hola gente.
esta es mi primera historia de Sakura Card Captor y espero les guste la idea, se me acaba de ocurrir hace poco y espero les atraiga lo suficiente para continuarla.
aquí los chicos son un poco mayores que en la serie y probablemente la forma en que capturen la mayoría de las cartas va ser diferente, casi todos menos los guardianes van a tener un cambio de rol para que comprendan el asunto un poco y se hagan la idea.
quiero recordarles que Sakura Card Captor no me pertenece y solo esta loca historia salida de mi mente es mia ademas de uno que otro personaje nuevo que tenga que inventar para hacer la historia mas interesante.
aqui algunos datos que les pueden interesar...
-...tengo un elefante azul...-dialogo de los personajes
-..."mentiras no tengo un elefante es un oso pero espero no noten la diferencia"...-pensamientos
OoOoOoO cambio de escena
en capítulos anteriores...
Al día siguiente Eriol estaba en su casa más precisamente en su estudio editando el video de la noche anterior donde por alguna razón partes de sus recuerdos estaban borrados, Syaoran le había contado por encima algo sobre una carta clow, pero el chico parecía tan ido que simplemente prefirió tomar la cámara de las manos del chico para ver con satisfacción como la cámara permaneció encendida todo momento.
En muchos momentos la cámara no enfoco bien lo sucedido, pero con satisfacción había descubierto la llegada de Kinomoto.
Pero el verdadero oro puro de esa grabación era haber escuchado lo que su amigo le había dicho y que la lente de la cámara había captado el abrazo del chico.
Syaoran era alguien que jamás mostraba sus sentimientos, mucho menos haber abrazado a alguien por voluntad propia.
Pero aquí estaba su pequeño primo que se estaba comenzando a comportar de forma totalmente diferente con una chica que juraba odiar.
Su primo estaba creciendo.
Se secó una lágrima imaginaria de orgullo y se puso a editar el video, este iría a favoritos y lo guardaría como oro puro.
Después de unas horas comenzó a editar el video del zoológico que había olvidado debido a que estaba atento al comportamiento antisocial de Syaoran debido a la ausencia de Kinomoto la semana pasada.
Después de todo este video era un regalo para su pequeña prima que vivía en Inglaterra y era amante de los animales.
Con cuidado edito todo el video y puso en otra parte todo lo que tenía que ver con la carta Clow, pero su ojo de halcón atento a todo noto algo curioso durante el enfrentamiento de la carta Clow.
Le costó mucho verlo y sobre todo pararlo en el momento adecuado.
Pero justo antes de que Syaoran lograra ganar había un pequeño manchón castaño que su cámara apenas pudo grabar.
Duro varias horas y demasiados programas tecnológicos para conseguir una imagen borrosa de una chica de cabello cortó castaño.
Vaya vaya vaya.
Quien diría que la pequeña Kinomoto había ayudado ese día.
Una sonrisa malévola se puso en su rostro.
Había atrapado a Kinomoto como la quería.
disfruten del capitulo de hoy...
Capítulo siete: movimiento
En medio de una gran y enorme mansión como salida de un cuento de hadas, había una habitación especial y reservada solo para una persona que pasaba en ella la mayor parte del tiempo que estaba en su casa. En ese mismo instante las sirvientas pasaban por el cuarto del chico mirando preocupadas la puerta ya que habían pasado dos días desde que el joven amo se negaba a salir del cuarto y ellas estaban pensando seriamente en hablar otra vez con el señor Hiragizawa. Además al pobre joven amo ya se le estaban acabando las vacaciones y desde que salió no parecía tener los ánimos de siempre, incluso no salió en toda la semana como siempre lo hacía con su amigo.
Todos en la casa estaban preocupados.
Por esa razón Thomas Hiragizawa el padre de Eriol decidió que era hora de tomar las riendas del asunto y caminaba en ese momento al cuarto de su hijo.
El hombre ya que ya estaba llegando a los cuarenta años era sin duda un señor muy apuesto, su cabello azulado peinado elegantemente para atrás, sus ojos con tonalidades zafiro y su costumbre por andar con ropa formal hacia que más de una de las empleadas suspirara al verlo pasar.
Thomas con una sonrisa coqueta paso una mano por sus cabellos sacando chillidos de las empleadas que estaban cerca.
Después de todo había que hacer una buena acción al día y como hoy estaba especialmente feliz haría dos al ayudar a su querido hijo.
Al estar fuera del cuarto de su hijo toco la puerta dos veces sin obtener respuesta alguna. Frunció el ceño antes de sacar una llave de su bolsillo que solamente tenía él en casos especiales.
-hijo respeto tu privacidad tocando la puerta, pero reafirmo mi autoridad como padre entrando de todos modos-dijo mientras entraba.
En el cuarto de Eriol se observaba una gran cama perfectamente ordenada como si nadie hubiera dormido ahí en días, una puerta que era el ropero donde su hijo guardaba todo tipo de ropas, un gran equipo de sonido en la pared, en otra estaba un televisor casi del tamaño de la pared con varias consolas perfectamente ordenadas y una vitrina con una gran cantidad de video juegos, vio también una estantería con muchos libros y algunas figuras de colección, poster de video juegos y grupos de música, también observo otro estante con varias cámaras de video, más alejado estaba un escritorio con varios libros abiertos y una computadora portátil.
Pero su hijo no estaba en ningún lado.
Alzo una ceja caminando a otra de las puertas que abrió sin tocar esta ves topándose con una gran pantalla de cine con varios parlantes y un enorme sillón donde tampoco estaba su hijo.
Eso ya le estaba preocupando.
Como última opción volvió al cuarto de su hijo y entro a otra puerta.
Una sonrisa de tranquilidad inundo su rostro al ver a su hijo frente a una computadora de escritorio de ultima tecnología donde el generalmente editaba sus videos.
Aunque ahora parecía estar jugando.
Ese lugar era la habitación especial de su hijo donde tenía todo listo para gravar videos o tomar fotografías de mejor calidad, había tantos artefactos y cables por todos lados que su hijo siempre que intentaba ordenarlo terminaba editando algún video o jugando en línea.
-Eriol-llamo a su hijo que alzo la vista extrañado de verlo ahí.
Thomas hizo una mueca de asco al ver a su hijo todo desalineado con la misma ropa de hace unos días y unas grandes ojeras. Su hijo no se veía bien y como él era un padre genial su responsabilidad era traerlo al mundo de los vivos geniales como él.
-oto-san-llamo Eriol con algo de sorpresa y tristeza en su voz.
Al ver a su hijo en ese estado pensó que primero era hacerlo feliz y luego se preocuparía por su apariencia.
Aunque era un padre genial primero era un padre.
Lloro internamente al ver como eso había sonado tan genial en su mente.
-¿estás bien Eriol llevas dos días sin salir de aquí y antes de eso tampoco mostrabas mucha vida en tu casa, ya son vacaciones y no has salido ni un día?-le pregunto preocupado.
Eriol solamente suspiro mientras detenía su video juego en la computadora y también guardaba todos sus archivos que había editado.
-Syaoran se fue con la familia a visitar a la abuela y no me llevaron-comento con molesta Eriol.
Thomas entendió a que se refería y sonrió divertido.
Eriol al ver esa acción fulmino con la mirada a su padre que en vez de ayudarlo se burlaba en su cara de él.
-no te rías que tras de todo eso Syaoran me dijo que no quería verme la cara solamente porque le dije que había visto un video sobre algo comprometedor de él…tsk y se dice mi amigo-gruño cruzándose de brazos.
Su padre lo vio algo confundido sin entender bien las cosas.
Por otra parte Eriol bufo indignado cuando al día siguiente de editar bien el video llevo una copia a la casa de Syaoran para mostrarle el día de la prueba de terror, cuando el video termino y Kero estaba en el suelo muerto de risa su "mejor amigo" lo había sacado de la casa diciendo que no se apareciera por un tiempo si quería seguir viviendo.
Incluso estaba sonrojado y se veía tan divertido que no aguanto a reír.
Claro que al día siguiente cuando su amigo le dijo que iba a visitar a su abuela y le prohibió ir con ellos (él desgraciado iba con su tía Yelan, Fuutie y Yukito) además de mandarle algún tipo de mensaje o señal de vida.
Por esa razón todos los dos días de vacaciones las había pasado en su casa negándose a salir y verle la cara a su no tan mejor amigo.
Thomas al ver las expresiones raras de su hijo sonrió de medio lado divertido y con algo de nostalgia.
Cada que veía a su hijo con Syaoran recordaba sus tiempos de juventud cuando él era igual con el padre de él joven Li. Aunque el padre de Syaoran era menos amargado que su hijo…definitivamente Yelan había tenido que ver con eso.
Bufo indignado llamando la atención de su hijo y sonrió para que no se diera cuenta de sus pensamientos.
-yo había venido a buscarte por ayuda para la cena que tengo que dar en algunas semanas-comento lo primero que se le vino a la mente.
Pero acertó al notar el repentino interés de Eriol en su persona.
-¿la cena que tienes cada año con los jefes de los negocios más importantes de Japón, china, Inglaterra y parte de Europa?-
-esta vez viene un joven representante de Estados Unidos, ahora que lo pienso debe tener tu edad-
-¿vendrán los Kinomoto?-
-no su padre está ocupado y además Touya-kun está en Japón por lo que accedió a sustituirlo, además el próximo año será la cabeza de la familia-
-¿Qué hay de mi compañera Yin Fa?-
Un silencio algo incómodo inundo la habitación y Eriol alzo una ceja al ver a su padre ver nervioso a otro lado.
¿Qué había oculto ahí?
Thomas por otro lado vio la mirada desafiante de Eriol y suspiro, su hijo era tan cabezota como él y su ansias de saber la verdad lo llevarían a descubrirla tarde o temprano.
Aunque él no le pondría las cosas fáciles.
Le encantaba controlar a todos en cualquier situación, incluso a su hijo.
-pues la pequeña Ying Fa no suele estar en eventos de este tipo y pocos fuera de la familia Kinomoto la conocen-comento sin mostrar mucho interés.
Su hijo lo vio con la mirada frustrada y sonrió internamente.
Solo faltaba la fresa para el pastel y su hijo se volvería loco de la curiosidad.
-Ying Fa es una persona bastante interesante y según escuche no salió de su casa hasta tener trece años sin que nadie sepa el por qué…así que si estas interesado en ella puedes hacer que venga a la cena si quieres-
-ella no me interesa-
-cierto estas perdidamente enamorada de la hermosa señorita Fuutie, tranquilo Yelan y sus hijos vendrán aunque tenga que obligarlos-
-gracias por recordármelo-
-te quiero hijo pero se ve desde lejos que la pequeña señorita Fuutie está enamorada de su amigo ese tal tsukishiro-
-te dije que no me lo recordaras-
-la señorita Ying Fa sería una posible opción para ser tu pareja-
-no gracias parece que ella está interesada en Syaoran y él en ella-
-¿enserio?-
-quitando el hecho de querer matarse se ven lindos juntos-
-perfecto me encantara molestarlos en la cena si Ying Fa viniera…lástima que ella no le agrade mucho esos eventos-
Un click sonó en la cabeza de Eriol quien no pudo evitar sonreír con malicia, su padre lo vio con curiosidad antes de sonreír orgulloso de su hijo.
Conocía esa mirada.
Era la misma que él ponía cuando tenía un plan asegurado.
-tranquilo papa, la señorita Kinomoto Ying Fa vendrá ese día-aseguro Eriol con una sonrisa.
Pues en la mente de Eriol ya sabía que en su poder había algo con que chantajear a Kinomoto.
Si su día estaba volviéndose alegre.
OoOoOoO
Cuando Syaoran salió de su casa para hacer sus deberes en la biblioteca supo que algo raro estaba por pasar. Extrañamente su madre estaba bastante feliz y su hermana no lo había molestado como de costumbre, Kero había estado tranquilo y Eriol aún no hacía caso omiso de sus advertencias de estar a menos de un kilómetro de su persona, incluso Meilling no había aparecido por más de una semana y parecía no darle importancia al hecho de acosarlo.
Algo raro estaba por pasar estaba seguro.
Además había notado como Kero había estado extraño durante varios días.
Incluso en el viaje donde su abuela, realmente era la abuela de su padre y el papa de Eriol pero él la llamaba abuela ya que era una señora que lo trataba muy bien, le daba su espacio. En todo el camino Kero parecía pensativo y realmente algo melancólico.
Sentía que estaba pasando algo por alto pero no era como si le importara mucho.
Alzo los hombros antes de entrar a la biblioteca pública en busca de un libro que necesitaba para terminar su tarea de historia y poder dormir un poco.
Ignoro olímpicamente al tipo de la biblioteca que parecía querer matarlo con la mirada como siempre que iba a la biblioteca y camino a la sección de historia donde esperaba encontrar lo que necesitaba.
Duro varios minutos buscando de forma desinteresada sin encontrar ningún resultado, frunció el ceño frustrado de tener que preguntarle al tipo de la biblioteca por ayuda.
Notando como aún era temprano siguió buscando con el dedo en los títulos de los libros para no pasar ninguno por alto. Estuvo así durante dos filas hasta que su mano choco con la de otra persona.
Algo apenado volteo para disculparse por estar tan metido en la búsqueda.
Pero la sorpresa fue grande al ver como unos grandes ojos esmeraldas lo miraban con tranquilidad. Su mirada se desenfoco al ver como el libro que poseía la chica era precisamente el que ocupaba.
Suspiro molesto consigo mismo.
Minutos después…
Las palabras se formaban mientras pasaba la tinta por su hoja y de vez en cuando volteaba a ver su libro para cerciorarse de lo que iba a continuación. A lo lejos podía escuchar el silencio de la biblioteca solo roto por los pasos de algunos que buscaban algún libro.
Durante un momento se detuvo y levanto levemente la vista para ver como efectivamente Kinomoto Ying Fa estaba frente a él escribiendo con una caligrafía perfecta su resumen.
¿Cómo había terminado así?
Cierto ambos ocupaban hacer el mismo trabajo y ella parecía sumamente colabora y acepto hacer el trabajo en la misma mesa para poder disponer cómodamente del libro cuando alguno lo ocupara.
Bufo mentalmente mientras volvía a escribir, pero en el momento en que ella levanto la mano para acomodarse un mechón de cabello desvió la mirada siguiendo detenidamente sus movimientos.
Gruño mentalmente el no saber por qué estaba tan al pendiente de ella.
La chica frente a él vestía un vestido sencillo blanco con un abrigo rosado enorme que la hacía ver como una pequeña adorable (estúpido calificativo que se le vino a la mente ya que ella era un monstruo), su pelo era sujeto en una extraña coleta mientras los mechones caían por su cara, su piel era algo bronceada y su contextura demasiado delgada. Su rostro era algo que captaba la atención de inmediato ahora con su cabello corto y sus ojos esmeraldas captaban la atención de cualquiera.
Si no hubiera sido extraño para los presentes ahora mismo estaría golpeando su cabeza en la mesa.
¿Por qué?
¿Por qué no dejaba de fijarse en todo lo relacionado con Kinomoto?
¿Cuándo comenzó a verla tan detalladamente?
Pensó unos minutos en eso. Pero lamentablemente no tenía ninguna respuesta.
Tal vez era porque toda la semana había sido extraña y ahora él comenzaba a percibir las cosas más detalladamente.
-are donde deje el libro-comento la chica frente a él.
Volteo a verla notando que efectivamente el libro que anteriormente estaban usando para trabajar había desaparecido.
Raro.
Frunció el ceño sin entender.
Hace unos instantes estaba frente a ellos y ahora había desaparecido.
-¿Hentai-san tú lo tomaste?-pregunto con molestia Kinomoto.
Él la miro mal pensando el por qué había terminado accediendo hacer un trabajo junto a ella.
Cierto solo había encontrado un libro de esos.
-claro que no hace un instante estaba aquí-le gruño de regreso antes de ponerse de pie.
-¿A dónde vas?-
-a preguntar si tienen otro-
-espérame-
Cuando se alejaron de las mesas en camino a la parte de información miro de reojo como Kinomoto veía en todos lados con curiosidad.
Frunció el ceño cuando ella alzo una mano para acomodarse en cuello de su vestido, la manga se había bajado unos centímetros dejando ver unos vendajes con una pequeña gota roja que supuso era sangre.
Tenía sangre en su mano.
Sus pasos se detuvieron captando la atención de la chica.
Fue en ese momento que vio la tranquilidad de ella que descubrió que él estaba molesto.
Molesto de verla actuando de forma tranquila, molesto de la forma en que actuaba, molesto de que ocultara sus vendajes, molesto de no saber nada de ella, molesto que no mencionara lo que había pasado en el cementerio días antes y molesto por todo lo que ella significaba.
En qué momento ella cambiaba su forma de ver las cosas.
Gruño viendo a otro lado sorprendiendo a la chica.
No se entendía bien y tampoco sabía por qué las molestias aparecían solo cuando estaba cerca de la chica.
Volteo a verla y esta vez noto una pequeña cicatriz en el cuello de la chica.
¿Por qué estaba tan herida y con tantas cicatrices?
-oe tu cuell…-
-¡el libro!-dijo la chica apuntando a un estante atrás de él.
Con sorpresa guio la vista en dirección que la chica apuntaba comprobando que realmente estaba el libro en uno de los estantes de la biblioteca.
Qué curioso, si le preguntaban él había visto ese estante y anteriormente no había encontrado el libro. Volteo a ver a la chica que volteo a verlo con una cara llena de alegría como una niña pequeña por ver el libro y suspiro resignado antes de que ambos caminaran al estante.
Ya le preguntaría después por sus heridas.
Aunque a él no le importaba mucho lo que pasaba con ella.
¿Verdad?
Gruño frustrado antes de detenerse frente al estante y no ver el libro donde segundos antes estaba. Curioso alzo una ceja antes de ver de reojo a Kinomoto quien lo observaba totalmente confundida antes de ver a todos lados comprobando que nadie había pasado cerca del lugar y tomado el libro.
El la imito pero cuando volteo la cabeza sintió una extraña presencia rodeando todo el lugar.
La misma sensación cuando estuvo en el cementerio y tuvo que encontrar a la carta clow.
Volteo rápidamente a ver como Kinomoto tenía una mirada seria y se cruzaba de brazos de forma pensativa.
-¿lo sentiste?-
-si-
-es una carta clow y está en la biblioteca-
-¿el libro?-
-puede ser-
Ambos se vieron durante unos momentos de forma seria, él observaba como los ojos verdes de la chica estaban concentrados buscando una explicación.
-mover-susurro la chica con resignación.
Alzo una ceja confundido de no saber qué significaba eso y ella lo fulmino con la mirada.
-sigue la presencia y avísame si la encuentras-le dijo la chica antes de ir por la biblioteca en busca de algo.
Molesto por la falta de información comenzó a caminar, cambiaba de camino cada que sentía una molestia y seguía el lugar por donde su molestia se incrementaba.
Era…molesto.
Pero estaba seguro que esa sensación rara podría ser a que ya estaba percibiendo mejor las cartas clow.
El orgullo elevo unos momentos su ego.
Cuando volvió en sí de su momento de importancia se sorprendió de ver al estante frente a él y encontrar e libro que estuviera buscando anteriormente. Alzo sus hombros pensando que al menos este sería un problema menos y se dispuso a tomarlo cuando misteriosamente desapareció frente a sus ojos.
Se quedó en piedra antes de que una gota de sudor corriera por su nuca.
Minutos después…
Corría rápidamente por el parque de Tomoeda como poseído mientras atrás de él Kinomoto también la hacía con un aura parecida a la suya. Frente a ella había un libro flotante que desaparecía y reaparecía mas adelante como si se burlara de ambos.
Aparentemente el libro estaba siendo utilizado por el poder de la carta Movimiento y se les había dificultado un poco el poder atraparlo.
Aunque eso no era lo peor.
Lo peor es que habían pasado un buen rato en la biblioteca tratando de atraparlo, pero el libro se escapaba en el momento más comprometedor provocando que Syaoran callera sobre una señora, Sakura tirara un estante de libros, tirar a unas personas, romper unos carteles y caer varias veces.
El tipo de la biblioteca seguramente jamás los dejaría entrar.
Sus pasos se hicieron más veloces hasta que el libro se posiciono cerca de un puente dispuesto a desaparecer.
Ambos sudaron frio y Kinomoto poco dispuesta a volver a buscarlo dio un salto al frente.
Syaoran la observo en cámara lenta mientras ella hacia un perfecto salto como si fuera una experta en gimnasia rítmica, como esta tomaba el libro con una expresión de triunfo, como el viento levantaba un poco su vestido dejando ver unas braguitas de ositos que lo sonrojaron y luego como la gravedad hacía de las suyas provocando que esta siguiera directo al lago y callera inevitablemente.
Con un sonrojo aun en su rostro volteo el rostro esperando que esa imagen mental se fuera algún día por su salud.
Negó varias veces con la cabeza antes de acercarse al puente donde Kinomoto estaba sentada dentro del lago con una mirada de molestia sujetando entre sus manos la carta movimiento.
Esa carta seria de ella.
Frunció el ceño algo molesto pero se suavizo al ver la mirada de molestia de ella.
Parecía que ella tampoco estaba muy feliz y parecía estar recordando algo.
Resignado se acercó lo más que pudo y le tendió una mano dispuesto ayudarle a subir. La chica dentro del lago alzo la vista para observarlo con sorpresa en su rostro, durante un instante pudo jurar ver como algo dentro de los ojos de ella parecía brillar y le regalo una pequeña sonrisa.
Una sonrisa sincera.
Se sonrojo sin saber bien por qué cuando la vio sonreír y se puso nervioso al sentir la mano de ella sujetar la suya.
Era pequeña, delicada, suave…como una muñeca.
Suspiro internamente antes de concentrarse en ayudarla.
-¿Syaoran?-llamo alguien cerca de ellos.
Confundidos ambos jóvenes voltearon a ver como Eriol Hiragizawa los observaba con una sonrisa maliciosa con la cámara en mano.
Nervioso Syaoran sin querer dio un movimiento en falso y tropezó cayendo también al lago.
Minutos después…
Totalmente mojados y enojados por lo sucedido anteriormente (menos Eriol) acababan de subir hasta el piso donde estaban viviendo actualmente los hermanos Kinomoto.
¿La razón?
Quedaba más cerca.
Syaoran bufo algo molesto y a la vez confundido, después de caer sobre Kinomoto y que esta le gritara varios insultos habían quedado en que la casa de ella estaba más cerca y le prestaría algo de ropa.
Realmente era extraño.
Parecía estar comportándose amable con ellos.
La miro de reojo notando como estaba totalmente mojada y sacaba las llaves para poder abrir. Después observo a Eriol que parecía complacido con algo que él no comprendía y dudaba realmente si quería comprender.
-adelante-hablo Sakura dándoles espacio para pasar.
Entraron con una reverencia antes de observar como estaba todo como recordaban anteriormente, rápidamente la chica hizo que el castaño pasara a un baño (que era normal) donde minutos después le paso unas ropas de chico que probablemente serian de su talla.
¿Sería de su hermano?
Después de unos momentos salió del baño con las ropas en una bolsa plástica. Aunque se detuvo al ver como en la sala de estar se encontraba Eriol tomando un té con galletas y a su lado estaba Kinomoto quien ahora vestía un enorme abrigo verde con unas medias negras que cubrían sus piernas.
Frunció el ceño pensando que así no podría ver bien las heridas de la mano de la chica.
-siéntate Syaoran el té esta delicioso-aseguro su amigo de forma descarada.
Gruño antes de sentarse y aceptar una tasa que parecía ser de antigüedad y que tenía detalles de dragones.
La observo un momento concentrado, antes de levantar la mirada para ver como Kinomoto estaba tranquila en su asiento.
Estaba pensando.
-¿a qué se debe la amabilidad?-pregunto de forma algo desconfiada.
Eriol lo miro de mala forma por su falta de respeto y en cambio Kinomoto lo observo algo complacida de que hiciera esa pregunta, aunque al mismo tiempo parecía querer evitar a toda costa su mirada y por eso concentro sus acciones en tomar una galleta que metió a su boca masticándola lentamente.
Se reprendió el hecho de verle la boca más de lo debido.
-es mi forma de agradecerte-
-¿agradecer que cosa?-
-es un asunto personal Hentai-san-
Suspiro resignado a que esa chica fuera rara.
Eriol en cambio solamente sonrió complacido de cómo estaban las cosas.
En cambio Kinomoto solo parecía pensar.
Todo era una hermosa calma hasta que el sonido de algo abriéndose trajo la atención de todos.
-Monstruo más te vale no estar viendo anime y hayas cocinado algo por haberte cuidado toda la semana en que estuviste con tus reca…que carajo-gruño la persona que había entrado.
Después de todo frente a ellos estaba el hermano mayor de Kinomoto Ying Fa. Este chico traía ropas de su trabajo de medio tiempo en la pizzería y fulmino con la mirada a Syaoran que ni lento o perezoso lo imito como si su sola presencia le molestara.
Eriol por otro lado alzo una ceja viendo molesto la interrupción de Touya…el tipo había dicho ¿reca?, que significaba eso.
¿Recaída?
Algo parecía confuso. También había escuchado algo de que la había estado cuidando. Su mirada analítica se posó en Kinomoto quien parecía querer matar a su hermano con la mirada.
-onii-chan cierra la boca-le gruño Sakura.
Su hermano quito la mirada un momento de Syaoran para ver a Sakura con molestia.
-tras de que me hago cargo de tus asuntos vas y traes a este mocoso al departamento-dijo con ira viendo a Syaoran de reojo.
-no soy ningún mocoso-le gruño el castaño molesto.
Nuevamente un duelo de miradas se formó entre ambos y parecía que rayos salían de sus miradas chocando como un duelo no formalizado.
Sakura bufo molesta antes de ponerse de pie y cruzarse en ese duelo de miradas, Syaoran la vio confundido mientras que Touya parecía aún más molesto que antes.
-onii-chan te dije que el joven Li y su amigo Hiragizawa eran mis compañeros además de ayudarme en clases-le reto a su hermano con enojo.
Syaoran pestañeo sorprendido de que la chica hablara bien de ellos y que no le llamara Hentai-san. En cambio Eriol aunque estaba algo sorprendido por entrar en el paquete deseaba poder grabar todo aquello y apenas estaba controlándose.
Por otra parte Touya casi explota al ver a su hermanita defendiendo al mocoso.
Aún era muy niña y saber cómo terminaría todo le hacía querer matar al estúpido chico de pelo castaño que estaba por robarse su más grande tesoro.
Aunque ninguno de ellos supiera.
Volteo a ver a Syaoran fulminándolo con la mirada.
Solo quedaba una opción.
-te matare-gruño dispuesto a rostizarlo.
Todo el ambiente estaba tenso hasta que el sonido de algo cayendo llamo la atención de todos quienes voltearon a ver la puerta de la entrada con curiosidad. Bueno al menos Sakura quien se puso pálida ante lo que vio.
En la puerta estaba un joven de su misma edad bastante apuesto de cabellera rubia algo alborotada, sus ojos eran azules que brillaban con un deje de curiosidad, sus ropas eran extrañas y traía una enorme maleta que anteriormente había caído al suelo provocando la atención de todos. Pero su mirada de felicidad había cambiado a una de incredulidad viendo fijamente a Syaoran.
Este alzo una ceja curiosa.
-my clothes-susurro el chico con incredulidad señalando a Syaoran.
Sakura sudo frio antes de ver a Touya pidiéndole ayuda, pero este extrañamente parecía complacido con el giro que estaban dando las cosas.
Por otro lado Syaoran se miró confundido y Eriol que sabía hablar perfectamente ingles pudo comprender todo.
-I'll kill you-gruño el chico mientras se acercaba a paso lento dispuesto a todo.
Syaoran que entendía lo básico de inglés gracias a horas de video juegos retrocedió asustado.
Esa aura de muerte que envolvía al chico aseguraba mucho dolor en un futuro y él quería vivir sanamente aun.
-Will-llamo Sakura intentando calmar la ira del chico.
Y realmente funciono ya que ante la incredulidad de todos el aura asesina del chico desapareció antes de ser rodeado por una rosada mientras volteaba a ver a Sakura como si ella fuera el ser más hermoso del planeta.
-Cherry Blossom-dijo en un suspiro.
Touya bufo molesto, Sakura sonrió nerviosa, Eriol miraba todo con una gota de sudor en su nuca y Syaoran…bueno el extrañamente se sentía sumamente molesto.
El chico consiente de que había mucha gente en el departamento volteo a ver a los dos intrusos (Eriol y Syaoran) camino donde ellos antes de tomarlos por el cuello y sacarlos del departamento cerrando la puerta tras de sí mismo.
Tanto Syaoran como Eriol que estaban ahora en el suelo miraron incrédulos la puerta y totalmente confundidos.
Eriol se estaba preguntando quien sería ese chico tan raro.
-que acaba de pasar en ese lugar-dijo Eriol con diversión en el suelo.
Syaoran por otro lado se puso de pie y tomo la bolsa de ropa que le pertenecía que también había terminado fuera del departamento de los Kinomoto.
-nada que importe-gruño antes de irse dejando sonriente a Eriol al verlo molesto.
Aun así dentro de Syaoran había la duda de por que por alguna razón realmente se sentía molesto de la mirada del chico nuevo Kinomoto.
Suspiro sin dejar de caminar y miro al techo esperando alguna respuesta para sus preguntas.
¿Qué estaba pasando con él?
Continuara…
bueno chicos aquí traje otro capitulo, realmente no se cada cuanto o en que fechas voy a subir cada capitulo, también note que la cantidad de reviews disminuyo (con toda razón por no actualizar durante tanto tiempo) el punto es que realmente quiero terminar esta historia y por esa razón espero no durar mas de dos semanas entre cada actualización, aunque no podría darles fecha ya que subo cada capitulo apenas termino (espero sea rápido)
en fin espero les haya gustado este capitulo y vayan notando las pequeñas pistas que les doy sobre la relación que aparecerá algún día entre estos dos. También como ambos son adolescentes resultara mas fácil enamorarse que para dos niños como era en la serie original.
pronto aparecerán mas personajes que darán vida a la historia y espero les guste como va quedando.
besos mis senxualotes lectores y hasta pronto :D
