Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.
N/A: Bueno antes de comenzar tengo algo que decir, la primera es pedirles una disculpa por el pequeño retraso, pero es que gracias a algunos comentarios acerca de algunos horrores de ortografía y gracias a alguna intervención divina encontré (o ella me encontró?) una maravillosa Beta que estará ayudando, así que poco a poco se aran las correcciones pertinentes a los capítulos anteriores y los que vienen.
Por lo tanto mil gracias Bella Alexandra por tu ayuda.
Capítulo 15. ¿Quieres ser mi amante?
Uno nunca se podría imaginar las sorpresas que nos tiene preparado el destino para cada día, ni mucho menos los golpes que podremos recibir de quien menos lo esperamos. Esa era la ignorancia en la que se encontraba Bella mientras llegaba a la oficina como todas las mañanas, ansiosa por ver a Edward, el dueño de su corazón, dado que el día anterior él había tenido que partir desde temprano y no había regresado en todo el día a la oficina.
- Hola buenos días. -Dijo Bella regalándole una sonrisa enorme a su dios personal, que la había mandado llamar a su oficina.
- Buenos días. -Dijo Edward tomando la mano de Bella para acercarla a él y besar sus tan adictivos labios-. Hay algo de lo que tenemos que hablar… -Dijo Edward, mientras recorría con sus labios la extensión de su cuello.
- Mmm… -Fue todo logró salir de los labios de Bella al verse pérdida en ese mar de sensaciones que sólo Edward era capaz de provocarle-. Te extrañe ayer por la tarde… -Le dijo tomando su rostro con ambas manos antes de darle un suave beso en los labios.
- Me fue imposible regresar a tiempo de vernos, pero ya tendremos tiempo de estar juntos más tarde y reponer el tiempo perdido. -Dijo Edward acariciando la espalda de Bella. Sabía que tenía que hablar cuanto antes con ella. Tenía que dejar las cosas claras desde un principio.
- Bueno, ¿de qué es de lo qué tenemos que hablar? -Dijo Bella mientras los dos se acomodaba en el sofá que había en la oficina de Edward.
- Bueno como sabrás los negocios siempre han sido mi prioridad… -Comenzó diciendo él dando un primer golpe para el corazón de Bella-. Pero también es de dominio público el hecho de que a mis padres les gustaría verme casado y formando una familia… -Bella comenzó a hiperventilar de emoción-. Y pues se presentó la ocasión de mezclar ambas cosas, así que he decidido que me voy a casar. -Dijo Edward como si fuera lo más normal del mundo, dejando aturdida a Bella quien no es que tuviera mucha experiencia en pedidas de matrimonio pero nunca pensó que una podría llegar a ser de esa manera, así que espero a que Edward continuara, pero este no lo hizo.
- Bueno es algo raro, pero creo que estoy lista, para cuando te gustaría que fuera la boda. -Dijo Bella que no cabía en sí de la emoción.
- Bueno quiero que sea algo rápido, así que lo acordamos con mi familia que sería dentro de 15 días y ellos se encargaran de todo, como no tengo tiempo no va a haber luna de miel solo será una salida de fin de semana por lo que no nos vamos de dejar de ver por mucho tiempo, pero lo que si es que tendremos que ser más discretos porque el que Kate sepa de ti no significa que nos podemos descuidar, no quiero que se divulguen rumores. -Dijo Edward dejando a Bella fría en su lugar. Se había perdido y no tenía la más remota idea de quien rayos era la tal Kate.
- Creo que me perdí. -Dijo Bella en voz baja.
- No sé en qué te perdiste, te he dicho que me voy a casar con Kate, pero nosotros seguiremos como hasta ahora. -Dijo Edward como si del clima estuviesen hablando.
- Me estas pidiendo que me convierta… en… ¿tu amante? -Pregunto incrédula Bella mientras sentía que algo dentro de ella se rompía en mil pedazos.
- Pues hasta donde yo sé cariño, ya eres mi amante ese fue el acuerdo inicial de nuestra relación. -Dijo Edward agregando sal a la herida. Sin darse cuenta, sin piedad, estaba matando poco a poco a Bella.
- Creo que necesito salir de aquí… -Gimió Bella en busca de aire.
- Está bien, creo que necesitas un poco de tiempo para asimilarlo, pero creo conveniente dejar las cosas en claro ya que desde un inicio pedimos honestidad y exclusividad, y el acuerdo se mantiene en los mismos términos solo que ahora yo estaré casado. -Dijo Edward poniéndose de pie en dirección a su escritorio donde tenía algunos planos que revisar.
Dando tumbos Bella salió de la oficina sintiendo que perdía toda su fuerza de voluntad y que se rompería en cualquier momento. Justo cuando tenía la mano en la manija de la puerta una voz la llamó.
- Bella ragazza justo… -Comenzó a decir Gioele, quedándose a mitad de la frase cuando vio el rostro compungido de Bella. Sin más la tomo en sus brazos y la metió a su oficina-. Shhh… Tranquila piccola. Dime, ¿qué pasó?
- Todo este tiempo he vivido una mentira, sólo vi lo que quise ver… -Dijo Bella aferrándose a los brazos de Gioele.
- Calma, shhh… shhh. Dime, ¿el que estés así tiene algo que ver con tu relación con Edward? Porque vi que salías así de su oficina. -Dijo Gioele tranquilamente.
- ¿Qué es lo que sabes? -Preguntó Bella tensa por saberse descubierta.
- Lo suficiente como para darme cuenta que te acaba de romper el corazón, piccola mia. -Dijo Gioele regalándole un sonrisa que la tranquilizo.
- Se va a casar y me pide que sea su amante. -Dijo Bella volviendo a romper en llanto-. Me siento mal conmigo misma, porque al tiempo que estaba conmigo la veía a ella.
- Tranquila, piensa bien las cosas y analiza que es lo que vas a hacer. -Dijo Gioele sin saber cómo ayudarle, ya que a sus desde su punto de vista ellos ya eran amantes, aunque el involucrar una matrimonio de por medio era otra cosa, aparte de que complicaba las cosas.
- No puedo quedarme aquí, me dolería saberlo ajeno, aunque siendo honestos creo que nunca fue mío e ilusamente caí enamorada de él, como la gran tonta que soy. -Dijo Bella abriendo su corazón.
- No sabes cuánto lo siento, una linda mujer como tú no deberías de sufrir así, si hay algo en lo que te pueda ayudar cuenta conmigo. -Ofreció Gioele mientras le tendía un pañuelo de seda que Bella acepto.
- Dirás que habla mi desesperación, pero, ¿aún está en pie tu oferta de irme a Italia? -Pregunto Bella, apenada, bajando la mirada.
- Claro que sí; pero no quiero que vengas conmigo si tienes dudas; quiero que pienses las cosas fríamente por favor. -Pidió Gioele.
- Estoy totalmente segura; tengo que hacerlo por mi propia estabilidad. No quiero caerme a pedazos y que él se dé cuenta. Además sí aún me queda un resquicio de dignidad, quiero salvarlo. -Dijo Bella acallando a su ingrato corazón que le gritaba se quedara.
- Entonces, si estas decidida, haremos las cosas bien, como deben ser. No te puedes ir huyendo de aquí. Tienes que presentar tu renuncia, arreglar tus pendientes y demás. Te iras pero con la frente en alto. -Dijo Gioele mientras no sabía que sentir, estaba feliz de obtener una persona tan valiosa como ella, pero también le dolía su dolor. Sin embargo, la notó fuerte y de inmediato supo que saldría adelante. Si, así sería, y él se encargaría de ayudarla.
- Pero no creo que quiera aceptar mi renuncia al final de cuentas terminó siendo mi jefe inmediato y es el presidente de la empresa. -Se quejó Bella ya que le tentaba la idea de dejar todo botado sin avisar a nadie.
- Ya le encontraremos la solución a esto. -Dijo Gioele aunque la verdad es que no la veía por ningún lado; unos golpecitos en la puerta alertaron a Bella y a Gioele de que alguien había llegado y sin darle tiempo a Bella siquiera de contestar, la puerta se abrió.
- Bells… ¡Oh por Dios!, el muy bastardo ya te lo dijo. -Dijo Alice entrando a la oficina quedándose inmóvil cuando se dio cuenta de los lagrimones que surcaban su rostro.
- Lo sabias Alice, lo sabias y nunca me dijiste nada. -Dijo Bella descargando un poco de su dolor en Alice que intento acercarse a Bella, pero ella no lo permitió.
- Lo siento Bella, en serio lo siento, pero nadie sabía nada te lo juro, yo venía a hablar contigo. No sabía si el muy imbécil iba a tener los pantalones de decírtelo de frente o si pensaba esperar a que te cayera la bomba encima. Bueno por lo menos veo que si tuvo la decencia de decirte. -Dijo Alice defendiéndose de las acusaciones lanzadas y Bella le creyó.
- ¿Por qué Alice?, ¿por qué lo hizo? -Preguntó Bella al borde del llanto de nuevo.
- No lo sé Bells, te juro que no lo sé. Yo me he estado haciendo la misma pregunta, y por más que me devano los sesos no le encuentro una respuesta lógica. -Dijo Alice con pesar-. ¿Qué vas a hacer Bella, dime por favor? –Preguntó la pelinegra reflejando un gran dolor en la mirada.
- Irme. Me voy a Italia con Gioele a trabajar allí. -Dijo Bella haciendo que por primera vez Alice reparara en la presencia del italiano.
- Creó que es lo mejor. -Sentenció Alice mientras se acercaba a abrazar a Bella y no sabía si era para tratar de mitigar su dolor o el suyo propio, se había encariñado demasiado con ella al igual que Rose y de algo estaba segura ninguna de las dos estaría dispuesta a perderla así que ya encontrarían la forma de que la amistad no se perdiera-. No me lo tomes a mal, pero ¿qué es lo que estás esperando? -Preguntó Alice.
- Tengo que dejar las cosas listas para irme y mi renuncia, pero sé que tu hermano no la va a aceptar. -Dijo Bella. En ese momento Gioele cayó en cuenta de que Alice era una Cullen-. Gioele tiene toda la razón, tengo que hacer las cosas bien.
- No te preocupes por eso, tú encárgate de redactar tu oficio, que yo me encargo de lo demás. Ah pero eso sí, ni creas te vas a librar de mí, ni de Rose, que por cierto en cuanto se entere va a querer arrancarle la cabeza a Edward por ser tan idiota. -Dijo Alice-. No más bien creo que le va a estirar las bolas y se las va a poner de corbatín.
- No por favor no le digas nada a Rose, por favor que solo se quede en que me fui a trabajar a otro lado y ya. -Dijo Bella apresuradamente-. Por favor Alice.
- Esta bien, pero aun así no te libras de nosotras, ya se nos ocurrirá algo para que podamos seguir en contacto. -Dijo Alice volviendo a abrazar a Bella.
- Bueno, yo tengo que retirarme. Te reservaré un boleto para el vuelo de esta noche. Cualquier cosa me puedes encontrar en este número. -Dijo Gioele tendiéndole una tarjeta-. En cuanto estés lista, me llamas para indicarme donde nos vemos para partir al aeropuerto. -Dijo acercándose a Bella y acariciando suavemente su mejilla-. Fue un placer conocerla señorita Cullen, lástima que haya sido en estas circunstancias. -Dijo Gioele tomando la mano de Alice para dejar en ella un respetuoso beso.
- Igualmente, pero antes de que se vaya quiero pedirle un gran favor. –Dijo Alice mirando a Gioele a los ojos-. Por favor cuídela. -El italiano solo asintió y salió del lugar.
- Esta listo Alice va dirigida a Cullen's Corporation. -Dijo Bella extendiéndole un oficio a Alice donde estaba su renuncia-. En el equipo está toda la información de mi trabajo. -Dijo Bella mientras recogía sus pertenencias y se preparaba para salir para siempre de ahí.
- Muy bien, tomate tú tiempo. En cuanto estés lista te llevaré a tu casa. -Dijo Alice.
- Muchas gracias Alice pero no es necesario, traigo mi propio vehículo. -Dijo Bella.
- Esta bien, pero dame unos minutos de todos modos quiero acompañarte. -Dijo Alice dirigiéndose a la puerta. Cuando salió de ahí estaba tentada a ir a la oficina de su hermano y darle una buena tunda por idiota, pero se tenía que contener para facilitarle las cosas a Bella, además de que estaba segura de que el tiempo se encargaría de castigar al imbécil de su hermano.
Llego a la oficina de su otro hermano dio un ligero golpe y entro en ella.
- Enana, ¿qué te trae por acá? -Pregunto Emmett curioso.
- Oso necesito que firmes este documento sin hacer preguntas. -Dijo Alice extendiéndole la renuncia de Bella.
- ¿Por qué se quiere ir? -Pregunto Emmett después de leer de que se trataba-. Además de que esto no me corresponde, es a Edward a quien debes de pedirle esa firma.
- Oso, ¿qué fue lo primero que te dije, ah? Que no preguntaras y firmaras. Además te recuerdo que Edward es tan dueño de esto como tú y como yo, así que firma. -Ordenó Alice-. Hazlo o hablo con Rose para que te castigue sin sexo por una larga temporada. -Amenazó Alice y Emmett palideció. Conocía muy bien a su hermana y estaba más que seguro de que lo haría, de que cumpliría su amenaza. Su hermana era hiperactiva y normalmente estaba irradiando felicidad, pero si algo o alguien le hacía enojar era de armas tomar.
- Vale está bien, pero no le digas nada Rose, que ya de por sí, ha andado de un humor insoportable estos días. -Dijo con pesar. Rosalie había estado con un humor cambiante los últimos días y por cualquier pequeño detalle se desquiciaba. Sin más, firmo el documento y fue cuando como por iluminación divina lo vio todo claro-. Edward salía con Bella, ¿no es cierto? De seguro el muy imbécil le acaba de decir que se va a casar. ¿Me equivoco? -Dijo Emmett.
- Si, así es, pero es aún más complicado que eso. -Dijo Alice-. Ella se enamoró. -Dijo haciendo que Emmett entendiera el porqué de sus actos y es que por lo poco que la había tratado se había dado cuenta de que era una de esas chicas que están en peligro de extinción.
- Listo Ali, solo espero que lo supere pronto. Es una buena chica y no merece sufrir por el cretino de nuestro hermano. -Dijo Emmett.
- Yo también espero lo mismo, pero ahora me voy la acompañaré a su casa a que aliste todo para su viaje. -Dijo Alice dirigiéndose a la salida, después ella misma firmo aceptando la renuncia, ya se enfrentaría después a Edward.
Cuando llegaron a la casa de Bella esta aún no sabía qué les iba a decir a sus padres por lo que tomo fuerzas de flaqueza y trato de mostrar normalidad, ya tendría tiempo después de lamerse sus heridas.
El hablar con sus padres fue muy difícil, como lo había imaginado, pero ellos entendieron que una oportunidad de trabajo como aquella no se le volvería a presentar en la vida. Lo único que no les dijo fue el lugar al que iría ya que ni ella misma sabía a ciencia cierta con exactitud donde era. Con ayuda de Alice que no se le despegó en toda la tarde logró armar un par de maletas donde yacían sus sueños rotos con la esperanza de forjar nuevos sueños y una nueva vida.
- Bells este es mi número quiero que en cuanto toques tierra te comuniques conmigo. ¿Vale? -Dijo Alice extendiéndole un papel con su número-. Y no te preocupes, que por mi boca Edward nunca sabrá nada. -Dijo tratando de darle ánimos con una pequeña sonrisa y un abrazo.
- Gracias Alice te debo un enorme favor. -Dijo Bella tomando sus cosas para bajar a despedirse de sus padres ya que Gioele la estaría esperando en el aeropuerto y Alice la llevaría.
- Sabes que lo hago con mucho gusto. –Comenzó a decir Alice pero fue interrumpida por el timbre de su celular-. Oh permíteme tantito. -Dijo Alice viendo la pantalla del móvil descubriendo que era Jasper-. ¿Qué pasó amor? -Pregunto, aunque ya se hacía una idea del motivo de su llamada.
- Voy adelantándome para despedirme de mis padres. -Dijo Bella en voz baja ya que en esos momentos no estaba para ser testigo de palabras de amor a lo que Alice solo asintió y escucho lo que Jasper le decía.
- Ali, tu hermano esta hecho una fiera y anda gritando a todo el mundo. -Dijo Jasper preocupado del otro lado de la línea.
- Lo siento Jazzy pero él se lo busco, ¿me hiciste el favor que te pedí? -Preguntó Alice sentándose en la cama de Bella.
- Si, cerca de la hora de comida vi salir a Edward de la oficina de Bella, así que me acerque como quedamos y dijo que buscaba a Bella para revisar un pendiente a lo que le dije que posiblemente había salido a comer y no dijo más, hace un rato pidió a Jessica que la localizará y me supongo que no lo consiguió. Ahora está encerrado en su oficina y no creo que quiera ver a nadie, Emmett inteligentemente huyo después de la comida así que te recomendaría que no lo enfrentaras hasta mañana y de ser posible acompañada de Em y de mí. - Dijo Jasper con verdadera preocupación y es que presentía que la tormenta estaba por desatarse, y sería una bien grande.
- No te preocupes Jazzy que aún sigo donde Bella, nos vemos más tarde ¿sí? Te quiero. -Dijo Alice antes de colgar el móvil y bajar para encontrar a Bella entre los brazos de sus padres sonriendo con una felicidad que no les llegaba a los ojos.
- Oh Alice, ya estoy lista. -Dijo Bella dando así el inicio a lo que sería su nueva vida.
Hola espero que les haya gustado este capitulo, espero que tengan noticias mias muy pronto asi como yo espero conocer sus opiniones, mil gracias por sus comentarios, favoritos y alertas, mil gracias.
Besos Ana Lau
