Capítulo 16: Idilio

Estaba cansado, las cosas no estaban yendo tan bien como él lo pensaba, de hecho, entre los problemas con los que eran sus amigos, que ahora estaban libres, estaba el hacer que Loki no supiera de esto. Sabía que su esposo era poderoso, que podría contra ellos de ser necesario, pero ¿Era necesaria tanta hostilidad de parte de los que fueron sus compañeros de armas?

-Así que nos liberas, rey Thor –le dijo Sif, con tono molesto. Luego de haber pasado casi cuatro meses en prisión, lo mínimo que esperaba es que la mujer estuviera molesta.

-Atentaron contra la vida de Loki, mi esposo, su príncipe consorte.

-Tu "reina" no es nada para nosotros, amigo mío. Lamentablemente fijaste tu vista en alguien que no lo merecía.

Thor se lamentaba de las palabras de sus amigos, esos que le traicionaron, pero que aún consideraba parte fundamental de su vida.

¿Cómo podía hacer para que todo volviera a ser como antes?

El separarse de Loki estaba fuera de cualquier discusión. Lo amaba y sabía que Loki estaba empezando a ceder, lo notaba cuando buscaba su calor en las noches frías.

-¿No hay nada que pueda hacer para qué dejen de lado su actitud? -preguntó el rey, imaginando que ellos no estaría de acuerdo con nada.

-Sálvanos de aquel a quien crees un santo, libera a tu pueblo de aquella amenaza.

Thor se sintió herido, el que trataran así a su esposo era lo más doloroso que alguna vez pensó en pasar.

-No puedo creer que hablen así de él –dijo bajando la cabeza-. No hay nada entonces, nada que pueda hacer por ustedes –se paró derecho y llamó a la guardia armada que custodiaba los calabozos-. Liberen a los prisioneros –ordenó ante la incredulidad de todos, pero luego se acercó a aquellos que le miraban desde atrás de las rejas-. Si me llego a enterar de que estuvieron rondando a Loki, que lo nombraron y que estuvieron en el mismo lugar que el a la misma hora, no dudaré en tomar otras medidas –les amenazó- y créanme que la muerte no será, un destino incierto en el bifort será lo mínimo en lo que pensaré.

Luego de ese encuentro no había vuelto a saber de ellos, por lo menos no de presencia, pues se rumoreaba que ellos se habían autoexiliado. Le dolía, lo admitía, pero la seguridad de Loki era lo primordial.

Ahora sólo quería llegar a su habitación, disfrutar de un relajante baño y que Loki le leyera. Se había hecho casi una costumbre el que ellos se pasaran hasta la madrugada, Thor apoyando la cabeza en las piernas de su consorte mientras que este le leía con esa voz tan sensual que tenía, capaz de hipnotizar a cualquiera que le escuchara.

Mas su sorpresa fue tremenda al ver las condiciones en las que estaba su habitación. El lugar, que estaba normalmente adornado de manera simple y discreta, ahora estaba llena de velas aromáticas, flores por todos lados y telas coloridas colgando de los doseles de la cama. Su cama misma estaba cubierta de pétalos de rosa y en la mesa que estaba a los costados había una buena cantidad de frutas y vinos, con dos copas vacías.-¿Qué… qué significa esto? -estaba tan ensimismado que no notaba quien se le acercaba, hasta que la mano en su hombro le regreso a la realidad, se giró para quedar de frente con quien le trajo de vuelta- ¿Madre?

La ex reina sonrió al ver a su hijo tan trastornado ante los aparentes cambios de su habitación. Le recordó cuando era pequeño, cuando le dieron cuartos más acorde a su edad, más a la altura, por decirlo de alguna forma. Ahora estaba ahí parado, a unos pasos de la puerta, sin saber qué hacer.

-Está muy nervioso –le dijo al momento en que le daba un beso en la mejilla, viendo que el rey aun no caía en cuenta de nada-. Trata de no presionar a tu esposo –le aconsejó-, pues esta noche es vuestra noche y deberás dejarlo en sus manos.

Frigga caminó fuera de la habitación, esperando que las cosas entre sus hijos salieran bien.

Thor, que aún no entendía muy bien de que iba todo, se quedó con la boca abierta, literalmente, al ver a Loki salir del cuarto de baño, vestido únicamente con una larga túnica de color ocre, que hacía ver su piel de manera iluminada y tersa. Le vio caminar en dirección a la cama, sin dejar nunca de verse a los ojos, su contacto pícaro y sensual no se rompió ni siquiera cuando el hombre se dejó caer en la cama, de manera casi ceremoniosa.

-Maravilloso, -dijo Thor, borracho de la imagen de su esposo- eres realmente hermoso. –caminó en dirección a su reina, para quedar a su lado y poner una rodilla en el suelo para contemplarlo directo a los ojos- ¿Puedo tocarte? –le preguntó sin dejar de mirarlo, sólo acercándose un poco para poder sentir su aroma, ese que le dejaba en las nubes por las noches, cuando, procurando que Loki no lo notara, olía por largos ratos, para asegurarse de que era él, de que era su amor y que no estaba soñado. Tal como lo hacía ahora, olfateando su cabello- ¿Puedo hacerlo, Loki? –le volvió a preguntar.

-Puedes hacerlo –dijo el moreno, pese a la repentina timidez que mostraba. No es que de verdad fuera tímido, sino más bien sus temores, que salían a la luz en momentos como ese, en los que estaba a un paso de hacer algo importante. Algo trascendental para su vida-, mi señor –le llamó tomando la mano de Thor para llevarla a su mejilla. No era una mano suave, era una mano más bien tosca, pero que le acariciaban con amor, y era eso lo que realmente necesitaba.

Thor veía como se acercaba poco a poco y posaba sus labios sobre los propios, una sensación que estaba más que seguro que no volvería a sentir. Sus labios estaban húmedos y algo fríos, pero él se encargaría de ponerlos ardientes, de hacer que ese cuerpo ardiera en llamas completamente.

-Mi amado Loki –suspiró cuando sus bocas se separaron-, no tienes la más mínima idea de cuánto…

-Bésame, Thor. –le exigió volviendo a capturar esa prodigiosa boca a la que le temía y que ahora le demostraba lo equivocado que estaba-. Esta noche me estoy entregando a ti – le dijo con tono solemne- y deseo que me beses.

-Juro que si no te tomo ahora explotaré por dentro. –dijo casi agónico, acariciando el cuerpo de Loki mientras iba corriendo la túnica que lo cubría y revelaba el pecho pálido y con muy pocos vellos en el pecho, no así como el camino que iba en descenso por su vientre hasta perderse en el lio de ropas que aun cubría su masculinidad.

-Entonces hazlo –Loki se puso de pie, alejando un poco el cuerpo de Thor y dejando que la túnica terminara de caer y quedando completamente desnudo frente a un atónito Thor, que no tardó en llegar a su lado y sostenerlo de la cintura, mientras Loki tocaba su cara con ambas manos-. Rey Thor, esta noche me entrego a ti para completar nuestro enlace matrimonial –le dijo dándole un beso superficial, un beso tranquilo, ya sin los temblores que su cuerpo creaba-, juro amarte y protegerte y que mi magia brinde frutos en mi vientre para que llene nuestro reino de gozo y prosperidad.

-Loki…

-El día de nuestra boda te odiaba –le confesó cortando las emocionadas palabras de Thor, por sus ojos cristalinos notaba lo emocionado que se encontraba-, no puedes hacerte una idea de cuánto lo hacía y pese a que tus votos de amor no fueron correspondidos, espero que los míos, los que ahora te brindo de manera sincera, sean bienvenidos –le pidió juntando las frentes, mirándolo directamente a los ojos.

-Mi amor por ti va más allá de las palabras –le dijo abrazándolo más contra su cuerpo-, pero en este momento podría morir feliz luego de escuchar tanto amor y pasión brotar de tus labios.

-No mueras ahora, mi señor –le dijo divertido, mientras lo guiaba de la mano a la cama y lo hacía sentarse y se acomodaba sobre sus piernas-, debes amarme esta noche –lo besó con cuidado, de esos besos a los que Thor estaba seguro que se iban a hacer adicto-, no sólo con el corazón, sino que también con el cuerpo.

-No dudes de eso, mi reina. –dijo mientras los arrasaba con un beso y acostaba el cuerpo de Loki y comenzaba a quitarse la ropa.

Continuará…

N/A: sé, lo tengo más que claro, que en este momento me deben estar odiando, pero ise un esfuerzo sobre humano para poder publicar, por que los que pueden ver mi face, mi netbbook (Y_Y mi bebé) murio de un momento para el otro. Gracias a la astucia de su cervidora, un dia antes había respaldado todo. En palabras de mi madre… "Sobrecarga de información", en palabras de mi padre.. "Por escribir tanta mierda" XD ajajajajajaja, en fin, mi papi me va a comprar uno nuevo y ahí podré publicar más. Trataré de poner la continuación mañana, aunque no puedo prometer nada ahora.

Un beso

Majo