Capitulo 10


―Hinata, Hinata― susurraba Ino a su amiga.
Eran alrededor de las siete de la mañana y decidió pasar por la casa de su amiga. Mikoto no tuvo problema con ello, al contrarió, se alegro de que tuviera tan buena amiga. Subió hasta la habitación y cuando entró se encontró con ella dormida.
―Hmmmm― estaba demasiado cansada y no estaba en sí.
―Vamos dormilona, despierta.
―Hmm ¿Ino?
―Sip
―¡Ino!― dijo levantándose de golpe y abrazándola.
― ¿Esperabas a alguien más? ―dijo bromeando al ver bastante bien a su amiga.
Realmente estaba feliz de que lo hubiera tomado bien como Mikoto le dijo mientras charlaban

―Ino me alegra mucho de que estés aquí― dijo casi al borde de las lagrimas.
―Por supuesto que sí, soy tu amiga.
―Eres la mejor.
Ino había ido con el uniforme de la escuela pero eso no fue impedimento para quedarse con Hinata toda la toda la mañana. Y así lo estuvieron, estuvieron en su cuarto toda la mañana acostadas, desayunaron allí juntas, Mikoto era muy dulce así que no fue molestia llevarles el desayuno a la cama.
Para Mikoto Ino era como una segunda hija, sus personalidades podía ser muy compatible, y Hinata era exactamente igual en casa de Ino. Ino y Hinata hablaron mucho, de cómo Hinata se sentía respecto a que no fuera hija biológica de sus padres, de cómo lidiar con eso, de cómo la noticia se esparciría como pólvora y sobre otras cosas. Hasta que Ino se decidió a contarle la verdad. Fue difícil para ella hasta que por fin lo logro. Hinata tardo en asimilarlo, hubo un silencio incomodo por un par de minutos hasta que después de pensarlo Hinata se decidió a hablar.
―Yo… yo no estoy enojada contigo ―dijo mirándola a los ojos― entiendo porque lo hiciste, en la situación en la que estabas.
―Hinata… tú… tú ―dijo algo molesta― eres muy sumisa, demasiado amable.

Pero no pudo evitar abrazar a su hermana de otra madre, por mas boba que fuera era demasiado tierna.
―¿Realmente no estás molesta?
―No, eres demasiado especial para mí como para estarlo.
―Sabes qué día es hoy ¿no es así? ―Hinata asintió― ¿Sabes qué hacer?
―No sé qué hacer ―dijo agarrando sus azules cabellos― no tengo idea.
―Solo contesta esta pregunta ¿Naruto o Sasuke?
―¿Lo sabes?― dijo pasmada
― ¿Quién crees que soy? Por supuesto que lo se― Capaz incluso lo sabía antes que ella.
―Yo estoy demasiada confundida, Naruto había sido el amor de mi vida, pero… sentimientos por Sasuke comenzaron a surgir. Al principio no quería, incluso intente detenerlo pero… esos sentimientos siguen aquí―dijo poniendo sus manos sobre su corazón algo triste.
―La tienes muy fácil Hinata, quédate con Sasuke― dijo como si nada.
A Hinata le sorprendió lo fácil que era elegir según Ino.
―Por supuesto que si ―dijo al ver su sorpresa―, si lo que sientes por Naruto fuera amor no sentirías lo que sientes por Sasuke en este momento.
―No es tan fácil ―dijo desanimada
―No, tú no quieres que sea fácil ―dijo regañándola― es extraño sentir cosas por un "hermano", pero si esos sentimientos son reales jamás desaparecerán. Incuso aunque elijas a Naruto no lo harán. Y para Sasuke tampoco lo harán. No has notado de la manera en que te mira, en la que mira a los chicos que te miran. En lo celoso que es contigo.

Realmente todo ese tiempo las cosas habían sido de esa manera. Santo cielo que ciega estaba.
―Pero que dirían nuestros padres… las personas.
―No tengas miedo de las opiniones, ¿dejarías la oportunidad de tener al amor de tu vida por las opiniones de los demás? ¡DIABLOS NO! ¡NO PERMITIRE ESO!
Ino no solo era su mejor amiga, era su confidente y la que mejor consejos en esa situación podía darle.
―Tienes razón.
―Te lo vuelvo a preguntar ¿A quién amas?― preguntó determinada.
La última repuesta era la definitiva, ¿sería Sasuke o Naruto?
―Mi corazón pertenece a la persona que siempre estuvo a mi lado, la que de pequeña me defendió y me cuido, pertenece a Sasuke-kun― esa era su respuesta.
―¿Te le confesaras?
―Si ―dijo contenta― pero antes le diré a Naruto.
―¿Qué le dirás?― preguntó sorprendida.
―Debo decirle mis sentimientos por él, debo superar esa parte de mi vida para poder comenzar la siguiente. Para poder hablar con Sasuke-kun.
Ese idiota me debe bastante, si no fuera por mi ella hubiera tardado tanto en darse cuenta de sus verdaderos sentimientos. Pensaba Ino


Esa mañana Sasuke escuchó la voz de Ino, decidió no interrumpir, aun no estaba preparado para enfrentar a Hinata, solo le daría algo de tiempo, pero mientras cruzaba no pudo evitar oír aquello.

―¿Te le confesaras?― era la voz de Ino.
―Si, pero le diré a Naruto― escucho decir a Hinata.
Y seguido escuchó como su corazón se rompía. No estuvo más tiempo allí escuchando, siendo humillado. Salió furioso. No habló con nadie, solo se fue de la casa, pero no a la escuela sino a otro lugar. Al gimnasio.


―¿Tu? ¿A esta hora?― dijo el dueño del gimnasio.
Sasuke no dijo nada solo se concentraba en golpear el saco.
―¿Me dirás que paso?― se sentó a un lado.
―Deja de molestar Walter.
Walter no tenía la culpa, pero simplemente estaba furioso y frustrado.
―Problemas amorosos ¿Verdad?
¿Cómo carajos le atino?
―Estoy en lo correcto, así que dime ¿Quién es la pobre?― soltó una carcajada.
―¿Tanto quieres saberlo? ―grito furioso― ¡Es mi hermana!
Walter no supo que decirle, Sasuke solo suspiro.
―Lo siento, tú no tienes la culpa. Y otra cosa no es mi verdadera hermana. Ella es adoptada. Aunque aun asi sigue siendo raro.
―Sasuke, ¿tú la amas?
―Si
―No seas idiota, eso es lo que realmente importa. Los verdaderos sentimientos jamás desaparecen.
―Igual, no importa. Ella ama a alguien mas.
― ¿Crees que eso es un impedimento? ¿Desde cuándo un Uchiha es un cobarde?
―Ja, viejo senil, te demostrare lo que un Uchiha puede hacer.
Realmente lo había hecho cambiar de opinión. Le había devuelto su confianza en si mismo.
―Me marchó― dijo Sasuke caminando a la salida― gracias.
―Suerte― dijo Walter.
Solo necesitaba un empujoncito.

.
.