Capitulo 4
Un monstruo por muletas
Se despertó con una terrible jaqueca y con la pierna punzándole dolorosamente, tan cansado estaba que se durmió con el suéter puesto, se sentó suavemente en la cama ayudado solo por sus manos, miro a su pierna lastimada, después cambio su vista hacia la puerta que guiaba hacia el baño "mierda" pensó al mirar la ruta llena de obstáculos, dando pequeños empujones logro que su pierna enyesada tocara el suelo, con su pie sano y sus manos como apoyo estaba decidido a llegar a su destino, era ahora o nunca, su vida dependía de ello.
Brincando poco a poco doblando la rodilla para no golpear el yeso recién puesto se dio a la tarea, se agarro de la cajonera brincando con intensidad mientras miraba la puerta, se veía lejos pero llegaría a tiempo, en cada brinco susurraba maldiciendo su propia suerte, en el sexto brinco estaba planeando el asesinato de Shinra, cuando llego a la puerta estaba decidido que lo mejor era córtale el miembro a ambos en cubos para ser equitativo con ellos, abrió finalmente la puerta suspirando aliviado, agradecido de que su baño fuera un pequeño cuarto y cerro la puerta fuertemente.
Salió de un aprieto para buscarse otro, ahora el problema es que su departamento estaba totalmente distribuido para matarse en el intento si no tenias una maldita muleta, su departamento era espacioso, siempre le había agradado la distribución, pero ahora la odiaba, para ir a la sala tenía que bajar escaleras, la cocina estaba cerca de la sala, en su sala estaba el escritorio de su computadora y para su mala suerte el día anterior su secretaria había presentado su renuncia, no podía pedir comida por que el teléfono estaba abajo ¿A quien carajos se la había ocurrido dejar el teléfono de casa abajo? Ah, si a el.
Salió de su habitación e ideo el plan perfecto, bajar las escaleras sentado, esa era la opción más segura para su integridad física, se había sentado con dificultad a penas cuando.
¡PUM! Alguien había vuelto a tirar la puerta.
– ¿Cómo te sientes maldito bastardo? –Shizuo apareció con un cigarrillo en los labios y una bolsa de plástico en su mano izquierda, parado como si nada en la entrada.
–Me sentiría mejor si un jodido monstruo no hubiera tumbado mi puerta y entrado a mi casa –Izaya miraba con rencor su pobre puerta desfigurada –Al parecer estas mejor –Shizuo dejo la bolsa en el suelo para tomar el cigarrillo de sus labios, expulso un poco de humo, a continuación lo tiro y aplasto, quemando así la sagrada alfombra favorita de Izaya.
–Hijo de… –Izaya se encontraba apretando sus puños fuertemente, incluso casi asesina una vez a su empleada por tirar el café en la alfombra SU SAGRADA Y CARISIMA ALFOMBRA, pero tenia que venir un imbécil a quemarla con un puto cigarrillo.
– ¿Necesitas bajar? –Shizuo se aproximo a las escaleras.
– ¿Viniste aquí a molestar? –Estaba tan enojado que sus uñas ya habían atravesado la piel de sus palmas, pero de nada le servía pelear ahora.
–Eso no contesta mi pregunta –Shizuo había hablado con inusual paciencia y eso molestaba más a Izaya.
–Lárgate, no necesito la ayuda de un inútil como tu –Izaya se cruzo como pudo de piernas, sonrió coquetamente y con suaves movimientos con la mano lo corrió como a un perro – ¡Chu!, ¡Chu! Fuera –.
Shizuo se quito las gafas, estaba empezando a desesperarse, las aplasto con una mano intentando controlar su furia desbordante "calma Shizuo, calma" se repetía mentalmente como un mantra, subió las escaleras una a una tranquilamente, Izaya se arrastraba hacia atrás al ritmo de los paso de Shizuo, para cuando Shizuo las había subido todas Izaya casi se había arrastrado hasta la entrada de su habitación, Shizuo se inclino un poco, Izaya se ergio casi como un felino apunto de ser atacado, Shizuo había esbozado una pequeña sonrisa que solo duro unos segundos, en su mente vino la imagen mental de un gato apunto de arañarlo y la comparo con las reacciones de Izaya, el parecido era sorprendente.
–No ataco a personas indefensas, si es que a la gente como tú se le considere como a una persona –Diciendo esto tomo los brazos de Izaya y lo levanto brutamente pero con menos fuerza de lo que Izaya esperaba.
– ¿Acaso te has vuelto loco? –Izaya reía con ironía mientras se dejaba cargar – ¿Estas tomando estupefacientes? O es que fuiste con un psicólogo y esta es tu terapia, por que si es así no pienso ayudarte con tus traumas de la adolescencia – se sostuvo del barandal de la escalera de metal –Mira no se lo que planeas, pero si es un asesinato deberías hacerlo mas rápido, por que no me trago tu amabilidad de mierda.
Shizuo señalo la bolsa que estaba en el suelo –Comida –Izaya miro perplejo a Shizuo – ¿Cómo? –.
Shizuo volvió a señalar la bolsa –Traigo comida –le dio la espalda a Izaya –Úsame como apoyo –Otra vez Izaya estaba mirando anonadado a Shizuo ¿Qué clase de sueño ridículo y grotesco es este?
– ¿Qué esperas? Úsame –Uh eso se escuchaba como una invitación tentadora, sonaba tan mal que no pudo evitar reírse.
– ¿Te estas entregando, Shizu-chan? –Shizuo volteo su rostro sin entender las palabras de Izaya –Nada, voltéate, no quiero ver tu fea cara –Shizuo volvió a mirar hacia al frente, dio un paso cuando sintió el peso de Izaya en su hombro.
–Bien, jodido esclavo, ahora camina –Shizuo sintió la necesidad de golpear a Izaya, pero recordó que por su culpa tenia la pierna partida en dos y desistió, bajaron las escaleras lentamente con Izaya golpeándolo como si fuera un caballo
– ¡Arre Shizu-chan, Arre! –Shizuo se imagino a Izaya asesinado de mil maneras solo para controlar su ira, ignorando su risilla molesta, caminaron hacia la cocina, Shizuo arrastro la silla e Izaya se sentó rápidamente.
No lo iba a aceptar delante de Shizuo, pero estaba totalmente hambriento y le daba pereza cocinar, muy en el fondo estaba agradecido de no tener que golpearse el trasero intentando bajar las escaleras, al fin y al cabo no parecía tan mal plan que Shizuo lo ayudara, es mas así tendría mas tiempo de torturarlo sin ser atacado.
La simple idea lo divertía, un Shizuo usado a su conveniencia era como un jugoso bistec en charola de plata para el, lo más maravilloso era que no habría daños colaterales a su físico, simplemente le chantajearía mostrándole la pierna y la culpa haría lo demás.
Una sonrisa traviesa broto de los labios de Izaya, asustando a Shizuo un poco, dejo la bolsa en la mesa esperando una respuesta de Izaya, pero Izaya estaba mirando a la nada como maniático ¿Qué clase de infortunios le esperarían? Solo Dios sabe que es lo que estaba tramando y con la expresión que sostenía no parecía nada bueno.
– ¡Izaya! –Shizuo golpeo la mesa para atraer su atención, Izaya dejo de sonreír, miro la mesa golpeada y después a Shizuo.
–Hijo de perra me vas a pagar todos los daños de los muebles con intereses –Shizuo metió sus manos a las bolsas del pantalón, dejando ver que le valía una mierda el comentario anterior – ¿Los platos? –Izaya señalo la tarja donde claramente se veían los platos escurridos.
–¡Shizuo, Izaya! –Genial, tenía que llegar el idiota de Shinra.
Shinra se sentó al lado de Izaya, mas emocionado de lo acostumbrado miro los platos que Shizuo había dejado en la mesa, el hecho de que Izaya y Shizuo comieran juntos le parecía totalmente una estupidez, de las cosas que menos se imaginaba esta era una de ellas y hoy se cumplía, pero lo que mas le sorprendía es que no se gritaban, no se estaban golpeando, ¡Izaya todavía respiraba!, no había nada mejor que esto ¡Por primera vez iba hablar con sus tres mejores amigos sin que se mataran el uno al otro!, escuchaba la canción de la alegría en su mente cuando la voz de Shizuo le hizo volver a la tierra.
– ¿A que viniste? –Shinra sonrió, metió la mano a la bolsa de su bata de ella saco unas llaves, una navaja, un celular y una caja de pastillas.
–Se les olvido esto –Shinra volvió a meter sus manos en los bolsillos, Shizuo dejo los palillos que estaba sosteniendo en la mesa, se sentó enfrente a los dos, saco de la bolsa dos pequeñas cajas de bento, cuando la abrió se sorprendieron al ver que se había molestado en ir a comprar el sushi ruso de salmón favorito de Izaya, incluso Shinra estaba sorprendido, los dos observaron a Shizuo ¿Qué rayos le había pasado?
– ¿Qué? Es mi favorito –Shinra se temía lo peor, el conocía el sushi favorito de Izaya por que lo conocía muy bien, Shizuo jamás se había molestado en conocer a Izaya y ahora que se había roto la pierna tenían todo un mes para conocerse, sabia que Shizuo no lo dejaría tirado y que su culpa lo haría encargarse de Izaya, pero el problema estaba en que tal vez los dos fueran mas parecidos de lo que pensó, de repente llego a el la imagen mental de Izaya besando a Shizuo anunciando que serian pareja "¡Asco!" Shinra inmediatamente se deshizo de su imagen mental temiendo por su salud psicológica.
–Ese es el favorito de Izaya –Izaya sonrió tomando uno –Me conoces bien, Shinra –tanto le gustaba que no se molesto en tomar los palillos, comieron silenciosamente por un rato, Shizuo tomaba uno, Izaya otro, Shizuo comía rápidamente el suyo e Izaya hacia lo mismo los dos se miraban hostilmente, de repente el desayuno se había convertido en una competición, incluso Shinra parecía emocionarse, tanto que empezaba a contar los pedazos de sushi que llevaban cada uno.
–Izaya 4, Shizuo 5 –Shinra era el juez, la competición se volvía reñida, solo quedaban tres pedazos, los contrincantes tomaron uno al mismo tiempo, ahora solo quedaba un pedazo, si Shizuo lo tomaba era el vencedor, si Izaya lo tomaba habría un empate, la tensión aumento, Shinra miraba emocionado el pedazo de sushi sobrante, Izaya fue el primero en atacar, Shizuo golpeo su mano fuertemente, Izaya no se dejo vencer, no retiro la mano a pesar de el terrible golpe que acababa de recibir, tomo el sushi con toda su mano, eso era definitivamente asqueroso, pero a Shizuo no le importaba era perder o ganar y el lo haría. Tomo con fuerza la mano de Izaya que sujetaba el pedazo, se miraron con odio unos segundos, Izaya dio su mejor intento para que el sushi no se aplastara, se resistía a la enorme fuerza sobre humana de Shizuo, Shizuo aplasto mas fuerte su mano, Izaya no pudo mas y aplasto el sushi, se sentía asqueroso, los granos de arroz desbordaban de su mano, Shizuo levanto la mano de Izaya, la tomo esta vez de la muñeca y con una presión infernal Izaya aflojo la mano.
Izaya agrando los ojos cuando sintió que le estaban lamiendo la mano, Shinra miraba con horror a Shizuo que succionaba los pedazos de grano que estaban pegados, esto se estaba tornado raro, el concurso de comida se había tornado de un juego de enemigos a algo parecido a un juego erótico, bueno eso es lo que se sentía hasta que Izaya le dio un codazo en la cabeza.
–Eres una bestia asquerosa –sacudió su mano mirándola con asco.
–Por lo menos gane –Shizuo se sentía extrañamente orgulloso de haber ganado, sonreía con el pecho hinchado, tenia la palabra victoria en grabada en su rostro.
– ¡Tengo una idea! –Izaya y Shizuo voltearon a ver a su amigo – ¿Por qué no te quedas a vivir en casa de Izaya mientras se recupera? –los dos miraron sin palabras a el medico el cual tenia las manos alzadas al aire, como si su idea fuera la mas brillante del universo.
– ¿Estas loco? –Shizuo miro a Izaya esperando su respuesta –Opino lo mismo –Shinra se acomodo los lentes.
–Tu secretaria renuncio ¿no es así? –Izaya se recargo un brazo en la mesa –Así es –Afirmo Izaya.
– ¿Entonces como vas a sobrevivir todo un mes tu solo con una pierna enyesada? –Shizuo se quedo callado un rato, si eso era cierto, Izaya estaba solo, el se había fracturado la pierna millones de veces y sabia lo complicado que era todo cuando de desplazarse se refiere.
–Préstame unas malditas muletas y me las veré yo solo –Izaya sonreía coquetamente como siempre, pero en realidad estaba un poco preocupado por dentro.
–Por lo menos, ¿sabes como te lavaras el cuerpo con ese yeso allí? –Shinra señalo su pierna –Dime como y lo sabré –Izaya de encogió de brazos.
–Shizuo –Shizuo contesto con un pequeño – ¿Hm? –Shinra volvía a acomodarse los lentes, puso sus codos sobre la mesa y poso su cabeza en sus manos entrelazadas –Tú ya te has roto la pierna antes ¿no? –Shizuo afirmo moviendo su cabeza – ¡Caso resuelto, el te ayudara!-.
–No puedes decidirlo tu Shinra, esta es mi casa –La sonrisa mas rastrera y falsa de Izaya salía a flote –Pero yo te quitare el yeso –Izaya deshizo su sonrisa.
–Si yo vuelvo y veo que en las horas libres de Shizuo el no te esta cuidando tendrás que quitarte tu mismo el yeso –Izaya sonrió y se puso en la misma pose de Shinra –No hay problema-.
–Solo te recuerdo que si fallas en la fecha al quitártela y no la vuelves a enyesar pronto, corre el riesgo que tu pierna quede mal –Izaya chasqueo la lengua vencido – ¿Estas de acuerdo Shizuo? –Shizuo quedo en silencio un momento –Fue mi culpa, así que acepto mi responsabilidad-.
"Dios, dime que esto es una broma" Izaya poso su mano en la sien, estaba seguro que se iba a arrepentir de su desición.
¡Hola!
Esta vez tarde un poco mas por que es mas largo xD
Como veran Shinra es algo asi como nuestro cupido, un cupido que flechea a fuerzas.
para la estructura del departamento de Izaya me base en su oficina, ya que no se si es su departamento o solo su oficina asi que exprimi mi mente recordando mas o menos como era.
Suzaku Namikaze y OriHarai: ¡Primero que nada muchas gracias por sus comentarios!sobre lo de los besos y los abrazos, bueno no es como si se quisieran mucho, primero que se quieran y ya despues viene lo bueno, recuerden que Izaya no se dejaria asi de facil, por mas Homosexual que se vea.
¡MUCHAS GRACIAS POR LEERLO Y SEGUIRLO!
se los agradesco mucho y espero seguir viendo Reviews en esta historia.
Lo hago con todo mi cariño y dedicación.
