Capitulo 15


― ¡SI, CARAJO, SI!― Ino seguía festejando como si no hubiera mañana.
Lo peor es que debía darse valor para su gran momento, así que decidió darles espacio a Sasuke y a Hinata, no sin antes meditarlo y observar mucho, para ponerse en acción. Dejando la sala, se encaminó hasta la cocina. Abrió la alacena y tomó la botella de whiskey, del más fuerte que había. Luego de tres vasos ya se había bebido media botella. Su garganta ardía y su 'timidez' comenzaba a desaparecer.
―¡Sai!― gritó abriéndose paso entre la multitud.


―Hinata ―musitó Sasuke.
Habían estado unos minutos abrazados sin decir nada, escondidos a la vista de nadie.
―Te amo.
Sus rodillas temblaron y casi se desmalla, era bastante obvio, pero escucharlo desde sus labios era lago indescriptible.
―Te amo Sasuke.
Era un amor correspondido.


―Neji ―dijo interrumpiendo Tenten.
A lo que todos los chichos exclamaron un "Uhhh" en señal de que se había metido en problemas.
―¿Pasa algo Tenten?― preguntó serio.
Tenten estaba tan nerviosa, frotando su brazo con su mano y sus mejillas sonrojadas tomo valor.
―Tendrías un momento para… tu sabes, hablar a solas―eso ultimo en un susurro.
―Eh… claro― dijo dejando su bebida en la mesa.
Ambos se alejaron hasta quedar en el jardín a solas.
―¿Necesitas decirme algo?― preguntó indiferente.
Tenten intentaba hablar pero simplemente las palabras no salían.
Alguien a lo lejos llamó a Neji.
―Lo siento Tenten pero si no tienes nada que decir me voy.
Tenten siguió en silencio viendo como Neji se daba media vuelta.
―tu… tu… ―decía en susurros inaudibles― ¡Tú me gustas!
Neji quedo helado ¿Cómo reaccionar a eso? Es decir, él no quería estar a solas con ella por sus nervios, Tenten le había gustado desde que eran niños pero su tonto orgullo nunca lo dejo declararse y ahora sale con esto.
Un silencio incomodo los invadió. Neji dio media vuelta quedando frente a Tenten quien mantenía la cabeza gacha.
Tenten no podía mirarlo a los ojos, se había declarado y su chico especial no decía nada. Era tanta la vergüenza.
―Lo siento… yo… fue una estupidez…―pero no pudo continuar
Neji se avanzó y la tomó en sus brazos en un arrebato de locura apretándola contra si en un fuerte abrazo. Uno, para demostrar lo que sentía y dos, para que no viera su prominente sonrojo.
―Tenten ―dijo avergonzado― ¡¿Serias mi novia?!
―Si― dijo casi desfalleciendo de alegría.


―Tu ―dijo señalando a Shikamaru―, si, tu idiota.
Temari por fin lo había encontrado, aquel vago se había escabullido de la fiesta a tomar una siesta en la terraza. Estaba segura que diría que la fiesta era demasiada ruidosa y movida para él.
―¿Qué quieres?― dijo si la mas mínima pizca de interés.
Eso logro sacarla de sus casillas. Era el chico que amaba pero a veces podía ser tan desesperante.
―Nada, no sé ni para que me molesto. Tu nunca cambias― dijo entre furiosa y dolida.
Al momento de decir eso se había dado media vuelta para que no viera las pequeñas lágrimas que emergían de sus ojos. Pero antes de retirarse fue detenida por un fuerte agarre. Giro su rostro y ahí estaba Shikamaru sosteniendo su brazo.
―Las mujeres son tan complicadas ―dijo resignado.
―Los chicos también son muy complicados.
Capaz no era mucho, pero era suficiente. Quedando frente a frente, ella sonreía y él, aunque leve, también lo hacía. La noche era estupenda, todo era perfecto.
―Ese vestido te queda lindo― dijo algo sonrojado.
Temari de puntitas de pie le robó un beso, un beso inolvidable.


―¿No crees que hay demasiada gente?
―A mi no molesta, pero si quieres salir conozco un lugar que te encantara.
Sasuke como si de una princesa se tratase tomó su delicada mano entre las suyas fuertes y la condujo hasta la salida sin problemas.
―¿Quieres dar una vuelta?― la invito con carisma.
―Si― aceptó contenta.
Caminaron de la mano por unos minutos. Hinata estaba tan ruborizada, sentir la cálida mano de Sasuke entrelazada con la de ella era algo tan grato. Metida en sus pensamientos no notó cuando él le ofreció.
―¿Hime?― preguntó llamándola.
―¿Hime?
―Porque tú eres mi princesa. A quien sacaré a dar un paseo.
Dijo extendiéndole un casco negro, estaban enfrente a una enorme motocicleta negra. Ella lo agarró sin cuestionar, el Uchiha se subió a la mota y detrás Hinata.
―¿Lista?
―Lista― dijo aferrándose fuertemente a su espalda.
Sasuke aceleró y salieron disparados, la potencia de la moto era abrumadora. Los largos cabellos de Hinata que sobresalían del casco eran agitados por las ráfagas de aire. Mientras que el se encontraba regodeándose en satisfacción, Hinata se aferraba tan fuerte, había esperado tanto por estar de esa manera con ella que ahora parecía un sueño increíble. Ya casi llegaban al observatorio donde había preparado todo antes de la fiesta, este se encontraba a las afueras de la ciudad, pero no estaba tan lejos.
Al llegar la condujo hasta el punto más alto, la terraza. Hinata adoraba las estrellas y este detalle la había enternecido tanto que Sasuke se irritó por los rubores aparecían de la nada en sus mejillas gracias a ella.
―Sasuke esto es hermoso―dijo dulcemente.
Había colocado un gran mantel sobre el suelo más algunos cojines y una cesta de comida.
―Sera como un típico picnic― trató él de restarle importancia.
Pero Hinata no era un simple gesto, sino un hermoso detalle.
Ambos se sentaron uno junto al otro, era algo incomodo pues ninguno había tenido una cita antes y no sabían qué hacer. Y estar junto a la persona que amas, que hace que tu estomago se revuelva, que tu corazón se agite, y que tu mente se nuble es como Shikamaru diría "Algo problemático"
―¿Y si comemos?― trató Sasuke de romper el hielo.
―Si, será lo mejor― asintió.
Y al momento de tomar la canasta sus manos se tocaron, compartieron miradas y sonrojos. Era todo tan extraño. No era propio de Sasuke. Es decir, había llegado hasta un punto en que casi hacen el amor y se sonrojaba por un simple roce de manos ¿estaba loco o qué?


―¡Sai!― gritaba Ino en el jardín.
Hasta que por fin lo encontró. Rápidamente casi corriendo llego hasta él. Sai la miró y sonrió como era típico en el. Ino con el seño fruncido y decidida se propuso a hablar.
―Tu… tu ―dijo señalándolo sonrojada― tu…
―Tu me gustas― ese fue Sai.
―No me interrumpas…
Ino tardo unos segundos en captar eso. Sai dijo que ella le gustaba.
―¡¿Qué qué?!― gritó.
―Tu me gustas.
Y como termino la frase ella cayó desmayada. Sai aun sonriente la tomo en sus brazos y decidió llevarla a su habitación. Había sido demasiado alcohol para ella. Además debía estar al 100% cuando su madre se enterase de aquella brutal fiesta. La cual no sería nada fácil de ocultar porque la casa estaba hecha un desastre.


Sasuke tomó la decisiva, agarró su mano y lentamente comenzó a inclinarse sobre Hinata. Hinata no sabía que hacer, el se acercaba y ella sucumbiría ante él. Y así fue, sus labios se unieron en un cálido beso. Suave y lento. El pasó su mano por detrás de su cintura atrayéndola contra él. Cuando el aire hizo ausencia se separaron. Hinata sonrojada y el sonriendo, ambos felices, se miraron directamente. Esta vez fue Hinata, se acercó a él y se sentó en sobre sus piernas quedando cara a cara y enredando su cintura masculina con sus piernas. Ella lo miro y en sus ojos se podía ver claramente el deseo y amor en una mezcla explosiva.
Y nuevamente los besos comenzaron. Ellos eran el uno para el otro, sin importar que.


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