"La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener"

Gabriel García Márquez—

Capitulo VIII: Confusiones y Arreglos

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Nuevo semestre escolar, si fuese una chica normal, en una escuela normal, con un director normal… no estaría tan preocupada como ahora. Tenía miedo incluso de cruzar las puertas de la academia.

—Te ves nerviosa—dijo una voz a sus espaldas, ella conocía esa voz.

—Taisho-senpai—saludo como de costumbre—es solo que las ocurrencias de Bokousenou me dejan perpleja.

—Esa vez no me escuchaste al teléfono—ella se tensó— ¿cierto?

—N…no… si…

—Eso supuse, te veías muy sorprendida por la noticia. —Kagome lo vio sonreír y ella también sonrió. El timbre que anunciaba el inicio de clases sonó.

—Te veré en el tercer bloque senpai—dijo ella despidiéndose.

—Hasta el tercer bloque Kagome— Sesshomaru entro a su edificio, el destinado a los chicos de tercer año.

Las listas estaban pegadas en la entrada y confirmo para su suerte que estaba en una sección muy diferente a la de sus antiguos amigos. Sonrió contenta sin darse cuenta que ese fue un favor exclusivo de su senpai. Sesshomaru intimido a su director para que la chica no quedara con ellos, su alegría fue mayor al comprobar unas cuantas caras conocidas en ese salón.

—Kagome-chan—Ayumi, su amiga de la cafetería se encontraba en ese salón, su reciente traslado a ese instituto era un misterio, ella recibió una beca y por eso estaba ahí.

—Ayumi-chan, que bueno verte—dijo la azabache abrazándola.

—Tienes que conocer a unos amigos, vamos—dijo la castaña rizada jalando su brazo.

—No, no puedo—Kagome no sabía explicar el mal entendido.

—Ya sé todo Kagome, no debes fingir conmigo, yo creo en tu inocencia —la chica le giño el ojo.

El rostro de la joven azabache se ilumino al oír eso y tomo la mano de su amiga.

—Ella son Yuka Sakasagami, Eri Mishimoto y Akitoki Houyo.

Kagome vio a una chica de oscuros cabellos castaños, otra de cabellos negros sujetos con una diadema y a un chico castaño do ojos amables. Ellos le sonrieron.

—Mucho gusto, Kagome Higurashi.

—La "roba-novios"—dijo Eri soltando una risilla. Kagome enrojeció.

—Eri-chan, deja de molestarla, todas sabemos quién es Miroku Satori, es un mujeriego de primera. —dijo la chica castaña.

—Pobre chica, ser víctima de Satori y Taisho. —dijo Houyo.

—Lo bueno es que quedaste con nosotros en esta sección, los chicos y yo nos conocimos en la secundaria baja, estudiamos en el mismo instituto.

—Qué bueno Ayumi-chan—dijo Kagome más relajada, su inicio de semestre pintaba mejor.

—Sean todos bienvenidos a la clase de Ciencias de la Vida—dijo Sesshomaru al frente del salón.

Todos los estudiantes estaban acomodados en pupitres dobles, Kagome aún no había llegado y todos los ex-amigos de ella estaban en ese grupo. Sesshomaru se molestó un poco, pero luego se relajó, quería ver la expresión del resto al saber quién era su esposa falsa. La puerta se abrió.

—Buenos días a todos—Sesshomaru fulmino con la mirada al anciano. — ¿Eh? Señor Taisho, ¿Dónde está su esposa?

—Tarde como siempre—respondió el Taisho. Bokousenou se abstuvo de más preguntas y se dirigió a la clase.

—Bienvenidos a su primera clase de ciencias de la vida, en este taller-seminario aprenderemos un poco de relaciones humanas y para ello es necesario la compañía de una persona del sexo opuesto, en esta clase adoptaran el apellido de su pareja en el caso de las chicas, sus representantes son el señor y la señora Taisho, ya que ellos no deben esforzarse mucho por sus calificaciones.

— ¿Dónde está la señora Taisho?—dijo Inuyasha en tono de burla— ¿Huyo espantada por su marido?

La clase estallo en risas, Bokousenou no quería ver a Sesshomaru, imaginaba su maligna mirada, al voltear un poco vio que el Taisho sonreía de lado, tuvo mucho más miedo.

—Siento llegar tarde—dijo Kagome entrando rápidamente. — ¿Eh? ¿Hay una atmosfera muy tensa?

—Llegas tarde, Kagome—dijo Sesshomaru en tono galante—creí haberte dicho que seremos los representantes de este programa y debemos mostrar puntualidad.

La chica se perdió en Lalalandia después del "Kagome", ¿escucho bien? Inuyasha veía sorprendido a Kagome y su hermano, una ira repentina se apodero de él.

— ¡oh! Señora Taisho, que bueno que haya llegado, ya le tenía todo preparado—el anciano salió del salón como alma que lleva el diablo— ¡suerte a todos!

—Ese viejo…—murmuro el ambarino sin que nadie lo escuchara, solo Kagome.

Kagome movió sus labios en una disculpa silenciosa 'siento llegar tarde' Sesshomaru capto el movimiento y pudo leer sus labios.

— ¡Vaya!—dijo Ayame en voz alta— ¡Al fin la roba-novios se consiguió alguien que no tuviera novia!

La clase volvió a reír, Kagome bajo la cabeza avergonzada y Kouga le lanzaba miradas amenazantes a su compañera al igual que Sango. Sus sonrisas acabaron al ver la mirada del ambarino mayor.

—Muy graciosa, señora Ookami—se dirigió a Kagome—pásame las listas Kagome.

La chica obedeció en el acto mecánicamente.

—Como representante de esta clase, se me debe respeto—se acercó a la mesa de la pelirroja—no solo a mí, también a mi esposa por muy falsa que sea.

Ayame tembló ante la mirada del chico, un terrible escalofrió le recorrió la espina dorsal.

—Esta clase es acumulativa, reprueban este curso y tendrán que hacer la tesis—fijo su vista en la pareja—tienen el 10% menos en su calificación final.

El Taisho escribió algunas cosas en la lista. Inuyasha se sentía humillado y ardido, su hermano le echó en cara como estaban las cartas sobre la mesa. Kagome no estaba con él. —Ahora discúlpese con la señora Taisho.

Ayame enrojeció. Se levantó avergonzada y le dio una reverencia de disculpa a Kagome quien aún estaba en shock por lo ocurrido. Sin lugar a dudas sería un semestre de lo más extraño.

—Las noticias sobre ti sí que vuelan Ka-chan—dijo Eri, la azabache descubrió que no era tan mala persona.

—Descubrimos que le cerraste la boca a la pelirroja engreída—dijo Houyo.

—Fue Taisho-senpai quien hizo eso—dijo en defensa propia.

—Ka-chan, estas en la mesa de los mortales—estaban en la cafetería almorzando— ¿Qué se siente ocupar la mesa popular?

La chica no entendía que quería decir la de cabello corto—no entiendo.

—La mesa de Sesshomaru Taisho ha sido la mesa popular y mejor ubicada de esta cafetería—explico—todos los presidentes de consejo estudiantil se sientan en ella y también los lideres de clubes.

— ¿Presidentes?—se dijo

—No solo eso, las parejas que se sientan en ella terminan juntas, no solo es la mesa popular, también es la mesa del destino—dijo Yuka para unirse a la conversación.

—Mis padres se sentaron en esa mesa…—dijo recordando algo en el diario de su madre—al igual que los padres de Taisho-senpai.

Los cuatro chicos la contemplaron atónitos, eso confirmaba sus sospechas sobre la popular mesa del destino.

—Hemos oído que eres la única a la que Taisho-senpai permitió sentarse, eso nos indica que tú en un futuro será su esposa verdadera y no falsa; y en un futuro su hijo ocupara su lugar…—dijo Ayumi en tono de clarividencia. Todos soltaron una risotada, aunque la azabache reía, por dentro algo de ella deseaba dejar volar su imaginación y rendirse ante esos pensamientos.

—Si el esposo falso de Ka-chan fuese mudo y no diera miradas tan gélidas—los ojos de Eri brillaron—Ese bombón seria mío…

—Eso es un golpe bajo Mishimoto —Houyo era el esposo falso de Eri.

—Sabes que te escogí a ti—dijo en tono dramático—Houyo, Houyo… ¿donde estas que no te veo…?

—Ya basta Eri, presume tus habilidades en el club de teatro—dijo Yuka.

—Higurashi-san, ¿Estas en algún club?—pregunto Houyo.

—Ella debería estar en el de: Tiro con arco, música o Karate…—dijo Ayumi.

—No estoy en ninguno—respondió ella.

—Te vi en Aikido, eres buena, le aguantaste mucho a Sesshomaru Taisho, al final el dijo que se retiraba pero tú lo atacaste y te derroto… —rememoro Eri.

—Si…—respondió perdida en sus pensamientos.

—Su brazo estuvo morado dos semanas…—conto Ayumi.

— ¡Ahí viene!—dijo Eri refiriéndose al platinado mayor—El guapo, fuerte y sexi Sesshomaru Taisho— Y lo está siguiendo Kagura Oniko.

— ¿Oniko-san? ¿No se había retirado el semestre pasado?—pregunto Houyo.

—Parece que volvió y con más fuerza que nunca —respondió una pelinegra de enormes pechos arrimándose a su mesa con aires sensuales— ¿Tú eres Higurashi Kagome?

La pelinegra asintió y vio a Yuka bajar su cabeza.

—Te advierto que te alejes de Taisho, no solo es guapo, inteligente y fuerte… también es rico y es mío, una pequeña mocosa como tú debería buscar a alguien de su lugar.

Dicho esto salió a grandes pasos al encuentro del chico ambarino, Kagome y los otros vieron como ella se sentó en la mesa con Sesshomaru al igual que Kagura; y como este se ponía de pie y las dejaba solas en ese lugar sin tocar su almuerzo.

—Tu hermana no cambia Yuka—la pelinegra abrió los ojos muy grandes.

— ¡¿Hermana?!—no evito preguntar.

—Yura es mi hermana mayor, lleva tercero en este momento…—explico la tímida chica.

Los pasillos de la biblioteca se veían llenos, ya sea por el programa o la tesis cada alumno de la academia debía estudiar porque pronto tendrían evaluaciones parciales, la azabache conocía una mesa donde había tranquilidad y silencio para estudiar, a media que se acercaba a ese lugar el ruido iba mermando. Silencio completo. La joven cruza una estantería y escondido entre libros esta su senpai. Quien no levanto la vista cuando ella cruzo la estantería.

— ¿Has venido a estudiar?—Kagome noto que detrás de sus libros estaba su ordenador, el joven ambarino llevaba puestas unos lentes.

— ¡Así es! Si no te molesta…—lo último lo dijo en un murmullo.

—Estoy en medio de algo importante—le vio a los ojos—si prometes estar callada.

— ¡Lo prometo!—exclamo, dándose cuenta de su error se tapo la boca con ambas manos— Lo prometo…

Sesshomaru asintió y le ofreció una silla, ella saco una caja de bentou y la acerco a su senpai. Este la vio sorprendido y un poco extrañado.

—Vi que no comiste nada en el almuerzo…—sus mejías estaban rojas—y no comí mi bentou porque compre Pan de yakisoba.

—No se puede comer en la biblioteca…—regaño el ambarino.

—Lo hice yo misma, es muy ligero… —Sesshomaru se levanto y se sentó en una silla junto a ella.

—Lo comeré—atrajo la caja de almuerzo hacia él. Decirle que Anker le llevo otro almuerzo y rechazar el de ella era muy cruel, no podía ser cruel y frio con Kagome Higurashi y eso podía traerle problemas.

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TA—DA

Hola a todos, un nuevo capítulo recién salido del horno, al fin alguien le da su lección a la pelirroja bocona de Ayame… Hoy me dieron la nota de un examen muy difícil, ¿Han oído la frase "Tantos muertos, tantos heridos" que dan en los reportes de guerra? Bueno, mi profesor de dibujo técnico decidió implementarla en la clase, pero lo hizo al revés, todos sabíamos que posiblemente reprobamos el examen a menos que la bondad del profesor eliminara uno de los ejercicios, el más difícil (Ese viejo se ríe de nuestro sufrimiento) la cosa es que al entregar los exámenes el dijo: "Los felicito, ningún herido, todos muertos". No olviden dejar sus comentarios, me alegró mucho recibir tantos comentarios en la última actualización, veamos quien es el afortunado ganador del comentario 100, algo podemos hacer ¿no? ¿Una petición especial? ¡Lo que sea!

Se despide,

Selene Taisho H.