Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Cap. 21 (Encontrándote)

- Alice aún sigo pensando que es innecesario que valla con ustedes. -Dijo Bella por enésima vez.

- Marie, ya lo hemos discutido hasta el cansancio, es el lanzamiento de nuestra primera temporada aquí. Las tres tenemos que estar presentes. -Dijo Alice con determinación.

- Si, además nos vamos a divertir, va a ser emocionante. -Dijo Rose mientras se encargaba de arreglarle el cabello que le había crecido hasta la cintura.

- ¿No puedo hacer nada para evitar ir, verdad? -Dijo Bella rindiéndose.

- ¡No! –Gritaron Rose y Alice al unísono.

Las chicas partieron hacia el salón donde se llevaría a cabo su primera presentación en Italia aprovechando que había más espectadores gracias a que era la semana de la moda en Europa.

La presentación de los diseños de Alice y Rose fue todo un éxito y Bella logro hacer que tanto un representante de una cadena televisiva como algunos reporteros de las revistas de moda italiana estuvieran presentes.

- Listo, por fin terminamos ahora tenemos que ir a celebrarlo, le he preguntado a Gioele sobre algún lugar y me ha recomendado uno y se ofreció a acompañarnos. -Dijo Alice emocionada dando brinquitos, aunque Bella no entendía cómo es que aún les quedaban ganas después de tan largo evento.

- Me parce muy bien, porque recuerda que regresamos mañana y es que ya extraño tanto a mi pequeña Lily y a Em. –Dijo Rose con un toque de nostalgia.

- Ya dentro de poco estarás con ellos. –Dijo Alice tirando de ambas chicas para que la siguieran hacia al auto que ya las esperaba para poder llevarlas a su destino.

Contra todo lo que esperaba Bella, fue una noche agradable, la compañía de sus amigas y de Gioele la alegraban.

Estaba segura de que cada vez se acostumbraba más y más a las locuras de ambas chicas que procuraban visitarla cada que les era posible como aquella ocasión en la que viajaron exclusivamente para que ella conociera a la pequeña Lily, una hermosa princesita con rizos de oro como los de Rose y los hoyuelos de Emmett.

A la mañana siguiente con una promesa de regresar y una despedida emotiva ambas chicas regresaron a su hogar en Estados Unidos.

- Muchas felicidades Marie, yo sabía que podrías llegar muy lejos si se te daba el impulso necesario. –Le dijo Gioele una vez despidieron a Alice y Rose en el aeropuerto.

- Sabes bien que no lo he hecho yo sola. Las chicas tienen mucho talento y saben cómo expresarlo yo solo aproveche que era la semana de la moda. –Dijo Bella restándole importancia.

- Marie, mi dolce ragazza no solo hablo del evento de anoche, yo hablo de tu ascenso laboral, porque desde que te independizaste has logrado hacer grandes cosas. –Dijo Gioele provocándole un dulce sonrojo.

ϰὤϰ

Edward estaba más nostálgico que de costumbre y es que el clima nublado no le ayudaba mucho.

Llego a Cullen's Corporation y en lugar de ir a su oficina saco la pequeña llave dorada que siempre llevaba encima y fue a la que en su tiempo fue la oficina de su amada.

- Se sentó en la cómoda silla y se inclinó hacia atrás cerrando los ojos rememorando una vez más la voz de Bella, su mirada, su olor, sus sonrojos, la textura de su piel. Recuerdos inocentes como cuando la vio tirada en el suelo haciendo un cartel enorme de su trabajo cual niña de cinco años. O aquella otra ocasión que portaba un ligero vestido de verano que se movía a su alrededor al ritmo de la música de fondo mientras prestaba su atención al monitor.

- ¿La extrañas mucho, no Ed? -Preguntaron desde la puerta.

- Emmett… ¿Qué haces aquí? -Preguntó Edward tratando de mostrar su frialdad usual.

- Te estaba buscando y vi esta puerta abierta. -Explicó Emmett muy tranquilo.

- Entonces vayamos a mi oficina y me cuentas para que me necesitas. -Dijo Edward tratando de salir de ahí y no perturbar su pequeño santuario.

- Como gustes, pero no has respondido a mi pregunta inicial. -Dijo Emmett sin intenciones de moverse del sitio en el que estaba.

- Yo no sé de qué me estás hablando. -Dijo Edward evadiendo el tema.

- No nos hagamos tontos Ed, que ambos sabemos de qué estoy hablando. -Dijo Emmett.

- ¿Por qué te importa saber si la extraño? -Pregunto Edward.

- Porque eres mi hermano y me preocupó por ti, aunque seas mayor que yo. -Dijo Emmett con un toque de humor.

- La extraño. -Fue todo lo que salió de sus labios antes de tomar entre sus manos sus hebras broncíneas y jalarlas.

- ¿Y Kate? -Pregunto Emmett con curiosidad.

- ¿Qué hay con ella? Regreso anoche de su viaje. -Dijo Edward sin entender a donde quería llegar su hermano.

- Es una buena chica y se ven felices juntos. -Dijo un ya confundido Emmett.

- Claro que es una buena chica y no sabes cuánto me ha apoyado, pero ya es tiempo de que cada quien siga su camino. -Dijo Edward.

- Eso me suena a divorcio. -A lo que Edward simplemente asintió-. ¿Entonces porque te casaste con ella? -Preguntó Emmett un tanto molesto por la desfachatez de su hermano.

- Por dos cosas, la primera porque era parte del negocio que teníamos y segundo por idiota. -Admitió Edward.

- Para empezar… ¿De qué negocio estás hablando? Y bueno, es sabido que eres un idiota profesional, pero… ¿En esta ocasión específicamente… cómo por qué? -Pregunto Emmett acomodándose en la silla frente a su hermano.

- Es una larga historia y tenemos trabajo que hacer. -Dijo Edward evadiendo el tema.

- Por un par de minutos no se va a venir abajo la empresa así que empieza a hablar, ya que entre más demores en abrir la bocaza que tienes y tardes en comenzar a contarme, más demorare en irme. -Pidió Emmett como todo un cotilla experto.

- Si serás chismoso… Bueno, está bien… te contaré. -Dijo Edward.

Comenzó a contarle todo a su hermano; desde que la conoció, cuando comenzaron su relación, el acuerdo con Kate, su búsqueda y por último su próximo divorcio.

- ¡Woaooo hermano…! ¡Me has dejado sin palabras! Tu relato es mejor que los culebrones. -Dijo Emmett recargándose en el respaldo de la silla en la que estaba sentado.

- Si me hubieras dicho desde un principio que solo te burlarías no te hubiera dicho ni una sola palabra. -Dijo Edward enfurruñado, un poco molesto por la reacción de su hermano.

- Calma Ed que no era para que te molestaras, solo era una observación; ahora bien, ya hablando seriamente, no entiendo porque dejaste que se marchara así como así. -Dijo Emmett.

- Y tú crees que yo la alenté a que se fuera y me dejara aquí botado, porque si no mal recuerdo tú y Alice bien que se encargaron de ayudarla a irse sin que yo me enterara. -Dijo Edward aun molesto.

- Yo simplemente firme su renuncia, creo que todos pensábamos que ella solo era una distracción, una más a la interminable lista de mujeres que desfilaban por tu cama, bueno hasta que apareció Kate y contaron esa historia de amor clandestino dejando más claro aún esa suposición. -Dijo Emmett.

- ¿Tu sabías que teníamos una relación? -Preguntó Edward extrañado.

- No lo supe hasta ese día, solo había que sumar dos más dos y el silencio de Ali solo lo confirmó. Yo había tratado a Bella fuera de la oficina y vi la gran mujer que era, dulce, ingenua, atractiva a su modo, tan tranquila, un poco torpe y hasta cierto punto moldeable. -Decía Emmett al tiempo que Edward enfurecía al saber que su hermano había tenido trato con su mujer fuera de horarios de oficina-. Por eso sabía que lo mejor era que se fuera, ella merecía algo más que la relación que le ofrecías además de que ninguna de esas dos bellas mujeres merecían sufrir, una por ser tu amante y otra por ser la esposa engañada. -Dijo Emmett dejando sorprendido a Edward.

- Viéndolo así tiene mucha lógica y entiendo tu proceder, pero ella, para ese entonces, ya se había convertido en mi vida. -Dijo Edward.

- Puede que si Edward, pero ten en cuenta, que ni siquiera tú en ese momento lo sabias. -Dijo Emmett.

- Ese fue mi maldito error Em, el haber necesitado perderla para darme cuenta de que ella era todo lo que yo necesitaba. -Dijo Edward con dolor, volviendo a halarse sus hermosos cabellos broncíneos.

- Pero bueno ya ha pasado qué… ¿Casi un año? ¿No?... Y bueno, todo este tiempo lo pasaste con Kate. -Dijo Emmett tratando de hacer cuentas.

- Ha pasado un año, un mes y veinte días desde que se fue y me siento igual que el primer día de su partida. -Admitió Edward.

- ¿Y no crees que ya fue bastante tiempo para poder empezar a superarlo? -Pregunto Emmett.

- Dime Emmett… ¿Si Rose se fuera de tu lado, en cuanto tiempo crees que comenzarías a olvidarla? -Pregunto Edward viendo directamente a los ojos de su hermano.

- Tan importante es ella en tu vida, porque yo estoy seguro de no poder sobrevivir al abandono de mi Rosie. -Dijo Emmett con el ceño fruncido.

- Es así como me siento hermano, Bella es para mí lo que Rose y la pequeña Lily son para ti, lo que Jasper es para Ali y lo que mamá y papá son para el otro respectivamente. -Dijo Edward.

- Te entiendo, solo espero que la encuentres. –Dijo el grandote-. Ya ha pasado mucho tiempo… ¿No crees que le haya podido pasar algo? -Pregunto Emmett sin intensión alguna de ser hiriente.

- No he querido pensarlo, tengo la esperanza de encontrarla aunque ya no sé dónde, he buscado en muchos países revisando todas y cada una de las empresas que se dediquen a las relaciones públicas y créeme que la lista ha sido extensa pero el único dato que tengo fue su salida del país hacia Europa. -Dijo Edward.

- Algo mencionaste de un ex… ¿No habrá regresado con él? -Pregunto Emmett con tacto ya que no quería una explosión de furia de esas de las que de repente tendía a tener su hermano.

- Eso también lo pensé así que lo busqué, pero no. Actualmente, el chucho ese radica en Londres con su padre y quien ahora es su esposa quien por cierto está embarazada. -Dijo Edward recordando los datos del expediente que Dimitri le facilitó.

Por un momento permitió a su mente volar al pasado y rememorar el susto de muerte que se llevó al leer en el informe del detective, que el chucho se había casado y que ahora estaba esperando un hijo; en ese momento su momento su mente volvió a jugarle la misma cruel broma que cuando leyó el reporte… Volvió a imaginar a Bella embarazada, solo que sin ser suyo el pequeño que tenía en brazos sino más bien del chucho y volvió a sentirse azotado por la ira y el dolor. Recordó que sólo logró calmarse después de leer en el reporte que el nombre de la esposa de Jacob era Leah, una chica de la reservación de donde él era originario, radicada en Londres.

- Entonces solo espero que la encuentres y te libres lo antes posible del compromiso que tienes con Kate, ya sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites -Dijo Emmett haciendo que Edward regresara a la realidad. Luego se puso en píe y se despidió.

- Muchas gracias Em. Ahora que tus ganas de cotillear fueron satisfechas, pongámonos a trabajar. -Dijo Edward poniéndose también de píe, imitando la acción de su hermano; lo acompaño hasta la puerta de su despacho y luego ambos se dirigieron a sus respectivos lugares de trabajo, dejando a un lado el motivo de su encuentro.

ϰὤϰ

La mañana paso sin mayores contratiempos, solo esperaba la visita de Kate quien le había avisado minutos antes se dirigía a la empresa a dejar los documentos del divorcio para que los revisara con su abogado y los firmará.

- Hola cariño… ¿Me extrañaste? -Pregunto Kate entrando a la oficina de Edward.

- Hola Kate. Sigue adelante. Y sí, aunque no lo creas, si te extrañe. -Dijo Edward acercándose a saludarla con un beso en la mejilla.

- Yo también te extrañe. -Dijo Kate-. Sabes… Voy a extrañar las cenas tan amenas que teníamos, además del departamento que… ¡Dios! En verdad que me gustó.

- Bueno has tenido un mes de práctica a diferencia de mí que no hago más que estar entre las cuatro paredes de esta oficina trabajando. -Bromeó Edward, haciendo una mueca.

- Tienes razón solo que prácticamente nunca cene en mi habitación, solía salir a cenar a algún evento. -Dijo Kate.

- Ya verás cómo rápidamente te acostumbras. -Dijo Edward tomando asiento en un cómodo sillón acompañando a Kate.

- Eso esperó, pero a lo que vine, deja que saque los papeles. -Dijo Kate abriendo su bolso sacando un par de cosas y colocándolas sobre una mesilla hasta dar por fin con el folder donde estaban los papeles del divorcio.

- ¿Todo eso cabe en ese bolso? -Preguntó Edward impresionado por la cantidad de cosas que había sacado Kate del bolso, como un estuche de maquillaje, una revista, el celular, su cartera y más chucherías que no sabía ni que eran.

- No te haces ni la menor idea de la maravilla que es este Louis Vuitton de última temporada. -Dijo Kate con emoción.

- En efecto no me la hago ni quiero hacerlo. ¡Dios! ¡Lo único que te hace falta es que lleves una muda de ropa y una sábana! -Dijo Edward echándose a reír, antes de concentrarse en los papeles que tenía en sus manos.

- No te creas, sí que llevo algo por si necesito cambiarme. –Repuso Kate riéndose también-. Y bueno cariño, ahora te dejo. Tengo que ir a hacer unas cosillas. Nos vemos en casa por la noche. -Dijo Kate poniéndose de pie saliendo de la oficina de Edward.

Edward decidió que no tenía cabeza en esos momentos para revisar los papeles de divorcio, dejo el folder en la mesilla llamándole la atención un objeto que no debería de estar ahí así que lo tomo para entregárselo más tarde a Kate, cuando alcanzo a leer de reojo su apellido y le llamo la atención deteniéndose a leerla descubriendo que era una revista de modas en italiano.

"I grandi colpi di questa stagione" "Essi impongono Alice e Rosalie Cullen moda".1.

Rezaban algunos de los encabezados, Edward sintiéndose culpable por desconocer sobre los éxitos alcanzados por su hermana y cuñada, abrió la revista buscando un índice que le indicara en que página se encontraba el artículo de su interés.

Cuando por fin localizo la página comenzó a leer.

Essi impongono Alice e Rosalie Cullen moda.

"Uno de los eventos con mayor relevancia en la semana más importante de la moda sin duda fue la presentación de los diseños de Alice y Rosalie Cullen, grandes diseñadoras americanas, quienes además de estar emparentadas ya que Rosalie se encuentra casada con el hermano de Alice, el famoso arquitecto Emmett Cullen, también son socias en la empresa de la alta costura. Ellas inauguraron a lo grande su nueva boutique ubicada en una de las mejores zonas de la ciudad, dejando sorprendidos a más de uno con su manera de expresar tantas cosas con sus diseños por ejemplo al fusionar en un vestido de coctel la sensualidad, con la inocencia y el refinamiento.

La presentación tuvo lugar el viernes por noche como uno de los eventos de cierre de tan importante semana dando una gran recepción después de la presentación, reuniendo grandes personalidades de la moda con destacadas modelos llamando la atención de algunos empresarios reconocidos.

El evento tuvo una gran difusión al poder juntar a personajes de los medios de comunicación televisiva y escrita como lo fue nuestra revista.

Tambien sorprendio el éxito de la gran campaña de publicidad realizada para la presentación de dicho evento, que ha lanzado en un abrir y cerrar de ojos a la publicista Marie Higginbotham".2.

Enseguida de la introducción aparecía una foto de amabas mujeres demasiado sonrientes e irradiando felicidad y belleza.

En esos momentos Edward se llenó de orgullo por los logros y éxito de su hermana y cuñada, que aunque su relación ya no era la de antes, aún seguían en contacto, y le dolió que ninguna de las dos le hubiese dicho nada sobre esa presentación.

Siguió leyendo un poco más sobre el trabajo realizado por sus hermanas, antes de dedicarse a ver las fotos, quedándose en shock al observar una de las últimas fotos. Unos metros atrás de donde estaba Rose, junto a una de las modelos, estaba una hermosa castaña de ojos chocolates a la que reconocería entre mil con las mismas características.

Sin temor a equivocarse podía jurar que esa castaña era su Bella. ¡La había encontrado! ¡Por fin la había encontrado! De eso estaba más que seguro.

- ¡Dios mío! -Murmuró dejándose caer en el sofá.

Había algunos cambios pero estaba seguro de que era ella, con ese vestido azul eléctrico que era sostenido por dos finos cantos sobre sus hombros, un revelador escote que resaltaba sus senos sin llegar a ser vulgar, entallado dándole una apariencia de sirena, con bordados de pedrería a la altura de su cintura y busto. Su cabellera castaña caía en suaves ondas por su espalda y era más largo de lo que él recordaba, esa mirada chocolate que reflejaba emoción y satisfacción, sus labios de color cereza tan apetecibles como el fruto mismo.

Se veía más segura, más madura, era diferente pero a la vez la misma.

Cuando Edward pudo dejar un poco de lado su shock tomo la revista como si fuera el mayor tesoro que pudiera haber caído en sus manos y salió corriendo en busca de Kate. No le importaba siquiera tener que ir a su departamento con tal de encontrarla y que le dijera en qué lugar es que se había llevado el evento ya que no se mencionaba en la revista, solo salía el nombre del salón, pero eso no le decía nada. También hizo una nota mental de que tenía que volver a contactar a Dimitri.

Llegó corriendo a su Volvo viendo ahí estacionado el descapotable rojo de Kate, fue a la recepción y le dijeron que no la habían visto salir, regreso a su piso y preguntó a una de las secretarias que ahí estaban y esta le contesto que había preguntado por Garrett.

Sin más fue a la oficina del mencionado y entro sin tocar.

- ¡Kate! -Exclamó un eufórico Edward, deteniéndose en la puerta al ver que había interrumpido el beso que su aún esposa, quien estaba sentada en el regazo de Garrett, compartían en ese momento.

- Edward lo siento… Yo lo puedo... -Decía un nervioso Garrett que se vio interrumpido por el movimiento de Edward quien tomo a Kate y la estrecho en sus brazos.

- ¡La encontré Kate! ¡La encontré! ¡Por fin la encontré! -Repetía muy feliz Edward dando vueltas con Kate dejando confuso a Garrett.

- ¿Cómo que la encontraste? -Pregunto Kate sabiendo de quien hablaba pero no entendía el como si no hacía más de diez minutos que lo había dejado y hasta donde sabia no había novedad alguna.

- Si, gracias a esto. -Dijo Edward agitando la revista de Kate-. Así que ahora mismo me tienes que acompañar y decirme todo lo que sepas.

- ¿Ya? ¿Ahorita mismo? -Pregunto Kate haciendo un puchero. No la apetecía para nada dejar la apasionante sección de besos que estaba teniendo con Garret, hasta el momento en que Edward entrando como una tromba, los interrumpió.

- Claro que sí, siento haberlos interrumpido pero también me alegra de haber sido yo. Kate, deberían de tener un poco más de cuidado, te recuerdo que aun eres mi esposa, y además Garret es alguien de la empresa. No quiero que vaya a haber algún tipo de escándalo que nos pueda perjudicar. -Dijo Edward jalando a Kate hacia la puerta.

Resignadamente Kate siguió a Edward prometiéndole a Garrett que regresaría en unos minutos dejando al aludido sin saber apenas su nombre.

Garrett sabía que Kate era una mujer casada y más aun con Edward el dueño de la empresa en la que él trabajaba y que si se lo proponía podría destruirlo en un abrir y cerrar de ojos, pero también sabía que en el amor no se manda, solo esperaba que su amada no tuviera problemas con su casi exmarido ya que precisamente le había ido a comunicar que los papeles del divorcio estaban listos solo a la espera de la firma.

- Kate puedo saber que te traes con Garrett, él es un buen hombre hasta donde he visto por el tiempo que llevamos trabajando juntos, no por nada ha llegado hasta donde lo ha hecho, pero yo te aprecio mucho, por lo tanto no quiero que nadie te haga sufrir, por mucho que sea alguien que aporte grandes beneficios a mi compañía. -Dijo Edward cuando ya estaba de nuevo en su oficina.

- Si tú crees que es solo una aventurilla más estas equivocado, casi te puedo asegurar que él es mi Bella, solo que nuestra relación apenas está comenzando. Y puedes estar tranquilo, ya que después de firmar y hacer público el divorcio, esperaré el tiempo prudente para hacer del dominio público nuestra relación. -Dijo Kate con voz soñadora.

- Que rápido has olvidado mi cariño. -Le bromeó Edward.

- Claro que no, solo que nosotros no nacimos para estar juntos, amor… Aunque sí que te voy a extrañar. -Dijo Kate abrazando a Edward-. Pero bueno… para eso no es que estamos aquí. Quiero que me expliques ahora mismo como está eso de que la encontraste… Y lo mejor de todo… ¿Gracias a mí?

Edward le explico brevemente como fue que la encontró, le mostró el artículo y las fotografías, ella no la conocía pero dado que él estaba más que seguro de que era ella entonces decidió apoyarlo en todo lo que fuera necesario.

- Entonces… ¿Por dónde comenzamos? -Pregunto con interés Kate.

- Lo primero es decirle a Dimitri que lo necesito aquí en calidad de urgencia. -Dijo Edward con determinación.

Sentía que volvía a vivir, pero no era de extrañar, dado que después de tanto tiempo volvía a tener la esperanza de poder volver a ver a su Bella, de estar frente a frente a la mujer que le robaba el sueño desde hace más de un año.

ϰὤϰ

1. "Grandes lanzamientos esta temporada" "Imponen moda Alice y Rosalie Cullen"

2. N/A: Este artículo Edward lo lee en italiano.


Hola, como por invocación apareció mi Beta así que como se los prometí, aquí esta el capitulo con las correcciones pertinentes y espero que les haya gustado.

Mil gracias por su tiempo de espera y por sus rr, alerta y favoritos.

Besos Ana Lau