Capitulo 13

Es solo una noche más.


Sostuvo brutalmente la camisa de Izaya, obligandolo a fijar sus ojos en los suyos en un silencio sepulcral, quedaron en esta posición por algunos segundos; sus rostros tan cerca que sentían el aliento del otro rosando sus labios de manera seductora, el compás de su respiración sincronizada, volviéndose agitada por la ira u otras cosas que Izaya no deseaba admitir.

¿Qué es lo que quería el bastardo de Shizuo? ¿Quería quedarse en su casa a la fuerza?, ya le había dado su jodida explicación, no quería verlo, lo odiaba; ¿le habrían quitado la casa por no pagar el mes y por eso quería quedarse? De ser eso sería bastante gracioso ver a un monstruo vagabundo, pero era obvio que no era esa su razón; tal vez… ¿quería realmente cuidarlo?, ¿Por qué carajos lo cuidaría? Ese maldito monstruo le está comiendo el cerebro, no piensa con claridad, más que nada claridad por que la cordura lo abandono hace mucho.

–¿Qué quieres de mi Shizuo? –Tomo su brazo y después tomo un profundo respiro tratando de tranquilizarse –¡¿Qué carajos quieres de mi Shizuo?! –su sonrisa fingida se volvió de nuevo en iracunda, su tacto convirtiéndose en doloroso.

–¡¿Quieres saber?! –Shizuo volvió a acercar el rostro de Izaya al suyo sin si quiera razonar lo que estaba a punto de hacer, acerco sus labios al oído de Izaya murmurando sensualmente –a ti, maldito cabrón –estuvo a punto de morder la oreja de Izaya, cegado por la excitación que le provocaba el palpitar del corazón de Izaya y su agitada respiración, solo reprimida por un Izaya encabronado el cual con todo el uso de su peso lo empujo directamente al suelo de su habitación, cayo dolorosamente de rodillas encima de un desubicado Shizuo, se incorporo sentándose sobre Shizuo, en ese momento supo que la había cagado.

–¿Eso es lo que quieres de mi?, ¿a mí? – sonrió maliciosamente y lo tomo de la camisa –estas drogado ¿verdad? –hizo una pausa, casi esperando una respuesta, anhelando que esa fuera la razón, mas el silencio le respondió que era todo lo contrario –carajo, no estás drogado –lo soto sin cuidado –te volviste loco, eso es lo que pasa ¿no?, te lavo el cerebro ese jodido doctor de mierda –empezó a reír nerviosamente.

Shizuo no respondía solo lo observaba de aquella manera, tranquila y sin expresión, no sabía que estaba pensando Izaya no sabía lo que estaba pasando.

–Izaya… yo… –antes de que continuara Izaya alzo su puño y con enorme impulso le golpeo el rostro –no me jodas Shizuo, desde el jodido momento en el que mi respiración cruzo está podrida tierra me has odiado, desde el jodido momento en el que vi tu putrefacta cara de mierda me has odiado con toda tu puta vida, eso es lo que siempre has hecho ¿Qué cambio?, solo unos días de mierda junto a mi ¿y es todo?, ¿Qué clase de mierda es lo que te cambio? ¿Por qué carajos ahora?–pauso para esperar nuevamente una respuesta, pero Shizuo seguía sin darle alguna, volvió a darle un puñetazo en el rostro –creo que no me exprese claramente ¿no?, ¡Qué! –volvió a golpearle –¡clase! –otro puñetazo –¡de mierda! –y después de acentuar la mierda volvió a golpearle –¡te cambio! –esta vez se impulso con más fuerza y lo golpeo sonoramente dejándole una herida sangrante, satisfecho con su descarga alejo sus manos y trato de calmar su respiración, empuño sus ojos con rabia. Como lo odiaba, realmente lo odiaba; su corazón a mil por hora tratando de refrenar la frase anterior "a ti", a ti tu puta madre, ¡carajo!, ¡carajo!, ¡carajo y mil veces carajo!

–No me creerás si te digo –Izaya volvió a bajar su rostro y se encontró a Shizuo sonriendo –¿después de la mierda que te dije solo te quejaras de eso? –Izaya se quedo pasmado sin entender –¿no me vas a matar?, soy la jodida razón de tu amargura y simplemente me pides explicaciones, ¿sabes que es lo que me das a entender? –Izaya sigue sin entender y Shizuo casi se carcajea –esta es la razón ¿sabes lo jodidamente tierno que te vez ahora?

Izaya llego a una conclusión, Shizuo se volvió loco, esa era la única explicación –estás loco –Shizuo rio por lo bajo de manera encantadora –tal vez –¿Qué rayos le pasaba? De repente estaba tirándolo de la camisa mirándolo con odio y de un momento para otro estaba sonriéndole como un idiota. Estaba a punto de estallar de le ira odiaba esa maldita risita, esos labios curveándose sensualmente llamándolo a inclinarse sobre ellos, odiaba ese maldito rubio teñido, esa cabellera suave que pocas veces podía tocar; quería matarlo, lo quería en su colección a su lado para siempre como trofeo, lo llevaría a que le hicieran una maldita disección sin importarle el precio, tocaría eso jodido cabello cuando quisiera y lo miraría sin tener que espiarlo mientras dormía por las noches, eso iba a hacer.

Saco su navaja y la elevo con sus manos temblando nerviosamente, sus ojos fuera de órbita, lo haría lo mataría hoy y jamás tendría que volver a sentirse diferente, jamás volvería a tener esos sentimientos inútiles, ni volvería a tenerle miedo, o envidia, o cariño u obsesión, eso es lo que haría; Shizuo cerró sus ojos sabiendo de alguna manera que eso pasaría, ¿cerro sus ojos?, ¿realmente lo dejaría de esa manera?, ¿lo dejaría matarlo si quisiera?

¡PUM!

El sonido de la navaja contra la madera del piso obligo a que Shizuo abriera sus ojos, se sorprendió de la cercanía del rostro de Izaya, bajo sus ojos y poso su vista a la navaja cercana a su piel para volver sus ojos hacia Izaya, su rostro rojo, sus ojos expresando angustia e impotencia, una angustia que parecía querer expresarse en gotas en sus ojos oscuros, se sentía tan confundido, era su oportunidad, de las que pocas habría en su futuro, ¿realmente quería matarlo?, ¿realmente su vida sería mejor sin él? Lo más probable es que sería mejor sin él, sin esa maldita obsesión consumiendo toda su vida, consumiendo su alma poco a poco, hasta ser devorada por el monstruo que ahora cohibido lo observa, sin saber que hacer al ver aquellas gotitas que salían de sus ojos.

¿Llorar?, ¿son estas lagrimas? Izaya no lloraba, ni en la muerte de su madre, ni en cuando su padre se fue, ni cuando la dulzura de su abuela lo hacía sentir tranquilo, ni siquiera cuando lo herían, el estaba muerto por dentro, muerto en sentidos inimaginables, no necesitaba amigos, no necesitaba a nadie a su lado, no necesitaba a sus hermanas y cuando deseaba acercarse a alguien este salía herido por sí mismo, el los hería y los destruía, viéndolos desde lejos, viendo como se unían, viendo como esa dulce mujer, la única que el mas o menos apreciaba era llevada lejos por un chiquillo que deseaba ser un héroe. Jamás lloraba era estúpido, era increíble, era imposible para él. En su impotencia con sus lagrimas aun brotando golpeo a Shizuo, una y otra vez.

–¡Basta! –Shizuo retuvo los brazos de un Izaya tembloroso ¿tembloroso? Jamás pensó que podría sostener a Izaya de manera tierna y aun así, allí está el, tratando de calmar sus lagrimas, tratando de calmar el pesar que el sin querer había causado, se levanto suavemente del suelo, la comisura de sus labios sangrando, abrazo suavemente al hombre que tenia encima de él, que lo había golpeado y que estaba llorando inmensurablemente, acaricio su cabello, como cuando calmaba a su hermanito de las pesadillas, tratando de espantarlas con una suave caricia –todo va a estar bien cabrón –unas palmaditas en la espalda intentaban frenar sus lagrimas.

–Jodete –le respondió entre sollozos, hundió por instinto o más que nada por la calidez su rostro en el cuello de Shizuo, carajo todo era tan cursi y tan estúpido, Shizuo acariciando su espalda como si fuera un maldito niño e Izaya juraba que no era un puto niño, pero aun así se dejo, sus lagrimas fluyendo como locas sin saber cómo carajos pararlas, no quería llorar era asqueroso tener que soportar la maldita mucosidad que salía ahora mismo de su nariz era repulsivo sin duda. Shizuo deposito un pequeño beso en su cabeza, Izaya alzo el rostro con una expresión indescriptible –me estas jodiendo verdad –Shizuo sonrió con dulzura ¿dulzura?, enserio ¿qué rayos les pasaba?

–Todavía no, pero si te dejaras tal vez… –Izaya blanqueo sus ojos ¿ahora tendría que soportar a un Shizuo caliente? Mierda que día más raro, le dio otro puñetazo como respuesta y le daría otro si Shizuo no le hubiera respondido, Shizuo hizo rodar a Izaya, quedando encima de él, levanto su puño como si fuera a golpear a Izaya, bajo su rostro hasta el de Izaya y lentamente deposito un suave beso a Izaya, no uno salvaje ni uno pasional, un simple beso dulce, el más dulce que Izaya ha tenido en sus jodida vida, trato de no corresponder, trato de no seguir hasta que hizo entrada la lengua de Shizuo, infiltrándose en su boca, en un vaivén lento que dejaba a Izaya sin respiración "a la mierda con la cordura". Izaya enruedo sus brazos en el fuerte cuello de Shizuo posando una mano en su suave cabello que muchas veces deseo arrancar desde el cuero cabelludo, incitando a que Shizuo entrara mas su lengua a lugares inexplorados, Shizuo con gusto siguió los deseos de Izaya por primera vez en su vida empezando a comerse sus labios y toda esa cavidad asquerosamente deliciosa y caliente que llamaban boca. Izaya gemía, sus gemidos ahogados en los labios del otro, rozando deliciosamente su trasero contra la dura hombría de Shizuo.

–¡Carajo! deja de hacer eso –Shizuo se aparta de Izaya dejando al otro totalmente insatisfecho

–¿Qué? –Shizuo gruño irritado, apunto al trasero de Izaya –eso –Izaya sonrió traviesamente

–pensé que te gustaba – y diciendo esto volvió a rozar su trasero contra la dureza.

–¡Carajo me encanta pero déjalo! –Izaya rio coquetamente –¿Por qué debería? –Shizuo volvió a acercarse al rostro de Izaya y mordió levemente su oreja –porque me da ganas de desnudarte –vaya eso sonaba tentador, Izaya volvió a restregarse dándole permiso de hacer lo que quisiera por primera vez en su vida.

La ropa caía por todos lados mientras que Shizuo cargaba a Izaya hacia la cama, Izaya enredando sus piernas en sus caderas, mirándose con intensidad mas allá del odio, una pasión que desbordaba de esa tensión que jamás había salido a flote. Una vez en la cama con dificultad y una pierna rota herida salió disparado hacia el otro lado de la habitación el bóxer junto con la bermuda de Izaya, dejándolo en una esplendida desnudes que Shizuo jamás hubiera imaginado, observo maravillado cada pedazo de piel pálida de Izaya, haciendo que el amigo de abajo se hinchara un poco más de lo previsto.

–¿Solo vas a mirar? Carajo has algo –Shizuo salió de su estado de trance, beso salvajemente a Izaya, sintiendo cada dulce roce de lenguas como algo único y después fue tentado a saborear toda esa piel que lo llamaba, saboreando primeramente sus labios para seguir un camino que dejaba un pequeño rastro, del cuello hasta descender en esos hermosos pezones rosados, de esos pezones al hermoso ombligo, descendiendo lentamente al vientre y del vientre a una de esas largas piernas que de alguna manera se veían tan tentadoras, succiono la blanquecina piel dejando un chupetón y sin pudor se dirigió a el objetivo, situando su lengua solo en la punta, Izaya estremeciéndose en sus labios, bajo lentamente, Izaya curveándose ante el placer, sus manos viajando hasta los cabellos de Shizuo, obligándolo a bajar y subir al ritmo que él deseaba, la respiración agitada, Shizuo continuo hasta que Izaya estuviera a punto de explotar.

–¿Ahora qué diablos se supone que haga? –Izaya abrió los ojos enojado –¿No sabes cómo carajos continuar?

–Lamento anunciarte que nunca en mi jodida vida lo he hecho con un hombre –Izaya rodo los ojos, debió haberlo imaginado, se sentó rápidamente, jalo a Shizuo invitándolo a que se acercara, tomo su mano y mirándolo fijamente a los ojos lamio dos de sus dedos, se puso en cuatro mostrándole al rostro de Shizuo descaradamente su trasero y procedió a hacer un ejemplo lamiendo sus los suyo e introduciendo uno de ellos en aquella estrada que no parecía ser creada para ello, Shizuo trago saliva, quito bruscamente los dedos de Izaya e introdujo los suyos, sin saber muy bien qué hacer imito los movimientos que Izaya había hecho y por propia deducción cuando sintió que estaba más "listo" tomo su hombría.

–¿estás seguro de esto? –Shizuo introdujo una insignificante parte de ella – ¿crees que lo estoy? –ni siquiera Shizuo estaba seguro de lo que hacia así que simplemente procedió suavemente tratando de entrar en aquel ajustado lugar eh Izaya retorciéndose, el dolor mezclándose con el placer o era solo dolor no estaba seguro de nada cuando Shizuo era lo que estaba involucrado, una vez que estaba todo dentro de Izaya le pidió que se volteara, ni de broma le dejaría ver su rostro así que el mismo empezó a moverse para no escuchar la voz de Shizuo, Shizuo puso sus manos en las caderas de Izaya tratando de que no se moviera, quería verlo carajo.

–Voltéate –Izaya simplemente rio amargamente –¿Qué se siente hacerlo con alguien a quien odias? –se volteo lentamente aun con su maldita sonrisa, como si lo que estaba diciendo fuera la mayor verdad del mundo –Y si no te odio ¿qué pensarías? –.

–Que estas mintiendo –lo observo directamente a los ojos –y sin no te estoy mintiendo ¿Qué harías? –.

–Tal vez no me dejaría follar –Shizuo miro irritado a Izaya –No te amo –.

–¿Cómo has dicho? –miro perplejo a Shizuo –si estamos jugando a mentirnos entonces te diré que realmente te odio, que te detesto con toda mi alma, que no eh disfrutado estoy días de mierda que pase contigo, porque realmente te odio, no te conozco, no me gusta cuando te vez lindo con toda tu mierda de el rey león porque no, sinceramente, no te vez nada adorable y detesto cocinar para ti, detesto cuando actúas como niño mimado, detesto tener que cuidarte, y detesto estar cerca de ti, detesto regresar temprano de mi trabajo aun cuando me habían invitado unas copas, para ver tu detestable rostro–.

Izaya no evita sonreír nerviosamente –¡¿Qué?! –Shizuo se rasca la nuca con desesperación y un poco de vergüenza –¿es una clase de confesión o algo así Shizu-chan? –aparta su rostro queriendo tomar un maldito cigarro, ¿Por qué carajos tiro sus cigarros? A –Oh mierda, eso fue asquerosamente cursi –se tapo el rostro con sus manos –¡eso fue tan jodidamente cursi!, han sido solo dos malditas semanas ¿estás loco? Estas jodidamente loco tu solo has estado conmigo dos jodidas semanas y yo te eh estado persiguiendo toda tu maldita vida y… –oh, dejo salir algo muy personal.

–Pft… ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA! –a la mierda su puto argumento, carajo no debió haber hablado y debió de haberse dejado follar y todo hubiera terminado, se sentía avergonzado y tenía el maldito pene de Shizuo insertado en medio de sus nalgas, no había manera de huir cuando un monstruo te había tomado de las caderas y te tenia acorralado en ese maldito pedazo de carne, por primera vez había dicho algo honestamente, se lo permitió solo esa noche, solo esa noche le diría todo, le contaría todo lo que su cerebro había almacenado durante años.

–No estoy obsesionado contigo –Shizuo quedo en silencio –te detesto, te odio con todas mis fuerzas, no te sigo todas las jodidas noches en las que nos encontramos, no escapo de ti, no me da ganas de asesinarte cuando te encuentras con chicas, nuestros encuentros son premeditados, no te espió mientras duermes en las noches, no planeo tu asesinato y después no me arrepiento, puedo vivir sin tu existencia, eso es un hecho, tu existencia no es la razón por la cual regrese, no lo es, no camino pensando en ti y no me sorprendo cuando te encuentro accidentalmente. Oh… como te odio –.

Shizuo se quedo sin habla, no sabía que decir, sabía que no estaba loco cuando sentía que alguien lo observaba por las noches, ya sabía de alguna manera que era Izaya, sin saber bien que hacer beso a Izaya, y retomo lo que estaban haciendo, con suavidad embistiendo a Izaya aumentando poco a poco la intensidad, Izaya tratando de sujetar algo, aruñando las sabanas hasta que Shizuo tomo sus brazos y los poso en su nuca, e inmediatamente sintió las uñas de Izaya encajándose en su espalda, dejándole una sensación maravillosa, se estaba volviendo masoquista, esa era su conclusión.

El ritmo de sus corazones seguía el ritmo de sus embestidas, se miraron a los ojos, Izaya tratando de evitar sus gemidos, Shizuo ocupado en observar sus labios, se inclino para besarlos lentamente, disfrutando la sensación, carajo quería mas. Izaya envolvió sus piernas en la cadera de Izaya reclamando más velocidad, cosa que de inmediato fue complacida, espasmos de placer recorriendo su espalda, sus gemidos siendo tragados por un salvaje beso salado, como toda su estúpida relación sin sentido; se dejo llevar por el placer de las embestidas y finalmente llego al orgasmo después de que Shizuo llegara al suyo, Shizuo termino por recostarse a encima cansado, su cabeza en su pecho escuchando el estrepitoso ritmo del corazón de Izaya, tratando de calmar su respiración inhalo y exhalo, un último beso a Izaya para proceder a apartar su hombría de la entrada de Izaya, se recostó a su lado sintiendo los parpados pesados al igual que Izaya.

Y entonces se entregaron a los brazos de Morfeo.


¡Hola!

Milenios, milenios me ha costado este capitulo y puedo decir que estoy altamente satisfecha. Oh... si la jugosa victoria jajaja xD

Después de un tiempo de reflexión en la playa, un viaje para encontrase a si mismo durante una semana muy satisfactoria y media botella de whisky y ron con especies

¡CHAN CHAN! el capitulo ha salido a flote.

bueno espero que les agrade el capitulo, realmente me esmere mucho en él, estaba muy pero muy inspirada cuando lo hice y bueno pues se me salio lo cursi gracias a una cancion justo en el momento de la confesion. hay sentimientos muy fuertes es estas letras que yo misma sentí cuando las escribí y pues la parte erótica espero que sea de su agrado ¡SI LO HICIERON! ¡DESPUES DE 13 CAPITULOS! xDD no soy buena para ese tipo de descripciones y en realidad no es una parte muy larga pero es en lo que se basa este capitulo.

lamento anunciarles que estamos en el climax de la historia, les aprecio todos sus comentarios y sus ánimos, las amo por seguir mi historia.

Con mucho amor y gratitud:

¡Funi-chan!