Hola gente.
Esta es mi primera historia de Sakura Card Captor y espero les guste la idea, se me acaba de ocurrir hace poco y espero les atraiga lo suficiente para continuarla.
Aquí los chicos son un poco mayores que en la serie y probablemente la forma en que capturen la mayoría de las cartas va ser diferente, casi todos menos los guardianes van a tener un cambio de rol para que comprendan el asunto un poco y se hagan la idea.
Quiero recordarles que Sakura Card Captor no me pertenece y solo esta loca historia salida de mi mente es mia ademas de uno que otro personaje nuevo que tenga que inventar para hacer la historia mas interesante.
aqui algunos datos que les pueden interesar...
-...tengo un elefante azul...-dialogo de los personajes
-..."mentiras no tengo un elefante es un oso pero espero no noten la diferencia"...-pensamientos
OoOoOoO cambio de escena
En capítulos anteriores...
Luego de esas palabras la carta fuego volvió ella misma una carta que voló hasta la mano de Sakura.
Ambos se vieron confundidos.
Él la miro luego molesto.
-Eso fue peligrosamente estúpido-le gruño enojado.
Ella torció el ceño al ver como su piel aún estaba rojiza.
-Perdón-
Rojo los ojos y se aseguró de abrazarla con fuerza, la chica protesto al sentir un poco de ardor en su piel sensible.
Pero no podía culparle.
Al verla caer al vacío algo en su interior se quedó frio y un dolor insoportable nació en su pecho.
¿Qué estaba pasando con él?
La respuesta llego casi al instante y con un extraño dolor.
…
Al parecer Kinomoto Sakura le gustaba, más de lo que le hubiera gustado admitir.
Disfruten del capitulo de hoy...
Capitulo catorce: ¿Sakura Kinomoto?
Un día normal…bueno…sus días nunca fueron normales desde que empezó la cacería de cartas, era estúpido de su parte pensar en que existía un día normal para él.
Bueno fue el primer día de clases después del día que fue al parque de diversiones, tenía unas ojeras horribles y sus ánimos eran iguales a los de un perro que se le quita su hueso preferido. A su lado Meilling y Eriol lo veían preocupados sin entender del todo su mal humor sin haber visto a Kinomoto o en dado caso a Will, incluso cuando lo encontraron su hermana dijo que había pasado de mal humor el fin de semana.
Llegaron a clase temprano sin decir palabra alguna.
Sus compañeros notaron el mal humor del castaño y si bien le preguntaron a Eriol este estaba igual de confundido. En un principio el chico de lentes llego a suponer que era por su forma de dejarlo solo con Sakura, pero no había mencionado nada sobre ello incluso cuando él le pregunto, así que la causa de su enojo era otra.
Poco antes del inicio de clases llegaron Sakura y Will, la primera con unos vendajes de los cuales Meilling casi pega el grito al cielo a pesar de estar enterada de la captura de la carta fuego.
Entre una pelea de Will y Meilling por el causante de la gripe, Kinomoto logro escabullirse a su asiento.
Fue un momento en que la mirada de la chica cruzo con la de Syaoran, este se sonrojo levemente y volteo el rostro dejándola confundida. La chica vio en busca de una respuesta a Eriol, pero este los ignoraba extrañamente viendo a la puerta con expresión incrédula, algo raro de ver.
-SAKURA-CHAN-grito alguien antes de sentir un peso extra en su espalda.
Haciendo un esfuerzo sobre humano la chica se mantuvo de pie y al voltear su frente se puso azul.
-¿T-Tomoyo?-
…
-Bueno hoy con ustedes tenemos a una nueva alumna, será mejor que ella se presente-
-Mi nombre es Tomoyo Daidouji y vengo de Inglaterra, espero poder ser buenos amigos con ustedes-
Todos los chicos del salón menos Syaoran, Eriol y Will suspiraron de forma coordinada mientras observaban a la joven con ojos en forma de corazón.
No era para menos.
Con un cuerpo esbelto, larga cabellera azulada que hondeaba con la brisa, ojos amatistas, rostro perfecto…incluso el uniforme parecía verse mejor en ella que en las otras compañeras. También se podía agregar al paquete su aparente amabilidad y sonrisa que ya había conquistado a más de algún chico.
Kurogane-sensei miraba aburrido a la chica mientras se presentaba, una gota de sudor corría por su nuca al verle sonreír de forma amable.
Suspiro al pensar en los problemas que le meterían el tener a la princesa ahí, lo peor era ver la felicidad de Fye ante el asunto.
Pronto Tomoyo camino y se sentó en el asiento frente a Sakura, que amablemente le había pedido intercambiar al chico que anteriormente estaba ahí. Sonrió amablemente a Sakura y este respondió un poco menos animada.
La clase dio inicio.
Antes de esperarlo el profesor pidió que trabajaran en parejas. Grave error. Toda la clase se puso alrededor de Tomoyo en busca de ser su pareja y solo unos pocos se salvaron.
-Hagamos pareja Syaoran-hablo Sakura girándose en su dirección.
Los únicos no aturdidos por la presencia de Tomoyo (Eriol, Meilling y Will) giraron la cabeza violentamente para ver a la chica como si fuera una loca o en todo caso un fantasma.
El chico la miro fijamente con una leve sonrisa.
-Claro-acepto como si hablaran del clima.
Sus amigos le vieron en piedra.
Mientras Sakura se sentaba al lado de Syaoran, Meilling apretó con fuerza los dientes al ver la sonrisa de ambos y quiso gritarle a Eriol que se muriera. Fue por culpa del cuatro ojos que ella acepto el estúpido plan de dejar a ambos solos en prácticamente una "Cita", si bien pensó que nada iba a pasar y todo seguiría igual que antes, se había equivocado.
Le dio una patada a Will que le saco el aire.
-Serás mi compañero rubio de mierda-demando con enojo.
Todos estaban sobre Tomoyo, así que entre Will y Eriol era evidente con quien no quería formar grupo. Noto la mirada algo triste de Will ante un sentimiento similar al suyo de derrota, si tan solo uno de los castaños era consciente de sus emociones era el final para ambos.
Meilling suspiro resignada, ya se lo había visto venir.
-Igual creo que soy más guapo-susurro Will a su lado y ella rio.
Sinceramente y no una burla.
-Yo creo que tengo un mejor cuerpo-añadió Meilling con diversión.
En eso Will ladeo la cabeza, después de todo ya había estado en el cuerpo de la chica.
-Bueno cuando me bañe en tu cuerpo si note ciertas cosas…-no termino de hablar ya que Meilling comenzó a ahorcarlo con toda intención de matarle.
Eriol rio divertido al ver a ese par.
Noto de reojo como la gente si iba retirando del asiento de Tomoyo y esta miraba de forma feliz donde estaba Sakura, claro antes de darse cuenta de que ella ya tenía una pareja de equipo. Miro de forma intrigante a la peli azul antes de ofrecerse él como compañero de equipo.
…
..
.
El almuerzo nuevamente fue una gran batalla campal para ver quien estaría al lado de Tomoyo, esta al final cortésmente se alejó de ellos para llegar donde estaba Sakura, esta que estaba con el grupo inusual de amigos sonrió de manera amable cuando Tomoyo comenzó abrazarle con fuerza. Todos miraban confundidos la situación y alguno que otro mencionaba la palabra "yuri" en voz baja.
Fue Will quien tomo a Tomoyo como si fuera un gatito y la sentó al otro lado, sus dos lados estaban ya ocupados por Meilling y Will quienes miraban con fiereza a la nueva mientras abrazaban a Sakura de forma sobreprotectora.
Syaoran comenzó a comer sabiendo que siempre estaría rodeado de locos.
-Bueno yo he sido amiga de Sakura en todas mis vidas-admitió la chica con mucha sinceridad.
El grupo la miro confundido, esa chica era hermosa y una loca en mismas proporciones.
Syaoran se sintió raro al notar la mirada analítica de la chica sobre él, no una de desprecio como solía darle Sakura al inicio de su "amistad" o las empalagosas de Meilling, era una mirada que parecía ver su alma entera.
No se sintió muy bien por el dato.
-Pues me vale un pepino ya que ahora es mi amiga-gruño Meilling sujetando con fuerza el brazo de Sakura.
La castaña de China miraba con pena su almuerzo ya que tenía mucha hambre.
-Vaya eso es una sorpresa, en otro tiempo esto hubiera tomado mucho tiempo-murmuro Tomoyo para si misma.
…
Loca.
…
Esa chica estaba completamente loca.
-Me extraña que la heredera de Daidouji este en Japón-comento de pronto Will atrayendo la atención de todos.
Era buen punto, si bien nadie la conocía (menos Sakura y Will, Eriol no sabía quién era en el parque) su apellido no era menos importante que el de ellos. Syaoran y Meilling se vieron de reojo sorprendidos de tener tantos amigos millonarios a su alrededor.
-Tengo asuntos pendientes con algunos conocidos-expreso la chica de forma alegre.
Todos la vieron incrédulos, parecía como si Tomoyo hablara mucho pero en realidad no decía mucha información, curiosamente era una sensación familiar para los presentes, como si fuera…
La frente de ellos se sombreo mientras volteaban a ver a Eriol, este miro sin comprender al resto.
Estaban jodidos con dos como ellos a su lado.
-Además quería volver a ver a Sakurita-añadió con ojos soñadores sacando una cámara de video de quien sabe dónde.
Esa acción hizo que todos la vieran peor, era como una versión femenina de Eriol.
-Si quieres pasas a mi casa ahora, tengo muchos trajes que me gustaría que probaras-
La China se ahogó con su comida al recordar vagamente sus primeros meses fuera de aquella jaula del Oni, Tomoyo si bien la había visitado anteriormente aun en la jaula, cuando ella salió prácticamente se le pego como un chicle y la obligaba a vestir lo que ella quisiera cuando estaba de visita.
Miro a todos lados en busca de ayuda.
Diviso a su salvador y sus ojos brillaron. Syaoran supo que no había nada bueno en esa mirada.
-Hoy tengo clases de matemáticas con Syaoran así que no podre-le dijo con falsa tristeza.
Eso era una gran mentira, ni siquiera había un examen cerca o proyecto, además con las anteriores clases la chica ya tenía un nivel más aceptable donde podría estudiar por su propia cuenta.
Iba a decir algo, pero la mirada suplicante de ella le hizo tragar sus palabras.
Sintió su corazón moverse incómodo y se mordió la lengua.
-Hay mucho que estudiar-dijo evidentemente mintiendo y viendo a otro lado.
Era un pésimo mentiroso, curiosamente ese día todos observaban más a Tomoyo y así que su patética ayuda si dio frutos.
-Vaya Sakura no sabía que tenías amigos, después de todo te costó mucho tiempo llamarme por mi nombre y que decir de Will-ambos castaños se tensaron-pero mírate llamando al joven Li por su nombre-añadió viéndola analítica.
Perra fue el pensamiento de Will y Meilling quienes no querían hablar de ese tema.
Era demasiado lista fue el pensamiento de Sakura y Syaoran.
Eriol en cambio sonrió burlón al notar la forma en que Tomoyo siempre parecía conseguir lo que quisiera, lamentablemente si alguien iba a mangonear a esos cuatro era él y no permitiría que alguien le quitara el puesto por muy guapa que fuera.
-Claro Sakura-chan ya nos considera a todos amigos-hablo el con alegría.
Todos lo vieron incrédulos, menos Tomoyo que alzo una ceja.
Era la primera vez que se refería a la China por su nombre, noto la mirada incomoda de ella y la furiosa de su mejor amigo, pero solo les costó una fracción de segundo comprender que era lo mejor.
-Syaoran y…Eriol…son buenos amigos-comento Sakura con algo de incomodidad ante el nombre del de anteojos.
Pero era mejor, eso evitaba entrar en el tema que era los nombres, después de todo era algo que la había estado fastidiando esos días, no quería saber que pasaría cuando los celosos de sus amigos se dieran cuenta de ese detalle.
Tomoyo solo sonrió y dejo pasar el tema, cambió radicalmente a otro sobre los clubes del lugar.
…
..
.
Como todo buen día arruinado, lo único que faltaba era la aparición de alguna carta clow, tal vez fue cuando Sakura y Syaoran estaban jugando a los video juegos (no iban a estudiar) con Kero y que apareció un gran temblor, que supieron que la carta había sido activada cerca del lugar.
Se vieron entre sí y asintieron.
Prácticamente saltaron de la ventana gracias a la carta viento y la propia magia de Sakura, corrieron en medio de las calles donde no tardaron de aparecer enormes pilares de tierra que iban directo a ellos.
-Viene por nosotros-indico Sakura esquivando ágilmente una pilar mientras cortaba otro con su espada.
Fue el instinto lo que hizo a Syaoran activar la carta espada para estar en igual condiciones que Sakura, ambos destrozaban la tierra y corrían fuera de la ciudad. Kero dese el aire les indicaba que la carta les seguía y que se apuraran ya que la ciudad estaba suficientemente destrozada.
-Ese bastardo-gruño Syaoran usando la carta salto junto con la carta espada-Como puede volar nosotros somos mantequilla-añadió cortando el ataque que iba para Sakura.
Esta invoco un gran torbellino de agua que corto un pilar junto con varios árboles, ya estaban llegando a el bosque de la ciudad. Curiosamente ambos vieron como el bosque estaba intacto y antes de poder decir algo la carta los ignoro y salió en otra dirección.
Se vieron de reojo incrédulos.
-¿No puede entrar al bosque?-pregunto Sakura viendo confundida a Syaoran.
Este se encogió de hombros.
…
Tal vez funcionara la carta bosque.
…
Ambos se vieron con la misma idea antes de salir corriendo donde se escuchaban los gritos. En medio de todo el caos se observaba ahora un enorme dragón de tierra que parecía salir y entrar en la tierra como si fuera un delfín en el agua.
Con gran agilidad Sakura salto por un muro y luego a el tejado de una casa, usando la espada invoco una gran ráfaga de viento con agua que captó la atención de la carta.
Aunque el ver la furia de la carta no era parte del plan.
-¿Crees que funcione?-murmuro Syaoran preocupado al ver a Sakura correr por su vida.
Usarla de carnada ahora no era tan interesante como pudo ser hace algunos meses, antes que le gustara claro.
-Solo usa la carta y vamos a comer algo-murmuro Kero intentando mostrar desinterés.
Aunque era obvio que estaba igual de preocupado que él.
-Bosque-invoco la carta que pronto fue al ataque.
Pronto la carta sujeto con fuerza el pilar de tierra, si bien los dos castaños vieron alegres la oportunidad, la carta se volvió a sumergir antes de capturarla y salió nuevamente con más fuerzas.
Los castaños voltearon a ver enojados a Kero que reía nerviosamente.
-CORRAN-grito el pequeño peluche.
No tuvo que decirlo dos veces.
Era imposible, se suponía que la carta sería suficiente para capturarla. El peluche alado volteo a ver a la carta que mostraba un poder demasiado grande de lo que recordaba y si bien la captura de cartas había sido algo salvaje, esos dos habían podido lograrlo con éxito hasta ahora.
Algo debía haber salido de sus planes.
-¿Algo nuevo paso hoy?-pregunto el peluche al lado de ambos.
-…-los dos chicos se vieron meditando.
Una gran roca iba en su dirección, Sakura volteo justo antes donde logro usar su espada con fuerza y rompiendo la roca por la mitad. Ambos pedazos volaron pasando demasiado cerca de los otros dos, pero por suerte nadie salió herido.
-Llego una chica nueva-dijo Syaoran de pronto.
-¿Cómo era?-
-Era bonita-
-¿Bonita?-expresaron Kero y Sakura al mismo tiempo.
El primero pensativo y la otra con un aura oscura.
No era tiempo para eso.
-Bueno Daidouji-san es alguien atractiva a la vista-hablo Syaoran algo nervioso al sentir la espada de Sakura cerca de su garganta.
Era un hombre después de todo.
Por eso no era raro que diera una respuesta equivocada.
-Tomoyo Daidouji-exclamo el peluche en todo sorprendido.
Gracias a kami ambos estaban muy ocupados para notar el tono culpable en su voz. En cambio su mirada se volvió sombría al pensar en lo que ocurriría dentro de poco, la chica se supone debía llegar hasta que las cartas fueran capturadas en su totalidad y dependiendo del dueño fueran transformadas con su magia.
¿Por qué llego antes?
Ese era el motivo de que la carta frente a ellos fuera extremadamente fuerte, su dueña estaba más cerca para darle poder.
Estaban en serios problemas.
Cuando Sakura se abalanzo contra Syaoran este pensó que moriría sin saber bien la razón de la hostilidad de la China, se suponía que era amiga de la inglesa. Como siempre el plan de Sakura no fue otro más que salvarlo esquivando un filoso pico de tierra que estaba donde segundos antes estuvo él.
Ambos se vieron de reojo en el suelo.
-Ocupas más que eso para derrotarme-dijo Sakura de forma pretensiosa poniéndose en guardia.
En el suelo Syaoran la miro algo pensativo.
La historia que le conto Will retumbaba en su mente, se preguntó cómo alguien que prácticamente es aborrecida por el planeta puede ponerse de pie para defenderlo. Miro la seguridad de la chica y una chispa de reto en ellos, lista para pelear y quedar seriamente herida de ser necesario, esto para protegerle a él y a toda esa ciudad que ni siquiera conocían bien a la China.
Su corazón era demasiado grande.
No importaba si ella estaba resentido con el mundo, seguiría luchando.
Ahora frente a él como toda una guerrera salida de un manga, con algunos moretones en su cuerpo por el escape y una tirita de sangre en su brazo.
¿Alguna vez él podría ser como ella?
Sonrió mientras se levantaba y se colocaba a su lado, esta le miro con una sonrisa.
Él no sería como ella.
Sus acciones eran puro egoísmo a comparación de las sin cambio de ella, él buscaba protegerla a la chica a su lado sin importarle mucho lo que pasara a la ciudad; Ese era el único motivo por el cual estaba luchando a su lado, si en algún momento busco por su cuenta las cartas era solo por diversión.
Con un grito ambos cortaron un enorme pilar que crecía frente a ellos.
Durante varios minutos pasaron de la misma forma, ambos solamente golpeando todo y nada a la vez, sacando el enojo que ambos tenían y cuidándose las espaldas.
-BOSQUE-grito Syaoran al ver la sonrisa divertida y algo cansada de Sakura.
Esa chica tenía el poder de hacerle sentir bien y mal a la vez, como si algo dentro de él no tuviera control y solo ella pudiera manejarlo a su antojo.
Un sentimiento familiar y desconocido a la vez.
Esta vez la carta si funciono.
Al lograr capturar a la carta, ambos se miraron con una gran sonrisa en la cara sin importar que estuviera en manos de Syaoran.
Claro que todo paso a segundo plano cuando una enorme luz les hizo voltear confundidos, vieron como el cuerpo de Kero era absorbido por sus propias alas que parecían diez veces más grandes que anteriormente. Los segundos parecían horas y ellos se miraban confundidos. Pronto una enorme bestia apareció en el lugar de Kero, un gran felino alado con expresión seria.
Un agudo dolor de cabeza llego a Sakura antes de desplomarse entre los brazos de Syaoran.
-¿Qué rayos está pasando?-gruño el castaño con la chica en sus brazos.
Kero solo bajo la mirada apenado.
-Algo que ni siquiera yo puedo controlar-
OoOoOoO
Miro incrédula el lugar donde estaba, un extraño lugar negro donde no podía ver nada, solo la silueta de una mujer frente a ella. Inconscientemente se puso en guardia y busco la espada para defenderse de ser necesario, la vida le había enseñado por las malas a ser lo suficientemente insegura para sobrevivir.
-Vaya veo que en este mundo soy un poco diferente-
-Muéstrate-
Su mirada era asesina pero aun así no despertó la mínima impresión en la otra silueta.
-No vengo a pelar contigo, solo vengo a charlar-
-Ni siquiera puedo ver tu rostro-
-Eso es lo mejor-
Un silencio reino el lugar.
Pronto la silueta se acercó más y su rostro fue más visible. Sus ojos se abrieron incrédulos al notar un rostro similar al suyo en aquella mujer, solamente que su expresión era más cálida que la indiferente que ella solía tener.
-Yo soy Sakura Kinomoto, un placer-se presentó la mujer con una risa.
La mujer tuvo que hacerse para atrás rápidamente para esquivar la espada de su contraparte en ese universo. Estaba comenzando a dudar si su plan hubiera sido buena idea.
-Tsk falle-
Una gota de sudor corrió por su nuca.
-Solamente vine ayudarte antes que todo acabe, las últimas dos cartas fueron las más difíciles de convencer-
-Te doy un minuto antes de que te haga papilla ilusión-
Rodo los ojos ante la desconfianza.
-Vengo de un mundo paralelo al tuyo, en ese mundo yo era la dueña de las cartas, pero tuve un accidente de trafico con mi prometido y antes de morir decidí que el siguiente dueño seria uno que las cartas eligieran, lamentablemente ellas querían que yo fuera su dueña y por mi poder mande las cartas a otro universo donde yo aún viviera-
Noto como la joven miraba a su espada con interés y luego con ojos de no creerle.
-K-Kero-chan fue quien se negó, pero las cartas ya iban sido transportadas…con todo mi poder antes de morir y el de mi prometido le entregamos a Yue el poder de volver a esa dimensión, se llevó consigo a la chica que en este mundo es la dueña momentánea, las cartas no la quieren a ella y buscan en ti su nueva ama, incluso por eso algunos pedazos de mi memoria viven en ti porque compartimos la misma alma-
-Todo es mentira-
-Es la verdad-
-El próximo dueño de las cartas va ser Syaoran, yo me prometí ayudarlo-
Noto la mirada incrédula de la mujer en ella, no era como si esa historia no fuera algo perturbadora, incluso aunque su interior comenzara a dudar ella ya había decidido que hacer.
Terca como era no se echaría atrás.
-¿Syaoran-kun?-pregunto ella incrédula.
Sus ojos se llenaron de decisión, no importaba que esa mujer tuviera la razón o que fuera igual a ella. Eso explicaría por qué desde antes de venir tenía extraños sueños donde estaba en otro mundo.
No importaba el destino.
No importaba lo que otros decidieran.
Ella era una persona que escribiría su destino incluso si tuviera que luchar contra todo, porque desde niña aprendió que si era necesario a base de sangre construiría su futuro.
Así que esa historia no le importaba mucho.
-Me importa poco la historia de esas cartas, yo decido que pasara con mi vida y me importa si eso destruye medio universo-mintió sabiendo que ella siempre ponía a otros antes que ella.
Lamentablemente en algún momento de la cacería de cartas, la seguridad del estúpido castaño era más importante que la de la ciudad.
Una gran luz apareció frente ella y esta se materializo en algo que conocía bien, eran dos cartas frente a ella. En ella aparecían dos mujeres, una vestida de blanco y otra vestida de negra que la miraban de forma seria.
Cartas clow.
Apretó con fuerza la espada.
-Entendemos tu deseo-dijo la mujer de negro sin mover los labios.
-No es muy diferente al de nuestra ama-añadió picara la de blanco sin mover sus labios.
Apretó con fuerza la espada, aunque sinceramente no tuviera deseos de luchar contra ellas, un sentimiento cálido en su interior le indico que no había peligro.
-Tu alma que es la misma que la de nuestra dueña-
-Ya tomo la decisión-
Miro incrédula a la mujer que sonreía animada, como si todo fuera planeado anteriormente.
-Lamento que tuvieras que sufrir por mi culpa, toda mi magia fue transmitida a ti de niña y por eso tu familia te detesto…pero no quería que cayera en malas manos, un poder así de poderoso podría traer problemas-
-¿Qué quieres decir?-
-Dile a Tomoyo que perdón por meterla en este problema, ella solo quiso ayudarme a cuidar las cartas-
-Espera-
-Deseo desde mi corazón que pases la última prueba, va ser diferente a la mía, pero sé que tú puedes hacerlo-
Todo desapareció.
OoOoOoO
Al abrir los ojos estaba en una habitación que reconoció como la que ella tenía con su hermano, de reojo noto como Syaoran estaba dormido en una silla con la mitad del cuerpo sobre la cama junto a un pequeño Kero. También noto las dos cartas que ahora estaban en su propia mano, la carta de Luz y la carta de oscuridad…que se supone haría ahora que todas las cartas estaban capturadas.
Se sonrojo al sentir un apretón en la mano, movió la cara de forma algo robótica al sentir la mano del chico tomar la suya con algo de fuerza. Giro el rostro al techo totalmente roja y sintiendo un fuerte dolor en su estómago.
No sabía que le había hecho ese chico.
Pero enamorarse de él definitivamente no era uno de sus planes.
Continuara…
Aunque no lo crean pienso hacer que el próximo capitulo sea el ultimo, si bien por la u no puedo escribirlo hoy, trabajare en el próximamente, de hecho ya tengo el final escrito pero le falta algo que una todo para darle el final que quiero.
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi pagina en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime,manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
