Capítulo 20: La llegada y el despertar

-¿Creen que ya sea hora?

Habían pasado ya los cuatro meses de gestación que Loki dijo que tenía que esperar. Su mundo seguía igual que siempre, Thor durmiendo a un costado de un Loki que no había reaccionado a nada. Lo había visto cambiar en sólo unos meses. Su cuerpo seguía estando de ese color azul que encantaba a Thor, sus labios se habían puesto de un suave color durazno que atraía al rey cada vez que lo veía. Su vientre creció alojando en este al bebé. Se le había hecho un tiempo agobiante. Thor se preocupaba del mas mínimo detalle y con la ayuda de Frigga le habían alimentado con líquidos nutritivos y pociones, las que habían sido dadas por los hechiceros del reino, quienes, si bien conocían la procedencia de Loki, habían hecho un voto de confianza poniendo su vida en prenda si es que alguna vez su secreto era rebelado. Ellos se encargaron de darle en pociones las vitaminas, nutrientes y minerales que el cuerpo de Loki necesitaba.

-Bien, no lo tenemos a él para que nos diga y nos guíe –dijo Odin, quien trataba de poner paños fríos en la situación, fallando en el intento, pues era un padre preocupado por la vida de su hijo y nieto-, pero su vientre está duro y el tiempo de espera caducó hace un par de días.

-¿Cómo lo harán para sacarlo de su vientre? –le preguntó a Frigga, quien había estado leyendo el libro azul y no había dejado nada al azar, algo le decía que la respuesta estaba en ese maldito libro.

-No lo sabemos, hijo –dijo para malestar de Thor y el suyo propio, se sentía impotente ante la desgracia de sus bebés-, es por eso que retrasamos tanto el alumbramiento.

Thor se uso de pie furioso, agónico, no podía creer que no fuera capaz de ayudar a Loki y que mucho menos pudiera traer al mundo a su propio hijo.

-Hay que hacer algo, llamen a los hechiceros, convoquen a seres de otros mundos ¡Que alguien haga algo!

-No será necesario.

Todos en la habitación se quedaron en blanco, pues no había sido otro que el príncipe dormido

-¡Loki! –Thor llegó a su lado en dos largas zancadas y se arrodillo a su lado.

-Hola –le saludo con el rostro sereno, sin ser aun consciente de la atmósfera, hasta que una pequeña punzada en su vientre le hizo centrar la vista es este, donde su hijo aun permanecía- ¿Cuánto tiempo ha pasado? –preguntó posando las manos sobre su cuerpo adolorido.

-Más de tres meses, mi amor –dijo angustiado, realmente después de centurias, Thor estaba experimentado la tristeza y el dolor, estaba sufriendo por la verdad, por fin Loki volvía a la vida-. Te extrañé tanto.

-No llores, mi señor- le dijo al ver como gotas saladas caían por los ojos del dios. Lo entendía, claro que lo hacía, de estar en su lugar, seguramente hubiera enloquecido de dolor-, ahora estoy listo y no me apartaré nuevamente –le juro acercándolo para besarle con pasión, desesperado de su presencia, lo necesitaba tanto, quizás tanto a o mas que el mismo Thor. Pero el dolor en su vientre les trajo nuevamente a la realidad, Frigga, tomo su mano para que la sostuviera al sentir una fuerte contracción.

-¿Cómo lo traerás a nosotros? –le pregunto su esposo al verlo caer nuevamente en el lecho, agotado y transpirando.

-Con magia, Thor –le dijo llamándolo y soltando la mano de la reina, quien al entenderlo se apartó para que sólo quedaron ellos dos en la cama, Odin, por su parte se quedó junto a su mujer, atento a si su presencia era requerida por sus hijos-, mi magia lo puso ahí y ahora me grita en la cabeza que debemos traer al bebé al mundo. –dijo cerrando los ojos con fuerza, sintiendo el dolor atravesarlo, literalmente, luego miró a su alrededor y encontró lo que buscaba y su mirada fue seguida por Thor, quien al entenderlo, acercó la daga para él.-. Dame la mano.

Thor notó que su voz y pulso titubeaban, pero sabía que Loki sabía lo que hacía, por lo que tomó su mano y le ayudó a estabilizar la daga sobre su hinchado vientre, vio como la sangre azul corría lentamente por la curvatura de su cuerpo mientras su vientre se iba abriendo. El dolor era notable, pero también la concentración en su mirada. Odin y Frigga se acercaron para ayudar a sus hijos, mientras Loki dejaba caer la daga y rápidamente introducía las manos en su propio vientre, la reina ayudó en el proceso impactada y maravillada, nunca se imagino que Loki mismo atendería su parto, algo que tomaría en cuenta para sus próximos partos, por que no esperaba que este fuera el único, y un conocimiento de lo que necesitaba su hijo era un buen dato para el futuro.

Finalmente la reina pudo tomar al bebé de entre las manos de su hijo que agotado ya empezaba a recitar el conjuro para poder cerrar su herida y curar su cuerpo.

-Eres impresionante –dijo anonadado, impresionado de todo lo que hacía Loki y de lo poderoso que era. Ya después de que su vientre estuvo completamente saturado su piel volvió a su color pálido, dejando el azul a su bebé que ahora era acondicionando por la reina, quien sonreía divertida haciendo caras al infante., luego acercó el pequeño bulto envuelto-. Es tan hermoso –dijo enternecido por el azul de su bebé, cabello negro como el de su madre.

-Debes nombrarla, Thor –dijo la reina, logrando ganar la atención de sus hijos, Thor descubrió al bebe y notó que cierta parte de su anatomía faltaba en el genero que su esposo le dijo

-Dijiste que sería un niño –le dijo entregando a la bebé.

Loki mira a la infanta enamorado, su hija, su bebés, su todo. Quizás Thor era su esposo y el hombre que amaba, pero esa niña, acababa de transformarse en su razón de ser.

Miró a su madre y esta sonrió enternecida.

-¿Hay un nombre más perfecto para él que el tuyo? –preguntó a su madre la cual sonrió y dejó caer sus lagrimas, y Thor no pudo estar mas de acuerdo, su madre estuvo junto a ellos des de el primer momento y los apoyó en todo y mucho más a él, cuando estuvo desesperado por que Loki no lo amaba como él quería.

-¿Cómo estás? – Le preguntó cuando Odín tomó a la niña en brazos y la alejó de su agotado madre- Me preocupaste mucho mi reina.

-Déjalo en paz, Thor- le dijo la reina al ver como Loki cerraba nuevamente los ojos-, Loki está bien y ahora sólo debe descansar.

-Pero…

-Vamos, llévate a tu hija y preséntalo al reino –dijo Odin entregándole a la bebé-, mientras tu esposo se recupera completamente.

Thor tomo a su niña en brazos, la cual, al momento de tocar su mejilla tomó el color de su padre, piel blanca cual leche fresca y cabellos rubios como Thor, definitivamente esa niña encantaría a todo el mundo. Caminó con ceremonia, su madre había alcanzado a ponerle un traje real, las embestiduras que ella debía llevar.

El reino entero estaba presente e la entrada del palacio. Aglomerados esperando las palabras de su gobernante.

Thor se paró en el balcón que daba su pueblo y miró nuevamente a su bebé que estaba acurrucada contra su pecho.

-Les presento a mi hija, la hija que me dio mi esposo… -dijo en tono alto, notando con la bebés se retorcía en sus brazos ante el ruido y la conmoción-. Ante ustedes, la princesa Frigga..

Diez años después

Thor miraba el pueblo a la distancia desde su refugio en las altas montañas, luego de pasar tanto tiempo en el palacio siempre necesitaba arrancarse con su familia, su hermosa hija estaba jugando con Loki en la cama, riendo por las figuras luminosas que Loki hacía con ayuda de su magia. Tanto habían pasado y tanto más estaban por pasar. La vida les sonrió, les brindó vida eterna y ellos estaban agradecidos por ella por sus grandes virtudes, así como la felicidad que les rodeaba día con día.

Loki lo vio y lo llamó para que se acercara, esta cómodo en el lugar, por lo que no le quedaba otra que hacer lo que su reina quería.

-Cuanto me costó ganarme tu amor –dijo tomando su lugar en la cama, mientras la niña saltaba para quedar entre sus piernas, apoyando la cabeza en el regazo de su madre.

-Mi amor siempre lo tuviste, Thor –le dijo divertido, acariciando la rubia cabellera de su primogénita-, pero no era el mismo amor que me pedías –Frigga se rió ante la cara de su padre que luego le llenó la cara de besos a su esposo.

-¿Qué quieres que te diga? Eres ciertamente difícil de entender a veces.

Luego poso la mano en el vientre de su esposo, que mostraba una pequeña elevación. Loki pudo notar que estaba nostálgico.

-Creo que esta vez se te hará más llevadero el tiempo de espera, mi rey.

Thor vio a su hija y como sonreía , luego vio como Loki se iba acomodando en la cama, había residido que este embarazo lo esperarían en su refugio, ellos solos, como familia, los antiguos monarcas esperarían su regreso en el palacio, cumpliendo con las responsabilidades de sus hijos mientras ellos se ausentaran por el embarazo de Loki, ahora ya sabían cuanto tiempo tomaría y como sería, por lo que cumpliendo los cuatro meses su madre se trasladarían al refugio para ayudarles en todo.

-Te estaremos esperando –le dijo Thor besando sus labios.

-Adiós, mami.- se despidió consiente de que su mami dormiría por un tiempo para que su hermanito o hermanito llegara a jugar con ella.

-Adiós, bebé.

-Te amo, mi reina.

-Buenas noches, mi amor.

Fin

N&A muchas gracias por leer.