Capitulo 2


Ese viernes las horas se pasaron tan rápido para Hinata, de su mente no dejaba recordarle que dentro de solo siete días se le confesaría a Naruto, de solo pensar en ellos se ponía nerviosa.

-Hinata-chan ¿en qué piensas?- Dijo Ino sacudiendo su mano enfrente de Hinata, ya hacía varios minutos que estaba en las nubes.

-E-en nada- Y volvió en sí, miro el reloj que estaba en la pared y marcaba las tres de la tarde la hora había pasado volando y de pronto sonó el timbre, todos se levantaron de sus asientos y se dirigieron a los vestidores porque ese día tenían deportes.

Lo observo salir del salón, estaba sentada en su asiento y son su cabeza apoyada con su mano derecha, él con su típica sonrisa, que por acto reflejo causó una en ella y típico rubor adornó sus blancas mejillas.

Ino solo la observaba. "Tengo miedo por ella, tan inocente. Naruto es tan bobo que podría herirla, después de todo está enamorada."

¿Vamos? Hinata-chan, Ino-cerda.- Sugirió alegre una pelirosa que estaba detrás de ellas, y ambas fueron devueltas al mundo real y giraron a verla.

-¿A quién llamas Cerda, frentona?- Se paró bruscamente de su banco y comenzó a discutir con Sakura, mientras que discutían, Hinata solo apreciaba aquello muy contenta, por más que utilizaran apodos y discutieran casi todo el tiempo ellas realmente se querían y eran muy buenas amigas lo mismo para Sasuke y Naruto. Se sentía muy feliz por tener tan buenas amigas.

-Basta chicas.- Suspiró una chica de cabello castaño recogido en dos rodetes.

-¿Qué raro? ¿Ustedes discutiendo?-Sonó irónica una linda chica rubia con cuatro coletas que venía junto a la otra chica.

Temari una chica tranquila y muy inteligente aunque su personalidad a veces podía ser algo orgullosa, bastante parecida a Shikamaru.

-Chicas, tengo que hablarles de algo muy importante.- Dijo Ino con su mirada picara, y automáticamente Hinata supo acerca de que.

"Trágame tierra" Pensó ella mientras que todas sus amigas cuchicheaban.

De pronto todas la rodearon con cara socarrona y Hinata se hundió en su asiento.

-¡Chicas!- Grito muy emocionado Lee- La clase de deportes está por comenzar. ¡La llama de la juventud debe arder en sus corazones!

Y el chico salió disparado hacia gimnasio.

-Ese Lee, siempre tan impaciente- Suspiraba Tenten.

-Pero tiene razón, tenemos que ir a los vestuarios a cambiarnos- Y tomó su mochila.

-Sakura-chan t-tiene razón- Trató Hinata de evadir aquel tema. "Te debo una Lee" Pensó.

Todas tomaron sus mochilas y se dirigieron al gimnasio, al llegar allí fueron directo a los vestidores.

Los vestidores contaban de dos partes, la primera, donde se encontraban los casilleros donde dejaban sus ropas y otras cosas y por otra parte las duchas.

Su clase era la más pequeña de todas eran tan solo dieciocho alumnos, de los cuales solo cinco eran chicas, pues su grupo había sido el último en formarse debido a unos errores. Así que tenían los vestidores solo para ellas.

Comenzaron a desvestirse para luego colocarse el uniforme de gimnasia que constaba de una remera blanca y un short rojo junto a unas zapatillas blancas.

Hinata desde pequeña era tímida, y eso aun no cambiaba, era demasiado sencilla y no sabía mentir, para sus amigas era muy fácil saber que le pasaba. Era como un libro abierto, en su rostro estaba escrito que sentía, pero eso hacía que Hinata fuera la Hinata que ellas tanto amaban, así que no tratarían de cambiarla, salieron de los vestidores y las esperaron afuera de estos hasta que ella se cambiase.

Los muchachos ya se habían cambiado y estaban jugando al fútbol como de costumbre, Sasuke sin el mas mínimo esfuerzo era capaz de jugar increíblemente, mientras que a Naruto no le iba muy bien pero eso no lo desanimaba sino que lo alentaba mas.

Azuma, el profesor de Educación Física era el árbitro del partido, y vio a las chicas afuera de los vestidores, sin hacer nada, pero sabía la razón de esto, ellas esperaban a su amiga. Este era su grupo favorito, aunque no pudiera decirlo, este era el más unido y alegre, todos eran un caso especial, con sus personalidades únicas y sus cualidades.

Una vez que Hinata terminó se reunió con el resto, y Azuma, las envió a calentar corriendo dos vueltas alrededor del gimnasio.

-Bien chicas, ahora que ya calentaron jugaran al volleyball, pero necesitan un integrante más- Llevó su mano a su mentón y pensó quien podría ser.

-Naruto ven aquí, tú serás el jugador faltante.-

-Pero Asuma-sensei ya faltaba poco para terminar nuestro partido- Reprochó Naruto.

-No me interesa, ven aquí estarás en el equipo de Ino y Sakura- Demandó Asuma.

"¿Sakura-chan? Es la oportunidad de demostrarles mis habilidades" Y feliz Naruto aceptó.

"¿Naruto-kun?" Poco a poco un rubor comenzó a adornar sus mejillas. "Daré mi mejor esfuerzo Naruto-kun."

Una sonrisa se formo en sus labios y tomo su posición, el equipo contrario tenía el saque, y la pelota se dirigió directo a ella, todos quedaron boquiabiertos cuando Hinata dio un gran salto y golpeó la pelota.

-P-punto de Hinata- Afirmó perplejo Asuma.

-Wow Hinata-chan eso fue asombroso- Le alabo Naruto, y Hinata se sonrojo aun mas y una tímida sonrisa asomó en el rostro de Hinata, Naruto al ver aquella hermosa sonrisa de repente, lo tomó con la guardia baja y un leve sonrojo apareció en sus mejillas, el cual oculto con su brazo.

-Bueno chicos continúen- Animó Azuma.

"¿Por qué sus sonrisas son solo para él? ¿Por qué no puedo ser el dueño de ellas?" Y simplemente dejó de ver aquella escena y siguió con lo suyo.

-Fin del partido, ganan Temari, Hinata y Tenten 9-5- Hasta sus amigas habían quedado perplejas, sabían que la determinación de Hinata era especial pero realmente las había sorprendido.

-¡Eso fue increíble Hinata-chan! Dattebayo- La felicitó Naruto dándole unas palmaditas en la espalda, Hinata parecía un tomate, y estaba tan nerviosa que no salían las palabras de su garganta.

-G-gracias Na-naruto-Kun- Pronunció lo mejor que pudo con la mirada gacha por la vergüenza.

-Naruto, vamos a cambiarnos- Interrumpió Sasuke.

-Ya voy Teme- Y corrió al lado de Sasuke, y dio media vuelta.- ¡Nos vemos Luego Hinata-chan!- Se despidió con una sonrisa de lado a lado agitando eufórico su mano al aire.

-A-adiós Naruto-kun- Saludo ella. Llevó sus manos a su pecho he intento normalizar sus latidos, su corazón estaba muy agitado por la cercanía de Naruto.

-Wow Hinata-chan eso fue impresionante- Le halagó Ino y así mismo todas sus amigas.

-Muchas g-gracias chicas- Quedaron maravilladas por aquella cálida y hermosa sonrisa que Hinata les había regalado solo para ellas al decir aquellas palabras.

Y ninguna había notado aquel tercer espectador que se encontraba a lo lejos recostado a la pared de brazos cruzados.

"Me molesta no ser siquiera merecedor de una sonrisa como aquella. Me molesta incluso tener que compartirte con tus amigas" Pensó, la impotencia era tanta que estampó su puño contra la pared y se marchó.

-Esta noche todas a mi casa a las ocho, hoy será la primera lección- Exclamó eufórica saliendo de aquel trance.

Todas asintieron, y acordaron cenar juntas, cada una llevaría bocadillos.


Se separaron ya que todas vivían en direcciones diferentes a no ser Hinata e Ino, que caminaban juntas como de costumbre, y delante se encontraban el rubio y el azabache.

Venían hablando como de costumbre cuando Ino cambió repentinamente de tema.

-¿Cómo es Sasuke contigo?- Esa pregunta la desconcertó. Y por un momento reino el silencio.

-Cuando éramos pequeños solíamos ser muy unidos, jugábamos juntos, dormíamos juntos, nos bañábamos juntos, en si hacíamos todo juntos…- Su cara denotaba nostalgia, y esbozaba una sonrisa agridulce-… pero hace unos años, se fue alejando, poco a poco dejamos de hacer cosas juntos, hablábamos menos.

Ino reconoció que toco un punto doloroso en Hinata, ella añoraba aquellos momentos que pasaron con Sasuke.

"Sasuke teme, y eres capaz de llamar a Naruto idiota, siendo tú uno aún más grande."

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