Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Cap. 22 (Cara a cara)

La espera a que llegara Dimitri le pareció eterna a Edward mientras se paseaba de un lado a otro recordando los detalles del evento plasmados en esa revista.

Ya tenía el lugar, la fecha y demás detalles con respecto a la presentación del lanzamiento de la boutique de sus hermanas. Kate por su parte le había sugerido preguntarles directamente a Alice y a Rose y salir de dudas rápidamente, pero Edward sabía que su hermana no le diría nada, más aun si fue ella quien la ayudo a irse del país.

- Acabas de darme una gran idea, pero no puedo preguntarle a Alice aunque si puedo hacer que me den información sobre sus últimos movimientos. -Dijo Edward, quien aún recordaba las palabras que su hermana le había dicho la noche en que Bella lo dejo "no me volveré a meter en tus cosas". El eso nunca se lo había dicho a Kate, pero estaba seguro de que esa era la razón por la que ella no asistió a su boda.

- Señor Cullen lo buscan el señor Vulturi y dice que es urgente. -Dijo la voz de Gianna su secretaria del otro lado del intercomunicador.

- Dile que pase… Ah, y Gianna… ¡NO QUIERO NINGÚN TIPO DE INTERRUPCIÓN DURANTE MI REUNIÓN CON EL SEÑOR VULTURI! ¡¿ESTA CLARO?! - Contestó Edward, casi que gritando.

Momentos después la puerta se abrió dando paso a un hombre de complexión media, cabello oscuro y una penetrante mirada oscura.

- Buenos días señor Cullen, señora. -Dijo Dimitri tomando la mano de Edward y regalándole un asentimiento de cabeza a Kate.

- Dimitri, buenos días toma asiento. -Le dijo Edward a Dimitri indicándole un sofá en el frente de donde estaban.

- Bueno… ¿Para que le son útiles mis servicios? -Dijo Dimitri yendo directo al grano.

- Quiero que dejes la búsqueda de Isabella Swan y que ahora busques a esta otra persona; todo lo que sabemos de ella esta anotado aquí. También necesito que me informes de las actividades de mi hermana Alice Cullen desde hace un año hasta la fecha. -Dijo Edward entregándole la revista con un papel con todas las cosas que le había dicho Kate.

- ¿Puedo saber el porqué es que debemos suspender la búsqueda de la señorita Swan? -Preguntó Dimitri quien no estaba acostumbrado a dejar una búsqueda a la mitad y mucho menos esta que se había vuelto algo personal al ya haberse tardado tanto tiempo en dar con ella.

- Por una corazonada, sé que si seguimos buscando a Bella no daremos con ella, pero sí en cambio, al saber todo de esta chica. -Dijo Edward señalando casi con adoración la foto de la revista-. Creo que daremos fácilmente con Bella, pero para saber todo de ella hay que investigar también a mi hermana. -Dijo Edward con convicción y a Dimitri no le quedo de otra más que aceptar siempre y cuando al final diera con la dichosa Bella.

- Esta bien me pongo a ello y en cuanto tenga algo relevante se lo hare saber, aunque por lo que veo tendré que viajar. -Dijo Dimitri hojeando un poco la información.

- Por eso no tienes por qué preocuparte yo absorberé todos los gastos, pero necesito respuestas rápido. -Dijo Edward con convicción.

- Entonces me pongo en ello ya mismo, con permiso… Señora. -Dijo Dimitri poniéndose de pie, despidiéndose de Edward con un apretón de manos y de Kate con un asentimiento de cabeza.

- ¿Estás seguro de que va a hacer bien su trabajo? -Preguntó Kate una vez Dimitri salió del lugar.

- Es uno de los mejore investigadores privados del país así que espero que en efecto haga bien su trabajo y me dé resultados pronto. -Dijo Edward.

- Bueno cariño, yo confió en tu buen juicio… Pero ahora, tengo que ir a terminar lo que estaba haciendo. -Dijo Kate poniéndose de pie.

- Esta bien, solo recuerda tener un poco más de prudencia. Aún estas casada conmigo y ambos tenemos una reputación que cuidar. -Dijo Edward despidiendo a Kate con un beso en la mejilla.

- Lo sé, nos vemos en la noche en el departamento cariño. -Dijo Kate a modo de despedida.

ϰὤϰ

- Bella ragazza, que bueno que llegas por un momento pensé que me dejarías plantado. -Dijo Gioele al ver llegar a una presurosa Bella.

- Gioele lo siento no fue mi intensión, pero estaba con Sophie. -Dijo Bella.

- ¡Dio! La bambina te tiene en puño de su manita y contra ella no puedo pelear un poco de tu atención. -Dijo Gioele.

- No es así, tu eres alguien muy importante en mi vida, más que un amigo eres uno de los pilares que me mantienen de píe. -Dijo Bella abrazando a Gioele sintiéndose segura entre sus brazos.

- Oh Marie, eres peor que Sophie y haces conmigo lo que te venga en gana. -Contesto Gioele con una enorme sonrisa en el rostro.

- Algo tenía que aprender de la piccola. ¿Eso significa que ya estoy disculpada por mi retraso? -Pregunto Bella con humor.

- Claro que si, como podría yo disgustarme contigo. -Contesto Gioele.

- Tú siempre tan bueno conmigo… Pero dime… ¿Qué es lo que quieres que hagamos…? ¿Ir al cine, al teatro, a caminar por el parque…? Tal vez tomar un café y platicar o… En serio, por favor dime… ¿Qué se te ocurre que podemos hacer? -Dijo Bella con interés ya que hacía tiempo que no se tomaba un respiro para poder relajarse a lado de Gioele porque aunque estaban en continuo contacto, prácticamente a diario, solo era por cuestiones de trabajo.

- No lo sé. ¿A ti que te apetece hacer? -Pregunto Gioele con interés.

- La verdad la verdad, es que necesito relajarme y URGENTE. No creo que estar rodeada de mucha gente sea una buena idea. ¿Qué te parece si preparo algo de cenar en la casa, rentamos unas películas y las vemos cómodamente desde el sofá? -Sugirió Bella.

- Esa idea me encanta, pero si lo que quieres es relajarte podemos comprar también la cena. -Ofreció Gioele.

- ¿Se te antojo algo en particular? -Pregunto Bella.

- No, pero… ¿Qué te parecen unos canelones? -Dijo Gioele a sabiendas de la debilidad que Bella sentía por las pastas. El poder comerlas era una de las cosas que más le gustaban de encontrarse en Italia.

- Me parece muy bien, entonces vamos por ellos y después la película y esta vez me toca a mí escoger. -Dijo Bella bailando como si fuese una niña pequeña-. Además de que será en mi departamento. -Sentencio ya que le incomodaba un poco estar en casa de Gioele, rodeada del lujo al que estaba acostumbrado aun cuando no fueran a la casa de sus padres donde ya habían estado en un par de ocasiones.

- Está bien, esta noche tienes carta libre para que hagamos lo que gustes. -Dijo Gioele.

Tal cual lo planearon fueron por su cena y un par de películas, una de comedia y una de romance que no fue del total agrado de ninguno de los dos al ser demasiado empalagosa por lo que a media película Bella de rindió ante los brazos de Morfeo.

- ¡Oh mio dolce angelo! -Dijo Gioele al percatarse del sueño en el que estaba perdida Bella.

La tomo con cuidado y se dirigió a su habitación con ella en brazos, afortunadamente ya se había colocado un pijama y estaba descalza por lo que no tuvo mayor problema en acomodarla en su cama.

Una vez acomodaba en su cama Gioele se percató de que ya era realmente tarde y no le gustaba manejar a altas horas de noche a menos que fuera realmente necesario, por lo que decidió ir a la habitación extra que había en ese departamento donde ya había pasado alguna noche.

Ya acomodado en el lecho meditó sobre los cambios que había traído a su vida Marie, seguía siendo un adicto al trabajo pero ahora también sabía apreciar su tiempo libre y las diferentes actividades que podría hacer. El tener a alguien a quien cuidar y que cuidara de él también, como cuando se preocupaba por alimentarlo y tener alguien con quien platicar de cualquier cosa y ser el mismo.

Lo que más le sorprendida era lo rápido que había aprendido italiano y se había adaptado a su nuevo entorno, además de cómo había logrado florecer profesionalmente.

También estaba el hecho la manera en la que había superado su decepción amorosa, sabía que no había olvidado del todo a Edward, pero ya se había hecho a la idea de que él no sería más parte de su vida. Ante este último pensamiento se rindió ante el sueño reparador que lo estaba envolviendo.

ϰὤϰ

Ésta estaba siendo una semana especialmente infernal para Edward que desde que se habían hecho público su divorcio se vio envuelto en más de una discusión.

Primero con Eleazar quien se puso furioso primero porque alegaba que él tenía la culpa de que su matrimonio se fuera a pique lastimando de paso a su pequeña hija y después porque al firmar Kate estuvo de acuerdo en dejarle un porcentaje de su empresa.

Kate tuvo que intervenir en la discusión, para asegurarle a su padre que ambos estaban de acuerdo en los términos del divorcio, que habían quedado como grandes amigos que no se podían ver como más que eso y que el porcentaje de acciones a nombre de Edward era lo mínimo que podrían hacer ya que gracias a él aún tenían empresa. Después de esos argumentos a Eleazar no le quedó más que aceptar que se habían divorciado.

Después vino la discusión con su madre por el mismo motivo, quien le exigía una explicación para dejar a tan buena chica como lo era Kate.

Edward se devano los sesos en busca de un argumento convincente para su madre, un argumento que la convenciera de que el amor entre ellos se había acabado sin decirle que nunca hubo amor de por medio.

Por ultimo estuvo su padre con quien más que una discusión fue una plática y fue quien más cerca estuvo de descubrir el porqué del fin de su matrimonio ya que le pregunto si le había sido infiel a Kate o viceversa a lo que Edward negó inmediatamente, pero no le desmintió que hubiera un tercero o en su caso hasta un cuarto individuo involucrado en su relación.

Y la cereza del pastel era el hecho de que no tenía ninguna noticia de Dimitri y hasta donde sabía tanto Alice como Rose habían vuelto a salir de viaje.

- Señor Cullen, disculpe la interrupción pero aquí hay alguien que quiere hablar con usted y dice que es importante. -Dijo Gianna con un toque de miedo en la voz ya que no era secreto para nadie el humor de los mil demonios que tenía su jefe por esos días.

- ¿Fue qué no deje en claro que no estaba disponible para nadie? -Gruño Edward del otro lado de la línea tratando de mantener a raya su genio y el dolor de cabeza que amenazaba con explorarle la misma.

- Ya se lo dije al caballero, pero el señor Vulturi dice que es importante, que usted estará de acuerdo en recibirle a él. –Insistió Gianna en voz baja esperando el estallido de furia de su jefe el cual no se hizo esperar.

- ¡¿Y por qué demonios no dijiste que era él desde un principio?! -Grito Edward haciendo que Gianna tuviera que alejar el auricular de su oído-. ¡Hazlo pasar inmediatamente… Y NO QUIERO NINGÚN TIPO DE INTERRUPCIÓN MIENTRAS ESTE REUNIDO CON ÉL! ¿Quedó claro? –Bramó Edward antes de colgar el teléfono.

Momentos después un ligero golpeteo se escuchó en la puerta, antes de abrirse dejando pasar a Dimitri, quien que traía una enorme sonrisa de satisfacción en el rostro.

- Buenas tardes señor Cullen. Es un placer volver a verlo. Antes que nada me disculpo por mi falta de comunicación, pero me concentre de tiempo completo en la búsqueda que me encomendó. -Dijo Dimitri que se adentraba a la oficina para sorpresa de Edward con una maleta en mano.

- Buenas tardes Dimitri. ¿Se puede saber porque andas con una maleta? -Preguntó curioso Edward.

- La verdad es que vengo llegando de Italia, hace casi una hora que estoy en el país y como sabia de la importancia de su búsqueda he venido inmediatamente aterrizo el avión para darle mi informe sobre la señorita de la fotografía. -Dijo Dimitri sacando una carpeta.

- ¿Encontrarte algo relevante? -Pregunto Edward.

- Claro que sí. ¿Gusta que se lo lea o prefiere revisarlo usted después? -Dijo Dimitri.

- Cuéntame los detalles sobresalientes. -Pidió Edward, extendiendo la mano para recibir el informe que Dimitri había redactado.

- Su nombre es Marie Higginbotham, de nacionalidad italiana cerca de cumplir los veinticinco años de edad. Una exitosa relacionista pública que trabaja de manera independiente con diversas empresas entre las que más destacan son 'Cullen & Hale fashion' y la constructora 'Cantieri Generali'. Lo curioso es que trabajaba de planta en la constructora hasta que entro a un concurso donde gano con lo que obtuvo los fondos y el impulso para iniciar por su cuenta. Su más reciente éxito fue precisamente el evento del lanzamiento de su hermana y cuñada en Italia.

- Que hay de la parte personal. -Dijo Edward tratando de contenerse ya ahora sabía que su hermana tenía mucho que ver al igual que los Di Martino.

- Bueno en cuanto a eso, sus padres son Renée y Charlie Higginbotham residen en Italia aunque no di con su paradero actual. Es hija única del matrimonio. En cuanto a sus relaciones personales, es muy amiga de las señoras Cullen y existe el rumor, nada confirmado de que mantiene una relación sentimental con Gioele Di Martino y que por ese motivo fue que comenzó de manera independiente con todo el apoyo de esa familia, además de mantener buenas relaciones con gente importante en Italia y algunos otros países europeos. -Dijo Dimitri provocando de Edward quisiera golpear algo, no podía creer que su Bella lo hubiese abandonado por el italiano.

- Que más tienes que decirme. -Gruño Edward que lo único que quería era que terminara su informe y se largara para poder descargar todas las emociones que se acumulaban en su pecho.

- No encontraba la relación existente entre Bella Swan y Marie Higginbotham hasta que indagué sobre los movimientos de su hermana. Y déjeme decirle que ella y el señor Di Martino fueron muy buenos en crear la identidad de Marie cubriendo todos los posibles cabos sueltos pero aun así Marie solo tiene actividad pública y laboral desde que Bella dejo el país en compañía del señor Di Martino.

- ¿Eso quiere decir que toda la información sobre Marie es falsa? -Preguntó Edward negándose a creer que como todo un idiota él se quedó enamorado y botado, cuando ella se fugó con otro hombre.

- Nada es falso, Marie si es una persona real al igual que Bella, sólo que ambas son la misma, el nombre completo de Bella es: Isabella Marie Swan Higginbotham por eso no tenía ningún problema laboral. -Dijo Dimitri orgulloso de sí mismo.

En ese momento Edward saco el expediente que tenia de Bella el cual sacó de los archivos y que guardaba con tanto recelo, lo que lo hizo sentir idiota por un momento, ya que había tenido a la mano todo el tiempo la respuesta a su sufrimiento.

- Esta bien muchas gracias por la información. -Dijo Edward, despidiéndolo cordialmente.

- Espero que quede satisfecho con mi trabajo y cualquier pregunta no dude en contactar conmigo. -Dijo Dimitri poniéndose de pie, saliendo de la oficina.

En cuanto el detective salió de la oficina, Edward comenzó a hojear los datos que le fueron entregados.

Dentro de la carpeta encontró una dirección en Volterra, Italia.

Se encontraba en un dilema, no sabía qué hacer; el expediente no hablaba de ninguna relación sentimental con nadie, pero las palabras de Dimitri no dejaban de rondarle en la cabeza y no sabía hasta qué punto podrían ser ciertas, cuantas probabilidades había de que su Bella se hubiese fugado con Gioele. Estaba harto de cometer error tras error con respecto a Bella pero tampoco sabía a quién pedirle una opinión…

Y como por iluminación divina le vino el nombre de su hermano.

- Emmett, necesito que vengas a mi oficina por favor. -Dijo Edward por el teléfono apenas su hermano levantó el auricular.

Unos minutos después, que a Edward le parecieron horas, Emmett se asomó por la puerta.

- ¿A que debo tu llamada? Se notaba urgente. -Dijo Emmett entrando.

- Es una urgencia personal. -Dijo Edward indicándole la silla delante de él.

Emmett se acercó y tomó asiento frente a su hermano, a la vez que tomó el folder que este le ofrecía, viendo dentro una foto de Bella, estaba seguro de que era ella aunque ahí había otro nombre escrito.

- ¿Qué es esto? -Pregunto Emmett que no entendía nada.

- Sigue viendo. -Pidió Edward.

Así lo hizo y entendió que era una ficha bibliográfica de una chica de nombre Marie aunque casi podía apostar que la chica de la foto era Bella, siguió hojeando el expediente y se quedó en blanco al ver una foto de su esposa a lado de su hermana y que muy cerca estaba Bella.

- ¿Qué es esto y por qué Rose esta en esta foto? -Pregunto Emmett asombrado.

- La encontré Emmett, encontré a Bella aunque ahora se llama Marie y tanto tu esposa como Alice sabían dónde estaban. ¿Sabías que son grandes amigas? -Preguntó Edward en un tono extraño mezcla de curiosidad y sarcasmo.

- Yo no tenía idea de que ellas la frecuentaran, pero sí, sabía que eran amigas. Las había acompañado un par de ocasiones en que habían ido de compras, por eso entendía la decisión de Alice para ayudarla a irse cuando se enteró de lo de tu boda. -Dijo Emmett confundido.

- ¿Nunca habías notado la frecuencia en la que salían de viaje? -Preguntó Edward incrédulo ante lo que escuchaba. Como era posible que su hermano nunca hubiera sospechado nada sobre las salidas constantes del país de su esposa.

- Nunca encontré nada raro, siempre iba con Alice por asuntos de negocios, los últimos meses se llenaron de trabajo con la apertura de su boutique en Italia. -Dijo Emmett.

- ¿Y por qué no estabas en la inauguración? No se supone que es un acontecimiento importante y que por eso tenías que estar a su lado al igual que Jasper dándoles su apoyo. -Dijo Edward, cuestionando a Emmett.

- Alguien tenía que cuidar a Lily, ella aún está muy pequeña como para traerla de un lado a otro, Rose lo intento en una ocasión y no funcionó. -Dijo Emmett explicándole a su hermano, además estaba el hecho de que no desconfiaba de su esposa.

- Tienes razón, no tengo porque meterte ideas en la cabeza para que desconfíes de Rose, pero es que estoy hecho un lio. -Dijo Edward tomando sus cabellos y jalándolos.

- ¿Qué es lo que te tiene así, ah? Has encontrado a Bella. ¿No deberías estar tomando en estos momentos un avión rumbo a Italia? -Preguntó Emmett con gran interés.

- Tengo muchas dudas hermano. Bella no se fue solo con ayuda de Alice, sino que también hubo alguien más que la ayudo. -Dijo Edward.

- ¿Quien más? Rose de seguro. -Dijo Emmett.

- No, Rose no fue estoy seguro de que ella se enteró después, porque el día de nuestro enfrentamiento ella me dio su apoyo, mas sin embargo el día de la boda solo me taladraba con la mirada. -Explico Edward.

- Entonces quien más puso haber sido. -Dijo Emmett.

- Te diré que Bella no está en Italia por pura coincidencia, el día que tomó ese maldito vuelo no iba sola, iba acompañada de Gioele Di Martino. -Dijo Edward escupiendo su nombre.

- ¿Y el que tiene que ver en todo esto? ¿No es una de las personas con las que firmamos la franquicia en Italia? -Preguntó Emmett confundido.

- Así es, y por eso es que tengo tantos problemas ya que el investigador dice que no hay nada confirmado pero que se rumora el que ellos son pareja. -Dijo Edward con desesperación.

- ¿Y qué piensas hacer? -Cuestiono Emmett.

- No lo sé, no quiero equivocarme otra vez. La amo Em, pero no quiero ir y ver que es feliz con alguien más y tampoco quiero pensar que ella me dejo por irse con el maldito italiano. -Dijo Edward desesperado.

- Tú piensas que ella te dejo y que fue una maldita coincidencia que te fueras a casar. -Dijo Emmett entre furioso e incrédulo.

- ¡No lo sé Emmett! -Grito Edward desesperado-. Me da vueltas la cabeza, yo tengo miedo de lo que me pueda enterar. -Dijo Edward finalmente derrotado, agachando la cabeza y halándose los cabellos.

- ¿Y si ella te sigue amando y solo se fue para protegerse? Te diré algo, yo vi el dolor de Alice ese día y me di cuenta de que ella estaba así porque Bella estaba destrozada. ¿Tú crees que eso es fingido? No te puedo asegurar de que ella no haya rehecho su vida y estaría en todo su derecho, pero no vas a saber nada si no la buscas y se lo preguntas directamente a ella, así que deja de hacer especulaciones. -Dijo Emmett con energía y seriedad como pocas veces se le veía.

- Yo... –Intentó decir Edward quien parecía pez fuera del agua, ya que solo abría y cerraba la boca sin emitir sonido alguno.

- ¡Joder hermano! ¡Levántate y mueve tu culo hasta Italia! ¡Ya deja de perder el tiempo haciendo el idiota! -Le exigió Emmett al ver a su hermano en blanco.

- Yo... -Edward no salía de ahí.

- ¿Tu qué? ¡Carajo! ¿Dónde está el gran Edward Cullen implacable y dominante, el señor obtengo todo lo que quiero? Mueve tu maldito culo o me encargaré de enviarte yo mismo de una patada hasta allá. -Amenazó Emmett.

- Gracias hermano por esas lindas palabras. -Dijo Edward con sarcasmo, pero al tiempo con agradecimiento-. Es que cuando se trata de Bella me vuelvo un completo idiota.

- Eso ya lo sé Eddie, ahora muévete y resuelve de una vez por todas tu jodida vida, porque estas fastidiando a más de uno con esa actitud de ogro mal humorado. -Dijo Emmett que bien sabía que todos en la empresa de una u otra manera pagaban el mal humor de su hermano.

- Maldición hay una junta importante dentro de dos horas y no lo recordaba. -Dijo Edward quien ya tenía sus cosas en la mano dispuesto a salir rumbo al aeropuerto.

- ¿Para que están los hermanos Ed, si no es para apoyarse? Vete, yo me hare cargo de lo que esté pendiente aquí en la oficina. Ya veré que le digo Rose para que no sospechen de tu marcha tan inesperada y que me haya quedado yo a cargo de la empresa. -Dijo Emmett sonriéndole como solo él podía hacerlo.

- Te debo una enorme oso. -Dijo Edward antes de salir prácticamente corriendo para tomar el primer avión que encontrara que lo llevara hacia Bella y que con suerte lograra recuperarla.

Él era Edward Cullen y quería a Bella Swan a su lado y lucharía por ella contra quien fuera.

La suerte definitivamente no estaba de su parte, ya que se tuvo que desviar hasta su departamento por sus documentos para salir del país y no se tomó siquiera la molestia de preparar una maleta.

Para colmo antes de llegar al aeropuerto se encontró en medio de un embotellamiento gracias a un accidente automovilístico.

Casi una hora después logro comprar un boleto hacia Italia que se tardaría al menos otra hora más en salir.

Cuando por fin se vio acomodado en uno de los asientos de primera clase, se puso a pensar en lo que estaba haciendo y la verdad es que no lo tenía muy claro, solo sabía que estaba a poco de ver de nuevo a su Bella y esos ojos chocolates en los que ansiaba volver a perderse.

No supo en qué momento se quedó dormido, solo despertó de su dulce sueño con Bella cuando una de las azafatas de pidió que se abrochara el cinturón.

Bajo del avión y se dio cuenta de que era muy temprano y en sábado por lo que aunque quisiera ir de inmediato a ver a Bella tendría que ir primero a un hotel y asearse un poco porque si estaba decidido a recuperarla no podía presentarse en su puerta todo desaliñado.

Cuando ajustó la hora de su reloj eran las diez de la mañana y estaba frente al edificio donde vivía Bella.

Ya en el edificio fue todo un desafío para que lo dejaran pasar a su departamento gracias a él tipo de seguridad.

Había tenido que repetirse más de una vez que tenía que preguntar por Marie y no por Bella.

Después de usar su talento de persuasión y un buen 'agradecimiento', que gracias a Dios en todos los idiomas se manejaba igual, unos cuantos billetes en las manos, finalmente logro llegar a la puerta que lo separaba de Bella.

Dio un par de toquecitos en la puerta y espero hasta que escucho ruidos dentro del departamento.

- Un momento per favore. -Dijo Bella dejando alucinado a Edward.

Hacía mucho que no escuchaba su dulce voz, que aunque hablara en italiano era sumamente atrayente.

- Sophie debe de ser papi. -Le dijo Bella a la pequeña que se removía inquieta pero feliz en los brazos de ella.

- Hola Marie. -Dijo Edward en cuanto se abrió la puerta pero se quedó petrificado al ver la criatura que Bella lleva a en brazos.

Era una pequeña de algunos meses que ya se erguía en los brazos de Bella clavando su penetrante mirada ámbar en el verde de Edward.

Edward comenzó a sacar cuentas quedando en blanco, preguntándose si la pequeña podría ser suya.

- Edward… -Fue todo lo que salió de los labios blancos de Bella.

Ninguno de los dos sabía que decir, Edward se quedó parado en la puerta hecho piedra y Bella se aferraba a la pequeña como si su vida dependiera de ello.


Hola tal como se los prometí, aquí esta su recompensa ya esta beteado.

Se que soy mala por dejarlas así, espero actualizar pronto y mil gracias por sus rr, alertas y favoritos.

Lsito ahora si ya termine de cumplir con lo prometido, gracias a mi amada beta Bella Alexandra.

Besos Ana Lau.