Capitulo 11

Si es que Izaya puede sentir


Estaba sumamente molesto, rabioso se podría decir, mas que ello, unas ganas de matar al jodido monstruo se intensificaban con cada maldito golpe que se daba en las escaleras, en la mesa ¡en todo maldita sea!

Un día, un jodido extremo día había pasado sin el gorila de Shizuo, un día en el cual su dedo gordo del único jodido pie sano fue atacado por diversos muebles, bañarse era un suicidio, comer era un suicidio, subir era literalmente estar muerto, por lo cual solo se limito a estar sentado en el sillón, privado de entretenimiento o actividad "productiva", el era un vago por naturaleza, tenia que salir y despejar sus pulmones mientras veía divertido como espectador las preocupaciones del mundo actual, la desesperación tanto así como la alegría de los humanos que le rodeaban, sentirse como Eris con una manzana dorada en las manos era su hobbie y ahora solo podía estar sentado como una papa vegetando.

Como lo odiaba, realmente lo odiaba, como lo detestaba, lo odiaba con toda su alma, pero lo necesitaba con todo su jodido y miserable cuerpo, realmente estaba cabreado, si volvía a caerse o golpearse su pequeño y sensible dedo, no importa si tenia que arrastrarse como loco por todo Ikebukuro lo iba a golpear, masacrar, picarlo en pedazos para después freírlo y dárselo como almuerzo a los necesitados sin importarle tener que andar en una jodida silla de ruedas, andadera o lo que al puto de Shinra se lo ocurriera.

Y para colmo tenía un hambre atroz, no es como si no cocinara pero ¡Joder! Cocinar con una pierna rota es más que difícil, no tenía ni una sola rebanada de pan para hacer algo sencillo como un Sándwich, ¿Dónde estaba el puto ramen cuando se necesita? Se estaba volviendo más loco de lo que ya estaba y eso era realmente alarmante por que sinceramente no estaba tan cuerdo como para perder otro tornillo, pero, no, no, ¡No! Si lo que quería Shizuo es que le suplicara estaba totalmente equivocado, sonrió para sus adentros con arrogancia, jamás ni aun que estuviera apunto de morir por desnutrición le pediría a Shizuo que regresara, no le daría la satisfacción que era solamente suya, Shizuo es el que debería estar ahora doblegado, arrodillado ante sus pies como un perro, besándole con cuidado la punta de los dedos como si fuera su amo y señor, cocinando para él, viviendo para él, entregándose febrilmente como esclavo. Sonrió de placer, imaginase a Shizuo así era extrañamente excitante, sumamente satisfactorio, era uno de sus mas locos deseos en la lista mas exótica de todas.

Un timbre detuvo sus pensamientos, frunció el seño maldiciendo todo lo existente, pensando mientras con cada brinco mientras sentía que su rodilla dolía ante el peso de soportar todo su cuerpo -a pesar de que este es muy liviano- el plan de asesinato de aquel guardián, que ahora, debe estar vagueando feliz de la vida pues el si tiene su jodida pierna para caminar, deseando por dentro que detrás de aquel sonoro timbre que se repetía una y otra vez de manera exasperante, no fuera otro que el dueño de su desprecio en estos instantes, deseo con todas sus fuerzas que fuera el, implorando, llegando a su puerta, disculpándose, llenarlo de mimos hasta que se hartara y después de una muy fuerte discusión tener algo viviente con que charlar, reírse y burlarse que no fuera el jodido Shinra con sus problemas existenciales de pareja y sus intimidades que no quisiera saber ni imaginar mas sin embargo siempre salía algo indebido sobre Celty de la boca de el loco doctor.

Y así en una batalla interna sobre matar o perdonar por el simple hecho de que realmente tenia hambre, sus expectativas o mejor dicho esperanzas aun que él negara el hecho de tener algo parecido, se vieron arruinadas por el mismo doctor loco, hizo una seña de molestia, se alejo de la puerta mas sin embargo la dejo abierta dejando pasar al chiflado doctor pese a su mal humor.

– ¿Y bien? –El silencio fue roto por Shinra, que se sentó en un sofá, esperando a que su lento amigo se sentara frente a él.

–Me abandono el muy bastardo –suspiro mientras sentía que sus posaderas caían suavemente en el sofá, sintiendo un alivio reconfortante que nunca pensó que un viejo sofá pudiera aportar.

–Supongo que no mides tus palabras cuando se trata de Shizuo –sonrió Shinra divertido, usualmente Izaya no era mal hablado, usualmente.

–Sinceramente, ¿hay que medirse cuando se habla de un ser inhumano? Supongo que no hay reglas en la moral para eso, derechos humanos no me va a joder si le digo marica a el gorila, claro que no es ofensa contra ningún otro homosexual, oh, claro que no, el apetito sexual humano no es de mi interés –se encogió de hombros mientras sonreía, si su pierna estuviera sana seguro ahora estuviera cruzada, en juego con aquella sonrisa maliciosa, mientras suavemente deja sus brazos recargados detrás de su espalda, como si estuviera en un ring preparándose para la batalla, relajados moviéndose suavemente al compas del ritmo de su voz.

–No sabia que tenias moral, tu ser inmortal –Shinra escupió con sarcasmo para después posar sus codos sobre las rodillas, entre cruzo los dedos para estar en una posición mas cómoda, preparándose para una buena charla.

–Es cuestión más bien, de estética, es mi ética por así decirlo, como tú tienes la tuya. Gracias por el cumplido– no quería profundizar el tema, más que nada por que no tenía sentido decir lo que para el era estético, por que sabia sin duda que sus estándares eran más retorcidos que bellos.

– ¿Hay una razón en especial por la cual se fue? –El doctor retomo la charla

– ¿Debería haber una razón para que el bastardo se moleste? Esta en su naturaleza, en su ADN de subnormal –dijo Izaya con indiferencia.

– ¡Oh...! ¡Ya se! –Shinra golpeo la palma de su mano como si al el le viniera la resolución de una reflexión que tardo años en notar –sencillamente lo trataste como esclavo –.

Dio justo en el clavo.

–Es por eso que escapó, si es por eso sinceramente te recomiendo que le pidas perdón, por que si no… –una filosa navaja dejo sin habla a un temeroso Shinra, que trago saliva para retomarla frase –te mataras en las escaleras.

–Gracias por tu consideración – se llevo una mano al pecho y a continuación una mirada gélida fue enviada a Shinra –pero prefiero mil veces ser desangrado hasta morir, que pedirle perdón a el jodido bastardo.

–Últimamente se dan apodos cariñosos –Shinra se ajusto los lentes sonriendo divertido.

–Me estas jodiendo ¿No es así? –Izaya trataba de contenerse.

–Es divertido porque se que si tratas de matarme, tendrás que ir a hacer fila al medico, y se que eso no agrada, así que no te conviene, ¿no? –Shinra sonrió maliciosamente, Izaya chaqueo la lengua. –Pero no miento–hizo una pausa breve pero contundente –El te dice cabrón, tu le dices bastardo dime ¿lo haces realmente con rencor? Por que sinceramente parece más un apodo entre amigos.

–Si no tuviera un yeso en mi pierna, ya tuvieras mi navaja cortando tu cuello.

–Estoy consiente de eso –Shinra movió de arriba hacia abajo su cabeza dándole la razón– ¡vamos tu sabes que te agrada, admítelo!

– ¿Que ganas haciendo esto Shinra? –Izaya pasó lentamente sus codos a sus piernas, imitando la pose de su compañero de enfrente.

–Si pudiera conversar con mis mejores amigos sin que se maten seria bastante agradable ¿sabes?

–Estas demente ¿Sabes?

–No más que tú –un suspiro exagerado salió de los labios del doctor –además, tienes cierta cosa de Celty, que me gustaría que olvidaras.

Una sonrisa maliciosa junto con un chasquido salió de sus labios, acercando su rostro más a la dirección del doctor, como si estuviera viendo a su presa.

– ¿Así que lo sabias? –era más que obvia la respuesta pero aun así era entretenido ver a el doctor con seriedad en sus facciones – ¿Crees que Shizuo es el mesías que hará redimir mis pecados?, realmente salir con creaturas mitológicas te esta haciendo perder los estribos –su sonrisa juguetona trato de cambiar a una expresión de asco, aun que muy en el fondo no fuera asqueroso del todo

–Tu sabes que se parecen en muchas cosas –Ahora Izaya volvía a carcajearse.

–Y dices que yo soy el demente, solo el odio nos une, Shi-chan –Shinra parecía querer rezongar en contra de aquel argumento y el horrible sobrenombre que le acababa de dar pero Izaya evito que hablara –Y sabes que tener los mismos gustos gastronómicos no nos une Shi-chan.

–Si no te agradara, no sabrías nada de el, se que sabes mas de Shizuo de lo que yo se.

– ¿Estas drogado?, estas tomando algo que te esta matando las pocas neuronas que tienes, si es así déjalo y lárgate.

Shinra los conocía como la palma de su mano, si estaba muy loco, zafado y todo lo que Izaya le profesará, pero a Shinra no lo engañaban esos dos, sobre todo desde el día en que Celty le comento lo de la chica fujoshi había dicho, lo analizo miles de veces, hizo un diagrama en su mente, leyó libros sobre psicología y emociones exageradamente -mas por aburrimiento cuando no estaba su amada mas que por su duda- solo para concluir en algo: Que la teoría de la chica loca era una realidad del día al día, en verdad tenia lógica (aun que no la pareciera). Pasado unos días del cierre de aquella clínica a la que apoyo, supo inmediatamente, después de saber el paradero de la dueña claro esta, que esa cabeza estaba en las manos de su mejor amigo, pero en realidad no le importaba. Hasta que supo que las cosas extrañas que sucedían podían hacer que Celty la encontrará y eso no era bueno para el.

Entonces después de esas palabras ideo un plan, un plan infalible y secreto que era perverso pero ayudaría a la humanidad, mas a Ikebukuro en su infraestructura que a la humanidad pero por lo menos los impuestos no les saldrían tan caros. La cosa era de que Shizuo distrajera a Izaya de hacer algo con la cabeza de su amada, y en su plan no había fallos, solo era hacerle de Cupido aun que la idea le aterrara profundamente mas por asco que por otra cosa, pero era algo fundamental para su felicidad- y el de su amada- dejar atrás las cabezas del ayer, nótese la referencia, para vivir el presente.

–Si no me dices, tendrás que acudir a otro medico a que te enyese la jodida pierna –Shinra termino con una sencilla pero efectiva amenaza.

– ¿Eso es una amenaza? –esta conversación se tornaba divertida.

– ¿Acaso te suena a una invitación al té? –Shinra podía ser tan astuto como infantil cuando se requería.

–Has caído bajo Shinra –Izaya estaba totalmente emocionado, le encantaba ver que sacara esa parte que solo los pacientes de Shinra podían sacar de él, el era, después de todo, un medico ilegal.

–Oh, tu sabes mejor que nadie que tengo experiencia Izaya, con pacientes tan difíciles como tu, todos los días –Izaya se emociono aun mas, después de esas palabras de su autoproclamado "mejor amigo".

–Bien, te dejare interrogarme doctor Shinra, medico cirujano plástico psiquiatra ilegal –soltó con burla para acostarse en el cómodo sillón, imitando a los pacientes de los psicólogos de las películas holliwodenses, puso sus manos sobre su cabeza y cerro los ojos esperando la ridiculeces que seguro el loco de Shinra le iba a soltar.

–Bien, ¿Comida favorita de Shizuo? –empezó la sesión con una pregunta básica.

–Tsk… ¿Como quieres que sepa eso? –evadió Izaya.

–Has un esfuerzo por tu pierna –Amenazo Shinra.

–El sushi de salmón es su favorito, pero en realidad no tiene tanto así una comida favorita, come lo que sea que este en el plato mientras no tenga picante, odia el picante, realmente lo odia –la respuesta había salido tan natural que fue hasta que termino de hablar que se dio cuenta de lo que había dicho.

– ¿Como lo sabes?, sabia lo del salmón pero no lo de la comida picante –una sonrisa misteriosamente traviesa y sádica atravesó los labios de Izaya.

–Digamos que un día accidentalmente mientras comíamos le vacié media botella de salsa de sirracha en su curry –hizo una pequeña pausa solo para soltar un traviesa risilla –lo demás lo se por una pequeña experimentación con varios tipos de salsa a mayor o menor grado –Shinra sintió pena por Shizuo cuando veía en el rostro de Izaya una expresión sádica y no quiso preguntar como reaccionaba Shizuo cuando el picante llegaba a su paladar.

– ¿Dulce favorito? –continuo Shinra aun asustado por la expresión de su paciente.

–Le encantan los dulces, le gustan los dulces fríos de leche como natillas y esas cosas pequeñas que se guardas en el refrigerador, en especial es adicto a los flanes de vainilla, no puede ir a trabajar sin consumir aun que sea la mitad de uno. Odia que se los coman sin permiso, tanto así que le pone inocentemente su nombre a los envases, pobre idiota –Izaya recordó aquel glorioso día en donde se comió el flan que con cuidado Shizuo había puesto en el fondo del frigorífico, desatando así, la rabia del rubio, era tan divertido verlo hacer berrinche por sus dulces que se dedicaba a consumir solo los que tenían su etiqueta.

– ¿Y enserio dices que no lo conoces? –Shinra se podía imaginar la barbárica pelea de Izaya contra Shizuo por los flanes, sonrió divertido por la idea.

–Soy un informante, de eso vivo –. La observación de las personas era su trabajo, vender información era lo que hacia, por favor no seria raro si conociera toda su vida de arriba abajo, con tal de obtener un buen dinero y una buena distracción.

– ¿Pasatiempo preferido? –prosiguió.

–No se, al parecer ir a beber en las tardes en los fines de semana es su pasatiempo, además de doblar su ropa y plancharla como un jodido imbécil, se la pasa horas guardándola delicadamente en su maleta, como si fuera de cristal el maldito traje, creo que esa es la razón por la que se encabrona cada vez que la desgarro –se estiro perezosamente y volvió a colocar los brazos detrás de la cabeza.

–Deberías admitir que realmente te agrada.

–Ya te eh dicho que es solo diversión –aclaro Izaya.

–Siempre sonríes cuando hablas de Shizuo –Esto le quito la sonrisa de los labios a Izaya.

–No se a que te refieres, simplemente hacerlo infeliz es mi placer –diciendo esto saco con rapidez la navaja que antes había estado a punto de cortar a Shinra y le sonrió como si fuera algún objeto preciado.

–Enserio Izaya, a veces creo que eres el peor ser humano en la tierra –Shinra se coloco los lentes y lo miro con burla mientras que el otro guardaba su navaja en el bolsillo de su chaqueta –Gracias por el cumplido – bajo las manos de su cabeza y se sentó normalmente de nuevo –ni loco, mas de lo que estoy claro, me disculpare si es lo que quieres.

–Entonces planeas morir mientras subes las escaleras –Soltó Shinra.

–Por lo menos moriré con dignidad –se encogió de brazos demostrando que le daba poca importancia.

–Entonces muérete de hambre –Izaya observo con seriedad a el loco doctor, tenia razón, inesperadamente la comida de Shizuo era increíblemente deliciosa e Izaya no comía cualquier cosa, era tan quisquilloso que solo le gustaba consumir ciertos productos, el sushi ruso no vendía comida a domicilio, tendría que pedir comida rápida y no le agradaba del todo tanta comida grasosa. Shizuo podría ser el monstruo mas pesado y estúpido de Ikebukuro, pero aun así se había ganado su estomago, asiendo que su presencia no fuera, tal vez no placentera pero si soportable. –No voy a disculparme –Aun así su orgullo era mas grande que su estomago.

–No tienes que hacerlo –Shinra saco de su bata su celular.

– ¿Qué diablos estas haciendo? –sin responder empezó a mover sus dedos a un ritmo lento, después de encontrar el numero deseado solo apretó un botón de su celular y entonces sonó el característico sonido que puso de nervios a Izaya, Shinra poso su celular en su oreja derecha mientras que expectante lo observaba Izaya, cuando Shinra sonrió supo que realmente el bastardo de Shizu-chan había contestado.

– ¡Shizuo! ¡Maldito! ¡¿Qué te dije sobre cuidar al niño?! –Shizuo se aparto el celular ensordecido por los gritos de Shinra. –Resulta que tu niño es un mimado de mierda que no sabe ni cambiarse el pañal –una vez dicho esto, para evitar una sordera innecesaria volvió a apartar su celular de su oreja.

– ¡Pues por eso debes cuidarlo, el niño se cayo de las escaleras y ahora esta llorando, necesita que su mami lo consienta! –Shizuo no pudo evitar soltar una carcajada. Izaya ya había sacado su navaja de nuevo– ¿Me estas jodiendo no?

–Sobre lo de llorar no, pero lo de caerse si. Casi muere en las escaleras por tu culpa –Shinra esquivo un golpe de Izaya el cual repentinamente había cambiado de sillón y trataba de matar a su "mejor amigo".


¡Hola!

Lamento mucho dejar tanto tiempo sin actualizar u.u es que sencillamente tarde mucho para terminar el capitulo y mas aparte me dio mis "lapsus brutus escritoris" bueno se trata de una pequeña depresión conocida también por el nombre de "mi fic es una bazofia deforme" pero los ánimos regresaron de nuevo, espero mas que nada sus reviews enserio los ansió los amo y los espero cada día desde que me hice esta cuenta xD

si les gusto por favor comenten, si no pues también espero sus criticas para saber en que mejorar.

Este capitulo me divertí mucho por que sencillamente amo a Shinra xD y quiero transmitirles su poca cordura pero también su forma de "ayudar al prójimo" es de mis personajes favoritos después de Shizuo e Izaya

¡Los amo muchooo!

Con cariño Funi-chan -inserte corazón aquí-