enferma con las bajas de temperatura y eso… ahora.. que manera de llover en este momento! En in, e una noche inspiradora, en una de esas me pongo a escribir mas de "Camino a la corona" que es el titulo del otro fic que voy a escribir, de que les hablé hace unos días.

Volviendo a este fic y a este capítulo, Las cosas están mejor entre ellos, aunque haya pasado mucho tiempo ya de su matrimonio, pero mejoraran, no pierdan cuidado.

Un beso

Majo