Capitulo 5
El primer día de mierda
Shinra se había ido, un silencio incomodo domino durante unos minutos, con un Izaya mirando a la nada y un Shizuo fumando, en todos esos años de conocerse jamás habían tenido que convivir, jamás se habían dado la tarea de conocerse, todo era "yo te odio, tu me odias, corre que te alcanzo" un ciclo infinito que ahora se rompía oficialmente en la cocina de un malherido Izaya.
– Oye –Shizuo salió de sus pensamientos y miro a Izaya, el cual ahora se veía serio, tan serio que sorprendió un poco a Shizuo.
–No tienes que hacerlo –Esas eran las palabras mas sinceras que habían salido de su boca en mucho tiempo, no era culpa de Shizuo, fue su culpa por no haberse fijado, pero claro nunca admitiría enfrente del rubio que la culpa era suya –Digo, no soportaría vivir bajo el mismo techo que tu –El encanto había desaparecido.
–Es mi culpa, así que lo hare –La tranquilidad con que lo había dicho Shizuo había asustado a Izaya un poco, Shizuo se levanto de la silla y la acomodo –Es hora de irme a trabajar ¿Hay algo en que quieras que te… –Las palabras amables no salían tan fácilmente de los labios de Shizuo.
– ¿Qué te? –La dificultad al decir algo relacionado con servir le fascinaba a Izaya, empezaba a sonreír maquiavélicamente, se cruzo de brazos esperando a que terminara la esperada frase.
–Que te… ayude –La pausa había sido muy larga, Izaya se saboreaba las palabras, las saboreaba plenamente, sabia que el odiaba decir eso, sabia que odiaba tener que decírselas a el, deseaba seguir disfrutando de ello pero había algo que realmente tenia que hacer, no estaría cómodo hasta hacerlo.
–Necesito un baño –Shizuo trago saliva, de todos los pedidos del mundo tenia que ser este, estaba bien con cargarlo, estaba bien con soportarlo, incluso ser golpeado estaba bien, pero verlo desnudo es otra cosa que…
–Obviamente no vas a ayudarme a tallarme, se lo que estas pensando bastardo pervertido –Shizuo suspiro aliviado.
–Dime como hago para que esta cosa de mierda no se moje –Izaya señalo el yeso –Simple solo lo cubres con plástico –Dijo Shizuo el cual miraba a los al redores en busca de algo – ¿Tienes alguna bolsa o algo parecido? –.
–Hay uno en ese cajón –Señalo uno de los cajones de la barrita que estaba al lado de la pequeña estufa, Shizuo inmediatamente camino hacia la barra, abrió el cajón y saco una caja que contenía un plástico que es usualmente para cubrir la comida, camino de nuevo hacia Izaya e inmediatamente se agacho la altura del yeso.
– ¿Qué carajos haces? –Shizuo miro hacia arriba, desde la perspectiva de Izaya se podía como un maldito cachorro haciéndole ojitos al amo y eso que Shizuo no es nada tierno, aun que también se veía un poco… un poco… si lo tomabas en otro sentido parecía que le iba a –Voy a envolverla en plástico, ¿no es obvio? –Bastante obvio para cualquiera menos para alguien tan malpensado como Orihaya Izaya, sabía por que lo iba a hacer pero malpensar esta en la naturaleza del ser retorcido que Izaya era.
Le envolvió la pierna rápidamente, con miles de capas de plástico, se notaba que no pensaba en la ecología, cargo a Izaya dispuesto a llevarlo al baño – ¡Ve, llévame a la tierra prometida esclavo! –Izaya señalo la segunda planta, a continuación se rio como idiota, Shizuo estaba empezando a preguntarse si Izaya realmente estaba cuerdo, pero ni siquiera tenia el derecho de preguntarse cuando el era un jodido loco que se la pasaba destrozando todo lo que había, así que desistió de pensar mucho en el caso, lo llevo hasta el baño que estaba al lado de su habitación, lo dejo en la tasa del baño, tomo una cubeta que estaba debajo del lavabo, la dejo debajo de la regadera volteada haciendo un pequeño banco improvisado, agradeció que tuviera un baño estilo occidental mientras levantaba a Izaya de nuevo y lo dejo en la cubeta.
–Tu haces el trabajo extra –Tomo el shampoo y el jabón de la repisa que tenia colgando de la regadera y se los lanzo, Izaya alcanzo el Shampoo, pero el jabón cayo cerca de él, miro el jabón con rabia y estirándose perezosamente lo recogió.
–Regreso a las 8 –Diciendo esto Shizuo salió del baño, cerro la puerta de este, camino hasta la salida, volvió a colocar la puerta de entrada en su lugar aun que ya no encajara del todo bien en el marco y se fue.
Las siguientes horas sin Shizuo fueron un desastre, con la conmoción a Izaya se le olvido meter la ropa limpia, jamás en sus 21 años de edad, ¡jamás! Había olvidado la ropa, estar con esa bestia le hacia perder la cordura y eso le molestaba, primero se fractura la pierna, después es cargado como nenita por su enemigo, luego le lamen la mano con sushi desparramado y ahora había tenido que brincar desnudo hasta su habitación.
Una vez cambiado con una camisa blanca sin estampados que le quedaba enorme y un short veraniego negro sencillo, se acostó en la cama, dejando la almohada mojada, encendió la pequeña televisión de plasma, cambio los canales indefinidamente hasta que encontró el noticiero, se rio de los mafiosos que habían encerrado, de los cuales había vendido información a la policía, después volvió a cambiar los canales hasta que encontró una película.
Cabe mencionar que Izaya era un aficionado a las películas clásicas, películas como el padrino, casa blanca, el rey león, lo que el viento se llevo, pulp fiction, el bueno, el malo y el feo, Kill bill y en el nombre de la rosa eran sus predilectas, observo por un momento la película hollywoodense de mala calidad, sus parpados empezaban a caer lentamente, tenia aun el control en la mano cuando el sonido de un tiroteo en la película lo arrullo y entonces Izaya se quedo dormido.
Se despertó a eso de las 6 sintiéndose un poco refriado, el maldito teléfono sonaba escandalosamente una y otra vez, pero ni loco iba a bajar las escaleras del infierno para contestar, deseo por un momento que Shizuo estuviera allí para cargarlo, pero después se autocorrigió a si mismo diciéndose que no necesitaba de su ayuda.
Las ultimas dos horas de aburrimiento se las paso viendo animes, se había visto el anime mas gay de deportes en el universo, en el que cada dos malditos segundos tenían que estar semi-desnudos o diciendo cosas homosexuales, el siguiente fue de un uniforme que hablaba, en realidad no le entendía mucho, solo veía mujeres y hombres semi-desnudos llenos de sangre así que solo lo vio por verlo, después se vio uno de unas chicas mágicas típico, su maratón continuo con un interesante anime de unas personas que vivían en un muro para resguardarse de los titanes.
Comió unos chocolates que tenía escondidos en una pequeña cajonera al lado de su cama la cual tenia encima una sencilla lámpara, contaba las horas, estaba desesperado, arto de estar en la cama y no hacer nada, le costaba admitirlo pero la idea de que Shizuo viviera allí por un tiempo no era tan mala, rodo por la cama intentado apaciguar su aburrimiento, busco en la cajonera su celular buscando alguien con quien "jugar", extrañamente no tenia ni una sola persona atractiva para su aburrimiento.
El número de Shizuo era lo único que se veía atrayente.
Se desistió de llamarlo o siquiera de mandarle un mensaje, eso intento, pero que Shizuo contestara una de sus llamadas era tentador, llamo con una sonrisa traviesa en sus labios, giro para dejar que su cabeza colgara un poco fuera de la cama, esperando a que Shizuo contestara la llamada.
– ¿Que quieres cabrón? –La voz de un Shizuo molesto le fascino a Izaya, pero lo que mas le sorprendió es que intuyera que era el, nunca había utilizado ese celular para llamarlo, es más, nunca había sentido la necesidad de llamarlo.
–Hola Shizu-chan, ¿Cómo sabias que era yo? –Shizuo entro a la tienda, tomo una pequeña canastilla y la coloco en su brazo –Tu eres el único que me joderia a esta hora –Camino hacia las bebidas, coloco cuatro latas de cerveza en la canastilla vacía.
– ¿Estas comprando la cena? –Shizuo escucho el tonito en burlón de Izaya, camino un poco mas apresurado por los pasillo hacia las cajas de bento preparados –Nada de bento preparado, esas porquerías me hacen daño –Shizuo refunfuño –Dígame ¿Qué es lo que quiere la princesita? –Izaya volvió a reírse burlonamente Shizuo sintió que iba a romper su decimoquinto celular.
–Así se habla Shizu-chan, tráeme comida, no porquería, nada de ramen instantáneo, nada de cajas de bento –El repertorio de comida seleccionado por Shizuo había sido descartado completamente por Izaya –Hazme un omelet –Shizuo apretó el celular fuertemente causando que unas pequeñas ranuras lo cubrieran
– ¿Acaso soy tu chef personal? –un pequeño silencio inusual en Izaya paso –Sí, creo que es obvio que cuando alguien se rompe una pierna no cocine ¿no crees? –Uh, la culpa llego a las entrañas de Shizuo.
Shizuo sostenía el celular fuertemente, atendiendo cada uno de los malditos antojitos de Izaya, quien mas que alguien que se fracturo la pierna, parecía embarazada caprichosa, para cuando termino de tomar cada caprichito de Izaya tenia la canasta llena de comida y su billetera vacia.
Volvió a tumbar la puerta puesto que no tenía las llaves de la puerta, pero luego recordó que solo la había dejado solo emparejado y que no había necesidad de tirarla.
–Te voy a cobrar la puerta, maldito bastardo –Izaya se encontraba sentado en las escaleras –Ahora, ven aquí y llévame a la cocina esclavo –Izaya se estaba aprovechando de la situación y eso estaba empezando a encabronar a Shizuo el cual dejo las bolsas en el suelo.
– ¿O acaso quieres que muera en el intento? –Alzo la pierna enyesada en el aire como estrategia de chantaje –Tsk… -De mala gana Shizuo camino hacia las escaleras, lo levanto, bajo las escaleras, lo llevo a la cocina, con el pie movió la silla y dejo sentado a Izaya.
Oh, sí, Izaya iba a disfrutar mucho de esto.
¡Hola!
se que este capitulo es un poco tediosos, pero es así para que vean lo que Izaya hace sin Shizuo xD
como veran ahora Izaya se va a aprobechar de la situacion
Muchas gracias por sus comentarios, los proximos capitulos las cosas seran mas rapidas e interesantes
¡Gracias por seguirla historia!
¡Con amor Funi-chan!
