hola gente.

esta es mi primera historia de Sakura Card Captor y espero les guste la idea, se me acaba de ocurrir hace poco y espero les atraiga lo suficiente para continuarla.

aquí los chicos son un poco mayores que en la serie y probablemente la forma en que capturen la mayoría de las cartas va ser diferente, casi todos menos los guardianes van a tener un cambio de rol para que comprendan el asunto un poco y se hagan la idea.

quiero recordarles que Sakura Card Captor no me pertenece y solo esta loca historia salida de mi mente es mia ademas de uno que otro personaje nuevo que tenga que inventar para hacer la historia mas interesante.

aqui algunos datos que les pueden interesar...

-...tengo un elefante azul...-dialogo de los personajes

-..."mentiras no tengo un elefante es un oso pero espero no noten la diferencia"...-pensamientos

OoOoOoO cambio de escena

en capítulos anteriores...

-te quiero hija…-hablo por último el señor como si quisiera decir algo antes que el mensaje se cortara.

-ya no tiene más mensajes-hablo la contestadora.

Después de eso Sakura callo de rodillas al suelo con la mirada perdida y lágrimas saliendo de aquellos ojos verdes que estaban oscuros.

Como si se tratara de un mal sueño las imágenes volvieron a su mente…imágenes llenas de sangre, sombras que se reían de ella, un cuarto oscuro…más sangre por todos lados y el grito desgarrados de una mujer.

Cuando volvió en si fue gracias a su hermano que sin decir nada la había tomado entre sus manos y la llevaba en dirección al baño para limpiarle la cara y sus manos.

No fue consciente de que todo su cuerpo estaba lleno de heridas y cortadas ocasionadas por ella misma…no era la primera vez.

Como una muñeca sin vida se dejó hacer, hasta que su hermano la acostó en la cama de él. Como era costumbre en esas ocasiones él dormiría toda la noche con ella para asegurarse que todo estaría bien, probablemente faltaría mañana a sus clases al igual que Touya.

-buenas noches Sakura-susurro su hermano mientras la abrazaba.

Ella simplemente cerró sus ojos y el recuerdo de una mujer de largos cabellos llego a su mente y le saco una sonrisa.

-mamá-fue lo que dijo antes de dormirse y que Touya la viera con lastima antes de él también dormir.

La familia Kinomoto estaba muy lejos de ser perfecta como todos creían y le preocupaba dejar sola a Sakura una semana.

disfruten del capitulo de hoy...

Capitulo seis: desaparición

Miro el reloj de la pared del aula.

11:29

Aún faltaba más de media hora para poder salir a tomar el almuerzo y no podía estar más aburrido en su clase de historia a pesar de que esa tarde entraban a vacaciones y probablemente nadie ponía verdadera atención a clases y estaban centrados en una prueba de valentía que se realizaría mañana en el cementerio de Tomoeda.

Un papelito cayó en su mesa.

Frunció el ceño antes de suspirar.

De reojo observo a Eriol quien se hacia el inocente aunque el pedazo de hoja que le faltaba a su cuaderno era razón suficiente para saber quién era el responsable del desperdicio de papel en la mesa.

No se dio ni siquiera la importancia de leer el papel y se limitó a observar al frente…pero eso fue razón suficiente para hacerlo estar de mal humor.

Gruño al ver el asiento vacío frente a él y saber que había pasado una semana entera vacío.

De reojo volteo a ver a Eriol quien estaba concentrado escribiendo y por esa misma razón tomo el anterior papel que le dio para leerlo y distraerse un poco del hecho que Kinomoto había faltado una semana.

Al principio no pensó en nada malo…después de todo eran unas vacaciones para él y por ese motivo estuvo feliz los dos primeros días. Lamentablemente cuando en los días anteriores tuvo problemas con la carta tormenta y la carta flote (esta última provoco la perdida momentánea de Kero) se comenzó a preocupar seriamente ya que la chica no daba señales de vida y eso que ella siempre aparecía cuando una carta estaba de por medio…aunque desde el día que la había visto en el zoológico no sabía que había pasado con ella.

Giro su cabeza saliendo de sus pensamientos y observo el papel que Eriol le lanzo.

Deberíamos ir a visitarla para asegurarnos que este bien.

P.D: hablo de Kinomoto.

Alzo una ceja antes de verlo incrédulo, este aunque parecía prestar atención debía estar al tanto de todos sus movimientos.

Con genuina curiosidad escribió algo detrás del papel y se lo lanzo mientras la profesora de historia seguía atenta en hablar sobre algún hecho de la guerra mundial o era la segunda guerra. Se encogió de hombros restándole importancia.

Nuevamente otro papel llego a su mesa.

Te aseguro que puedo conseguir la dirección de su casa en menos de lo que termina el día y si la consigo tendrás que acompañarme.

Se encogió de hombros restándole importancia…esa chica era imposible de localizar aun para los profesores que durante toda la semana le habían pedido la dirección de la chica…Eriol simplemente no podría saber dónde vivía.

Decidió poner atención a los últimos momentos de clase sin poder ver el brillo malévolo de los ojos de su amigo.

OoOoOoO

En medio de las calles de Tomoeda en dirección desconocida se podía observar a Eriol caminar con un aura brillante como si todo el mundo fuera simplemente perfecto, algunas chicas lo observaban con corazones en sus ojos mientras otras se desmayaban ante la vista tan hermosa que Kami-sama les había permitido ver. Detrás de Eriol se podía ver a Syaoran con cara de derrota y sintiéndose miserable por haber sido tan estúpido de apostar con Eriol.

Aunque él no tenía la culpa que Eriol fuera tan chantajista y tener los contactos suficientes para saber la ubicación de la casa de Kinomoto.

Por la razón anterior y por qué era viernes en la tarde no estaba de buen humor…había que sumarle que ese mismo día habían entrado en vacaciones de verano y deseaba solamente dormir.

Pero realmente sentía genuino interés por saber que le había pasado a la chica Kinomoto. Por esa razón Eriol no necesito emplear muchas amenazas o chantajes para convencerlo a acompañarlo.

Caminaron durante unos diez minutos más hasta que llegaron a un edificio con varios departamentos, que para ser sinceros se veían bastantes sencillos.

¿De verdad la familia Kinomoto era tan importante en Japón?

Ambos se vieron con la misma duda antes de entrar y toparse con un señor que les preguntaba que hacían en ese lugar.

Syaoran sudo nervioso y luego se sorprendió al ver como Eriol daba sus datos que aquel tipo los dejo pasar sin preguntar más.

Cuando estuvieron en el ascensor Syaoran le miro pidiendo una explicación y Eriol solamente sonrió amigable.

-mi familia tiene muchos contactos-

-por kami-sama Eriol eres un maldito oportunista-

-no me importa mucho el usar mi apellido después de todo ser famoso es algo único-

-eres despreciable-

-aun así no te vi quejarte mientras entrabamos sin preguntas-

-tsk-

Eriol sonrió alegre de haber ganado mientras Syaoran refunfuñaba por bajo el no poder negar aquello último, caminaron unos segundos hasta llegar a la puerta con el número 17 y se detuvieron sin saber qué hacer.

Eriol volteo a ver como su amigo le lanzaba una mirada de "fue tu idea toca tú" y él lo miro con incredulidad de que no se dignara ayudarlo tocando la puerta, al menos con Syaoran la chica Kinomoto se portaba diferente pero su amigo era bien malo y lo dejaba solo expuesto a las garras de aquel monstruo.

Eriol como todo súper héroe valiente toco la puerta dispuesto a enfrentar al mal en encarnación a pesar de que todo esto lo hizo por su amigo quien se veía pensativo desde que Kinomoto falto la semana a clases.

Lloro internamente al ver que tan buen amigo era.

Syaoran por otro lado miraba extrañado a Eriol que tenía un aura de película rodeándolo como si fuera a morir.

Aunque con Kinomoto nada era seguro.

Después que Eriol toco la puerta, esperaron solamente un minuto hasta que la puerta por fin se abrió dejando a una muy sorprendida Kinomoto quien parecía incrédula de verlo ahí parados frente a la puerta de su departamento.

Ninguno de los dos chicos paso por alto el hecho de que ella parecía estar vestida como alguien que está por salir.

Como ninguno sabía que decir Eriol supo que era su turno de hablar.

-buenas tardes Kinomoto-san la maestra nos pidió que te entregáramos los trabajos que hay que hacer en vacaciones y también te trajimos la materia que vimos esta semana-hablo señalando una bolsa en su mano.

Syaoran hasta ahora fue consiente de aquella bolsa y alzo una ceja al saber que la profesora no les había pedido eso…bueno ese día no.

Kinomoto volteo a ver su departamento de reojo como si pensara si era buena ida hacerlos pasar.

Eriol consiente de aquello se adelantó.

-si tienes otro compromiso no te molestes en atendernos-hablo rápidamente y Syaoran solamente veía a Sakura.

El castaño la miro detenidamente reparando en que ella tenía algo de ojeras y unas leves cicatrices en su cara además de sus brazos, su mirada estaba algo perdida y sin el usual brillo de superioridad que tenía ante todo el mundo.

También se recrimino en prestarle tanta atención.

Era solo Kinomoto.

-tranquilos yo acabo de llegar y seria de mala educación no ofrecerles algo por su ayuda-hablo de forma monótona mientras les indicaba que pasaran.

Eriol y Syaoran se vieron preocupados ante la indiferencia y el aura extraña de la chica, con la mirada se dio a entender que deberían averiguarlo, por esa misma razón entraron al departamento que parecía estar en perfecto orden y decorado de un modo entre occidental y oriental.

-desean algo específico para tomar tengo un poco de té o podría preparar un café-hablo ella sin verlos.

Eriol y Syaoran estaban extrañados por todo así que se limitaron a verse entre sí.

-un té estaría bien para mí-hablo Eriol amablemente intentando ser cordial.

Sakura asintió y por primera vez volteo a ver a Syaoran esperando su respuesta.

Él por otra parte solo se limitaba a ver a los ojos esmeralda de la chica que parecían estar sin vida. Rayos eso le preocupaba bastante y le molestaba no poder hacer nada por ayudarla.

-lo que sea estará bien para mí-hablo con algo de molestia viendo a otro lado.

Kinomoto solamente suspiro antes de asentir y caminar a la cocina.

-idiota-susurro la chica pasando a la cocina.

Tanto Eriol como Syaoran lo escucharon, el primero sonrió al ver que al menos la chica aun trataba mal a su amigo y por esa misma razón no debía estar tan mal, en cambio Syaoran tenía una gran vena en la frente mientras fulminaba el lugar por donde la chica se había marchado.

No sabía por qué se preocupaba por ella, esa chica era insoportable.

Minutos después Kinomoto llego a la sala con una bandeja llena de tres tasas y seis rebanadas de pastel de chocolate, la coloco frente a ellos y con un gesto les indico que se sirvieran a su gusto antes de que un silencio inundara la sala.

Sakura se limitaba a disfrutar de un café negro cosa que no pasó desapercibida para ninguno de ellos que el día de hoy tenían como plan el averiguar que le ocurría a esa chica.

Eriol sonrió mientras tomaba un poco de su té que estaba algo amargo, cosa que probablemente contrastaría con el dulce del postre que Kinomoto les había dado; también sonrió al ver como Syaoran estaba probando el pastel de chocolate y rio al ver como su amigo tenia serios problemas con ese dulce, también se preguntó si Sakura sabría el dulce preferido de su amigo o todo era una extraña coincidencia.

La chica al saber que debía decir algo bajo su tasa de café antes de verlos. Ambos al sentir la mirada voltearon a verla curiosos.

-debo agradecerles que se tomaran la molestia de venir…aunque me extraña que conozcan donde vivía-comento la chica con algo de curiosidad.

Eril sonrió nervioso al igual que Syaoran y decidieron que lo mejor sería evadir ese tema por el momento.

-no te preocupes no fue ninguna molestia, además estábamos preocupados porque hubieras faltado toda una semana-hablo Eriol con tranquilidad.

Los ojos de la chica se oscurecieron por un momento antes de tomar un poco más de su café.

-asuntos personales-fue lo único que murmuro antes de que otro silencio se formara.

Syaoran fulmino con la mirada a Eriol que miro en otra dirección evitando aquellos ojos ámbar que lo matarían…estaba seguro que eso no era posible, pero la intensidad de esa mirada le estaba dando realmente miedo.

-en estos días atrape dos cartas clow-comento Syaoran ganando la mirada algo interesada de Sakura.

-supongo que esperas una felicitación de mi parte o era nada más el simple hecho de echarme tus logros en mi cara-hablo con tranquilidad.

Eriol sonrió complacido y Syaoran uso toda su paciencia para no largarse de aquel lugar.

-nada mas era curiosidad de que no hayas ido tras las importantes cartas clow-gruño mientras se cruzaba de brazos y la miraba desafiante.

La chica detuvo su tasa antes de llegar a sus labios y lo vio fijamente. Él jamás admitiría en voz alta que ver aquellos ojos verdes que ahora mismo parecían tener un leve brillo le había causado que algo dentro de él se moviera.

Debía ser el hambre y que ese pastel se viera tentador.

La chica lo siguió viendo antes de que una pequeña sonrisa cruzara sus labios por unos pocos instantes.

-asuntos personales Hentai-san-dijo la chica algo más normal y no pareciendo un zombie viviente.

Una vena se hincho en la frente del castaño y Eriol se tapó la boca ahogando una carcajada, ver como alguien humillaba a su amigo era un lujo que le encantaba darse.

Syaoran lo fulmino con la mirada y Eriol decidió que debía hablar o definitivamente moriría al salir de ese lugar.

-ya que entramos en vacaciones nuestra clase quiso hacer una prueba de valentía mañana en la noche-anuncio ganando la mirada confundida de Syaoran.

Gracias a que el castaño miraba a Eriol y este esquivaba su mirada pensando en lo interesante que era aquel pastel d chocolate, ninguno de ellos observo el cuerpo de Sakura tensarse e incluso ponerse algo pálida.

-tu también estas invitada y si quieres venir será a las once de la noche en el cementerio de Tomoeda, estaremos en la entrada principal-comento Eriol pensando que la chica podría estar interesada.

Syaoran entrecerró los ojos pensando que estas ideas solo se le podrían ocurrir a su mejor amigo.

Sakura por otra parte estaba sudando nerviosa y tomando su café con algo de nervios.

-no me interesa mucho Hiragizawa-san tal vez en otra ocasión podría acompañarlos-comento con tranquilidad Kinomoto.

Por otra parte Syaoran se preguntaba cómo alguien como ella podría rechazar algo sin sonar tan grosero, si fuera el quien se negara Eriol probablemente lo obligaría a ir a golpes.

-bueno es una pena-comento Eriol con genuino pesar.

Él ya estaba formando un plan para dejar a la joven Kinomoto a solas con su amigo y de esa forma poder molestarlo durante el resto de las vacaciones. Syaoran volteo a verlo de mala forma como si leyera sus pensamientos.

Durante unos minutos donde ambos chicos comieron su pastel no se habló de nada importante y solamente todo lo relacionado con lo que se había visto en clases esa semana. Fue durante media hora hasta que ambos chicos se despidieron de Kinomoto en la puerta y ella volvía agradecerles las molestias que se tomaron, pero antes de irse y guiado por la curiosidad Syaoran se detuvo viéndola unos momentos mientras Eriol seguía caminando para atender una llamada.

-puedo preguntarte donde compraste ese pastel-dijo con algo de pena viendo a otro lado.

Realmente estaba delicioso y no había probado un pastel de chocolate tan bueno que no fuera el que hacia su madre, debía saber dónde lo había comprado esa chica.

Por otra parte al voltear noto la mirada sorprendida de Kinomoto antes de que ella sonriera levemente.

Era tan raro verla sonreír tantas veces seguidas.

Algo dentro de él parecía estar complacido al ser consiente que a parte de él no muchos podía gozar de aquello.

-lamento informarte que es receta de familia y lo prepare yo Hentai-san-comento con diversión la chica antes de cerrarle la puerta en la cara.

Syaoran se quedó en piedra frente a la puerta y así fue como Eriol lo encontró. El chico de anteojos alzo la ceja conociendo que no se perdería de nada importante y que los había estado viendo de reojo.

Por otra parte Syaoran estaba llorando internamente por su sueño de pastel de chocolate.

OoOoOoO

Día siguiente once de la noche cementerio Tomoeda…

Syaoran aún seguía gruñendo por algo relacionado a un pastel de chocolate, él simplemente decidió ignorarlo mientras le indicaba a todos sus compañeros la ruta que debían recorrer para terminar la prueba de valor, un brillo malicioso estaba en sus ojos al recordar todo lo que había planeado para el recorrido y que solamente los valientes lograrían llegar al final. Todo el grupo conocía la reputación de Eriol para esas cosas y por eso se habían animado a participar.

Claro unos más que otros.

Meilling era una de las que más emocionaba estaba…al menos hasta que se dio cuenta que no le tocaría con su amado primo.

Las parejas ya estaban formadas y al ser las doce de la noche una a una con cierto tiempo de diferencia fue pasando.

Algunos chicos iban juntos, las parejas estaban bien juntas entre ellas y escuchaba a lo lejos los gritos de las chicas.

Esa noche se recordaría durante mucho tiempo.

Cuando estaban por dar las 12:30 y como los últimos que debían ir para vigilar a los demás, se encaminaron por el cementerio.

Eriol bufo molesto de no haber podido juntar a su amigo con alguna chica y él no disfrutar de alguna chica que abrazaría cuando esta se asustara.

-me arruinaste mi noche-gruño Eriol a un indiferente Syaoran que solamente bufo molesto.

El castaño preferiría estar dormido en su cama, jugando video juego o incluso escuchando a Fuutie que estar en medio de un cementerio a media noche con su ya no tan mejor amigo.

-lo mismo para ti bastardo-le respondió con ira.

Eriol solamente se encogió de hombros sabiendo que así era su amigo y que demostraba su cariño de esa forma tan cortante, no quería imaginarse cuando este tuviera novia. Sin poder evitarlo la imagen de Kinomoto llego a su mente y pensó seriamente que esos dos serian la pareja perfecta.

Claro si quitaba el hecho de que ambos querían matarse.

Se encogió de hombros pensando que al menos su relación parecía avanzar…lento pero seguro.

Dejo ese tema de lado y con la linterna en sus manos alumbro en todas direcciones algo confundido, habían seguido el camino que se había señalado para la prueba, incluso había pasado todos los artefactos y escenarios de terror que había preparado para esa noche y estaba seguro que los chicos habían pasado por ese lugar debido sus gritos que se escuchaban a lo lejos.

¿Pero no se habían topado con nadie que se devolviera por el terror?

-estaba seguro que al menos alguna que otra chica se devolvería gritando-comento con pesar Eriol.

Por primera vez había fallado a algo. Era tan humillante, un aura depresiva lo rodeo mientras Syaoran lo veía con lastima.

Pero él también había visto los escenarios y estaba seguro que al menos uno que otro debería devolverse por el miedo.

Un mal presentimiento en su nuca hizo que dejara de ver a su amigo y volteara al camino por donde deberían seguir. Suspiro al ver cómo era alguien de su curso que corría asustado y pensó que eso le levantaría un poco el ánimo a Eriol.

-mira Eriol alguien viene asustado-comento a su amigo.

Este como si fuera elegido presidente de algún club lleno de chicas sexys, se puso de pie con un aura brillante.

Ambos esperaron para ver quien de todos era y la sorpresa no se disimuló bien en sus rostros al ver como Naoko venia corriendo con cara de pánico.

Esa chica no se asustaba con nada y amaba todo lo relacionado con terror.

Alzaron una ceja al ver la cara de la chica pintada en pánico y con lágrimas en sus ojos.

-¡CORRAN!-chillo antes de que ambos vieran algo que los dejos pálidos.

Atrás de ella todas las tumbas parecían haber sido destruidas en parte, aunque no se veía ninguna parte de escombros, algunos árboles habían desaparecido frente a ellos y todo parecía estar cubierto con niebla.

Syaoran vio a Eriol esperando que el fuera el responsable, pero su cara azul le indico que eso no había sido él.

Lo que desato el pánico en ambos fue cuando la chica estaba a unos metros de ellos y desapareció de la nada.

Eso fue suficiente para que ambos comenzaran a correr mientras observaban como todo desaparecía de pocos a su alrededor…debían huir de ese lugar.

-todo es tu culpa Eriol-gruñía el castaño esquivando alguna que otra rama en el suelo.

-yo no hice nada de esto pero admito que me voy hacer pipi en mis pantalones-aseguro antes de sacar una cámara de video y grabar todo.

Syaoran casi se cae de la impresión al ver ese hecho.

-idiota vamos a morir y tú solo piensas en tus videos-

-si me muero quiero que quede grabado y mi padre haga la justicia ante la muerte de un ser tan perfecto como yo, ahora que lo pienso aquí tengo lo del zoológico también-

-eres un narcisista-

-claro que no simplemente admito mi hermosura-

-esto es tu culpa te dije que no jugaras en cementerios-aseguro Syaoran con terror.

El sonido de algo cayendo hizo que se detuviera. Trago saliva antes de ver de reojo a su espalda y notar con pánico como en el suelo estaba la linterna y cámara de video de Eriol.

-¿E-Eriol?-llamo con preocupación al no verlo.

Trago pesado y se acercó a la cámara que estaba en el suelo tomándola con cuidado al igual que la linterna.

-¿Eriol bastardo si todo esto es parte de tu plan por no asustarme el año pasado te digo que te mato si no sales en este instante?-aseguro al aire con molestia y miedo en su voz.

Pero nada.

Un vacío inundo su pecho al pensar que su mejor amigo se había ido.

Con enojo tomo la cámara con más fuerza y salió corriendo en la dirección de la que venía. No sabía que estaba pasando y por qué sentía algo raro en todo su ser, pero encontraría a sus amigos y por eso iba al lugar por donde sentía debía ir.

Unos sonidos hicieran que se detuviera, sin importar quién podría ser invoco su báculo rápidamente y señalo en dirección donde venían esos sonidos.

Si era Eriol lo mataría…pero sabía que su amigo jamás llegaría tan lejos en una broma de ese tamaño…esto debía ser otra cosa más profunda.

Con rapidez invoco la carta espada y se preparó para cualquier cosa que viniera.

Claro para cualquier cosa menos para ver a Kinomoto quien miraba todo con tranquilidad sin asombrarse de verlo a él.

Un suspiro salió de sus labios al ver que había encontrado a alguien.

Ella sin embargo miraba en dirección por donde el había estado corriendo con mucha intensidad.

-¿pensé que no vendrías a la prueba?-comentó con algo de curiosidad ganando una mirada de reojo de la chica.

Realmente pensó que lo iba a insultar o al menos ignorar.

-sentí la presencia de una carta clow y vine lo más rápido que pude-aseguro ella con seriedad.

Una idea cruzo por la mente del castaño y la vio incrédulo.

-¿tu hermano te dejo salir a media noche de tu casa?-pregunto con incredulidad pensando que un tipo tan molesto como ese chico sería más sobreprotector.

Vio como la mirada de la chica se había vuelto algo molesta antes de caminar en cierta dirección.

-volvió a China por unos días-dijo con una linterna en mano alumbrando todo a su paso.

Syaoran la vio confundido ante esa respuesta.

-¿estás sola?-comento con algo de preocupación, cosa que pareció molestar a la china.

-ya no soy una niña-gruño y por alguna razón sintió que había algo más profundo en ello.

Caminaron durante unos minutos por un bosque que estaba destruido por varias partes hasta llegar cerca de un extraño santuario, la chica se detuvo y él también lo hizo con cautela. El extraño sentimiento dentro de él ahora parecía hacerse más fuerte.

-se trata de la carta desaparición y debe estar dentro de aquel pequeño santuario o cerca de aquí porque se siente fuerte su presencia-informo la chica a lo que él solo asintió.

Estaba algo confundido por todo lo que había pasado y preocupado realmente…todos habían desaparecido y por esa razón no habían visto a nadie, estaba preocupado realmente preocupado y con algo de miedo de no volver a ver a sus compañeros nunca más por su culpa.

Volteo a ver a Kinomoto quien parecía estar bastante seria y con su espada en su mano.

Al menos ella estaba a su lado.

-esta carta es difícil de atrapar y solo se puede hacer cuando está actuando-le indico con cautela y el asintió.

Un escalofrió recorrió a ambos y se voltearon al mismo tiempo para observar como la tierra y las tumbas estaban desapareciendo acercándose a ellos con rapidez.

-tal vez no estaba en el santuario-murmuro ella.

Con un grito de terror ambos se levantaron y comenzaron a correr por el bosque viendo como porciones de tierra frente a ellos desaparecían queriendo que se cayeran, gracias a kami-sama ambos eran buenos atletas y pudieron esquivar sin dificultad los obstáculos.

-concéntrate en ver en donde está ahora la carta y séllala-gritaba Sakura saltando un gran hoyo con elegancia.

Syaoran bufo por bajo al ver como ella usaba elegancia en un momento como este.

Se intentó concentrar pero al correr y esquivar no le hacía fácil el trabajo. Aun así cerro sus ojos y por un momento sintió algo viniendo de su lado derecho, volteo a ver notando como una de todas las tumbas estaba intacta.

-es esa tumba-dijo señalándola.

Sakura quien corría solamente asintió antes de acercarse esquivando los hoyos y otros obstáculos.

-al parecer quiere desaparecernos, espera un momento hasta que quiera usar su poder en mí y atrápala-hablo la chica mientras corría en esa dirección.

Aun así se detuvo cuando sintió una mano en su muñeca que aplicaba cierta fuerza. Volteo a ver molesta al chico para explicarle que no tenían mucho tiempo y se asombró al ver la mirada de enojo en él con la cámara en la otra mano.

¿Pero qué?

-es peligroso-hablo él con una seriedad increíble llamando nuevamente su atencion.

Ella frunció el ceño.

-solo tú puedes sellarla no hay tiempo-le indico algo desesperada al ver como más cosas desaparecían.

Él por otro lado simplemente la vio fijamente, este simple hecho provoco que ella se quedara congelada en su lugar. Era raro como la primera vez que sus miradas se encontraban de esa forma fuera en una situación no muy conveniente.

Los ojos ámbar de él estaban decididos y los de ella confundidos.

-no me voy a permitir perderte a ti también-aseguro impresionando a la chica con esas palabras.

Ella se quedó muda y sus ojos se empezaron a empañar. Mientras sin quererlo varias voces llegaban a su mente.

-ese un demonio-

-ojala estuvieras muerta-

-eres la vergüenza de la familia Kinomoto-

-todos te odian-

-tu existencia es un error-

-muérete inútil-

-desaparece-

Los ojos verde la chica mostraron impresión y desconcierto de que por primera vez en mucho tiempo alguien que no fuera su hermano la viera como si su existencia no fuera un error en este mundo.

Que extraño se sentía la calidez en su pecho.

-y-yo…-tartamudeo la chica sin saber que decir.

Pero al ver la mirada atónita de él supo que se les acababa el tiempo, miro la mano que Li aun sujetaba y noto como se estaba volviendo transparente. Levanto su vista viéndolo con pánico y ver como él negaba con el rostro queriendo evitar todo.

Si no fuera un momento tan importante hubiera sonreído divertida de verlo en ese estado…pero le desconcertaba que fuera por ella.

-no me dejes por favor no te vayas-suplicaba el chico haciendo algo que le dejo en shock de ser posible.

Aparte de Touya y muy pocas veces su padre, jamás había sentido tanta calidez por ser abrazada por alguien y el hecho de que ese alguien fuera su rival la dejaba desconcertada.

Pero el tiempo no permitía que pensara todo bien.

-aprovecha y busca la presencia de la carta-dijo con dificultad sintiendo como pronto desaparecería.

El chico solamente la abrazo con m as fuerza queriendo impedir que ella se fuera.

Raro.

-hentai-san si no te apuras jamás te daré la receta del pastel de chocolate-comento con dificultad.

Cada vez menos tiempo.

Por unos instantes Syaoran proceso las palabras y asintió con determinación.

Soltó el cuerpo de la chica y sin ser consiente camino a la tumba. Duro varios segundos hasta que pudo sellar la carta Clow. Después de eso todo brillo en el cementerio antes que las cosas fueran restaurados a su estado original.

Suspiro antes de ver la carta en sus manos e impresionado al reconocer el lugar se estremeció al ver la tumba en la que estaba.

La tumba de su padre.

¿Por qué una carta clow estaría cerca de la tumba de su padre?

Como si un click hiciera en su mente, se recordó lo que le había pasado momentos antes y se sonrojo a más no poder.

¿Por qué había actuado de esa forma?

No sabía la respuesta…solamente había dejado su cuerpo actuar por impulso ante el temor de perder a la chica también, no entendía por que ante el hecho de que ella se sacrificara y que estuviera a punto de desaparecer lo enojo tanto.

¿Porque la chica querría sacrificarse?

Ignorando esos hechos no recordaba otro momento de tanto terror como el de haber visto como esa chica tan molesta desaparecía frente a él, bueno tal vez cuando la carta niebla casi la mata.

Pero todo eso lo dejaba muy confundido.

-buen trabajo Hentai-san-

No pudo evitar un sonrojo en su rostro al escuchar la voz de aquella chica.

Nervioso volteo a verla y ver como ella estaba arrodillada en el suelo viendo con una sonrisa divertida. Probablemente al hecho que tenía con que burlarse de él ahora.

Ella se puso de pie algo cansada y camino hasta estar a un metro de él.

Syaoran se sonrojo y ella volteo a otro lado ignorando el hecho de estar en un cementerio.

-nos vemos-fue lo único que dijo ella caminando a la salida del cementerio.

Él miro el lugar por donde la chica se iba algo confuso… ¿no aprovecharía para molestarle?

Incrédulo camino hasta ponerse frente a ella y enseñarle la carta, ella lo miro confundida antes de verlo sin entender nada.

-esta es tuya-hablo viendo de reojo a otro lado.

Por ese motivo no pudo ver un sutil sonrojo en el rostro de la chica.

-no ya me hare dueña de todas las cartas por ahora es tuya-aseguro ella con una leve sonrisa.

Ambos se vieron unos momentos antes de escuchar gritos a los lejos que llamaban al castaño.

La chica suspiro y se marchó con una despedida de mano, él por otra parte solo la observo fijamente hasta que ella desapareció.

Y se preguntó por qué no podía evitar el sonrojo de su rostro.

Cuando Eriol llego se sorprendió de ver a su amigo con la mirada perdida, luego noto la cámara de video en su mano y alzo una ceja.

Aquí debían que haber muchas explicaciones.

OoOoOoO

Por otro lado Ying Fa caminaba con la mirada algo perdida, grito un poco cuando un gato salto de la nada y la asusto al salir del cementerio.

Odiaba todo lo relacionado con muertos o fantasmas.

Aun así se había comportado muy bien frente a su rival en el cementerio logrando que no viera que ella duro tanto en llegar por su pelea metal al no querer entrar a un lugar como ese.

Siguió su camino a casa pensando en que debería llamar a Touya y darle explicaciones.

Con delicadeza toco la mano que su rival le había tomado y un ligero sonrojo inundo su rostro, también pudo sentir como su corazón se aceleraba mientras sentía vértigo.

Se detuvo y se apoyó en la pared cerca de su edificio, sin fuerzas las piernas le fallaron resbalando hasta el suelo sintiéndose extraña.

-¿Qué me está pasando?-susurro aun con el sonrojo en su rostro al recordar el abrazo.

Por un momento se iba a permitir pensar en algo relacionado con eso pero se detuvo con la mirada perdida.

Luego sonrió con tristeza.

-debe ser un error nadie quiere un ser como yo cerca-hablo viendo de reojo su espalda antes de ver al cielo.

Nadie definitivamente aparte de su hermano aceptaría su verdad.

-yo no debo existir-

OoOoOoO

Al día siguiente Eriol estaba en su casa más precisamente en su estudio editando el video de la noche anterior donde por alguna razón partes de sus recuerdos estaban borrados, Syaoran le había contado por encima algo sobre una carta clow, pero el chico parecía tan ido que simplemente prefirió tomar la cámara de las manos del chico para ver con satisfacción como la cámara permaneció encendida todo momento.

En muchos momentos la cámara no enfoco bien lo sucedido, pero con satisfacción había descubierto la llegada de Kinomoto.

Pero el verdadero oro puro de esa grabación era haber escuchado lo que su amigo le había dicho y que la lente de la cámara había captado el abrazo del chico.

Syaoran era alguien que jamás mostraba sus sentimientos, mucho menos haber abrazado a alguien por voluntad propia.

Pero aquí estaba su pequeño primo que se estaba comenzando a comportar de forma totalmente diferente con una chica que juraba odiar.

Su primo estaba creciendo.

Se secó una lágrima imaginaria de orgullo y se puso a editar el video, este iría a favoritos y lo guardaría como oro puro.

Después de unas horas comenzó a editar el video del zoológico que había olvidado debido a que estaba atento al comportamiento antisocial de Syaoran debido a la ausencia de Kinomoto la semana pasada.

Después de todo este video era un regalo para su pequeña prima que vivía en Inglaterra y era amante de los animales.

Con cuidado edito todo el video y puso en otra parte todo lo que tenía que ver con la carta Clow, pero su ojo de halcón atento a todo noto algo curioso durante el enfrentamiento de la carta Clow.

Le costó mucho verlo y sobre todo pararlo en el momento adecuado.

Pero justo antes de que Syaoran lograra ganar había un pequeño manchón castaño que su cámara apenas pudo grabar.

Duro varias horas y demasiados programas tecnológicos para conseguir una imagen borrosa de una chica de cabello cortó castaño.

Vaya vaya vaya.

Quien diría que la pequeña Kinomoto había ayudado ese día.

Una sonrisa malévola se puso en su rostro.

Había atrapado a Kinomoto como la quería.

Continuara…

hice este capitulo en un día y con mi sobrina queriendo quitarme de la computadora (la quiero tanto pero siempre peleamos por ella) bueno espero disfruten de este capitulo y que les haya gustado tanto como a mi escribirlo.

se que les dije que no duraría mas de dos semanas en actualizar y es raro subir un capitulo dos días seguidos (no creo poder hacerlo siempre ya que tengo exámenes esta semana) pero espero ven que es mi recompensa por casi ocho meses sin escribir :D

los quiero y hasta pronto mis queridos y senxualotes lectores.