Capitulo 5
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Estaban las cinco reunidas en el centro comercial.
-Bien Hinata-chan, es momento de decidir que usaras el viernes- Dijo una entusiasmada Ino.
-Tiene que ser sensual- Añadió Sakura.
-Pero no muy demostrativo- Sugirió Tenten.
-Delicado y femenino- Y fue Temari quien terminó de decir las condiciones.
Hinata y el resto entraron a una tienda de ropa, y comenzaron a revolver, a emocionarse por ropa tan linda, y a desilusionarse por los precios.
-¿En que les puedo servir?- Habló la chica encargada del local.
-Estamos buscando un lindo vestido para esta chica- Hinata que estaba en el fondo fue sujetada por los brasos de Ino que como si nada de un tirón la llevaron hasta el frente.
-Que chica tan bonita ¿Cómo te llamas?- Preguntó amable.
-Hi-hinata Uchiha- Contestó nerviosa jugando con sus dedos.
-¿Es para una ocasión especial?-
-Si muy especial- Soltó Sakura.
-Ya veo, tengo algunas prendas que le quedarían perfectas-
-Excelente- Aclamó Tenten.
Enseguida la chica comenzó a traer hermosos vestidos, y todas entraron a los cambiadores para probarse.
Luego de una hora ya todas tenían lo que se pondrían para la fiesta, todas excepto Hinata.
-Hinata-chan sal- Dijo Temari golpeando la puerta.
-¿Te has decidido?- Preguntó Tenten
-S-si- Le había gustado un hermoso vestido negro, sin mangas, que enmarcaba su cintura y luego caía en vuelos con un tul negro por encima de las rodillas.
Quedaron embobadas por lo bella que estaba, aquel hermoso vestido, su delicada figura y aquella tierna expresión de timidez y sonrojo era encantador.
-¡Nos lo llevamos!- Gritaron todas.
-S-si- Al igual que el resto la vendedora estaba distraída.
En la residencia Uchiha Mikoto y Fuwaku hablaban acerca de un tema muy delicado.
-Sabes que se acerca el momento- Habló Fuwaku y pasó seguido tomó un sorbo de té.
-Lo sé- Dijo Mikoto afligida – Pero tengo miedo- Se apoyó en el hombro de su esposo.
-Yo también, sin importar nada sigue siendo nuestra amada hija-
-Debemos decírselo con cuidado para que no sea un golpe muy grande-
-Estaremos allí para consolarla- Dijo Fuwaku, aunque fuera muy seco realmente amaba a sus Hijos.
Todas reían, estaban en la plaza del centro comercial, en las bancas charlando mientras que cada una disfrutaba de su helado.
-Bueno chicas- Ino con su picardía y curiosidad cambió de tema- Ya sabemos quién es el enamorado de Hinata-chan pero ¿quién es el de Temari-chan? – Y señaló a la rubia de coletas, la que de golpe se sonrojó.
-Tiene razón, no nos has dicho nada- Y Tenten la codeo.
-Suelta el jugo- Sakura y sus frases raras.
-Temari-chan siempre está mirando a Shikamaru- Dijo inocentemente Hinata pensando al respecto.
-Con que sii- Se acercaron todas sobre Temari y ella se hizo pequeñita.
-Bueno ¿y que si me gusta?- Dijo nerviosa.
-A Temari-chan le gusta Shikamaru- Decían todas tomadas de las manos mientras que saltaban en ronda y en un extremó de la banca se encontraba una avergonzada Temari.
-¿Y qué hay de Tenten? Te he visto muy cariñosa con cierto "genio"- Esta vez fue Temari.
-Tiene razón Tenten- Dijo Sakura.
-Cuéntanos ¿Neji es tu enamorado?- Preguntó Ino.
Tratando de no darle importancia y fingiendo seriedad se limito a asentir, y el resto no pudo contener la risa y estallaron en carcajadas.
-¿De qué se ríen?- Les gritó furiosa y avergonzada.
-Dinos quien te gusta a ti Ino- Gritó señalándola.
-Creo que es obvio que Sai, mi príncipe azul- De inmediato se envolvió en fantasía y las chicas la miraban, tan chistosa pensaban.
-¿Y a ti Sakura? ¿Quién te gusta?- E Ino le lanzó una mirada pervertida.
-Bueno-Se puso nerviosa y se hundió en la banca – Es Sa-sasuke ¿bien? Él me gusta- Contestó haciendo un puchero.
En ese momento la sonrisa se borró de su rostro y no supo porque su pecho se encogió. Llevó su mano a su pecho y apretó su blusa.
"¿Qué es este dolor repentino?" Sus oídos dejaron de prestarle atención a sus amigas y su mundo solo se pausó, mientras que a su alrededor no había nada mas que ella y su conciencia.
"No lo entiendo"
Luego de un rato se marcharon a la casa de Tenten para la lección, se compuso y trató de olvidar aquel malestar, y esta era la lección Nº1. Como vestir para una ocasión especial. Ella era muy sencilla y no entendió casi nada de la combinación de colores, tipos de vestidos, tipos de calzados, tipos de accesorios, tipos de telas, tipos encajes, tipos de…. Eran tantos tipos que ya ni se los acordaba.
Y salió algo mareada de la casa de Tenten, ya estaba anocheciendo y luego del incidente anterior se sentía algo insegura, pero Ino estaba allí para defenderla.
-¿Qué te pasó hoy en la plaza?- Preguntó normalmente mirando el cielo, aunque en realidad estaba muy preocupada.
-Nada Ino, no te preocupes- Su nerviosismo fue notado por la rubia, pero para no incomodarla esta decidió no tocar mas el tema aunque estaba algo insegura.
Cuando se trataba de su mejor amiga, la mas inocente y frágil, todos sus sentidos se ponían a flor de piel, siempre estaría para ella.
Caminaron hasta la casa de Hinata charlando como siempre.
-Adiós Hinata-chan- Se despidió mientras que caminaba hacia su casa.
-Adiós Ino, ten cuidado- Y entró a su casa. Cerró con llave, se quitó los zapatos, dejó su chaqueta y recorrió la sala, el comedor, la cocina y nadie. Subió por las escaleras, tampoco había alguien en el cuarto de sus padres y llegó hasta su cuarto y se recostó un poco en su cama, entonces decidió ir hasta el cuarto de Sasuke. Al estar enfrente se sintió inquieta, de pronto había recordado cuando lo besó, se sonrojó y comenzó a temblar.
-¿Qué sucede?- Cuando repentinamente había abierto la puerta su corazón di un vuelco, trago grueso, sentía su garganta seca, era incapaz de articular palabra.
-Etto… o-okassan y tossan ¿d-donde están?- Era raro que tartamudeara con él, pero su mirada indescifrable, su rostro sereno, tanta cercanía y con ese sentimiento extraño en su pecho le era difícil no hacerlo.
-Salieron- Dijo seco pero aunque disimulara muy bien, también estaba nervioso.
-Y-ya veo- Le era difícil respirar, trato de terminar la conversación y de marcharse y cuando estaba a punto de hacerlo, una mano la detuvo, su mano.
La arrinconó contra la pared del pasillo, con cada una de sus manos tomó sus muñecas y las aprisionó sobre su cabeza, sus miradas chocaron, la suya nerviosa y la de él impasible.
-Sasu- No fue capaz de pronunciar su nombre cuando fue acallada por unos hambrientos labios, por la impresión entreabrió un poco los labios y Sasuke no desaprovechó la oportunidad para introducir su lengua en su boca y comenzar a degustar la suya, recorrió cada parte de su cavidad.
No se resistió, una parte de ella decía "Esto está mal, detente" y la otra decía "Mas, quiero y necesito mas" mas de su piel, de sus roces, mas de él.
Se separaron cuando necesitaron oxigeno, pero no paso mucho cuando volvieron a chocar en un apasionado beso lleno de lujuria y pasión.
El suavemente comenzó a liberar sus muñecas, una se sur manos se poso en su blanquecino cuello, mientras que la otra comenzó a masajear su seno derecho, sacándole un gemido de placer.
Hinata se dejó llevar por el placer que su hermano le brindaba, he introdujo sus manos por debajo de su camisa blanca y comenzó a dar pequeñas caricias a su bien formados músculos, que llevaban a Sasuke hasta al cielo. Él estaba muy feliz de que ella le correspondiera, se sentía tan bien hacer algo prohibido.
Dejó de degustar aquellos sabrosos labios y bajó hasta aquel delicado cuello, donde por fin dejó una pequeña marca en aquella tersa piel que lo hacía delirar.
-Eres mía y de nadie mas- Le dijo al oído, y plató un pequeño mordisco que la hizo temblar.
Continúo masajeando ambos pechos, su virilidad comenzaba a tornarse dura, aquella mujer lo volvía loco. Hinata por otro lado se estaba volviendo loca, jamás antes alguien la había tocado de la manera que Sasuke lo estaba asiendo y a riesgo de volverse adicta realmente lo disfrutaba.
Sintieron como se abrió una puerta.
-Chicos, hemos llegados- Era la voz de su madre.
Se levantó agitada, y sonrojada.
"¿Fue un sueño?" Se llevó sus dedos hasta sus labios "Tan delicioso…" Pero estaba tan confundía. ¿Acaso ella no amaba a Naruto? ¿Cómo podía sentir tales cosas por su HERMANO? No sabía cuáles eran sus verdaderos sentimientos, tenía una tormenta en su interior, tenía la necesidad de definirlos.
Sintió las voces de sus padres, miro su reloj, había dormido durante una hora y se levanto para bajar, en ningún momento notó la pequeña y rosadita marca en su blanquecino cuello que estaba oculta por su cabello.
En el cuarto de alado Sasuke se encontraba tomando una repentina ducha fría para calmar la gran erección que tenía, y no podía evitar sonreír ladinamente de oreja a oreja.
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