Hola~!
de verdad que lamento no haber actualizado :c es que ocurrieron muuuuchas cosas, y me bloqueé u v ú
pero ojalá disfruten el capítulo3 ;_;
disclaimer: drrr no me pertenece, ni titanic /3
Shizuo desde que llegó a esa gigantesca sala, supo que debía irse. No era parte de ese "mundo",… y claramente jamás lo sería. Pero desde que tomó el brazo de Izaya para guiarlo a la mesa, se sintió extrañamente aliviado, como si supiera exactamente qué pasaría después. E Izaya, en cambio, se veía un poco más alterado, quizá porque entraba con alguien como él, pensaba Shizuo, pero lo descartó rápidamente, ya que el azabache era bastante directo con todo lo que lo rodeaba…
-¿Shizuo?- sintió que lo llamaban- ¿Estás bien?- preguntó el Orihara. Por supuesto que no, pensaba el rubio.
-Claro…
Izaya quedó un poco dubitativo, pero no le dio mayor importancia- Mira, para que crean que eres uno de nosotros, lo único que debes hacer es fingir que tienes todo el dinero del mundo. Y, listo, entras club, ¿me entiendes?- el rubio sólo asintió- excelente- sonrió Izaya- Mira, es bastante aburrido estar acá, pero si observas a esta gente, y escuchas cada rumor, te das cuenta que es todo un mundo secreto para cada cual- susurró a su oído- por ejemplo, Celty, la señora…
-Sé quién es, Izaya.
-No me interrumpas- miró con el ceño fruncido- bueno, ella tiene a su esposo en este barco, un tal Haruka- dijo sin importancia, y continuó- Sin embargo, se rumorea que ha estado saliendo en secreto con el doctor del barco, el señor Kishitani- Shizuo abrió repentinamente los ojos- y lo he confirmado, además. Es el drama del momento. Todas las señoras de acá lo comentan y…
Izaya no pudo seguir hablando debido a la mano del rubio- Mira, me importa un comino lo que esta gente haga en sus vidas- dijo susurrando a su oído, enfadado, como siempre- porque no puedo tolerar toda esta falsa amabilidad y… tch, tener que usar esta mierda cada vez que esté aquí-murmuró sacando lentamente su mano- Ahora escúchame bien- dijo mirándolo directamente a los ojos- ¿Quieres seguir aquí, o ir a una fiesta de verdad?
Al azabache se le iluminaron los ojos. ¿Se refería a sacarlo de ahí? ¿Cómo?
Pero el rubio no esperó su respuesta, y tomó desprevenidamente la mano de Izaya para llevarlo a lo que para él es una verdadera fiesta.
-¡Shizuo, detente…! intentaba protestar el azabache, nunca pensó que se lo tomara tan en serio
Está loco. Pensaba Izaya al tiempo que recorría la cubierta del Titanic jalado de la mano de un impaciente rubio que no se molestaba ni en ser aunque sea un poco más suave.
-Por Dios, ¡Shizuo!- exclamó fuertemente tirando hacia atrás, y pudo obtener la atención del rubio. Éste último se volteó rápidamente para ver qué rayos quería ahora.
-¿No quieres ir a una fiesta de verdad?- preguntó seriamente el Heiwajima.
-No,… es decir, por supuesto. Pero creo que no es el momento, ya sabes… empezarán a hablar mal y esas cosas y…
-Y no me importa- le cortó Shizuo- Vamos, prometo que no te arrepentirás…- se detuvo un momento, y tomó su brazo- Si no eres un cobarde, claro- miró desafiante.
¿Qué? No, no, no. Inaceptable. Regañaba interiormente a Shizuo, mientras le daba una mirada escalofriantemente amenazadora. Nadie, pero absolutamente nadie en toda su vida, le había llamado cobarde. Y por mucho que sea él, no dejaría que lo llamara así.
-Muy bien, con esas estamos-dijo intimidante-ahora, bestia idiota, lléveme a su… fiesta- dijo Izaya actuando superior.
Shizuo a pesar de que le molestó que lo llamara bestia idiota, no pudo evitar sonreír de lado, le gustaba sacarlo de quicio. "Una cosa por otra" se decía- Como quieras, loco suicida, sólo sígueme- dijo intentando sonar algo serio, pero aun así, Izaya lograba ver a través de él, como nunca lo había hecho con nadie. Por eso, sólo asintió.
Y así, ambos fueron caminando en silencio, sintiendo el tacto del otro. Y por mucho que ambos pelearan cada tres segundos, era reconfortante. Y sólo podían pensar en lo extraño que había sido todo esto, sobre todo el estar tan cómodos juntos desde la primera vez.
Había música, gente bailando por todos lados, muchísima cerveza, y una gran alegría que llenaba todo el lugar. Izaya estaba asombrado. Nunca había visto algo como eso. Se sentía en otro mundo. Algo confundido, pero… maravillado. Se quedó unos segundos en blanco, mientras que el rubio fue a buscar unas cervezas.
Izaya contemplaba el lugar, observaba a la gente… Y realmente era muy diferente a lo que había visto en toda su vida. La gente reía de verdad, y sólo se preocupaban de vivir el momento. Cuánto deseaba el azabache poder hacer lo mismo…
-Hey, ¿piensas venir, o quedarte ahí parado como un idiota?- preguntó Shizuo sonriendo, mientras sostenía dos grandes vasos repletos de cerveza. Izaya tomando la primera opción, fue directamente donde su bestia, tomando uno de los vasos de su mano.
-Esto es…- murmuró el de ojos carmín.
-Fascinante. Lo sé. Te puedo asegurar que he estado en miles de fiestas así, y nunca me he aburrido- decía el rubio como para sí mismo, como si recordara cada fiesta de las que hablaba- ¿Y tú?- preguntó al azabache mientras fijaba su mirada.
-Me has sorprendido. No pensé que alguien como tú se divirtiera.
-Al parecer me divierto más que tú, ¿no?
Izaya sólo lo observó. Nunca se había sentido así. Era una sensación como de haber desperdiciado cada momento de su vida. Era como sentirse casi… vacío.
-Izaya… ¿quieres bailar?- cambió rápidamente de tema el Heiwajima, para bajar un poco la nostalgia que se sentía. Y el nombrado sólo atinó a asentir, mientras le daba una pequeña sonrisa.
Ambos habían bailado casi toda la noche. Habían reído, bebido, hablado, cantado… y muchísimas cosas más, para poder irse directo a dormir.
Izaya Orihara, nunca, en toda su vida, se había sentido tan lleno y feliz por lo que lo rodeaba. Al fin sentía que era un poco más libre, y le agradaba tanto, que incluso pensaba en cómo congelar el tiempo. Definitivamente sería una noche inolvidable. Y vaya que sí…
-Shizuo… -decía Izaya contentísimo, mientras ambos caminaban por la cubierta de los ricos- eres la bestia más idiota e impaciente de todas…- hizo una pequeña pausa para mirarlo, y continuó- pero joder, estuvo de maravilla, de verdad… muchas gracias- agradeció agachando la cabeza, y claramente un poco ebrio, ya que nunca habría dicho la palabra "joder" en su vida de no ser por el rubio,… y claro, por las tantas copas que tomó esa noche.
-Dije que no te arrepentirías- sonrió de lado el Heiwajima- podemos volver a bailar cuando tú quieras… a menos que quieras lanzarte por la borda, claro- dijo absolutamente ebrio, aunque en el fondo sabía, y recordaría, todo lo que le dijera- Porque, joder. Yo te haría el favor ahora.
Ambos sonrieron. Ebrios. Felices. Cómodos. Y…
-Shizuo-murmuró el azabache para atraer aún más al rubio.
-¿ah?- respondió dudoso el susodicho. Le gustaba que dijera su nombre.
-Me gustas.
Finalizó el azabache, al tiempo en que Shizuo abría sus ojos de par en par, con un pequeño brillo en ellos.
Ambos se miraban, sin decir absolutamente nada. Aunque no era necesario. Sus miradas, que de vez en cuando las bajaban hasta los labios del otro,… sí, realmente lo decían todo.
Y, lentamente, sus labios se unieron en un correspondido beso. Apasionado, deseado y muy largo. Al punto en que ambos necesitaban del oxígeno.
Ninguno de los dos dijo nada. Sólo se miraron, y sonrieron. Volviendo a besarse, una, otra, y otra vez. Mientras que Shizuo recorría cada centímetro de la cavidad de Izaya, y éste, por tanto, lo seguía. Acariciando sus cabellos, mejillas, espaldas y todo lo que tuvieran a su alcance… tal como si esa noche pudiera ser la última de sus vidas.
Nada importaba en ese momento más que ellos. Y pensaban que nada, ni nadie podría interrumpirlos. Pensaban que estaban absolutamente solos… pensaban…
Justamente detrás de ambos jóvenes, se hallaba oculto un caballero que ambos conocían.
Era el señor Shiki Haruya, el insoportable guardaespaldas de su prometido, Chikage, que veía sorprendido el acto de ambos hombres.
Éstos, en cambio, no existían para nadie más. No tenían idea de que realmente podría ser una terrible decisión que los condenara por el resto de sus vidas.
Y sin embargo, a pesar de todas las consecuencias,… jamás se arrepentirían de haber probado tan ansiados labios.
Ojalá les haya gustado :ccc de verdad que cualquier duda, acotación o amonestación violenta, es bien recibida (? todo ayuda dslñgfkas
y decir que muchísimas gracias por sus lindos reviews3 que aún no sé cómo contestarXDDD pero buen, aclararé algo:
sé lo de la homosexualidad en esa época, pero no podía poner a la pasiva con un pj femenino, es ilegal(?). y nada, me dio paja explicar por qué era aceptadoXD lo lamento sdñklfdsgs
y bueno, decir que intentaré actualizar rápido (?) fkalsg y eso, nos leemos,
sayooo~!
