hola gente.

esta es mi primera historia de Sakura Card Captor y espero les guste la idea, se me acaba de ocurrir hace poco y espero les atraiga lo suficiente para continuarla.

aquí los chicos son un poco mayores que en la serie y probablemente la forma en que capturen la mayoría de las cartas va ser diferente, casi todos menos los guardianes van a tener un cambio de rol para que comprendan el asunto un poco y se hagan la idea.

quiero recordarles que Sakura Card Captor no me pertenece y solo esta loca historia salida de mi mente es mia ademas de uno que otro personaje nuevo que tenga que inventar para hacer la historia mas interesante.

aqui algunos datos que les pueden interesar...

-...tengo un elefante azul...-dialogo de los personajes

-..."mentiras no tengo un elefante es un oso pero espero no noten la diferencia"...-pensamientos

OoOoOoO cambio de escena

en capítulos anteriores...

-¡NO ES MI NOVIA!-

-¿Quién no es novia de mi mejor amigo?-

-oh Eriol-kun estaba hablando con mi hermanito de su nueva novia, era muy linda de pelo castaño y ojos verdes-

-¿hablas de Kinomoto Ying Fa-san?-

-así que se llama Ying Fa-

-si aunque prefiere que le digan Sakura-

-es muy linda deberías llevarla a casa Syao-chan-

-no me llames así y ella no es mi novia-

-no te preocupes Fuutie-san yo lo convenceré para que ustedes conozcan más de su novia-

-tú también bastardo-

-arigato Eriol-kun-

Sonrió al ver como ahora habían mas en contra de el castaño y suspiro pensando en que tal vez no alcanzara la comida.

disfruten del capitulo de hoy...

segundo capitulo: problemas de amor

Furia, Ira, enojo, molestia, ganas de matar a alguien, deseos de gritar, aun más furia y enojo.

Eso era lo que pasaba por su cabeza mientras sostenía una nueva carta en sus manos que parecía a un lobo con el pelaje puntiagudo, llevaba escrito en la parte baja la palabra "trueno" y era la causante de el apagón ocasionado hace una hora.

Levanto la mirada para toparse con unos ojos esmeraldas que lo miraban de forma burlona.

Esa chica no había pasado más de una semana en Tomoeda y ya lo estaba volviendo completamente loco, de forma literal. Cada momento del día en la secundaria pasaba mirándolo mal y demostrando ser superior a él en casi todos los aspectos.

Primero habían sido las ciencias sacando una nota excelente en el examen quedando de primero superando a Eriol, luego continuo con Historia dando un perfecto resumen de la primera y segunda guerra mundial, después demostró tener una hermosa voz en la música y una facilidad infinita para tocar cualquier instrumento, por ultimo demostró que podía ser más rápida que él en educación física a pesar que él era el chico más rápido en toda la secundaria y había ganado varias medallas al correr.

Realmente eso no le molestaría porque siempre existe alguien mejor que uno.

No, lo que él odiaba era ver esa sonrisa de autosuficiencia que le lanzaba cuando le ganaba, era como si quisiera restregarle en su cara que era mejor que él en todo lo que ella quisiera.

Lo peor era que aun seguía dispuesta a ignorar a quien se le acercara a más de un metro de distancia. Incluso recordaba la casi pelea que se origino cuando ofendió al ignorar a Meilling. De hecho esa fue la forma en que ambas parecían odiarse de forma mutua. Una por que fue ignorada y la otra porque ella molestaba bastante.

Incluso recordó la forma olímpica de ignorar a Eriol, su amigo intento portarse de forma caballerosa con ella, y ella…bueno ella le demostró que de no quitarse cuando fuera necesario y si se acercaba bastante a su espacio personal lograría ganar una buena patada en su estomago.

Ignorando los hechos ocurridos esta semana.

Su principal molestia fue cuando corrió al lugar que se estaba generando un apagón eléctrico. Todo hubiera sido normal de no ser por la extraña chispa de energía que desprendía la central eléctrica. Tuvo que escaparse de su casa y usar la carta vuelo para poder llegar al lugar y encontrarse con que Kinomoto ya había llegado. La joven procedente de China no se inmuto al verlo y lo ignoro mientras observaba al magnífico lobo de electricidad que parecía haber causado un sobrecalentamiento de los circuitos causando el apagón.

Él estuvo batallando para capturarlo sin ayuda ya que Kero se había quedado en la casa. Además no había nadie más que ellos dos y eso lleva al punto de su enojo.

De no ser por esa chica no lo abría logrado.

Era humillante pero fue gracias a Kinomoto que logro capturar la carta. Lo peor es que esa mirada parecía querer restregarle que ella era más inteligente que él.

Apretó con fuerza uno de sus puños al ver como la joven se marchaba sin siquiera verlo, solamente sujetando una espada en una mano.

La espada era bastante delgada y con un mango de forma plateada en forma de dragón, en el mango parecía haber una cinta que sujetaba una bola de color dorado que se movía al igual que la espada.

Frunció el ceño al verla pensando que esa chica realmente era una gran molestia.

OoOoOoO

-¿quieres mi opinión?-

-si-

-comparando poderes realmente eres un inútil-

Él sintió como si una enorme piedra callera sobre su cabeza dejándolo frío.

Por otra parte Eriol intentaba no reír ante la imagen de Syaoran que estaba en shock frente a él. No era su culpa ya que el castaño le había pedido que fuera sincero…y la verdad entre el poder mágico de Sakura y Syaoran. Pues. Se podría decir que la castaña tenía más años de experiencia.

-eres un bastardo-gruño él mientras se dejaba caer en una de su escritorio.

-vamos no te pongas mal es la verdad-argumento el joven de anteojos de forma tranquila.

Eso le molesto más. Sabía que cuando ocupaba la sinceridad podía contar con él.

Era algo que los había hecho amigos. Confiar en el otro en casi todo (aun estaba resentido por lo de las grabaciones) aun así no quería admitir que la chica que se sentaría frente a él al continuar con sus lecciones era mucho más fuerte que él, eso hería muchísimo su orgullo como hombre.

¿Machista? si bastante.

Pero no podían culparlo después de criarse de forma difícil con cinco mujeres mayores que él. Era como revivir la historia en que sus hermanas siempre eran mejores, después de haberlo superado y logrado hacerse de su fama en los estudios y deportes, llegaba esta chica a derrumbar su muy estable mente.

Solo le quedaba una opción.

-debo hacerme más fuerte-murmuro para sí mismo decidido.

A su lado Eriol no pudo evitar sonreír al notar como Syaoran pronto se había recuperado y encontrado la solución de sus problemas.

Miro de reojo como Sakura Kinomoto estaba entrando con varios libros en sus manos de la biblioteca. Aunque debía admitir que según había escuchado de su amigo, las cosas serian bastante difíciles si quería superarla debido a sus años de entrenamiento en su hogar natal.

-chicos-ambos voltearon para encontrarse con Yoshiyuki Terada quien sonreía amablemente-quiero pedirles un pequeño favor-añadió haciendo que ambos se vieran confundidos.

OoOoOoO

-nunca pensé entrar en esta tienda a voluntad propia-

-cállate Syaoran recuerda que es por Terada-kun-

-pero Eriol…-

-es nuestro amigo-

-podemos decirle que tenemos otras cosas que hacer-

-deja de ser un cobarde y ayúdanos a escoger un buen regalo-

Gruño con molestia antes de posar su vista al frente donde había una vitrina con una gran cantidad de peluches de felpa que hizo que su frente se sombreara de azul.

¿Por qué debía entrar a esta tienda?

Volteo a ver a todos lados notando de inmediato como el color rosado predominaba entre una gran cantidad de productos de regalos principalmente femeninos. Peluches, maquillaje, espejos, adornos demasiado adorables para él.

Estúpido Terada.

La razón era muy simple.

Debía eliminar a su amigo y hacerle sufrir por haberlos traído a ese lugar.

Después de todo era por la "supuesta" chica de la cual estaba enamorado (ya que el muy maldito no se atrevió a decirles quien era) y les había pedido ayuda para comprar un regalo por el cumpleaños de esta. Al principio se negó con fuerza a entrar a la tienda al ver cuál era. Odiaba el color rosa. Y esa tienda decía rosa por todos lados. Rosa en un peluche, en una flor, en un cuaderno…¿Por qué tanto rosado?.

Molesto con el estúpido color que parecía amargar su vida camino en dirección donde no hubiera tanto rosado. Sus pasos lo llevaron a un exhibidor donde había artículos más delicados que no poseían el tan afanado color rosa. Oh eso pensó hasta que observo un broche de corazón…no esperen era de color rojo.

Suspiro al pensar que prefería mil veces el color rojo que el rosado.

Después de ignorar eso observo varios broches con más interés. Eran las únicas cosas que no parecía desprender tanto "amor" y que parecían haberlos hecho con muchísimo detalle. Eso fue lo único que pensó al ver el broche en forma de espada que era una viva replica de una en forma pequeña.

-si vas a ver mocoso al menos no empañes el cristal-hablo una vos gruesa frente a él que hizo que alzara la vista de forma sorprendida.

En frente de él estaba un joven de edad parecida a su hermana que era bastante alto y con su cuerpo algo ejercitado. Tenía un cabello oscuro algo corto y unos ojos que parecían quererlo matar con la mirada. Por un instante comparo la mirada que le lanzaba con la de su compañera/rival Kinomoto. Aunque claro la mirada de él si mostraba el intento asesino y no era una imitación de gatito asustado.

Vestía un traje que parecía el uniforme de la tienda.

Debía ser uno de los hombres que trabajan ahí.

Que falta de cordialidad.

Por esa misma razón le devolvió fríamente la mirada bien ejercitada de la anterior semana con Kinomoto.

-¿encontraste algo?-pregunto Eriol quien se acercaba junto con Terada.

Ambos llegados intercambiaron miradas confusas al ver el duelo de miradas de Syaoran con uno de los trabajadores de la tienda. Incluso parecía haber rayos de por medio entre ambos. Ignorando el tema de miradas ambos voltearon a ver los broches que momentos antes Syaoran estaba observando.

Eriol pareció complacido por el detalle que tenían mientras Terada miraba uno con sumo interés.

-me llevare este-anuncio de pronto el joven de cabello rojizo señalando el broche de espada.

Syaoran y el dependiente de la tienda voltearon a ver a Terada. El trabajador tomo el broche antes de indicarle cordialmente que fuera a la caja a pagar ganando una mirada fulminante de Syaoran por haberlo tratado mal antes. Eriol quien no entendía muy bien alzo una ceja confuso.

Después de que Terada pagara dijo que debía hacer algunas cosas y salió corriendo de la tienda como si su vida dependiera de ello. Eriol y Syaoran quienes no pudieron ni pestañear ante la acción rápida del joven caminaron tranquilamente a la salida, aunque claro el joven Li volteo a ver al trabajador compartiendo un último duelo de miradas asesinas de parte de ambos.

-por alguna razón me recordó mucho a alguien-menciono Syaoran al salir con los pensamientos centrados en una joven China que se sentaba en frente suyo.

-espero no lo digas por la amable señorita Kinomoto Ying Fa-hablo algo sarcástico Eriol quien ocultaba palabras así en frases amables.

Se gano una mirada incrédula de parte de él cuando dijo la palabra "amable" en una oración donde estuviera la estudiante venida de China.

El joven de anteojos solo sonrió divertido y él bufo para continuar su camino…aunque algo los dejo detenidos a unos centímetros de la tienda en una especie de shock.

Frente a la tienda en la gran ventana que promocionaba su mercancía se encontraba la chica de la que minutos antes habían hablado. Sakura estaba sin verlos aun mientras sus manos estaban en el cristal y unos ojos llenos de emoción miraban a los peluches de forma que parecía iluminar todo a su alrededor. Estaba aun vestida con el uniforme escolar y llevaba una bolsa de libros a su lado que había bajado por que se notaba que eran muchos.

-kawai-murmuro mientras se mordía el labio con una lucha interna entre entrar o no a la tienda.

Lo que ella no sabía es que a un metro de distancia tanto Eriol como él estaban con la boca abierta ante la extraña actitud de la chica.

Realmente no se esperaban que una joven que se portaba de forma tan presumida en el instituto y que siempre andaba actuando de forma fría le gustara una tienda de peluches. Era como si estuvieran en otro mundo paralelo. Ya que la joven en frente de ellos parecía querer brincar ante la emoción que tenía al ver específicamente el peluche de una cosa de color blanca que según ellos no tenía forma.

-es una mokona-hablo sin notar aun sus presencias al tiempo que acercaba su rostro más a el cristal que la separaba del peluche-debo ir a comprarla de inmediato-aseguro tomando la bolsa y volteando en dirección a ellos congelándose en ese instante.

Cuando sus ojos se posaron en ambos chicos no pudo más que mostrar una gran sorpresa y abrir ligeramente la boca en shock. Después el cuerpo de la joven comenzó a sudar de forma nerviosa sin moverse y deseando que esos chicos…específicamente ESOS DOS la hubieran visto. Abrió la boca intentando pronunciar alguna palabra, pero falló estrepitosamente.

Con su orgullo pisoteado tomo con toda dignidad la bolsa que contenía los libros de la biblioteca y giro su cuerpo en dirección contraria a la tienda para marcharse de forma rápida. De hecho fue tan rápido que dejo una fila de polvo a su paso que provoco que ambos chicos pestañearan pensando que lo que habían visto fue una ilusión.

Syaoran camino unos pasos para ver el peluche que minutos antes vio la chica con curiosidad mientras era observado de forma enigmática por Eriol.

No notaron como en la tienda unos ojos fulminaban a ambos chicos…mejor dicho fulminaban al chico de pelo castaño.

OoOoOoO

Pestañeo varias veces en su lugar con cierto aire distraído a su alrededor. No le importaba que sus amigos tuvieran casi media hora de retraso. De hecho tampoco le importaba que estuviera solo en un parque a esa hora de la tarde donde casi todos los niños ya se habían ido. Por alguna extraña razón aun estaba algo en shock ante la imagen de esa misma tarde de Kinomoto en la tienda de peluches como si se tratara de una niña pequeña.

Era tan…extraño.

Estaba seguro que durante un buen tiempo no podría quitarse la imagen mental de ella viendo como si fuera el paraíso aquella extraña tienda de regalos. Se veía…feliz. Digo. Se veía realmente feliz y eso le hacía preguntarse ¿Por qué en el instituto cuando era rodeada de gente actuaba de forma tan tosca? Era posible para alguien que tenía gustos tan infantiles ser tan frío. Ella no era fea debía admitirlo, si mejoraba un poco su actitud conseguiría novio con facilidad. También juraría que sería rodeada de gente. Pero aun así ella se mostraba de forma tan ruda con los demás.

Suspiro resignado al llegar a una conclusión.

Ella era rara.

Volteo a ver como el último niño que quedaba era llamado por su madre. Sonrió al recordar como cuando él era más chico su madre lo traía algunas tardes que tenía libre al parque del rey pingüino a jugar, si no era ella eran sus hermanas que aunque eran fastidiosas lo querían mucho.

Vio sin muchos ánimos su reloj de muñeca y puso una mueca de molestia.

-sabia que el bastardo de Eriol llegaría tarde-susurro con algo de rencor en su voz-aunque me extraña que Terada también lo haga-añadió ahora algo mas confundido.

Su amigo era alguien muy maduro para ser un adolecente. Siempre era amable y actuaba de forma respetuosa con los demás, incluso a Kinomoto le había saludado amablemente a pesar de recibir una mirada fulminante de parte de ella. También se preocupaba por los demás e intentaba ayudarlos en todo lo que era posible. En resumen Yoshiyuki Terada era una buena persona.

-ellos querían que nos reuniéramos para ayudar con las propagandas del festival y llegan tarde-mascullo molesto.

Aunque estaba más molesto de que la profesora los haya puesto a ellos a hacer las propagandas del festival escolar de padres de familia.

¿Qué no había un comité de eso?

En fin cuando la maestra se lo pidió amablemente a Terada este acepto sin pensarlo un segundo. Fue algo muy sospechoso según su punto de vista, aunque Eriol le aclaro que eso se trataba de un asunto aun más importante.

En fin ignoro el tema para seguir viendo mas a Kinomoto quien no tardo en verlo de igual forma (era una guerra de miradas establecida por ambos) hubiera seguido así de no ser porque la profesora le pidió a Terada que hiciera grupo con otros dos chicos y no hacerle la carga tan pesada.

¿Adivinen cuales dos chicos escogió?

Soltó otro suspiro pensando en que ese trabajo les serviría más a las chicas del salón (excepto su prima) ya que todas eran buenas para las cosa manuales. Él no era malo en esa clase de cosas, aunque definitivamente no era algo que hiciera con gusto.

Estaba por ver nuevamente su reloj cuando se percato de una presencia atrás de él.

Al voltear sonrió levemente agradecido de ver la silueta de Terada acercarse desde lejos, aunque el sol del atardecer no dejaba que lo viera correctamente. Aun así parecía que en su mano traía una especie de cartulina que seria para las propagandas.

Bien ya había llegado uno y Eriol le acababa de mandar un mensaje de que estaba en camino.

-bueno al menos ahora solo falta Eriol pero este está por llegar ya que le…-

Su frase fue cortada de inmediato.

Desde que él era un niño siempre le gustaron las artes marciales como a su prima Meilling, ambos desde su infancia estuvieron en varias escuelas perfeccionando sus técnicas y ganando algunos torneos. Ambos eran muy orgullosos de ser buenos en ese tema y debía agradecer haber querido aprender eso. Una de las habilidades que había aprendido durante sus clases fue la intuición y dejar que tu cuerpo reaccione solo ante el inminente peligro, una forma de autodefensa que le costó varios golpes desarrollar.

Aunque viendo ahora la espada clavada en el suelo debía agradecer enormemente a su deseo de aprender artes marciales.

Levanto su vista sorprendida a Terada buscando una explicación razonable para que tuviera una muy (demasiado para atravesar el suelo) afilada espada que estuvo a punto de literalmente matarlo.

Lamentablemente cuando sus ojos hicieron contacto solo se encontró con los oscuros ojos vacios de su amigo. Parecía que no estuviera consiente que estuviera si quiera vivo.

De hecho lo confirmo cuando saco la espada sin verla realmente. Su mirada no se enfocaba en nada y estaba seguro que estaba en una especie de transe.

Un nuevo movimiento de espada esta vez tan cerca para rosar su brazo lo hizo darse cuenta de la situación en la que se encontraba. Salto para atrás antes de ver como él lo seguía dispuesto a continuar con sus potentes golpes. Rodo en el suelo antes de saltar por la fuente y este lo seguía sin ninguna dificultad.

Sin más opción libero el báculo que gracias a dios traía consigo. Agradeció al estúpido peluche alado que le advirtió que no perdiera nunca las cartas o la llave mágica.

Se detuvo unos segundos pensando en si esto era debido a la magia de las cartas clow.

Claro que el segundo en el que se detuvo fue suficiente para que un extraño Terada estuviera demasiado cerca para darle un golpe. El ángulo de la espada era perfecto para un corte en su pecho que no podría esquivar por la velocidad de este.

"idiota" fue su único pensamiento al caer al suelo en un intento de postergar el ataque.

Aunque el ataque nunca logro darle.

Fue un rápido destello castaño lo único que pudo ver antes de entender la situación actual.

Frente a él arrodillada con ambas manos en alto sujetando una hermosa espada se encontraba Kinomoto Sakura reteniendo el ataque de su amigo. Ambos metales desprendían un poco de chispas ante el roce y fue Terada el primero en dar un salto para atrás dejando una considerable distancia entre ambos. Sakura sin embargo se puso de pie en una posición de lucha. Si podía agregar era una perfecta posición de espadachín que solo había vistió en películas.

Él abrió la boca intentando decir algo pero fue detenido por el potente ataque de Terada a la joven castaña quien con un ágil y elegante movimiento fue capaz de esquivarlo.

-es la carta espada-anuncio con dificultad mientras evadía los potentes golpes que le mandaba su contrincante.

-¿carta?-susurro sorprendido de saber que ciertamente las cartas clow eran el problema del asunto.

Ante esta pequeñísima pregunta que escapo de sus labios se gano una mirada fulminante de ella.

Lamentablemente como le había pasado con anterioridad a él la distracción le causo un gran problema.

Abrió sus ojos asustado cuando noto como el golpe de su amigo fue en el brazo izquierdo de la joven, lamentablemente no fue solo una leve cortada como él. Pudo notar que mínimo había dos o tres centímetros de profundidad en la herida que desprendía una gran cantidad de sangre.

Sakura miraba con incredulidad la herida pero sin tiempo que perder con una sola mano tuvo que retener otro nuevo golpe, como este varios le siguieron que debido a la cortada de su brazo no esquivo muy bien, gracias a eso gano varias cortadas leves alrededor de su cuerpo.

Al ver como la joven perdía poder en la pelea y con su báculo en mano tomo una carta.

-salto-invoco mientras en sus zapatos se formaban dos pequeñas alas en cada costado.

Con rapidez salto para tomar a la joven entre sus brazos y escapar del ataque de su amigo. Aunque logro saltar a uno de los arboles cercanos este corría aun dispuesto atacar.

Durante un milisegundo pensó que estaba a salvo, cosa que noto no era cierta cuando de un solo golpe Terada destruyo el tronco del árbol en él que estaba.

Ante el inminente peligro no le quedo más de otra que saltar por las calles vacías con su acompañante que sujetaba con fuerza su herida.

-la carta espada puede cortar cualquier cosa y le da una gran habilidad como espadachín a quien logre poseer-comento con dolor la joven mientras veía como Terada corría tras de ellos sin parecer cansarse.

Syaoran asintió comprendiendo a que se refería…aunque aun en eso se detuvo para verla con curiosidad.

-¿por qué no rompió tu espada?-su curiosidad en esos casos le asustaba.

Parecía como si no viera el verdadero problema.

-mi espada es mágica y al poseer una gran cantidad de magia pude pelear contra ella-afirmo la joven sin ponerle importancia.

Syaoran bufo molesto de que sin saberlo le restregara su magia. Aun así se detuvo preocupado al notar como la hemorragia no se detenía.

-aun así la carta espada ocupa controlar alguien que este débil mentalmente para lograr un completo control-admitió la joven con curiosidad.

En ese momento como si fuera un rayo de luz una idea aprecio en la mente del castaño…Con un nuevo rumbo salto hasta llegar a un callejón donde deposito a la joven con cuidado en el suelo. En el momento en que Terada llego al otro lado del callejón tomo una carta entre sus manos.

Esa carta le había costado mucho capturarla unos días antes de que Kinomoto hubiera llegado a su instituto y no la había usado. Aun así conocía un poco a Terada. Este chico jamás perdía la calma, excepto cuando se trataba de la chica que le gustaba. Estaba casi seguro que la mayor parte del día pensaba en ella por las sonrisas distraídas que lanzaba al aire, gracias a eso tal vez podría detenerlo con esa carta.

-preséntame los deseos de su corazón… ¡Ilusión!-grito al final mientras lograba activar la carta.

Después de eso una extraña forma que el no distinguió apareció frente al chico en cuestión. No distinguía bien de quien se trataba, aunque su aspecto era femenino de buen cuerpo debió distinguir que era la joven de la que su amigo estaba enamorado.

-sensei-susurro su amigo con una ligera sonrisa llena de cariño.

-¿sensei?-repitieron tanto Syaoran como Sakura confundidos por el nombre que había usado el chico.

En el instante que el joven soltó la espada esta se volvió a su forma original y no le costó nada capturarla. Cuando por fin tuvo la carta de la espada en sus manos volteo a ver como Terada había caído inconsciente al suelo.

Bien era algo que le costaría explicar.

Al ver la imagen de la espada distinguió que era idéntica a la del broche que su amigo había conseguido esa tarde en aquella tienda de regalos…la misma tienda de regalos donde al salir se habían topado con…

-¡Kinomoto!-grito volteándose a ver como la joven aun sostenía su herida que no dejaba de sangrar.

-vaya no sabía que ya poseías esa carta-admitió con tranquilidad mientras se colocaba de pie.

-estas herida-

-no lo había notado genio-

Apretó sus puños ignorando las ganas de decir algo que insultara. Aun así el estado de la joven lo hizo declinar de idea.

Ella realmente volteo a ver la camiseta que tenia puesta y tomo la espada que estaba en el suelo y le hizo un corte a su propia camiseta. Él volteo a otro lado levemente sonrojado al notar como al cortar parte de la camiseta había dejado al descubierto su plano vientre ¿Acaso no le importaba que la vieran? Molesto volteo a verla cuando noto que el pedazo de camisa que había cortado y con ayuda de sus dientes junto con su mano buena había logrado hacer un bueno nudo sobre su herida que lograría impedir que siguiera sangrando.

Aun así eso no podría hacer con el resto de cortadas que tenía en sus brazos, piernas y una en su rostro.

Con normalidad hizo que su espada desapareciera solo dejando aquella extraña bolita con la cinta en su lugar que antes estaba atada con esa misma cinta al mango de su espada. Luego volteo a verlo con tranquilidad.

Él se puso algo nervioso al ver como la joven ahora que analizaba andaba en short, eso incluyendo su ahora más corta camiseta dejaban demasiada piel al descubierto…lo peor era que esa piel estaba llena de cortadas por su culpa.

-sabes me sorprendió que ese chico se topara con una carta clow-menciono de pronto Sakura al voltear a ver al chico desmayado en el suelo.

El sabía como lo habían conseguido.

-esta tarde…-comento algo indeciso ganando la atención de la joven-…en la tienda de peluches-se detuvo al ver la mirada fulminante de la joven sobre él.

-cállate-

-compramos un broche idéntico a esa espada-hablo rápidamente con algo de temor mostrando al carta en sus manos.

La joven dejo su ira de lado y volteo a ver la carta espada con sumo interés.

-Terada quería un broche para su…em…novia y compro esta espada como un broche-conto para que ella no malinterpretara el rumbo de la historia.

Sin embargo después de aquellas palabras se formo un incomodo silencio mientras la joven observaba de reojo al chico desmayado en el suelo y después lo observaba a él con una ceja alzada con curiosidad evidente. Suspiro pensando que aquello le daría tiempo para que la joven no quisiera matarlo en ese lugar.

De pronto la joven volteo a verlo fijamente a él con sus brazos cruzados.

Tal vez sea la forma en que lo hizo que no pudiera evitar voltear a ver de reojo como ese simple acto hizo que sus pechos se levantaran un poco.

Estúpidas hormonas.

-¿sentiste su poder mágico?-pregunto con algo de reproche en su voz y el pestañeo sorprendido.

-hasta que ataco no sentí nada-admitió con sinceridad.

La joven volteo a otro lado ondeando su cabello viendo con demasiada seriedad el asunto. Estaba en un conflicto interno del que él no sabía nada. De hecho al verla pensando en otras cosas volteo a ver de reojo a su amigo pensando en que hacer para sacarlo de ese lugar y luego explicar toda la situación.

-puede que algo hubiera cubierto su poder mágico-hablo para si misma la joven antes de verlo de reojo-o eres un débil mago que ni siquiera puede sentir una presencia-

Sintió como una flecha atravesaba su cuerpo ante las palabras dirigidas a él. La miro con furia contenida, aunque se sorprendió como sin importarle sus heridas se marchaba…ese pensamiento le hizo detenerse al ver la seriedad de sus heridas y como debía cojear un poco en su pierna derecha al caminar. Era su rival definitivamente, aun así fue gracias a él fue que salió lastimada y estaba preocupado.

No había dado unos pasos cuando la joven se detuvo para verlo sobre su hombro.

-deja de verme con esa cara de lástima que mi hermano sabe magia curativa-hablo con indiferencia antes de seguir caminando.

Una venita se hincho en su frente al verla alejarse. No pudo evitar pensar que esa joven realmente era una engreída.

Camino hacia su amigo intentando levantarlo del suelo y colgarlo en su espalda para caminar. Le había costado bastante subirlo en su espalda, además agradecía que no tuviera ninguna fea herida como las de Kinomoto. Ese pensamiento lo hizo frenar en seco una calle mas lejos del lugar donde había logrado capturar la carta clow.

Sus pensamientos rememoraron la batalla de la joven china y la de su amigo notando de inmediato que en ningún momento la joven intento atacar al chico, solo uso su defensa para esquivar los potentes ataques de la espada, aunque estaba seguro que tuvo algunos momentos de oportunidad para herir a Terada.

¿Por qué? Se pregunto sin poder evitar mirar el camino contrario donde se había ido la chica. Ella era realmente rara…lo peor era que él no podía dejar de pensar en ellos.

Sus pasos continuaron hasta que en medio de la calle con varias bolsas con instrumentos como de un bazar estaba Eriol viéndolo confundido.

Suspiro pensando en cómo explicaría eso ahora.

OoOoOoO

Caminaba en dirección al instituto junto con Eriol. Ese día su hermana tenía que irse más tarde por lo que le se fue con su amigo quien quería terminar de escuchar la historia de la carta clow que no pudo grabar. Él intento explicarle todo el asunto, incluso la parte en la que Sakura quedo seriamente herida. No podía evitar sentirse algo preocupado y al haberlo mencionado Eriol había sonreído de forma extraña causando que lo mirara confuso. A parte de eso le conto como Kero se había mostrado sorprendido (ya que también tuvo que contarle la historia) sobre el hecho de que Kinomoto hubiera podido contener el poder de la carta espada, el peluche de felpa indico que la chiquilla debía poseer grandes poderes mágicos para haber contenido la lucha durante bastante tiempo.

También tuvieron que dejar a Terada en el parque esperando que se despertara el día anterior.

Claro que cuando se despertó tuvieron que usar varias escusas diciendo que lo habían encontrado solo en la calle. Después de varios minutos él chico accedió al verlos tan nerviosos, aunque se preocupo al notar la ausencia de su broche. Syaoran tuvo que morderse la lengua al saber que no podía decirle nada sobre aquel broche que realmente era una carta clow.

Después de eso su amigo estuvo bastante deprimido por el asunto.

-me pregunto si ya estará bien-comento de pronto Syaoran recordando a Terada, su amigo a su lado nada mas volteo a ver con nostalgia el instituto frente a ellos.

-no puedes decirle nada-intento consolarlo.

-Li-ambos se voltearon al mismo tiempo para ver como atrás de ellos estaba Sakura Kinomoto.

Debían admitir que la chica Kinomoto siempre parecía estar presentable, su uniforme estaba impecable y para la sorpresa de Syaoran no tenía la gran cantidad de cortes en su cuerpo, aun así aprecia tener una venda en el brazo donde recibió el peor corte de todos. No tenía sangre así que debía haber sanado casi en su mayoría y dentro del instituto podría alegar que fue un simple accidente.

-ten para tu amigo-hablo mientras le entregaba una pequeña bolsa de papel.

Ambos jóvenes frente a ella pestañearon varias veces antes de bajar la mirada a la bolsa de papel que tenía ahora Syaoran en sus manos. De ella saco un broche pequeño en forma de corazón bastante bonito con unos arreglos algo simples que sencillamente formaban una gran combinación.

Sin entender nada ambos alzaron la vista para ver la mirada seria que la joven le lanzaba.

-ayer mencionaste que el chico perdió el regala de su novia así que tome la molestia de tomar uno de los míos que le gustara a la chica-comento como si nada.

Después de eso mostro una reverencia de forma cordial, después comenzó a caminar al instituto ignorando la mayoría de miradas de los chicos al pasar junto a ellos.

Como salido de una ilusión volteo a ver a la joven de cabellera castaña.

-¿por qué?-pregunto en voz alta logrando que la joven se detuviera.

Varios curiosos en el lugar veían la escena, todos conocían la fama de esa chica a solo una semana de haber ingresado a ese instituto. No hablaba con nadie y no mostraba el mínimo interés en algo. Aun así había detenido su paso para ver a Syaoran cosa que sorprendía a la mayoría de personas del lugar. Volteo a ver sobre su hombro al castaño con mirada burlona.

-un broche como el otro era bonito pero no para una chica, no sé cómo él pidió su ayuda-comento con diversión antes de seguir su camino.

En su lugar Syaoran apretó los puños mientras una venita resaltaba de su frente.

-Gracias-mascullo muy a su pesar, la respuesta de la joven fue alzar una mano dando a entender que lo había escuchado.

"maldita niña engreída" gruñía por dentro. De esa forma se observaba su cara de pocos amigos y sus manos apretando algo invisible mientras pensaba en la molesta niña que se había burlado nuevamente de él.

Por otra parte Eriol observaba con diversión como varios alumnos susurraban sobre la extraña relación de Syaoran con la joven Kinomoto…porque él también lo había notado…Sakura aunque fuera para molestarlo le prestaba atención a su amigo…aunque este no parecía notarlo. Pensó con diversión al ver de reojo como el castaño seguía gruñendo palabrotas por bajo.

Sería interesante ver de cerca como seria la historia de esos dos.

Continuara…

hola gente.

note como algunos voluntarios temerosos comenzaron a leer la historia de esta torpe escritora que intenta abrirse camino en los fic de esta serie. veo que algunos comentaron con agrado de esta historia y por eso subi el anterior capitulo con rapidez. generalmente los subo fines de semana (cuando no me atrase mas de la cuenta)

en fin espero les guste el rumbo de esta historia...pronto aparecerán mas personajes y la relación de nuestros queridos protagonistas, primero van a tener que ser amigos (algo bastante complicado) luego ya veran como sigue ;)

hubo unas preguntas sobre la aparicion de tomoyo y la respuesta es un...esa chica no puede faltar. quiero hacer un poco de tomoyoxeriol para los fans de esa pareja a los que yo me uno.

bueno sin mas los dejo.

los quiero mucho sexys lectores :*