"Ya yo era así antes de que tú llegaras, caminaba por las mismas calles y comía las mismas cosas. Incluso antes de que tú llegaras yo ya vivía enamorado de ti y a veces, no pocas, te extrañaba como si supiera que me hacías falta"
—Julio Cortázar—
Capitulo IV: Sorpresa de cumpleaños.
El tan esperado día del cumpleaños llego, esa mañana en el instituto InuYasha se dedicó a insistir a Kagome que fuese su pareja en la fiesta de su hermano.
—Vamos Kagome, te divertirás; todos los chicos estarán ahí—le decía el peli plata durante la hora de almuerzo.
—lo siento InuYasha, tengo que ir a trabajar, estuve faltando y saliendo tarde de mi trabajo por los exámenes, ahora no puedo tomarme tantas libertades.
—Tsk. Como quieras Kagome, pero te aseguro que te perderás el espectáculo—el chico se cruzó de brazos— si piensas que Sesshomaru te echara de su fiesta, déjame recordarte que es mi madre quien la organiza y puedo invitar a quien quiera.
—Esa es la razón—dijo la azabache levantándose de su lugar, Sango y Miroku la veía extrañados—Tengo muchas cosas que hacer hoy, nos vemos luego.
La azabache salió de la cafetería cruzando con la mesa vacía del ambarino, al buscarlo con la vista, él se dirigía hacia ella con su almuerzo en manos, quiso hablarle, pero lo único que consiguió fue quedarse congelada. Cuando iba a dejar la bandeja de almuerzo en su lugar noto un papel doblado que decía "Higurashi" posiblemente era de InuYasha, así que solo lo guardo en su falda y se dirigió al salón de gimnasia. La curiosidad le gano y abrió el papel.
"Es difícil contactar contigo si no tienes un móvil, revisa tu locker, encontraras algo en tus zapatos" T.S
Estaba más que segura que no era letra de InuYasha, no podía esperar a que fuera la hora de salida, que es lo que su senpai había puesto en su casillero.
Era la hora de la verdad, ahí estaba ella frente a su casillero a punto de cambiarse sus zapatos e irse a casa, bueno irse a su trabajo, abrió con cuidado el casillero, y vio que encima de los zapatos había una pequeña caja, al abrir la caja descubrió un Smartphone de última generación.
—"Q-que se supone que signifique esto"—veía el teléfono con sumo cuidado, una nota resbaló de la caja.
"Si tienes problemas con su uso, llámame, mi numero esta entre tus contactos, además no te preocupes por su factura" T.S
—Taisho-senpai—murmuro quedamente, de camino al trabajo estuvo repasando el manual de su nuevo teléfono, era un lindo detalle, pero hoy era el cumpleaños de él, porque era ella la que recibía regalos.
—Kagome-chan—una chica de cabellos castaños ondulados le daba la bienvenida.
—Ayumi-chan, llego a tiempo para el cambio de turno, ya puedes irte—le dijo la chica.
—Gracias Kagome-chan—la castaña vio el manual en su mano— ¿podría ser tu nuevo teléfono Kagome-chan?
La azabache le mostro el Smartphone, a Ayumi se le desencajo la quijada al verlo.
—Ka-kagome estos teléfonos son carísimos cuestan unos noventa y tres mil yenes—Ahora era la mandíbula de la azabache la que se desencajo. — ¿Fue un obsequio?
La azabache asintió muy lentamente.
—Tu mama debe quererte mucho…—la chica negó con la cabeza— ¿Tu abuelo?—volvió a negar — ¿Tu novio?
La mejías de la chica se colorearon intensamente, y negó rotundamente.
— ¿Entonces quien fue?—no sabía cómo decirle que su senpai se lo había dado, era simplemente vergonzoso, no eran amigos, mucho menos novios, tan solo conocidos de coincidencia, pero ella había pensado que era algo unilateral, será que al fin la reconocía como amiga.
—Fue un amigo—y le gusto el sabor de esa palabra en su boca, Taisho-senpai era su amigo.
— ¿Te aseguraste que lo recibiera?—pregunto el ambarino sin despegar los ojos de su portátil.
—Sí, ella parecía un fantasma cuando lo encontró, pero lo bueno es que lo conservo. —informo Huper.
—Hu, ¿InuYasha o alguien de su grupo te vio?
—No señor, solo unas lindas jovencitas que estaban en gimnasia. —el ambarino suspiro derrotado, su sirviente era un completo pervertido.
—Retírate, tengo mucho trabajo que hacer—dijo al momento en que colocaba un legajo de papeles en el escritorio.
—Sesshomaru-sama, es su cumpleaños; debería estar festejando junto a Kagome-chan.
—Puede que sea mi cumpleaños pero nuestros socios en Corea, desean esta cotización; si la aceptan tendría que viajar a Beijing y reunirnos con ellos en la sede central para determinar las pautas del contrato.
—Sesshomaru-sama es solo un chico con responsabilidades de Hombre—dijo Huper seriamente— A su edad lo único que me preocupaba eran las chicas y el dinero que mi padre me daba; usted gana millonadas por sus trabajos como sucesor de su abuelo y tiene las responsabilidades de él.
—Mi padre no es apto para este trabajo, está bien para el encargarse de su propia empresa y la sede de Tokio.
—La sede de Londres es responsabilidad de su abuelo, pero a usted le toca atender tres a la vez y piensa expandirse hacia América.
—Aun esta en planes Huper, cuando disponga de todo mi tiempo, podre hacerlo.
—Señor, aún tiene que ir a una Universidad, aunque usted ya es demasiado listo como para estar en ella.
—Debo de ir, no me saltare esa etapa de mi vida—murmuró el ambarino—Ahora retírate.
—Está bien, usted avíseme cuando quiera irse a casa de Kagome-chan… ya quiero probar su pastel.
Sesshomaru dio una significativa mirada a la puerta por donde Huper había desaparecido, habría sido un error invitarlo a él, a Anker y a Jaken; no es que hayan sido invitados sino que ellos siempre andaban con él. Los hijos de Jaken de cierto modo eran igual a él. Devotos a su amo.
—Kagome-chan ya son la siete, ya puedes irte—le dijo Eri.
—Eri-san, gracias por su duro trabajo, me iré enseguida—dijo la azabache. "Espero que mama haya decorado el pastel de Taisho-senpai"
Se sentía vibrar, entonces recordó el teléfono nuevo, al ver la pantalla era su senpai quien la estaba llamando.
—Moshi, Moshi. Higurashi al habla.
—Hola Kagome, ya estas lista, Anker, Huper y yo vamos para tu casa…
—Taisho-senpai, acabo de salir de mi trabajo yo…
—Entonces pasaremos por ti, quédate donde estas.
—Okay.
El auto de Sesshomaru se estaciono frente al Café-Heladería donde trabajaba Kagome.
—Sube Kagome—era Sesshomaru quien le abría la puerta del automóvil.
—Taisho-senpai gracias—dijo la chica apenada.
—Hola Kagome-chan—dijo uno de los pelinegros.
—Anker-san y Huper-san—Huper era quien conducía mientras Anker iba en el asiento del copiloto.
—Kagome-chan hace tanto que no te veía—decía Anker con lágrimas en los ojos—Sesshomaru-sama nunca nos cuenta que tal estuvo la escuela, ni cómo te veías…
Sesshomaru veía indiferente a los pelinegros, ese par de idiotas…
—Kagome—era Sesshomaru quien llamaba su atención— ¿te gusto tu obsequio?
—Ah… Si… pero Taisho-senpai es un obsequio muy costoso y yo…
—Úsalo, el precio no tiene importancia.
—Pero…
—Llámame siempre que quieras, o envíame un mail, no te preocupes por la factura telefónica.
—No puedo aceptar eso, no tienes que pagar mi factura telefónica.
—Es cierto que no tengo que hacerlo, el problema es que puedo y si puedo lo hago Kagome.
—Déjame pagarla a mí…
—Eso es parte de mi obsequio.
—Es mucho dinero senpai—renegó la azabache.
—Dinero es lo que me sobra Kagome.
La azabache se quedó muda intentando buscar un argumento para discutir, pero no lo encontró.
— ¿A tu familia le sobra el dinero?—Le asombro lo osado de su pregunta, pero se permitió responder sinceramente.
—A mi familia no, a mi si—respondió y la vio sonreírle.
—Gracias por ser honesto conmigo Taisho—su nombre sin honorifico en boca de ella fue una enorme sorpresa, le gustó —voy a aceptar completamente tu obsequio.
—Kagome…
— ¿Qué sucede senpai?—la chica pensó que le iba a reprochar por haberlo llamado así.
—Podrías llamarme como antes, sin ningún Honorifico, solo Taisho o Sesshomaru.
Las mejías de Kagome se hincharon de rojas, su senpai estaba loco si pensaba que iba a ser tan irrespetuosa como para llamarlo Sesshomaru como si fuesen novios, amigos de la infancia o… o… ¡Un par de viejos casados! llamándose por sus nombres sin honoríficos
—Kagome, regresa de donde sea que estés—le espeto el ambarino—Estas peor que Alicia.
—"El problema es que yo seguí a un demonio blanco" pensó la chica. "Por eso estoy peor que ella, regrese al Japón feudal"
— ¡Mama ya estoy en casa!—grito la azabache.
—Bienvenida Kagome, veo que trajiste invitados—dijo refiriéndose a los tres chicos tras de ella. —OHH. Tú debes ser Sesshomaru Taisho.
—Así es, ellos son Anker y Huper Tamilla. —los pelinegros saludaron.
—Oh, ustedes son los hijos del señor Jaken Tamilla.
—En efecto, esos somos. —dijeron entrando a la casa.
—Bienvenidos, están en su casa.
Sesshomaru había investigado un poco sobre la familia Higurashi y era tal y como se la imaginaba, es esa casa se respiraba el calor de hogar, Kagome tenía aptitudes hogareñas muy similares a las de su madre, pero físicamente ella eran totalmente diferente, Su Madre había descrito a Naomi en su diario como una chica que comprendía todo sin necesidad de muchas palabras, que rara vez se enojaba y que siempre no importaba que sonreía. Era lo mismo que con Kagome.
El señor Higurashi al parecer se llevaba muy bien con su Madre, pero ella lo describía como una persona muy reservada y astuta, físicamente fuerte y atractivo. Tenía un humor muy oscuro y amaba a los gatos. Hasta ahora Kagome era tan atractiva como lo fue su padre, de eso no había duda.
— ¿Cómo esta Touga?—pregunto Naomi—Sigue siendo un insensible o Izayoi lo ayudo.
—Al parecer usted sabe más de mi familia que yo mismo—dijo el ambarino.
—Touga y yo somos amigos de Infancia, lo conozco mejor que nadie, pero el muy idiota era indeciso.
— ¿Indeciso?
—Hay toda una historia en los diarios de Irasue y míos—Dio un sorbo a su bebida carbonatada, Kagome le dio pastel—Touga, Irasue, Kyouta, Izayoi y yo nos conocimos en la academia Shikon.
Vio como Anker, Huper, Kagome y Souta jugaban en la consola Mario Kart. Al parecer Kagome era muy buena. Ellos se estaban divirtiendo, ver a Kagome sonreír lo hacía sentirse contento.
—Eso lo leí, al perecer se hicieron amigas muy rápido.
—Ambas éramos amigas de chicos guapos de los que estábamos enamoradas y las otras chicas nos tenían envidia pero a diferencia de Irasue; Touga sentía lo mismo por mí.
—Quiere decir que mi padre estaba enamorado de usted.
—Exacto, pero le gusto Irasue físicamente, Izayoi estaba entre amabas, era bonita y dulce—Vio el asombro en los ojos del chico—pero era una hipócrita.
—Hmp, en eso tiene usted toda la razón. —concordó el ambarino.
—Kyouta nunca se había enamorado de nadie, a pesar de que Irasue era muy bonita, nunca le gusto y siempre la trato como a una hermana pequeña aunque tuvieran la misma edad. Ellos eran vecinos en Londres, fue ahí donde se conocieron. Izayoi salía con un chico llamado Takemaru.
— ¿Qué fue lo que ocurrió para que todo terminara así?—pregunto el joven verdaderamente intrigado.
—Solo pasó el tiempo Sesshomaru, Irasue quería darle celos a Kyouta usando a Touga y Touga pensaba lo mismo respecto a mí. Kyouta que era muy listo lo descubrió y no le dio importancia, aunque él no era muy hablador con el paso del tiempo nos volvimos afines y terminamos enamorados el uno del otro al final del primer año de secundaria.
— ¿Mis padres son los responsables de su matrimonio?
—Solo en parte, esos dos también terminaron enamorados, pero luego de eso Izayoi quien corto con su novio volvió a aparecer y las cosas se complicaron en el grupo. Izayoi logro lo que quería, atrapo a Touga en su momento de debilidad.
—Cuando tenía unos ocho años asistí al funeral de un amigo de mi padre, ahora recuerdo que vine a este templo con mi padre y vi a Kagome por primera vez—susurro para él mismo—Luego de eso la seguí viendo en Londres, aunque ella no me recuerda, por que no pase mucho tiempo en ese lugar.
—Ella te recuerda, eres un bonito recuerdo para ella, suele hablar de su amigo que la llamaba 'Aome' porque ella no podía hablar muy bien el japonés.
Sesshomaru vio a Kagome y su mirada choco con la de ella, al mismo tiempo que ella chocaba en el juego. Debía admitir que quería mucho a la azabache que había apartado su soledad desde que era un niño. Para él, el recuerdo de 'Aome' era muy valioso, fue el mejor mes de su vida, porque todos los días la veía a ella, ella había remplazado su soledad. Le alegraba volver a verla y saber que no la había perdido. Ella no había cambiado nada, seguía siendo amable, pura e ingenua.
Aunque parecía mentira, la primera vez que vio a la azabache cuando iba de camino al instituto, pensó en Aome, también había ocurrido lo mismo cuando conoció a la pequeña Rin, vio a Aome en ella, pero supo al instante que no lo era, cuando conoció a Rin él tenia trece años y Rin solo siete. Ella no podía ser su Aome.
Kagome
Siempre has estado
Junto a mí
En mis pensamientos
En mis peores momentos
.
.
.
TA—DA
Otro capítulo terminado, siento haber tardado mucho, un familiar mío murió hace unos días y tuve que cuidarlo día y noche, dormí en el hospital y sinceramente cuando al fin murió estaba tan agotada física y mentalmente que no pude llorar durante su funeral, mi familia me tacho de insensible y dura, dudaron de mi amor hacia esa persona, pero no importa cómo se vea, yo le ame tanto en esta vida que su recuerdo es imposible que salga de mi memoria.
Gracias a los que dejaron reviews en el cap. anterior, gracias a los nuevos lectores. Por ustedes estoy haciendo esto. Esperen un corto especial (Song-fic) de este capítulo. U.U gracias por esperar.
Se despide;
Selene T.H.
