Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.
Mil gracias a Bella Alexandra por su cooperación con este fic para hacerlo mas presentable, espero que lo disfruten
Cap. 16 (Enfrentamientos)
Edward paseaba ansioso en su oficina como si de repente le faltase el aire. Sentía que se asfixiaba. No entendía el motivo estaba más que acostumbrado a pasar interminables horas encerrado en esas cuatro paredes.
Trato de concentrarse en los planos que tenía que revisar pero por más que lo intentaba no lo conseguía. Sólo sentía el deseo irrefrenable de ir a la oficina de a lado, estar con Bella, perderse en el embriagante calor de su cuerpo, pero no podía hacerlo, no al menos hasta la hora de la comida. Cuando faltaban solo cinco minutos para esta, no aguanto más, se puso de pie dejando los planos tal cual estaban por la mañana y fue a la oficina de Bella encontrándola vacía. Extrañado salió para preguntar a la secretaria por ella, cuando se topó con Jasper.
- Que hay, ¿buscas algo? Te noto ansioso. -Cuestionó Jasper aun sabiendo la respuesta a su pregunta. No era para él un secreto que su cuñado tenía una relación clandestina con Bella quien prácticamente era su mano derecha.
- Ando en busca de la señorita Swan. -Dijo Edward fingiendo indiferencia para evitar levantar sospechas.
- Bueno ya es la hora de la comida, seguramente ya salió y regresa por más tarde. -Dijo Jasper consultando su reloj.
- Tienes razón ya es tarde, no me había dado cuenta. -Dijo Edward mintiendo ya que era demasiado consiente de la hora-. Creo que aprovecharé para salir, ya regresaré por la tarde. ¿Tú vas a comer con mi hermana? -Preguntó.
- Si, sólo término unos reportes que tengo pendientes y salgo. -Dijo Jasper y regreso a su oficina.
Por su parte, Edward se quedó extrañado, ya que siempre que buscaba a Bella la encontraba inmediatamente, pero no le dio más importancia. Regreso a su oficina tomó su saco y fue a comer algo ligero ya que al regresar tenía pendiente una videoconferencia con el padre de Kate.
Cuando regreso por la tarde a la oficina realizó la videoconferencia que tenía programada con Eleazar, y le planteó su propuesta de trabajo, y dado que pronto serían familia, él acepto encantado su ayuda. Apenas termino su videollamada salió disparado una vez más en busca de Bella, pero de nuevo no la encontró, ni a ella ni sus pertenencias cosa que lo enfureció. Tomó el teléfono y le pidió a Jessica que localizara de inmediato a Bella.
- Disculpe señor Cullen pero no logro localizar a Isabella. -Dijo Jessica entrando con cautela, después de tocar, a la oficina de Bella, lugar donde se encontraba Edward.
- ¿Ya llamo al móvil, a su casa, a las otras áreas de la empresa? -Grito Edward que no entendía porque Bella había desparecido así, de esa manera.
- En los registros del personal no aparece el número de su casa, sólo el del teléfono móvil, y en ese no contesta. -Farfulló Jessica.
- Retírate. -Exigió Edward. Cuando Jessica se hubo ido, comenzó a buscar entre las cosas de Bella algo que le indicara que había pasado, pero no encontró nada. Encendió el ordenado y comenzó a revisar las carpetas. Encontró una que decía "auxiliar en relaciones públicas" y la abrió, en ella encontró una serie de carpetas con los diferentes proyectos y avances, en conclusión… ahí estaba todo su trabajo, cerro las múltiples ventanas y vio un documento que decía "Indicaciones" abrió el documento que daba una breve explicación de los trabajos que había encontrado en la carpeta anterior lo cual era extraño porque esos documentos solo los manejaba ella y no había motivo alguno para que se le delegaran a alguien más. Extrañado por eso revisó los documentos reciente y llamo su atención un documento con el título de: "Carta de renuncia". Lo abrió, pero al leerlo, sus ojos no podían creer lo que leían:
Señores:
Cullen Corporation.
E.S.D.
A quien corresponda:
Por medio de la presenté hago constar de manera formal y voluntaria mi renuncia irrevocable a su empresa agradeciendo de antemano el tiempo y el espacio otorgado en sus instalaciones.
Sin más por el momento reiteró mi gratitud y me despido dejando las instalaciones a la fecha de este documento.
Atte.
Isabella Marie Swan Higginbotham.
Edward aparto la vista del monitor sin entender qué demonios estaba pasando. ¿Dónde rayos estaba ese oficio? Se suponía que sin su firma de autorización este no tendría validez alguna.
Tomó el teléfono y marco a la oficina de personal donde le confirmaron que en efecto Bella había entregado sus credenciales y demás cosas.
- ¡Maldita sea! -Exclamo Edward furioso, nunca nadie lo había dejado botado de esa manera. Pero por debajo de ese enojo sintió un aguijonazo en el pecho, aguijonazo que decidió ignorar.
Estaba tan enojado que en un segundo ideó mil y un formas de hundir a Bella para tenerla de nuevo ante el pidiendo clemencia.
Estuvo de esa guisa prácticamente toda la tarde hasta que de repente recordó que para entregar sus cosas de trabajo, primero tendría que entregar su carta de renuncia autorizada y saltando como un resorte se levantó saliendo de la oficina de ella, se dirigió al elevador donde presionó impaciente los botones para que se abriera y lo llevara al piso que deseaba, una vez ahí fue directamente a la jefatura de personal.
- Buenas tardes señor Cullen, ¿en qué podemos colaborarle? - Preguntó un hombre de mediana edad, el cual era el encargado del área de personal.
- Necesito que me entregue la carta de renuncia de la señorita Swan, Isabella Swan. -Exigió Edward.
- Claro, permítame unos segundos, dado que es del día de hoy se encuentra entre los documentos que están listos para ser archivados. -Dijo el hombre de repente sudando de nervios-. Aquí esta. -Dijo extendiéndole un folder donde estaba el expediente de ella con una fotografía en la que sus suaves facciones hablaban de una inocencia que conocía más que bien, ya que se la había entregado a él.
- Gracias. Se lo devolveré mañana. -Dijo Edward saliendo del lugar.
Una vez en su oficina, tomó un vaso y se sirvió un vodka. Sintió como el trago de licor quemaba su garganta mientras descendía por ella camino a su estómago, luego se sentó y abrió la carpeta, donde lo primero que sobresalió, fue de nuevo la fotografía de Bella. La tomó y lleno de furia la apretó en su puño dejándola maltratada. Después encontró impreso el mismo oficio que horas antes había leído en la computadora, solo que este estaba firmado, y para sorpresa de él, no sólo lo estaba por Isabella, sino que también por sus hermanos.
Cerró los ojos y los abrió de nuevo. No podía dar crédito a lo que sus ojos veían. No le cabía en la cabeza que sus hermanos hubiesen firmado ese oficio. Eso sí que era traición.
Tomo su móvil y marco el número de su hermano pero de inmediato la llamada se fue a buzón de voz, lo que indicaba que estaba apagado. Soltando un par de maldiciones le marcó a su hermana. El teléfono dio línea, pero ella no contestó, lo cual lo enfureció aún más.
En vista de que no lograba localizar ni a Isabella ni a sus hermanos, tomó sus cosas, decidiendo ir a casa de sus padres.
ϰὤϰ
Bella acababa de abordar el avión en compañía de Gioele dejando a una Alice muy triste, pero también enojada. Estando ya en el andén, a punto de salir del aeropuerto se sobresaltó al sentir la vibración de su móvil, checo la pantalla y vio el nombre de Edward por lo que no contestó. El que la estuviese llamando significaba que ya sabía que Bella había renunciado y que tanto ella como Emmett lo habían permitido; conociéndolo como lo conocía sabía que estaría hecho una furia y que la iría a buscar o mejor dicho los iría a buscar exigiendo más que pidiendo, una explicación por lo que Alice decidió advertir a su hermano oso pero se dio cuenta de que este tenía el móvil apagado por lo que decidió llamarlo al de Rose.
- Hola Alice, ¿a qué debo el honor de tu llamada? -Preguntó su rubia cuñada al otro lado de la línea.
- Rose hola, ¿de casualidad está ahí mi hermano? -Preguntó Alice de forma directa, sin irse por las ramas.
- Claro que si ahora te lo comunico. -Dijo Rose un poco contrariada por la llamada.
- Muchas gracias Rose ya tendremos tiempo de hablar con calma. -Dijo una Alice apenada por haber tenido que llamar al móvil de su cuñada para poder ser comunicada con Emmett.
- Ya se enteró, ¿no es así Ali? –Preguntó Emmett apenas se colocó el auricular.
- Así es, por lo que ya te imaginas como esta. El problema es que estoy segura de que va a armar la murga a casa de nuestros padres. -Dijo Alice con preocupación.
- Por eso apague el móvil para que no me encuentre. -Dijo Emmett-. ¿En serio crees que valla a casa de nuestros padres?
- Ay oso, fácilmente puede ir a tu casa o hablarle a Rose así como yo hice, ¿qué? ¿No pensaste en eso? -Preguntó Alice como si fuera lo más obvio-. Y no es que crea, estoy segura de que en estos momentos se debe de estar dirigiendo hacia allá.
- ¡Mierda! Tienes toda la razón. Creo que sería mejor que venga aquí a que vaya a importunar a mamá y papá, ¿no crees? -Ofreció Emmett.
- Creo que será lo mejor, deja que lo llame y le diga de una vez. En ese caso yo me iré para allá, así que ve advirtiendo a Rose que se desatará una batalla campal en su casa. Si últimamente esta tan sensible como dices es mejor que la pongas sobre aviso a que toda esta situación se la valla a coger por sorpresa. -Dijo Alice.
- Esta bien Ali, suerte en tu llamada. -Dijo Emmett colgando para después ir a darle la noticia a su mujer. No entendía muy bien que estaba pasando pero sabía que se enteraría muy pronto.
ϰὤϰ
- Edward antes de que comiences a vociferar y dejarme sorda quiero que disminuyas la velocidad, no tengo entre mi ropa nada apropiado para ir a un funeral. También quiero que antes de que cometas una imprudencia, des media vuelta: nuestros padres no tienen por qué verse involucrados en este asunto. Así que ve a casa de Emmett, te esperamos ahí dentro de veinte minutos. -Dijo Alice apresuradamente, sin detener siquiera a tomar aire, por el móvil. No quería darle tiempo a Edward de siquiera decir una palabra. Cuando este le iba a contestar vio que ella ya había cortado la comunicación.
'¡Véee! Esa enana que se cree. Claro, como sabe que le perdono todo se atreve a meterse donde no la han llamado. Después de todo lo que ya hizo todavía la cara dura de venir y ordenarme. ¿Qué se ha creído? ¿Ah? Pero esta vez sí se pasó. Esta vez si me va a oír'. -Despotricó Edward tomando un retorno para encaminarse a casa de su hermano-. '¿Además qué? ¿Acaso es que esa duende es medio bruja o qué? ¿Cómo diablos sabía que iba para la casa de nuestros padres? ¿Ah?' -Se preguntó en voz alta, siguiendo con su monólogo.
Después de los veinte minutos acordados tanto Alice como Edward llegaban a la casa de Emmett casi a la par. Se bajaron y antes de que dijeran algo o lograran tocar el timbre, la puerta se abrió, siendo raramente recibidos por Jasper, quien de inmediato envolvió en sus brazos a su pequeña amada.
- Tu ya lo sabias y no me dijiste nada. -Espetó Edward apenas vio la manera en la que su cuñado protegía a su hermana.
- Creo que será mejor que pasemos y tratemos de guardar la compostura. No estamos en nuestra casa. -Dijo Jasper con calma entrando a la casa de su hermana.
- Listo ya estamos adentro, ahora si me podrían explicar porque demonios firmaron esa maldita hoja. -Dijo Edward apenas estuvo en la sala, encarando a sus dos hermanos.
- Y porque no habríamos de hacerlo, que yo sepa nosotros estamos autorizados. -Dijo Alice señalando a Emmett y a ella misma, para luego volver a mirar a Edward de manera desafiante-. Tanto como lo estás tú. ¿O no? Así que no encuentro el motivo porque estás haciendo este alboroto. –Concluyó Alice, haciendo que Edward se saliera de sus casillas.
- Porque este alboroto lo comenzaron ustedes, porque Isabella debió de haberme avisado que pensaba largarse, porque nada le daba derecho de dejarme botado… eh… el trabajo de la noche a la mañana, porque soy su jefe inmediato. ¿Quieres más razones? -Pregunto Edward dirigiéndose principalmente a su hermana.
- Yo sigo sin encontrar el problema, simplemente le hicieron una mejor oferta de trabajo, una oportunidad que no podía rechazar. La tomo y se fue. Fin de la cuestión. Repito la pregunta: ¿por qué tanto alboroto? -Dijo Alice estudiando a su hermano que se puso rojo mientras apretaba los puños a los costados.
- Y por una maldita propuesta de trabajo se largó como una cobarde sin darme ninguna explicación. -Dijo Edward sin detenerse a pensar en lo que decía.
- Edward por Dios escúchate, ella es joven tiene mi edad y una escasa experiencia laboral, dime ¿si hubiera hablado contigo la hubieras dejado ir? -Pregunto Alice.
- Por supuesto que no. -Dijo inmediatamente Edward.
- ¿Por qué demonios no? -Grito Alice esperando que su hermano recapacitara.
- Tranquila Ali. -Dijo Jasper en su oído mientras la apretaba más hacia sí mismo.
- Tú no tienes ningún derecho de gritarme y mucho menos de cuestionar mis decisiones así como tampoco ninguno de los dos tenía porque meterse en mis cosas. -Dijo Edward apretando la mandíbula para no gritar.
- ¿Cosas? Eso es Isabella para ti, ¿una cosa? - Dijo Alice con la voz ahogada mientras sentía una traicionera lágrima de furia descendía por su mejilla.
- Alice. -Dijo Edward en tono de advertencia-. No quieras sacar las cosas de contexto.
- Yo simplemente trato de interpretar tus palabras, ahora sé que Bella hizo bien en hablar conmigo e irse, creo que sabía que hablar contigo era una causa perdida. -Dijo Alice.
- Tú no tenías ningún derecho de meterte en mis asuntos. -Grito Edward acercándose a Alice que de inmediato fue protegida por el cuerpo de Jasper.
- Tranquilízate hermano. -Dijo Emmett poniendo una mano en el hombro de Edward.
- No me digas que me tranquilice si tú también seguiste a pies juntillas lo que Alice dijo. -Dijo Edward sacudiéndose la mano de su hermano.
Al darse cuenta de la expresión de Emmett, Rose se acercó a él tomando su brazo para que se concentrara en ella y así lo hizo.
- No te preocupes Edward que de ahora en adelante no me meteré en tus 'asuntos' solo una cosa si te digo espero que no te arrepientas de las decisiones tomadas. -Dijo Alice tomando la mano de Jasper y dirigiéndose a la salida-. Siento este alboroto en tu hogar, Rose mañana hablamos. -Dijo cuándo se percató de que Rose se adelantaba hacia ellos.
La pareja salió mientras Jasper trataba de contenerla, le abrió la puerta del copiloto y se dirigió a su casa, sabía que su pequeña hablaría cuando estuviera más tranquila. También sabía que tal vez, además de escucharla, tuviese que prepararse para acompañarla a una posible maratónica salida de compras para que ella pudiera desahogarse y relajarse después de todo lo que había acontecido.
- Edward trata de calmarte, ya hablaran después con más calma, ahora creo que nos vendría bien a todos descansar un poco. -Dijo Rose que seguía sin entender muy bien lo que estaba sucediendo, solo tenía claro que Bella se había ido. Pero no se preocupaba, ya mañana se enteraría ya que Alice había quedado de hablar con ella. La conocía y estaba consciente de que su cuñada siempre tenía alguna razón para hacer las cosas. El tiempo la había enseñado a no apostar contra la pequeña duende.
Hola soy yo de nuevo, una enorme disculpa se lo juro que nunca fue mi intención retrasarme así de mucho jajajaja, gracias por la paciencia que tienen, espero que lo hayan disfrutado y saben que siempre es grato recibir sus comentarios, alertas y favoritos, nos leemos hasta la próxima.
Besos Ana Lau
