"He aprendido que no puedo exigir el amor de nadie. Yo solo puedo dar buenas razones para ser querido y tener paciencia para que la vida haga el resto."

William Shakespeare—

Capítulo VII: Programas y Vacaciones

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— ¿Por qué buscas a Taisho-senpai?—pregunto con recelo.

—Mmm solo digamos que soy un viejo conocido, así que quería conocer a su chica—respondió, se sentó en una mesa junto al mostrador.

—Yo no soy su novia ni nada parecido—respondió apenada.

—Vaya, que terrible morado el de tu brazo, ¿él te lo hizo?—Kagome recordó el duelo en aikido y recordó el dolor en su brazo— ¿Acaso tu novio es muy rudo contigo?

—Sera mejor que te vayas de aquí o traeré a los de seguridad del local—contesto crispando los puños.

—No esperaba que te molestaras tan rápido, pero ya que me tratas tan mal me iré—se levantó de la silla—Kagome-chan no deberías tratar así a los clientes.

— ¡Vete de aquí, y tienes prohibida la entrada!

—Tsk. Como si este fuera un buen lugar—arrojo el servilletero de la mesa con un manotazo—Limpia eso empleada.

Cuando el chico se había ido ella al fin pudo desplomarse. Marco rápidamente el número de su senpai.

¿Kagome?

Tengo miedo… senpai...

Voy para allá.

Sintió que respiraba un poco. Aunque esperaba contarle todo por teléfono su llamada duro menos de un minuto, como si Sesshomaru esperase que ella pidiera ayuda. Analizo cuidadosamente todo lo que sabía de su senpai, había cosas que no cuadraban todavía y deseaba preguntarle por ello.

— ¿Kagome? ¿Sucede algo… estas temblando?—dijo su amiga Ayumi.

La castaña corrió a socorrerla, le llevo un poco de agua y la llevo a la oficina de la gerente.

— ¡Rika-san! ¡Rika-san!—entro junto con la pelinegra—Kagome-chan no se siente bien, ¡está muy pálida!

—Estoy bien, gracias Ayumi-chan, Rika-san—dijo ella tratando de librarse de las preguntas inquisidoras.

— ¿Sera que sigues afectada por la derrota en Aikido? —Rika recordó que Kagome había entrado a la mañana deportiva de su academia y que también había sido derrotada por primera vez en mucho tiempo. ¿Quién era el causante de semejante hazaña?

—Ayumi-chan, la campañilla ha sonado.

—Iré a atender en lugar de Kagome-chan—la castaña salió de la oficina.

—Kagome-chan, vete a tu casa y tómate el resto del día.

—Pero… Rika-san…

—Sin peros Kagome-chan…—Ayumi entraba nuevamente a la oficina. — ¿sucede algo Ayumi-chan?

—El senpai de Kagome-chan esta aquí.

—Eso es bueno, él puede acompañar Kagome-chan a casa—dijo giñando un ojo a las chicas, la azabache se sonrojó hasta mas no poder.

— ¿Te encuentras bien?—pregunto el ambarino a una pensativa azabache.

Kagome le había explicado el encuentro con Hakudoshi y no entendía que tenía ella que ver en todo eso, salvo que pensaban que era la novia de Sesshomaru. Y su senpai no quería explicarle nada de nada.

—Estoy bien—respondió simplemente.

Nada estaba bien si no sabía porque la perseguían, Sesshomaru podía leer a través de sus palabras, la chica quería respuestas pero él no podía dárselas todavía. Naraku la encontró y suponía que molestar a Kagome sería una forma de hostigarlo.

Era el último día de clases y se sentía extraña, sin amigos y confundida, caminaba hacia el gimnasio hacia la ceremonia de cierre, las vacaciones de verano estaban a la vuelta de la esquina. Sintió una mano en su hombro. Era Sango.

—Sango-chan—dijo con asombro—yo… yo quiero explicarte lo que paso aquella vez…

Los tristes ojos de la castaña la veían con cariño.

—Ya se la verdad, Inuyasha me lo ha contado todo—dijo con tristeza—Yo… siento haber dudado de ti Kagome.

—Sango…—susurro—Si yo no me hubiese metido en medio nada de esto hubiera pasado.

—No es tu culpa, es culpa mía y de él, yo lo sospeché pero nunca lo creí.

La chica sonrió sinceramente y disculpó a la castaña por todo lo malo que le había pasado, lo que Kagome mas quería era que el mal entendido se aclarase. Sango se alejó de Kagome, aunque Kagome la había perdonado ella no podia perdonarse por todo el daño que le causo a la azabache, ella era la "roba-novios" y sería muy difícil quitarle tal reputación, Ayame también tenía culpa en ello.

Ya que los de primer año se sentaban juntos, para la azabache fue una tortura estar en medio de tanta gente que la odiaba y encima de eso la ignoraban, un suspiro resignado salió de sus labios. Esperaba quedar en otra clase el próximo semestre, vio a su senpai tomar la palabra y luego a Bokousenou-sensei dar un anuncio importante que la dejo congelada.

"Programa… Matrimonial…"— pensó consternada.

El programa Matrimonial era una alternativa saludable que la escuela estaba implementando para ayudar a los jóvenes a tener conciencia en una relación seria. Las parejas podían formarse solas o al azar en caso de aquellos que no estuviesen saliendo. Kagome se encontró en una encrucijada, ella era la "Roba-Novios" hacerse con cualquier chico haría que su reputación empeorara, solo tenía una única salida, pedirle a su senpai que fuese su esposo falso.

—Mmm programa matrimonial…—musito Inuyasha sentado en su pupitre—Veo que será muy interesante.

—Y que lo digas —contestó Miroku apareciendo de la nada.

— ¿Sigues vivo? —Inuyasha se levantó —Pensé que la paliza que te dio Sango no te iba a dejar vivo.

Enfatizó eso último.

—Calma, no es para tanto —trató de defenderse el pelinegro.

— ¿No es para tanto? —Reprochó el peliplata —Me hiciste contarle toda la verdad y decirle que fui cómplice de la farsa, ahora me detesta. Y para colmo rompiste con ella.

— Debía hacerlo, mi vida, reputación y futuro dependía de ello.

— ¿Acaso el padre de Sango te iba a matar? Entiendo que es un respetable detective policial, pero no es para tanto.

— Amigo mío, no puedo revelarte la fuente de dichos temores, pero debes saber que hay alguien que se molestó por la ofensa a la que sometimos a Higurashi-san.

Inuyasha quedó un tanto pensativo.

—Es extraño, esa chica tiene sus admiradores. Inclusive Sesshomaru se molestó con lo que pasó, como es el presidente se debió enterar de todo y tomó esto para fastidiarme porque conoce mis intenciones.

—Ha sido sin duda... una buena deducción.

—No me dirás quién te amenazó?

—Dudo que puedas con él, además sí difundo esto será muy cabeza la única que rodará.

—No importa, le pediré a Kagome que sea mi pareja para el programa matrimonial, es el programa o una tesis frente a la mesa directiva sobre algún tema escogido por el director. Sí no apruebo la tesis no me gradúo.

—Incluso llevaremos una clase con ese programa, Ciencias de la vida.

—Oí decir que nos enseñaran a cuidar bebés, tal parece que se copiaron de un país occidental como EEUU.

—Supongo lo mismo, aunque ahora que recuerdo no eres el único con intenciones en Higurashi-san, Kouga te puede robar la delantera.

—Eso ni de chiste, tenemos hasta el final del día de hoy para elegir pareja o nos dejaran al azar.

—Yo estoy resignado a mi suerte ahora que Sanguito me abandonó.

—Kagome, Kagome. El pájaro tiene que estar en la jaula.

Las miradas de toda la biblioteca iban dirigidas a ella, tal vez algunos ya conocian sus propositos y por ello la veía así. Decidió cruzarla a prisa, necesitaba encontrar a su senpai. Y lo encontró, en el mismo lugar de siempre y con la misma aura siniestra a su alrededor.

— Taisho-senpai.

Sesshomaru levantó su vista, suponía porque se encontraba ahí.

—Kagome.

Respondió fríamente, Decirle que su nombre ya figuraba junto al de ella en la lista del programa matrimonial sería muy precipitado, el concepto y el mismo programa le parecían absurdo, tal obra solo pudo salir de Boukusenou-sensei, ese viejo decrépito y sus raras costumbres occidentales.

—Bueno... Ya sabes... Estabas ahí...

Era difícil para Kagome articular la sencilla frase, casi sentía que iba a realizar una confesión.

—Dime, no entiendo por tanto Balbuceo.

No despego la vista del libro, sí la veía se pondría más nerviosa y sus planes resultarían en sorpresa. Kagome lo interpreto como una falta de atención y poco interés en ella y al instante se deprimió y resignó.

—Olvidalo.

La azabache se fue dando media vuelta, esto dejó a Sesshomaru un tanto confundido, lo hecho, hecho estaba y Kagome y él ya eran oficialmente el primer falso matrimonio creado por el programa. Boukusenou se encargo de hacer a Sesshomaru el responsable de las listas oficiales y le pidió que se anotase primero como presidente que era.

—No corras muy lejos, de igual forma te encontraré.

Musito al espacio vacío de su ausencia

Era la chica más tonta, posiblemente al emparejarle con algún desconocido resultaría en conflicto, también el programa era opcional para aquellos que quedaran sin pareja y defender una tesis con algún absurdo tema tabú no le agradaba, sí no aprueba la tesis su título le sería retenido. "En que pensará Boukusenou-sensei con semejante programa" Se atormentaba.

—Kagome-chan —La voz de Inuyasha la sacó de cavilaciones, el patio de la escuela le resultó muy pequeño y no dio espacio para huir.

—Quería decirte que le he dicho la verdad a Sango sobre aquel día.

Ella lo contempló estupefacta... Recordó la conversación con la castaña.

—Le dijiste eso a Sango... —Todo en su mente coincidía.

—Por tu reacción parece que Sango ya te abordó con el temas. —Asintio delicadamente

—Muchas gracias Taisho-kun.

—Te gustaría ser mi pareja en el programa matrimonial?

—¿¡Eh!?

Su asombro subió a las nubes, algo le decía que no podía aceptar la petición de Inuyasha, recordó las intenciones para con ella antes del malentendido y también lo mucho que se arriesgo su senpai por que no cayera en su trampa.

—¿Y bien? ¿No te gusta la idea?

—Me agrada, pero ya tengo pareja —mintio.

—Oh, vaya se me adelantó —refiriéndose a Kouga.

Kagome sonrió falsamente, rehusar su oferta era lo mejor, además ese chico tenía sobre sus hombros más admiradoras que contar. Es cierto que Sesshomaru estaba por encima de Inuyasha en todo, pero la facilidad de Inuyasha de hacerse agradable y popular acaparaba la atención, se consideraba socialmente superior a su hermano. A Sesshomaru poco le importaba tales vanalidades, se decía que esas amistades de escuela quedaban al final enterrados en el olvido.

—Por cierto —continuó hablando —Mi hermano se portó muy amable contigo en esa ocasión.

—Taisho-senpai... fue muy bueno conmigo y no sé como pagar su amabilidad.

—No vi muy bien que ocurría pero escuché rumores extraños que no coinciden con mi hermano, el nunca le daría a alguien de comer en la boca.

Kagome reía al igual que Inuyasha, eso era verdad.

—Te veré luego de las vacaciones.

—No vemos luego Kagome-chan.

Las vacaciones comenzaban oficialmente y ella no consiguió pareja para dicho programa, encima de eso quienes no fuesen parte del programa terminarian de "voluntarios" en la cocina o con algún docente que lo solicitara mientras duraba el programa matrimonial. Y encima de eso estaba la tesis.

Como eran vacaciones dejó el turno nocturno, aunque salía más temprano era un poco aburrido no estar en clases. Los festivales de verano y lo fuegos artificiales tenían ocupada su mente, el Tanabata las preparaciones del templo y muchas otras cosas.

—Quiero ver a Taisho-senpai...

Acostada en su cama, soñaba con el pronto encuentro, ella que no se había enamorado nunca... y él que no parecía importarme nadie, ni siquiera ella. Los deseos de llamarlo o enviar algún mensaje se hacian presentes, le faltaba valor.

—¿Que haces hermana? ¿Porque miras así tu teléfono?

—¡SOUTA!

El niño se desplomó junto con el gato al caer de la cama.

—¿Hermana, estamos aquí, no grites?

El niño volvió a sentarse en la cama junto con el gato, su hermana estaba algo ausente desde el comienzo de las vacaciones, y él extrañaba al chico ambarino.

—Cuando volverá Sesshomaru-Nii-san.

"¿Nii-san?". Es que ya lo concideraban parte de la familia, era sólo su senpai, no su novio, acaso nadie podía notar eso?

—No lo sé Souta.

—Pero, quiero enseñarle un nuevo video juego y mamá le enseñara algunos videos antiguos que tiene. El abuelo le enseñara como funciona el templo. Vendrá pronto porque es tu novio.

Kagome se sonrojo y luego se enojó con su hermanito hasta correrlo de su habitación. Souta corrió por su vida al ver a su hermana furiosa con buyo en su espalda.

Un zumbido de su teléfono la alerto. Una llamada de su senpai. Con emoción contesto rápidamente.

–Senpai!

Kagome, necesito que vengas a la escuela el día de mañana a las 8:00 am. Bokousenou-sensei hablara con nosotros de algo importante.

—Oh… eso es…–Ella esperaba que el ambarino le dijese que la extrañaba o que deseaba verla, se decepciono un poco por la llamada.

¿Kagome? ¿Estas escuchando?–la chica no escucho nada de lo que dijo.

–S-sí, senpai–dijo al acto, no le diría que no escucho.

Recuerda que es en la oficina del director, llega temprano.

–okey.

Un poco decepcionada y algo confuso por lo que no escucho la chica bajo a cenar con su familia.

– ¡Mama! Mañana saldré a la escuela con Taisho-senpai.

– ¡Oh! Estoy muy feliz por ti, serviré ya la cena, ve a buscar a tu abuelo–Naomi tomo un bol con ensalada y lo coloco en la mesa– ¡SOUTA! BAJA A CENAR.

–YA VOY MAMA. –dijo Souta desde el segundo piso.

Una vez reunidos todos los Higurashi en la mesa y habladas las nuevas noticias, Kagome informo a su abuelo sobre su próxima salida.

–Los Taisho son una respetable familia, una de las espadas que tenemos en nuestro templo perteneció a un samurái de la era Tokugawa de apellido Taisho, esta espada apareció en el poso devorahuesos.

–vaya abuelo, son tan antiguos como nuestra familia y este templo.

–Así es Souta y estoy feliz de que Kagome tenga a un novio tan…

– ¡NO ES MI NOVIO!–grito la chica levantándose de la mesa. –me iré a mi habitación.

Souta y su abuelo veían con terror marcharse a la chica.

No sabiendo que llevar Kagome eligió un vestido veraniego a cuadros de colores en azul, su color favorito, subió hasta la oficina del director donde ya era esperada.

–Kagome-chan–exclamo Bokousenou al verla, Sesshomaru estaba en una de los sillones. –siéntate pequeña.

–Buenos días, Bokousenou-sensei, Taisho-senpai–saludo antes de tomar asiento en otro sillón.

–Ahora que tengo frente a mí al señor y la señora Taisho podre empezar mi programa matrimonial.

"! ¿Qué?! Me acaba de llamar señora Taisho" se preguntó mentalmente, Sesshomaru noto su desconcierto y ladeo una sonrisa.

–Kag… digo… señora Taisho, usted y su esposo el señor Taisho serán los coordinadores y representantes de este programa.

–Pe-pe-pero… yoooo…. –Kagome no entendía nada.

–¡oh! Es cierto no le he dado las listas–el sensei tomo un folder con las listas y se lo entrego a Kagome. La primera pareja que aparecía en dicha lista eran ella y su senpai, para sorpresa de la chica su nombre estaba escrito con la caligrafía de Sesshomaru.

"Taisho-senpai…" ella inconscientemente vio a su senpai y este le devolvió la mirada, un interesante nuevo semestre escolar esperaba a la joven azabache.

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TA–DA

Hola Gente de este mundo… ni que yo fuera de otro… bueno, como me doy unas perdidas como el cometa, sé que empezaran a asustarse! Jejeje voy lento pero seguro, pasa que ya entre a las clases de la carrera y son más pesadas y con proyectos en distintas empresas y estoy haciendo pasantías en una gran compañía me siento muy feliz, como lombriz.

Gracias a todos los que han dejado reviews, se los agradezco mucho desde lo más hondo de mi corazón, me alientan a continuar aun cuando la inspiración quiere marcharse, por favor sigan dejándolos, yo seguiré leyéndolos y escribiendo para ustedes amigos.

Se despide,

Selene Taisho Higurashi.